Obra poética de Francisco de Quevedo

Literatura española contemporánea del siglo XVII. Poesía (lírica). Temas y motivos religiosos, morales, satíricos y amorosos. Métrica y estilo

  • Enviado por: Crispra
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
publicidad
cursos destacados
Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información

Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

publicidad

Francisco de Quevedo Villegas

  • Biografía

  • Don Francisco de Quevedo y Villegas nació el 17 de septiembre de 1580 en Madrid. Su padre era secretario de la reina María de Austria, de quien su madre era dama de honor.

    Estudió en el colegio Imperial de la Compañía de Jesús y continuó sus estudios en la Universidad de Alcalá, donde obtuvo el título de bachiller.

    Comienza a ser conocido por sus creaciones literarias en Valladolid mas o menos en 1602, época también en la que nace su enemistad con Góngora.

    El año 1606 vuelve a su Madrid natal en busca de éxito y fortuna a través del duque de Osuna que se convierte en su protector. Se traslada a Italia en el año 1613, llamado por el duque de Osuna. El duque de Osuna cayó en desgracia en 1620 y Quevedo fue arrastrado en la caída y desterrado a sus posesiones de La Torre de Juan Abad, después, sufrió presidio en el monasterio de Uclés (Cuenca) y arresto domiciliario en Madrid. Por defender con virulencia la propuesta que el Apóstol Santiago fuese elegido el patrón de España, en pugna con los carmelitas que proponían a Santa Teresa, se vuelve a ver Quevedo castigado al destierro de nuevo en La Torre de Juan Abad. Con el advenimiento del reinado de Felipe IV cambia algo su suerte; el rey le levanta el destierro pero el pesimismo ya se había apoderado de él.

    Su matrimonio con la viuda Esperanza de Mendoza (1634) tampoco le proporcionó ninguna felicidad al gran misógino y se separó de ella a los pocos meses.

    De nuevo se siente tentado por la política, pues ve el desmoronamiento que se está cerniendo sobre España y desconfía del conde-duque de Olivares, valido del rey, contra quien escribió algunas diatribas amargas.

    En diciembre de 1639 fue detenido y trasladado al convento de San Marcos de león, donde estuvo preso durante casi 5 años en unas condiciones muy duras. Según la versión tradicional, Quevedo fue encarcelado por haber colocado un poema satírico entre los pliegues de la servilleta del rey. Sin embargo, fue acusado de ser confidente de Francia.

    Cuando es liberado, en 1643, es un hombre acabado y se retira a sus posesiones de La Torre de Juan Abad para después instalarse en Villanueva de los Infantes donde el 8 de septiembre de 1645 murió.

  • Obra

  • La obra de Quevedo es extensa y variada. Apoyado en su dominio innato de la lengua y en una curiosidad intelectual sin fronteras, el autor vuelca en prosa y en verso su desolada visión de la vida, alternando tonos, géneros y temas. Además criticó con mordacidad atroz los vicios y debilidades de la humanidad, y zahirió de una manera cruel a sus enemigos.

    • La poesía

    • Recopilación y clasificación

    La obra poética de Quevedo ha sido difícil de recopilar, porque sus poemas habían estado circulando en muchos libros de otros autores o en muchos manuscritos.

    Fue Antonio González de Salas quien, después de la muerte de Quevedo, los poemas de éste en El Parnaso español (1648), libro que incluye los poemas pertenecientes a las seis primeras partes o «Musas», clasificación temática en que, por su contenido, se asignó cada poema a una de las nueve musas de la mitología. Pero la labor filológica de Salas es deficiente: enmienda poemas, termina otros inconclusos y suprime bastantes. Además la mayoría de los títulos de los poemas es suya.

    Se hicieron más ediciones, pero la que más esclarece los problemas textuales, fue la edición de 1563 de José Manuel Blecua.

    Éste profesor, agrupó los poemas de Quevedo según un criterio básicamente temático. La clasificación es la siguiente:

  • Doce poemas metafísicos

  • Heráclito cristiano, conjuntos de veintiocho poemas metafísicos, religiosos y morales, dispuesto por el propio Quevedo.

  • Ciento nueve poemas morales.

  • Cincuenta poemas religiosos.

  • Once poemas líricos, grupo secundario constituido por ejercicios de estilo en los que se aprecian, no obstante, algunas de las constantes de la poesía de Quevedo.

  • Ochenta y un elogios, epitafios y túmulos.

  • Ciento cuarenta y nueve poemas amorosos.

  • Canta sola a Lisi, setenta composiciones amorosas dedicadas a una única dama.

  • Trescientos treinta y siete poemas satíricos.

  • Veintisiete jácaras y bailes.

  • Dos poemas épico-burlescos: Poema heroico de las necedades y locuras de Orlando y La toma de Valles Ronces.

    • Temas y motivos

    El corpus poético quevediano llama la atención, por su magnitud y por la variedad de asuntos abordados. Para analizarlo, se subdividen en cuatro grandes núcleos: religioso, moral-metafísico, satírico-burlesco y amoroso.

    Se trata de núcleos muy generales, cuyo ámbito es preciso segmentar atendiendo a sus motivos específicos.

    Por otra parte, los diferentes temas aparecen entrelazados en numerosos poemas.

        • Motivos religiosos

    Aquí encontramos, aparte de los religiosos propiamente dichos, algunos del Heráclito cristiano. Podríamos englobar aquí los siguientes temas:

          • El arrepentimiento.

          • La fugacidad del tiempo. Tema basado en el tópico tempus irreparable fugit, une la idea del arrepentimiento ante el tiempo pasado mal empleado y una dimensión específicamente religiosa. El poeta expresa su dignidad angustiado, pero la constante referencia al poder divino y a su clemencia evitan la desesperación-

          • Dios, supremo juez. Para Quevedo, Dios es un ser implacable, abrumado por los pecados de los hombres

          • El hombre, criatura suplicante. Dios también es liberador del ser humano. En este tema, lo más frecuente es que el autor recurra a la paradoja.

          • La muerte. Se percibe como un hecho inevitable que acecha al hombre.

          • Cristo en la cruz. Siente cierta predilección por este tema, que puede deberse a: a) la importancia religiosa del motivo, pues es uno de los dogmas fundamentales de la doctrina cristiana; b) su hondo patetismo, que tan bien se avenía con la estética barroca; c)su relación con los principales motivos de la obra de Quevedo: la muerte en soledad y desamparo, vista desde una perspectiva exclusivamente humana; d) sobre todo, las posibilidades estilísticas que el motivo sugiere: la paradoja muerte/vida; abundancia de símbolos, antítesis amor hacia los hombres/ odio de los hombres…; y e) su inserción en una arraigada tradición artística occidental y española.

          • La dureza del corazón humano. Submotivo del anterior.

          • Motivos bíblicos y marianos. Concierne a la temática mariana y la bíblica, tanto en su corriente vetereotestamentaria como neotestamentaria.

        • Motivos metafísicos y morales

    Aquí es donde vemos el pensamiento más pesimista de Quevedo.

    Aspectos básicos de la poesía metafísica de Quevedo son: a) la conciencia, a veces obsesiva, de desengaño, que permite desvelar aspectos ocultos de la realidad física e histórica; b) el escepticismo ante los pasados ideales y valores del Renacimiento; c) la severa actitud moralizante; y d) sobre todo, la percepción de la proximidad de la muerte y de la caducidad de todo lo humano.

    Los poemas morales, en cambio, aportan una acerba censura de la decadencia de las costumbres castellanas, por tanto, revelan a un nostálgico de tiempos mejores.

    • Motivos metafísicos

    • La muerte. La contemplan desde una perspectiva desgarradora, aunque dentro de la seriedad estoica y de la perspectiva cristiana. Además es un elemento que se desea y se agradece.

    • La caducidad de las cosas humanas. Al hablar de esto, Quevedo alcanza, tanto en prosa como en verso, algunos de sus momentos más vigorosos y expresivos.

    • El cuerpo, cárcel del alma.

    • Carácter igualador de la muerte

    • la visión trascendente. La desesperación solo se evita por el recurso a lo sobrenatural, a aquello que permanece más allá de la caducidad de la muerte.

    • Motivos morales

    Son fundamentalmente glosas o imitaciones de textos clásicos, fundamentalmente latinos. Aunque también, en otras ocasiones los motivos morales provienen de algún suceso histórico o literario. Por lo general, en todos estos poemas predomina la exposición doctrinal que combina estoicismo y cristianismo.

    • Aurea mediocritas. Propone al hombre pasar la vida solo con lo imprescindible, lo demás crea inquietud y desasosiego.

    • Contra la codicia. No se detiene en la codicia de bienes matriales, sino que alacanza también la codicia del poder, y avisa a quienes se encumbran por medios poco honrados.

    • La oposición virtud/vicio. De esta crítica se percibe cierta misantropía: Quevedo reacciona contra una realidad moral y, frente a ella, propone un ideal de virtud.

    • Beatus ille. Exalta la austeridad del sabio retirado.

    • La tiranía. Quevedo recupera aquí el vigor que se echa de menos en otros versos y condensa en ellos su espíritu severo moralista y su agudeza satírica. Vaticina ala tiranía una estepitosa caída.

    • La decadencia española. En un escaso número de poemas aparece de forma explícita la cuestión española.

        • Motivos satírico-burlescos

    Según la clasificación de Blecua, esta poesía agrupa, junto a los poemas satíricos y burlescos propiamente dichos, las sátiras personales, las jácaras y los bailes.

    Dos criterios rigen esta agrupación: por un lado, un criterio formal y de tono separa la especifidad de jácaras y bailes del resto de poemas; por otro, un criterio temático distingue entre poemas satíricos (contra un vicio en general) y poemas burlescos (un vicioso en particular). Así encontraríamos las características siguientes:

    • Inspiración en el epigrama y la sátira clásicos. La decadencia de Roma vista a través de las sátiras de Persio y Juvenal corresponden con la desintegración del Imperio español y de la monarquía de los Austrias menos que Quevedo contempla en estos poemas.

    • Complementa con la poesía moral y religiosa. Aquí un desengaño moral, mientras que en las otras era un desengaño metafísico.

    • Amplía los límites de lo poético. Quevedo concibe el hecho poético como totalidad. De ahí que sus versos admitan todo acto humano. Además innova el panorama poético por su distintivo y peculiar empleo de la lengua.

    Los mecanismos lingüísticos mas usados por Quevedo en este tipo de poesía son:

    • El uso del sustantivo como adjetivo

    • Las combinaciones de prefijos (proto-, archi-) y sufijos en -ísimo

    • Los muy llamativos juegos de voces, equívocos e hipérboles que retratan objetos, personas y animales con una tendencia a la exageración.

    Los temas más característicos de este motivo son:

    • El ataque a los médicos y boticarios.

    • El ataque a las creaciones humanas. (plazas, jardines)

    • El ataque a los tipos de gente. (mujeres flacas, gordas, poetas, cornudos, viejos, que se creen niños, jueces corruptos...)

    • Sátiras personales. Aquí podemos incluir tres tipos de sátiras: las sátiras antigongorinas, las sátiras anticulteranas y otras sátiras personales (dedicadas a Ruiz de Alarcón, Pérez de Montelván, Jusepa Vaca, etc.)

    Por otra parte Quevedo fue una gran popularizador de las jácaras o romances de germanía. En ellas reproduce el uso de la jerga picaresca y el habla de los truhanes que poblaban aquella época. Gozaron de un gran éxito.

        • Motivos amorosos

    El corpus amoroso de Quevedo se compone de un grupo de poemas diversos y unidos por la misma temática, y por otro, menos en cantidad, dispuesto como una cancionero dirigido a una sola dama: Canta sola a Lisi. En los primeros encontramos las siguientes características:

    • El ideal de belleza de la mujer es el mismo que en el Renacimiento.

    • Usa diferentes registros.

    • Riqueza lingüística.

    • Referencias mitológicas

    • Ingenio conceptual. (tiene una clara referencia cultista)

    • Imitación de Petrarca y de poemas clásicos

    • Gravedad y pesimismo

    Los motivos de estos poemas son:

    • Mitológicos. Para expresar sufrimiento amoroso.

    • Pastoriles. Predominan el pensamiento idealizado, las sensaciones y las metáforas e hipérboles habituales en el petrarquismo.

    • Estético-burlescos. En los que expresa defectos físicos de mujeres.

    • Caducidad de la belleza humana. No aparece mucho, y en general, el desarrollo de estos poemas depende más de un concepto intelectual que e un sentimiento amoroso encendido.

    Por otra parte, el Canta sola a Lisi, contiene poemas amorosos que suelen considerarse como los de mayor calidad de Quevedo. No obstante, debe tenerse presente que muchos de los rasgos y motivos anteriores vuelven a aparecer en este poemario dedicado a una única dama. Una característica en estos poemas es la divinización de la amada,

    Aun así, podemos definir unos temas tratados en estos poemas que son:

    • El amante desdeñado. Frente a la divinización de la amada, aparece la imagen de un amante desdeñado por la mujer a la que adora. Este tema no es nuevo, ya que tienen sus raíces en la teoría del amor cortés medieval y en la poesía petrarquista

    • Caducidad de la belleza.

    • Deseo de la muerte y eternidad del amor. La desesperación amorosa llega al extremo de desear hiperbólicamente la muerte. Pero la muerte no lleva consigo la desaparición del amor. Estas antítesis poéticas darán como resultado los mejores poemas de la lírica amatoria de Quevedo.

    • Métrica y estilo

    Pese a que en su obra poética Quevedo presenta una gran variedad de formas métricas, su preferencia se decanta por las cultas. Esto no significa que desdeñe las formas populares, que usa sobre todo en poemas satíricos.

        • Métrica

    • Culta

    Usa esta métrica en poemas de tono serio, es decir, en los religiosos, morales metafísicos y amorosos. Las estrofas más usadas por Quevedo son:

    • Soneto, que poseen una tensión muy contenida, expresada mediante el oxímoron. En ocasiones, la pasión del pensamiento poético e Quevedo desborda los límites del endecasílabo. Entonces surge el encabalgamiento, que es la división de una unidad sintáctica entre dos versos de un poema

    • Silva. Se opone al cuidado constructivo del soneto. Concuerda con el afán creativo del barroco.

    • Canción. Es usada con menos frecuencia. Quevedo las usaba en temas amorosos, son modelos simples de versos heptasílabos y endecasílabos que se repiten a lo largo de la canción.

    • Octava real.

    • Sexta rima. Son seis versos endecasílabos con rima asonante según el esquema ABABCC.

    • Tercetos encadenados. Empleada en epístolas.

    • Madrigal. Normalmente esta estrofa se usaba en los temas amorosos, pero Quevedo aplica esta forma a temática no amorosa.

    • Popular

    • Romance. Quevedo usa romances para algunos poemas amorosos, religiosos, morales y satíricos, en estos últimos en mayor abundancia. También emplea variantes del romance, son el romancillo y la endecha, aunque no siempre es muy riguroso a la hora de ajustarse terminológicamente a estos modelos.

    • Ovillejo. En las que el poeta modifica la forma y el número de sílabas.

    • Quintilla.

    • Redondilla.

        • Estilo

    La obra poética de Quevedo desarrolla una excelente labor creativa en todos los niveles de la lengua, así como en todos los retóricos y literarios. Este autor representa la originalidad por antonomasia.

    Los modelos y procedimientos estéticos generales que se detectan en la poesía de Quevedo son:

  • Variedad de registros lingüísticos y literarios

  • Nos encontramos en su poesía contres tipos de registros:

      • Registro grave. Usado en poemas morales y religiosos con una lengua solemne.

      • Registro burlesco. Lo usa en especia en poemas satíricos y burlescos con un lenguaje chocarrero y procaz.

      • Registro estilizante. Muy próximo a la estética de Góngora.

      • Empleo del concepto como forma de expresión poética

      • Entendiendo como concepto «sentencia, agudeza, dicho ingenioso».

      • Figuras basadas en juegos de palabras

      • Estas figuras son:

          • Dilogías

          • Paranomasia

          • Calambur

          • Retruécano

          • Otros recursos, como la derivación o la aliteración

          • Figuras basadas en la contraposición de términos o de ideas

              • Antítesis

              • Paradoja

              • Oxímoron (antítesis que se concentra en un solo sintagma)

              • Figuras basadas en la distorsión semántica

              • La más usada es la hipérbole, figura que emplea Quevedo con verdadera maestría. Las usa tanto en los poemas satíricos como en los más serios.

              • Figuras basadas en la distorsión de las estructuras gramaticales.

              • Quevedo es un creador del idioma, un poeta al que las normas de la gramática le vienen demasiado estrechas. Piensa que es la palabra poética la que tiene prioridad sobre la gramática.

                Se sirve de ciertos procedimientos para crear su lenguaje:

                  • Nominalización de las formas verbales.

                  • Sustantivación de adverbios.

                  • Transformaciones del sustantivo en superlativo.

                  • Hipérbaton. Muchas veces trata de evocar la sintaxis latina, que ofrece más posibilidades de combinación.

                  • Otras figuras literarias.

                  • Quevedo emplea también las figuras retóricas y estilísticas más clásicas, como todos los poetas cultos de su época, como:

                      • Anáforas y paralelismos.

                      • Epítetos.

                      • Personificación

                      • Metonimia

                      • Metáfora. Ésta es la que tiene más importancia y relevancia en Quevedo. En su poesía podemos observar dos tipos de metáforas: la embellecedora y la degradante.

                    Bibliografía

                    • PÉREZ-RASILLA, E. y QUEROL SANZ, J.M. La obra poética de Francisco de Quevedo, Madrid, Ed.Ciclo, 1991, 1ª edición, 108 Págs.

                    • VVAA, Volumen 11: Literatura, Barcelona, Ed. Planeta DeAgostini, 2000, 1ª edición, 311 Págs., usadas 114-117.

                    • Una página de Internet: www.los-poetas.com/f/bioquev.htm