Pearl Harbour; Michael Bay

Películas. Género bélico. Guerras. Pilotos de guerra. Japón. Hawai. EEUU (Estados Unidos). Ejército norteamericano. Segunda Guerra Mundial. Ben Affleck. Kate Beckinsale. Josh Hartnett. Cuba Gooding Jr. Alec Baldwin

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  • Idioma: castellano
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Cineforum de películas de tema histórico


Ficha artística y técnica:

Título de la película: Pearl Harbour

Nacionalidad: Estados Unidos

Género: Bélica

Compañía de producción: The Walt Disney Company

Fecha de estreno: 21 - 05 - 2001

Año de distribución: 2001

Director: Michael Bay

  • Actores principales:

  • Capitán Rafe McCawley: Ben Affleck

  • Capitán Danny Walker: Josh Hartnett

  • Enfermera Lt. Evelyn Johnson: Kate Beckinsale

  • Doris Miller: Cuba Gooding Jr.

  • Lt. Col. James Doolittle: Alec Baldwin

  • Almirante William F. Bull Halsey Jr: Glenn Morshawer

  • Almirante Husband G. Kimmel: Colm Feore

  • General George Marshall: Scott Wilson

  • Presidente Franklin Delano Roosevelt: Jon Voight

  • Almirante Isoruko Yamamoto: Mako

    • Responsables técnicos:

    • Guión: Randall Wallace

    • Fotografía: John Schwartzman.

    • Montaje: Rodger Barton & Mark Goldblatt

    • Música: Hans Zimmer

    • Decoración: Eliza Salesbury y Jennifer Williams

    • Vestuario: Mitzi Haralson y Michael Kaplan

    • Productor: Jerry Bruckheimer

    • Duración: 183 minutos

    • Datos técnicos: Color (Technicolor)

Premio: Oscar de 2002 al mejor montaje de sonido

Cineforum sobre el filme Pearl Harbor

`7 de diciembre de 1941, el día de la infamia'

(Con estas palabras calificó el presidente Roosevelt la fecha del ataque japonés…).

La película narra la historia de dos pilotos de guerra y amigos, Rafe y Danny (Ben Affleck y Josh Hartnett respectivamente), y una enfermera de la Armada estadounidense llamada Evelyn (Kate Beckinsale), de quien ambos se enamoran durante la Segunda Guerra Mundial.

El sorpresivo ataque japonés el 7 de diciembre de 1941 a la base naval de Pearl Harbor, con el que Japón involucró definitivamente a los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, es sólo una parte de las secuencias del filme, el cual empieza con los bombardeos nazis a Gran Bretaña en 1940.

Rafe y Danny crecieron juntos y su amistad se mantiene hasta las filas de la Fuerza aérea estadounidense. El primero encuentra en Evelyn al amor de su vida pero en el punto álgido de su relación amorosa, Rafe se ofrece a servir en la Fuerza aérea británica (RAF) sumándose al mítico escuadrón Águila y tiene que dirigirse hacia los cielos letales sobre el Canal Inglés para combatir a los Nazis como representante del ejército norteamericano. Mientras, Evelyn y Danny son transferidos a Pearl Harbor, el paraíso de Hawai. Sin embargo, su Edén se derrumba cuando llegan noticias desde el Pacífico de que han matado a Rafe en combate. Dolidos, se afirman el uno en el otro y de paso se enamoran. Entonces, Rafe regresa pero antes de que el trío tenga oportunidad de encontrar una solución, el ataque a la base hawaiana por parte de las fuerzas navales y aéreas combinadas del Imperio Japonés alterará sus vidas y la historia.

El largometraje termina con la venganza norteamericana, es decir el bombardeo aéreo dirigido por el mayor James Doolittle contra Tokio dos años más tarde. En esta misión suicida toman parte tanto Rafe como Danny. De esta forma, el famoso bombardeo por parte de los japoneses a la base que da título a la película no tiene lugar hasta la mitad de ésta.

Es importante señalar que aquella fatídica mañana del 7 de diciembre se encontraban en Pearl Harbour 82 enfermeras, gracias a las cuales el número de soldados muertos descendió. Esta época supuso verdaderamente un punto de inflexión para la mujer norteamericana que se incorporó al mundo laboral. A causa de la guerra, y por tanto de la necesidad de personal (el número de bajas masculinas fue notable), la sociedad empezó a aceptar que las mujeres tenían un lugar en la contienda (aunque de momento sólo en la retaguardia) y sin ellas no se podría ganar la guerra…

Entre los personajes representados en el filme, y que de una u otra manera vivenciaron realmente los fatídicos acontecimientos de Pearl Harbor destacan los siguientes:

Doris ``Dorie´´ Miller (1919-1944), ayudante de cocina de a bordo, (interpretado por Cuba Gooding Junior). A través de su figura se recrea en el largometraje, entre otras cosas, el problema del racismo, todavía muy presente en la sociedad norteamericana de la década de los cuarenta del pasado siglo.

Debemos recordar que cuando Franklin Delano Roosevelt era presidente abrió la marina a los afro-americanos pero sólo en un área pues se les designaban las funciones de menor rango…

Como podemos ver en la película, y al igual que sucedió en su vida, Miller se alistó en la marina donde fue ascendiendo paulatinamente hasta convertirse en el ayudante de cocina del acorazado West Virginia, barco al que fue asignado en 1940, donde no tardó en hacerse con el renombre de mejor boxeador de la categoría de los pesos pesados de a bordo.

El cocinero se encontraba cerca de la lavandería del West Virginia, localizado en el puerto de Pearl Harbor la mañana del 7 de diciembre de 1941. De repente un torpedo alcanzó el navío por lo que el marinero se dirigió a cubierta para ayudar a los heridos, entre los que se encontraba un capitán al que socorrió. Seguidamente regresó a su puesto de combate y abrió fuego contra los aviones japoneses. (Todo esto lo podemos ver en la pantalla).

En mayo de 1942 recibió la cruz de la marina por su coraje bajo el fuego, siendo el primer afro-americano en conseguirla.

Miller continuó sirviendo en el Pacífico y fue reasignado en 1943 a un nuevo transporte el Liscome Bay. Una mañana del 24 de noviembre de 1943, en el sur del Pacífico un torpedo procedente de un submarino japonés rajó el Liscome. En cuestión de pocos minutos el barco se hundió, matando a 646 de sus 918 marineros, incluido Doris Miller.

En honor a todos sus sacrificios, la marina estadounidense encargó una nueva fragata a la que bautizó como la USS Miller.

Otro personaje real, interpretado en Pearl Harbor por Alec Baldwin, es el de James H. Doolittle (1896-1993), que ya retirado decidió volver a la actividad del Cuerpo Aéreo de la Armada estadounidense en 1940 trabajando en la producción de un motor aeronáutico. Se encargó de comprobar que el avión b-26 (llamado por los pilotos `el fabrica viudas' porque muchos se estrellaron) era seguro y efectivo y convenció a los pilotos de que todo lo que necesitaban era aprender a manejarlos.

Al inicio de 1942 Doolittle ocupó el cargo de teniente coronel de las Fuerzas aéreas de la armada y dirigió el entrenamiento de los tripulantes de vuelo voluntarios para la incursión en Japón del 18 de Abril de 1942, a la cual también se conoció como Incursión Doolittle.

El Almirante William F. Bull Halsey Jr, (1882- 1959), representado por Glenn Morshawer, fue Jefe de las fuerza navales del Pacífico desde 1942 hasta 1945, y destacó por su capacidad y entrega. En esta época luchó contra el ejército nipón con éxito…Por su fuerte temperamento y su agresividad en el combate fue apodado "Bull" (Toro).

El actor Colm Feore da vida en el filme al Almirante Husband G. Kimmel (1882-1968). Al poco tiempo de entrar en guerra, en 1941, fue elegido comandante en jefe de la Flota estadounidense que operaba en el Pacífico. Desde este cargo se mantuvo alerta ante la posibilidad de ser atacado por los japoneses, según las informaciones que recibe de Washington. Sin embargo, nunca llegó a ser plenamente consciente de la gravedad real del asunto y tampoco tuvo conversaciones con el general Short, comandante militar de Pearl Harbour que en aquel momento era su superior. Esta sucesión de fallos facilitó el ataque japonés y le costó su destitución en diciembre del mismo año. Inmediatamente después solicitó voluntariamente el retiro, abandonando su actividad en la contienda.

El General, político y premio novel de la paz en 1953 George Marshall (1880 - 1959), interpretado por Scott Wilson, fue nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército el mismo día que los alemanes invadían Polonia. Asimismo fue el representante norteamericano en el Comité de Jefes de Estado Mayor anglosajones en Washington e influyó decisivamente en la marcha de las operaciones de la Segunda Guerra Mundial. El 27 de noviembre de 1941 envió un mensaje al comandante de la Armada en Pearl Harbor., general Walter C Short. El mensaje de Marshall decía “una acción hostil era posible en cualquier momento. Si la hostilidad no podía ser evitada, los deseos de los Estados Unidos serían que Japón cometiera la primera acción patente”.

El presidente demócrata Franklin Delano Roosevelt (1882 - 1945), interpretado por Jon Voight, sufrió un ataque de poliomielitis que en verdad le dejó postrado en una silla de ruedas (tal y como se demuestra en la película) durante el resto de su vida.

En el orden internacional, Roosevelt era partidario de terminar con el tradicional aislacionismo de los Estados Unidos. Preocupado por el avance del fascismo en Italia y Alemania y el expansionismo japonés, no pudo intervenir en conflictos como el de Abisinia o España por una ley que aseguraba la neutralidad de Estados Unidos en política exterior. La ocasión para comenzar a romperla la dio el inicio de la II Guerra Mundial... En 1941, tras el ataque japonés a la base hawaiana, la neutralidad soterrada se rompió definitivamente, entrando Estados Unidos de lleno en el conflicto. El país entero fue movilizado resultando su participación en el curso del conflicto. Debemos tener en cuentan que según los apuntes de la historia, Roosevelt se encontraba negociando con Japón sobre el expansionismo de éste último cuando el país oriental atacó Pearl Harbor un siete de diciembre de 1941. Algunos historiadores han reclamado que Roosevelt tenía conocimiento del ataque…

Roosevelt no pudo ver personalmente la victoria aliada por fallecer el 12 de abril de 1945, aunque sí pudo participar en la configuración posterior del mundo mediante sus reuniones con otros grandes líderes, como Stalin o Churchill.

El actor Mako representa al Comandante en jefe de la Fuerza naval del Imperio japonés, el almirante Isoruko Yamamoto, (1876 - 1943). En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, Yamamoto no se hace muchas ilusiones sobre el resultado final, pero dispone de un plan para asestar un mazazo grandioso a la flota norteamericana: Pearl Harbor. Tras aquella victoriosa acción mantendrá un duro pulso con los norteamericanos. Su astucia y habilidad táctica se doblegarán ante el radar, la industria y el espionaje de Washington. Un telegrama de su buque insignia, el Yamato, fue interceptado por el espionaje estadounidense: Yamamoto iba a visitar tres bases en las islas Salomón el 18 de abril. A las 8.35 horas, el avión del almirante fue derribado.

Cambiando de asunto apunto que el largometraje puede conmover a muchos estadounidenses y a los amantes de la bandera barrada y estrellada. Por el contrario, puede generar controversia entre los ciudadanos de origen japonés o incluso en países como Japón o Alemania en donde de hecho se estrenaron versiones adaptadas de la película en las cuales se cambió ligeramente el guión, sobre todo en el doblaje de algunas expresiones despectivas y frases patrióticas y grandilocuentes para evitar herir sensibilidades. (Por ejemplo, en una de las primeras escenas del filme vemos a Rafe y Danny en su niñez jugando en un avión a ser pilotos y escuchamos como Rafe arremete contra los nipones y se refiere a ellos despectivamente llamándoles ´Japos`).

Asimismo, Pearl Harbor puede confundir a muchos espectadores desconocedores de la Historia Mundial porque en el filme no se explican de manera concisa las causas del bombardeo de los japoneses a la base estadounidense. Además, la película encubre el conocimiento previo de Roosevelt sobre el ataque de los japoneses y tampoco muestra cómo Washington facilitó el asalto nipón para engañar a la masa estadounidense. Todo ello motivado por el hecho de que la recuperación económica que el entonces presidente de la primera potencia mundial intentaba terminar, se derrumbaba. La única manera de sacar totalmente la economía de la depresión era la participación de los Estados Unidos en una guerra importante. Roosevelt y sus mentores, los banqueros internacionales, deseaban la guerra, y no así el 88 por ciento de los estadounidenses. Por eso, la mejor manera de engañar a las masas era provocar un ataque. Como en un principio la provocación a Alemania no resultó, se pasó a provocar a Japón. El cebo ofrecido a éste era la flota de los Estados Unidos del Pacífico, una flota movilizada en el paraíso hawaiano en vez de su base normal en la costa del oeste de los Estados Unidos. Así, Pearl Harbor era vulnerable al ataque, siendo accesible desde cualquier dirección… A pesar de las 2500 vidas sacrificadas Estados Unidos no se olvidó de conservar ciertas armas estratégicas como los portaviones que esperaban de forma segura unas cuantas millas más lejos de la costa…

Respecto a la ambientación debemos decir que la caracterización de los personajes está lograda pues los encargados de vestuario han conseguido recrear la moda textil de los años cuarenta. Observamos como las mujeres van pasando de usar faldas largas y abollonadas, medias de nailon y zapatos de charol con tacones de vértigo a vestidos ceñidos, blusas y faldas con el bajo recortado apenas por debajo de la rodilla. Pero la innovación más notable es la de la introducción en el vestuario femenino de los pantalones, mucho más cómodos para el campo laboral al que muchas mujeres se integraron por exigencia de los acontecimientos políticos. Los brussieres se recortan realzando y marcando los pechos femeninos de manera similar a como sucede hoy en día y permitiendo la libertad de sus bustos, anteriormente encorsetados.

La sofisticación de los peinados de los años treinta se queda atrás para dejar paso a peinados sobrios, a veces cubiertos por pañuelos. El uso del sombrero deja de ser generalizado y cuando se utiliza es pequeño y de ala estrecha.

El maquillaje se acentúa mucho en los labios, donde se lleva el color rojo y en el resto del rostro el maquillaje se suaviza aunque se tiende a clarear la piel.

Con la vestimenta masculina pasa algo similar, los trajes cruzados y holgados pasan a ser privilegio de políticos y artistas, mientras que los hombres de a pie llevan trajes de líneas simples, sin chalecos ni pañuelos en la pechera. El uso del sombrero se rescinde y la corbata se hace más angosta. En las costas hawaianas se descubre la tendencia surfista de las camisas de manga corta con estampados coloristas y florales.

En la película se da muestra los importantes avances tecnológicos que tuvieron lugar por aquella época (por ejemplo en Estados Unidos vieron nacer al primer ordenador electrónico en 1942). En las escenas militares, es dónde podemos observar un gran número de aparatos tecnológicos relacionados con el ámbito castrense como radares, descifradores de códigos, telegramas, transistores, pantallas, ordenadores. A pesar de que en la actualidad parecerían simples ´cachibaches ` no dejan de sorprender y dan cuenta de los grandes avances y descubrimientos que sucedieron en aquellos tiempos, dando una sensación de cierta modernidad (por supuesto una modernidad ya marchita).

En la ambientación también llama la atención la decoración de los espacios. Con ella se descubre la producción en cadena que se extendió masivamente en esos años, sobre todo se vislumbra en las salas de los hospitales. En mi opinión están muy bien recreados, y en ellos aparecen las frías y repetidas camas fabricadas con hierro, los aparatos médicos de entonces (en los cuales también predominaban los materiales metálicos), las habitaciones amplias, claras, austeras a la par que desangeladas que contrastan con el colorido y la variedad de los elementos del paisaje y con el interior de lo hogares, más pequeños y angostos, más eclécticos y recargados (sin llegar al barroquismo) a la vez que más cálidos y reconfortantes.

Pero es sin duda en las escenas de guerra donde se han conseguido los mayores logros. Para hacerse una idea basta con decir que en la escena principal de la película, el ataque al puerto militar, se destruyeron 17 buques abandonados por la marina, explotaron 450 bombas, intervinieron más de 700 extras, miles de litros de combustible y fue grabada por doce cámaras a lo largo de mes y medio. No es de extrañar entonces, que Pearl Harbor sea una de las películas más caras de la historia del cine. Su presupuesto ascendió a más de 25. 000 millones de las antiguas pesetas.

El rodaje se inició el 8 de abril de 2000, duró 85 días y tuvo lugar en Reino Unido, Méjico, Hawai y Estados Unidos.

Otro aspecto interesante es el de la música, dejando para más adelante el comentario de la banda sonora principal (la cual fue compuesta expresamente para el filme por Hans Zimmer) en un par de ocasiones podemos escuchar un par de pegadizos ritmos del famoso Glenn Miller. Esta música de baile de origen norteamericano conocido como swing tiene sus raíces en las "big bands" americanas de finales de los años 30 y principios de los 40. En aquel entonces, las orquestas de baile más famosas (como las de Benny Goodman o Glenn Miller) eran tan populares como un cantante de pop lo pueda ser hoy día y sus discos sonaban constantemente en la radio y se vendían como rosquillas a un público ávido de diversión y entretenimiento. Estas bandas, buscando una forma diferente de interpretar el jazz para hacerlo más bailable, acabaron dando lugar a un sonido basado en la supremacía absoluta de la sección de viento de la orquesta terriblemente pegadizo y con una vibración característica que ellos llamaron "swing" y que acabó por dar nombre a la música y su baile.

Tres meses después de la presumible muerte de Rafe, hay una escena en la que Danny y Evelyn se encuentran fortuitamente en el cine. El largometraje anunciado en éste es El gran dictador, la primera película hablada de Charles Chaplin, una crítica al maquinismo y a la mecanización de la sociedad y en la que se enfrentó en esta ocasión a uno de los temas más dramáticos y preocupantes de la época, el auge de los regímenes totalitarios y la expansión del fascismo a Europa. Y lo hizo desde una postura carente del más mínimo rastro de ambigüedad, con convicción y contundencia, una actitud que le provocaría muchos problemas, puesto que los Estados Unidos mantenían en aquel momento una posición neutral respeto al conflicto y la Academia de Hollywood se estaba enfrascando en una marabunta anticomunista. Pese a todo, el filme se estrenó en el 15 de octubre de 1940 en Nueva York.

Las actuaciones de los tres personajes principales (que además son ficticios) no dan mucho de sí.

Entre la enfermera y los dos pilotos falta química y pasión por lo que los diálogos entre ellos acaban siendo banales.

Ben Affleck hace una aburrida e insípida actuación así que el espectador apenas le echa de menos cuando se presume que ha muerto.

Por su parte, la actuación de Josh Hartnett en el largometraje es algo más correcta y por ende un poco más interesante. Con su mirada y su sonrisa roba casi todo el protagonismo a Affleck, aún así considero que le falta fuerza representativa por lo que en ocasiones su personaje sufre una carencia de carácter que le hace parecer un bulto más en medio de la pantalla. Con todo Danny va evolucionando poco a poco y pasa de ser un muchacho extremadamente introvertido e incluso inerte a tener sangre en las venas y voz en las escenas pero desafortunadamente no de forma suficiente.

La principal enfermera, interpretada por la actriz británica Kate Beckinsale, es muy valiente y activa mientras trabaja pero en lo relativo a las escenas de amor le falta fuerza y carácter pareciendo más que una mujer enamorada y deseada una linda muñequita que pasa sin demasiada pena ni gloria de los brazos de un amante a otro. Es en estos momentos de flirteo, pasión y amor en los que Kate Beckinsale se asemeja más a una modelo que a una actriz.

Algo mejores son las actuaciones de algunos otros actores los cuales dan vida a personajes que existieron en la vida real. Es el caso de Cuba Gooding Junior, quien como ya sabemos interpreta a Doris Miller. Aunque su papel cae en algunos tópicos demasiado presentes en las pantallas (como sus gritos de guerra y heroicos en la batalla) hay que reconocerle que ha sabido plasmar la rabia y esfuerzo de superación provocado por la marginación y desconsideración, en definitiva el racismo, sufrido por los ciudadanos de color en aquella época.

Una de las actuaciones más destacadas es la que John Voight hace del Presidente Roosevelt. Dejando a un lado los entresijos de la historia y por ende el debate sobre el conocimiento del entonces jefe del gobierno sobre el ataque a Pearl Harbour, se nos muestra a un dirigente en silla de ruedas que sin embargo derrocha fortaleza y energía. Esto se puede ver con total claridad en una escena en la que Roosevelt preside una mesa llena de militares estadounidenses que sólo saben excusarse argumentando `no se puede hacer'. Entonces el presidente pone sus manos a los lados de la silla de ruedas y lucha por ponerse en pie. Finalmente, y no sin gran esfuerzo, se sostiene sobre sus mermadas piernas y dice `no me digan que no se puede hacer'.

Debemos señalar que la película se centra en las figuras de los tres personajes ficticios y principales (Rafe, Danny y Evelyn) inventados por el director para recrear una historia de amor enmarcada en los acontecimientos del ataque y que de paso le sirve como reclamo para que los espectadores acudan a verla.

Aunque hemos de reconocer que muchos de los personajes reales aparecen en la historia, otros tantos han sido olvidados como por ejemplo el comandante y jefe de inteligencia Edwin Layton que fue el responsable de descifrar los códigos secretos de los japoneses…

Tampoco se cita al general Short, cuya figura es recordada históricamente, sobre todo, por haber estado al cargo de la defensa en la Armada de los Estados Unidos en Hawai cuando sucedió el ataque a Pearl Harbor y no haber esperado ni creído la amenaza nipona a pesar de haber tenido en sus manos los informes que avisaban o alertaban de ello.

En el filme además no se hace referencia al capitán Mitsuo Fuchida, líder de los fuerza de transportes japoneses que atacó la base norteamericana, ni al vicealmirante Chuichi Nagumo (1887-1944). Nagumo era comandante de la destacada fuerza de trasportes nipones que atacó Pearl Harbor y navegó por todo el Pacífico en la primera mitad de 1942.

Considero que la película, desarrollada de forma lineal y sin saltos en el tiempo, se hace demasiado larga. Por eso creo que le sobra por lo menos media hora, bien del principio pues tarda mucho en presentar a los personajes, la relación entre ellos y el contexto histórico o bien del final.

El drama que viven los protagonistas es meramente romántico (en comparación parece que casi no padecen las consecuencias del asalto ni de la guerra) y no precisa de ambiente bélico para recrearlo. Ambas historias, la romántica y la bélica, no enlazan bien y el final es previsible.

No obstante, debemos reconocer que el bombardeo y el ambiente prebélico que se respiraba en Estados Unidos, junto con las imágenes reales de archivo histórico añadidas, son lo mejor del largometraje. El histórico bombardeo que hizo participar a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial no se hace extenso. A pesar del ruido ensordecedor de las ametralladoras y hélices de los aviones durante casi 40 minutos, la acción transcurre trepidantemente. Michael Bay expone el bombardeo desde diversas perspectivas, desde múltiples personajes, en distintas situaciones y con numerosos detalles. Muestra a los norteamericanos de manera humana, calurosa y cercana y a los japoneses como seres impasivos, fríos, distantes y robóticas. En este sentido, al espectador no le queda duda de la tragedia militar, histórica y humana y del mazazo en la moral y el honor que supuso el ataque para los estadounidenses.

También cabe destacar los combates aéreos filmados en la batalla de Inglaterra o en la incursión sobre Tokio. Así, la meticulosidad, el despliegue de medios técnicos, el montaje y la espectacularidad de todas las recreaciones bélicas son magníficas. El acompañamiento musical subraya la brutal y patética belleza de estas imágenes. Hans Zimmer compone una bella melodía, que se repite diversas veces, interpretada en algunos momentos por un piano, y en otros por la orquesta al completo, sin que en ningún momento pierda el carácter romántico. En sus momentos finales la presencia de una voz femenina refuerza el carácter épico de la composición pero sin perder el romanticismo que la impregna. La música parece resumir tres estados emocionales habituales en el ser humano, como son el amor, el dolor y el orgullo.

En todo caso a la obra musical se le puede poner una objeción: El excesivo abuso del tema principal, que afortunadamente no llegar a aburrir tanto como la película a la que va destinada (exceptuando como ya se ha comentado las imágenes de batalla).

Hay ciertas escenas que recuerdan a algunas de Titanic como son las del escoramiento de los barcos y la búsqueda de cadáveres en el mar.

No obstante, el mayor problema del filme es que la historia de amor paralela al bombardeo carece de gancho, es blanda y pusilánime, no vemos acción en ella y no hay química entre los actores principales que además carecen de carisma.

Es obvio que cuando un guión es insulso y completamente previsible las actuaciones no pueden ser creíbles por lo que las lágrimas vertidas por los protagonistas son tan falsas que es difícil que la película nos conmueva.

De esta manera, al final uno se alegra de que aparezcan los títulos de crédito en este interminable filme de recargado patriotismo, fallos de rigor histórico, superficialidad y falta de penetración emocional de unos caracteres principales que parecen unidimensionales, al que en cambio hay que reconocerle una ambientación y unas escenas bélicas extraordinarias.

En definitiva, para ver buenas películas de Pearl Harbor es mejor contemplar ¡Tora!, ¡Tora!, ¡Tora! o De Aquí a la Eternidad.

Bibliografía:

  • Bosch, Aurora. Historia de Estados Unidos (1776 - 1945). Crítica. Barcelona, 2005.