Ortega y Gasset

Filosofía española del siglo XX. Crítica del idealismo. Razón vital. Vida humana y social. Moral

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TEMA IX : FILOSOFÍA ESPAÑOLA DEL SIGLO XX. ORTEGA Y GASSET

TEXTO :  ¿Qué es Filosofía ? . Lección X.

Nace (1883) y muere (1955) en Madrid.

Es uno de los pensadores españoles de mayor influencia y que además crea escuela. En 1923 funda la revista “Occidente”, que es de gran influencia en el pueblo español.

Ha incorporado al pensamiento español, mediante traducciones y ediciones, lo más importante de la ciencia europea y en concreto de la alemana.

Crea una escuela filosófica llamada la “escuela de Madrid”, de donde salen escritores tan prestigiosos como Javier Zubiri, José Luis Aranguren, Ferrater Mora y Julián Marías.

Es un gran escritor, crea una terminología un estilo filosófico que no existía, pone a España a la altura de Europa.

Su técnica consiste e rechazar neologismos. <<La cortesía de un filósofo es la claridad >>. A su método filosófico se le ha llamado o bien razón vital o raciovitalismo. Realiza una renovación de algunos géneros literarios y al escribir su obra, en vista de las circunstancias españolas, se ve obligado a manifestar su pensamiento en artículos de periódico y ensayos. El interés de Ortega no se limita a cuestiones estrictas de Filosofía sino que ha llevado su punto de vista filosófico a todos los temas vivos.

Otras obras :

- Meditaciones del Quijote.

- El espectador.

- La Rebelión de las masas.

- Entorno a Galileo.

1.- LA CRÍTICA DEL IDEALISMO.

A.- Realismo e idealismo.

Se puede decir que realistas eran Aristóteles y Santo Tomás, e idealistas fueron Descartes, Kant (trascendental) y Hegel (absoluto).

La primera formación que recibió Ortega fue neokantiana. Los años que estudió en Alemania le proporcionaron un conocimiento minucioso de Kant, una disciplina intelectual rigurosa, la visión de la última forma de escolasticismo, y además un conocimiento profundo de la actitud idealista.

Pronto Ortega reacciona de manera independiente y a su Metafísica se la llama Metafísica de la razón vital.

El realismo más que como una tesis se puede explicar como una actitud, en la que la verdadera realidad son las cosas, el ser real, es decir, el ser por í independiente de mi.

Desde Descartes hasta Husserl, la Filosofía no es realista, sin idealista. Descartes descubre que las cosas no son seguras, que lo único cierto e indudable es el “yo”, es decir yo puedo existir sin el mudo y sin cosas ; esta es la tesis general idealista.

B.- El yo y las cosas.

El idealismo, dice Ortega, tiene perfecta razón al afirmar que yo no puedo saber de las cosas más que en la medida en que estoy presenta a ellas. Las cosas no pueden ser independientes de mi. En lo que no tiene razón es en afirmar la independencia del sujeto. << No puedo hablar de la independencia del yo ni del yo, sin cosas >>.

La verdadera realidad y realidad radical es la del yo y las cosas, o bien el << yo y mis circunstancias >>. Cada uno de nosotros somos lo que nos rodea, y no se trata de dos elementos (yo y cosas) que se pueden separar, sino que ambas forman lo que llamamos la vida, y la vida es lo que hacemos y lo que nos pasa, vivir es tratar con el mundo, dirigirse a él, ocuparse de él. En conclusión, no hay prioridad de las cosas como decía el realismo ni tampoco prioridad del yo, como decía el idealismo, sino que hay prioridad de la vida y el yo, es decir, de ambas.

2.- LAS ETAPAS DEL DESCUBRIMIENTO.

A.- Yo y circunstancia.

Cuando Ortega utiliza el término “vida”, lo hace primero en el sentido de vida humana o biográfica, pero además, le da otro sentido : lo que está entorno al hombre, lo que lo rodea, no sólo lo inmediato, sino también lo remoto, no sólo lo físico, sino también lo espiritual. La vida es algo concreto, incomparable, único. La vida es individual, es como un escenario, tragedia o drama, es algo que el hombre hace y le pasa con las cosas, << yo soy yo y mi circunstancia >>, la realidad circunstante forma la otra unidad de mi persona y la reabsorción de la circunstancia es el destino concreto del hombre.

B.- Perspectivismo.

El punto de vista individual es el único punto de vista por el cual se puede mirar el mundo en su verdad. La realidad sólo puede ser observada desde el punto de vista que ocupa cada uno fatalmente en el universo. Cada hombre tiene una misión de verdad, donde está mi pupila, no puede estar otra, y por esto, somos insustituibles y necesarios.

La perspectiva es uno de los componentes de la realidad y cada vida es un punto de vista sobre el universo. Si se pudieran reunir todos los puntos de vista, tendríamos la verdad.

C.- Razón y vida.

El tercer tema que trata Ortega es el de las relaciones entre la razón y la vida. La razón no tiene que aspirar a sustituir a la vida. La razón es una función vital, y a partir de aquí, este será el tema de nuestro tiempo.

3.- LA RAZÓN VITAL.

A.- La realidad radical.

La realidad radical es nuestra propia vida.

Radical no significa aquí, ni única ni la más importante, quiere decir que es la realidad en la que radican o arraigan todas las demás realidades.

Todo lo que tenemos hay que referirlo a nuestra propia vida.

B.- Razón vital, razón histórica.

La razón se la entendido durante siglos, desde Grecia, como algo que acepta lo inmutable, la esencia eterna de las cosas. Esta razón culmina en lo que se llama la razón matemática, que es la de los racionalistas del siglo XVII (Descartes, Malegrant...), que a su vez produce las ciencias físicas. También culmina en la razón pura de Kant a priori. Pero esta razón matemática, que es tan buena y tan útil para conocer la naturaleza, en cambio no funciona tanto en los asuntos humanos, porque las ciencias humanas, por ejemplo la sociología, la política o la historia, muestran una extraña imperfección frente a las maravillas de las ciencias de la naturaleza y sus técnicas correspondientes.

La razón matemática no es capaz de pensar en la realidad cambiante y temporal de la vida humana ; esta evidencia se ha ido imponiendo al pensamiento filosófico en el siglo XIX y ha sido la fuente de los irracionalismos. Sin embargo, Ortega se opone a todo tipo de irracionalismos, dice que la razón matemática o pura no es más que una forma particular de la razón, pero además junto a esta razón matemática y por encima de ella, está la razón vital, que es la vida misma, porque vivir es no tener más remedio que razonar sobre la inevitable circunstancia.

Ortega enlaza la razón vital con la razón histórica.

El horizonte de la vida humana es histórico, el hombre está definido por el nivel histórico en el que le ha tocado vivir. La razón vital es constitutivamente razón histórica.

C.- La Filosofía.

El hombre no consiste primariamente en conocer ; el conocimiento es una de las cosas que el hombre hace, y no se puede definir al hombre como hacía el racionalismo, es decir, por su dimensión cognoscente ; el conocimiento se da en la vida y hay que derivarlo de ella, hay que explicar por qué y para qué conoce el hombre, y además , esta vida es algo que tenemos que hacer, es por tanto, problema, inseguridad, metafóricamente hablando, naufragio. En esta inseguridad, el hombre busca una certeza, necesita saber a qué atenerse, o bien un sistema de creencias (no tienen por qué ser religiosas, han de ser referencias en las que basarse).

En conclusión, la filosofía es hecha por el hombre, y eso la distingue de la religión, porque ésta se funda en la revelación y además, viene dada por dios ; en cambio, la Filosofía es el quehacer del hombre que se encuentra perdido ; esta es la razón de por qué y para qué filosofa el hombre.

4.- LA VIDA HUMANA.

a.- Yo y el Mundo

La realidad radical es mi vida. La vida es lo que hacemos y lo que nos pasa. Yo me encuentro con las cosas en una circunstancia determinada, y tengo que hacer algo con ellas para vivir. La vida da mucho que hacer. “Yo soy yo y mi circunstancia”. Las cosas aparecen interpretadas como circunstancia, es decir, todo lo que está alrededor del yo. Vivir es estar en el mundo, es actuar en él. Es estar haciendo algo con las cosas. Circunstancia es todo lo que no soy yo, todo aquello con lo que me encuentro y no lo puedo elegir sino que es inevitable. Si no salvo a mi circunstancia, no me salvo yo.

B.- El proyecto vital.

Es uno de los términos más específicos de Ortega.

Como la vida no está hecha, sino que hay que hacerla, el hombre ha de determinar previamente lo que va ser ; la vida es como una faena poética, el hombre tiene que inventar lo que va a ser. Yo soy un programa vital, un proyecto que pretendo realizar, y que he tenido que imaginar en vista de las circunstancias. Yo encuentro ante mi un repertorio de posibilidades y sólo puede vivir eligiendo entre ellas (elegir el proyecto vital que se quiere.

Esas posibilidades son finitas, para siempre válidas, por eso el hombre no puede vivir sin un proyecto vital. Éste ya puede ser original o menos original, valioso o torpe, bueno o malo, todo hombre tiene que imaginar o inventar al personaje que pretende ser y por eso la vida humana es ante todo pretensión.

El hombre no tiene una esencia fija, porque puede elegir entre posibilidades, es lo que ha pasado o lo que ha hecho, el hombre tiene naturaleza, tiene historia.

C.- La moral.

Mi vida es un que hacer, es decir, la tengo que hacer, yo tengo que decidir en cada instante y, por tanto, ser. Tengo que elegir entre las posibilidades con que me encuentro y nadie puede relevarme de esa elección y de esa decisión. Esta hace que el problema de la libertad se platee de un modo completamente nuevo. La libertad consiste en esa forzosa decisión en posibilidades.

Ser libre es carecer de identidad, poder ser de otra manera si se quiere.

El hombre es constitutiva y necesariamente libre, lo cual no quiere decir que sea libre del todo y siempre. Como la vida no está hecha, sino que hay que hacerla, el hombre no puede dejar de ser libre, el hombre es forzosamente libre, no tiene libertad para renunciar a ella (determinado)

Como tengo que voy a hacer en cada caso, tengo que justificarme por qué hago cada cosa y no otra, esto es la llamada responsabilidad. En último término, la vida s moral. Cuando la vida se hace desde el propio yo, cuando el hombre es fiel a esa voz que le llama a ser una cosa determinada, entonces se dice que tiene vocación. Cuando tiene vocación, tiene una vida auténtica. E cambio, cuando el hombre e abandona a todos los tópicos, a lo recibido, cuando es infiel su propia vocación y falsea, su vida se convierte en una vida inauténtica.

En conclusión, la moralidad consiste en la autenticidad, consiste en vivir más, llevar una vida intensa. La moral consiste en que el hombre realice su personal e insustituible destino. La persona inauténtica es la que falsea su vida, y se deja llevar por quien le rodea.

5.- LA VIDA HISTÓRICA Y SOCIAL.

A.- La historicidad de la vida humana.

El hombre se encuentra viviendo a una cierta altura determinada de los tiempos, en un cierto nivel histórico. Su vida está hecha de una sustancia particular que es su tiempo. El hombre es heredero de un pasado y de una serie de experiencias humanas y consideramos su ser y sus posibilidades.

El hombre a su vez ha sido ciertas cosas concretas y tiene que ser otras. La ida individual es histórica, por eso se dice que para comprender algo humano, ya sea personal o colectivo, es preciso contar una historia. Y este hombre y esta nación hace tal cosa y es así porque antes hizo otra cosa y fue de otro modo. La vida sólo se vuelve un poco transparente ante la razón histórica. El individuo humano, no estrena la humanidad, sino que encuentra en su circunstancia otros hombres y la sociedad a la que ellos pertenecen.

B.- Las generaciones.

La Historia se mueve por generaciones, tiene una estructura precisa que es la de las generaciones. Cada hombre encuentra un mundo que está determinado por una serie de creencias, de ideas, de usos y de problemas. Esta forma de vida tiene cierta estabilidad y dura cierto tiempo. Un generación es un zona de 15 años durante la cual una cierta forma de vida fue vigente. La Historia camina y procede por generaciones. Cada generación está constituida por una fecha central cada 15 años, 7 años antes y 7 años después del decisivo. Un hombre pertenece a una generación que es común a todos los que han nacido dentro de esa zona de fechas.

Ortega distingue entre contemporáneos y coetáneos. Los contemporáneos son los que viven al mismo tiempo y los coetáneos son lo s que forman parte de una misma generación. Las generaciones decisivas son aquellas en las que la variación histórica es mucho mayor que de costumbre y que determinan las articulaciones de las épocas históricas.

En conclusión, el método de las generaciones se convierte en manos de Ortega en un instrumento de gran precisión para comprender la realidad histórica.

C.- Los usos.

Se llama “uso” a lo que pensamos, decimos o hacemos por lo que se piensa, se dice o se hace. Los hechos sociales son primariamente usos (costumbres, hechos, normas...). Estos usos no surgen originariamente del individuo sino que son impuestos por la sociedad o por la gente. Si no los seguimos, la sociedad ejerce represalias contra nosotros. Los usos son irracionales e impersonales ; nos permiten prever la conducta de los individuos que no conocemos, permiten la casi convivencia con un extraño. Además, los usos nos dan la herencia del pasado y no ponen a la altura de los tiempos y por eso puede haber progreso e Historia, porque hay sociedad.