Partidos políticos en Venezuela

Historia venezolana. Sudamérica. Izquierda. Derecha. Democracia. Partido Comunista Venezolano. Unión Republicana Democrática. Acción Democrática. Comité de Organización Política Electoral Independiente. Movimiento Bolivariano Revolucionario

  • Enviado por: Elber Suárez
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 36 páginas

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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio de la Defensa

Guardia Nacional

Comando de las Escuelas

Unidad Educativa Militar Oficial (GN) “4 de Agosto”

San Juan de Colon, Edo Táchira.

Formación de los Partidos Políticos

ÍNDICE.

Pág.

Índice.....................................................................................................................................02

Introducción..........................................................................................................................03

Formación de los Partidos Políticos Modernos.....................................................................04

¿Qué son los Partidos Políticos?...........................................................................................04

Diferencia entre los Partidos Políticos de Izquierda y Derecha...........................................06

Democracia...........................................................................................................................07

Importancia de la Democrácia..............................................................................................07

Nacimiento de los Partidos....................................................................................................08

PCV Partido Comunista Venezolano....................................................................................08

URD Unión Republicana Democrática.................................................................................15

AD Acción Democrática.............................................. ........................................................17

COPEI Comité de Organización Política Electoral Independiente.......................................26

MBR-200 Movimiento Bolivariano Revolucionario............................................................30

Conclusión............................................................................................................................33

Bibliografía...........................................................................................................................35

Anexos..................................................................................................................................36

Introducción.

Nuestro país de encuentra inmerso en una crisis que por su agudeza, extensión y alcance (afecta simultáneamente los ámbitos de lo políticos, lo económico y lo social) ha sido calificada como sistemática. Especialmente, la coyuntura abierta entre 1989 y 1993 estuvo profundamente marcada por la agitación y el conflicto, signo característico de nuestra cotiadinidad desde la semana del 27 de febrero de 1989. En un proceso que ya alcanza algo mas de 20 años, el espacio del político ha constituido indudablemente uno de los escenarios principales de la crisis.

La crisis actual resulta, en gran medida, producto de factores estructurales; es la consecuencia del agotamiento e inviabilidad del actual sistema político Venezolano como proyecto histórico. En este contexto, los partidos políticos constituyen actores de primer orden. Los partidos políticos actuales, producto de un largo proceso que se inicia en las luchas contra el gomecismo, ha cumplido innegablemente un importante papel en la conformación de la Venezuela moderna y de su modelo democrático, pero también son portadores de una inmensa cuota de responsabilidad en la gestión de esta crisis.

Los partidos que hoy existen nacieron al calor del pensamiento político mas avanzado de su momento: el comunismo, el socialismo, la socialdemocracia y el socialcristianismo. Al surgir, generaron enconados debates y prometedoras ilusiones, pero en los tiempos recientes sus formulas políticas y sus propuestas de desarrollo para el país se han debilitado dando paso al pragmatismo más rampante.

Esto ha producido en el ciudadano común, el mismo que no hace mucho se sentía movilizado por los partidos, una profunda decepción y un alejamiento cada vez mayor de “la política”. El venezolano de nuestros días necesita de nuevas propuestas. En medio de esta profunda crisis, es imprescindible que la Sociedad Civil, comience a repensarse a sí misma como generadora de esas nuevas alternativas que el país parece pedir a gritos. A su vez, los partidos políticos necesitan “ refrescarse”, actualizar sus supuestos teóricos, sus líneas programáticas, y redimensionar sus prácticas cotidianas.

En consecuencia, creemos que Venezuela vive actualmente un proceso de transición, de un modelo de Estado y Gobierno agotado a otro aun en vías de definición, lo cual ha generado (y probablemente seguirá generándolas) fuertes tensiones entre los actores tradicionales, que en general se resisten al cambio, y los nuevos actores sociales políticos emergentes. Sin embargo, ocurra una cosa u otra, lo más probable es que los partidos políticos seguirán ocupando un lugar en nuestra historia aún por un buen tiempo, seguirán en buena medida decidiendo sobre parte importante de nuestras vidas. Por ello la Sociedad Civil emergente y los actores políticos alternativos que parecen comenzar a luchar en serio para construir cada vez mayores espacios de participación deberán todavía competir y compartir con los partidos políticos.

Con esa idea presente, creemos que conocer el camino que nos ha traído hasta aquí puede ser de utilidad en la tarea de construir las opciones para el porvenir. En este trabajo intentaremos recorrer ese camino desde una perspectiva de análisis socio-histórico y socio-político.

FORMACIÓN DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS MODERNOS.

Durante el régimen de transición que venimos estudiando, comprendido entre los años 1936 a 1958, el pueblo venezolano empezaba a adquirir conciencia política, medio altamente necesario para la preservación de las libertades ciudadanas.

En ello tuvo influencia las enseñanzas y orientaciones de naturaleza ideológica que numerosos lideres, con claro arraigo popular, venían sembrando en la conciencia de los venezolanos desde los días cercanos al fallecimiento del General Gómez en Maracay.

Esa conciencia fue madurando y robusteciendo en los dos primeros años del ejercicio presidencial del General Eleazar López Contreras.

Durante el régimen del General Isaías Medina Angarita soplaron excelentes vientos de libertad que fueron aprovechados por dirigentes políticos de la época, para organizarse dentro de los cuadros partidistas. Así surgieron los partidos políticos.

Los partidos políticos en Venezuela son hijos de Libertad.

En efecto, y en lo referente a los aspectos políticos contemporáneos mas en actualidad, esas organizaciones se establecieron en el país desde el año 1936, a raíz de la desaparición física del General Gómez.

Ello tuvo inicio en la apertura hacia las libertades ciudadanas decretadas en el primer gobierno del General Eleazar López Contreras, sucesor del desaparecido dictador. En ese ejercicio presidencial volvieron a ejercitarse las libertades publicas en toda su vibrante expresión y con ellas, empezó Venezuela a trajinar por el camino de la dignidad.

Y los venezolanos pudieron empezar a mostrar, libremente y en publico, las tendencias ideológicas propias. Fue la época en que se definieron los campos de las izquierdas y derechas.

¿QUÉ SON LOS PARTIDOS POLÍTICOS?

Organización Política, formada por personas de similar tendencia ideológica, cuyo objetivo es obtener el poder del estado e imponer su programa político.

FUNCIÓN SOCIAL.

En las modernas sociedades de masas, las actividades en el ámbito de lo político se realizan por medio de organizaciones mas o menos especializadas. Estas organizaciones constituyen grupos estructurados, articulados, jerarquizados y adaptados a la lucha por el poder, que expresan los intereses y objetivos de diversas fuerzas sociales (clases, grupos, comunidades locales, etnias, comunidades de interés particular, etc...), de los que son medios de acción política. Así, el carácter organizado de la contienda política es un rasgo fundamental de la modernidad.

Las organizaciones políticas pueden ser clasificadas en un primer nivel básico en dos grandes categorías: los partidos políticos y los grupos de presión. Los partidos tienen como objeto directo la conquista del poder o la participación en su ejercicio. Los grupos de presión por el contrario, no se dirigen a tomar el poder por si mismos o a participar directamente en su ejercicio, sino que tienden a influir sobre quienes lo detentan y a ejercer sobre ellos diversas clases de presión, a fin de que ejecuten alguna acción de su interés (de allí su nombre). Sin embargo partidos y grupos de presión no son las únicas organizaciones políticas existentes; pueden señalarse también una amplia gamas de agrupaciones de la llamada “Sociedad Civil”.

En las sociedades modernas, todo gobierno es siempre un gobierno de partidos, indiferentemente el sistema político que se trate. Como fenómeno social, los partidos no tienen mas de 300 años y no operan como elemento integral del proceso del poder desde hace mas de 150 años. Los partidos políticos son hijos de la modernidad, y por tanto, no aparecieron son hasta que una serie de procesos modernizante de las estructuras sociales obligaron a redefinir los esquemas de organización política. Al aumentar él numero de grupos, interés y sectores que componen la sociedad, el ámbito de lo político se hace necesariamente más complejo y heterogéneo.

En el ámbito de lo político ocurren los procesos por los cuales se establecen objetivos para la vida social y se proponen medios para alcanzarlos, mediante mecanismos que deben ser reconocidos como válidos por buena parte del todo social. Pero la complejidad y diversidad de lo que hemos hablado coloca sobre el tapete el problema de cómo articular consensualmente a la base de la sociedad con la cúpula dirigente, ya que los objetivos o metas sociales propuestas deben organizar de un mínimo respaldo por parte de los distintos grupos sociales.

Una respuesta a ese problema es la constitución de organizaciones especializadas en mediar entre la base social, con interés y demandas muy diversas, y el estado, estructura de donde emana las decisiones que definen los objetivos primordiales de la sociedad. Esas organizaciones son los partidos políticos.

De esta forma los partidos políticos nacen con la finalidad de conciliar los intereses particulares con los públicos. Bien sea que la unidad política inicial la constituya el individuo, la asociación o el grupo de interés (sindicato, gremios, etc...) el problema de resolver siempre es: ¿Cómo se relaciona la unidad más pequeña con la unidad mayor y como se produce la integración de los intereses de ambas sociedades?, Los partidos políticos son una forma de resolver ese problema, la más común, presente en todos los sistemas políticos contemporáneos.

Según la experiencia moderna, un partido político, puede ser definido como una asociación de personas con las mismas concepciones ideológicas que se propone participar en el poder político o conquistarlo, y que para realización de ese objetivo posee una organización permanente.

DIFERENCIA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS DE IZQUIERDA Y DERECHA

Hoy en día los campos ideológicos están deslindados y precisados en izquierda, derecha y en algunas programaciones decentes, centro-izquierda y centro-derecha; expresiones que se han popularizado en las luchas políticas-sociales.

Aclarando conceptos explicamos:

-La izquierda es sinónimo de revolucionario de avanzada y extremista.

-La derecha es conservadora y tradicionalista.

La mezcla de posiciones ideológicas muy comunes en los partidos políticos culturales, se entienden como posiciones reformistas dentro de los ideales revolucionarios (como la posición del socialismo frente al comunismo) y posiciones revolucionarias dentro de la ideología conservadora o reaccionaria “como lo es por ejemplo, el fascismo con relación de las variadas formas de las políticas burguesas y privilegio de la autoridad”.

A partir de 1998, con la llegada al poder de Hugo Chávez Frías, han disminuido muchos las influencias de los partidos tradicionales.

Han surgidos unos movimientos nuevos (MVR. Movimiento quinta republica) o se han realzado partidos existentes que han vuelto ha surgir con mas fuerza (MAS, PPT,...).

Generalmente se piensa que los países desarrollados no tienen cavidad mas de dos partidos o a lo sumo, tres puntos.

Esto se dice por la característica misma que presenta de estudiar y enfocar las cuestiones de problemáticas políticas de una manera general, enfoques y estudios que están fundamentados en las posiciones tomadas frente a la realidad de los problemas mismos (derecha izquierda)

Eso lo interpretamos como determinación de conservar el orden persistente y, en este caso hay un carácter conservador; o de buscar formulas de renovación y cambios, los que nos lleva a girar en las orbitas de un liberalismo manifestó.

Pero, en todo caso la existencia de los partidos políticos (dos o mas) es necesaria para la salud publica por ello no es aconsejable la existencia de un solo partido político sea de derecha o de izquierda, eso hace que la ejecución de los problemas socio-políticos se agraven o se estacionen por la existencia de una sola formula, sin dar cavidad a efectivas soluciones.

Ellos no son algo individual, sino que surgen de la necesidad misma de resolver la problemática que aqueja la sociedad moderna.

Un ejercicio político bien interpretado conducirá necesariamente a un clima de concordia que redundara en la felicidad y bienestar de la republica.

La historia política del país, en lo relacionado a los partidos políticos, nos presenta tres focos de proyección:

-La ideologías comunistas Marxistas leninistas alimentadas y proyectadas por un grupo de venezolanos, entre los cuales estaban los hermanos Machados, Juan Bautista Fuenmayor, Salvador de la Plaza.

-Las posiciones políticas defendidas por la federación de estudiantes de Venezuela, cuyo mas fogoso dirigente fue Jovito Villalba (ideas de izquierda...).

-Unión nacional estudiantil, animada por Rafael Caldera, Pedro del Corral, Lorenzo Fernández, Juan Antonio Pérez y Edesio Larriba, entre otras ideas de centro-derecha...

De esas tres importantes vertientes políticas provienen las bases de los partidos políticos venezolanos (AD, COPEI, Convergencia, Proyecto Venezolano, MAS, Causa R, PPT, MVR) que son de diferentes conjugaciones ideológicas.

DEMOCRACIA.

Gobierno en el que el pueblo ejerce la soberanía.

IMPORTANCIA DE LA DEMOCRACIA.

En aquella edad de oro de nuestra democracia fueron organizaciones modelo: las apetencias personales y las ambiciones de grupo por controlar la mayor cuota de gobierno con fines de aprovechamiento material, todavía no habían carcomido las bases de esas organizaciones.

Estos órganos de la democracia representativa fueron el impulso definitivo para llevar al país por los senderos de la paz social y el desarrollo.

Las bases fundamentales del sistema están cimentadas en este pacto que reflejo la verdadera función de la democracia como gobierno: el espíritu de cooperación que se asentó entre los partidos firmantes. Por la mas importante característica del sistema democrático es la unión de esfuerzos y voluntades para lograr el bien común.

Así lo entendieron Acción Democrática, el partido social Cristiano COPEI y Unión Republicana Democrática al comprometerse a la coalición gubernamental. Porque el momento que vivió Venezuela en esa oportunidad exigía de todos los venezolanos la Unión. Unión y cooperación de todos: fuerzas políticas, grupos independientes, las Fuerzas Armadas, la iglesia, etc... que integrados en un solo cuerpo, se dispusieron a avanzar para asegurar un futuro de progreso y de paz.

NACIMIENTO DE LOS PARTIDOS:

P.C.V: PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA.

Normalmente se asume que los 27 años de gobierno del Gral. Gómez constituyeron un periodo de absoluta calma en el orden interno del país. Hasta la década de los años 20 la vida nacional se desarrollaba en un ambiente semi rural, y en un Benemérito ejercicio con mano de hierro el control del gobierno, eso no significa de ninguna forma que la oposición desapareciera por completo. Aunque desde 1908 casi todas las formas de expresión política desaparecen por obra de las armas y la represión, el régimen tuvo que enfrentar hechos como las guerrillas de los caudillos sobrevivientes y los intentos de invasiones de los desterrados, así como varias conspiraciones y levantamientos militares y estudiantiles, como la de 1912, 1918, 1919, 1921 y finalmente 1928.

Los años de 1920-1921 fueron de particular agitación para el régimen. Los agentes del gobierno enviados al exterior para seguir los pasos de los desterrados no cesan de enviar comunicaciones detallando los incesantes esfuerzos del exilio por tejer una eficaz trama conspiradora. El 1921 los estudiante de la UCV, bajo el pretexto de un conflicto con la compañía inglesa que administraba los tranvías de Caracas, se lanzan a la calle para realizar una jornada de protesta, que terminan dirigiendo sus consignas en contra del régimen. Gómez alarmado por las informaciones que ha venido recibiendo en los meses anteriores, responde con particular violencia. La Universidad es clausurada por un nutrido grupo de estudiantes encarcelados. Algunos marxistas, entre los cuales se destaca Salvador de la Plaza y Eduardo y Gustavo Machado, se ven forzados a escapar al exterior.

Años mas tardes, en 1926 este grupo de marxistas fundará en México, con la colaboración del Plutarco Elías Calles, el Partido Revolucionario Venezolano (PRV). El PRV nace con una consección de tipo frentista nacional-revolucionaria y anti-imperialista, y debe ser considerado como el núcleo inicial del Partido Comunista de Venezuela. Desde el mismo momento de su fundación llevara una activa campaña en contra del Gomescismo, especialmente por medio de su órgano oficial la revista Libertad. Esa campaña tendrá un signo distintivo respecto a todos los intentos que hasta ese momento ha emprendido el exilio: desde las paginas de Libertad, mas que al gobierno se denunciará el sistema económico-social imperante en Venezuela. El PRV envió representante al congreso de Bruselas, en donde se fundo la Liga Internacional Contra el Imperialismo.

Entre los puntos más importantes del programa político del PRV puede mencionarse la confiscación de los bienes de Gómez, una vez que fuera desalojado del poder; la nacionalización de los servicios públicos; y una forma educativa que ponía en énfasis en la formación industrial y agrícola.

En 1929 luego de la fallida invasión Falke, el PRV deslinda definitivamente sus posiciones de la de los caudillos en el exilio. En Libertad, Salvador de la Plaza, luego de realizar un análisis critico de la oposición de Gómez desde 1913 hasta 1925, señala la urgente necesidad de crear un partido político que logre unificar las luchas no solo en contra del Gomescismo, sino también en contra del Caudillismo. Allí se menciona como perentorio logra la emancipación de los campesinos, agobiados por el latifundismo, y acabar con la explotación de las clases trabajadoras.

Luego de los acontecimientos de 1928, los miembros de la FEV que salen al exilio, fieles a sus líneas estudiantiles de que los más importantes son la acción antigomescista, se acercan al PRV, sin tomar partido de la discusión entre este y el grupo de caudillos desterrados. Al llegar a la isla de Curaçao, Rómulo Betancourt despliega una intensa actividad entre los obreros de la refinería del lugar, trabajo que ya había sido iniciado por el PRV. De hecho, será la actividad de Betancourt que la permita en definitiva la fundación allí de una seccional local del PRV. Sin embargo, al radicalizarse porco tiempo después del debate y fundar Román Delgado Chalbaud y José Rafael Pocaterra en la ciudad de Paris la “Junta Suprema de Liberación de Venezuela”, Betancourt y sus compañeros se distanciaran del PRV para acercarse a esta ultima.

Por causa de tal giro, Salvador de la Plaza escribe un duro editorial en Libertad, de claro corte clasista, allí se afirma, entre otras cosas: “...¿A que se debe esta actitud? La primera razón (y la más importante) es la procedencia social de ellos. Hijos de Mantuanos`, de políticos, o simplemente de gente acomodada...” Como respuesta, Betancourt y sus compañeros renuncian al PRV. En adelante se referirán a el cómo “Perros Rabiosos de Venezolanos” y, según palabras del propio Betancourt, la “profunda herida” ya no sanara jamás. Si bien es cierto que desde hacia tiempo Betancourt venia manifestando diferencias de tácticas con la línea del VI Congreso de la III Internacional, por considerar que no se adecuaba a las condiciones de Venezuela, país que en su criterio, dada su estructura semi-colonial, necesitaba de una estrategia reformista por etapas, quizás sea este el origen del profundo anticomunismo que Betancourt profesara a partir de esas fechas.

Mientras ocurre todo esto, otro grupo de jóvenes que aun permanece en el país quiere formar en 1929 u partido comunista. Entre los mas destacados miembros de este grupo se pueden señalar a: Juan Bautista Fuenmayor, Rodolfo Quintero, Kotepa Delgado y Josefina Juliac. Luego de haber estudiado a los clásicos de la revolución, intentan, desde la clandestinidad, lanzar una campaña de propaganda dirigida a los obreros, logrando la organización de pequeñas unidades de base y la circulación del primer manifiesto comunista del país, “la lucha por el pan y por la tierra”, editado en mayo de 1931. Paralelamente ese mismo en 1931, Aurelio y Mariano Fortoul, quienes venían de regreso de un largo periplo de los EEUU y Europa, fundan en Caracas las primeras células del partido comunista en Venezuela (PCV). Poco tiempo después llegara un delgado Estadounidense de la internacional comunista, Joseph Kornfeder, egresado de la escuela Leninista de formación de cuadros de Moscú. Con su apoyo y colaboración se realizan una serie de reuniones con miras a construir el comité central, el Buró político y el secretario general del naciente PCV.

En dichas reuniones tendrán participación Juan Bautista Fuelmayor y Kotepa Delgado; pero antes de poder concretar la organización son descubiertos por agentes secretos de la policía política de Gómez, resultando detenidos juntos con los demás dirigentes y un nutrido grupo de la UCV que recibían cursos de formación marxista.

El primer programa del PCV que pudo circular proponía el camino de la lucha insurreccional, la entrega de la tierra a quienes la trabajan, la nacionalización de las fabricas, minas y del trasporte bajo la dirección de un gobierno de obreros y campesinos, y la implantación de una jornada de trabajos de 7 horas, así como un seguro para los desempleados, los discapacitados y los ancianos.

Para 1932, poco tiempo después del plan de Barranquilla y del nacimiento del ARDI, ya se había abierto un fuerte antagonismo entre la polémica ideológica del siglo XX entre dirigentes Venezolanos. En particular, se pone sobre el tapete la interpretación en la practica política concreta en el pensamiento de Carlos Marxs. Betancourt enfrenta las posiciones del PCV, al afirmar que, analizando la realidad económica y social de Venezuela, es imposible que un partido de solo clase obrera pueda alcanzar sus objetivos en el país, por la propia debilidad de la clase obrera Venezolana y por el interés de otros sectores de la vida nacional tienen en participar en el proceso de instauración de un sistema democrático y en la modernización de la nación. Por ello Betancourt propone la creación de un amplio frente policlasista.

A comienzo de 1936, a su vez desaparecido Gómez, todo destierro comienza a regresar al país. En las primeras de cambio, los comunistas se forman en la vanguardia del retorno: Salvador de la Plaza, Carlos León, Gustavo y Eduardo Machado, Aurelio Fortoul, Miguel Otero Silva y Juan Bautista Fuelmayor encabezan el desfile. Los marxistas Venezolanos retornan al país deben burlar la norma constitucional de inciso VI que prohíbe la organización de partidos comunistas en Venezuela, cambiando el nombre del PCV por Partido Republicano Progresista (PRP). Esta organización funda un órgano de prensa, el Popular, dirigido por Miguel Acosta Saignes, Miguel Otero Silva y Carlos Arazábal. Adicionalmente los comunistas tendrán un destacadísimo papel en la formación de los periódicos Ultimas Noticias y el Nacional, que muy pronto se convertirán en referencia indiscutible de la comunicación social Venezolana.

En la Venezuela de ese momento, llena la confusión e ignorancia, los que tenían ideas mas avanzadas y claras en el ámbito de lo político eran los formados en el pensamiento marxistas-leninista y de socialismo. Por ello, la mayoría de las insipientes organizaciones políticas, partidos, sindicatos u organizaciones estudiantiles, adopta el discurso y el estilo político socialista. La influencia de los comunistas en notable, y ello a su vez esta fuertemente influenciados por los análisis de los partidos comunistas Europeos afiliados a la III internacional, bajo la égida de Moscú.

El PRP participa en el intento unitario del bloque de Abril y del PDN-36. Sin embargo, la ilegalización del PDN afecta a este grupo y pasa nuevamente al exilio o a la clandestinidad. Por un corto tiempo en el PDN clandestino se unen a los miembros del ORVE y los comunistas, bajo la dirección de Betancourt, Jóvito Villalba y Rodolfo Quintero, pero rápidamente se agudizan las contradicciones y Betancourt, una vez mas guiado por su inclinación anticomunista, fuerza la división para construir una organización propia, bajo la idea del policlasismo. Ha comenzado el camino hacia la formación de la Acción Democrática los comunistas deciden abortar la alianza por el grupo de Betancourt en 193. En marzo son expulsados del país por el periodo de un año, la mayor parte de los dirigentes de las agrupaciones de izquierda. El gobierno de López Contreras ha decidió clausurar a la izquierda, pero la inmensa mayoría de los obreros y estudiantes son comunistas o pedenistas.

Los comunistas siguen en la clandestinidad hasta 1941 cuando logran legalizar dos organizaciones políticas cuyos nombres pretenden evadir la norma constitucional de Inciso VI, tal y como lo habían hecho en el pasado. Esas organizaciones serán unión municipal UM y unión popular Venezolana UPV.

Para este momento, el proyecto político de los comunistas debe ubicarse también en el marco de la modernización, es decir, un proyecto para sacar al país del atraso pre-capitalista, pero obviamente especifidades muy importantes. De lo que se trata es de promover el desarrollo de las fuerzas productivas del país hacia la industrialización, pero con la deficiencia de que ese transito debe ser conducido por la vanguardia proletaria del partido, representante de una clase obrera por aparecer, producto del estimulo organizador que desde el estado promoverá el partido. Es el control del estado por parte de un grupo revolucionario profesionales lo que permitirá el desarrollo de una sociedad industrial que progresivamente se convierta en una sociedad sin clases gracias a la labor emprendida por el partido proletario.

Los elementos formales del modulo democrático-burgués: voto, parlamento, libertades publicas, etc..., no constituye prioridad para los comunistas venezolanos, porque interpretan que la verdadesra democracia no existe en una sociedad atrasada o dividida entre clases explotadas y explotadores. Por tal razón, el partido, hegemónicamente, y por representar los intereses de los resultados, debe crear las condiciones para el establecimiento real de la democracia directa, es decir, debe alcanzar lo primero la sociedad sin clases. Para los teóricos de la clase obrera, el partido representa su principal institución como medio para alcanzar el poder del estado y organizar a este para que cumpla su función modernizadora según los intereses de los explotados. En síntesis, su gestión modernizadora desde el estado busca la necesaria transición por el capitalismo para llegar a la sociedad sin clases.

Durante el gobierno de Medina, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los partidos comunistas del mundo se acogen en la línea Soviética del frente antifascista, lo cual explica, en parte, el apoyo dado por los comunistas al gobierno, al adoptar una política internacional de claro respaldo a los aliados en la guerra. En respuesta al apoyo recibido, el gobierno de Medina decide la abolición del inciso VI y en mayo de 1945 la OPV vuelve a su antiguo nombre PCV, siendo este el año de su consolidación definitiva.

El hecho de que los comunistas Venezolanos se hayan acogido al frente antifascista lanzado desde Moscú, trajo importantes consecuencias para este partido. La primera, ya apuntada, es el apoyo al gobierno de Medina; la segunda, quizás más importante, es la perdida de terreno en el campo sindical a favor de su principal competidor AD. La acción política sindical de los comunistas había sido muy importante, en especial en el sector petrolero. Ellos habían participado y organizado los primeros sindicatos petroleros que se enfrentaron al gobierno de López Contreras en las huelgas de 1936. Su control sobre el incipiante movimiento obrero va ha ser, en parte echada por la borda a causa de la adopción de la línea antifascista.

En el contexto de la segunda guerra mundial, Venezuela representa un importante suplidor de petróleo para poner en marcha el aparato bélico aliado. En este sentido los comunistas aplacaran posibles conflictos de parte de los trabajadores del petróleo, para impedir una baja en la producción de petróleo Venezolano que pudiera mermar el abastecimiento energético de los aliados en su lucha contra el fascismo. En otras palabras se desatiende la lucha sindical en la principal industria que existe en el país, dejando un vació que llenara el grupo de Betancourt, en plena expansión.

La posición de los comunistas ante la revolución de octubre es de un distanciamiento critico, bien sea por su apoyo al Medinismo o por su enfrentamiento con AD, a quien identifican como su competidor más importante de la captación de las masas. El PCV ciertamente se pliega a la nueva situación política y participa en los procesos electorales de los procesos constituyentes de 1946 y presidencial en 1947, alcanzando modestos resultados. En las elecciones para la constituyen te obtienen el 3.62% de los votos y en las generales su candidato, Gustavo Machado alcanza el tercer lugar con 36564 votos, a 227640 votos de Rafael Caldera quien ocupa el segundo lugar. El balance del trienio para los comunistas es negativo ya que terminan siendo ampliamente remplazados por AD.

Luego del golpe militar a Gallegos y la ilegalización de AD, el PCV logra sobrevivir en la legalidad por su breve lapso; sin embargo, la línea desarrollada desde un nuevo vocero tribuna popular en contra de la junta militar, determinaran en tantos este periodo en tantos partidos sean proscritos. Tribuna popular circulara clandestinamente desde 1950 hasta 1957 balo la dirección de Pompeyo Márquez, quien actuara amparado por el seudónimo de Santos Yorme. Durante la década de gobierno militar, el PCV; escribirá una de sus paginas más gloriosas llevando sobre sus hombros juntos a los miembros de AD que actúan en la clandestinidad, el peso de la resistencia. Nunca como durante eso años va ha alcanzar el pensamiento marxista-leninista a mayor numero de jóvenes en el país, generación que luego será la salvia principal del proceso político de los 60.

En 1958, a pesar de los sacrificios de sus militantes, en la lucha contra la dictadura, el PCV es excluido de nuevo sistema político tras la firma del “pacto de Punto Fijo”. Betancourt lo hace objeto de duros ataques. Así, el PCV es empujado a radicalizarse sus posiciones hasta decidir enfrentarse por la vía armada a sus oponentes, diseñadores del nuevo sistema político. La dirección del partido ve en el ejemplo de la revolución Cubana la posibilidad de convertirse en el conductor del país, tomando el poder por medio de la insurrección popular y la lucha armada. Sin embargo, solo a principios de 1960 comienza a verse algunos militantes del PCV en hechos calificados por el gobierno como de “Agitación subversiva”. Mientras tanto, a pesar de haber sido excluido del “puntofijismo”, el PCV mantiene una pequeña representación parlamentaria, desde allí hará una frontal oposición al gobierno de Betancourt.

En marzo de 1961 se reúne el tercer congreso del PCV, en donde se decide radicalizar la oposición al gobierno de Betancourt. Al final el congreso se hace un llamado a la nación Venezolana “a la lucha por la formación de un gobierno democrático patriótico, expresión de la inmensa mayoría del pueblo” y se acuña la consigna “nuevo gobierno ya”. En junio de 1961, tiene lugar el alzamiento militar conocido como el “Barcelonaso”, por haber tenido lugar ha esa ciudad del oriente del país. Aun cuando la acción es mayormente militar, se conoce de la participación en ella de los militantes del PCV y del MIR, por lo cual el gobierno comienza a hostigar a esas organizaciones. Se rumorea acerca del allanamiento de la inmunidad parlamentaria de los diputados Domingo Alberto Rangel y Teodoro Petkoff.

El país de encuentra cada vez mas agitado el 11 de noviembre, luego de los sucesos de playa Girón, Betancourt decide romper relaciones diplomáticas con Cuba, lo cual hace recrudecer la violencia. Ocurren manifestaciones en casi todo el país, con saldo detenidos, heridos y muertos. El 30 de ese mes los cuerpos de seguridad del estado allanan casi todos los locales del PCV y del MIR. En 1962, a pesar de que aun mantiene su participación en el congreso nacional, el PCV y el MIR, junto con algunos militantes forman las Fuerzas Armadas de Liberación de Nacional FALN. A comenzado el camino hacia la lucha armada.

En 1963, luego de la segunda división de AD, se piensa que el gobierno ha quedado en una situación de extrema realidad y la izquierda endurece sus acciones. Comienzan a actuar comandos urbanos de francotiradores que ponen en jaque a la policía y él ejercito en las principales ciudades del país, pero en principal énfasis en Caracas. A mediados de ese año el Ministro de la Defensa reconoce la existencia de guerrilla en el campo. A medida que pasan los meses, va imponiéndose en él ceno del PCV la tesis de la lucha armada con la solución de los problemas del país, a pesar de que no puede de ningún modo la existencia unanimidad. La “Vieja Guardia”, del partido, con excepción de Eduardo Machado, piensan que no están dadas las condiciones políticas y sociales para la movilización guerrillera. En contra posición, el comando político encabezado por Guillermo García Ponce y Pompeyo Márquez, además del sector universitario dirigido por Teodoro Petkoff y German Lairet, están convencidos del éxito de la lucha armada. Los levantamientos militares de Carúpano, “El Carupanazo” y de Puerto Cabello, “El Porteñazo”, en donde nuevamente participaran militantes del PCV y del MIR, hacen que finalmente esta tesis se imponga.

El alzamiento de Carúpano tiene lugar el 4 de mayo y 6 días después el gobierno suspende en sus funciones publicas a los militantes y prohíbe todas las actividades del PCV y del MIR. Al mismo tiempo que eran suspendidas las garantías Constitucionales, eran ocupados todos los locales de estas dos organizaciones, sus archivos y todas sus pertenencias. El 2 de junio estalla el levantamiento de Puerto Cabello y, según la mayoría de los historiadores esta acción marca el inicio de las actividades a gran escala de la FALN, como ente coordinador y brazo armado del PCV y del MIR. Como brazo político se establece el frente de liberación nacional, FLN, con el propósito de ganar simpatizantes a la causa gerrillera.

Además de las guerrillas rurales, que tiene lugar fundamentalmente en las montañas de Falcón, la Sierra de Aroa, el Sur del Edo. Trujillo, el Edo. Lara y la Región del Norte de Guanare, la FALN establece la famosa Unidad Táctica de Combate (UTC). Las UTC estaban constituidas por pequeños comandos urbanos, que actuaron básicamente en Caracas, dedicados a hostigar a la policía, al asalto de bancos, embajadas y consulados, a la organización de atentados contra funcionarios de gobierno y al secuestro de personalidades, así como a la toma de poblados suburbanos, como el hatillo, por ejemplo.

El resultado del proceso guerrillero emprendido por el PCV y el MIR, termina en una absoluta derrota militar a mediados de los años 60, derrumbándose la posibilidad de instaurar una dictadura del proletariado en Venezuela. En un pleno celebrado en 1965, la dirección del PCV admite el fracaso de las guerrillas y elabora la (formula de la paz democrática). Como consecuencia, los mandos de la FALN y el FLN se dividen bajo la conducción, de Douglas Bravo, quien crea, junto a lideres del MIR, un nuevo comando unificado para continuar la guerra. En 1966, la dirección del PCV decide expulsar del partido a Bravo, quien radicaliza su posición y profundiza sus líneas de acercamiento a Fidel Castro. Finalmente en Abril de 1967 el VIII pleno del PCV, reunido clandestinamente en la cercanía de Barquisimeto, decide abandonar la lucha armada, reanudar el trabajo popular y participar en las elecciones de 1968.

Con la política de pacificación instaurada por el primer gobierno de Rafael Caldera los partidos de la alternativa revolucionaria marxistas retornan el camino de la legalidad en la condición de oponentes democráticos y participan en los procesos electorales, ha exección de algunos pequeños grupos que persisten por algún tiempo en la lucha revolucionaria armada, sin relevancia alguna en el acontecer nacional. Estos grupos que no se acogen a la pacificación, como Bandera Roja y el Partido Revolucionario de Venezuela (PRV) de Douglas Bravo, van a estar constituidos por sectores disidentes no pacificados del MIR y del PCV, respectivamente. En 1994, Bandera Roja decide cerrar el único frente que según voceros de esa pequeña organización permanecía abiertos, incorporándose de forma definitiva a la legalidad.

En 1970 el PCV va ha ser el escenario de un muy importante acontecimiento político: la división que dará lugar al nacimiento de un nuevo partido, el Movimiento al Socialismo, MÁS. Esta división será liderizada por Pompeyo Márquez y Teodoro Petkoff y responderá a serias divergencias ideológicas y a consecciones antagónicas con respecto a la táctica y a la estrategia del PCV, las cuales venían agudizándose desde el año 1969, fecha en la que Petkoff, para ese momento miembro del comité central, publico dos libros en los que criticaba duramente la línea soviética.

Luego de eso, la reaparición de la izquierda Venezolana en los procesos electorales ocurrirá, formalmente, en 1973. Sin embargo, es necesario señalar que para las elecciones de 1968, luego de abandonar la lucha armada el PCV fundo el partido Unión para Avanzar, con el que presento candidaturas en las mismas. En 1973, el PCV sufrirá una nueva división, encabezado por uno de los lideres históricos del partido: Eduardo Machado y los Hermanos García Aponce, entre otros. Esta división, a diferencia de la primera estará motivada por razones electorales. Luego de eso el PCV participara como un partido as dentro del sistema concurriendo a los diversos procesos electorales con candidatos propios o incorporándose a las diversas alianzas intentadas por la izquierda, pero sin mayor relevancia dentro del aspecto político nacional.

Como consecuencia de la crisis de los paradigmas y luego de la caída del muro de Berlín y posterior desaparición URSS y su bloque el PCV se ha visto reducido a su mínima expresión, manteniendo una exigua representación parlamentaria y conservando una presencia de pequeños y pocos participativos sindicatos y en algunas universidades nacionales y liceos, en donde los sectores juveniles luchan por mantener vivo al partido.

U.R.D: UNIÓN REPUBLICANA DEMOCRÁTICA.

El partido Unión Republicana Democrática (URD), fundado en enero de 1946, fue creado por un grupo de profesionales opuesto al gobierno de trienio adeco que surgió del movimiento cívico-militar de octubre de 1945. Sus primeros dirigentes fueron Isaac Pardo, Elías Toro Y Andrés Germán Otero. Así, en su mayoría los militares iniciales del partido son antiguos miembros del desaparecido partido de Medina, el PDV. En marzo del mismo año, el ya fogueado líder de la FEV, opositor Gómez, militante del Bloque de Abril y también miembro del PDN-36, Jovito Villalba, es invitado a participar en el partido, convirtiéndose casi de inmediato en su principal líder y mentor ideológico. A los pocos días de la incorporación de Villalba, URD hace su primera presentación publica en Nuevo Circo de Caracas.

En cuanto al programa o cuerpo doctrinario, se diferencia en poco de la propuesta democrático-modernizadora de AD. Sin embargo la férrea oposición de Jovito Villalba contra Betancourt y su partido, lo hará disentir del movimiento de octubre de 1945. En las elecciones de 1946 para la Asamblea Nacional Constituyente, primera presentación comicial de URD, esta organización suma 59000 votos, equivalentes a 4.3% de los votos emitidos. De esta forma ocupa el tercer lugar, por debajo de COPEI pero por encima del PCV. En diciembre, el gobierno de la junta tiene que enfrentar un alzamiento de varias unidades militares, el cual se presume la participación de miembros de URD, razón por la cual la dirigencia del partido es encarcelada. Luego de la instalación de la asamblea Constituyente en 1947, los urredistas detenidos son liberados, pero la mayoría de los fundadores renuncian al partido, quedando Villalba como líder indiscutido de la organización. URD no presentara candidato para las elecciones generales de ese año.

Durante los pocos meses de gobierno de Rómulo Gallegos, URD se suma a la dura línea de oposición al régimen llevada adelante por COPEI y el PCV. Luego del derrocamiento de este, URD y COPEI sostendrán que toda la culpa de lo acontecido es de AD y confiaran en las palabras delos militares, empeñada en la convocatoria en breve lapso de elecciones libres.

En 1951 URD participa, por intermedio de Villalba, en la elaboración de un estatuto electoral y se incorpora al CSE, con miras a las asambleas que debían realizarse en 1952 para formar una nueva Asamblea Nacional Constituyente. URD ha sobrevivido hábilmente, al igual que COPEI, a la represión del gobierno militar y en noviembre de 1952, pocos días antes de las elecciones, realiza en el Nuevo Circo de Caracas el mitin mas grande de la década de los cincuenta. Allí URD exige al gobierno garantías para todas las corrientes políticas, amnistía general para todos los presos y los exiliados, y la cláusula del campo de concentración de Guasina. Igualmente, Villalba se pronuncio por la creación de una empresa petrolera nacional y pidió que no se otorgaran mas concesiones a las compañías extranjeras, así como la revisión de los contratos de explotación del hierro.

El 30 de noviembre de 1952, cinco partidos concurren a las elecciones. Hasta esa fecha, URD no había tenido un crecimiento político importante, pero la inhabilitación de AD y el PCV ocasionó que las masas, entre las cuales se encontraban los militantes de AD y del PCV en la clandestinidad, se volcaran en su favor, produciéndose un contundente triunfo. En respuesta se produjo el fraude electoral de la Junta Militar de Gobierno, la cual nombro a Marcos Pérez Jiménez Presidente de la Republica. Los principales dirigentes de URD, con Villalba a la cabeza, fueron invitados a ausentarse temporalmente del país, y tuvieron que exiliarse hasta 1958. Una pequeña parte de la militancia del partido se incorporo a la lucha clandestina y tuvo luego participación en la Junta Patriótica, destacándose Fabricio Ojeda, quien ejerció su presidencia.

En el exilio, Villalba desempeña un importante papel, junto a Betancourt y Caldera, en la famosa reunión de Nueva York, en la que las principales fuerzas políticas con excepción del PCV fijan las condiciones que regirán al nuevo sistema político venezolano una vez derrocado el sistema militar. Luego de las jornadas del 23 de enero, ya como participante del “Pacto de Punto Fijo” pero sin participar en la onda anticomunista de los primeros años de la democracia, URD alcanza el segundo lugar en las elecciones del 58 con 903479 votos, lanzando como candidato a Wolfang Larrazabal. En 1959 se incorpora al gobierno de coalición de Betancourt; sin embargo, al poco tiempo URD se retira al no compartir la orientación del régimen, en particular la línea de política exterior contra la Revolución Cubana.

En 1963 URD es desplazada al tercer lugar con la primera postulación de Jovito Villalba como candidato presidencial, quien alcanza 510975 votos, equivalentes al 17.5% del total. Luego pasa a formar parte del gobierno de “Amplia Base” de Leoni. A comienzo de 1964 estalla en el seno de URD una crisis que llevaría a la división. El grupo encabezado por José Vicente Rangel, José Herrera y Luis Miquilena venia oponiéndose a la participación de URD en el gobierno de Betancourt, en abierta contraposición a la línea de la Dirección Nacional, controlada por Villalba. Luego del rompimiento del “Pacto de Punto Fijo” por parte de esta organización, el grupo de Rangel fue acusado de propiciar un acercamiento con el MIR y los grupos insurgentes, afirmándose incluso que tanto Rangel como Herrera y Miquilena formaban parte del comando del FLN. De hecho cuando fueron clausurados lo periódicos legales del PCV y del MIR, Clarín, publicación dirigida por Miquilena y Rangel fungio como vocero de las organizaciones ilegalizadas, al margen del control de Villalba. Al perfilarse la posibilidad de colaboración de URD con el gobierno de Leoni agudiza la crisis. Rangel, Miquilena y Herrera se pronunciaron públicamente en contra de tal acuerdo, siendo entonces pasados al tribunal disciplinario y luego expulsados, tomando Alirio Ugarte Pelayo las riendas de organización junto con Villalba. El 28 de febrero de1964, José Herrera organiza un convención y funda un nuevo partido, Vanguardia Popular Nacionalista, definido como una organización revolucionaria para la liberación Nacional.

En las elecciones de 1968, URD vuelve a ocupar el tercer lugar, con Miguel Angel Burelli Rivas de candidato, lo que fue considerado como un “Fenómeno Electoral” al obtener 829397 votos luego de la división.

Las elecciones presidenciales de 1973 marcan el definitivo repliegue de URD en la vida política Nacional, ya que va quedando por debajo de los principales partidos de izquierda. De allí en adelante y en las siguientes elecciones ha apoyado indistintamente a COPEI y a AD como formula de sobre vivencia. Luego de la muerte de Villalba, URD prácticamente ha desaparecido de la escena. Ismenia de Villalba intento ponerse a la cabeza de la organización, convirtiéndose incluso en la primera mujer candidata a la presidencia de la República en Venezuela, en el año 1988, pero apenas obtuvo 62732 votos que representaron el 0.9% de los sufragios validos de esos comicios.

URD ha sufrido a lo largo de este proceso varias escisiones, básicamente motivadas por la influencia de la ideología marxista o por conflictos generacionales. Así, este partido ha transitado por el sistema político venezolano practicado fundamentalmente de forma electoral. Sólo en los primeros tres lustros del sistema tuvo una importancia real.

ACCIÓN DEMOCRÁTICA

Indudablemente, ningún partido ha tenido tanta significación ni ha marcado tanto a la sociedad venezolana como AD. Acción Democrática constituye el último eslabón de una cadena que va, en un período de unos diez años, desde ARDI (1931), pasando ORVE (1936), PDN (1936 y 1939) y que concluye con su legalización en 1941. Hemos recorrido ya las primeras etapas de esta historia así que vamos a concentrarnos ahora en las últimas.

Una vez concretada la designación del PDN-36, Betancourt reorganiza su grupo y lanza la propuesta de refundar el PDN pero no como un bloque, sino como un partido aglutinado alrededor de un programa y una ideología comunes, que deben ser de orientación policlasistas. Así, y bajo la doctrina formulada por Betancourt, se refunda el PDN en septiembre de 1939, esta vez de forma clandestina, razón por la cual se le conoce como “PDN ilegal”. A la cabeza de la nueva organización permanece Betancourt, ejerciendo el cargo Secretario General. En la primera Conferencia Nacional del PDN-39, realizada el 30 de septiembre de1939, se presentan la Tesis Política y el Programa de la organización. Normalmente se entiende que la tesis (análisis de la realidad) y programa del PDN-39 son los mismos que los que dan origen a AD en 1941. Entre las ideas contenidas en el programa del PDN-39 es importante señalar las siguientes:

En materia económica: aumento de la capacidad de consumo de la población desarrollando el mercado interno y la capacidad adquisitiva de los trabajadores; política de mejoramiento obrero y campesino como instrumento para la revitalización de las fuerzas productivas del país; reglamentar el establecimiento de empresas y fábricas dirigidas a la explotación de las riquezas del país aplicando leyes que protejan los bosques y las aguas; reforma del sistema bancario con el propósito de materializar la inversión del Estado en el desarrollo de la economía nacional, y otorgar créditos baratos y a plazos razonables a todos los sectores productivos del país; abolición de los impuestos; reforma del estatuto del Banco Central a fin de garantizar créditos blandos a los industriales; y reforma legal orientada a la protección de la industria y de la producción nacional contra la competencia extranjera intensificando además la persecución a los monopolios privados.

En materia laboral: reforma de la Ley del trabajo con la intención de ponerla en sintonía con los principios de la justicia social; igualdad de salarios para trabajos desempeñados en puestos y condiciones similares; participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas en donde laboran; vacaciones anuales remuneradas para todos los trabajadores; extensión de los beneficios de la nueva Ley del Trabajo a los funcionarios de la Administración Pública; derecho de sindicalización; establecimiento del Seguro Social; y protección educativa, cultural y sanitaria para todos los trabajadores del campo y de la ciudad.

En materia educativa: planificación de la educación nacional y modernización de los sistemas de enseñanza; difusión de la cultura entre las masas populares; lucha contra el analfabetismo; expansión de las escuelas rurales; reorganización y modernización de la educación secundaria, normalista y especial; reforma de la universidad; fomento y difusión de la ciencia y la técnica; mejoras en los sueldos y seguros del magisterio; establecimiento de escuelas técnicas.

En materia sanitaria: saneamiento planificado del territorio nacional; campaña masiva contra las principales endemias; promoción de la educación higiénica y sanitaria del pueblo; asistencia a la vejez, a la mujer embarazada y al niño; construcción de dispensarios, hospitales y jardines de infancia; campaña contra el alcoholismo.

En materia agrícola: implementación de la Reforma Agraria; desarrollo intensivo de una política de inmigración planificada, incluyendo la creación de colonias agrícolas mixtas (constituidas por venezolanos y por inmigrantes); creación de cooperativas de producción agrícola y pecuaria; legislar en contra del latifundismo; establecimiento de medidas de protección a la agricultura; apoyo técnico del Estado a los campesinos, en coordinación con el sistema de créditos; creación por parte del Estado de escuelas y laboratorios de agronomía.

Estas tesis programáticas, enmarcadas en el contexto ideológico del partido policlasista, constituyen la génesis en Venezuela de lo que hoy en día se conoce como el proyecto populista de modernización, el cual descansa en los partidos como sujeto político del proceso. Para llevarlo adelante es necesario constituir una fuerza política cuyo punto de apoyo sean las necesidades del pueblo y sus esperanzas de verlas satisfechas por la acción del Estado. Así, ese partido se erige como representación de los ideales del pueblo.

El PDN nunca logró su legalización, razón por la cual los miembros del PDN-39 formulan finalmente una estrategia para salir de la clandestinidad, transformándose en 1941 en Acción Democrática y lanzando la llamada “candidatura simbólica” de Rómulo Gallegos para las elecciones indirectas de ese año. Desde el 41, el gobierno de Medina había dejado de lado los procedimientos judiciales para impedir la actuación legal de los partidos políticos, poniendo en práctica un complejo sistema de requisitos entre los cuales se destacaba la presentación de un “examen ideológico”. Para la legalización de una organización de tipo político era obligatorio dar respuesta a un cuestionario que entregaba la Gobernación del Distrito Federal. A fin de evitar la posibilidad de cualquier objeción, Betancourt, quien recién regresaba de su segundo destierro, no firmó ninguna de las solicitudes ni colocó su nombre en el acta de fundación del nuevo partido. El cuestionario del examen era del siguiente tenor:

“1) En relación con el derecho de propiedad: a) ¿Debe abolirse la propiedad privada?; b) ¿Debe abolirse la propiedad privada sólo de los medios de producción?; c) ¿A qué limitaciones debe estar sometido el derecho de propiedad?

2) En relación con la libertad económica: a) ¿A cuántas limitaciones debe estar el ejercicio de la libertad económica?

3) En relación con la lucha de clases: a) ¿La vida social es el campo de una lucha de clases? b) ¿Debe llegarse al establecimiento de una sociedad sin clases?

4) En relación con la Familia: a) ¿La Familia debe mantenerse o debe ser substituida por la comunidad? b) ¿La Familia debe mantenerse o debe ser substituida por el Estado?

5) En relación con el estado: a) ¿Debe el Estado sustituir al individuo? b) Hasta qué punto?”

Como quiera que lo importante para los futuros adecos no era entrar en un debate ideológico con el Gobernador sino poner en marcha su nuevo proyecto político, todas las respuestas fueron acomodadas al gusto y mentalidad del gobierno, por lo cual no se encontraron argumentos para impedir la legalización del nuevo partido.

Bajo este nuevo esquema, e impulsados por la candidatura de Gallegos, Betancourt y sus seguidores articularon un vasto movimiento que, aprovechando la estructura del PDN, le dio alcance nacional a la nueva organización, convocando a incorporarse a gente de todas las clases sociales y económicas. Pronto, el poder del nuevo partido se consolidaría básicamente en la provincia, en los campos petroleros y en los pueblos de Monagas, Lara, Guárico, los Andes y Miranda. La consigna de AD fue: Ni un solo distrito ni un solo municipio sin un organismo del partido. Luego de tantos años de sucesivas dictaduras, a pesar de la apertura registrada entre 1936 y 1941, convocar al pueblo para discutir los problemas nacionales, plantear críticas y alternativas a la situación del país y a la actuación del gobierno, eran acontecimientos inauditos. Adicionalmente, el pueblo encontraba en esas discusiones a unos líderes que hablaban en un lenguaje lleno, igual al suyo.

Algunas de las propuestas y reivindicaciones auspiciadas por AD habían sido aplicadas por el gobierno de López Contreras o lo estaban siendo por el de Medina; sin embargo, Ad se convierte, gracias a su estrategia y a su praxis política, en la organización que sintetiza las aspiraciones de un conjunto importante de miembros de la sociedad venezolana duramente castigados por el gomecismo y que, a pesar de los logros de López y de Medina, aún no habían logrado salir de la miseria. AD se apoya en su sólida organización de cuadros y activistas y en un sentido sumamente realista de la política para ir estrechando sus vínculos con esas clases populares.

El 13 de septiembre de 1941 tiene lugar en el Nuevo Circo de Caracas el mitin de instalación del partido de Acción Democrática, con la asistencia de Gallegos, para ese momento Presidente del partido, y de Rómulo Betancourt, Andrés Eloy Blanco, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Mario García Arocha y Ricardo Montilla. En ese acto, y en todos los que le seguirían, se insiste reiteradamente en el tema de la Reforma Agraria, del combate de la pobreza campesina, de los artesanos y de los proletarios en general, se habla de la reforma fiscal y de la promoción de la pequeña producción, de la erradicación del analfabetismo y de la industrialización del país para alcanzar la mejora de los servicios públicos y así elevar las condiciones materiales de existencia del pueblo.

Durante los cuatro años del gobierno de Medina, AD asume la tarea de la oposición al régimen. Para 1943, dicha oposición estaba conformada, además de por AD que ya era una fuerza popular a escala nacional, por el partido “Acción Nacional”, dirigido por Rafael Caldera y Pedro José Lara Peña, y por las fuerzas que seguían al expresidente López Contreras.

La línea de entendimiento entre los Aliados y la Unión Soviética en razón del esfuerzo de guerra, había determinado el cese de las actividades de oposición del PCV, cuyas formas legales “Unión Municipal” y “Unión Popular” brindaban ahora un franco respaldo a la acción del gobierno.

AD esgrimía en contra de Medina la presencia en su gobierno de elementos gomecistas y el origen ilegítimo del mismo, ya que la elección del Presidente de la República se debía a la actuación de una camarilla cívico militar mediante votaciones amañadas de segundo y de tercer grado. Igualmente, AD acusaba al régimen de haber constituido ventajosamente un partido político, el PDV, utilizando desde el gobierno todos los recursos del Estado, y de haber fraguado una alianza con los grupos comunistas. Así las cosas, AD convirtió al voto universal, directo y secreto para la elección de todos los poderes públicos en su principal bandera, haciendo uso de ella a diario y desde todas las tribunas.

El año de 1945 marca el definitivo rompimiento entre los generales López Contreras y Medina, lo cual genera una crisis a lo interno del sistema político-militar venezolano. Desde comienzos de ese año la lucha ya no parece ser entre el gobierno y Ad sino entre “continuismo” y “anticontinuismo”, entre “medinismo” y “lopecismo”. A partir de ese momento el debate es copado por el problema de la de sucesión presidencial y la forma de elección. En mayo es reformada la Constitución Nacional, manteniéndose las elecciones de segundo grado para el Senado y el Presidente de la República. El cambio más significativo, aparte de los nuevos poderes en materia económica otorgados al presidente, es la eliminación del famoso Inciso Sexto, que impedía la legalización del PCV.

El 18 de octubre de 1945 se produce el movimiento cívico-militar que derroca a Isaías Medina Angarita y coloca en el poder a una autoproclamada “Junta Revolucionaria”, conformada por oficiales de la Fuerza Armada miembros de una especie de logia llamada “Unión Patriótica Militar”, y varios connotados líderes de la Dirección Nacional del Partido Acción Democrática. Como Presidente de la Junta de Gobierno es designado Rómulo Betancourt, acompañado por Raúl Leoni, Gonzalo Barrios, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Edmundo Fernández, y los militares Carlos Delgado Chalbaud y Mario Ricardo Vargas Cárdenas.

Por primera vez en la historia nacional, un partido político perfectamente cohesionado por una doctrina y una praxis política compartida por todos sus miembros, y con un proyecto de país claramente articulado por sus principios orientadores asume junto con las Fuerzas Armadas la dirección del Estado.

Según sus propios líderes sus objetivos inmediatos eran devolverle al pueblo su soberanía usurpada , mediante la creación de un sistema electoral universal; en primera instancia para la elección de una Asamblea Nacional Constituyente, y después para el Congreso Nacional y el Presidente de la República.

En marzo de 1946 se promulga el estatuto electoral que regirá el proceso de conformación de la Asamblea Nacional Constituyente. Se decide que podrán votar todos los venezolanos mayores de 18 años, hombres y mujeres, incluso los analfabetos. Se fijó la base de un Diputado por cada 25.000 habitantes y uno por cada exceso de 10.000 habitantes. Las elecciones fueron fijadas para el día 27 de octubre, y contaron con una masiva participación del pueblo. La lista del CSE registraba una población de votantes inscritos que alcanzaban a 1.621.687 electores, de los cuales 1.099.000 votaron por Diputados propuestos por AD, 78,43% del total de votos emitidos. El 17 de diciembre se redacta una nueva Constitución Nacional y un Estatuto Electoral Permanente. El 5 de julio de 1947 es aprobada la nueva Constitución, con la cual la tesis de AD se convierte en proyecto estratégico de la sociedad venezolana.

Los preceptos de la Constitución de 1947, en su mayoría reflejo de las tesis de AD, guardan estrecha relación con la corriente popular en boga en América Latina en esos años. El Estado se pone al servicio de toda la sociedad, especialmente de los más pobres, y deja de ser concebido como un instrumento de oligarquías locales.

Sin embargo, a pesar de todas las realizaciones no puede decirse que el trienio haya sido precisamente una etapa de armonía, durante todo el período se vivieron fuertes tensiones, algunas creadas por elementos del viejo orden que todavía intentaban recuperar el poder; otras por la férrea oposición de los partidos de reciente creación COPEI (1946) y URD (1945), que luchan por disputarse el espacio político de AD.

Mención especial merece el conflicto con la Iglesia y el partido COPEI, generado por la política educativa de Ad, inspirada en la doctrina elaborada por Luis Beltrán Prieto Figueroa y que se concretó en el principio del Estado-docente. Según tal principio, el estado se reservaba el monopolio de la formación docente para todos los niveles educativos. Este monopolio, que durante el trienio funcionó a plenitud, tuvo una de sus máximas expresiones en el famoso decreto 321, que consagró la unificación de todos los sistemas de evaluación bajo supervisión suprema del Estado.

A partir de allí, el principio del Estado-docente fue atacado como expresión de una intención totalitaria por parte de AD, que se asemejaba a los sistemas estatistas de los regímenes comunistas y, en consecuencia, fue catalogado de “marxistoide” y contrario a los principios católicos de la sociedad venezolana.

La oposición COPEI-Iglesia planteó entonces una confrontación de carácter estratégico, catolicismo vs. Marxismo. A los miembros de AD se les empezó a llamar “comunistas blancos”, ADecomunistas o Ade-cos, intentando descalificarlos políticamente. Sin embargo, a la larga esa combinación fue asimilada y asumida por Ad como su signo de identidad permanente, en una muy buena demostración de lo que más adelante Betancourt llamaría la “terquedad adeca”. Este conflicto fue tan explosivo y sostenido que muchos autores no dudan en colocarlo como una de las causas del posterior derrocamiento de Gallegos.

A pesar de los conflictos, pudo convocarse a elecciones, que fueron el 14 de diciembre de 1947. El 6 de enero de 1948 se declaró Presidente de la República del período 1948-1952, al insigne escritor adeco Rómulo Gallegos. En su alocución inaugural ante el Congreso Nacional, e 15 de febrero de 1948, Gallegos prometió mantener y acentuar el perfil social de la obra desarrollad por la Junta de Gobierno. Solo ejercería el cargo por ocho meces .

El acuerdo político que hizo posible el movimiento del 18 de octubre de 1945 se rompe violentamente con el golpe de Estado del 24 de noviembre de 1948 dado por los mismos militares que habían apoyado a AD apenas tres años atrás.

De esa forma, comienzan diez dramáticos años para AD, que también han sido calificados “como heroicos” por la histografía del partido. El 5 de diciembre de1948, Rómulo Gallegos sale del país rumbo a su destierro en la Habana, Cuba, el día 7, la Junta Militar de Gobierno dicta un decreto disolviendo en todo el país el partido Acción Democrática. El 25 de febrero la Junta Militar disuelve la Confederación de Trabajadores de Venezuela y sus organizaciones afiliadas.

Un año después del golpe, un número importante de los dirigentes adecos desterrados se encontraban de vuelta en el país de forma clandestina. La orden era organizar la resistencia al régimen militar. Ruiz Pineda pasa a dedicarse a la reconstrucción de la organización AD.

En ese mismo año de 1950 le toca el turno de la ilegalidad al PCV, que inmediatamente pasa a la clandestinidad igual que AD, solo quedan funcionando COPEI y URD.

En abril de 1951 se promulga un estatuto electoral que reglamenta las elecciones de una nueva Asamblea Nacional Constituyente, las cuales serían efectuadas en 1952. Para esas elecciones, se funda en 1951 el Frente Electoral Independiente (FEI), agrupación integrada por personas cercanas al régimen militar y organizadas desde el propio gobierno.

A finales del mes de octubre de 1952, el FEI revela los nombres de sus candidatos a la Asamblea Constituyente: Laureano Ballenilla Lanz, Oscar Rodríguez Gragirena, Luis García, Juan Arismendi y Luis Malausena; pero sorpresivamente, Ballenilla Lanz funda la “Agrupación Pro-candidatura Presidencial de Marcos Pérez Jiménez” y comienza a aparecer por todas partes fotos del militar con la leyenda: “Presidente de Venezuela”.

El clima político es cada vez más turbio y en el seno de los partidos surgen fuertes discrepancias en torno al proceso electoral, URD, a pesar de intensificar su campaña, se muestra dividido. La dirigencia de AD en la clandestinidad y en el exilio lanza la línea de la abstención, pues afirman, con razón, que el gobierno jamás reconocerá un triunfo de la oposición. Los comunistas son partidarios de la participación como estrategia para movilizar la conciencia política del país e ir creando frentes de resistencia. COPEI, al igual que finalmente URD, decide ir a las elecciones.

En los primeros meses de 1953, se instala la Asamblea Constituyente fraudulenta, lo cual nombrará Presidente Constitucional de la República para el período comprendido entre el 19 de abril de 1953 y el 19 de abril de 1958 al Coronel Marcos Pérez Jiménez y sanciona un nuevo texto constitucional. A partir de ese momento se abre un período de abierta resistencia, en donde el protagonismo lo tendrán la lucha clandestina liderada por AD y el PCV.

El gobierno del General Marcos Pérez Jiménez fue finalmente derrocado después de diez años de dictadura, el 23 de enero de 1958 con la participación fundamental de sectores militares de acuerdo con los grupos políticos en la clandestinidad. Sin embargo, son los líderes tradicionales, Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba y Rafael Caldera, los que definen en New York el acuerdo que culmina con la firma del “Pacto de Punto Fijo” y que permitió consolidar la base de sustentación del actual modelo democrático venezolano.

Con la formalización del Pacto de Punto de Fijo se institucionalizan las reglas del funcionamiento de sistemas de partidos, en cuyo seno se conocen relaciones de cooperación para el mantenimiento del orden establecido. Se fijan las fronteras ideológicas de participación en el sistema excluyéndose en principio las doctrinas que se perciben como inaceptables, tal como la comunista.

Ese mismo año de 1958 se convoca a elecciones para designar al Presidente de la República y a los miembros del Congreso Nacional en la creencia de que sólo un gobierno electo a través del voto universal aseguraría la estabilidad del recién inaugurado sistema. Debido a que resultó imposible a los principales partidos políticos ponerse de acuerdo para designar una candidatura única, como se había propuesto en la reunión de Nueva York, cada partido lanza su candidato, resultando electo por esta vía Rómulo Betancourt con un 18% de ventaja sobre Wolfgang Larrazábal y casi el 50% de los votos. Sin embargo, es importante destacar el hecho de que si bien AD gana las elecciones, lo hace principalmente en el interior del país. URD, COPEI, y el PCV acapararon buena parte de la votación de los electores caraqueños.

Este gobierno transcurrió en medio de múltiples dificultades, enfrentando la fuerte oposición de algunos sectores políticos, especialmente los de izquierda, excluido del Pacto de Punto Fijo, y a los que Betancourt se opuso férreamente a lo largo de su gobierno. El ascenso de masas iniciado en enero del 58, que se mantuvo vivo con las jornadas antigolpistas, las frecuentes manifestaciones universitarias, las protestas populares en contra de la visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, y las multitudinarias expresiones de solidaridad con Cuba, se prolongó hasta los primeros meses del gobierno de Betancourt. El Presidente se fijó como objetivo detener el auge de las masas a cualquier precio, sobre todo porque la situación podía terminar socavando el apoyo de AD, que en las elecciones resultó fuertemente golpeada en Caracas, Miranda, Aragua y Carabobo.

El marco jurídico-político de la democracia venezolana quedará establecido en la Constitución de 1961, promulgada durante el gobierno de Betancourt como expresión formal del puntofijismo. Sin embargo, no puede decirse que todo el texto constitucional haya sido “dictado” por los partidos del status. El enfrentamiento entre Betancourt y él ala izquierda de AD, que dio como resultado la división del partido, trajo como consecuencia una redefinición de la correlación de fuerzas en el seno del Congreso Nacional.

De un bloque mayoritario representativo básicamente de los tres firmantes del “puntofijismo”, que presagiaban un firme respaldo del parlamento al gobierno, se pasó con las divisiones de AD (1960 y 62) y la salida de URD del gobierno en 1961 a un Congreso divido y convertido en el centro de una crisis político-institucional, en donde la oposición logró la Cámara de Diputados. Con el PCV y el MIR ya abiertamente lanzados a la lucha armada, parte del proyecto democrático popular de 1958 logró incorporarse en los debates del nuevo texto constitucional. Por ello, la Constitución de 1961 no sólo proporciona las reglas básicas del juego político, sino que también constituye la Carta Magna más progresista de nuestra historia.

Lo más resaltante de la evolución política de Acción Democrática durante estos años es su definitivo abandono de total ideología de corte marxista. En los primeros años de la democracia esa posición anticomunista de AD, así como su línea de gobierno, va a ser interpretada por algunos sectores a lo interno del partido como una traición a los intereses populares que respaldan desde la calle tanto a AD como al sistema democrático. La agudización de esas tensiones provocará importantes divisiones en el seno del partido, que a la postre terminarán en nuevas organizaciones, algunas de las cuales enfrentarán a los gobiernos adecos a través de la lucha guerrillera.

La primera división tiene lugar en el sector juvenil, donde más se disiente de la línea anticomunista y conservadora del gobierno de Betancourt. En 1960 un grupo importante de la juventud adeca es expulsado. Este grupo crea una organización política que inicialmente se denomina Acción Democrática de Izquierda y, más tarde, Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Sus líderes principales son Simón Sáez Mérida, quien fue el Secretario General de AD en los momentos culminantes de la resistencia, Américo Martín, Moisés Moleiro y Rómulo Henríquez, entre otros. Este partido pasará inmediatamente a formar parte de la oposición guerrillera y, en alianza con el PCV, inicia la lucha armada en Venezuela con el objetivo de instaurar un gobierno revolucionario por la vía de la insurrección popular.

Una segunda división de AD se produce en 1962. esta, menos ideológica que la anterior, origina a Acción Democrática de Oposición; entre sus miembros vale mencionar a Raúl Ramos Jiménez, José Manzo González y José Ángel Ciliberto. Después de las elecciones de 1963, este partido se transformará en el partido Revolucionario nacionalista, PRN; más tarde, al incorporarse algunos miembros del MIR, ya derrotado militarmente, se transforma en Partido Revolucionario de Integración Nacionalista, PRIN; participan en él, entre otros, Domingo Alberto Rangel y José Vicente Rangel.

Las elecciones a Presidente de la República fueron convocadas y se realizaron el 1º de diciembre de 1963, venciendo el adeco Raúl Leoni con el 32,7% de los votos, con un margen de 12% sobre Rafael Caldera. Igualmente Leoni va a tener que enfrentar situaciones conflictivas y de fuerte oposición.

Las elecciones del 63 conocieron un elevado numero de candidatos a la Presidencia, y el Congreso que resultó de ellas contó con la más variada gama de representantes partidistas. De estas elecciones fueron excluidos los partidos de izquierda debido a haberse efectuado su ilegalización en los meses anteriores como consecuencia de la lucha armada. La jornada electoral definió el rumbo de la democracia representativa en Venezuela, superando el sistema los riesgos de caer en una nueva dictadura militar. Venezuela se enrumbó definitivamente hacia la estabilidad del sistema, que en los años setenta alcanzaría su culminación con la consolidación del bipartidismo.

Si bien la primera división en AD tiene gran importancia por su contenido ideológico, la tercera debe considerarse como de primer orden por el número y la relevancia de los militantes que abandonaron al partido. Se trata del Movimiento Electoral del Pueblo, MEP, fundado en 1967 por Luis Beltrán Prieto Figueroa y Jesús Ángel Paz Galárraga.

En 1988 AD obtiene nuevamente la victoria, por medio de Carlos Andrés Pérez, quien se convirtió en presidente de la republica por segunda ves, Pérez logro el 53% de votos validos frente al candidato de COPEI, Eduardo Fernández que obtuvo el 40%

La candidatura de Pérez y su triunfo de 1988, reflejaron la ilusión de la inmensa mayoría de la población en torno a la vuelta a la Venezuela saudita de los petrodólares, ya que el primer período de Pérez fue valorado por las masas de esta manera y no como el inicio de la crisis que sacudía al país.

En general puede decirse que tanto Pérez como AD sobreestimaron su liderazgo, ignorando las consecuencias sociales y políticas de la aplicación del paquete del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Venezuela. Para ponerlo en práctica de forma tan acelerada hubiera sido necesario primero informar adecuadamente al pueblo, igualmente tomar en cuenta el aspecto social a través de políticas concretas bien instrumentadas que antecedieron a las medidas de shok.

Debido a estas fallas, entre otros factores, se produjo el estallido social del 27 de febrero de 1989, que mostró la inconformidad de un pueblo olvidado a la hora de implementar las políticas de ajuste. Se puso de manifiesto la ruptura entre el pueblo y sus líderes institucionales.

El 27 de febrero constituyó entonces el punto de ruptura de la Venezuela de la bonanza populista. Los venezolanos, de un día para otro, tuvieron que enfrentarse con la dura realidad de la crisis, que significaba el empobrecimiento y el agotamiento de sus esperanzas y de la credibilidad en el modelo de progreso populista.

La reforma económica del país debía ir acompañada de la reforma del sistema político, de la cual se encargaría la COPRE. Entre sus principales objetivos se encontraba la reforma de los partidos, en el sentido de dedicar un esfuerzo a la formación ideológica, intelectual y cultural a todos los dirigentes, militantes y candidatos a cargos públicos, revisar la política de financiamiento así como también de las campañas electorales.

La situación de inestabilidad político-social llegó a su apogeo al introducirse una demanda en la Corte Suprema de Justicia en contra de Pérez por malversación de fondos de la partida secreta, de esta manera, Pérez se vio en la obligación de abandonar la Presidencia siendo ocupada de manera interina por el Presidente del Congreso, Octavio Lepage, también dirigente de Acción Democrática, hasta que se designara al nuevo ocupante del cargo.

La elección del historiador Ramón J. Velásquez como sucesor de Pérez en la Presidencia de la República fue el resultado de un acuerdo entre las cúpulas de AD y COPEI, el mecanismo usado para designar a Velásquez, además de ser el establecido en la Constitución, era el necesario para designar rápidamente al nuevo Presidente garantizando de este modo un período de transición lo más breve posible.

Finalmente llegó el día de las elecciones el domingo 5 de diciembre de 1993, desde tempranas horas de la mañana comenzó el movimiento de personas en un ambiente de relativa tranquilidad. Sin embargo, desde el mismo momento de apertura de las mesas electorales comenzaron a suscitarse algunos problemas, que continuarían a lo largo de todo el proceso; el cual culminaría proclamando como ganador a Rafael Caldera con un 30.45% de los votos.

Una vez asumido el gobierno por parte de Rafael Caldera, Acción Democrática se aprestó a recuperar el terreno perdido, aplicando una estrategia política de largo alcance que tiene como base la actuación parlamentaria del partido. Luis Alfaro Ucero, Secretario General de la organización, tomó acciones conducentes al desplazamiento del “Perecismo” y a la centralización del poder en sus manos. Luego de la expulsión de Carlos Andrés Pérez, AD asumió una línea pragmática , apoyando al gobierno de Caldera y sirviéndole de piso político para deslastrarse de la imagen negativa que le dejó la crisis de ilegitimidad del gobierno anterior.

EL PARTIDO SOCIAL-CRISTIANO COPEI

Durante la etapa de transición postgomecista, quienes poseían ideas más definidas en el campo de lo político eran los dirigentes que en el destierro o en la cárcel habían adoptado las corrientes marxistas-leninistas o socialistas, por lo que todas las organizaciones que comienzan a funcionar en el país están influidas por este pensamiento. Contra esta hegemonía ideológica del socialismo marxista aparece en mayo de 1936 la Unión Nacional estudiantil (UNE), contraparte de la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), y lid erizada por Rafael Caldera y Pedro José Lara Peña. Esta UNE será la raíz del movimiento social-cristiano venezolano que cobrará importancia a partir de 1945, cuando luego de ser “Acción Electoral” y después de “Acción Nacional” se transforme en COPEI.

El partido social-cristiano COPEI es de data más reciente que otros; no tiene su origen en la oposición o la herencia del régimen de Gómez. Podría decirse más bien que nace de los movimientos laicales que estimularon las encíclicas papales de finales del siglo XIX y principios del siglo XX; organizaciones o movimientos que fueron mundialmente conocidos como la Acción Católica.

En Venezuela, un sector en particular, la Juventud de Acción Católica (JAC) fue la que tuvo mayor dinamismo gracias al auspicio de los colegios de religiosos donde se formaban jóvenes dispuestos a defender las ideas católicas frente a las amenazas del liberalismo capitalista y muy especialmente de las tendencias comunistas. Así, la JAC debe considerarse como el espacio inicial de formación doctrinaria de una juventud destinada a ser futura élite política, pero no debe confundirse con las organizaciones políticas que algunos de sus miembros formarán más adelante.

El primer antecedente propiamente político-organizacional de los socialcristianos debe situarse, como ya se ha mencionado, en 1936 en esa fecha se funda la Unión Nacional Estudiantil (UNE), organización universitaria formada como escisión de jóvenes militantes católicos en fuerte desacuerdo con la dirigencia laicista y anticlerical de las FEV.

Si bien, es una organización estudiantil, la UNE alcanza un alto nivel de audiencia nacional, principalmente en los sectores conservadores del país que carecen de organizaciones distintas al gobierno y agrupaciones a fines.

Con respecto a Venezuela, el tema educativo ocupa un lugar central en el programa, poniendo el énfasis en la defensa de la educación privada y la función subsidiaria del Estado. Otras materias, como la económica, la social y la política, tendrán una formulación muy ambigua que puede sintetizarse en la idea de la búsqueda de una conciliación de las clases sociales que apunte hacia el bien común. Continúan reivindicando la lucha por la defensa de las legítimas tradiciones venezolanas, por la justicia social, por la exclusión de la propaganda internacional clasista y por la defensa de la Iglesia Católica.

En el seno de esta organización comienza a parecer divergencias en cuanto al carácter democrático o no del sistema político a instaurar . Si bien AN no es sino una agrupación minoritaria, su actividad publica se centra en el parlamento y en uno de sus representantes, Rafael Caldera. Esto tendrá mucha importancia no solo en el ámbito político sino en la aproximación de Caldera y su grupo hacia posiciones democráticas , no del todo claras par otro sector del partido AN comienza un debate por la aceptación o de las ideas democráticas, el cual esta líder izado por Caldera por el lado democrático y Lara Peña por el conservador.

El nuevo partido fuerza durante esta etapa entre los sectores de activa fe católica de Caracas y Valencia ligados al liderazgo de caldera y vinculado desde el principio a la UNE y a AN , además de arraigarse rápidamente en la región de los andes, especialmente en Táchira , Mérida . Gracias al respaldo obtenido en estas poblaciones, COPEI se constituirá a los pocos meces de su fundación como el segundo partido del país.

La lista de principios que conformaron el pensamiento inicial del partido COPEI puede resumirse de la siguiente manera; En primer lugar resaltan cinco elementos procedentes del pensamiento católico: la afirmación de lo espiritual en el hombre como reconocimiento de su aspiración a un destino mejor ; el respeto ante todo de la dignidad humana como un valor que esta por encima de cualquier sistema político; la preeminencia del bien común entendido por la constitución de un ordenamiento socio-político armónico donde la población pueda disfrutar de los beneficios del orden social; y por ultimo, la perfectibilidad de la sociedad civil pensada como la capacidad del hombre para intervenir en la realidad y transformarla .

Durante el trienio Adeco, COPEI crece y se fortalece, fuertemente apoyado por la iglesia católica, que desde 1945 tomar parte activa en el proceso de reorganización política del país. COPEI adquiere papel protagónico en la disputa por el celebre decreto 321 y apoya las ideas de la iglesia acerca de la educación nacional .

En las elecciones de 1945 para la Asamblea Nacional Constituyente, COPEI alcanza el 13,22% de los votos, consolidándose como la segunda fuerza política nacional. Esta posición se mantiene en las elecciones presidenciales de 1947, en las cuales Rafael caldera alcanza el segundo lugar detrás de Rómulo Gallegos, con 264.204 votos.

Luego del derrocamiento de Gallegos, en 1948, COPEI, al igual que URD, culpa al sectarismo adeco de lo ocurrido y expresa su apoyo a la Junta Militar de Gobierno, dejando constancia de su confianza en la promesa militar de convocar a elecciones democráticas en el menor plazo posible. Durante los primeros tiempos de la dictadura, COPEI disfrutó de una mediana legalidad e incluso Rafael Caldera participó en la redacción de un nuevo estatuto electoral, como vicepresidente de la comisión designada a tal fin.

En Enero de 1958, cuando ya se acerca el final del régimen, la Nunciatura Apostólica negocia con el gobierno un salvo conducto para Caldera, en calidad de refugiado político, abandonando el dirigente nuestro país pocos días después. Al poco tiempo Caldera participa en la famosa reunión de Nueva York junto a Betancourt y Villalba, teniendo un destacado papel en el diseño del actual sistema político. De hecho el pacto que institucionaliza recibe el nombre de “Punto Fijo” por la casa de Caldera, lugar en donde se firma.

En Octubre de1958, al fracasar las conversaciones entre los distintos factores políticos en pos de una candidatura única, tal y como estipulaban los acuerdos de Nueva York, la Séptima Convención Nacional de COPEI proclamó en acto público la candidatura de Rafael Caldera, con la convicción de que “... no es una candidatura partidista, sino de sentido nacional”. El 6 de Diciembre de ese año, Caldera suscribe en la sede del CSE, como candidato presidencial, la “Declaración de Principios” y el “Programa Mínimo de Gobierno”, consecuencia del pacto de Punto Fijo.

En la jornada electoral del 7 de Diciembre de 1958, la abstención fue insignificante. Las cifras definitivas del CSE colocaron a COPEI en el tercer lugar, obteniendo Caldera 423.262 votos, por detrás de los candidatos de AD, Rómulo Betancourt y del URD, Wolfgang Larrazábal .

Para las elecciones de 1963 se presentan siete candidatos presidenciales y diez planchas para los cuerpos deliberantes, lanzando COPEI una vez más la candidatura de Rafael Caldera, quien obtiene el 20.19% de los votos, es decir, 589.372. COPEI logra 596.052 votos obteniendo ocho senadores y 39 diputados. El partido Social Cristiano registró una considerable elevación de su participación electoral, triunfando no sólo en Táchira y Mérida, sino también en los estados centro occidentales y centrales, obteniendo significativos resultados en el oriente.

En Abril de 1967, la Convención Nacional lanza oficialmente la candidatura de Caldera. En esta campaña, Caldera se dedica a traer a sectores independientes. COPEI moviliza el país agitando la bandera del cambio, advirtiendo del peligro de la perduración de un solo partido en el poder, ésta ardua campaña da como resultado que el 11 de Marzo de 1968, Raúl Leoni le entrega la banda presidencial a Rafael Caldera que era candidato desde 1941.

Durante el gobierno de Caldera, la evolución de los precios volúmenes exportados del petróleo venezolano permitió un relativo auge económico. La deuda externa se mantuvo en un nivel bajo, acumulándose una importante masa de reservas monetarias. Se promulgó la Ley de Reversión de la Industria Petrolera y la Ley de Nacionalización de la Industria del Gas Natural.

El 9 de Diciembre de 1973 se realizaron las elecciones presidenciales. Carlos Andrés Pérez obtuvo 2.122.427 votos válidos (44.4%) y el candidato de COPEI, Lorenzo Fernández, 1.598.929 votos, es decir el 33.8%, alcanzando el MAS un tercer puesto con el 5.8%.

Durante el primer gobierno de Pérez, la línea tuvo que ser de dura oposición por parte de COPEI, ya que AD enfilo sus baterías en contra de la administración Caldera y del partido Social Cristiano, acusando de ser culpable del mal estado de la administración pública y del país en general.

El 23 de Junio de 1975 se realiza el debate para la aprobación del artículo 5 de la Ley de Nacionalización del Petróleo el cual fue aprobado con 104 votos de AD contra 94 de la oposición.

El gobierno de Pérez enfrentó acusaciones de todo tipo en torno a la corrupción administrativa generalizada, lo que trajo como consecuencia entre otras cosas que los ciudadanos comunes al percibir las dificultades se inclinaran por el candidato de COPEI en las elecciones de 1978. Luis Herrera Camping derrotó al gobierno y al candidato de AD con un 46.7% de los votos emitidos.

Una de las características del gobierno del presidente Herrera fue que su equipo económico no estaba controlado por el partido que lo impulso a la candidatura (COPEI), lo cual tuvo como consecuencia el progresivo aislamiento entre el gobierno y el partido, que era proclive a no asumir la liberación de precios debido a su costo político. Las contradicciones internas le restaron efectividad al gobierno el cual, adicionalmente, no logro controlar el crecimiento de el gasto publico.

En el marco de esta coyuntura, COPEI eligió su candidato para las elecciones de 1983, resultando una ves mas designado el líder máximo, Rafael Caldera . Debido a la mala administración de el presidente Herrera , el 18 de febrero de 1983, día que a pasado a los anales de nuestra historia como “viernes negro”, se tomo la decisión de aplicar la devaluación de nuestro símbolo monetario y aplicar el régimen de cambio diferencial , proceso que desde un principio se corrompió, agravando las dificultades de nuestra economía y reduciendo aún mas la confianza de la población en el gobierno y en el sistema mismo.

Luis Herrera Camping llegó al final de su mandato gozando únicamente del aprecio de su círculo mas intimo de colaboradores , sumiéndose en el mas profundo aislamiento, tanto de su partido , quien en un último esfuerzo electoral y llevado de la mano de Rafael Caldera lo había dejado completamente solo, como del pueblo en general. A pesar de la habilidad política de Caldera , el electorado no hizo distinción entre las distintas tendencias al anterior de COPEI y aplico al partido Social-Cristiano el voto de castigo, provocando que AD y Jaime Lusinchi arrollen a Caldera ventaja alcanzada desde 1958, 22 puntos porcentuales de diferencia, derrota de la que hasta ahora (1996) COPEI no ha podido recuperarse.

Luego de la aplastante derrota electoral de 1983, COPEI se ha sumergido en una profunda crisis política y organizativa, diluyéndose su coherencia como partido en una interminable guerra intestina de fracciones y tendencias, cuya máxima expresión ha sido la división, no oficializada mas si de hecho, orquestada por su máximo líder, Rafael Caldera, quien en 1993 abandono las filas del partido Social-cristiano seguido de un gran número de militantes para fundar junto a otros factores políticos una alianza electoral con pretensiones de organización :Convergencia Nacional. Esta división ha reducido ha COPEI a su mínima expresión, lo cual a quedado evidenciado por los resultados obtenidos por la organización en los procesos electorales han tenido lugar desde 1993 . Al momento de escribir estas líneas, existe una verdadera preocupación en las filas de el partido social-cristiano en torno a su futuro inmediato, considerando gran parte de su dirigencia que las elecciones de 1998 pueden constituirse como un punto crucial en la existencia de la organización , por cuanto se afirma que COPEI no resistirá permanecer otros 5 años en la oposición. Por ello, cada día parece cobrar mayor fuerza la tesis de la reunificación Social-cristiana , mientras algunas tendencias hablan con insistencia de la posibilidad de apoyar una candidatura extra-partido.

MOVIMIENTO BOLIVARIANO REVOLUCIONARIO 200.

A medida que se profundizaba la crisis del gobierno de Pérez y la conflictividad social iba en aumento los rumores acerca de la posibilidad de un golpe militar fueron haciéndose cada vez mas corrientes. Es innegable que las Fuerzas Armadas, uno de los pilares en los que se sustenta el modo democrático venezolano, y por ello actor fundamental en la relaciones de poder, no ha podido aceptar a los rigores de la crisis que deja el país.

La corrupción también ha hecho de las suyas en la instrucción castrense-como en el resto del sistema- registrándose infinidad de secándolos, especialmente en el que se refiere de equipos bélicos o contractos de repotenciacion de los distintos sistemas de armas de la FAN. En contraste, el descontento y la inquietud que se ha manifestado en el seno de la sociedad, producto del creciente deterioro socio-económico que hayan hallado eco entre los cuadros medios y el personal de tropas de la FAN, al ver como sus niveles caían día a día mientras algunos oficiales mantenían altos estándares.

Así, el 4 de febrero de 1992 los rumores de hicieron realidad con la fuerza indiscutible de los tableteos de las ametralladoras y los disparos del FAL. Al calor de ese movimiento insurgente, surgió un fenómeno de orden simbólico que sirve como indicador del grado de ilegitimidad alcanzado por nuestro sistema político. Es lo que algunos llegaron a llamar en su momento la “Chávez-manía”, la altísima aceptación y popularidad del MVR-200 y de quien apareció ante la opción publica como su cabecilla, el Teniente Coronel del Ejercito Hugo Rafael Chávez Frías. El hecho de que para ese momento poco se sabia acercar de la orientaciones ideológicas de los insurgentes, mas allá de las vagas alusiones al nacionalismo y las presentación del el libertador, no fue obstáculo para su ascendente popularidad.

En el contexto de la crisis de legitimidad y responsabilidad del sistema político venezolano, se ha conformado un gigantesco vacío en el orden de la producción y el intercambio simbólico. La crisis ha llegado a la sociedad venezolana ha vivir a la que psicológicamente se denomina “Síndrome de la Desesperanza Aprendida”: se ha perdido todo interés en el sistema, la palabra “Democracia” aparece vacía de contenido, inútil para la vida cotidiana. Es así como desde el punto de vista socio-cultural y socio-político, nuestra sociedad parece como desgastada, sin grupos sociales que produzcan significados que encuentren resonancia en el electivo. Los símbolos que ofrecen el sistema ya no habla por el venezolano común, ya no lo expresan pensamos que la explicación de la Republica del comandante Chávez se encuentra allí. El 4 de febrero muchos venezolanos creyeron encontrar un héroe. Alguien quien tuvo el valor de insurgir en contra de un sistema que no solo ya no lo presentan sino que los agraden día a día. Chávez vino a llenar el vacío simbólico falta diferencias. Adicionalmente las características del fenómeno Chávez encajan perfectamente dentro del componente mesiánico de nuestra cultura política; frente a la ilegitimad popular de CAP al comandante Chávez aparecía como líder “Poner Orden”. Lamentablemente reminiscencia de nuestro pasado caudillesco, la concentración de las esperanzas políticas en una persona que de una forma casi-mágica nos descarguen de nuestros problemas.

Vistos los hechos, ¿Qué es el MBR-200?. Al parecer, inicialmente se trataba de una especie de elogia militar de 200 miembros, de allí su nombre, preparada paciente durante varios años en el seno de nuestra fuerza armada por Chávez y otros oficiales, como sabemos los militares golpistas fueron encarcelados, y luego al asumir el poder el Presidente Caldera indulta. Una vez en libertad, Chávez se ha dedicado a organizar sobre la base del MBR-200 un movimiento político integrado por oficiales retirados, algunos sectores de clases medias y, primordialmente los sectores populares mas empobrecidos por la crisis. Se estima, igualmente que a un existe miembros del MBR-200 en las FAN.

Lo que se ha dado en llamar “Chavismo” proclama como tendencia política su inspiración en los ideales de Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora lo cual se expresa en síntesis en formación de un gobierno capaz de extirpar la corrupción y eliminar la pobreza.

Desde el punto de vista ideológico, el Movimiento Bolivariano aparece como indefinible, al menos por el momento. En su seno se han agrupado elementos que van desde la extrema izquierda hasta la ultraderecha. El propio Chávez ha recorrido gran parte del país en giras políticas en las que se han fundado coordinadores Bolivarianas. Sin embargo, su discurso aparece como bastante vacío políticamente, no trascendente en propuestas ética, como las ya mencionada lucha contra la corrupción. Ha expresado claramente su intención de tomar el poder ya levantado como bandera política la convocatoria a una Asamblea Constituyente MBR-200, no parece haber articulado una propuesta política coherente que represente una verdadera opción alternativa para el país.

Si bien escrito que pese a su intensa actividad, sobre todo en el interior de la republica, la popularidad de Chávez ha descendido apreciablemente luego de su liberación, su discurso sigue siendo atrayente para los sectores que aun se dejan seducir por los activismos de nuestra cultura política por nuestro pasado caudillista.

CONCLUSIÓN.

Como hemos visto, si los análisis en perspectiva, los problemas socio-políticos existentes en nuestro país no son demasiados diferentes-con sus particularidad a los de otros países de América latina y a los del resto del mundo-, agotamiento de los modelos democráticos formales, crisis de los mecanismos de distribución de la izquierda, creciente incapacidad de los estados, crisis económica desempleo e informalidad, perdida de la ilegitimidad y representatividad de los sistemas políticos, etc...

El caso particular de Venezuela en los años recientes ha puesto en evidencia las limitaciones del modelo democrático de 1958, sino lo conflictivo de transformar el modelo económico sin cambiar el sistema político. El clandestino popularista a realizado esfuerzos por sobrevivir ocasionado la crisis de inestabilidad que hemos atravesado desde 1989.

En América Latina, y Venezuela no es una excepción, ha existido una concepción de política relacionada exclusivamente con el problema de la conquista y sostenimiento del poder. Si bien es cierto que la competencia por el poder del estado resulta decisivo en la política, lo fundamental no debe ser, desde una percepción ética, el poder en si mismo, sino lo que por medio de él se logra promover que es la organización de la sociedad por un fin común.

Por eso, la superación de la crisis que viven nuestros países pasa por una buena medida en la modificación de la concepción de la política, sabiendo que un sistema político logra ser democrático si se coloca el ser humano como centro de su que hacer. La necesaria definición política, económica y social de nuestra realidad no será posible sin la reestructuración de las instituciones del estado, partidos políticos, organizaciones sociales y por supuesto la forma de ejercer la política y el poder. La transformación de los sistemas políticos tiene que haber pasado por una profundización democrática, teniendo como meta la justicia social, la solidaridad y participación del toda la sociedad a través de organizaciones autónomas.

Como hemos venido exponiendo el momento presente en Venezuela ha supuesto un reacomodo del sistema vigente desde 1958 forzado principalmente por el agotamiento del modelo rentista petróleo y del sistema populista de partido. Las tensiones que se ha venido acumulando en el sistema vigente deben culminar, de un modo u otro en la constitución de un nuevo sistema de relaciones sociales y políticas.

Este proceso de redefinición se desarrolla lógicamente con la participación de un conjunto de sujetos políticos, entre los que sin ninguna duda se hallaran los partidos políticos. Sin embargo para la que esta transmisión signifique un verdadero salto cualitativo de la democracia, deben hallarse representados en el proceso otros ínter distintos a los de los sectores hegemónicos tradicionales. En otras palabras deben constituirse sujetos políticos alternativos, capaces de representar los intereses de las grandes mayoría en igualdad de condiciones. Ha de lograrse en consecuencia que el crecimiento lento y fragmentario que se observa en los últimos años en el seno de la sociedad civil se desarrollen y fortalezcan.

En un contexto como este, ¿Cual puede ser el papel desempeñado por los llamados nuevos movimientos y actores sociales y políticos?, cultura de elementos que pueden servir de pisos para la defensa y ampliación de la democracia; sin embargo, hay un gran número de grupos y organizaciones que de acuerdo a sus necesidades, intereses y posibilidades han comenzado a asumir importantes espacios de extensión, participación y decisión. Por ello, impulsar la profundización de la democracia desde el espacio de la sociedad civil, implica la creación de un tejido social fuerte, desde el cual las mayorías socialmente organizadas pueden expresar de forma efectivas su reinvidicaciones y aspiraciones al mismo tiempo que participan en la elaboración, discusión, decisión y ejecución de las políticas de interés nacional.

Desde los espacios en los cuales se han comenzado ejercer la participación de la sociedad avanzar hacia la organización de nuevos elementos del país. Debe reconocerse que ya se ha avanzado un buen trecho en esa dirección, aun cuando todavía no sea suficiente, cientos de organizaciones sociales de bases han construido organizaciones autónomas y alternativas en las cuales el vacío político podrá des aun mayor. Igualmente desde el propio estado han surgido iniciativas interesantes y dignas de reconocimientos como la infinidad de propuestas formuladas desde 1985, por la Koper, muchas de las cuales pueden ser retomadas.

De hecho el estado puede ser objeto estratégico de este proceso de redefinición y democratización del sistema político y de la sociedad civil debe apuntar a establecer mecanismos de control social en el estado y mercado, de modo que se establezcan una serie de equilibrios que permitan construir una sociedad mas justa, mas digna y mas humana.

BIBLIOGRAFÍA.

PÉREZ, Samuel. Los Partidos Políticos en Venezuela. Centro Gumilla, Caracas, Venezuela 1996.

GÓMEZ ESPINOZA, Antonio. Historia Moderna y Contemporánea de Venezuela. Editorial Salesiana, Guarenas, Estado Miranda, Venezuela 2003.

ANEXOS

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