Palacio de sombras; José María Latorre

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa infantil y juvenil. Tema. Tipología textual. Estructura. Personajes. Espacio. Tiempo. Funciones del lenguaje

  • Enviado por: Rossana
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
publicidad

COMENTARIO DE TEXTO

PALACIO DE SOMBRAS

RESUMEN

El yerno de Gilsanz, encargado de llevar el cadáver del éste hacia la ciudad, por el camino reflexiona sobre la relación entre él y su suegro, dándose cuenta de que no lo soportaba hasta el punto de quererlo arrojar del coche. La lluvia que cae en esos momentos provoca el accidente en el que el joven muere.

TEMA

El odio es un sentimiento destructivo que atonta fatalmente con la irracionalidad del ser humano.

TIPOLOGÍA TEXTUAL

1.- SITUACIÓN COMUNTICATIVA:

El emisor de este texto es Jose Mª Latorre, escritor. Los receptores (en la distancia) son los lectores de la novela “Palacio de sombras”. La intención comunicativa: supone una reflexión sobre los conflictos familiares, confesión descarnada del odio que alimenta un complejo de inferioridad insufrible.

Recepción para un tipo de lectores a los que le guste la novela negra.

2.- TONO:

Despectivo, débilmente irrespetuoso, todo el texto es una venganza (“nunca soportó al viejo”), rencoroso, en todo momento muestra sentimientos de odio hacia el viejo (“de buena gana abriría la puerta del coche y dejaría caer el cuerpo”).

3.- Se trata de un texto literario correspondiente a una novela, en el que predomina la forma de elocución narrativa en la que abunda la descripción. Utiliza el estilo indirecto libre, los verbos rectores son de actividad mental (“ piensa que...” “nunca pudo soportar al viejo”).

4.- ESTRUCTURA:

La estructura es narrativa / descriptiva en tres apartados:

  • Resentimiento del yerno de Gilsanz en la recogida del cadáver de su suegro. Los mecanismos de cohesión de esta primera parte son: las metáforas posiciónales referentes al coche (“metálica ave rapaz”), la grotesca cosificación del cadáver (“juguete viejo, muñeco..”), visión deformada del paisaje (“como si viera el mundo exterior a través de un espejo deformante”), el paralelismo en el que se mide la intensidad de su odio (“devorador nocturno de caminos” “cargado de rencor, lleno de veneno”). Esta primera parte es el planteamiento. De la línea 1 a 9.

  • La idea principal de este apartado es el desahogo mental del yerno, confesión del odio hacia su suegro. Los mecanismos de cohesión de esta segunda parte son: anáfora (“piensa que” “no soporta”), los denuestos al anciano y tratamiento despectivo que se agrava (“pulpa irreconocible”, “repugnante viejo”), se agrava la antítesis irreconciliable entre ambos (“ni su grosería, ni su suficiencia de hombre mediocre...”), la amargura creciente en todas las hipótesis que formula (condicionales: “abriría”, “sería”, la conjunción condicional “y si”, como hipótesis aparece también el imperfecto de subjuntivo), empeoramiento gradual en las condiciones atmosféricas (“espejo deformante”, “cortina cada vez más espesa”), anticipación del trágico desenlace (“acechando”, “ curvas, tan pronunciadas, tan peligrosas....”).

  • En este último apartado que va desde la línea 72 hasta el final del texto, destacamos el accidente mortal del yerno, cegado por un revanchismo absurdo. Los mecanismos de cohesión de esta parte son: el empeoramiento gradual de las condiciones atmosféricas (“paisaje barnizado de negro”), perífrasis durativas (“iba depositando”, “está lloviendo...”), multiplicación de las curvas (anticipación: “las curvas son realmente pronunciadas”, las curvas se multiplicaban”), la personificación del cadáver (“se ha movido”, “como ordenándole”), el uso de infinitivos (“ perder, salirse, estrellarse, llegar), acciones que se suceden y la ironía final (“quedando un irreconocible amasijo de hierros”).

ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES

En este texto encontramos a dos personajes principales: al yerno y a Gilsanz, los cuales nos presentan la antitesis entre la vida y la muerte.

Los personajes simbólicos son: el coche que simboliza la vida, frente a la carretera que simboliza el camino de la vida y la velocidad que presenta la pasión por vivir.

Irene, caracterizada con adjetivos (“egoísta, falaz, insoportable, consentida...”), nos da a entender que lo suyo es un matrimonio de conveniencia.

La identidad del muerto viene marcada con la muerte (“el muerto”, “el cadáver”), sometido a un tratamiento despectivo (“viejo cabrón”), que padece durante todo el texto. Lo conocemos a través del punto de vista del yerno, que le acusa de prepotente (“sabía de todo, opinaba de todo”), envidiaba también sus riquezas y su ineptitud en el trabajo (“a pesar del dinero acumulado no sabía multiplicar”), cosificaciones abundantes para despreciarlo todavía más en todos los campos (“alfombra humana”). Después de muerto sigue teniendo influjo sobre el yerno, porque aunque le faltaba al respecto se disculpaba (“no soporta mirar por el retrovisor y ver como el cadáver le está acechando”).

El conductor, yerno de Gilsanz, advenedizo a la familia, no soporta la soledad (“ni soporta la soledad”), añora el anonimato (“ la seguridad del anonimato”), en esta situación que le conocemos está nervioso y podemos ver autoesculpaciones continuas, por lo tanto, débil. Observamos también algo de temeridad absurda y osadía irracional al cerrar los ojos por ser víctima de su propio odio (“el joven cadáver mantiene los ojos abiertos, como ordenándole que él tampoco los cierre, y eso le hace cerrarlos.”)

ESPACIO-TIEMPO

Ocurre durante la noche y en un espacio cerrado. No consigue crear una barrera infranqueable entra la vida y la muerte. La carretera es el símbolo de la vida, las curvas serían los problemas que se van sucediendo a lo largo de una vida, como en el tópico literario de vitaflumen. El empeoramiento de las condiciones atmosféricas y la falta de visibilidad (“espejo deformante, cortina, paisaje teñido de negro”). El mausoleo, regalo del suegro al yerno, es irónico lugar, ya que irán los dos al mismo tiempo y mezclados en las mismas cenizas.

En cuanto a tiempo, hay un presente (donde el coche avanza) y continuas retrospecciones al pasado, mientras recuerda los dos años que vivió con su mujer, con verdadero cansancio. La precipitación de la muerte, el final es muy rápido (infinitivos). La muerte es inesperada, violenta y cruel. Durante unos segundos cierra los ojos y se estrella.

TIEMPOS VERBALES

Presente actual ( avanza, piensa). En las retrospecciones el presente simple (no soportó), el imperfecto de indicativo (sabia de todo) y el pluscuamperfecto de indicativo, pasado del pasado (había tenido).

Las perífrasis de obligación ( había tenido que ir a buscar), las ingresivas (había estado a punto de ), las durativas ( la lluvia iba depositando, está lloviendo) los infinitivos finales y los condicionales simples y el imperfecto de subjuntivo, para todas las hipótesis en las que se venga del suegro.

FUNCIONES DEL LENGUAJE

Como texto literario que es, las funciones del lenguaje dominantes son la expresiva y la poética.

Todo el odio y resentimiento del conductor lo conocemos a través del tratamiento despectivo (“lleno de veneno”, “cargado de rencor”) y le dedica a su suegro insultos, cosificaciones ultraje a sus restos... a través de los condicionales e imperfectos de subjuntivo (“nunca soportó al viejo”, “abriría la puerta”)

La poética la observamos en las múltiples metáforas, subjetividad, graduación del odio, retrospecciones y paralelismos, campo semántico, animalizaciones, asíndeton, ironías trágicas.... repetición del adverbio no, lo que marca una negatividad clara.

El texto es rico en adjetivación, en el que predomina la negatividad marcada por el adverbio no y ni.

COMENTARIO CRÍTICO

De la estructura:

Se preséntale texto bajo la forma de narración, básicamente rencorosa y alguna secuencia descriptiva (“egoísta, falaz, insoportable”).

La intención comunicativa supone una confesión del odio y conflicto familiar grave, con toque de ironía para desdramatizar.

Resulta adecuada al texto, que es extraído de una novela. La estructura, no muy bien definida debido a la inexistencia de puntos (únicamente comas), resulta adecuada para el tipo de situación ( nerviosismo, angustia) que se desarrolla y a la extensión de una novela. El texto no resulta especialmente complicado y atrae hasta el final, porque es allí donde se encuentra la mejor ironía.

De las ideas:

La idea principal del texto se podría decir que es la futilidad de la vida, que pasa tan rápidamente y termina siendo nada, y aún así la llenamos de odios y venganzas. El tono con que se aborda es un tono infantil, rencoroso ( “juguete viejo, muñeco de miembros descoyuntados”). El tema de la cercanía de la muerte, de encontrarla en una realidad más cercana de lo que creemos nos hace sentir débiles y nos hace recordar el tópico literario “memento mori” muy frecuente en el Barroco. En mi opinión, el autor a tratado bien un tema como este, pero hubiese tenido que existir una mínima disculpa por parte del yerno hacia el cadáver, porque por mucho odio que le tengas a una persona muerta te impone un respeto.

También trata el tema del matrimonio por conveniencia, aunque no directamente, con sólo la descripción que le hace a su mujer se percibe. Creo que por parte del autor hubiese podido profundizar más en el tema y no solo dirigirse hacia el odio reprimido que tan repetido se hace cansino. Pero en general el texto a estado muy bien y a sido muy original tanto en la estructura como en las ideas.