Parto humano

Ginecología. Obstetricia. Dar a luz. Neonatos. Embarazo. Dilatación. Expulsión. Alumbramiento. Complicaciones. Posición del feto. Cesárea. Método Leboyer. Anestesia epidural

  • Enviado por: Henar
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EL PARTO Y SUS ETAPAS

El parto pone fin al embarazo, normalmente es un proceso natural que por regla general, sólo requiere un poco de atención al niño en el momento de nacer y una asistencia básica a la madre durante el proceso y después de éste.

En los humanos, se precisa un embarazo de al menos seis a siete meses para que el feto sea viable, en caso de que la expulsión se produzca antes de ese plazo, estamos hablando de aborto. Cuando el parto se produce a los 280 días se denomina a término, si sucede antes es prematuro. Si el parto ocurre sin incidentes se dice que es eutócico y en caso contrario es distócico. Si el parto es de un solo feto se dice que es único y en otro caso se le llama múltiple (gemelar, triple, etc.).

Cuando el parto es provocado por medios artificiales se denomina parto inducido, en el cual se administran oxitócicos (oxitocina), espasmolíticos, oxígeno y pentotal sódico, permitiendo así una mejor contracción uterina, disminución del dolor, y reducción del riesgo de lesiones al feto.

El parto consta de tres fases o periodos:

Periodo de dilatación

Los síntomas de esta primera fase son:

  • Dilatación progresiva del cuello uterino, para permitir la salida del feto (de 2 a 9 cm.).

  • Contracciones uterinas (dolores) espaciadas (20 - 10 minutos).

  • Expulsión del tapón muco-sanguinolento, que cierra el cuello uterino durante el embarazo

  • Rotura de la "bolsa de las aguas", generalmente al final de éste período.

En esta fase las contracciones del útero, que cada vez se dilata más, fuerzan a empujar la cabeza del feto hasta encajar en el cérvix. En un primer momento asoman las membranas que envuelven al feto, y el líquido amniótico, que finalmente es liberado de la bolsa que lo contiene tras su rotura, en lo que se conoce como romper aguas. La ruptura de las membranas es un claro signo de que algo irreversible ha sucedido. Los otros síntomas son menos obvios: las contracciones se pueden notar mucho antes del comienzo del parto, y la dilatación cervical puede estar presente semanas antes del final del embarazo y progresar muy despacio hasta el momento del parto.

Periodo de expulsión

Esta fase es el periodo mas largo del parto, y aquí se manifiestan los siguientes síntomas:

  • Contracciones uterinas dolorosas cada 2 ó 3 minutos. (Deseos de empujar).

  • Colocar a la madre tumbada sobre su espalda, con las piernas separadas y flexionadas sobre los muslos.

  • Salida de la cabeza: Protección del periné materno: Si el cordón umbilical está alrededor del cuello del niño quitarlo.

Aqui, en esta fase, las contracciones son muy fuertes, intensas y continuadas, es cuando se va empujando al feto a través del canal del parto, que ya se encuentra totalmente dilatado. En ese momento el feto se gira boca abajo y sale al exterior.. en esta fase es cuando se debe tener un mayor cuidado, ya que se entra en contacto directo con el niño, y donde se le puede causar daños irrevesibles para él.

'Parto humano'

Rotación de la cabeza y salida del hombro superior: la maniobra más importante es sujetar la cabeza del niño.

Salida del hombro inferior y resto del cuerpo.

No se debe tirar del niño en ningún momento porque se le pueden causar graves daños

irreversibles.

Se deben limpiar las vías aéreas y la boca del niño de secreciones, abrigarlo y colocarlo sobre la madre o entre sus piernas.

Periodo de alumbramiento

Ésta es la última fase del parto, en ella se expulsan al exterior la placenta, las membranas y el cordón umbilical. En el útero queda después una superficie con vasos sanguíneos abiertos, que suelen cerrarse por sí mismos por la acción contráctil y continua de la musculatura lisa del útero. La ausencia de esa contracción puede originar hemorragias de importancia.

Por su propia naturaleza, el parto provoca nerviosismo y ansiedad, aunque todo surja con normalidad. Los principales problemas del parto tienen que ver con el tiempo y el orden que requiere cada fase, pero puede haber problemas añadidos: los trastornos médicos de la madre o el feto, un desarrollo del parto lento o una posición anormal del feto. Otros signos de peligro incluyen una excesiva hemorragia vaginal y una frecuencia cardíaca anormal del feto. Los problemas graves son relativamente raros y, a menudo, pueden preverse, pero algunos también pueden aparecer de forma inesperada y repentina. Preferentemente, deben detectarse con antelación para poder indicar el tratamiento más apropiado y así asegurar un buen final.

COMPLICACIONES DEL PARTO

  • Contracciones ineficaces

Puede ocurrir que la capacidad de contracción del útero esté disminuida y que las contracciones sean demasiado débiles para dilatar el cuello del útero. Lo habitual es que las contracciones sean más intensas en la parte superior del útero de modo que las mismas empujen al bebé hacia el canal del parto. Pero cuando las contracciones se producen a la inversa, es decir, son más intensas en la parte inferior del útero, imposibilitan el descenso del niño

En estos casos, se le administra convenientemente a la mujer una serie de sustancias, inofensivas para el bebe, para estimular o incluso provocar las contracciones. A menudo es preciso utilizar fórceps o ventosas para ayudar al bebé a nacer.

  • Prolapso del cordón umbilical

Se produce cuando el cordón umbilical aparece por el cuello uterino antes que el feto.

Se trata de una complicación extremadamente rara pero que puede poner en peligro la vida del feto, ya que la compresión del cordón limita el aporte de sangre y oxígeno del mismo

Si esto ocurre, la mujer debe tratar de mantener la cabeza más elevada que las caderas para evitar la compresión del cordón y evitar asi, que su bebe se axfisie.

Suele ser necesario practicar una cesárea.

  • Cordón umbilical corto

Si el cordón umbilical es demasiado corto, puede romperse en el descenso del feto y provocarle problemas circulatorios.

Para evitarlos, los médicos suelen utilizar los fórceps o las ventosas y en casos extremos, practicar una cesárea.

Los fórceps son grandes tenazas quirúrgicas que sirven para ayudar al niño a salir.

  • Posición del feto

Lo normal es que el feto se encuentre boca abajo y mirando a la espalda de su madre, posición que facilita el paso por el canal del parto.

Sin embargo, la presentación de nalgas completa o con una pierna colgando hacia abajo o la presentación de cara, pueden suponer un riesgo para la madre y para su hijo. Por ello, suele practicarse una cesárea en estos casos.

En algunos casos en que el bebé se presenta de nalgas, es posible el parto vaginal. Sin embargo, se trata de una decisión que debe ser meditada con mucha precaución por el ginecólogo, ya que entraña riesgos para la madre.

Si decide que el parto transcurra de forma natural, una vez que hayan salido al exterior las piernas y la parte inferior del bebé, se procede a la extracción de los hombros y del resto del cuerpo. Se puede requerir incluso la ayuda de fórceps para facilitar la extracción de la cabeza del bebé.

Aquí tenemos otras posiciones problemáticas del feto

  • Cesárea

Una cesárea es el nacimiento de un bebé a través de una incisión abdominal quirúrgica.

Un parto por cesárea se lleva a cabo cuando el parto vaginal no es posible o no es seguro para la madre o el niño.

La cirugía generalmente se hace mientras la madre está despierta, pero anestesiada desde el tórax hasta las piernas mediante anestesia epidural o raquídea. Se hace una incisión a través del abdomen por encima del área púbica, se abre el útero, se vacía el líquido amniótico y se saca al bebé.

  • Parto prolongado o estacionado

Es posible que algunas mujeres tengan un parto prolongado y que las fuertes contracciones no consigan su objetivo de expulsar al feto.

Los médicos consideran que un parto se prolonga cuando supera las 14 horas en las madres primíparas y dura más de 9 horas en mujeres que ya han tenido hijos, o cuando el cuello del útero no se dilata ningún centímetro durante un periodo de entre tres y seis horas. (El número de horas no es más que un criterio orientativo, no diagnóstico).

Si el parto se prolonga demasiado, se puede producir el agotamiento de la madre y sufrimiento fetal. Por ello, hoy en día no se permite que el parto se prolongue excesivamente.

MÉTODOS DE PARTO

Método Leboyer

El parto sin violencia o método Leboyer busca, sobre todo, que el bebé nazca en un ambiente agradable de forma que el paso del vientre materno al exterior sea lo menos traumático posible.

Este obstetra francés hizo a mediados de los años 70 tres propuestas básicas:

  • que las salas de parto tuvieran luces tenues

  • música suave

  • que el bebé recibiera al nacer un baño de agua caliente.

En la práctica, los hospitales no tienen en cuenta estas tres propuestas pero sí otras que defendió Leboyer y que se han ido estableciendo poco a poco entre la comunidad médica mundial:

  • En la actualidad ya son pocos los lugares donde al recién nacido se le coloca boca abajo y se le da un azote para que suelte su primer llanto, tal como propuso Leboyer; ahora es frecuente que se utilicen métodos menos violentos cuando el recién nacido tarda en respirar por sí solo.

  • En muchos hospitales ya no se corta el cordón umbilical de forma inmediata y, cada vez más, se sigue el método Leboyer de dejar durante un rato al recién nacido y a su madre unidos por ese nexo.

  • Colocar al bebé encima de la madre después del parto. Antes, lo normal era que la parturienta no cogiera en sus brazos a su hijo hasta después de que el médico le hubiera examinado y las enfermeras lo hubieran limpiado.

Parto en casa

Hoy en día muy pocas mujeres optan por dar a luz en su casa, aunque en algunos países anglosajones es cada vez más frecuente.

Para los defensores de este tipo de procedimiento, los partos en casa pueden ser seguros siempre que transcurran con normalidad y la mujer esté asistida por un médico y una comadrona. Si se presentarán complicaciones, será necesario trasladar a la mujer a un centro hospitalario.

No es aconsejable en mujeres que padezcan algún tipo de trastorno o cuando se prevé que pueda surgir alguna complicación durante este proceso.

Parto en el agua

La diferencia con el parto convencional reside en que, una vez que han comenzado las contracciones, la mujer se sumerge en una bañera. La temperatura del agua es de 37 grados centígrados lo que facilita la dilatación.

La madre siente una mayor relajación por el contacto de su cuerpo con el agua, de modo que segrega mayor número de hormonas que alivian el dolor. Durante el proceso, el ginecólogo controla los latidos del corazón del feto.

El hecho de que la cabeza del bebé, al salir, permanezca unos minutos boca abajo dentro del agua, no implica ningún riesgo para su salud porque todavía respira a través del cordón umbilical.

Algunos piensan, que en este tipo de partos, los bebés apenas sufren cuando se encuentran en el exterior. Esto se debe a que al salir del vientre materno, su primer contacto es el agua, un ambiente muy similar al que ha tenido durante los nueve meses de gestación, mientras estaba dentro de la bolsa de líquido amniótico.

Estos nacimientos son posibles siempre que durante el embarazo no hayan surgido problemas de ningún tipo. Algunos expertos mantienen que los bebés que nacen mediante este sistema pueden tener problemas para respirar por sí solos ya que vienen al mundo adormilados.

Parto en cuclillas

En algunos centros existen las denominadas sillas de partos para aquellas mujeres que prefieren dar a luz en cuclillas. En esta posición la mujer cuenta con la ayuda adicional de la fuerza de gravedad, acelerando así el parto.

Algunos inconvenientes son que la mayor presión que ejerce la cabeza del feto sobre la pelvis de la madre en esa postura, puede producir desgarros importantes en la zona del periné y, por lo tanto, una recuperación lenta y dolorosa para la madre.

Nuevas tecnologÍas para el parto

La mayoría de las mujeres sufren dolores más o menos intensos durante el parto, aunque una madre saludable y feliz los supera gracias a la excitación y alegría por el nacimiento de su hijo. Pero muchas mujeres necesitan algo que mitigue sus dolores durante este duro proceso y para ello hoy en día existen multitud de técnicas:

Anestesia por inhalación

Tanto al final de la primera fase, como a lo largo de toda la segunda fase del parto, según se requiera.

Los fármacos analgésicos

Se administran en general por inyección intramuscular, disminuyendo el malestar, Pero no debe administrarse el medicamento demasiado tarde, ya que podría afectar a la respiración del bebé.

Anestesia epidural

Es un anestésico local que enfría los nervios del útero, quedando la madre consciente: de esta forma, la misma madre será un sujeto activo y podrá ayudar durante el proceso. Para casos de emergencia, muchos médicos prefieren utilizar anestesia general para dormir a la paciente, debido a que se puede administrar rápidamente y hace efecto casi de inmediato. Cuando la cesárea es programada, el médico puede ordenar la anestesia regional, con la cual se insensibiliza únicamente la porción inferior del cuerpo.

hipnosis y parto natural

Desdeñan los analgésicos y anestésicos porque, según afirman, si la madre esta libre de tensiones y relajada, sufrirá poco.

La hipnosis consigue esto mediante la sugestión.

Para el parto natural se convence a la madre de que el parto es un proceso natural y se le enseña a usar técnicas respiratorias especiales para mitigar el dolor y relajar los músculos.

CARACTERÍSTICAS DE LOS NEONATOS

  • Cabeza y cabello

La cabeza del bebé es usualmente la parte más grande de su cuerpo, y puede parecer asimétrica después del nacimiento.

La cabeza del bebé podría verse deformada. Esto se debe al amoldamiento de los huesos del cráneo durante el parto y el alumbramiento. La inflamación del cuero cabelludo o un poco de sangrado debajo de éste, también pueden darle a la cabeza esta apariencia. Estos cambios son temporales y la cabeza del bebé se redondeará durante el primer mes de vida.

El bebé podría nacer con una cabeza cubierta de cabello o completamente calvo. Es común que a los bebés se les caiga la mayor parte de su cabello antes de cumplir 1 año de edad.

  • La vista y los Ojos

El color de los ojos de un recién nacido por lo general, es azul grisáceo si es de complexión blanca y color café si el bebé es de complexión oscura, el color final se establecerá a lo largo de su primer año de vida.

Un bebé recién nacido puede ver objetos de 8 a 12 pulgadas de distancia.

  • Oído

Los bebés pueden oír los sonidos fuertes y suaves al momento de nacer. El bebé pronto aprende la diferencia de los sonidos de la voz.

  • Gusto y olfato

Los recién nacidos pueden probar y oler desde el momento en que nacen.

  • Piel

La piel seca y resquebrajada es normal en los recién nacidos, generalmente lo observaremos en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

Las marcas mongólicas son marcas negruzcas y azuladas en la parte baja de la espalda o en las nalgas, son más comunes en los bebés de complexión obscura pero desaparecerán durante la niñez.

Sobre la nariz del bebé y/ó sobre sus mejillas podemos notar unos puntitos blanquecinos son las glándulas sebáceas inmaduras, que desaparecerán con el correr de los días.

La piel de un bebé recién nacido es muy sensible a los cambios de temperatura.

  • Las mamas y los órganos genitales

Pueden verse un poco hinchados, debido al normal pasaje de hormonas maternas durante el embarazo. Esto revierte espontáneamente.

  • Abdomen

El abdomen del bebé puede ser redondeado y sobresalir un poco. Al muñón del cordón umbilical se le pone una pinza, la cual se quita 24 horas después de nacido. El

cordón se secará y se desprenderá en los siguientes 10 o 14 días.

  • Brazos y Piernas

Después de nacido, los brazos y las piernas del bebé se verán dobladas y muy cerca del cuerpo. La mayoría de las manos de los bebés recién nacidos están bien apretadas como puños. Las piernas también parecen estar arqueadas. Esto da la apariencia de que los brazos y las piernas son demasiado cortas para el cuerpo. Sin embargo, ésto es temporal. A los 3 o 4 meses de edad, los brazos y las piernas se estirarán. Las manos se abrirán y su bebé comenzará a alcanzar objetos. A medida que las piernas crecen más y se hacen más fuertes, el bebé podrá gatear, sentarse y caminar.

  • Reflejos

El bebé nacerá con muchos reflejos para su supervivencia y seguridad. Los reflejos de

supervivencia incluyen el chupar y el tragar.

Los reflejos de auto-protección son el reflejo para expulsar algo hacia afuera de la garganta y evitar ahogarse y el reflejo de toser para deshacerse de las flemas.

Cuando su bebé se asusta, levantará ambos brazos. Este se conoce como el reflejo moro.

El reflejo de agarre es muy fuerte al momento del nacimiento. Si ponemos un dedo en la palma de la mano del bebé, lo agarrará fuertemente.

  • Actitudes

El bebé recién nacido pasará mucho tiempo durmiendo o comiendo pero esta actitud variara durante las próximas cuatro semanas, en las que el bebé pasará menos tiempo durmiendo y

más tiempo despierto.

Los bebés duermen en 2 tipos de estados: el sueño profundo y el sueño ligero.

Durante el estado del sueño profundo, el bebé permanecerá quieto con poco movimiento corporal.

En el estado del sueño ligero, pueden verse movimientos corporales. Es posible que notar que el bebé sonríe, se irrita por unos instantes o hace ruidos como si llorara.

Los estados cuando está despierto varían desde estar adormecido hasta llorar.

El estado más importante cuando está despierto, es el estado de alerta que es cuando el bebe esta quieto y tranquilo, entonces es el mejor momento para darle de comer, para jugar y para hablarle.

El llanto es una respuesta a una situación desagradable. El bebé necesita que lo calmen y lo cojan en brazos.


BIBLIOGRAFIA

FERNÁNDEZ, M. C.: “Apuntes de enfermeria”, (1990), tema 23

TORRESCASANA, J.Mª y LLUNCH M.: “El bebé y el niño”, Plaza y Janés editores S.A.,1984

BURROUGHS A.:"Enfermería Materno-Infantil". . McGraw-Hill Interamericana, 1999.

SEBASTIANI, M. y RAFFO, M.: “Claroscuros del embarazo y el puerperio”, Paidós,2000

LÓPEZ GARCIA G y DELGADO R.:"Obstetricia y Ginecología". Ariel. Barcelona, 2004.

http://www.nacersano.org/centro/9255_9681.asp

http://www.tuotromedico.com/temas/cesarea.htm

http://www.women-in/infant/newboon-spanish.pdf