Nutrición y dietética en personas sanas

Embarazo. Lactancia. Necesidades nutricionales. Vitaminas. Minerales. Alimentación infantil

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TEMA 3: NUTRICIÓN Y DIETÉTICA EN PERSONAS SANAS

1. ALIMENTACIÓN EN EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Es muy importante para el desarrollo fetal y posteriormente del niño. Si la madre no está bien alimentada durante el embarazo van a dar lugar niños de bajo peso (niños de peso = o inferior a 2,5kg) y ese niño va a tener una mayor mortalidad a lo largo del primer año de vida. Los niños de bajo peso también tienen mayor incidencia de enfermedades y un retardo en el crecimiento físico y psíquico.

Tampoco la madre debe tener obesidad (existen controles mediante dietas para evitar esto), puesto que es un factor de riesgo para la diabetes gestacional, hipertensión gestacional y la Preclampsia.

El aumento de peso adecuado para una mujer embarazada son unos 10kg y debe producirse de manera gradual (primeros 3-4 meses un aumento de 1,5kg; 4-6 meses unos 3kg y el último trimestre es cuando más se aumenta, unos 5,5kg).

  • NECESIDADES NUTRICIONALES EN EL EMBARAZO:

Durante el embarazo y la lactancia se produce la alimentación y formación de un nuevo ser a expensas de la madre, con lo cual las necesidades nutricionales de la madre van a aumentar, más aun si tenemos en cuenta que en ella se produce un desarrollo importante de determinados órganos (mamas, útero, placenta). Por lo tanto es necesario aumentar la ingesta energética con respecto a la mujer adulta normal, se aumenta aproximadamente unas 250kcal/día.

Una madre bien nutrida produce unos 850ml de leche/día y que cada ml se lleva unas 0,75kcal, con lo cual es importante en la dieta aumentar unas 500-600kcal/día, con respecto a la mujer adulta normal.

El lactante va a crecer y el feto va a sintetizar sus tejidos a expensas de las proteínas de la madre. Se recomienda aumentar la ingesta proteica en 15g en la gestación y 25g en la lactancia.

VITAMINAS:

La vitamina D tiene un papel muy importante en la absorción de Ca y su fijación a los huesos; en este periodo está recomendado aumentar la ingesta en 5µg en los 2 estados.

La vitamina A durante la gestación no se debe aumentar en ingesta, porque se han visto efectos teratógenos renales en madres que reciben suplementos. Con lo cual la ingesta debe ser la recomendada (800µg/día), pero durante la lactancia si hay que aumentar la ingesta en 500µg más al día, porque la leche es muy rica en vitamina A.

La vitamina E es muy importante en la protección de los medios celulares de su oxidación. Por otro lado se ha visto que un aporte adecuado durante estas etapas al organismo de vitamina E, C y Ca, en el embarazo disminuye la incidencia de Preclampsia, con lo cual se considera adecuado aumentar la ingesta en 3mg/día en el embarazo y en 5mg/día en la lactancia.

Una deficiencia de vitamina B6 en el embarazo se ha relacionado con convulsiones fetales y en el recién nacido. Por otro lado su déficit durante la lactancia se ha relacionado con convulsiones en el lactante.

Es muy importante aumentar la ingesta de B6 en 2mg/día en la gestación y 1,5mg/día en la lactancia.

Muchísima importancia tiene en el embarazo el ácido fólico (vitamina B9), porque una deficiencia de este se ha relacionado con la espina bífida (defecto en la fusión de la columna vertebral y a veces prolapso de la médula hacia fuera). Esto trae importantes problemas vesicales, intestinales, debilidad, pérdida de sensibilidad por debajo de la lesión…Se recomienda un aumento en 200µg/día en la gestación y en la lactancia un aumento de 100µg/día para evitar anemias (ya que la leche lleva B9).

Durante todo el embarazo se debe acompañar de suplementos de ácido fólico (desde el 1º mes de la concepción y en los 3 primeros meses del embarazo en forma de medicamento).

La vitamina B1, B2 y B3, al estar aumentada la ingesta de energía, hay que aumentarla 0'1, 0'2 y 2µg/día en la gestación respectivamente, y en la lactancia 0'2, 0'3 y 3µg/día respectivamente.

La vitamina C también es un antioxidante importante y es necesario aumentar su ingesta en 20mg/día en la gestación y 25mg/día en la lactancia. No conviene abusar de esta en el embarazo, porque se ha comprobado que nacían niños con escorbuto porque el feto desarrollaba sistemas para destruir la vitamina C (en madres con exceso).

MINERALES:

Muy importante el Ca, por la formación de los huesos en el niño y por los huesos de la madre, pero además una ingesta adecuada disminuye la incidencia de Preclampsia. Se debe aumentar la ingesta en 600mg/día/gestación y 700mg/día/lactancia.

Una deficiencia de Fe se ha relacionado con un aumento de la incidencia de abortos y también se ha relacionado con niños de bajo peso. En la gestación hay que ingerir 18mg/día (se aumenta relativamente ya que no hay perdidas menstruales). En la lactancia tampoco se aumenta (18mg/día). La leche materna lleva poco Fe pero se absorbe muy bien. Y tanto en la gestación como en la lactancia hay controles periódicos de Fe y la mayor parte siempre necesitan Fe medicamentoso.

El Zn juega un papel muy importante en el desarrollo de las gónadas y en el crecimiento. Se recomienda aumentar la ingesta en 5mg/día/gestación y 10mg/día/lactancia.

El déficit de I (yodo) se ha relacionado con parálisis cerebral y retraso mental. Es importante para el desarrollo de las hormonas tiroideas y a partir de la 10ª semana de gestación ya está formando sus propias hormonas. Hay que aumentar la ingesta en 25µg/día/gestación y 45µg/día/lactancia.

Son muy importantes en la alimentación de la embarazada los lácteos. Se recomienda 1L de leche/día (o ½ L de leche, 1 yogurt y un trozo de queso, por ejemplo).

También se recomiendan unos 350g de verduras, combinando siempre crudas y cocidas (por su contenido en B9), lo mismo de fruta, incluyendo algún cítrico (por su contenido en vitamina C).

Y también es importante el aporte de fibra, ya que en el embarazo suele aparecer estreñimiento.

Y como no, una buena hidratación. No se puede tomar nada de alcohol, ya que atraviesa la placenta y produce microcefalia y retraso en el crecimiento. En la lactancia tampoco.

2. ALIMENTACIÓN INFANTIL:

Muy importante y fundamental (objetivo) conseguir un crecimiento y desarrollo óptimo evitando tanto carencias como excesos. Y desde que el niño es pequeño se intentan evitar enfermedades degenerativas relacionadas con la alimentación.

La Academia Americana de Pediatría distingue varias etapas en la alimentación infantil:

  • Periodo lácteo

  • Periodo de transición

  • Periodo de 1-3 años

  • Periodo a partir de 3 años. Preescolar

  • Periodo a partir de 6 años. Escolar

  • Y Adolescencia

PERIODO LÁCTEO: Se caracteriza porque la leche es el único alimento. Abarca hasta los 4-6 meses. La leche es el primer alimento que la naturaleza ofrece a las crías de los mamíferos. Es el mejor alimento que existe para esa cría. En nuestro caso la leche materna es el mejor alimento que existe para el niño.

Ventajas de la leche materna: Contiene todos los nutrientes que necesita el niño, se adapta a las necesidades del niño, refuerza los lazos de unión entre la madre y el niño y aumenta las defensas del niño. Se dice que los niños alimentados con esta leche tienen muchas menos infecciones y padecen menos alergias (también dicen que hablan antes…).

Consideraciones: Se aconseja que la 1ª tetada se dé en los 30 primeros minutos después del parto, porque las relaciones feto madre van a ser muy intensas y además e prolonga la duración de la lactancia. Se consideran los principales estímulos para la producción de leche materna el contacto del niño con la areola y el estímulo psicológico al verse la madre necesitada por su hijo.

Cuando el niño lo solicite hay que dar el pecho (3-4h) y solo por la noche se recomienda espaciar más las tomas, sobre todo con la finalidad de que la madre descanse.

Con respecto a la duración, se considera que entre 10-12min se vacía la mama, pero se recomienda dejar al niño en la mama unos 20min, porque se considera bueno que el niño juegue con la mama (emocionalmente), y porque la composición de la leche es diferente al principio y al final (la 1ª que sale tiene más contenido en agua, y las últimas gotas de leche son más ricas en grasa y esta es muy importante en el desarrollo del SNC y por otro lado para producir saciedad en el niño).

Hay madres que no quieren o no pueden dar el pecho y en ese caso se recurre a las leches artificiales que se denominan de iniciación (hasta los primeros 6 meses, periodo lácteo) y leche de continuación las que se dan de los 6 meses al primer año (periodo de transición).

Todas estas leches se elaboran siguiendo las normas de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica. Se elaboran a partir de leche de vaca a la que le realizan unas modificaciones para intentar que se parezca lo máximo posible a la leche materna, en cuanto a nutrientes y composición parecida.

Cuando se prepara, es muy importante seguir las normas del fabricante (porque vienen en polvo) para no sobrepasar el grado de desarrollo digestivo y renal del niño. Se elaboran con agua, a Tª corporal en biberón y tetina esterilizadas y el agujero de la tetina ser tal que la leche salga gota a gota.

PERIODO DE TRANSICIÓN: A partir de los 4-6 meses (o 5), la leche ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales del niño. Entonces hay que ir introduciendo poco a poco alimentos en consistencia y cantidad adecuada para no sobrepasar el grado de desarrollo digestivo y renal.

Generalmente, el primer alimento (según pediatras) que se introduce es la papilla de cereales (sin gluten), después se introduce la papilla de frutas (plátano, manzana, pera y zumo de naranja)…Algunos dicen que es mejor empezar de una en una (por si surge algún problema saber cual es). En otros países hasta el primer año no se introduce el zumo de naranja (ya que se considera alérgeno).

Luego después, el puré de verduras (patata, calabacín, zanahoria) y posteriormente se le añade carne blanca (como pollo). Luego se va añadiendo carne roja (ternera, cerdo y finalmente cordero). También se añade la yema de huevo, luego huevo entero, pescado blanco, luego azul, etc…

Si estaba tomando leche de iniciación se sustituye por la de continuación y si toma leche materna, sigue con ella; pero para hacer la papilla de cereales se usa leche artificial. Por eso, antes de pasar a la leche de continuación se le dan 1 o 2 cajas de leche de iniciación.

La leche debe aportar el 50% de las Kcals que recibe el niño. Cuando el niño tiene dientes hay que dárselo todo troceado, para que aprenda a diferenciar los alimento y a masticar.

El gluten hay que introducirlo sobre los 8 meses, pero nunca antes de los 6 (porque se puede provocar una intolerancia al gluten). Es una proteína que se encuentra en el núcleo del trigo, cebada, avena y centeno. El maíz y el arroz no tienen gluten.

Puré de verduras: Hasta los 9 meses no se recomienda meter en los alimentos del niño verduras ricas en nitratos y nitritos (acelgas, espinacas y remolacha) porque se puede producir metahemoglobinemia (la cual provoca hipoxia)

Proteínas: La del pescado se considera alergénica (pescado blanco). El azul se introduce a los 2 años (por su contenido en grasas). El huevo también posee una proteína alergénica, sobre todo la clara más que la yema (a los 9 meses la yema y a los 12 la clara). En cuanto a las legumbres, se introducen al año, pero sin piel, con piel se introduce a partir de los 18-24 meses. Es importante añadir al puré una cucharada de aceite de oliva por el aporte de ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles.

Otros alimentos: Como la fresa y el melocotón se consideran muy alergénicos y no se recomiendan hasta los 2 años. El chocolate no hay que introducirlo antes de los 18 meses, y los frutos secos son peligrosos y alergénicos, pero machacados se pueden dar a partir de los 2 años, y enteros hasta los 3 o 4 años, porque se pueden atragantar.

Es importante espaciar la introducción de un alimento nuevo más de una semana de uno a otro (e incluso 10 días según autores). La papilla de cereales con gluten hay que introducirla primero por la mañana, para observar si existe algún problema con este, pero luego se cambia a las noches (para que el niño descanse mejor, y los padres también).

PERIODO DE 1-3 AÑOS: A partir del año el niño puede realizar 4-5 comidas al día. Se pueden ir introduciendo una ración de verduras crudas en forma de ensalada, la leche de continuación se sustituye por la leche de crecimiento (porque es más rica en Fe y se hace para evitar ferropenia). Desde el año hay que evitar enfermedades degenerativas relacionadas con la alimentación, entonces, ya hay que dar poca sal, poca grasa saturada y poco colesterol.

Muy importante una buena hidratación, porque el niño pierde agua por la transpiración.

A partir de los 2 años, el niño ya se puede incorporar a la alimentación familiar, con lo que hay que optar por estofados poco condimentados (hervidos y a la plancha) y evitar los fritos.

El crecimiento poco a poco se va enlenteciendo, y estos se traduce en una disminución del apetito.

Comportamiento Alimentario: Hay niños que se niegan a probar ciertos alimentos (con lo que hay que tener paciencia). También es frecuente que un día coman una cosa y al siguiente no lo quieran comer.

Hábitos Alimentarios: A partir de los 4 años se consolidan el qué y como comemos (es fundamental predicar con el ejemplo, porque come lo que ve, no lo que le dicen). Muy importante en el desayuno levantar al niño con tiempo y dedicarle lo menos 20min; y muy importante también no comer con la televisión (porque se ha demostrado la génesis de obesidad)

Azúcares Sencillos: Muy importante evitar el consumo excesivo (no deben pasar el 10% de las Kcal totales) y en los niños suele ser muy elevado. También evitar las bolsas de fritos crujientes que se dan como recompensa y entretenimiento a los niños y que contienen mucha sal y grasas saturadas.