Oído

Sentidos. Audición. Estructura. Capacidad auditiva. Equilibrio. Hipoacusia. Timpanoesclerosis. Mastoiditis. Colesteatoma. Oído esterno, medio e interno

  • Enviado por: Carolina
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 4 páginas
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  • ANATOMÍA DEL OÍDO

  • Los receptores de dos modalidades sensoriales, audición y equilibrio, están alojados en el oído. El oído externo, el oído medio y el oído interno están relacionados con la audición; los conductos semicirculares, el utrículo y el sáculo del oído interno están relacionados con el equilibrio. Los receptores en los conductos semicirculares detectan la aceleración rotacional, los receptores en el utrículo detectan la aceleración lineal y el sáculo detecta la aceleración lineal en dirección vertical.

    ESTRUCTURA

    El oído externo es la parte del aparato auditivo que se encuentra en posición lateral al tímpano. Comprende la oreja y el conducto auditivo externo, que mide aproximadamente tres centímetros de longitud y presenta dos zonas: una externa que es fibrocartilaginosa y otra interna que es ósea.

    El oído medio se encuentra situado en la cavidad timpánica llamada caja del tímpano, cuya cara externa está formada por la membrana timpánica, que lo separa del oído externo. Incluye el mecanismo responsable de la conducción de las ondas sonoras hacia el oído interno. El oído medio está en comunicación directa con la nariz y la garganta a través de la trompa de Eustaquio, que permite la entrada y la salida de aire del oído medio para equilibrar las diferencias de presión entre éste y el exterior. Hay una cadena formada por tres huesos pequeños y móviles (huesecillos) que atraviesa el oído medio. Estos tres huesos reciben los nombres de martillo, yunque y estribo. Los tres conectan acústicamente el tímpano con el oído interno, que contiene un líquido.

    El oído interno, o laberinto, se encuentra en el interior del hueso temporal que contiene los órganos auditivos y del equilibrio, que están inervados por el nervio auditivo. Está separado del oído medio por la ventana oval. El oído interno está constituido por una serie de cavidades óseas, comunicadas entre sí, constituyendo el laberinto óseo; a su vez, dentro de estas cavidades óseas existen otras cavidades membranosas que constituyen el laberinto membranoso, que está lleno de un líquido denominado endolinfa. Entre el laberinto óseo y el membranoso existe otro líquido denominado perilinfa. Morfológicamente podemos diferenciar en el oído interno tres partes: cóclea o caracol, vestíbulo y tres canales semicirculares.

    (Ver figura 4)

    CAPACIDAD AUDITIVA

    Las ondas sonoras, (que son cambios en la presión del aire), son transmitidas a través del canal auditivo externo hacia el tímpano, en el cual se produce una vibración. Estas vibraciones se comunican al oído medio mediante la cadena de huesecillos (martillo, yunque y estribo) y, a través de la ventana oval, hasta el líquido del oído interno. El movimiento de la endolinfa que se produce al vibrar la cóclea, estimula el movimiento de un grupo de proyecciones finas, similares a cabellos, denominadas células pilosas. El conjunto de células pilosas constituye el órgano de Corti. Las células pilosas transmiten señales directamente al nervio auditivo, el cual lleva la información al cerebro. El patrón de respuesta de las células pilosas a las vibraciones de la cóclea codifica la información sobre el sonido para que pueda ser interpretada por los centros auditivos del cerebro.

    El rango de audición, igual que el de visión, varía de unas personas a otras. El rango máximo de audición en los seres humanos incluye frecuencias de sonido desde 16 hasta 28.000 ciclos por segundo. El menor cambio de tono que puede ser captado por el oído varía en función del tono y del volumen.

    EQUILIBRIO

    Los canales semicirculares y el vestíbulo están relacionados con el sentido del equilibrio. En estos canales hay pelos similares a los del órgano de Corti, y detectan los cambios de posición de la cabeza.

    Los tres canales semicirculares se extienden desde el vestíbulo formando ángulos más o menos rectos entre sí, lo cual permite que los órganos sensoriales registren los movimientos que la cabeza realiza en cada uno de los tres planos del espacio: arriba y abajo, hacia adelante y hacia atrás, y hacia la izquierda o hacia la derecha. Sobre las células pilosas del vestíbulo se encuentran unos cristales de carbonato de calcio, conocidos en lenguaje técnico como otolitos y en lenguaje coloquial como arenilla del oído. Cuando la cabeza está inclinada, los otolitos cambian de posición y los pelos que se encuentran debajo responden al cambio de presión. Los ojos y ciertas células sensoriales de la piel y de tejidos internos, también ayudan a mantener el equilibrio; pero cuando el laberinto del oído está dañado, o destruido, se producen problemas de equilibrio. Es posible que quien padezca una enfermedad o un problema en el oído interno no pueda mantenerse de pie con los ojos cerrados sin tambalearse o sin caerse.

  • PATOLOGÍAS Y ALTERACIONES AUDITIVAS Y VESTIBULARES

  • 2.1 HIPOACUSIA

    Disminución de la percepción auditiva. Ocurre cuando hay una pérdida mayor de 40 decibeles (dB.

    Existen tres tipos básicos de disminución de la agudeza auditiva:

  • Hipoacusia de Conducción: hace referencia a cualquier trastorno de la conducción del impulso sonoro durante su paso a través del conducto auditivo externo, la membrana timpánica, el oído medio, la cadena de huesecillos y la ventana oval. Hay una deficiencia de la transformación de energía en forma de ondas sonoras a ondas hidráulicas en el oído interno por lesiones localizadas en el oído externo y/o en el oído medio. Una persona con presencia de ésta presenta una voz intensa, oye bien por teléfono, y oye mejor en un ambiente ruidoso que en uno silencioso.

    • Causas: (ver más adelante)

  • Hipoacusia Neurosensorial o de Percepción: corresponde a las perturbaciones que se presentan en algún lugar entre la cóclea, el nervio auditivo y el centro auditivo de la corteza cerebral. Las personas que sufren este defecto, hablan con voz fuerte, oyen mejor en ambientes silenciosos y no oyen bien por teléfono; a menudo afirman que pueden oír, pero no comprenden lo que se dice debido a que sufren defectos de discriminación sonora. Cualquier sordera superior a 60 dB indica una pérdida neurosensorial pura o mixta.

    • Causas:

      • Congénita: lesiones y sordera bilateral y simétrica:

      • Endógena: defecto hereditario, antecedentes familiares positivos.

      • Exógena: lesiones durante la vida intrauterina o el parto: anoxia, rubéola, incompatibilidad Rh.

      • Infecciosa: sarampión, gripe, neumonía, sífilis, etc.

      • Tóxica: deshidroestreptomicina, neomicina, kanamicina, gentamicina.

      • Degenerativa:

      • Envejecimiento.

      • Alteraciones bioquímicas

      • Hereditaria: traumática (fracturas, contusiones); vascular (insuficiencia vascular); tumoral (tumores del hueso temporal, neuroma del acústico, tumor del ángulo cerebelopóntico, metástasis); hidropesía endolinfática; enfermedades de la colagena; sordera inducida por ruidos (trauma acústico); sordera psicogénica (histeria, simulación); lesiones del sistema nervioso central (esclerosis múltiple, neuropatías, tumores, insuficiencia vascular cerebral)

      • Hipoacusia Mixta: se refiere a la conductiva y neurosensorial en forma combinada.

      • 2.1.1 Causas

        2.1.1.1 Patología del conducto auditivo externo (Hipoacusia conductiva)

        causadas por obstrucción del conducto auditivo externo: cerumen, pólipos, cuerpos extraños, condromas (tumores), estenosis del conducto auditivo externo, atresia.

        2.1.1.2 Patología del oído medio (Hipoacusia conductiva)

        Debido a ruptura de la membrana timpánica por infección o traumatismos, limitación de la movilidad del tímpano: fluido en el oído medio, exudados, fibrosis y adherencias, tumores o alguna de las siguientes entidades:

      • Timpanoesclerosis: endurecimiento de la membrana timpánica por inflamación crónica del oído, con formación de depósitos de colesterol.

      • Mastoiditis: inflamación de la apófisis mastoides por propagación de otitis media a través del additus (comunicación entre el oído medio y el antro mastoideo.

        • Causas: estreptococos pyogenus, neumococos o estafilococos aureus.

        • Signos y síntomas: aparece 2 ó 3 semanas luego de la otitis supurativa y se manifiesta por la reaparición de los síntomas.

      • Colesteatoma: variedad de otitis crónica supurativa por una obstrucción prolongada de la trompa, generando una rarefacción del aire en el epitímpano y formación de proliferaciones de cristales de colesterina que crecen y ocasionan perforaciones marginales del tímpano.

      • Otitis media: inflamación del oído medio. Puede ser aguda o crónica:

      • Otitis media aguda: de evolución rápida. Se presenta por cualquier proceso de la rinofaringe.

        • Causas: inflamación u obstrucción de la trompa de eustaquio, cambios barométricos, otitis serosa (acumulación de líquido seroso en el oído mediopor ausencia de aire en el mismo, otitis supurativa.

        • Otitis media crónica: se presenta por procesos rinofaríngeos crónicos o afecciones agudas del oído medio mal tratadas.

        • 2.1.1.3 Patología del oído interno (Hipoacusia neurosensorial)

        • Endolaberínticas: cuando la lesión se halla en el laberinto.

          • Causas: factores hereditarios, congénitas, sordera coclear progresiva, presbiacusia de origen inflamatoria, tóxica, trastornos vasculares, traumatismos, alérgicas, psíquicas, otoesclerosis de origen genético y en la enfermedad de Meniere.

        • Retrolaberínticas: cuando la lesión se halla por detrás del laberinto.

          • Causas: ciertas infecciones que afectan al nervio acústico, traumas craneanos y neurinoma del nervio acústico.

        • Centrales: cuando la lesión se encuentra en los núcleos o centros cerebrales.

          • Causas: infecciones, tumores, lesiones vasculares, absceso cerebrales y la esclerosis en placa. En estos casos no existe una verdadera hipoacusia sino una dificultad en la identificación o entendimiento del mensaje.

          2.2 HIPERACUSIA:

          Aumento de la percepción auditiva. Puede ser producida por aumento de las vibraciones de la membrana tectórica, hiperactividad del nervio acústico, ciertas drogas, etc.

          2.3 PRESBIACUSIA:

          Es la pérdida gradual de la audición a medida que la persona envejece.

          2.4 PARACUSIA:

          Percepción de sonidos distorsionados. Cuando la percepción sonora es mejor en ambientes ruidosos se denomina paracusia de Willis y se presenta en otoesclerosis y otitis adhesiva.

          2.5 DIPLOACUSIA:

          Percepción de dos tonalidades distintas de sonido. Es muy rara y se presenta en la enfermedad de Meniere.

          2.6 AUTOFONIA:

          Percepción de la propia voz. Es típica de hipoacusia de conducción.

          De manera general podemos encontrar los siguientes signos y síntomas ante la presencia de alguna de las anteriores patologías y alteraciones:

          SIGNOS Y SÍNTOMAS

        • DOLOR (OTALGIA)

          • OTICO: se caracteriza por ser un dolor intenso, paroxístico e irradiado al hemicráneo y al cuello. Se presenta en lesiones del oído externo y del oído medio.

          • REFLEJO: el dolor proviene de regiones vecinas como de la mandíbula, cuello, boca, faringe, inflamaciones dentarias, lesiones de las amígdalas, procesos inflamatorios o tumorales de la laringe, procesos inflamatorios de la glándula tiroides.

          • REFLEJO NERVIOSO: no presenta ninguna lesión. Pero podemos encontrarlo por neuralgias del facial.

          • SECRECIONES

            • OTORREA

            • S: salida de flujo no hemorrágico por el meato auditivo externo.

            • Casos: oído externo

                  • OTORRAGIA

              S: salida de sangre por el meato auditivo externo.

              Casos: pólipos, traumas, otitis media oído externo o externa.

                  • OTOLIQUIA: s

              alida del líquido cefalorraquídeo por el oído.

              Casos: lesiones traumáticas, fracturas de cráneo (T.C.E))

                  • ACUFENOS O TINNITUS: percepción de sonidos en ausencia de estímulos auditivos externos. Tintineo dentro del oído.

              Casos: vasculares (soplo cervical venoso, soplos carotídeos o cardíacos, malformaciones arteriovenosas, circulación hiperdinámica - anemia-); auditivas (cerumen impactado, otitis externa, perforación del tímpano, miringitis, cuerpo extraño, otitis media, otosclerosis, ruptura osicular traumática, exposición a presiones elevadas-buceo- o bajas-en aeroplanos-, tumores, laberintitis, presbiacusia, exposición al ruido, neuroma acústico...)

                  • PRURITO: hace referencia a una rasquiña o piquiña dentro del oído.

              Casos: infecciones, etc.

              Dentro de las alteraciones asociadas con el sistema vestibular tenemos las siguientes:

              2.7 VERTIGO: Sensación de que las cosas giran alrededor de sí mismo o de que la persona gira alrededor de ellas.

              Sensación de desorientación en el espacio asociada a sensación de movimiento. La desorientación en el espacio sin sensación de movimiento no debe llamarse vértigo, podría ser llamada mareo.

              La sensación de movimiento es casi siempre rotatoria, sea que el individuo sienta que está estacionario y que las cosas que lo rodean están en movimiento o que el individuo sienta que está en movimiento mientras las cosas alrededor están estacionarias.

            • VERTIGO LABERINTICO:

            • Sensación subjetiva de rotación alrededor de los objetos y perdida del equilibrio. Se inicia bruscamente y se desaparece con lentitud. Puede o no acompañarse de nauseas y/o vómitos puede o no estar asociada a acúfenos y/o hipoacusias.

              2.7.1.1 VERTIGO ASOCIADO A PATOLOGIAS DEL OIDO INTERNO

              2.7.1.1.1

              ENDOLABERINTICAS (dentro del laberinto)

            • LABERINTITIS

            • TOXICA: : Puede presentarse por enfermedades virales, neumonías y excesos alcohólicos. De tendencia psíquica.

            • -TRASTORNOS VACULARES: : Oclusiones, espasmos, hemorragias.

            • VERTIGO PAROXISTICO BENIGNO POSICIONAL: : Crisis cortas de vértigo que aparecen con los movimientos bruscos de la cabeza. Se presenta por otitis media, cirugías de oído medio o en casos de insuficiencia o compresión de la arteria basilar o vertebral.

            • OTROS: : Enfermedades sistémicas, medicamentos, traumatismos, tumores, por movimiento y de origen psicógeno.

            • 2.7.1.1.2 RETROLABERINTICAS (detrás del laberinto)

              • Causas y síntomas:

              Por meningitis, abscesos, esclerosis múltiple, conmoción cerebral, neoplasias vasculares de la arteria cerebelosa posterior, enfermedades virales cerebrales, neurinoma del nervio acústico.

              Puede ser producida por: otitis media aguda o crónica, tumores del VII par, tumores malignos de las parótidas, herpes zoster, heridas de la cara, parálisis a frigori, iatrogénica, tumores.

              Es una sensación vertiginosa, una sensación de perdida del equilibrio

              2.8 NISTAGMO: Son movimientos rítmicos involuntarios de los ojos. Es de dos tipos:

              • Pendular u Oscilante: la velocidad del movimiento es igual en ambas direcciones. Se presenta en casos de pérdida de la visión central acaecida desde edades tempranas de la vida, incluyendo el albinismo o en personas expuestas a trabajar en sitios muy oscuros durante muchos años como los mineros.

              • Rítmico o por Sacudidas: el movimiento es más rápido en un sentido que en el opuesto. Es más frecuente.

              2.8.1 NISTAGMO NORMAL: se presenta en los siguientes casos:

            • Nistagmo Optoquinético: se presenta cuando se ve un objeto en movimiento como por ejemplo un tambor en rotación, pintado con rayas verticales o el paisaje cambiante visto desde la ventanilla del tren o de un automóvil; el movimiento lento se debe a la fijación de la vista y el rápido es compensador. Este se pierde en presencia de lesiones cerebrales parietooccipitales unilaterales.

            • Movimientos Nistagmoideos: son unas cuantas sacudida irregulares que aparecen en algunos sujetos cuando desvían los ojos hacia un extremo.

            • Nistagmo de Posición Extrema: es bilateral, se presenta con la mirada lateral extrema en un sentido o el contrario y desaparece cuando los ojos se rotan unos cuantos grados hacia el centro.

            • Nistagmo de Fatiga: el cual aparece cuando la mirada lateral extrema se mantiene un tiempo excesivo.

            • 2.8.2. NISTAGMO PATOLÓGICO: Se debe a causas centrales o periféricas.

            • Nistagmo de Causa Central: Es producido principalmente por lesión del fascículo longitudinal posterior, sea por lesiones del tallo cerebral mismo (esclerosis múltiple, glioma, etc.), sea por procesos externos que lo comprimen (tumor cerebeloso, neuroma acústico, etc. . Sus características son:

            • *Nistagmo horizontal de gran amplitud, en la mirada extrema, con su componente rápido en la misma dirección que la mirada.

              *Se presenta por la mirada extrema hacia uno u otro lado, pero está más acentuado cuando la mirada se dirige hacia el lado de la lesión.

              *Puedo haber nistagmo vertical.

            • Nistagmo de causa periférica: Es producido por alteraciones del laberinto, tales como las que caracterizan al Síndrome de Méniere y las que se presentan en las laberintitis agudas. Sus características son:

            • *Nistagmo horizontal en la mirada extrema, con el componente rápido dirigido siempre a un mismo lado, independientemente de la dirección de la mirada.

              *El componente rápido se dirige siempre hacia el lado opuesto a la lesión.

              *El nistagmo tiene mayor intensidad cuando la mirada extrema se dirige hacia el lado opuesto a la lesión, y es menor o está ausente cuando la mirada se dirige al lado de la lesión.

              *No se presenta el nistagmo vertical.

              Acúfenos: se trata de la percepción de sonidos en ausencia de estímulos auditivos externos. También reciben el nombre de tinnitus.