Paradigmas de héroes

Literatura universal. Personajes heróicos. El héroe

  • Enviado por: Germán Reyes-andrés Saez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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TRABAJO DE LITERATURA Y REDACCION.

“Paradigmas de héroes”.

A lo largo de la historia de la literatura es posible encontrar diferentes conceptos de héroes, los cuales se han ido desarrollando conforme a los períodos históricos correspondientes, o según la evolución de los estilos literarios.

El actuar del héroe no tiene por qué cumplir un código de comportamiento para ser catalogado como tal, ya que hoy en día existen héroes todopoderosos e inmortales, como también los hay ridículos y perdedores. Es por ello que existen diferentes modelos o paradigmas de héroes, los cuales se definen según su actuar, características, medio en el que están inmersos, y según sus “poderes”.

Un primer paradigma corresponde al impuesto por Homero en su obra “La Iliada”, en la cual plantea un modelo de héroe de origen divino, no humano, lo cual denota una mayor plenitud y correspondencia en su accionar. Es un hombre justo, misericordioso, poderoso, etc.

Este tipo de héroe no ha desaparecido, sino que permanece vigente hasta el día de hoy, siendo ocupado para elaborar películas o series de televisión, en las cuales interviene un héroe de características homéricas. Actualmente se usa para explotar el inconsciente colectivo por parte de publicistas, cineastas, políticos, etc.

Homero introduce a su personaje Aquiles como un hombre de pies ligeros, con un escudo confeccionado por los dioses, como un hombre vengativo pero a la vez justo, capaz de elaborar discursos de gran elocuencia y racionamiento,... en fin como un hombre casi perfecto.

En cuanto a las muertes de los héroes homéricos, podemos señalar que se dan en combates cuerpo a cuerpo, en donde el vencido morirá por ser más débil física y psicológicamente. En los enfrentamientos y fallecimientos encontramos explícitamente el carácter del héroe homérico, con intervenciones sobrenaturales de los dioses, diálogos que llenan de cólera al contrincante, una nula compasión al momento de dar muerte a alguien, y un sinnúmero de características más que visualizan al héroe como un “invencible”.

A través de éste análisis, el lector imaginará a un hombre robusto, y dotado física e intelectualmente de grandes habilidades.

Nos trasladamos desde las vulneradas almenas de la ciudad de Troya hasta las verdes praderas españolas, en donde el Quijote de la Mancha, protagonista del texto de Cervantes, encarna al héroe moderno.

En la modernidad, con Cervantes, se cuestiona la ridiculez del ámbito mítico del héroe, su verosimilitud o credibilidad, y se le da un ámbito real al héroe, en Castilla, a comienzos del siglo XVII, en donde nace el concepto de pseudo héroe.

Cervantes crea una serie de sátiras hacia el héroe homérico, colocando a un caballero andante totalmente anacrónico, del cual toda la gente se mofa y burla; por ejemplo cuando el Quijote dice a unas señoras que él las defenderá de los dragones, ante lo cual las damas se ríen del caballero andante. Al darse éste fenómeno de colocar al héroe en un ámbito real, nos encontramos frente a un antihéroe.

El concepto de antihéroe ilustra a un hombre común de la sociedad que enfrenta las situaciones como héroe pero siempre sale mal parado o ridiculizado.

En el caso de la muerte de don Quijote, nos encontramos con un escribano, el cual señala que jamás había sabido de un caballero andante que hubiese muerto tan sosegadamente y tan cristiano en su lecho, lo cual denota la parodia de Cervantes hacia el héroe homérico.

Esa es otra de las grandes características del texto moderno que trata sobre héroes, en donde el autor guarda cierta distancia con su protagonista a través de ironías. En otras palabras no se sabe si Cervantes aborrece o quiere al Quijote.

Tras el quiebre del héroe homérico por parte del cervantino, va creciendo poco a poco el ideal moderno para tratar acerca de éstos seres, es decir, aumenta la noción de antihéroe. Eso lo podemos notar leyendo al “Ulises” de James Joyce, en donde el protagonista encarna a un hombre común y corriente dentro de la sociedad actual, el cual es mirado como un héroe dentro de la sociedad literaria vanguardista. Cabe señalar que el nombre de Ulises podría corresponder a una sátira, una homologación o analogía del protagonista de la Odisea.

Otro escritor vanguardista no quiso quedar fuera de éste género “heroico”, sino que aportó con lo suyo: nos referimos a Franz Kafka.

El héroe kafkeano es una de las máximas expresiones del antihéroe, pues corresponde a un personaje cotidiano que se ve impulsado a una actitud heroica que lo sobrepasa y le cuesta solucionar. Este héroe tiene un ideal, una agonía...

Con respecto a la muerte del protagonista de Kafka, podemos señalar que es una muerte que pasa desapercibida ante la sociedad, es decir no es magna como la de un Héctor o trascendente como la de un Quijote. En las muertes podemos ver un desarrollo que se da desde la muerte de Héctor, en donde el mundo esta en función del personaje, pasando por un Quijote, hasta la muerte del Sr. K en donde el personaje se adecua al medio o al mundo.

Esa es la noción de héroe clásico, la cual ha evolucionado o involucionado (como quiera decirse), hasta llegar a un héroe moderno.