Partidos políticos chilenos

Historia política. Evolución. Conservadores. Liberales. Demócratas cristianos. Socialistas. Nacionales. Radicales

  • Enviado por: Aline Mancilla Arzola
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 8 páginas
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Partidos políticos

Partido Conservador

Partido Conservador (Chile), agrupación política chilena de vasta trayectoria histórica que ha sido uno de los troncos matrices de donde nacieron importantes partidos del siglo XIX y XX. Sin fecha exacta de fundación, dado que antes del gobierno de Manuel Montt (iniciado en 1851) sus miembros eran conocidos simplemente como pelucones, se consolidó con el nombre de Conservador en 1858, después del conflicto que tuvo el propio Montt con la Iglesia católica. La base ideológica del partido era la defensa de los principios religiosos, los cuales se confundían con los privilegios del clero y con los intereses de la clase alta. Al terminar el gobierno de Manuel Montt (1861), el partido se unió con el Partido Liberal, formando la fusión liberal-conservadora y presentando como candidato a José Joaquín Pérez, quien resultó elegido presidente de la República en 1861, tras cuyo mandato le correspondió el turno a Federico Errázuriz Zañartu.

Los conservadores se mantuvieron en el poder junto a los liberales, con quienes tuvieron algunas diferencias sobre las cuestiones religiosas, dentro de las cuales cabe mencionar: la creación de cementerios laicos, el matrimonio civil o la separación de la Iglesia y el Estado. Sin embargo, lo que provocó la ruptura entre liberales y conservadores fue la enseñanza, ya que el Partido Conservador, a través de su ministro de Instrucción Pública, Abdón Cifuentes Espinosa, propiciaba la libertad de enseñanza para la Iglesia católica, a la cual concedió la facultad de otorgar títulos profesionales. Posteriormente, para las elecciones de 1886, el partido eligió como candidato a José Francisco Vergara, a quien le solicitó que diera marcha atrás a las reformas laicas del presidente liberal Domingo Santa María (1881-1886), por lo cual Vergara renunció a la candidatura y acabó siendo elegido presidente, sin opositor, José Manuel Balmaceda. El Partido Conservador rechazó el gobierno de Balmaceda, lo cual constituyó la principal causa de la Guerra Civil de 1891.

Después de las elecciones de 1896, los conservadores apoyaron a Federico Errázuriz Echaurren y, en las de 1915, a Juan Luis Sanfuentes, ambos elegidos presidentes de la República. El último presidente apoyado por el partido fue Emiliano Figueroa Larraín, en 1925.

El Partido Conservador ha sufrido muchas escisiones a través de su historia. En 1935, se creó la Falange Conservadora, formada por un grupo de jóvenes conservadores que no apoyaron la candidatura de Gustavo Ross Santa María, los cuales, en 1938, pasaron a denominar al grupo político Falange Nacional, origen del Partido Demócrata Cristiano. En 1949, el conservadurismo se dividió en dos partidos: de un lado, el Partido Conservador Tradicional, encabezado por Sergio Fernández Larraín, que mantenía las bases del `conservadurismo histórico' y existió hasta 1953; y, de otro, el Partido Conservador Social Cristiano, dirigido por Horacio Walker Larraín y Eduardo Cruz-Coke y opuesto a la llamada Ley de Defensa de la Democracia, también disuelto en 1953. Ese mismo año, se formó el Partido Conservador Unido, compuesto por la mayoría de los antiguos miembros del Partido Conservador Tradicional y parte de los pertenecientes al Social y Cristiano.

Finalmente, en 1966, los conservadores se unieron con el Partido Liberal y la Unión Nacional, formando el Partido Nacional el 16 de junio, disuelto once años más tarde por el gobierno del general Augusto Pinochet. Volvió a aparecer a mediados de la década de 1980, con ocasión de los sucesivos pactos firmados con el objeto de facilitar la transición hacia la democracia en Chile. Entre sus más destacados miembros se encontraron, en esta última etapa, el que sería ministro del Interior Sergio Onofre Jarpa, así como Víctor García Garzena, Sergio Miranda Carrington y Domingo Godoy Mate.

Legado del Periodo Conservador

Estos treinta años representan una etapa fundacional de nuestra historia. Los políticos que dirigieron los destinos del país supieron dar a la nación un grado satisfactorio de estabilidad política y de orden institucional. Además tuvieron la capacidad para enfrentar conflictos de distinta naturaleza e imprimir a la economía nacional un ritmo de expansión vigoroso. Supieron, también, colocar a Chile en el concierto latinoamericano en una posición expectante y lograron organizar un aparto cultural destacadísimo, a pesar del mercado autoritarismo de los gobiernos. El país, en buenas cuentas, se modernizó.

Los liberales

Las ideas ilustradas de corte liberal comenzaron a conocerse en Chile en la segunda mitad del siglo xviii y a ganar adeptos durante el proceso de independencia. Aunque nunca se puso en duda el orden republicano liberal, algunos sectores resistieron dichas ideas, hasta que éstas se revitalizaron con la llegada el país de intelectuales durante el período conservador.

Con este impulso, en la década de 1840 surgieron las primeras organizaciones políticas opositores del régimen. En 1840 un grupo de jóvenes organizó el club de la Reforma, y ese mismo año fue fundado el primer partido político moderno, el Partido Liberal. Un año después se constituyo la Sociedad de la Igualdad, bajo el liderazgo de Francisco Bilbao.

Durante el gobierno conservador de Bulnes, la naciente oposición liberal pudo ser mantenida a raya, pero el apoyo del gobierno a la candidatura de Manuel Montt causó consternación. La figura de Montt era fuertemente rechazada por la oposición y por los militares, lo que provocó que la actividad política llegara a su máxima efervescencia. Consecuencia de este malestar fueron las revoluciones, de 1851 y de 1859, que dejaron un saldo de 4.000 muertos. La necesidad de un cambio político comenzaba a hacerse apremiante

Partido Demócrata Cristiano

En 1957 la Falange Nacional junto al Partido Conservador Social Cristiano, se transforman en el Partido Demócrata Cristiano

Partido Demócrata Cristiano, partido político chileno fundado en 1957, una de las más importantes agrupaciones democristianas de la segunda mitad del siglo XX. Aunque no exista una fecha exacta para datar sus orígenes, se puede afirmar que sus ideas básicas comenzaron a desarrollarse firmemente a finales del siglo XIX.

Debe su existencia, primero, a la filosofía cristiana como pilar ideológico; segundo, al conflicto social contemporáneo que vivía el país; y, tercero, a las doctrinas sociales de la Iglesia católica que llevan al hombre a enfrentar los acontecimientos propios de la época con el fin de encontrar una manera más rápida y eficiente para la solución a todos los problemas, especialmente los económicos y sociales. Estas ideas se pudieron plasmar en el siglo XX a través de la Falange Nacional, agrupación política nacida oficialmente en 1938 (proveniente de una disgregación del Partido Conservador que, tres años antes, había dado lugar a Falange Conservadora) y en la cual sus jóvenes miembros se sentían identificados con el pensamiento social de la Iglesia católica, fundamentado en el intento de superar la injusticia social.

El 28 de julio de 1957, durante la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo, distintos antiguos componentes de la Falange Nacional, del Partido Conservador Social Cristiano y de los agrario-laboristas formaron el Partido Demócrata Cristiano de Chile. Aunque se declararon cristianos, decidieron no crear un partido confesional. Las primeras apariciones del Partido Demócrata Cristiano comenzaron alrededor de 1958, decidiéndose por abanderar a Eduardo Frei Montalva, cuya candidatura fracasó, aunque obtuvo un importante número de votos. Más tarde, participó en lo que se denominó Bloque de Saneamiento Democrático, formando una alianza con diversos partidos (Radical, Socialista, Comunista y Democrático), cuyo objetivo principal era derogar la Ley de la Defensa de la Democracia y la promulgación de una ley de probidad administrativa.

La ideología democristiana (no sólo de la chilena) se fundamenta en la aspiración del logro de un pleno desarrollo del hombre tanto espiritual como materialmente, a través de una verdadera democracia. Sus más importantes principios son: la proclamación de los derechos de la persona; el reconocimiento de la total y absoluta libertad del individuo; el apoyo a la democracia, entendida como una defensa del establecimiento y mantenimiento de un Estado de Derecho; y promoción de lo que el cristianismo ha entendido siempre como el bien común.

En las elecciones de 1964, el Partido Demócrata Cristiano volvió a proclamar candidato a Eduardo Frei Montalva, el cual obtuvo la presidencia de la República. El partido pasó a ser un grupo político mayoritario en el país, lo que no impidió que fuera derrotado en las elecciones de 1970 por la Unidad Popular, liderada por el socialista Salvador Allende, cuyo gobierno finalizó abruptamente con el golpe de Estado de 1973 —encabezado por el general Augusto Pinochet—, hecho que fue apoyado por la Democracia Cristiana al entender que el régimen democrático de Allende transgredía la Constitución chilena. Tras el retorno de la democracia en Chile, el Partido Demócrata Cristiano (que había participado desde principios de la década de 1980 en los pactos políticos que habrían de acabar por favorecer tal regreso) formó parte de la principal concentración de partidos políticos que venció en las elecciones de 1990 y 1994, obteniendo sus candidatos (Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle, respectivamente, pertenecientes ambos al partido) la presidencia de la República.

El 9 de abril de 1998, el Partido Demócrata Cristiano entró definitivamente en una dinámica de enfrentamiento interno, cuando un tercio de sus diputados votó, junto a la derecha, a favor de la exculpación del ex dictador, y desde hacía un mes senador, Augusto Pinochet.

Partido Socialista

Partido Socialista, partido político chileno, fundado en 1933 y definido como una agrupación de trabajadores de carácter marxista, pero independiente del comunismo, que ha participado desde entonces plenamente en la historia de Chile, bien desde el poder o desde la oposición.

Sus orígenes se remontan a 1931 y 1932, cuando se crearon varios partidos de tendencia socialista (Acción Revolucionaria Socialista, Partido Socialista Marxista, Nueva Acción Pública) compuestos por grupos de obreros y universitarios que habían sido perseguidos por el gobierno dictatorial de Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931).

Gobierno Frentepopulista

Sus principales precursores fueron el abogado Eugenio Matte, el militar Marmaduque Grove, el dirigente obrero Carlos Martínez y el estudiante Óscar Schnake, los cuales crearon el Partido Socialista (PS) en junio de 1933. Desde ese año hasta 1936, se enfrentaron al último mandato del presidente Arturo Alessandri Palma así como al Partido Comunista. Sin embargo, en 1936 se integró en el Frente Popular, el cual trató de determinar un candidato único de la izquierda para las elecciones presidenciales de 1938. El Partido Socialista presentó a Marmaduque Grove como precandidato, pero, después de no obtener su nominación en la Convención Presidencial de Izquierdas, decidió apoyar al radical Pedro Aguirre Cerda, el cual resultó electo y dio participación a los socialistas en su gobierno, pasando a ocupar varios ministerios y la alcaldía de la ciudad de Santiago.

En los siguientes años, sufrió algunas escisiones (Partido Socialista de los Trabajadores, Partido Socialista de Chile o Partido Socialista Popular, fueron algunas de las formaciones que aparecieron). En las elecciones presidenciales de 1942, el PS apoyó al radical Juan Antonio Ríos Morales, participando en el gobierno hasta 1943, año en que se celebró una convención y el partido se dividió, dado que el grupo de Grove formó el Partido Socialista Auténtico, el cual se fusionaría posteriormente con el Partido Comunista. A la muerte de Ríos Morales (1946), el Partido Socialista se dividió en tres facciones que apoyaron a candidatos diferentes.

Salvador Allende

El Partido Socialista no participó en el gobierno del radical Gabriel González Videla y, en 1948, pasó a la oposición debido a la promulgación de la llamada Ley de Defensa Permanente de la Democracia, lo que produjo una nueva división del Partido Socialista de la que surgió el Partido Socialista Popular (PSP). En tanto que el PS se acercó a los comunistas (cuyo partido había sido ilegalizado por la mencionada ley), el PSP se distanció de las posiciones políticas de extrema izquierda. El PS presentó a las elecciones presidenciales de 1952 a Salvador Allende al frente de la coalición Frente del Pueblo, quien obtuvo el 5% de los votos. En las elecciones presidenciales de 1958, Allende fue nuevamente candidato, esta vez del denominado Frente de Acción Popular, y estuvo cerca de obtener la presidencia, que recayó en Jorge Alessandri. Nuevamente postulado en 1964 por el Frente de Acción Popular (encabezado por el PS), Allende resultó derrotado por el democristiano Eduardo Frei Montalva.

Los socialistas dieron pie en 1969 a la formación de la Unidad Popular, preparándose para la elección presidencial del año siguiente. Allende triunfó con una mayoría relativa sobre Jorge Alessandri, llegando el Partido Socialista al gobierno, desde el que promulgó un papel activo del Estado en la economía, pretendió establecer una mayor justicia social y legislar en profundidad los derechos laborales, además de consolidar una democracia popular que se vio interrumpida de forma violenta el 11 de septiembre de 1973, cuando un golpe de Estado militar, durante el cual falleció el propio Allende, puso fin al gobierno de la Unidad Popular, liderado por el Partido Socialista y que había agrupado a una serie de partidos de izquierda, entre los que también se encontraban el Partido Radical y el Partido Comunista.

De la clandestinidad a la presidencia

El gobierno del general Augusto Pinochet prohibió y disolvió, entre otros, al Partido Socialista, que hubo de pasar a la clandestinidad, sufriendo nuevas escisiones. Con el retorno de la democracia desde 1988, el PS volvió a formar parte de la escena política chilena y pronto integró la coalición defensora del Estado de derecho que pasaría a denominarse Concertación de Partidos por la Democracia, en la cual el Partido Demócrata Cristiano era la principal formación que aportaría los dos primeros presidentes de la República tras el final de la dictadura (Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle).

Ya en las elecciones legislativas de 1993 y como miembro de la Concertación, el PS obtuvo 16 diputados y 5 senadores, pese a haber sufrido seis años antes la separación de un importante sector que pasó a fundar el Partido por la Democracia. En mayo de 1999, su candidato, Ricardo Lagos, elegido en proclamación conjunta por el Partido por la Democracia, fundado por él, el Partido Radical Socialdemócrata y el Partido Socialista (en el cual asimismo militaba), consiguió la victoria en las elecciones primarias para designar al candidato presidencial que presentó la Concertación siete meses más tarde. Lagos obtuvo el triunfo definitivo en la segunda vuelta, celebrada en enero de 2000, y en marzo de ese año sucedió a Frei Ruiz-Tagle al frente de la República.

Partido Obrero Socialista

Las organizaciones gremiales y propiamente políticas, como la FOCH y el Partido Político Obrero Socialista, que vieron la luz hacia 1910, agruparon principalmente los obreros del salitre, puertos y ferrocarriles del norte.

Entre los lideres de los trabajadores sobresalió Luis Emilio Recabarren, quien supo dar una adecuada organización al movimiento. Fundó en 1912 el Partido Obrero Socialista, con la intención de luchar políticamente en favor de los obreros, pero, a diferencia de los demócratas, oponiéndose al parlamentarismo como forma de gobierno. Su decidida acción le permitió llegar en 1917 a presidir la recién creada Federación Obrera de Chile, y desde ahí seguir su labor por la reivindicación de los derechos de los trabajadores.

Algunos sectores de la oligarquia tomaron conciencia de la gravedad de la cuestión social, pero la reacción generalizada fue más de temor ante las protestas que de una decidida voluntad por tomar medidas efectivas que mejoraran las condiciones de vida delos trabajadores. Consecutivamente, fue más común la represión que la legislación laboral que tanto se necesitaba. De hecho, entre 1891 y 1914 sólo se dictaron dos leyes en favor de los trabajadores: la Ley de Descanso Dominical y la Ley de Habitaciones Obreras.

Luis Emilio Recabarren (1876-1924), político chileno, fundador del Partido Socialista Obrero de Chile en 1912. Nacido en Valparaíso de familia humilde, trabajó de tipógrafo. En 1906 perdió su condición de diputado por negarse a jurar el cargo sobre los Evangelios. Perteneció al sector más revolucionario de la Federación Obrera chilena, por lo que en 1916 tuvo que refugiarse en Argentina, donde fundó el Partido Socialista Internacionalista. En 1921 creó en Santiago el periódico La Justicia y un año después se opuso al reformismo de la II Internacional, transformó el Partido Socialista en Partido Comunista de Chile y se adhirió a la III Internacional. Ese mismo año viajó a la Unión Soviética, de donde volvió enfermo y profundamente desengañado. En 1924 se suicidó en Santiago.

Partido Político Nacional

Durante el gobierno de Montt varias circunstancias hacían pensar que el conservadurismo se encontraba en una favorable posición, de la que difícilmente podría ser desplazado.

Pero durante el gobierno de Manuel Montt se produjo un acontecimiento, conocido el la época como la “cuestión de sacristán “, que cambio el transcurso de los hechos. Hacia enero de 1856, el sacristán mayor de la catedral decidió destituir de su puesto al sacristán Pedro Santelices, sin tener para ello razones muy convincentes, provocando descontento dentro de la propia comunidad católica. Como la superioridad confirmó la decisión, dos religiosos decidieron interponer un reclamo ante la Corte Suprema. Ahí comenzaron los problemas políticos, porque un simple asunto de orden interno de la iglesia cayó en el ámbito de competencia de uno de los poderes del Estado. La Corte ordenó la reposición del funcionario en su puesto, pero el Cabildo Eclesiástico se negó a acatar ese fallo y elevó un reclamo al obispo Rafael Valentín Valdivieso. El máximo prelado ordenó confirmar la destitución.

No paso mucho tiempo hasta que se logró un acuerdo y se sepultó el caso. Pero lños sectores mas católicos del conservadurismo no olvidaron lo ocurrido. Venían por delante nuevas elecciones, y el elegido del presidente, Antonio Varas, aparecía ahora como la prolongación de un gobierno que amenazaba la fe católica.

En ese momento sucedió lo impensado. El conservadurismo chileno se dividió y los sectores más afectos al régimen decidieron dar su total apoyo al presidente y organizaron el PARTIDO NACIONAL.

Partido Radical

Luego de crearse el Partido Nacional un grupo de conservadores disconformes decidió paserse a la oposición, fortaleciendo así, inesperadamente, el hasta entonces minoritario grupo liberal. De esta forma, en 1861 se formó la “fusión liberal- conservadora”, un experimento político que agrupaba a dos tradicionales adversarios en función de un solo objetivo: hacer fracasar la candidatura de Antonio Varas.

Algunos liberales no miraron con simpatia este acercamiento con los antiguos enemigos políticos por razones puramente electorales. Por tal motivo se fueron del partido y constituyeron el ala radical de liberalismo, que en adelante se conoció como PARTIDO RADICAL

Partidos Políticos Características generales

Conservador

Liberal

Nacional

Radical

Demócrata

Partido Tradicional que representaba la visión y los intereses de la Iglesia Católica y que, junto con el liberal, controlaba el sistema político.

Fraccionado en distintas corrientes, que iban desde el centro político hasta posturas más cercanas al radicalismo.

De corte liberal, pero más cercano a los conservadores.

Se definía como anticlerical y estaba ligado a los sectores medios y la masonería. Si bien su actuación se situaba dentro de las concepciones liberales, hacía 1906 comenzó a adoptar posiciones más cercanas al Socialismo de Estado, preocupándose de los problemas sociales que aquejaban al país.

Había nacido el radicalismo con la intención de representar dentro del sistema a los sectores medios y obreros, sin conseguir una mayor figuración.