Parte segundo examen

Adverbio. Preposicción. Sintaxis. Oración

  • Enviado por: Javi Nieto
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
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Parte del segundo examen de lengua.

EL ADVERBIO

Como adverbio entendemos aquella palabra que, en principio, complementa al verbo. En cuanto a la forma, son palabras invariables. Hay que tener cuidado ya que puede coincidir con un determinante indefinido. Por ejemplo: No me pongas mucho pan; en esta oración mucho es un determinante indefinido. Me gusta mucho el cine, en esta oración mucho es un adverbio, ya que complementa al verbo gustar. A parte de esta razón, los adverbios se distinguen de los determinantes porque tienen un significado léxico, es decir, si buscas un adverbio en el diccionario aparece, y tiene un significado.

Un caso especial en la forma del adverbio se da cuando estos terminan en -mente. Se forman de la siguiente forma:

Adjetivo (femenino) + -mente. Por ejemplo: Ágilmente. Lentamente, etc.

En esta forma, si el adjetivo tiene tilde, ésta se mantiene; y si no lleva tilde, no se le agrega. Esta forma es la única que admite morfema superlativo, es decir, es la única forma que varía. Por ejemplo: rapidisímamente.

Las funciones propias del adverbio son:

  • Núcleo de un sintagma adverbial, éste actúa como complemento de un verbo.

  • Adyacente de un adjetivo. Por ejemplo: Luis es muy feliz.

  • Adyacente de otro adverbio. Por ejemplo: llego bastante pronto.

  • Adyacente de una oración entera. Por ejemplo: desgraciadamente perdí el tren.

  • Atributo. Por ejemplo: las cosas son así.

Las clases de adverbio son las siguientes:

  • Según el significado podemos encontrar los siguientes tipos:

    • Lugar (aquí, allí, atrás, donde, ahí, arriba, abajo, etc...)

    • Tiempo (hoy, mañana, ayer, tarde, después, enseguida, etc...)

    • Modo (así, mejor, bien, mal, igual, etc...)

    • Afirmación (sí, seguro, también, efectivamente, claro, etc...)

    • Negación (no, nunca, jamás, tampoco, etc...)

    • Cantidad (mucho, demasiado, bastante, menos, muy, etc...)

    • Duda (quizás, seguramente, acaso, posiblemente, etc...)

  • Según la función que desempeñe, podemos encontrar dos tipos:

    • Adverbio relativo: el cual introduce una oración subordinada adjetiva o de relativo. Por ejemplo: este es el lugar donde nos conocimos.

    • Adverbio interrogativo: introduce una oración interrogativa, ya sea de forma directa (¿dónde está tu padre?) o de forma indirecta (dime donde está tu padre)

Hay una serie de expresiones que no son adverbios, pero que cuando se unen, funcionan como tal, a esto se le llama locución adverbial. Por ejemplo: Manolo dijo tal cosa al pie de la letra.

La preposición y la conjunción.

La preposición y la conjunción tienen en común lo siguiente:

  • Son categorías gramaticales que sirven para relacionar palabras.

  • Son categorías invariables.

LA PREPOSICIÓN.

Como se ha dicho anteriormente, es una categoría gramatical que sirve para relacionar palabras dentro de la oración, teniendo en cuenta que dentro de las palabras que relacionan siempre ha de haber un sustantivo. A parte de las preposiciones conocidas por todos, también se considerar preposiciones “cabe” cuyo significado es “junto a”, “cerca de”; “so” que significa “bajo de”; “incluso”, “mediante” y “durante”.

Los significados de las preposiciones pueden ser muy variados; por ejemplo: de tiempo (estamos en Enero), de lugar (vive en el campo), de modo (lo dijo en broma), etc.

La preposición “a”, cuando se refiere a persona, siempre aparece en un complemento indirecto. Por ejemplo: Vi a María.

Al conjunto de palabras que se unen para formar una preposición se le llama locución prepositiva. Ejemplos de estas locuciones son: junto a, a causa de, con destino a, etc.

LA CONJUNCIÓN.

Es una categoría gramatical que sirve para relacionar palabras dentro de una misma oración, pero también relaciona oraciones entre sí.

Hay distintos tipos:

  • Coordinante: decir conjunción coordinante es lo mismo que decir proposición coordinante. Una proposición es coordinante cuando las proposiciones e ponen a un mismo nivel sintáctico, es decir, cuando las dos proposiciones tienen sentido individualmente. Por ejemplo: Juan baila y Ana canta. Las formas de las conjunciones coordinantes son:

    • Y (e), Ni

    • O (u)

    • Es decir, o sea

    • Pero, sino, mas, sin embargo.

  • Subordinante: se produce cuando una proposición depende de la otra y ambas no tienen sentido por separado. Las formas son:

    • Que, por que, ya que, por consiguiente, para que, cuando, sí, aunque, etc...

SINTAXIS.

Es aquella parte de la lengua que estudia la combinación de las palabras para formar oraciones, es decir, estudia las funciones de las palabras.

CRITERIOS PARA DEFINIR UNA ORACIÓN.

Los criterios para definir una oración son los siguientes:

  • Semántico: definimos la oración como una unidad lingüística que tiene un sentido completo.

  • Fonológico: unidad dotada de una entonación independiente situada entre dos pausas fuertes.

  • Sintáctico: unidad independiente que se forma normalmente de dos constituyentes: sujeto y predicado.

UNA ORACIÓN NO ES LO MISMO QUE UNA FRASE.

Mientras que la oración tiene que cumplir los criterios anteriormente citados para ser considerada como tal; una frase es un enunciado, con sentido completo pero sin verbo en forma personal ni estructura de sujeto y predicado.

TIPOS DE ORACIONES SEGÚN LA ACTITUD DEL HABLANTE.

Las oraciones según la actitud del hablante las podemos clasificar en:

  • Enunciativa: se corresponde con la función referencial del lenguaje. Transmite de forma objetiva una información, esto la convierte en la oración que informa. En ella se expresa la conformidad o disconformidad con respecto a algo. Un ejemplo de oración enunciativa sería: la mesa es verde.

  • Interrogativa: se corresponde con la función apelativa o conativa del lenguaje. Se usa para preguntar sobre algo que el hablante ignora, por ello el objetivo de este tipo de oración es el de obtener una información que se desconoce. Dentro de este mismo grupo reconocemos dos clasificaciones de oraciones interrogativas, son las siguientes:

    • Total o parcial: la interrogativa total es aquella cuya respuesta se puede solventar con sí o no. Por ejemplo: ¿Has comido hoy?. La interrogativa parcial es aquella que contiene un abanico más amplio de respuestas. Por ejemplo: ¿Qué has comido hoy?

    • Directa o indirecta: la interrogativa directa es la que contiene signos de interrogación, por ejemplo: ¿Qué has comido hoy?. La interrogativa indirecta es justamente lo contrario, es decir, es la que no lleva signos de interrogación, por ejemplo: Dime que has comido hoy.

  • Exclamativa: se relaciona fundamentalmente con la función expresiva del lenguaje. Se usa para expresar un estado de ánimo y siempre ha de llevar signos de exclamación.

  • Imperativa o exhortativa: se relaciona con la función apelativa del lenguaje. Se usa para indicar ruego o mandato.

  • Desiderativo u optativa: expresa un deseo del hablante. Un ejemplo de oración desiderativa sería Ojalá haga buen tiempo.

  • Dubitativa o de posibilidad: el emisor expresa un juicio que el cree probable o dudoso. Por ejemplo: Serán las ocho, Quizá venga mañana.

Otros criterios para clasificar las oraciones serían:

  • Según su estructura. Clasificándose en:

    • Simples

    • Compuestas

  • Según la naturaleza del predicado. Clasificándose en:

    • Copulativa o atributiva

    • Predicativa. Dentro de la cual encontramos:

      • Transitiva, intransitiva, activa, pasiva, reflexiva, recíproca, etc...

CONSTITUYENTES DE LA ORACIÓN.

La oración está constituida por sintagmas. Un sintagma es un conjunto de palabras o una palabra que funciona de forma autónoma dentro de la oración. No tiene un sentido completo y constituye una unidad inferior a la oración. Además debe contener como mínimo una palabra con significado léxico, la cual será el núcleo de dicho sintagma. Los tipos de sintagmas son:

  • Sintagma nominal: cuyo núcleo es un sustantivo, un pronombre, o una palabra sustantivada. La estructura es (Determinante) + Núcleo + (Adyacente). Sus funciones son varias: sujeto (el cielo está azul), complemento directo (Leo un libro), atributo (Mario es el director) y complemento circunstancial de tiempo (iré al cine esta tarde)

  • Sintagma verbal: el núcleo es un verbo, pero éste puede aparecer solo, o acompañado. La estructura es Verbo + (Complemento). Su función es ser predicado de una oración. Si el verbo es copulativo los complementos son indispensables. El sintagma verbal es el elemento indispensable para construir una oración.

  • Sintagma adjetival: el núcleo es un adjetivo. Realiza las siguientes funciones: adyacente del nombre (la mesa verde es bonita), atributo (la mesa es bonita), complemento predicativo (Luis llegó cansado a su casa). Puede llevar como adyacente del verbo un adverbio, por ejemplo: La mesa es muy pequeña.

  • Sintagma adverbial: el núcleo es un adverbio. Entre sus funciones está la de complementar al verbo (María vive lejos), ser adyacente de un adjetivo o de un adverbio (María vive muy lejos)

  • Sintagma preposicional: cuyo núcleo es el núcleo del sintagma nominal que lo compone. La forma es la siguiente: Preposición + Sintagma Nominal

Al sujeto y al predicado se les llama constituyentes inmediatos. Éstos no siempre aparecen en una oración, por ejemplo: He comido bien, es esta oración se omite el sujeto; mi hermana estudia geografía; Sara también, se corresponde con una oración compuesta, se omite el predicado en la segunda proposición, ya que sería, Sara también estudia geografía.

EL SUJETO.

Formalmente, el sujeto es un sintagma nominal cuyo núcleo concuerda normalmente con el verbo en número y persona si se refiere a un solo sujeto.

Si el verbo se refiere a un sujeto múltiple tenemos que tener en cuenta las siguientes pautas:

  • Si son personas verbales diferentes y una de ellas es primera persona prevalece. Por ejemplo: tú y yo bailamos, el verbo se mantiene en primera persona.

  • Si no hay una primera persona prevalece la segunda. Por ejemplo: tú y él bailáis, el verbo aparece en segunda persona.

Hay casos especiales de concordancia, como son:

  • Un sujeto múltiple que se considera como un todo unitario puede concordar en singular. Por ejemplo: el principio y final de la novela es interesante. El verbo está en singular, aunque el sujeto es múltiple.

  • Concordancia “Ad Sensum”. Se da cuando tenemos un sujeto colectivo en singular y sin embargo lleva un núcleo de predicado plural. Por ejemplo: una multitud de personal empujaron al policía. El verbo está en plural, aunque el sujeto es singular.

  • Plural de cortesía. En ocasiones parece un verbo en primera persona del plural cuando el sujeto corresponde a una primera persona de singular. El objetivo de esto es implicar al receptor, compartir algo con él o tener un comportamiento elegante. Ejemplos de este caso son: ¿Cómo nos encontramos?, Pensemos por un momento...

RECONOCIMIENTO DE SUJETO Y PREDICADO.

El procedimiento más común para reconocer el sujeto de una oración es comprobar si, al cambiar el número de la forma verbal, hemos de cambiar el número del sujeto. Por ejemplo: Me disgustó su comentario, ahora bien, si cambiamos el número del sujeto, hemos de cambiar el número del verbo. La oración quedaría de la siguiente forma: Me disgustaron sus comentarios.

Puede ocurrir que el sujeto de una oración no aparezca en ésta, es decir, esté omitido. Por ejemplo: No asistirá hoy a la asamblea. En esta oración el sujeto no aparece, pero si existe, en este caso es él o ella.

El predicado es bastante fácil de reconocer ya que concuerda en número y persona con el sujeto.

EL SINTAGMA NOMINAL.

Lo que no puede faltar en todo sintagma nominal es el núcleo, lo demás son complemento que pueden aparecer o no. La forma del sintagma nominal es:

(Determinante) + Núcleo + (Adyacente).

Los determinantes son todos los tipos de artículos que podemos encontrar.

El núcleo del sintagma nominal puede ser: un nombre, un pronombre, una palabra sustantivada o una proposición subordinada sustantiva.

Los adyacentes de un sintagma nominal pueden ser: sintagma adjetival (el coche verde), sintagma preposicional (el coche de Luis), sustantivo en aposición (el coche bomba) o una proposición subordinada adjetiva (el coche que está en la esquina).

EL VOCATIVO E INTERSECCIÓN.

Son conjuntos de palabras que no responden a la estructura de una oración pero que si tienen una entonación propia y definida. Se ponen en relación con la función apelativa del lenguaje.

El vocativo es aquella expresión que sirve para llamar la atención a alguien. Las formas son las de un nombre, un pronombre o un adjetivo. Un ejemplo de vocativo sería: Dime, Antonio, como hiciste eso.

La intersección va siempre con exclamación y equivale a una oración por su sentido. No solo se la relaciona con la función apelativa, sino también con la expresiva. Un ejemplo de intersección sería: ¡Bravo!

LA ORACIÓN IMPERSONAL.

Llamamos oración impersonal a toda aquella que carece de un sintagma nominal sujeto. Podemos encontrar dos formas claramente diferenciadas:

  • Impersonalidad sintáctica: es aquella que viene dada por un verbo que no admite la construcción con sujeto. Estos verbos son:

    • Todos los referidos a fenómenos meteorológicos. Por ejemplo: Llueve, Anochece, Amanece, etc...

    • Los verbos haber y hacer en tercera persona; y algunas construcciones del verbo ser. Por ejemplo: Hace frío, Hay mucho ruido, Es tarde.

  • Impersonalidad semántica: es aquella impersonalidad en la que no se expresa la persona que realiza la acción del verbo. Se puede producir en los siguiente casos:

    • No conocemos el sujeto. Por ejemplo: Llaman a la puerta

    • Preferimos ocultar el sujeto. Por ejemplo: Ayer me dijeron que iban a destituir al directo.

    • Aparece el “se” como índice de impersonalidad. Por ejemplo: En ese restaurante se come muy bien. En este tipo de oraciones el verbo siempre aparece en tercera persona del singular.

EL PREDICADO VERBAL.

Semánticamente, definimos el predicado verbal como aquello que se dice del sujeto. Sintácticamente, es aquel sintagma cuyo núcleo es un verbo, el cual es el constituyente imprescindible para formar una oración, es más, podemos encontrar predicados que se formen únicamente con un verbo. Hay dos clases de predicados:

  • Predicado nominal u oraciones copulativas: es aquel que se forma con los verbos copulativos (ser, estar o parecer) en general. Dichos verbos están vacíos de significado a no ser que los acompañe un atributo, el cual es el encargado de darle el significado que no tiene por si solo. Se llaman verbos copulativos porque unen un sujeto con un atributo. Un ejemplo de oración con verbo copulativo y atributo sería: yo soy feliz.

Pueden aparecer como atributos los siguientes sintagmas:

    • Sintagma adjetival. Yo soy feliz.

    • Sintagma nominal. María es la delegada.

    • Sintagma preposicional. Mi novio es de Madrid.

    • Proposición subordinada sustantiva. La cosa está que arde.

El atributo se puede sustituir por “lo”.

  • Predicado verbal u oraciones predicativas: son aquellas oraciones que no contienen un verbo copulativo o dicho verbo copulativo no funciona como tal. El núcleo de esta oración es un verbo con un significado pleno, el cual puede aparecer solo formando una oración o acompañado de distintos complementos. Dichos complementos son:

    • Complemento directo: es aquel que concreta o precisa el significado del verbo. Formalmente viene expresado por un sintagma nominal, un sintagma preposicional o una proposición subordinada. A todo verbo que admite complemento directo se le llama verbo transitivo. Ejemplos de oraciones con complemento directo son: Ana ve la televisión.

Podemos reconocer un complemento directo de dos maneras distintas:

      • Conmutando por un pronombre personal “lo”, “los”, “la”, “las”.

      • Transformando la oración activa a pasiva. Cuando sucede esto, el complemento directo en la oración activa pasa a ser sujeto paciente en la pasiva.

Si en una oración cualquiera, colocamos el complemento directo al principio, nos vemos obligados a repetirlo. Por ejemplo: A su amiga la ve Ana.

    • Complemento indirecto: semánticamente, expresa el ser beneficiado o perjudicado por la acción verbal. Formalmente es un sintagma preposicional introducido por “a” o “para”. Por ejemplo: Entregué el libro a mi compañero. Es un complemento que puede aparecer en la oración copulativa. Por ejemplo: El libro es interesante para María. Al complemento directo lo reconocemos conmutando por “le” o “les”.

Al igual que el complemento directo, si adelanto el complemento indirecto al principio de la oración me veo obligada a repetirlo. Por ejemplo: A mi vecino le ofrecieron una buena casa.

Cuando sustituimos a la vez el complemento indirecto y el complemento indirecto, dicho complemento indirecto es sustituido pos “se”.

    • Complemento régimen o suplemento: semánticamente, va a ser un complemento que viene exigido por el verbo para concretar su significado. Formalmente siempre es un sintagma preposicional, con una preposición exigida por el verbo. Por ejemplo: me arrepiento de, aspiro a, cuento con, etc. Puede aparecer con un complemento directo y lo reconozco conmutando por un pronombre neutro tónico.

    • Complemento predicativo: complementa a la vez, al verbo, a un sujeto o a un complemento directo. Concuerda en género y número con el sujeto o con el complemento directo al que acompaña. Hay dos tipos de complemento predicativo:

      • Complemento predicativo subjetivo: cuando se refiere a un verbo y a un sujeto.

      • Complemento predicativo objetivo. Cuando se refiere a un verbo y a un complemento directo.

    • Complemento circunstancial: expresa diferentes circunstancias en que se produce la acción verbal. Es un complemento que tiene movilidad en la oración y es compatible con otros muchos complementos. Formalmente aparece como un sintagma adjetival (Luisa vive tranquilamente), sintagma preposicional (el joven se dirigió a su casa), sintagma nominal (iremos al cine esta tarde).

Los complementos circunstanciales más usados son los de: lugar, tiempo, instrumento, modo, compañía, causa, finalidad; aunque existen algunos más.

Lo reconocemos sustituyendo por adverbios o preguntándole al verbo.

    • Complemento agente: semánticamente es aquel que expresa el actor (el ser que lleva a cabo la acción) en una oración pasiva. Formalmente es un sintagma preposicional, introducido por la preposición “por” y en algunos casos por “de”.

CLASIFICACIÓN DE LA ORACIÓN PREDICATIVA.

Se clasifica en:

  • Transitiva: lleva complemento directo. Dentro de ésta encontramos:

    • Reflexiva: la acción recae sobre el sujeto. Ej: Me lavo.

    • Recíproca: un sujeto múltiple realiza una acción que recae mutuamente sobre ellos.

  • Intransitiva: no lleva complemento directo.

  • Activa: el sujeto es agente, es decir, realiza la acción.

  • Pasiva: es sujeto es paciente.

  • Impersonal: no permite el sujeto. Hay veces que no se conoce o que no se quiere decir.