Ortega y Gasset

Categorías de la vida. Perspectivismo. Razón. Crisis. Realismo. Idealismo. Descartes. Hume. Contextualización

  • Enviado por: Listillo
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  • País: España España
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Ortega y Gasset

1. VIDA DE JOSÉ ORTEGA Y GASSET

2. FILOSOFÍA Y VIDA

2.1. ¿Qué es filosofía?

La filosofía es aquello que el hombre hace cuando busca una orientación radical a su circunstancia.

2.1.1. Introducción

  • Titulo de una de las obras más importantes de Ortega y Gasset.

  • Se trata de tomar la actividad filosófica misma, el filosofar mismo y someterlo radicalmente a un análisis.

2.1.2. Imperialismo de la física y terrorismo de los laboratorios

  • Factores del descenso filosófico de la segunda mitad de XIX dos factores principales:

    • El apogeo de la ciencia físico-matemática nacida en el XVII

    • Este apogeo se da en una sociedad que vive un determinado tipo humano; el burgués.

  • En esta situación aparecerán un conjunto de filosofías como son el positivismo y el pragmatismo que intentaran explicar de una forma teórica el imperialismo.

2.1.3. La crisis de principios y la autonomización de las ciencias

  • El interés de la filosofía en el XX viene dado por

    • La crisis de principios en las ciencias como consecuencia del crecimiento del conocimiento científico.

    • Cada ciencia que va surgiendo se hace independiente de las demás.

2.1.4. La filosofía es una cosa inevitable

  • Filosofía como ante-física.

  • Nace de la vida misma, y no se puede evitar filosofar.

2.1.5. Los principios de la filosofía

  • Definición de filosofía como conocimiento del Universo, de todo cuanto hay.

1. Principio de autonomía: consiste en renunciar a toda seguridad previa, a no dar nada sabido de antemano.

2. Principio de pantonomía o ley de totalidad: el filosofo buscara de la materia de su valor como pieza del Universo y dirá la verdad ultima de cada cosa.

3. Principio de teoría :La teoría es un conjunto de conceptos. Lo que no se puede decir no es concepto

2.1.6. Los datos del universo

  • Ortega se propone llevar a cabo el principio de autonomía.

1. El realismo

    • Punto de partida de la filosofía griega y medieval

    • Existencia de la naturaleza o del cosmos ==> existencia de la realidad y de la independencia del mundo.

2. El idealismo

    • Critica que el pensamiento se ha quedado solo y sin mundo ( idealismo nocivo para la vida).

2.2. ¿Qué es la vida?

2.2.1. La vida como dato radical

1. La correlación entre el yo y el mundo

    • Pensamiento ( yo), no puede estar independiente del mundo,

2. El cogito de la vida

    • No existe el yo en y por si mismo, sino un yo viviendo las cosas: yo y mi circunstancia

3. "Mi vida" como realidad radical

    • La vida humana es una realidad extraña; realidad radical.

    • El hecho de la realidad radical que consiste en la coexistencia de mi yo con el mundo es la esencia de la vida.

2.2.2. Las categorías de la vida

  • Vivir es el modo de ser radical

  • Ortega se va a volver a servir de este venerable termino filosófico para expresar aquellas propiedades fundamentales y primarias que tiene toda la vida, por el simple hecho de ser vida

    • Yo:la vida no es vida sino es vivida por alguien

    • Circunstancia: todo lo que hacemos lo hacemos desde una circunstancia.

    • Naufragio: la vida primariamente es encontrarse uno sumergido entre las cosas y mientras encontrarse perdido.

    • Quehacer: siempre estamos haciendo algo.

    • Libertad: un ser vivo no elige el conjunto de actividades que realiza

    • Proyecto, vocación y destino: toda vida humana tiene que inventarse su propia forma. Tenemos que realizar nuestro personaje, nuestra vocación.

    • Espectro: si no cumples tu vocación te conviertes en un fantasma de tu mismo y careces de realidad.

    • Felicidad: si el yo ideal y el real no van unidos, el hombre lleva una vida espectral e infeliz.

    • Deportividad: activada deportiva como primaria en la vida.

    • Moral: un hombre desmoralizado es aquel que no esta en posesión de si mismo.

    • Cultura e interpretación: el hombre para ser auténticamente hombre tiene que abandonar su vida natural e instintiva penetrando en el orden ideal de los valores culturales.

2.3. La doctrina del punto de vista: el perspectivismo

2.3.1. Crítica al racionalismo

Al contrario que otros filósofos, Ortega piensa que si es cierto que la vida humana es un cambio constante y una historia continua, hablar de un sujeto perfecto e inmutable no es hablar del hombre.

2.3.2. Crítica al relativismo

Ortega no estará de acuerdo con el relativismo porque si es cierto que el sujeto selecciona a la hora de conocer, esa evolución no equivale a deformación.

2.3.3. Perspectivismo

El Perspectivismo, como concepción filosófica, supone que toda representación es dependiente del sujeto que la constituye

2.3.4. Vida y perspectiva

Cada vida es un punto de perspectiva diferente.

3. LA RAZÓN VITAL Y HISTÓRICA

3.1. La historicidad

El hombre no tiene naturaleza, sino que tiene historia

4. LA CRISIS RADICAL DE NUESTRO TIEMPO

4.1. Ortega, filósofo de la crisis del siglo XX

  • EL ASPECTO MAS IMPORTANTE DE LA FILOSOFIA DE Ortega Es el de la crisis que afecta al hombre contemporáneo.

  • La crisis esta ocasionada por múltiples factores de todo tipo.

4.2. La crisis social: la rebelión de las masas

  • La crisis de la Edad Contemporánea tiene muchas facetas; la social es abordada en su obra titulada La rebelión de las masas (1930).

4.2.1. Datos para un diagnóstico: el hombre-masa

    • caracteres de nuestro mundo

      • Progreso sin rumbo; a la deriva: domina todas las cosas pero no es dueño de si mismo. Se siente perdido en su propia abundancia.

      • La homogenización y mundializacion: ha surgido el hombre-masa de que este volumen se ocupa, un tipo de hombre hecho de prisa, montado nada mas que sobre unas cuantas y pobres abstracciones y que, y que por lo mismo es idéntico de un cabo de Europa a otro.

      • La barbarie del espacialismo: el hombre masa de ciencia: es el prototipo del hombre-masa.

      • El hecho de la rebelión de las masas: la masa es lo que no actúa por si misma. Ha venido al mundo para ser dirigida e influida.

    • ¿Cómo es el hombre-masa?

      • No se valora a sí mismo

      • Tiene el síndrome del niño mimado

      • Como un señorito satisfecho

      • Se siente perfecto

4.2.2. La propuesta alternativa: El hombre personal

    • Nobleza y esfuerzo: nobleza es síndrome de vida esforzada. La vida noble queda contrapuesta a la vida vulgar.

    • Activo no reactivo

    • Proyecto propio de vida personal: iniciativas independientes, mediante sus esfuerzos particulares

    • Vida creadora: supone un régimen de alta higiene. La vida creadora es enérgica.

1.BREVE RESUMEN Y DEFINICIONES:

a)Breve resumen del texto.

Sólo podemos ver desde nuestra perspectiva y, por tanto, sólo somos capaces de observar la realidad desde nuestro punto de vista, es decir, aunque la realidad sea la suma de todos los puntos de vista, nosotros sólo conocemos el nuestro y no podemos saber si el de los demás es real o irreal.

b)Define.

-La realidad: se refiere al mundo tal y como es, es decir, a la suma de los puntos de vista de todas las personas. No podemos aprender en cabeza ajena, sólo desde nuestra posición.

-Correlativos: sin punto de vista individual no puede haber realidad y viceversa, es decir, el punto de vista y la realidad se complementan.

-Punto de vista: es la perspectiva desde la que cada cual vemos el mundo. Cada uno tiene la suya propia y nunca se puede ver la de los demás.

2. DESARROLLO DE UN TEMA:

PERSPECTIVISMO.

Si la perspectiva es la construcción de una imagen en función del punto de vista del observador, el perspectivismo, como concepción filosófica, supone que toda representación es dependiente del sujeto que la constituye. Nietzsche defiende una posición perspectivista que concibe como articulación entre conocimiento y necesidades vitales. Esta tesis se funda en una concepción del ser entendido como devenir (en el que no existen verdades absolutas, pues toda verdad es interpretación), y del conocimiento entendido desde el punto de vista de su unión con las necesidades vitales.

En cierto sentido la Monadología de Leibniz es un perspectivismo (cada mónada es una perspectiva del universo), por ello Ortega cita este texto de Leibniz: "una misma ciudad mirada desde diferentes lados parece completamente distinta y se multiplica perspectivamente [...] hay diferentes universos que, no obstante, son perspectivas distintas de uno solo, según los puntos de vista de cada mónada". La realidad, pues, se ofrece en perspectivas individuales: "donde está mi pupila no está otra". El ser del mundo no está dado de una vez para siempre, sino que siempre es una perspectiva que aparece así como una condición epistemológica para captar la auténtica realidad. Este perspectivismo permite a Ortega superar tanto el escepticismo como el racionalismo. Además, la perspectiva no aparece desde un punto de vista abstracto, ya que el Yo no es algo dado, sino una unidad dramática de Yo y Mundo, es decir, "vivir es no tener más remedio que razonar ante la inexorable circunstancia". La circunstancia y la perspectiva se articulan permitiendo el acceso a la verdad. 

3.1.- Crítica al realismo.

El realismo, en tanto que insiste en cómo el yo centra la atención en las cosas que le rodean, y éstas impiden que el yo se dé cuenta de sí mismo, es una ingenuidad filosófica. El sujeto no es un trozo más de realidad, que recibe impresiones, sino que las selecciona, las vive.

3.2.- Crítica al idealismo.

La opción contraria, la sustancialidad del pensamiento y la conversión del yo en el dato radical del Universo, es más extensamente criticada por Ortega. El pensamiento no es independiente de las cosas, no es sustancia pensante, porque no hay yo que piense sin pensamientos y así no cumple la definición de sustancia (lo que no necesita de otro para existir). La sustancia como sujeto permanente de los accidentes, también contradice al idealismo, que entiende, erróneamente, el yo pensante permanente, frente a lo que piensa (sus accidentes). No hay pensamiento que consista en pensar sin lo que de hecho piensa. La crítica de Ortega al idealismo, según él mismo, se hace porque el idealismo va contra la vida, y esta crítica es la tarea intelectual y la reforma radical de la filosofía, que hace ver el ser como algo inventado por el hombre, no una realidad (la realidad, lo que hay, es anterior al ser), sino una interpretación de lo que es incompleto (lo que hay, la realidad en devenir). El idealismo es un extremo de un dilema falso (sólo las cosas o sólo yo). Somos el Mundo y Yo, o Yo con las cosas: la vida. 

3. EXPOSIXION LIBRE Y CREATIVA

CONTEXTUALIZACION

El primer tercio del nuevo siglo fue de una gran vitalidad para la cultura española, que conoció un período de apogeo caracterizado por la apertura a las corrientes europeas. Surgió así una nueva generación representada por José Ortega y Gasset. La Generación del 14 surgió en un momento en que la sociedad española estaba experimentando cambios importantes: disminución del analfabetismo, aparición de nuevos medios de comunicación de masas y aumento de la tirada de libros. La Revista de Occidente fue el exponente de esta generación y la que alcanzó mayor prestigio entre los intelectuales.

De ese nuevo ambiente cultural Ramón Pérez de Ayala, Gregorio Marañón, Gabriel Miró y Ramón Gómez de la Serna también formaron parte. En Cataluña, la personalidad de Eugenio d'Ors impulsó la consolidación de una nueva corriente: el Noucentisme. También dio su fruto la generación de estudiantes formados en la Institución de Enseñanza ej. Cossio y Fernando de los Ríos o el mismo Manuel Azaña.

La Edad de Plata de la cultura española, ese florecimiento cultural y artístico que se había producido en torno al inicio del siglo XX, con el brillo del Modernismo en la literatura y en las artes y el desarrollo del pensamiento y la ciencia, fue bruscamente truncada por la Guerra Civil. En efecto, una de las consecuencias más patentes de la tragedia que en todos los sentidos significó aquel enfrentamiento, fue la ruptura e involución de la cultura española, que tardaría muchos años en volver a resurgir.

Numerosos intelectuales del momento mostraron sus simpatías hacia el régimen republicano. En 1930 se formó la Agrupación al Servicio de la República, una plataforma de escritores cuyo objetivo era apoyar la implantación de la República y de la que formaron parte intelectuales como el propio Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez Ayala. El entusiasmo inicial por el nuevo régimen republicano fue decayendo con el paso de los años entre algunas de esas grandes figuras de la intelectualidad.

La República llevó a cabo una reforma educativa que fomentó en los años de anteguerra la construcción de muchas más escuelas que en todo el periodo anterior desde comienzos de siglo. Pero además en los años treinta, por primera vez en España, se intentó difundir la cultura de forma que llegase “al pueblo”. Buen ejemplo de ello fueron las misiones pedagógicas para llevar la cultura por todos los rincones del país.

Fue la generación poética de 1927 integrada por poetas como Lorca, Alberti, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre, Dámaso Alonso o Gerardo Diego la que se sintió más identificada con el espíritu republicano. A los poetas hay que sumar la actividad de artistas como Picasso, Miró y Dalí y las primeras producciones cinematofráficas de Luis Buñuel.

Pero este clima de fervor que impulsó una cultura librepensadora, liberal y cosmopolita, así como los inicios de una verdadera ciencia española, no sobrevivió a la guerra. La propia confrontación bélica provocó, lógicamente, formas culturales que estuvieron al servicio del combate ideológico.

La mayor parte de la intelectualidad estuvo de parte de la República y fue muy minoritario el grupo que se sometió a los objetivos de los sublevados. Algunos prefirieron no identificarse con ninguno de los bandos, como fue el caso de dos importantes figuras, Ortega y Gasset y Gregorio Marañón, que regresarían al país después de finalizar la guerra. Evidentemente, la cultura católica tradicional más consolidada estuvo con los sublevados, mientras la República era apoyada por las nuevas corrientes renovadoras, europeístas y modernizarse.

Finalizada la guerra, una parte muy importante de los intelectuales españoles se vieron obligados a exiliarse y se refugiaron, sobre todo, en México. También hubo importantes centros de cultura española después de 1939 en Argentina, en Cuba o en la vecina Francia.

A parte de la Guerra Civil en España en Europa durante el siglo XX estallaron las dos Guerras Mundiales que asolaron prácticamente toda Europa. Los países vencedores y los vencidos sufrieron muchas bajas en combate, hablaríamos de millones de personas en ambas guerras pero sobre todo la Segunda Guerra Mundial fue una guerra que dejó marcada a Europa, millones de muertos, millones de personas heridas, enfermedades, una Europa arruinada obligada a pedir ayuda, y destrozada psicológicamente.

Contexto científico-cultural

Los avances científicos y tecnológicos del siglo XIX, los acontecimientos revelaban una misma realidad: la extraordinaria confianza que los países desarrollados, y sobre todo Europa, parecían tener en sus valores y en el futuro.

El progreso científico, sobre todo, parecía incontenible. La electricidad, gran protagonista de la Exposición de París, cuyo uso se extendía desde la década de 1880, estaba transformando el trabajo mecánico, los transportes, la industria, la iluminación pública y doméstica y -por sus aplicaciones al teléfono, fonógrafo, máquinas de coser, ventiladores, estufas y similares- la misma vida cotidiana. En 1895, Guillermo Marconi (1874-1937) había inventado el telégrafo sin hilos, Wilhelm K. Röntgen (1845-1923) había descubierto los rayos X y los hermanos Louis y Auguste Lumière, proyectado en París la primera película animada. Antes, en 1885-86, Gottlieb Daimler (1834-1900) y Karl Benz (1844-1929) habían construido los primeros prototipos de automóvil perfeccionando ensayos sobre motores de gasolina de combustión interna hechos anteriormente, y John B. Dunlop había patentado el neumático. En 1896, comenzó la fabricación de automóviles en Coventry (Inglaterra), Detroit (EEUU) y Auchincourt (Francia), por iniciativa, respectivamente, de Harry S. Lawson, Henry Ford y Armand Peugeot. En 1899, se les sumaron Louis Renault y Giovanni Agnelli con fábricas en Billancourt y Turín, respectivamente. Casi al mismo tiempo, en 1903, los hermanos Orville y Wilbur Wright realizaron el primer vuelo en un aeroplano "es a las razas europeas -escribiría Bertrand Russell en 1915, expresando lo que era una convicción universal-, en Europa y fuera de ella, a quienes el mundo debe más de lo que posee en pensamiento, ciencia, arte, ideales de gobierno, esperanza de futuro". Desde luego, en 1900, Europa mandaba en el mundo, como diría expresivamente algo después el filósofo español Ortega y Gasset. De una población mundial estimable en aquel año en torno a los 1.600 millones de habitantes, la población europea sumaba unos 400 millones, y la de los imperios europeos en África, Asia y América, otros 500 millones. Sólo la población del imperio británico, que incluía Canadá, Australia, la India, Birmania, Sudáfrica, Egipto, Nigeria y muchos otros territorios, se aproximaba a los 400 millones. Las formas de vida europeas se extendieron fuera del continente. Desde mediados del siglo XIX y hasta la década de 1930, cerca de 60 millones de europeos -británicos, irlandeses, italianos, rusos, alemanes, centroeuropeos, españoles, portugueses, suecos y noruegos, principalmente-, emigraron fuera de Europa: 34 millones a Estados Unidos de América, y cifras inferiores, pero significativas, a Argentina, Canadá, Brasil y Australia. En 1870, Europa producía en torno al 80 por 100 de toda la producción industrial del mundo; en 1913, cerca del 60 por 100. Era verdad que muchas de las innovaciones tecnológicas de los últimos decenios del siglo XIX y primeros años del XX procedían de Estados Unidos, como el teléfono (patentado por Alexander G. Bell en 1876), la bombilla incandescente (Thomas A. Edison, 1879), la linotipia (Mergenthaler, 1885), la cámara fotográfica portátil (G. Eastman, 1888), las máquinas de escribir, las calculadoras, los micrófonos, las metralletas y un larguísimo etcétera. Pero a Europa se debieron todavía aportaciones decisivas. Así, innovaciones inglesas fueron los métodos que revolucionaron la fabricación del acero (Bessemer, Siemens-Martin, Thomas-Gilchrist), la turbina de vapor (Charles Parsons, 1884) y los neumáticos. Invención alemana fueron los motores de combustión interna, el automóvil, la dínamo eléctrica y la tracción eléctrica. Alemania tuvo, además, un papel preponderante en el desarrollo tanto de la industria de la electricidad como de la industria química -colorantes, pinturas, fibras, fertilizantes, medicinas, insecticidas, cosméticos, plásticos-, cuyas aplicaciones cambiaron radicalmente la vida: la aspirina, por citar un solo ejemplo, fue sintetizada en ese país en 1899. Sobre todo, la ascendencia del pensamiento, del arte y de la literatura europeos era indiscutible.En efecto, el fin de siglo, la belle époque, las dos últimas décadas del siglo XIX y primeros años del XX, fueron para Europa -o para una parte de ella- y para Estados Unidos una etapa de transformación sin precedentes, en la que se alteraron sustancialmente las estructuras de la sociedad y de la política, las formas de la vida cotidiana, el comportamiento colectivo, las relaciones sociales y la organización de la producción, del trabajo y del ocio. Dos hechos fueron determinantes: la llamada "segunda revolución industrial" y el espectacular crecimiento que la población, y sobre todo la población urbana, experimentó en ese tiempo.

Contexto filosófico

Es una época de crisis radical en una cultura. El hombre entonces, redescubre, por debajo de aquel sistema de opiniones, el caos primigenio de que está hecha la sustancia más auténtica de nuestra vida. Vuelve a sentirse absolutamente náufrago y tras ello la absoluta necesidad de salvarse, de construir un ser más firme. Entonces se vuelve a la filosofía.

La crisis, que afecta a todas las dimensiones de la humanidad actual, está ocasionada por múltiples factores de todo tipo, principalmente por aquellos que, teniendo su origen en el siglo XVIII, logran asentarse definitivamente en el XIX y configuran las líneas fundamentales por las que discurre la vida no sólo del hombre europeo, sino también de la actual humanidad mundial durante todo el siglo XX.

Ortega nos dice que el hombre está en crisis, no en una crisis cualquiera, sino en una crisis total puesto que afecta a todas las dimensiones de su realidad vital. Ante ella Ortega se pone a filosofar.

La crisis social: la rebelión de las masas

La crisis de la humanidad contemporánea, como hemos dicho, tiene muchas facetas. Una de ellas, la social, es abordada por Ortega principalmente en su obra titulada La rebelión de las masas.

Caracteres de nuestro mundo:

Progreso sin rumbo: a la deriva: Un mundo sobrado de posibilidades produce, automáticamente, graves deformaciones y viciosos tipos de existencia.

La homogenización y mundalización. Esta muchedumbre de modos europeos, que brota constantemente de su radical unidad y revierte a ella manteniéndola, es el tesoro mayor de Occidente. Triunfa hoy sobre todo el área continental una forma de homogeneidad que amenaza consumir por completo aquel tesoro.

La barbarie del especialismo: el hombre - masa de ciencia

El hombre de ciencia actual es el prototipo del hombre - masa. Y no por casualidad, ni por defecto unipersonal de cada hombre de ciencia, sino porque la ciencia misma lo convierte automáticamente en hombre - masa; ya que hace de él un primitivo, de ignoratísmo.

El hecho de la rebelión de las masas

La masa es lo que no actúa por si misma. Pero no ha venido al mundo para hacer todo eso sí. Pretender la masa actuar por sí misma es, rebelarse contra su propio destino, y como eso es lo que hace ahora, hablo yo de la rebelión de las masas.

COMPARA A: Ortega - Descartes - Hume

Hume también eliminó el concepto de sustancia de la psicología, que ya Berkeley había expulsado de la física, al negar que exista la impresión (y por lo tanto, la idea) del "yo", ya que la introspección siempre es de algún dato sensorial, como luz, calor, odio, dolor o placer, pero nunca del "yo". En otras palabras, las ideas no percibidas de cosas o eventos siempre pueden definirse en términos de impresiones percibidas de cosas o eventos, por lo que sustituyendo el término definido por la definición se puede señalar lo que se sabe empíricamente, obviando la necesidad de introducir cosas o eventos no percibidos. Esto se deriva del credo empirista mencionado antes, y en los tiempos de Hume tenía gran importancia, en vista de que se deshacía no sólo de la noción metafísica de "sustancia", sino también de la noción teológica de "alma", y de la noción epistemológica de "sujeto" y "objeto". Naturalmente, el argumento no prueba la inexistencia de tales nociones, sino sólo nuestra incapacidad para afirmar o negar su existencia. Por lo tanto Hume a diferencia de Ortega y Gasset creía que únicamente existían impresiones y en cambio Ortega dice que tiene que haber una correlación entre el yo y el mundo y que uno no puede existir sin el otro. Y para Descartes la única manera de explicar la existencia de todas las cosas era a través de la razón.

A Hume es escepticista y empirista y Ortega de alguna manera también, pero Descartes no. Ortega a diferencia de ambos se centra en explicar únicamente lo que es el mundo y nada más, sólo intenta explicar lo evidente, no se centra en explicar como Descartes y Hume la existencia de Dios. Cierto es que en la época de Ortega el tema de la religión no estaba tan vigente como en el de los otros dos.

En resumen para Descartes que era un racionalista todo se podía explicar a través de la razón, y por lo tanto creía solamente en lo que podía explicarse a través de la razón. Hume a diferencia creía únicamente en lo que percibía a través de las impresiones, es decir también de la experiencia propia. Ortega coge un poco de cada una de estas dos corrientes podría ser una mezcla.

Para Ortega y Gasset, el escepticismo filosófico no debe ser una melancolía, ni un dolor indefinible, ni una inquietud difusa que vagabundea por nuestro pecho: " El escepticismo justificado como objeción a toda teoría, es una teoría suicida."

Ya que el escéptico se niega a seguir filosofando, son muy poco los escépticos verdaderos y consecuentes en la historia de la filosofía. Si fuese necesario dar una definición que conviniese a todas las formas de escepticismo que presenta la historia del pensamiento filosófico, sería ésta: "El movimiento de disolución de un dogmatismo." Esa es la función que ejerció el antiguo, el moderno y el actual escepticismo

JUICIO CRITICO Y PERSONAL