Paula; Isabel Allende

Literatura hispanoamericana contemporánea. Escritores hispanoamericanos. Novela (narrativa). Contexto y ambiente. Argumento y situaciones

  • Enviado por: Adrixx
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 3 páginas

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PAULA

En este libro, la autora (Isabel Allende), escribe para su hija. Paula está muy enferma y Isabel Allende está en el hospital con ella, mientras Paula lucha entre la vida y la muerte. Ella a caído enferma de Porfiaría, una rara enfermedad de la que poco se sabe, así es que tiene que aguantar el hecho de vivir todos cada momento sin saber si su hija despertara algún día. La historia comienza así:

La autora comienza narrando el episodio en el que una mujer, de buena familia contrae nupcias con un joven cuyo padre se opone a la relación de ambos. Así es que ellos deciden que es tiempo de salir de su país natal y emigrar a América del sur. Ellos viven felices juntos y con sus hijos, quienes después de un tiempo, deciden hacer su vida por su cuenta. Así es como la hija menor decide casarse con un hombre que no le hace mucha gracia a su padre, pero aun así el acepta recordando las peripecias que debió pasar por el hecho de que su padre no aceptara la relación que llevaba con aquella mujer que lo hizo tan feliz.

De este modo, ellos se casan y de ese matrimonio nacen 3 hijos, bastante excéntricos por cierto. Uno de ellos decide irse a la india a pasar el resto de su vida tratando de entender esa exótica cultura , y años después se enteran que ha muerto. El otro, metido en su trabajo y sus estudios, sin importarle nada de lo que sucede en la familia, y una hija, la mas pequeña, quien años mas tarde, contraería nupcias con uno de los personajes mas polémicos de su país: Salvador allende.

Este matrimonio comienza a educar a sus hijos en un ambiente de amor y comprensión por aquellos que no quieren saber nada de su familia. Al paso de los años, cada día se quieren mas los unos a los otros y se apoyan tomando los problemas ajenos como propios.

Pasaron los años en un ambiente de cordialidad, paz y tranquilidad, hasta que un día, la familia comienza a desintegrarse cuando la hija menor decide casarse. Ellos se opusieron con firmeza, pero al darse cuenta de que se estaba repitiendo la misma historia por tercera ocasión en la familia, decidieron darle libertad de escoger su camino por si sola.

Así, ella contrae matrimonio con un político poco afortunado, pues se oponía al régimen establecido en su país y por lo tanto no tenia libertad de exponer sus ideas. Al principio era un esposo amoroso, aunque bastante infiel. Salía de casa con sus amigos con los que compartía una ideología extraña, pero mucho muy difundida entre la sociedad de esa época, aunque nadie se había atrevido a dar a conocer públicamente, pues el régimen político establecido en ese entonces, era tal, que nadie podía llevar la contraria al gobierno.

Transcurrieron entonces algunos años, en los que nacieron 2 hijos, Isabel y Nicolás. Ellos poco sabían de su padre. No tenían mucho contacto con el, y por lo tanto, no platicaban nunca de nada que fuese importante para alguno de los dos.

Así, transcurrieron los primeros años de su vida, en los que tuvieron que soportar las infidelidades de su padre, los golpes a su madre y la indiferencia que el les mostraba. Un día, decidió separarse de el y huyo con la ayuda de un primo de su esposo, con el cual, se fue a vivir un tiempo después. Era todo lo contrario de su anterior esposo. Era amoroso, tierno, fiel y sobre todo lo mas importante para ella, era cuidadoso con sus hijos y los ayudaba en todo lo que podía. En pocas palabras, era el padre perfecto, el padre que Salvador nunca pudo ser para ellos.

Pero su nuevo esposo tenia un defecto que al principio parecía fácil de superar: Era político al igual que su primo. Así que pocos meses después de que la esposa de Salvador Allende se fuera a vivir con el, fue nombrado embajador de Chile en el Líbano, por lo que tuvieron que cambiar de residencia, y los niños tuvieron que dejar a sus abuelos: el Tata y la Meme, a la que tanto amor les tenían.

Pronto se fueron a vivir a ese lejano país sin darse cuenta de que ni Isabel ni Nicolás podían llevar una vida tranquila, pues tenían dificultades para entenderse con sus compañeros de clase e incluso con los maestros. Pero eso no importo y lograron superar esas difíciles condiciones de extranjeros. Ahí permanecieron por muchos años, hasta que les cambiaron la residencia a una nueva embajada en Perú. Ahí, se sentían un poco mejor, pues por lo menos estaban en su continente, hablaban la misma lengua y tenían costumbres muy similares, pero, aunque Isabel había nacido en la misma ciudad donde estaban situados, ella seguía sintiéndose chilena de sangre y de corazón.

Pasaron ahí algunos años hasta que le dieron a nuestro político un puesto en Chile, a donde se fueron a vivir cuando Isabel ya contaba con edad suficiente para trabajar y hacer su vida por su cuenta, aunque por amor a su madre, no dejo la casa donde vivían acompañados del Tata y la Meme.

Tiempo después, Nicolás termino su carrera de Medicina e Isabel conoció a un hombre que llenaba todas las expectativas que había buscado durante toda su vida. Era tierno, amoroso, amigable y tenia un sentido del humor que no había conocido en nadie. Su nombre era Michael, y pronto se dio cuenta de que estaba enamorada y su corazón le decía que quería que ese hombre tan excepcional se convirtiera en el padre de sus hijos.

Así, Michael se dio cuenta casi al mismo tiempo que ella que sus respectivos amores eran correspondidos, así que decidieron casarse e irse a vivir a un departamento donde pudieran disfrutar de la intimidad que requerían como nuevo matrimonio y de la plenitud de su amor. Así transcurrió el tiempo y tuvieron 2 hijos, la primera cuyo nombre escogió Michael solo por que le gustaba, así es que decidieron llamarla Paula, y el segundo cuyo nombre escogió Isabel y le puso Nicolás en honor a su hermano.

Al paso de los años, los niños crecían felices, sus padres mas enamorados cada día, en la escuela con buenas notas y su madre al fin plenamente realizada con una profesión en la que encuentra su verdadera vocación “El periodismo”.

Isabel siempre estaba al tanto de sus asuntos, claro que sin descuidar nunca a sus hijos ni a su marido, así como la excelente relación que llevaba con el Tata, pues a su madre la habían trasladado a Argentina a una embajada, y desde que murió la Meme, Isabel sintió el deber de cuidar de el. Así, salió a la luz uno de los muchos talentos que nunca su hubiera imaginado que tenia y comenzó su carrera como escritora. Su fuente de inspiración: el Tata y los numerosos acontecimientos que atormentaban a los habitantes de la casa donde vivía con la absurda idea de que había fantasmas en ella, pero que a Isabel y al Tata solo le parecía que la Meme quería hacerlos sentir que aun estaba con ellos.

Tiempo después, tuvo necesidad de salir se su país en una auto-exilio, pues después del golpe militar, se dedico a salvar de las garras del régimen a todos los futuros presos políticos. Se fue a vivir a Venezuela, pero todas sus memorias se fueron con ella.

De este modo, nació su primera novela: La casa de los espíritus, con la cual, el Tata casi se infarta por haber contado la historia de su familia y por haberlo puesto como personaje central como todo un tirano gruñón. En ella trata la historia de toda la dinastía desde la cual comienza este libro, en donde transcurren 3 generaciones antes de que nazca el personaje que simboliza a ella misma, relata la historia de su bisabuela, su abuela, su madre y ella.

De este modo pasa una vida feliz y estable, hasta que decide separarse de Michael, pues su relación se había vuelto tediosa, después conoce a Willie con quien sostiene amoríos y después de separada de Michael, se casan. Para ese entonces, Paula y Nicolás ya tenían edad de decidir por si mismos. De hecho ya estaban casados con dos personas que los amaban mas que a su propia vida y los hacían muy felices. Nicolás ya tenia un hijo y su esposa esperaba otro. Paula, casada con un joven llamado Ernesto, era muy feliz.

Isabel estaba en Madrid, presentando su cuarta novela, en la cúspide de su éxito, en compañía de toda su familia y sus seres queridos cuando le informan que su hija Paula ha caído enferma de Porfiaría, y que no se sabe si despertara algún día. Debe pasar aproximadamente 2 años en una interminable historia en el Hospital de Madrid y después en la casa de Willie en Estados Unidos, ya que Ernesto no podía hacerse cargo de ella pues no podía perder su trabajo en Nueva York. En un interminable desfile de médicos de toda clase, entre locos y atarantados, Paula fallece con toda su familia alrededor en mayo de 1992.