Paprika, el detective de los sueños; Satoshi Kon

Manga. Cinematografía. Cine japonés. Animación. Ficción. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Joan
  • Idioma: castellano
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PAPRIKA, EL DETECTIVE DE LOS SUEÑOS

Ficha técnica

Título: Paprika, el detective de los sueños

Dirección: Satoshi Kon.

País y año: Japón, 2006.

Género: Animación, ciencia-ficción, thriller.

Guión: Seishi Minakami y Satoshi Kon; basado en la novela Yasutaka Tsutsui.

Producción: Jungo Maruta y Masao Takiyama.

Música: Susumu Hirasawa.

Fotografía: Michiya Kato.

Montaje: Takeshi Seyama.

Dirección artística: Nobutaka Ike.

Duración: 90 minutos

Comentario

Paprika es un largometraje de animación japonesa del 2006 escrito, diseñado y dirigido por Satoshi Kon, cuyo guión original es de Yasutaka Tsutsui de 1993, presentado en estrena mundial en la Mostra Internazionale d'Arte Cinematografica di Venezia del 2006.

Los sueños son fruto de nuestros miedos y nuestros sentimientos más íntimos. ¿Qué sucedería si alguien inventara una máquina que pudiera registrarlos, analizarlos o hasta entrarnos dentro e interferir con nuestras emociones más escondidas? Es lo que sucede en Paprika, dónde un grupo de psiquiatras inventa los DC-Minos para utilizar con fines terapéuticos con los mismos pacientes. Pero alguien roba dos prototipos y puede apoderarse de todos los sueños del mundo.

La historia se desarrolla alrededor del personaje principal, Paprika, que es un personaje femenino. Paprika es una especie de viajera de los sueños, que ayuda las personas a entender mejor las mismas frustraciones analizando justo los momentos oníricos de quién le pide ayuda, chistosa y vivaracha, decidida y a veces provocante, pero además es el alter ego de la doctora que se ocupa del proyecto de la DC-Mini, Atsuko Chiba, que al contrario es fría y controlada, con falta de capacidad para manifestar las propias emociones. Dos personajes para representar dos mundos, la realidad y aquel de los sueños. Dos mundos que son diferentes y de algún modo se entrelazan, siempre viajando paralelos y sincrónicos, como el reflejo en un espejo. Y si a veces puede ser peligroso ir demasiado en profundidad en el desentrañar el ánimo humano, otros puede ser liberatorio revelar lo que se esconde hasta a mismos, pero que de algún modo echamos fuera cuando soñamos.

Como en un sueño, el mundo de la animación puede permitirse expresar de la mejor manera los conceptos y las imágenes que son imposibles de reproducir en el mundo real, a pesar de que la tecnología y lo digital puedan ayudar. Y es este otro contraste que se deduce de la película, a pesar de que se habla de tecnologías avanzadas y todavía de ciencia ficción, el rasgo de los personajes, sus semblantes y movimientos, son reproducidos con una técnica tradicional, aunque en el escenario circunstante se ve la intervención de lo digital, como a representar un mundo real que se mueve en un universo alterado. La realidad y la fantasía pues al centro de una película de animación que de algún modo reproducen el mundo real.

OPINIÓN PERSONAL

En los tiempos que corren, en que el cine con actores reales va cada día más de mal en peor, las películas de animación van mejorando a pasos agigantados (y no sólo en su calidad, sino que los días en que "película de dibujos" era sinónimo de cine infantil, ya han quedado muy atrás), siendo alguna de ellas infinitamente superiores a la media de estrenos con actores de carne y hueso, con muchísimo menor presupuesto y publicidad, pero con una mejor factura, cuidadísimos guiones, y una notoria intención de que este género sea, de una vez por todas, valorado en su justa medida.

La guapa At-Chan, y su materialización en forma de avatar en los sueños, Paprika, se comen todo el peso de una trama que resulta difícil de seguir si no se ponen los cinco sentidos al ver la película. Por suerte, partiendo de la base de que todo es surrealista y onírico, tampoco habrá que buscarle lógica científica a todo, siendo primordial dejarse llevar por el poder de las imágenes de Satoshi Kon, quien con esta película atrapa al espectador y no lo suelta hasta pasados los 90 minutos que dura. La animación es brutal, brillante y la imaginación que demuestra este genio es casi equiparable a la que Miyazaki demostró en El Viaje de Chihiro.

En suma, una gran película que no dejaría de recomendar!!!

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