Orígenes del Hombre

Homínidos. Eslabón perdido. Evolución humana. Taxonomía histórica humana. Fósiles. Evolución histórica. Antropoides

  • Enviado por: Ruben Quiros
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 23 páginas

publicidad
cursos destacados
Razonamiento Lógico y Matemático para ingresar a la U
Razonamiento Lógico y Matemático para ingresar a la U
Si necesitas una ayuda extra para entrar a la Universidad entonces tienes que estudiar el curso de "Razonamiento...
Ver más información

Curso de Integrales Múltiples
Curso de Integrales Múltiples
En este curso aprenderás integrarles dobles sobre funciones de dos variables e integrales triples sobre...
Ver más información

publicidad

Introducción

Todos somos una nueva combinación de trozos y piezas heredados, que es parte de nuestros padres. A su vez nuestros padres traen trozos y piezas heredados de sus padres (nuestros abuelos). A su vez nuestros abuelos traen trozos y piezas heredados de sus padres (nuestros bisabuelos), y así sucesivamente.

Pero que hay más allá de nuestros padres, abuelos y bisabuelos?

Nuestras familias son mayoritariamente de origen español o italiano. Si nos remontamos 1.000 años atrás el 90 % de la población de Europa eran campesinos iletrados por lo tanto es casi seguro que todos nuestros antepasados fueron campesinos iletrados. Y en nuestros cuerpos llevamos algo de cada uno de ellos.

Si nos remontamos 1.000 años más en el tiempo con seguridad encontraremos entre nuestros antepasados romanos y griegos, egipcios y algunos negros africanos.

Hace 2.000 años nuestros antepasados se agrupaban en tribus que vivían en selvas a orillas de los ríos y practicaban una agricultura primitiva.

Si nos remontamos, 100.000, 500.000, 1.000.000 de años atrás, continuamos encontrando antepasados, pero ahora ya no se parecen a las personas. Comparándolos con nosotros, sus cerebros son pequeños, sus mentes pobres, sus procesos de pensamiento sumamente limitados, si es que sabían hablar lo hacían de una forma muy primitiva. Algunos ni siquiera conocían el uso del fuego.

Quiénes somos? Somos toda aquella gente.

Hubo una época en que nuestros antepasados no eran hombres, sino criaturas vivientes semejantes a los monos, que vivían en árboles. De algún modo se transformaron en hombres.

En alguna parte en el límite de la humanidad, hay un eslabón que conecta a criaturas que claramente eran hombres con criaturas que no lo eran.

El objetivo de esta investigación es mostrar cómo hicieron los científicos para encontrar ese eslabón.

A este eslabón entre los dos tipos de criaturas lo llamaron el “eslabón perdido”.

Eslabón: porque es realmente un eslabón entre los hombres y los seres inferiores, como los eslabones que forman una cadena.

Perdido: porque todas las pruebas sobre él, aún las más elementales estuvieron perdidas hasta hace relativamente poco tiempo. Muchas pruebas importantes siguen aún perdidas.

Consideramos que este tema es importante porque nos ayuda a saber como llegamos a ser lo que somos. Si tenemos conocimiento de épocas anteriores podemos saber que clase de criatura éramos y como hemos llegado a se lo que somos actualmente.

Además es interesante conocer el período crucial cuando el hombre se separó de su inmediato antepasado. Durante ese período se desarrollaron las características más significativas de la anatomía y conducta humanas.

Cómo se puede llegar a estudiar el “eslabón perdido” ?

  • A partir de los testimonios de las excavaciones.

  • A partir de la observación del comportamiento de los primates vivientes.

Nosotros tomaremos el camino de los testimonios que proporcionaron a los científicos las excavaciones.

CAPÍTULO 1

  • Todo comenzó en 1859 con la publicación de “On the Origin of Species by Means of Natural Selection”, de CHARLES DARWIN.

Hoy día es imposible volver a crear la atmósfera de shock intelectual y moral que sacudió a Inglaterra cuando se conocieron las implicaciones de aquel libro trascendental. No fue, ciertamente, que la evolución de las plantas y animales resultara difícil de aceptar. Lo difícil de aceptar fue la sugerencia de que el hombre descendía de un grupo de primates inferiores.