One up on Wall Street; Peter Lynch y John Rothchild

Bolsa. Mercado financiero. Inversión

  • Enviado por: Mariano Julia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
publicidad
publicidad

INTRODUCCIÓN

“One up on Wall Street”, o la forma de ver la bolsa desde el punto de vista de uno de los mejores gestores de carteras del mundo: Peter Lynch.

Llevo tiempo interesado en lo que es el mundo de la inversión y la bolsa. Es por esto, que he tratado de ampliar mis conocimientos a través de libros; pero no he ido a buscar aquellos que quizás lea todo el mundo, sino que he adquirido aquellos que tienen un buen contenido y que dicen cosas respaldadas con fundamento; aunque no gusten a todo el mundo, o no todo el mundo esté de acuerdo con lo que dicen.

El libro que acabo de terminar, es el segundo que he leído de este autor, (aunque hay que mencionar que John Rothchild es el co-autor del libro “One up on Wall Street).

Peter Lynch, trabaja en la Fidelity Magellan Fund, y pasó de gestionar en una sociedad valorada en 20 millones de dólares a una valorada en 14 billones de dólares. Fidelity consiguió hacer que sus socios obtuvieran 28 veces lo que habían invertido inicialmente, (desde 1977 hasta 1990), y fue la sociedad con más accionistas del mundo. En los últimos 5 años (el libro es de 1990) fue la sociedad más rentable del mundo, y puede presumir de ser una de las pocas que han conseguido obtener rentabilidad durante todas las crisis desde que Peter Lynch se encuentra en sus filas además de no haber obtenido ni un solo año resultados negativos.

Lynch divide el libro en tres partes, una primera donde prepara al lector para lo que puede ser la inversión, una segunda parte donde designa lo que pueden ser buenas inversiones y finalmente una tercera parte donde lo que explica y defiende es como invertir a largo plazo. (Siendo quizás esta la forma favorita de inversión de Lynch, al igual que la de otro gurú de la inversión como es Warren Buffet).

DESARROLLO

Al igual que lo fue leer el libro para mí, espero que este trabajo, resulte claro y sencillo. Peter Lynch, se olvida de todas las complicaciones y sofisticaciones informáticas para realizar previsiones, y trata de hacer que las personas sencillas consigan aprovechar las grandes ventajas que tienen sobre los Brokers, Dealers...

Según Lynch, la persona normal y corriente es la que tiene a su disposición los mejores métodos e información para poder diferenciar y encontrar una buena empresa antes de que lleguen los informes a Wall Street. Aprovechar cuando una empresa potencialmente buena aún no es conocida da un margen muy importante de rentabilidad al que haya descubierto la inversión antes que las casas de bolsa que tan sólo empiezan a tener en cuenta una empresa cuando esta ya ha conseguido una rentabilidad media, buena o alta, siendo muchas veces en este preciso instante cuando es mejor dejar la empresa, puesto que ha perdido los criterios iniciales, que la han llevado al éxito.

Lynch evidentemente, no tan sólo habla y da consejos, sino que pone ejemplos ratifica con datos y cifras lo que anteriormente había sido afirmado por él. En este caso, sobre como aprovechar la información de primera mano que uno tiene. Pone el ejemplo de un bombero de Nueva Inglaterra. Al parecer, en los años 50 este bombero no dejaba de sorprenderse de que una pequeña empresa local de Tambrands (se llamaba algo así como Tampax) estaba expandiéndose a un ritmo vertiginoso. El inteligente bombero pensó que no crecerían de forma tan rápida si no estuvieran prosperando, así es que su familia invirtió dos mil dólares, y no sólo eso, sino que iban añadiendo dos mil dólares cada año durante los cinco años siguientes, a esos dos mil dólares iniciales. Así en el año 1972 el bombero era millonario.

Lynch afirma que Bloomberg, Reuters, y las grandes reuniones no son, como piensa la mayoría de la gente, donde se consigue información privilegiada, dice que esa

información privilegiada realmente se consigue de la forma que la consiguió el bombero.

Taco Bell, Dunkin Donuts, La Quinta Inn, Apple Computers, McDonald's, Tambrands, Subaru, Dreyfus, Pep Boys, The Gap... son algunos de los nombres que Lynch había escogido cuando apenas los conocían ni sus propios dueños.

Dos de los grupos de personas que mejores inversiones le han aconsejado, no han sido sus analistas ni sus compañeros ejecutivos, sino su mujer y sus hijos. Las oportunidades para conseguir descubrir una buena inversión, están en el colmado de turno, en un gran almacén, o en tu propia casa donde ves cosas que son muy útiles y que nadie más está fabricando.

Pero, evidentemente, una vez encontrada esa inversión dorada, hay que asegurarse que no es simplemente una buena inversión camuflada, y de que realmente se puede convertir en un valor primordial dentro de nuestra cartera. Comienza el momento de la investigación.

Es el momento de diferenciar a los Toys'r'us de los Coleco y a los Appple Computer de los Televideo. Peter Lynch, dice que nadie nace inversor, y de que el camino más rápido hasta la sala de una sociedad de bolsa es a través de la sala del club de golf, (Lynch fue caddy y gracias a ello consiguió contactos que le permitieron entrar en el apasionante mundo de la bolsa).

Además Lynch dice que no se necesita una educación especial, ya que él nunca optó por las ciencias, más bien al contrario, y afirma que la asignatura que más le ha ayudado en la elección de buenos valores es la lógica.

Para Lynch, una de las razones por las cuales, los Brokers no se deciden por inversiones como la de Dukin Donuts y si por la de valores como Chrysler o Telefónica, es que si los primeros valores van mal, el Broker recibirá una llamada diciendo:

“¿Qué pasa con mi cartera que ha bajado un 5%?” y al decirle el broker:

“es que la crisis petrolera ha influido negativamente en todos los valores del mercado, incluido Dunkin Donuts”, el Broker se llevará una solemne bronca, puesto que

el accionista no tiene ni idea de qué es Dunkin Donuts. Sin embargo si por el contrario el Broker le dice:

“su cartera ha bajado porque los resultados de Telefónica en este trimestre han sido un 15% peor de lo esperado”, a pesar de ser esta razón un motivo mucho más importante para preocuparse, quizás reciba de su cliente un:

“será mejor vender”, o un “bueno, ya subirá”.

Para Lynch, además de buscar oportunidades como las mencionadas al principio, o como Kentucky Fried Chicken, busca el consejo dentro del propio sector. Lynch se dedica a viajar y a visitar empresas, y es muchas veces en estas propias empresas donde les pregunta por algún competidor que esté cosechando buenos resultados, (la mentalidad española, creo que aún no está preparado para esto). Preguntar a médicos o a contables si existe algo en el mercado interesante, información de primera mano, (SAP o Viagra).

Pero no hay que dejar que la nueva inversión nos deslumbre, muchas veces el producto que hemos descubierto, y que realmente es magnífico, es de una empresa como Procter & Gamble, para la cual supone unos ingresos mínimos y no tendrá una influencia directa en los márgenes de beneficios ni en el PER, siendo por lo tanto simplemente un producto más de la lista en una empresa sólida.

Peter Lynch diferencia al tipo de inversor y al tipo de empresa a la que debe destinar su dinero. Empresa de crecimiento rápido, una que vuelve a resurgir, cíclicas, grandes multinacionales...cada una exige un tipo de riesgo y se deben de analizar de una forma distinta, puesto que sus situaciones son totalmente diferentes, y lo que es bueno para una no lo tiene que ser necesariamente para la otra. También Lynch dice que es fundamental el análisis de los activos de las empresas, y lo que significan los activo para esa empresa, no es lo mismo una inmobiliaria con edificios que una compañía de seguros como Liberty corp, con acciones en empresas de televisión por cable donde el

valor de esos activos (según Lynch), son superiores al valor de lo que pagó por la acción de Liberty.

Posteriormente Lynch pasa a enumerar 13 puntos que hacen que una empresa sea potencialmente una buena inversión.

1)Suena deprimente, o mejor todavía suena ridículo. Lynch afirma que las empresas con nombres excitantes, tratan de llamar la atención y no por ello son buenas inversiones. De nuevo nos da ejemplos como Bob Evans o Pep Boys o Crown, Cork and Seal, una empresa embotelladora de corchos, que para él no tienen nombres maravillosos, pero sí maravillosos resultados. Lynch asegura que si un nombre puede mantener alejadas a las casas de bolsa eso es un buen síntoma, ya que se enterarán tarde de que es una buena inversión.

2)Hace algo aburrido o deprimente, como la empresa de corchos, o una funeraria. Dos negocios potencialmente buenos.

3)Hace algo asqueroso, Safety-Kleen, es una empresa que empezó a recoger el aceite y los residuos de los garajes para posteriormente reciclarlos. Es decir cobran por un servicio que les servía después como materia prima, de una actividad de la cual iban a sacar un nuevo beneficio.

4)Es una empresa rebotada. Es decir, es una división de una empresa grande que ahora va por su propio camino, sin ir más lejos, el caso de Toys'r'us.

5)No pertenece a las instituciones y los analistas no realizan su seguimiento. Igualmente, Lynch es forofo de grandes inversiones que ya se han olvidado, como fueron los casos de Chrysler o de Ford.

6)Los rumores que se mueven alrededor de la empresa: tiene problemas con residuos tóxicos o con la Mafia.

7)Hay algo deprimente sobre eso. Service Corporation, es una empresa con base en Houston que iba por el país comprando casas funerarias. Poseía en 1990, 461 casas, 121 cementerios, 76 tiendas de flores, 21 casas de productos funerarios y 3 centros de distribución de ataúdes.

8)Ha encontrado un hueco de mercado. Encontrar algo que la gente pide y de lo que hay poco, o simplemente no hay es una gran oportunidad.

9)La gente lo tiene que seguir comprando: cuchillas de afeitar, empresas farmacéuticas, refrescos, cigarrillos.

10) Emplea tecnología. Es mejor invertir en una empresa que invierte en tecnología lo cual le ayuda reducir costes y mejorar beneficios.

11)La gente de la empresa está comprando sus propias acciones. Esta es sin duda una de las mejores señales, la gente de la empresa cree en lo que hace, y tiene confianza en que lo que hace va bien.

12)La empresa está recomprando sus acciones, esto es similar a lo mencionado anteriormente.

13)Es una empresa sin expectativas de crecimiento. Cuando la gente cree que está muerta la empresa o el sector en muchas ocasiones es el mejor momento para comprar a precios absurdamente bajos y aprovechar la situación. Lynch cree que es un buen motivo para prestarle atención por si vuelve a resurgir.

Luego en lo que a análisis más estricto se refiere, Lynch realiza un estudio profundo de los beneficios. Dice que una buena forma de saber si una acción está sobrevalorada, es comparando sus ingresos con el precio en bolsa. En el libro hay gráficos que ayudan a comprender lo que nos dice, y lo que hay que buscar.

Otro método empleado por Lynch es el del PER. El ratio entre precios y beneficios. Para Peter Lynch es muy importante este ratio, y le dedica una buena parte dentro del capítulo de análisis económico. Compara PERs de empresas con PERs del sector y con PERs del mercado.

Otra variable analizada por Lynch, son los ingresos futuros. Dice que viendo lo que una empresa puede llegar a conseguir se sabe si ha llegado a su techo, y por lo tanto si tiene expectativas de seguir mejorando o no.

Además, Lynch aconseja llamar a la empresa de la cual se ha hecho el análisis y pedirles información de primera mano, realizando preguntas bien formuladas y pensadas, no pidiendo:

“¿Vais a ir mejor este trimestre?”

Leer los balances, y la forma en que estos estén presentados es algo vital para Peter Lynch, aparte menciona estos otros factores para tomar decisiones acerca de una acción:

-Porcentaje de beneficios sobre ventas

-El ya mencionado PER.

-El activo circulante y la flujo de caja.

-La situaión de los Pasivos y su carácter. (vencimiento).

-Los dividendos que ofrece la empresa. (porque es importante que una empresa ofrezca dividendos)

-¿Es realmente rentable por sus dividendos la empresa? (cuando conviene invertir por los dividendos de una empresa y cuando no).

-El valor en los libros. (el valor real de cada acción)

-Más activos ocultos. (ver si están bien valorados los activos, y su consiguiente aportación a la empresa)

-Inventarios. (ver si se está amontonando Stock, aunque los beneficios sean buenos, puede que su ritmo de negocios esté ralentizando).

-Planes de pensiones. (Esto siempre aporta valor aunque la empresa vaya a la bancarota).

-El ritmo de crecimiento

Para concluir, Lynch realiza la explicación de cómo hacer una cartera para el largo plazo, aunque la parte inicial del libro realmente esté destinada a escoger valore que sean buenos a lo largo del tiempo.

Lynch aconseja aprovechar las correcciones del mercado para posicionarse dentro de este, y no para salir huyendo con un lastre de pérdidas. Una buena inversión terminará por ser una buena inversión y una mala por ser una mala. Cada persona tiene que llegar a saber lo que es capaz de soportar, y que tipo de inversor es realmente, adecuando sus inversiones a su carácter. Pero ha de haber una característica en común de todos los inversores, el sentido común, y valga la redundancia. No hay que enamorarse nunca de una inversión y hay que saber aceptar errores. Lynch ha cometido cientos y es uno de los mejores por no decir el mejor, todo se basa en saber que uno ha acertado y cuando no.

Quizás la pena sea que no vivimos en un país como Estados Unidos, aunque pienso que con la UE, llevamos un camino similar. En España, si llamamos para pedir información de una empresa no nos la dan y si lo hace parece que les de miedo que descubramos algo malo. Si vamos a visitar una empresa raramente seremos recibidos, salvo que vayamos de parte de un amigo o del cuñado. La especulación es mucho más apetecible que la auténtica inversión, por lo menos aquí, donde el dinero rápido (y las pérdidas todavía más rápidas), apetecen más que una inversión sosegada.

Aún nos queda mucho por aprender, quitar teoría y centrarnos en lo que realmente vale. Quizás tuviesemos que asumir más riesgos y dejar lo seguro, que en el fondo no es tan seguro. Pero con el tiempo a lo mejor llegaremos a comprender que muchas de las cosas que hacemos no las hacemos bien, y que muchas otras que envidiamos de los de fuera las hacemos muchísimo mejor aquí

“ONE UP ON WALL STREET”

Peter Lynch y John Rothchild.