Participación pública en política tecnológica

Políticas públicas. Intervención estatal medioambiente. Conocimiento popular. Política forestal en Asturias

  • Enviado por: Nurinina
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
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PARTICIPACIÓN PÚBLICA EN POLÍTICA TECNOLÓGICA Y AMBIENTAL: EL CASO DE LA POLÍTICA FORESTAL EN ASTURIAS

INTRODUCCIÓN

Uno de los aspectos más importantes de los estudios sobre “Ciencia, Tecnología y Sociedad” es el análisis crítico de la gestión de la innovación tecnológica y la intervención ambiental, y, en particular, la discusión sobre el papel del conocimiento especializado o experto y la participación pública en tal gestión.

¿Qué papel debería desempeñar el conocimiento del pueblo, y consecuentemente, los ciudadanos en una gestión adecuadas de la innovación tecnológica y la intervención ambiental? Esta sería una de las cuestiones más meditadas y discutidas, que posteriormente citaremos. Las políticas adoptadas por los gobiernos u otras instituciones no gubernamentales deberían compaginar conocimiento experto y conocimiento popular. Esto no siempre es así.

Una política “eficiente” se entiende como aquella que dispone de suficientes recursos para alcanzar determinados objetivos. Esta política “eficiente” puede fracasar debido a la resistencia social o por otra parte puede dar lugar a su aceptación social. Pero por otra parte, una política legítima será aquella que tenga apoyo social. De este modo, la eficiencia y la legitimidad serán consideradas como individualmente y conjuntamente suficientes para dar una política adecuada.

Este trabajo ejemplifica su análisis en la política forestal en Asturias. Pretende reflexionar en qué medida los ciudadanos pueden ejercer un papel activo en las decisiones que afectan a sus propias vidas, y hasta qué punto una nueva concepción de ciencia, aplicada a la evaluación de impactos de tecnologías en ambientes naturales y culturales puede contribuir para la gestión de una sociedad democrática, teniendo en cuenta la complejidad de los problemas ambientales actuales.

LOS CONOCIMIENTOS: “EXPERTO” Y “POPULAR”

El conocimiento en general es considerado como una aseverabilidad garantizada. Esto tiende a identificarlo con afirmaciones que son generalmente aceptadas como garantizadas dentro de un determinado contexto social, histórico o cultural.

Es la variable cultural (dentro del contexto social) la que crea diferencia entre el conocimiento experto y el conocimiento popular, es decir, la diferencia entre las afirmaciones que se suponen garantizadas por la comunidad científica o por la comunidad popular.

El papel del conocimiento popular en una política adecuada depende presumiblemente de lo siguiente:

  • De la naturaleza del conocimiento experto, es decir, de si el contexto social característico del conocimiento experto proporciona a éste soluciones eficientes y una neutralidad valorativa que lo haga autosuficiente con problemas tecnológicos y ambientales.

  • De la utilidad potencial del propio conocimiento popular, para contribuir a solucionar de un modo eficaz los problemas actualmente afrontados por el conocimiento experto de científicos y tecnócratas.

EL CARÁCTER DEL CONOCIMIENTO EXPERTO

El conocimiento experto, muy lejos de lo que parece, no puede considerarse como autosuficiente, ya que está negociado bajo ciertas restricciones. Éstas restricciones resultan de las características de la interacción asocial y del intercambio social. De este modo, dichas características constituirán también un argumento a favor de la participación pública en políticas tecnológicas y ambientales.

EL CONOCIMIENTO EXPERTO COMO INTERACCIÓN ASOCIAL

La innovación tecnológica y la intervención ambiental tienen lugar en los llamados sociosistemas, es decir, un complejo sistema que involucra distintas clases de parámetros sociales, culturales, políticos, económicos, y ambientales. La introducción de una nueva tecnología o de una nueva forma nueva de intervención ambiental, produce una alteración de su equilibrio previo al desarrollar nuevos vínculos de interdependencia con otras tecnologías y con una diversidad de parámetros sociales, culturales...

El propósito inicial de la política tecnológica y ambiental es maximizar los impactos positivos y minimizar los negativos en cualquier innovación o intervención. Esto no siempre ocurre así: el desconocimiento o la falta de interés atribuido a las evaluaciones de impacto ambiental respecto al análisis de las variables socio-ambientales y la visión tecnicista de las organizaciones de gobierno, pueden hacer olvidar la dimensión humana que ha de tenerse en cuenta en los cambios tecnológicos. Hace algún tiempo en los países más desarrollados los aspectos socio-culturales han aumentado su valoración en los estudios del impacto ambiental, en el resto de las naciones el proceso recién comienza, sin embargo su experiencia puede producir elementos de demostración para la humanidad en su conjunto.

El objetivo principal de la utilización del conocimiento experto, es precisamente la predicción de estos posibles impactos ambientales que repercuten en el ya citado sociosistema con el fin de promover el desarrollo de políticas tecnológicas y ambientales eficientes. Es necesario, por lo tanto, reconocer la necesidad del trabajo interdisciplinario en el proceso de evaluación del impacto ambiental y que los órganos ambientales consideren el hecho de que es posible indicar caminos menos duros en la planificación industrial y agrícola de los países, evitando aquellos desastres ambientales injustificables tan comunes hoy en día, fruto de la inconsecuencia de algunos tecnócratas y empresarios que piensan en conseguir sólo sus lucros a cuesta del bienestar de las poblaciones y de la preservación ambiental.

Por otra parte, la complejidad de los sociosistemas en los que tiene lugar la innovación o la intervención es de tal magnitud que el conocimiento experto debe reducir necesariamente dicha complejidad e introducir un cierto número de presupuestos con el fin de anticipar satisfactoriamente la evolución del sociosistema para manejar problemas solubles ya que no existe ninguna ciencia alternativa que actúe con el fin de evitar tal simplificación de los problemas tecnocientíficos en el mundo actual.

EL CONOCIMIENTO EXPERTO COMO INTERCAMBIO SOCIAL

Otra restricción complementaria sobre el conocimiento experto procede de la sociedad. Al hablar de “sociedad” no nos referimos a una entidad abstracta con una influencia difusa, sino que nos referimos a:

  • La comunidad científica o ingenieril relevante, como parte más de la sociedad, aunque con características propias de “una sociedad dentro de otra sociedad”.

  • Grupo de interés social que establece la agenda de I+D: identificando problemas iniciales, favoreciendo determinadas líneas de investigación, estableciendo prioridades de intervención...

Es esta dependencia contextual la que amplía críticamente el contexto social del conocimiento experto sobrepasando el ámbito de la comunidad especializada, revelando su carga cultural valorativa y cancelando la autonomía o autosuficiencia de tal conocimiento para tratar con problemas tecnológicos o ambientales.

El conocimiento experto es, por lo tanto en este contexto, dependiente. Esta dependencia se manifiesta en la forma que hacer ciencia responde en gran medida a la forma de financiar la ciencia y de articular tal financiación, es decir, da los valores que subyacen de las necesidades de I+D.

El creciente papel del conocimiento experto en la gestión de las sociedades de hoy en día confiera a una dimensión social capital, haciéndolo objeto del interés público en la misma medida.

Concluyendo, las dimensiones sociales antecedentes y consecuentes del conocimiento experto es una importante razón para implicar a la opinión pública en tal proceso y así proporcionarle legitimidad política y transformar un proceso social en un proceso democrático.

LA UTILIDAD DEL CONOCIMIENTO POPULAR

Las principales utilidades del conocimiento popular son:

  • El conocimiento popular puede proporcionar información útil concerniente a parámetros conocidos y su significación relativa para el equilibrio del sociosistema.

  • El conocimiento popular puede descubrir al conocimiento experto nuevas perspectivas en el sentido de mostrar la relevancia de dimensiones hasta entonces no consideradas u omitidas por el conocimiento experto.

  • La inclusión del conocimiento popular en el proceso de gestión puede evitar una percepción pública negativa, la resistencia social consecuente y la tentación de manipulación política de la opinión pública.

  • El conocimiento popular puede producir soluciones aceptables para todos como resultado de la intersección de soluciones mutuamente inaceptables.

  • El conocimiento popular aporta legitimidad.

  • El conocimiento popular puede contribuir a la eficiencia del conocimiento experto.

  • El conocimiento popular puede proporcionar información y elementos de juicio que son necesarios para reducir de la forma mejor la complejidad de un sociosistema dado de modo que puedan anticiparse efectivamente las consecuencias de la innovación tecnológica o la intervención ambiental.

NUEVAS METODOLOGÍAS DE EVALUACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL

Existen hoy nuevos tipos de problemas ambientales que van surgiendo en la sociedad con el uso de nuevas tecnologías, aunque los técnicos tradicionales se muestren seguros de tener la llave de la puerta de la esperanza, en la actualidad muchas metodologías presentan una alto grado de incertidumbre en sus datos y necesitamos de una nueva forma de ciencia y tecnología en una sociedad democrática.

Los criterios de análisis deben ser bastante claros, pues la evaluación de impacto ambiental presupone una toma de posición frente al problema por parte de la comunidad de evaluadores, y en esta toma de decisiones no se puede oír simplemente la voz de los técnicos o los empresarios. Es preciso oír también a los otros actores de la sociedad, la población afectada y las organizaciones no gubernamentales, entre otros.

Lo anterior sería el primer paso para la creación de nuevas vías de comunicación entre el Estado y la sociedad civil respecto de los problemas ambientales. Esto en la actualidad puede ser uno de los más importantes criterios para sustentar decisiones políticas y medidas económicas que intervienen en los diferentes espacios. Además, la participación de la comunidad organizada permitiría apoyar la definición de políticas públicas para crear canales de comunicación entre las dimensiones sociales y los intereses económicos privados, estatales y cooperativos.

EL CASO DE LA POLÍTICA FORESTAL EN ASTURIAS

La política forestal en el norte de España y en particular la promoción de tecnologías de repoblación con especies exóticas de crecimiento rápido en el Principado de Asturias, es un buen ejemplo de gestión tecnocrática en la que el conocimiento popular es omitido durante todo el proceso. Se trata del llamado “problema del eucalipto”.

  • Breve estudio histórico del Eucalipto:

Participación pública en política tecnológica
El Eucalipto blanco, originario de Tasmania, fue introducido en España a finales del siglo XIX. La influencia germana de los forestales españoles (durante un siglo, hasta 1943, el alemán era asignatura obligatoria de la escuela de ingenieros de Montes), hizo que se prestara escasa atención a las singularidades propias de nuestra economía y ecología y la atención de los forestales españoles acabara con el tiempo concentrándose en exceso en la única idea de producir madera de la manera más rápida posible. Así se desarrolló primero la cultura de los pinos y, después, la de los eucaliptos. Las dehesas de encinas y alcornoques, los sabinares, los robledales, los hayedos, las formaciones arbustivas de la vegetación mediterránea fueron desatendidas cuando no ignorados o despreciados. La función protectora de los montes siempre fue un factor importante en la filosofía forestal de los ingenieros de montes, en especial durante el período 1847 a 1940. Pero, a pesar de ser conscientes de este aspecto, la admiración por la doctrina forestal germana no permitía ni plantear el desarrollo de una ciencia forestal hispana propia. Esta realidad fue aún más extrema cuando, tras la guerra civil española, los ingenieros de montes se centraron en exclusiva en cultivar la “madera rápida”.

Esta etapa de usos intensivo de maquinaría pesada para plantar eucaliptos duró toda la etapa desarrollista del régimen franquista. Con la llegada de la democracia las voces críticas hacia esta política comenzaron a hacerse oír y una nueva generación de ingenieros de Montes, minoritaria pero bien preparada, ha logrado avanzar, junto a botánicos y otros profesionales de las ciencias naturales y la economía rural, en la deseada formulación de una posible política forestal mediterránea. Pero ni la llegada de la democracia, ni el traspaso de competencias a las comunidades autónomas, ni la entrada de España en la Unión Europea supusieron importantes modificaciones en la dinámica de repoblaciones masivas en el norte de España. Al contrario, el cultivo del eucalipto comenzó incluso a desplazar otros usos tradicionales del suelo como la pradería para el ganado y el bosque tradicional de frondosas autóctonas como el haya o el roble.

  • Características del Eucalipto:

Sus principales características son: la rapidez de su crecimiento, su capacidad extensiva, el aprovechamiento en el uso de su madera y su excelente adaptación a las condiciones climáticas de las costas cantábricas y atlánticas.

El eucalipto es un árbol enorme y además la materia prima más importante para la elaboración del papel. Es un bien perecedero, de lenta recuperación, por lo tanto, que exige un proceso de reposición igual al nivel de la tala para evitar la deforestación.

Hay más de 200 especies de eucaliptos. El más utilizado es el “glóbulus” que tiene la mejor madera para la producción del papel (tiene menos limina y más celulosa respectos a otras especies).

Si, por ejemplo, en cada hectárea se sembrasen 1.000 planteas, en 10.000 hectáreas se pueden producir 10 millones de árboles, teniendo en cuenta que no crece a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.

El árbol tiene cuatro rebrotes cada 10 años. Cada hectárea produce 200 metros cúbicos. Es una inversión a largo plazo que por hectárea llegaría a 600 dólares en los 10 años. El metro cúbico se exporta por alrededor de 60 a 70 dólares FOB.

  • Usos de la madera del eucalipto:

La distribución de sus aplicaciones es la siguiente (datos de España):

Pasta de papel

83%

Minería, postes

6%

Tableros

6%

Otros

5%

Exportadores de madera:

  • Canadá.

  • Países nórdicos.

  • Chile.

Importadores de madera:

  • UE (especialmente donde hay restricciones a la tala).

  • Japón.

Otros usos del eucalipto:

  • Aceite esencial (alimentación, perfumes)

  • Secado de pantanos

  • Medicinal

  • Atraer lluvias (evapora el 95% del agua que absorbe)

  • Alimento para abejas

  • La oposición de los medios de comunicación:

Un foro en el que se han ido reflejando los esfuerzos por la recuperación del paisaje originario ha sido la revista “Quercus”. Ya el nombre con el que fue bautizada esta publicación, que desde 1981 está a la venta en quioscos de toda España, preveía su voluntad de ser el baluarte de la causa, entonces casi pérdida, de las encinas, los robles, los alcornoques, los quejigos y las coscojas, los integrantes del género de los quercus, así como del resto de la fauna y flora que acompañan a estas formaciones arbóreas principales. En efecto, en los últimos catorce años, numerosos especialistas han publicado en esta revista avances y resúmenes de estudios sobre la flora ibérica y se ha ido creando un clima de interés por la regeneración de los bosques españoles.

Este manual recoge una selección de artículos aparecidos en la revista “Quercus” sobre esta temática, además de incorporar algunos datos y capítulos nuevos que los complementan. Aún se está lejos de haber logrado un manual completo que permita enfocar racionalmente la gestión de los montes españoles, pero la información aquí reunida es una de las principales aportaciones realizadas en los últimos años para lograr ese objetivos y que se espera sea de utilidad a cuantos se interesan por estos temas.

  • El problema de Asturias:

La repoblación con eucalipto ha producido recientemente una fuerte controversia social en Asturias, donde la superficie ocupada por este árbol es aproximadamente el 4%. El paisaje, la cultura, la economía y la sociedad asturiana están sufriendo transformaciones en buena parte debidas a la proliferación de plantaciones de eucalipto. Acciones populares como la llevada en 1988 por el pueblo de Tazones al arrancar varias veces una plantación privada de eucalipto y enfrentarse a las autoridades municipales y la propia Guardia Civil, son ejemplos de un grave problema ambiental y social que acontece a esta región y que enfrenta a opciones políticas y científicas. Los medios de comunicación en Asturias se vuelvan en la controversia, las asociaciones ecologistas promueven la lucha contra el eucalipto en el terreno judicial, el gobierno autonómico trata de justificar su política forestal heredada de la administración franquista, los madereros y la industria papelera defienden sus intereses. De esta forma una percepción pública negativa del eucalipto comienza a extenderse con rapidez en Asturias desde finales de los años ochenta.

La administración autonómica no tardó en reaccionar ante la controversia social. A partir de 1990 aparecen una serie de disposiciones y decretos que tratan de resolver este conflicto. De este modo, la reacción política del gobierno autonómico ciertamente pareció oportuna y socialmente sensitiva.

Participación pública en política tecnológica
Entre las medidas legislativas adoptadas en la región destaca especialmente el Decreto 54/90 que se hace público en julio de 1990 y que aún permanece en vigor. De acuerdo con esta ley asturiana, cualquier proyecto de plantación de eucalipto, en caso de sobrepasar un área mínima a determinar, tiene que ir precedido de una evaluación del impacto ambiental (EIA) que debe recibir el vistazo bueno de la administración. Pero esta medida que en un principio parecía solucionar la controversia no hizo más que convertirla en una medida poco eficaz : el ejemplo más significativo es el siguiente, en la zona occidental de Asturias, en el Concejo de Allende se puede plantar eucaliptos siempre y cuando se solicite un permiso a la Consejería. Normalmente no habrá ningún problema en que se conceda este permiso, a menos que sea muy evidente la no conveniencia de la plantación, pero esto último no suele suceder. A 15 km, en el Concejo de Grandas de Salime, o en el de Pesoz, si alguien solicita la plantación en un terreno de similares características la respuesta será negativa. ¿Motivos? ¿Por qué esta diferencia de criterios? La respuesta a estas preguntas es la falta de control y sobre todo la falta de un plan de ordenación forestal. Al crearse el EPIA el primero que realiza un informe es el guarda, luego el técnico de zona realiza otro y firmará el permiso la Consejería, que autorizará lo que diga el técnico. Es decir, que la conveniencia o no de la plantación queda en manos del guarda y del técnico en última instancia, de ahí que haya esas paradojas en los criterios. Esto es la falta de control que existe en el Principado, aunque también hay que decir que por supuesto la administración sabe si se plantan o no eucaliptos, pero no saben es que el modo en que actualmente se determina si es no conveniente plantarlos en determinadas zonas, sea el más adecuado. Cada técnico tiene una forma de ver las especias alóctonas, algunos a favor y otros visceralmente en contra y éste tema, que levanta ampollas, debe ser regulado de forma urgente, para que no quede al libre albedrío del técnico de la zona. Se tendrían, por consiguiente, que uniformar un poco los criterios y establecer unas zonas de protección de determinadas especies, ya que la eliminación total del eucalipto es un criterio inviable ya que es necesario para abastecer a la industria. Lo que si se debería hacer es controlar las plantaciones de forma indiscriminada de éste y no tener el mismo o similar tratamiento de bosque, pues no lo es, es un cultivo forestal.

LA TECNIFICACIÓN DE UN PROBLEMA SOCIAL

La polémica continúa a pesar de las medidas políticas, que como ya hemos visto no son demasiado eficaces. Este “fracaso” de las políticas forestales llevadas a cabo por los políticos asturianos se deben a que la construcción e implantación de tales medidas ha sido exclusivamente desarrollada por expertos (biológicos, economistas, ingenieros de montes y técnicos al servicio de la administración autonómica o la empresa privada). Prácticamente no ha tenido lugar ninguna participación pública ni se ha involucrado ningún grupo de interés en tal proceso tecnocrático.

Existe ciertamente una gran distancia entre lo que dictan las leyes y la interpretación y aplicación de las mismas. El significado de ejecución de la ley autonómica de 1990 ha sido el de transformar un problema social en una cuestión técnica. Los mecanismos para esta transformación han consistido en la actuación discrecional de los expertos de la administración en la toma de decisiones.

El trabajo especializado llevado a cabo por los expertos ha sido usado más bien como una estrategia política para disolver el problema social. La tecnificación política del problema de eucalipto no sólo ha excluido la consulta de grupos de interés y la participación pública activa, sino también ha provocado una inadecuado reducción de la complejidad del problema lo que causa consecuencias negativas imprevistas de tipo cultural, ambiental, social, económico y político.

La consideración del conocimiento popular podría haber prevenido y probablemente evitado algunas de esas consecuencias negativas.

LA TRANSFORMACIÓN DEL SOCIOSISTEMA

Como resultado de una gestión tecnocrática inadecuada de la repoblación del eucalipto, una serie de transformaciones están teniendo lugar en el medio rural asturiano, transformaciones que la población asturiana en general ha llegado a percibir como negativas y a identificarlas como cambios irreversibles:

  • Pérdida de flora y fauna autóctona: numerosas especies vegetales y animales en Asturias están en riesgo de extinción. Estas son incompatibles con las plantaciones de eucalipto. Los eucaliptos han producido un dramático aumento de los incendios forestales.

  • Contaminación por la industria papelera dependiente: la repoblación masiva de eucaliptos está estrechamente relacionada con la actividad de la industria papelera. En las papeleras del Principado, la fase de blanqueado exige el uso de cloro, que a su vez produce compuestos organoclorados cuando reacciona con las moléculas orgánicas de la madera. El blanqueado con cloro produce dioxinas, una de las toxinas químicas más poderosas conocidas hasta ahora.

  • Transformación del paisaje tradicional: el paisaje tradicional asturiano de prados con bosques autóctonos de roble y haya tiende también a dejar paso al omnipresente eucalipto.

  • Degradación general del medio ambiente: las plantaciones de eucalipto significan una pérdida de diversidad orgánica y de prados repoblados y a su vez, producen un agudo empobrecimiento del suelo y afectan negativamente a las tierras circundantes. Forman un manto destructor sobre los cultivos adyacentes, absorben grandes cantidades de agua y favorecen el proceso de erosión.

  • Abandono de la ganadería: la producción de leche ha constituido tradicionalmente la principal ocupación de la población rural asturiana. La política mercantilista de promoción del eucalipto, así como la imposición por la Comunidad Europea de estrictas cuotas lecheras de producción española, ha forzado a muchos ganaderos a un cambio de ocupación.

  • Migración a las ciudades: el intenso crecimiento económico que tuvo en España durante los años cincuenta y sesenta produjo un fuerte movimiento migratorio desde el campo a la ciudad y la aparición de un nuevo carácter económico: el propietario urbano de fincas rústicas que tiene intereses enfrentados con los del granjeros que no ha abandonado su estilo de vida tradicional. Los movimientos migratorios a las áreas urbanas, por un lado, y la política forestal española, por otro, han establecido una relación de retroalimentación: estimulándose mutuamente y forzando conjuntamente la industrialización de la economía rural.

  • Cambios en la economía rural: con la desaparición de los bosques comunales de uso múltiple como los bosques de roble o castaño en los que podía pastar el ganado, de los que se utilizaba anualmente una cantidad razonable de madera, y que producían frutos y otra diversidad de productos.

  • LA UTILIDAD DEL CONOCIMIENTO POPULAR LOCAL

    La recién evolución del problema del eucalipto muestra que la controversia social es muy resistente a planteamientos tecnocráticos. El problema original continúa emergiendo adosado a él una percepción negativa. El punto de cuestión es que alguna de las consecuencias negativas anteriormente podrían haber sido anticipadas y prevenidas tomando en consideración la opinión pública y el conocimiento local en el proceso de gestión.

    En primer lugar se debe tener en cuenta la opinión pública y no sólo la percepción pública, promocionando así una implicación activa de diversos grupos de interés, en vez de restringir la sensibilidad social a las reacciones de los medios de comunicación y encuestas de opinión, con el fin de evitar la tentación de manipular la opinión pública. Así, la inestabilidad social podría haber sido prevenida mediante el simple recurso de involucrar una participación activa de diversos segmentos sociales.

    El conocimiento popular asociado a la opinión pública es también relevante con el fin de desarrollar una política eficiente. El conocimiento popular aporta “informaciones útiles” que podrían haber sido usadas para anticipar algunas de las consecuencias negativas mencionadas antes. A su vez, este conocimiento podría haber proporcionado nuevas perspectivas en el sentido de mostrar la importancia de la dimensión cultural, así como acerca de la relevancia para la economía rural de los montes comunales con bosque mixto de uso múltiple, por ejemplo.

    CONCLUSIÓN FINAL

    Para que podamos comprender la problemática de las relaciones entre población, impactos ambientales y territorio en un determinado contexto es necesario comprender de qué modo están involucrados los pareceres de técnicos, los intereses de las empresas, de los grupos políticos y las organizaciones populares. Esta es una tarea bien atractiva y que impone un punto de partida y uno de llegada; el desafío está en equilibrar adecuadamente las propuestas de los técnicos, de los grupos sociales afectados, de los empresarios y del Estado. ¿Es posible tomar posición ante esto? ¿O estos temas están ya indisolublemente imbricados hasta punto que no se pueden separar lo que pertenece a la ciencia, a la tecnología y a la sociedad?

    Sin embargo, sea con las auditorías ambientales o con las audiencias públicas, los estudios de impacto ambiental deben tener siempre en cuenta la dimensión social y humana, que sumada a la perspectiva regional, permita un día entenderse y generar estudios rigurosos que contemplen los criterios socio-espaciales permitiendo un control efectivo sobre los posibles daños ambientales e influyendo positivamente en la política ambiental.

    ¿Es posible influir en las decisiones a partir de la evaluación de estudios de impactos ambientales? En concreto, ¿cuál es el peso de la participación de la sociedad, del riesgo de daño ambiental y de los intereses económicos? ¿Cómo evaluar esta problemática? ¿Cómo escoger el mejor punto, sitio, para la instalación de una planta industrial, de una tubería o una presa? Este es el objetivo de los investigadores, ya sean públicos o privados ¿Cuál es el mejor criterio a seguir para evaluar, cuáles son los impactos de una tecnología? ¿Quién es más importante o pesa más en un momento de decisión para elegir la mejor localización: la ciencia, la tecnología o la población, o son los tres en circunstancias particulares para cada contexto socio ambiental? Este es el problema.

    Derecho, ciencia, acciones, acuerdos, ley de la costumbre. ¿En qué nivel debemos situarnos en diferentes contextos socio-culturales? Las poblaciones pueden trasladarse a otros sitios y los ambientes naturales también pueden ser cambiados en nombre de la tecnología y del progreso, pero los empresarios quieren siempre influir, en última instancia, sobre los mejores y más adecuados sititos para la instalación de sus plantas industriales o las plantaciones de eucaliptos.

    Algunas líneas de trabajo presentan posibilidades de investigación en torno de esta problemática, sobre todo, en las relaciones entre ideología y ciencia sobre la organización del territorio, en los temas sobre el poder y el control del espacio y en el intento de construir una teoría geográfica que tenga en cuenta el origen y evolución de los conceptos que se usan, que permitan tomar conciencia de hasta qué punto las ideas son generadas, contrastadas y difundidas, socialmente, en el seno de las comunidades científicas, y cómo se ven afectadas por concepciones intelectuales más generales, desde las religiosas a las políticas o estéticas.

    La reflexión sobre la técnica no es de hecho sólo un problema técnico, sino que debe ser evaluado en sus dimensiones sociales, políticas y económicas, teniendo en cuenta la participación ciudadana en la toma de decisiones, puesto que hay siempre una posibilidad de fallo y de ocurrencia de accidentes.

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