Panamá. Pakistán

Centroamérica. Asia. Geografía física, humana y económica. Historia. Arte

  • Enviado por: Adrián Alejo
  • Idioma: castellano
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Panamá

Estado de América central, que ocupa gran parte del istmo centroamericano; 75.577 km²; 2.674.000 habitantes. Capital Panamá. Bañado al norte por el mar Caribe y al sur por el océano Pacífico, limita al este con Colombia y al oeste con Costa Rica.

GEOGRAFÍA

Geografía física

Originariamente, las tierras emergidas en esta zona del istmo eran más amplias. La primitiva plataforma ístmica sobre la que se levanta el país sufrió durante el plioceno y el pleistoceno diversos movimientos orogénicos que dieron lugar al hundimiento de su sección meridional de unos 200 m. Se produjo así un notable avance de las aguas marinas y la formación del actual golfo de Panamá, lo que dio lugar a la configuración actual del país. El territorio está recorrido por una serie de sierras y cordilleras, que prolongan por el oeste la sierra Madre centroamericana (serranías de Veraguas y serranía de Tabasará) y por el este la cordillera Occidental colombiana (serranía de Darién). El sistema montañoso de la mitad occidental, formado durante el eoceno, fue recubierto después por importantes sistemas volcánicos, algunos de ellos activos hasta hace poco tiempo (Chiriquí, con 3.475 m de altitud, es el punto más elevado del país). Las alturas de este sector montañoso descienden hacia el este y, después de las serranías de Veraguas, se convierten en un plano inclinado que desciende hasta el nivel del lago Gatún (26 m). Las zonas llanas se prolongan a lo largo de la costa pacífica, en la mitad occidental (llanos de Chiricana y llanos centrales), en el centro de la península de Azuero y en la mitad oriental (entre la cordillera de San Blas y las serranías de Darién y del Sapo).

Esta estructura orográfica del país ha dado origen a un sistema hidrográfico de ríos cortos y de fuertes pendientes, en la vertiente atlántica (Taobré y Guasaro), y cursos más largos y caudalosos, en la vertiente pacífica (Tuira y Bayano). El clima de Panamá es cálido y húmedo (más caluroso en la zona septentrional abierta al mar de las Antillas que en la región que se asoma al Pacífico), aunque se vuelve templado en las zonas elevadas del interior. Se pueden distinguir dos estaciones climáticas a lo largo del año: un verano seco y un invierno lluvioso, más largo y húmedo en las costas del Caribe (3.300 mm anuales) que en las del Pacífico (1.700 mm anuales). Como consecuencia de ello, la vertiente atlántica es mucho más rica en vegetación que la del Pacífico, donde los bosques dejan paso a extensas sabanas herbáceas.

Geografía humana

Panamá es el país menos poblado de América Central y el que cuenta con densidades demográficas más bajas. La distribución de sus habitantes es muy desigual. La mayor parte se concentra en la zona del canal, en la llanura central y en algunas áreas del litoral pacífico, mientras que las tierras altas y medias occidentales y las tierras bajas orientales están casi deshabitadas. El porcentaje de población urbana, que ha crecido intensamente en la segunda mitad del siglo XX, supera el 50%. La mayoría de los habitantes son mestizos (59,5%), en tanto que los blancos son una minoría (12%). Los negros constituyen un 14% y los amerindios, dispersos por los bosques del Darién y las alturas occidentales, un 7,5%.

Geografía económica

Aunque sólo una cuarta parte de la población trabaja en la agricultura, esta actividad ocupa un lugar destacado en la economía del país, ya que proporciona el grueso de sus exportaciones. Los principales cultivos comerciales son el banano, caña de azúcar, café, cacao y tabaco. La producción de alimentos es insuficiente para el consumo interno, por lo que es preciso recurrir a las importaciones. Entre los cultivos alimenticios destacan el maíz, el arroz, los frijoles y los cítricos. La explotación forestal proporciona maderas preciosas, plantas resinosas y tintóreas. En la actividad pesquera, orientada sobre todo a la exportación, destaca la captura del camarón.

A pesar de la tradición minera del país y de los notables recursos que atesora su subsuelo (plata, oro, hierro, manganeso, cinc), la minería está poco desarrollada. Existe, no obstante, un amplio proyecto para la explotación de las importantes reservas cupríferas de cerro Colorado. Aunque Panamá carece de recursos petrolíferos y carboníferos propios, ha intensificado la explotación de su potencial hidroeléctrico (centrales de Bayano, La Estrella, Los Valles y La Fortuna). Exceptuando la zona franca de Colón, la industria ha alcanzado un desarrollo modesto. La actividad fabril se concentra en una franja que se extiende desde la ciudad de Panamá hasta la de Colón. Está constituida esencialmente por plantas de transformación de productos locales (azúcar, conservas de carne y pescado, aceites, leche y queso, calzado, destilerías de alcohol, textiles, cementeras). En la zona de Colón existe una refinería de petróleo y algunas industrias de mecánica ligera. La mayoría de la población está empleada en el sector terciario.

El favorable emplazamiento geográfico del país y la importancia del gran eje comercial del canal oceánico, junto con la política fiscal del gobierno, han permitido que Panamá se constituyese en un gran centro financiero internacional. La zona franca de Colón se ha convertido en uno de los más importantes enclaves comerciales-financieros de libre tránsito del mundo, con numerosas empresas extranjeras dedicadas a la importación, montaje y reexportación de mercancías. Por otra parte, la marina mercante panameña, una de las más importantes del mundo, está constituida, mayoritariamente, por buques extranjeros registrados en el país.

HISTORIA

DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y COLONIZACIÓN

La primitiva población indígena de Panamá estaba formada por los chocoes, en el S; los chibchas, grupo predominante, en las tierras altas del O, y los caribes, situados en el E. En1501, el español Rodrigo de Bastidas, con Vasco Núñez de Balboa y Juan de la Cosa, recorrió por primera vez la costa panameña. Colón, en su cuarto viaje (1502), desembarcó en la rada de Portobelo, recorrió la parte occidental del istmo, que denominó Veragua, y fundó una ciudad, Santa María de Belén, que abandonó a causa de la hostilidad de los indígenas. Diego de Nicuesa fundó un fortín en Nombre de Dios (1510), pero tuvo que refugiarse en Santa María la Antigua del Darién (1511), primera población permanente sobre el continente americano, fundada poco antes por Vasco Núñez de Balboa. Desde esta ciudad, Balboa realizó diversas exploraciones en busca del otro océano, que descubrió el 25 de setiembre de 1513 y al que se daría el nombre de Pacífico.

Pedrarias Dávila, nombrado gobernador de Tierra Firme o Castilla del Oro (nombre con que se conoció en un principio la zona de Panamá), inició la colonización del istmo, fundó la ciudad de Panamá, en la costa del Pacífico, y construyó un camino entre Nombre de Dios y aquélla. Desde Panamá se organizó la exploración sistemática de la costa occidental de América del Sur y de Centroamérica. Los indios, poco numerosos, fueron sometidos o empujados hacia el E. Al comenzar la explotación de las minas peruanas, el istmo se convirtió en una ruta comercial de primer orden. Procedentes de El Callao y de Manila, las naves llegaban al puerto de Panamá; los metales preciosos y los productos chinos eran transportados en mulas, que cruzaban el istmo, para ser reembarcados seguidamente en Nombre de Dios rumbo a España. En sentido inverso se realizaba el tráfico de productos manufacturados procedentes de la metrópoli. Nombre de Dios registró, en la década de 1530-1540, un tráfico de 10.000 toneladas, convertido en 100.000 en 1560-1570. En 1593, Portobelo sustituyó a Nombre de Dios como lugar de escala de la flota, y conservó durante la primera mitad del siglo XVII un trafico de 100.000 toneladas por década. Esta gran riqueza tentó a los filibusteros franceses, ingleses y neerlandeses. Drake ocupó Nombre de Dios en dos ocasiones (1572 y 1591); en 1671, Morgan destruyó Panamá, reconstruida algo más al O en 1673. El almirante británico Vernon ocupó Portobelo (1739-1742). Los continuos ataques y la pérdida del monopolio de las antiguas rutas comerciales disminuyeron la importancia del istmo y provocaron la decadencia de Panamá a mediados del siglo XVIII. En cuanto a su entidad administrativa, Panamá funcionó, entre 1535 y 1542, como una real audiencia de administración y de gobierno; entre 1542 y 1565 pasó a depender de la capitanía general de Guatemala, y desde entonces hasta 1718 formó parte del virreinato de Perú, de nuevo como audiencia. Integrada al virreinato de Nueva Granada (1718-1722), al desaparecer éste momentáneamente se le restituyó la audiencia (1722-1751), aunque de 1739 hasta su independencia, en 1821, volvió a Nueva Granada.

El proceso de independencia

En 1819 se fundó en la capital el primer club patriótico del país, y, en 1821, Panamá se proclamó independiente, pero se unió inmediatamente a la Gran Colombia con el nombre de Departamento del Istmo. Al disolverse la Gran Colombia, Panamá siguió ligada a Colombia, aunque gozó de amplia autonomía, gracias a la dificultad de las comunicaciones entre ambos territorios, y en 1841 se proclamó independiente por algunos meses, con el nombre de Estado del Istmo de Panamá, experiencia repetida en 1853. La importancia del istmo como vía de comunicación entre el Atlántico y el Pacífico se acrecentó con la colonización de la costa Oeste norteamericana y el descubrimiento del oro en California; así, en diciembre de 1846, el presidente de Colombia, Tomás Cipriano Mosquera, concedió a Estados Unidos los derechos de construcción de un ferrocarril a través del istmo.

El capital norteamericano, consciente de la estratégica situación del país, comenzó a interesarse por la construcción de un canal interoceánico, y, tras el fracaso de la tentativa de Lesseps y de la retirada británica, Estados Unidos tomó la iniciativa de la construcción del canal de Panamá, concluida en 1914. La alianza de la oligarquía panameña con el capital yanqui en contra del congreso colombiano, que se negaba a ratificar los acuerdos entre Estados Unidos y el gobierno de Colombia, propició el movimiento de separación, que, en noviembre de 1903, desembocó en la independencia formal de Panamá, reconocida tres días después (6 noviembre) por Estados Unidos, cuyos buques de guerra impidieron la entrada del ejército colombiano en Panamá.

Las primeras etapas de la república

El 18 de noviembre de 1903, el nuevo gobierno panameño firmó el acuerdo de Hay-Bunau-Varilla. La primera constitución, promulgada el 13 de febrero de 1904, estableció un régimen presidencialista, fuertemente centralizado. Su primer presidente fue Manuel Amador Guerrero (1904-1908); Colombia no reconoció al nuevo estado hasta 1914 y 1921, cuando se firmó entre este país y Panamá un tratado por el que se fijaron sus fronteras. La política de Panamá giró desde un principio alrededor de Estados Unidos y de los regateos panameños a propósito de la cuota anual pagada por el usufructo del canal; mientras, las plantaciones, así como las pocas líneas férreas existentes fuera de la Zona del canal, pasaron a ser controladas pronto por la United fruit. El poder fue retenido, por otra parte, por unas pocas familias (Arias, Arosemena, Chiari, De La Guardia, etc.).

A Amador Guerrero le sucedió José Domingo de Obaldía (1908-1910), y a éste Carlos Mendoza (1910-1912); el canal se inauguró durante la primera presidencia de Belisario Porras (1912-1916), que tuvo un segundo mandato (1920-1924). La declaración de guerra a los Imperios centrales durante la primera guerra mundial la firmó Ramón Valdés, presidente en 1916-1918. Los conflictos producidos en tiempo de elecciones provocaron en estos años intervenciones armadas norteamericanas (1908, 1912, 1918) para restablecer el orden. Rodolfo Chiari (1924-1928) firmó un tratado (26 julio 1926) con Estados Unidos, en virtud del cual este país asumió la total defensa armada de Panamá. Contra el nuevo presidente, Harmodio Arosemena (1928-1931), se produjo una sublevación promovida por Acción comunal patriótica, que situó en el poder a Harmodio Arias Madrid, si bien hasta el final del período presidencial en curso fue presidente Ricardo Joaquín Alfaro, ex embajador en Washington.

En 1932, Arias ganó ampliamente las elecciones, y firmó, en 1936, el tratado Alfaro-Hull, que aumentó la cuota por el usufructo del canal por parte de Estados Unidos de 250.000 a 430.000 dólares al año y suprimió la cláusula del tratado de 1903 que permitía la libre actuación de las tropas de Estados Unidos. Después de Harmodio Arias fueron presidentes Florencio Arosemena (1936-1939), Ezequiel Fernández Jaén (1939) y Augusto A. Boyd (1939-1940). La subida al poder de Arnulfo Arias (junio de 1940) trajo consigo una política favorable a las potencias del eje, a la vez que antinorteamericana, y, en el interior, una serie de medidas racistas (nacionalización del comercio chino e indio; supresión de la nacionalidad a unos 30.000 negros). Depuesto en octubre de 1941, fue sustituido por Ricardo Adolfo de La Guardia, favorable a Estados Unidos, cuyas tropas ocuparon vastas zonas del país para asegurar la defensa del canal en el contexto de la guerra mundial. Al finalizar la misma, la asamblea nacional exigió la retirada norteamericana (diciembre 1947) de las catorce bases ocupadas fuera de la zona del canal.

La época de la guardia nacional

En 1946 se estableció una nueva constitución y se creó la guardia nacional, que desde entonces ha tenido una destacada intervención en la vida política del país. Uno de sus primeros jefes, José Antonio Remón, derrocó a varios presidentes en un período de acentuada inestabilidad política (1945-1949). Arnulfo Arias accedió de nuevo a la presidencia en 1949, pero fue destituido en 1951 por el coronel Remón, que se proclamó presidente. Tras su asesinato (febrero 1955), se inició un período de cierta normalidad constitucional, durante el que se sucedieron las presidencias de Ricardo Arias (1955-1956), Ernesto de la Guardia (1956-1960) y Roberto F. Chiari (1960-1964). Bajo el mandato de este último se produjeron graves incidentes en la Zona del canal al ser reprimida violentamente por tropas norteamericanas una manifestación de estudiantes que reclamaban la soberanía panameña sobre la zona; como consecuencia de estos hechos, Panamá rompió las relaciones diplomáticas con Estados Unidos por breve tiempo.

Marcos A. Robles, elegido presidente en 1964, no pudo terminar su mandato al ser destituido en 1968 por la asamblea nacional, acusado de prácticas anticonstitucionales. Su sucesor Arnulfo Arias, que había iniciado una política netamente conservadora, fue destituido por el general Omar Torrijos (octubre 1968), jefe de la guardia nacional, que instauró un régimen militar de carácter nacionalista, progresista en lo social y autoritario en lo político, que perduró, bajo diversas variantes, hasta 1984. Los partidos políticos, acusados de representar solamente a fracciones de la oligarquía nacional, fueron suprimidos. El nuevo régimen militar llevó a término una reforma agraria, basada en la explotación colectiva de los corregimientos, aunque excluyendo la nacionalización de las grandes plantaciones bananeras de propiedad norteamericana, en las que impuso un convenio colectivo con los trabajadores, el primero en la historia de estas explotaciones.

En 1969, un intento de golpe de estado protagonizado por oficiales conservadores fue neutralizado por Torrijos, que recibió el apoyo de las masas campesinas. En 1971 se iniciaron negociaciones con Estados Unidos encaminadas al restablecimiento de la soberanía panameña sobre la Zona del canal. De las elecciones celebradas en 1972 surgió una asamblea de representantes de los corregimientos que elaboró una nueva constitución. De acuerdo con la misma, Torrijos fue designado jefe del gobierno y de la revolución para un período de seis años y Demetrio Lakas presidente de la república. En marzo de 1974 Panamá obtuvo una importante victoria diplomática al conseguir la aprobación por el Consejo de seguridad de las Naciones unidas de una resolución favorable a sus reivindicaciones sobre la Zona del canal, que sin embargo fue vetada por Estados Unidos. Interrumpidas en 1974, las negociaciones fueron reanudadas en 1977, y en setiembre del mismo año se alcanzaron los acuerdos Torrijos-Carter, en virtud de los cuales Panamá recuperaría totalmente su soberanía sobre el canal el 31 de diciembre de 1999.

En 1978 Arístides Royo fue elegido nuevo presidente, aunque el poder de hecho lo continuó detentando Omar Torrijos, quien inició un proceso tendente al restablecimiento del poder civil. Así, en 1979 fueron restablecidos los partidos políticos y el mismo Torrijos fundó el Partido revolucionario democrático, de tendencia populista y reformista, con el que pensaba capitalizar sus logros en la nueva etapa que se iniciaba. Sin embargo, en julio de 1981 Torrijos murió en un accidente áereo, lo que propició el inicio de una lucha por el poder entre los dirigentes políticos civiles y los sucesivos jefes de la guardia nacional, con un trasfondo de alineamiento o distanciamiento con respecto a Estados Unidos.

En julio de 1982 Arístides Royo dimitió como presidente de la república por presiones del sector pronorteamericano de la guardia nacional. Le sucedió el vicepresidente Ricardo de la Espriella, quien en enero de 1983 participó en la conferencia que en la isla panameña de Contadora dio lugar a la comisión latinoamericana de pacificación del área centroamericana (grupo de Contadora). En febrero de 1984 Ricardo de la Espriella dimitió y fue sucedido por el vicepresidente Jorge Illueca, hasta que en mayo del mismo año se celebraron elecciones directas. Resultó elegido Nicolás Ardito Barletta, candidato de la coalición encabezada por el Partido revolucionario democrático, frente al anciano conservador Arnulfo Arias, por escaso número de votos, cuyo recuento fue denunciado como fraudulento.

Barletta no encontró apoyo para su política económica en la línea del FMI, ni en la asamblea legislativa ni en las fuerzas armadas (a cuyo frente estaba desde 1983 el general Antonio Noriega, hombre fuerte del régimen), por lo que dimitió y fue sustituido en la presidencia por el vicepresidente Eric del Valle. El enrarecimiento de la política panameña desde las elecciones de 1984 se acentuó con la incriminación norteamericana contra Noriega desde 1986 (petición de extradición por narcotráfico), pero éste logró agitar el sentimiento antinorteamericano de un sector de la población, por lo que Estados Unidos inició un bloqueo económico a Panamá (junio 1987; febrero 1988). Del Valle intentó destituir a Noriega, pero sin éxito: la asamblea legislativa destituyó al presidente (febrero 1988) y nombró interinamente en el cargo a M. de Solís hasta la celebración de elecciones generales, que se realizaron en un clima de violencia (mayo 1989), en presencia de observadores internacionales. Ante la presunción del triunfo de la oposición, éstas fueron anuladas, por lo que Estados Unidos envió fuerzas de prevención a la Zona del canal.

Noriega fue investido paulatinamente de poderes extraordinarios por la asamblea; finalmente Estados Unidos ocupó militarmente el país (diciembre 1989), Guillermo Endara juró el cargo de presidente y Noriega fue extraditado a Estados Unidos (enero 1990).

El nuevo gobierno suprimió la Fuerza nacional de defensa y la sustituyó por una fuerza policial. El gobierno de Endara sólo tuvo el respaldo de los sectores privilegiados de la sociedad panameña, mayoritariamente blancos, mientras que la mayoría de la población, mestiza o indígena, lo consideraba un títere al servicio de la política norteamericana. Las fuerzas de ocupación permanecieron en el país y la ayuda económica que se esperaba de Estados Unidos no llegó nunca, por lo que el descontento de la población fue en aumento y se sucedieron las manifestaciones de protesta, mientras la situación de la economía se hacía más y más precaria. Así, no es de extrañar que en las elecciones de 1994 se alzara con el triunfo Ernesto Pérez Balladares, del torrijista Partido revolucionario democrático (PRD).

En agosto de 1995, la reforma del código laboral llevó a los 40 sindicatos panameños a convocar una huelga general que provocó violentos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. En setiembre el presidente Pérez Balladares aceptó la propuesta estadounidense de extender la presencia de las tropas de Estados Unidos en Panamá hasta después del año 2000, fecha fijada para la recuperación de la plena soberanía sobre el canal de Panamá; los motivos alegados fueron la protección del canal y la lucha contra el narcotráfico. El gobierno panameño, que durante años atrajo a numerosos capitales extranjeros gracias a su condición de «paraíso fiscal», trató a partir de 1995 de diversificar su economía mediante la promoción de la industria turística. Tras el rechazo en referéndum a la posibilidad de repetir mandato, no reconocida por la Constitución, Pérez Balladares no encabezó las elecciones presidenciales de mayo de 1999, en las que el candidato oficialista del PRD, Martín Torrijos, hijo del general Omar Torrijos, fue derrotado por Mireya Moscoso, viuda del ex presidente Arnulfo Arias, candidata a la presidencia al frente de la Unión por Panamá, coalición encabezada por el Partido arnulfista y en la que participan el Movimiento liberal republicano nacionalista, el Movimiento de renovación nacional y el partido Cambio democrático. Nombrada presidenta electa en mayo de 1999, tomará posesión del cargo en diciembre de 1999 y, en consecuencia, Panamá recuperará la soberanía del canal bajo su mandato.

ARTE

En Panamá se realizaron los primeros asentamientos de la colonización española. Tras el primer establecimiento en la costa atlántica (Nombre de Dios), en 1519 se fundaba la ciudad de Panamá, de cuyas construcciones coloniales más antiguas (catedral, San José) sólo pueden contemplarse actualmente las ruinas, tras la destrucción de la ciudad por el pirata Morgan, en 1671. Trasladada a su actual emplazamiento, pronto se enriqueció con nuevas construcciones, de un estilo algo arcaizante, bastante alejado del exuberante barroco que predominaba por aquellas fechas en otras colonias españolas (México, Perú, Guatemala, etc.), según puede observarse en las fachadas renacentistas de la catedral (1690-1762) o Santa Ana, en las que el barroquismo tan sólo es patente en los frontispicios mixtilíneos. Los repetidos ataques de los piratas británicos determinaron la creación de un poderoso sistema defensivo en los puertos de Panamá y Portobelo, cuya primera planificación fue realizada por Bautista Antonelli. Las fortificaciones, cuyas ruinas se conservan todavía, corresponden a fines del siglo XVII y principios del XVIII.

Entre las construcciones coloniales, fuera de la capital, cabe destacar el templo de San Francisco de la Montaña, en la provincia de Veraguas, que conserva numerosos retablos y un púlpito barrocos; la iglesia de San José, en David (provincia de Chiriquí), y la iglesia parroquial de Natá, de fachada renacentista, con remate mixtilíneo del frontispicio. También es del siglo XVIII la iglesia de Ocú. En la ciudad de Colón se conserva el fuerte de San Lorenzo, que defendía el puerto, y la catedral, de estilo barroco.

Después de la independencia, la apertura del canal determinó una rápida recuperación económica, que fue acompañada de un gran auge constructivo, así como de una directa influencia de las corrientes artísticas norteamericanas, evidente en la planificación y realización de los modernos barrios residenciales y en los edificios gubernamentales, así como en la obra de los más destacados arquitectos contemporáneos, como R. J. Bermúdez (nacido en 1914), J. B. Cárdenas (nacido en 1932) o E. Brown (nacido en 1943). Parecido cosmopolitismo presenta la pintura contemporánea, que, aunque manteniendo características propias, se ha abierto a todas las tendencias innovadoras con artistas como A. Sinclair (nacido en 1915), M. Chong (nacido en 1927), G. Trujillo (nacido en 1927) y M. Morales (nacido en 1946).

Pakistán

Estado de Asia meridional; 796.095 km², 133.500.000 habitantes. Capital Islamabad. Bañado al sur por el mar de Arabia, limita al suroeste con Irán, al oeste y al noroeste con Afganistán, al noreste con China y al este y sureste con la India.

GEOGRAFÍA

Geografía física

El territorio de Pakistán domina gran parte del valle del Indo, depresión de origen tectónico. Se trata de una vasta llanura aluvial, abierta por el sur al mar de Arabia y levantada al norte, en el pie de monte del Himalaya, formando una región de mesetas detríticas (Potwar y Panjab) y dominada por las altas cumbres (más de 7.000 m de altitud) del extremo occidental del Himalaya, del Karakoram y del Hindu Kush. La configuración de estas montañas deriva de su posición bisagra entre las placas indoaustraliana, al sur, y eurasiática, al norte. Al oeste, el valle del Indo está flanqueado por diversas cadenas paralelas de menor altura, bordeadas por la gran meseta de Baluchistán. Esta última, árida y esteparia, presenta una estructura de sedimentos apilados del triásico al cuaternario. Al este del Indo se encuentra el desierto de Thar.

El clima de Pakistán se caracteriza por su aridez, debido a que los monzones que llegan a la zona han perdido ya gran parte de su humedad. La pluviosidad raramente supera los 500 mm anuales, reduciéndose a menos de 100 mm en el desierto de Thar. Solamente en la vertiente himalaya (Rawalpindi, 1.200 mm) se superan estos índices. La vegetación predominante es la estepa, aunque la montaña del norte, bien regada, presenta bellos bosques.

Geografía humana

La población tiende a concentrarse en la llanura del río Indo, superándose en algunas zonas los 500 habitantes/km², mientras que en las montañas periféricas rara vez se pasa de los 10 habitantes/km². El rápido crecimiento de la población, superior al 2,8% (1989-1994), es el fruto de la prolongación de la esperanza de vida y de la reducción de las tasas de mortalidad infantil. En su composición, la población de Pakistán es un mosaico de etnias y pueblos, mayoritariamente musulmanes sunníes. El 65,3% de los habitantes del país viven en el campo. Con todo, la red urbana se está desarrollando con rapidez, de forma paralela a la industrialización. Existen ya cinco ciudades que cuentan con más de medio millón de habitantes: Faisalabad, Hyderabad, Gujranwala, Rawalpindi y Multan, el 13% de la población total. Karachi y Lahore superan los 2,5 millones de habitantes. Hay, además, una veintena de ciudades que superan los 100.000 habitantes.

Geografía económica

La mayoría de la población de Pakistán trabaja en la agricultura. Gran parte de la producción agrícola procede de la llanura del Indo, que se ha visto beneficiada por los embalses y el regadío. El trigo se cultiva en el Panjab y el arroz en el bajo valle del Indo. Los principales productos de exportación son el algodón y la caña de azúcar. A ellos hay que añadir la cebada, el maíz, el mijo, el sorgo, los garbanzos, las judías, el sésamo, el tabaco y los agrios. El país cuenta también con ganadería bovina y ovina. Sin embargo, los productos básicos no cubren las necesidades del consumo interior. Aunque el subsuelo de Pakistán alberga carbón, cromo y sal gema, su producción de minerales es escasa.

Su desarrollo industrial se basa en la energía hidroeléctrica proporcionada por los embalses y el gas natural de Baluchistán. Las actividades industriales se centran esencialmente en la transformación de productos agrícolas (azúcar, harina) y, sobre todo, en el textil. A ellas se han unido las industrias químicas y mecánicas, que actualmente van sustituyendo al artesanado tradicional. El país importa materias primas, bienes de equipo y artículos manufacturados y exporta productos textiles, tapices, artículos deportivos y objetos de cuero.

HISTORIA

La historia de Pakistán hunde sus raíces en la fractura que se produjo en el subcontinente indio entre hindúes y musulmanes después del fin del imperio del Gran mogol en 1857. En 1906, Muhammad `Alí Jinnah creó la Liga musulmana, expresión de la clase dirigente local. La Liga luchó al lado del Partido del congreso indio contra la dominación británica, pero a partir de 1940 comenzó a reivindicar un estado islámico independiente en Pakistán para los musulmanes del subcontinente indio. Finalmente, después de largas luchas, el gobernador británico aceptó la partición y en 1947 se reconoció la independencia de la India y de Pakistán, este último constituido inicialmente por los territorios de mayoría musulmana: Bengala Oriental (Pakistán oriental) y las provincias del Sind y Baluchistán (Pakistán occidental). Los principados eran libres de elegir entre la vinculación a la India, a Pakistán o la independencia. Este criterio tuvo problemas de aplicación en los principados de Hyderabad, anexionado por la India, y Cachemira, que provocó un conflicto armado entre la India y Pakistán, resuelto con la partición del mismo (1949).

El nuevo estado de Pakistán tuvo que hacer frente a graves problemas, como la elaboración de una constitución, el asentamiento de los refugiados musulmanes llegados del resto del subcontinente indio (6-7 millones de personas), las difíciles comunicaciones entre Pakistán oriental y occidental, la situación económica provocada por la partición (la India contaba con la industria y Pakistán con abundantes materias primas). A ello se sumaron la muerte del fundador y primer gobernador general de Pakistán, Jinnah, en 1948 y el asesinato en 1951 de su sucesor en la presidencia de la Asamblea constituyente, Liaqat `Alí Kan. A la muerte de éste, la Liga musulmana se dividió en dos facciones, correspondientes Pakistán occidental y oriental. En 1956 se promulgó la nueva constitución que establecía la República Islámica de Pakistán como una federación de dos provincias con igual representación en una asamblea federal de tipo bicameral. Pero después de las revueltas provocadas por la mala situación económica del país, la constitución fue derogada en 1958 por el presidente Iskander Mirza, que proclamó la ley marcial. Éste fue depuesto al poco tiempo por el general Ayyub Kan, que se convirtió en nuevo presidente. En 1962 se promulgó una nueva constitución, que introducía el sistema presidencial de gobierno. En 1965, Pakistán se enfrentó en una nueva guerra con la India por la cuestión de Cachemira, mientras en Pakistán oriental una cada vez más activa Liga awami, encabezada por Mujibur Rahman, reclamaba la autonomía regional.

En 1969 los desórdenes y el descontento popular provocaron el restablecimiento de la ley marcial y la caída de Ayyub, que fue sustituido en la presidencia por el general Yahyà Kan. Éste convocó en 1970 elecciones generales para una nueva Asamblea constituyente, ganadas en Pakistán occidental por el Partido popular de Pakistán de `Alí Bhutto y, en el oriental, por la Liga awami de M. Rahman. Este último se negó a participar en 1971 en la elaboración de una nueva constitución que no tuviese en cuenta la autonomía para su región y Yahyà restableció de nuevo la ley marcial y detuvo al líder bengalí. Todo ello provocó la proclamación de la República Popular de Bangla Desh y a continuación un conflicto armado entre Pakistán y la India, que había apoyado a los secesionistas. La derrota de Pakistán le obligó a reconocer el nuevo estado independiente en diciembre de 1971. Bhutto, nuevo presidente de Pakistán, normalizó en 1972 las relaciones con la India y se dedicó a la reconstrucción del país, afectado por una grave crisis económica. En 1973 se aprobó una nueva constitución de tipo federal que reforzaba los poderes del primer ministro, cargo que pasó a ocupar el propio `Alí Bhutto. En política exterior, Bhutto reforzó las relaciones con China, los países musulmanes y Estados Unidos.

La crisis desencadenada por la oposición después de las elecciones de 1977, ganadas por Bhutto, acabaría desencadenando un golpe de estado dirigido por el general Zia Ul-Haq, que en 1978 se convirtió en presidente de la república y en 1979 mandó ejecutar a `Alí Bhutto. Se instauró un régimen autoritario, con una legislación musulmana ortodoxa, mientras en política exterior se apoyaba a los rebeldes afganos contra la ocupación soviética y se estrechaban los lazos con Estados Unidos. Hasta 1988 no se volvió a permitir la actividad de los partidos políticos. Las elecciones libres celebradas ese mismo año dieron la victoria a la oposición, encabezada por Benazir Bhutto, hija de `Ali Bhutto. `Alí Zia Ul-Haq, que murió (1988) en accidente de aviación, fue sustituido en la presidencia por Gulam Ishaq Kan, mientras Benazir Bhutto se convertía en primera ministra. Ésta, sin embargo, fue derrotada en las elecciones de 1990 por la Alianza democrática islámica, que formó un gobierno encabezado por Mian Nazaw Sharif. En las elecciones celebradas en 1993, Benazir Bhutto logró de nuevo la mayoría y se le encargó formar gobierno, mientras India y Pakistán volvían a hallarse en una situación tensa por la cuestión de Cachemira. Faruq Leghari, hombre de confianza de Bhutto, fue elegido presidente de Pakistán en noviembre. En noviembre de 1996 Leghari destituyó a Benazir Bhutto como primer ministro del país por «corrupción, nepotismo y mal gobierno». En las siguientes elecciones de febrero de 1997 la Liga musulmana de Pakistán, liderada por Sharif, logró hacerse con la mayoría del parlamento, mientras que el Partido popular de Pakistán de Bhutto sólo consiguió 17 diputados. Sharif fue investido primer ministro. El presidente Leghari dimitió de su cargo en diciembre 1997; fue sustituido por Mohammad Rafid Tarar, tras las elecciones celebradas ese mismo mes. En octubre de 1999 Sharif decretó el cese del jefe del ejército, el general Pervez Musharraf, quien, sin embargo, protagonizó un golpe de estado con el apoyo de los militares y asumió el control del gobierno.