Nutrición mineral de la vid

Agricultura. Plantas dicotiledóneas. Vitáceas. Viñedos. Vides. Vitis vinifera. Nutrientes. Crecimiento. Desarrollo. Productividad. Nitrógeno. Fósforo. Potasio. Boro. Zinc. Deficiencias

  • Enviado por: Maria De Los Angeles Avaria
  • Idioma: castellano
  • País: Estados Unidos Estados Unidos
  • 9 páginas

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INTRODUCCION

NUTRICIÓN MINERAL

Se necesitan varios siglos de investigación para comprender el papel que cumplen la luz, el aire y el suelo en la nutrición de las plantas. En este caso nos referiremos en los viñedos.

El 95% de la materia seca de la planta esta constituida por C, O e H, los cuales provienen del aire y del suelo. El resto de la materia seca es el contenido mineral de la planta y es tomado por esta desde el suelo.

En el suelo existen variados elementos, los cuales pueden ser esenciales para la planta o no, los macronutrientes esenciales son: N, P, K, S, Ca y Mg. Los micronutrientes esenciales son los siguientes: Fe, B, Mn, Mo, Cu, Zn y Cl.

La vid tiene necesidades de elementos minerales muy pequeños en comparación con otros cultivos, incluso para rendimientos relativamente elevados. La vid presenta habilidades para adaptarse a suelos de escasa fertilidad, muy superiores a otras plantas, debido a que sus raíces exploran un volumen de suelo y subsuelo importantes.

La disponibilidad de nutrientes en la solución del suelo, en el complejo de intercambio depende de su energía de ligamiento, esto es, la fuerza con que los iones están retenidos. El fosfato tiene una alta energía de ligamiento, por lo que se presentan bajas concentraciones de este en la solución del suelo. Los cationes como el calcio, potasio y magnesio tienen energía de ligamiento intermedio, el sodio y los aniones como cloruro, fosfato, etc. abundan en el suelo por tener fuerza de ligamiento débiles. Los iones hidrogeno e Hidroxilo son de enlaces muy fuertes por lo que el PH es importante para la disponibilidad de nutrientes en el suelo.

FISIOLOGIA DE LA VID

La vid es una planta dicotiledonea, de la familia de las vitaceas, pertenece a la especie Vitis vinifera.

Presenta tallo vivaz y leñoso, es un arbusto trepador, se caracteriza por tener zarcillos opuesto a las hojas, flores pequeñas y regulares y generalmente hermafrodita. Tiene hojas alterna y en general con estipulas. Posee inflorescencia en racimos compuesto, fruto en bayas y semillas de testa dura y gruesa.

Desarrolla hojas sencillas palminervias y generalmente lobuladas.

NITROGENO

El nitrógeno constituye uno de los nutrientes más importantes para el crecimiento, desarrollo y productividad de la vid.

En términos generales los frutales, reaccionan positivamente hasta dosis de 150 a 250 Kg. n/ha, al año. Sin embargo la vid tiene una baja respuesta al nitrógeno.

En estudios realizados en el norte del país, se vio que fertilizaciones superiores a 80 Kg. N/ Ha, no producían beneficios.

Las dosis de nitrógeno deben ser moderadas. En suelos de alta fertilidad o donde el parron manifiesta mucho vigor, es recomendable aplicar dosis bajas (40 Kg N/Ha).

En suelos de fertilidad normal, dosis de 60 - 80 kg. N/ Ha. Solo en suelos de baja fertilidad puede elevarse la dosis 80 - 120 Kg. N/ Ha, siendo aceptable pasar los 160 Kg N/Ha.

Como se vio la fertilización con nitrógeno esta relacionado con las características propias del suelo y también del clima. El medio donde crece la vid, determina en gran medida, la velocidad de aprovechamiento del fertilizante por las raíces o su eventual perdida por lixiviación, fijación en el suelo u otra forma de alteración, lo que reduce su utilización por partes de las plantas.

Por lo tanto, son importantes de considerar, al momento de determinar el fertilizante nitrogenado y la dosis mas adecuada para las condiciones del viñedo. Además de PH, textura y profundidad del suelo. Como también la cantidad y distribución de las lluvias durante el año y las temperaturas del aire y del suelo durante la época de aplicación.

Otros factores que determinan la fertilización son la edad de las plantas, el tipo de cultivar y objetivos de la producción, ya que existen variedades de vid que requieren menor cantidad de nitrógeno, las plantas nuevas, requieren menos nitrógeno que las viejas.

El destino de la producción determina diferencias en el uso del nitrógeno. Así por ejemplo, una uva de mesa es posible que se produzcan alteraciones de calidad por uso excesivo de este elemento, o problemas de color por fertilizaciones tardías o altas dosis.

Por experiencias realizadas se sabe que tod0o el crecimiento primaveral hacia preflor o floración se hace a expensas de reservas movilizadas desde sitios de reserva minimizadas desde sitios de reserva en la parte aérea y raíces, siendo la aplicación de inicio de primavera de baja eficiencia. Por lo tanto, la primera acción debería efectuarse a partir de la floración o inmediatamente antes de esta. Esta época coincide con el primer Peak de cr5ecimiento de raíces. Una segunda época adecuada para la adición de nitrógeno es en la post cosecha, incorporando con riego.

FOSFORO

El fosfato se encuentra en menor concentración en la solución del suelo.

El fósforo lleva a cabo una circulación mas o menos continua en la planta, a través del xilema y del floema, siendo solamente una pequeña cantidad del elemento capturado metabólicamente e incorporado a los compuestos fosforados la forma de entrada es PO4-3

, la forma de transporte es como fosforo inorgánico, las funciones principales son las siguientes:

  • Compuestos fosfatados de alta energía.

  • Fosfolipidos

  • Ac. Nucleicos

FERTILIZACION CON FOSFORO

Si los niveles de reserva están bajos o el nivel peciolar o foliar indica valores menores a 0,15 %, es recomendable aplicar fósforo. Al igual que el nitrógeno, dos buenos periodos son en preflor y post cosecha, aprovechando las etapas de crecimiento radicular más intenso.

POTASIO

No hay una explicación y solución única para cada caso de deficiencia de potasio en el valle de Aconcagua. Han sido varios los factores que llevan a una deficiencia de este elemento.

  • La vid en general es ineficiente para absorber y transportar el potasio hacia las hojas.

  • En el pasado existieron grandes extracciones de potasio del orden de 70 Kg de potasio al año, antiguamente el potasio no estaba incluido en los planes de fertilización y por lo tanto los suelos fueron perdiendo potasio.

  • Experimentos de laboratorio nos demuestra que la capacidad de retener potasio en el suelo y en el subsuelo es alto.

  • En el pasado los parronales eran afectados por los burritos que se comían las raíces de los parronales e impiden la absorción del potasio. Otro de los problemas que se presentan pero que persiste hasta hoy en día es el problema de los nematodos los cuales interfieren en las raíces afectando la absorción de potasio.

  • Otra característica importante del potasio es que esta en una estrecha relación con el agua, esto debido a que el potasio es absorbido por difusión.

Los parronales decaídos presentan en general poco desarrollo de raíces nuevas, poco crecimiento vegetativo, poco follaje, sarmientos débiles, entrenudos cortos, lo que conduce a baja productividad, bayas pequeñas y racimos asoleados.

Creemos que el factor carga tiene gran implicancia en la absorción de potasio, es decir que entre mas carga se le deje a la planta mayor va a ser la cantidad de potasio que la planta va a absorber del suelo. El mayor signo de los parronales decaídos es que presentan un disminuido crecimiento radicular, no tanto en cuanto a su numero, sino que en cuanto a que no aparecen raicillas nuevas. Esto es importante debido que la mayor parte de la absorción de potasio y de los otros nutrientes se realiza por las raíces nuevas o mejor dicho por las raíces que han crecido en esa temporada.

Se hizo una comparación entre parronales decaídos y parronales no decaídos y las conclusiones fueron las siguientes:

  • En el caso del potasio, los niveles de análisis foliar en parrones decaídos son mayores que en parronales no decaídos, no así los otros nutrientes que con el análisis foliar no se puede determinar.

  • El perfil del suelo en parronales decaídos tienen menos potasio que el de los no decaídos.

  • En parronales decaídos tienen menos niveles de potasio que los parronales no decaídos.

Cualquier plan de fertilización puede llegar a ser nulo o muy bajo si los factores como nematodos, perfil del suelo, compactación del suelo, riego, etc. no se están corrigiendo adecuadamente.

FERTILIZACION CON POTASIO

En este caso es conveniente la adición al fertilizante en dos épocas. La primera en preflor, para asegurar una inducción floral para la siguiente temporada

Y la segunda en periodo de crecimiento de bayas de 8 a 10 mm, para asegurar el abastecimiento de potasio en este periodo de alta demanda y a la vez e incluso más importante para potenciar la acumulación de reservas de carbohidratos en la raíz.

La aportación de potasio favorece en gran medida o en particular la acumulación de azucares en las simientes de la vid y la lignificación de los sarmientos, la uva de mesa resulta con la pulpa más dura y sabrosa.

El desequilibrio entre la necesidad y la disponibilidad de potasio causa el enrojecimiento de las hojas que aparece entre junio y julio vides de uva roja.

El 60 % del potasio es absorbido entre la brotación y la floración. En los terrenos volcánicos encontramos una alta cantidad de potasio no así como de fósforo.

BORO Y ZINC

Los nutrientes de potasio y boro de las vides se ven afectados en periodos de sequía, por lo que se recomienda “ sobre todo el boro, el cual para corregir se aplica por vía foliar en floración”.

Mucho de los 13 elementos los proporciona el suelo, sin problemas y los viticultores deben preocuparse fundamentalmente del Nitrógeno, Potasio, Zinc y Boro. Estos nutrientes suelen escasear porque los requerimientos de la planta son superiores al suministro del suelo o bien porque la eficiencia de absorción es baja, toda esta eficiencia puede deberse a problemas radiculares, de aireación del suelo, PH inadecuado, capas calcáreas, etc. Otro factor es el strees hídrico, este ya sea obligado por sequía o utilización como estrategia para disminuir el crecimiento vegetativo y mejorar la calidad vinifera, provoca trastornos nutricionales, en especial déficit de potasio y boro.

Para poder saber como están los niveles de nutrientes en las plantas se realiza “ Análisis foliar”, el cual debe realizarse en la época de flor y de la pinta atraves de uno de los 13 laboratorios que en el país lo practican.

Este elemento en especial esta catalogado como microelemento, porque se aplica en pequeñas cantidades junto con el Zinc, los cuales se aplican unos 200 grs de Zinc al año por hectáreas y unos 50 grs de Boro influyendo directamente en la producción de la vid.

La falta de Zinc genera poca cuaja, y del boro. Los racimos de “ bayas corridas”, es decir, de granos pequeños.

El modo de aplicación es foliar, para llegar con el producto directamente a la zona del fruto; antes de la flor y después de plena flor cuidando de no sobrepasar la dosis para no quemarla.

Estas fumigaciones se pueden complementar con abonos directos a la planta.

Algunos productos recomendables son el:

  • Zinctrac

  • Sulfato de Zinc

  • Bortrax

  • Solubor.

  • Entre otros.

FERTILIZACION DE BORO

La prevención de la carencia de boro se basa ante todo en el suministro al terreno de sales de oro, de borax en particular, en dosis de 50 a 100 KG por Ha. También son eficaces las pulverizaciones a las hojas con soluciones de borato de sodio, que se halla en el comercio en formulaciones ya preparadas para su uso.

TOXICIDAD DE BORO EN VID

En suelos de regiones áridas o semi áridas tienen problema de toxicidad de boro.

En chile se encontraron problemas en el año 1976 en viñedos del Norte chico, específicamente en variedades destinadas a la elaboración de pisco.

La vid es catalogada como una especie sensible a un contenido de boro de 1ppm en extracto de saturación del suelo. Esta relación no se da en suelos de Copiapo donde el contenido de boro excede lo permitido y se cree que la no aparición de síntomas es por su alta tecnificación de riego; “riego por goteo”, sin embargo el tope llega a 4 ppm.

Uno de los grandes suministros de Boro es el agua de riego, entre 0,5 a 2,0 pum de Boro presenta toxicidad, los cuales pueden controlarse por riego por goteo.

La toxicidad de Boro esta asociada a suelos salinos. Un suelo con conductivilidad eléctrica (CE) de 4 mmhos/ cm reduce la productividad en vid en un 10 %.

CONTENIDO DE BORO EN SUELOS DEL VALLE DE COPIAPO, ENERO 1989

SECTOR SUELO

BORO (ppm)

CE (mmhos/cm)

Sin síntomas en hojas

1,3

3,4

Salinos con síntomas en hojas

4,4

13,3

Salinos con síntomas en hojas

7,6

12

Salinos con síntomas en hojas

8,2

12,4

Salinos con síntomas en hojas

11,2

10,4

DEFICIENCIAS

Los desordenes en la vid se manifiestan por cambios de forma, color composición química, desarrollo, muerte de un órgano o muerte de toda la planta.

Los síntomas visibles proveen claves para sus causantes, las deficiencias o los excesos de uno o varios nutrientes.

Si la aparición de los síntomas ocurre en una planta completa o en un viñedo completo, esto ayuda el correcto diagnostico de la deficiencia. El análisis de nutrientes de ciertas partes de la planta tales como pesiolos y hojas, pueden confirmar un desbalance nutricional. Estos datos combinados con la observación de los síntomas, la sensibilidad de la variedad, los métodos culturalmente usados, completan la observación e incrementa la agudeza y significancia del diagnostico.

SINTOMAS DE DEFICIENCIA

NITROGENO (N)

Cuando el nitrógeno es el limitante las hojas pequeñas comienzan a tornarse verde pálido y luego amarillas. Los peciolos y los racimos se tornan rosados a rojos. Cuando se presentan suelos con bajas concentraciones de nitrógeno las hojas marginales se enrollan hacia arriba y se secan.

Aveces aparecen manchas café internervales en las hojas basales y en casos extremos las hojas pueden caer.

Las deficiencias de nitrógeno retardan el crecimiento de los racimos y los granos maduran antes con una carencia en tamaño.

En plantaciones comerciales el síntoma que primero se manifiesta, aparece después de la pinta ya que el nitrógeno se traslada en ese momento, de las hojas cerca de los racimos a los granos.

En épocas de sequía, y algunas heridas en la raíz y el tronco, producen daño mecánico o por parásitos lo que genera que tarde o temprano las hojas crecen con un color verde mas claro lo que se puede confundir con deficiencia de nitrógeno. Las medidas para solucionar las deficiencias deben ser tomadas cuando se sabe con certeza las causas de los síntomas presentes en la planta.

FOSFORO (P)

Poco se sabe acerca de las deficiencias de fósforo en las plantas de vid en terreno. Se sabe que la raíz y las ramas sufren un crecimiento reducido, las hojas son más pequeñas y de verde oscuro.

En deficiencias severas las hojas se tornan rojizas en suelos ácidos se hace presente una deficiencia al fósforo especial, aun cuando existe una buena concentración de fósforo en el suelo. Solo unos pocos experimentos con fósforo han aumentado la cosecha porque fósforo es uno de los nutrientes mayores, debido a que lo aplican reiteradas veces en las operaciones comerciales. Los viñedos viejos pueden presentar una acumulación excesiva de fósforo. Exceso de fósforo produce deficiencia en la absorción de Zn y Fe produciendo una deficiencia de estos nutrientes.

POTASIO (K)

Los síntomas de deficiencia varían con el estado de desarrollo de la planta. Durante el temprano desarrollo de la planta, las hojas se tornan más claras en su color, con unos puntos necroticos en hojas jóvenes.

En climas secos se desarrollan zonas necróticas de distintas formas, tamaños, esporádicamente distribuidas en tejidos internervales. Bajo la exposición a la luz solar. La epidermis pierde su color, una superficie reflectante aparece bajo la cutícula.

En el verano, la superficie de las hojas viejas se torna de café a café oscuro.

En deficiencia de potasio este se puede trasladar de hojas viejas a racimos y granos, si hay deficiencia por varios años el vigor decrece gradualmente. Finalmente produce sólo brotes débiles, enrolladas susceptibles a las heladas.

MAGNESIO (Mg)

La deficiencia de magnesio ocurre con suelos un poco ácidos, con bajo contenido de magnesio, pero no esta limitado a tal situación. Altas aplicaciones de potasio o amonio pueden inducir una deficiencia de magnesio incluso en suelos con buena concentración de este. La deficiencia de magnesio se hace presente antes de la floración con hojas necróticas.

Durante el verano y otoño aparece un amarillo internerval o rojo terminal. La aparición de manchas verde cafesosas son el síntoma mayor.

ASUFRE (S)

El contenido de azufre se encuentra en fertilizantes orgánicos y minerales como en fungicidas que aportan todo el azufré necesario en algunos casos para las vides.

La aplicación de azufre con altas temperaturas puede producir quemaduras en los bordes de las hojas y frutos.

CALCIO (Ca)

La deficiencia de Ca aparece raramente en suelos fuertemente ácido (pH menor que 4,5). Un pequeño borde necrotico aparece primero en las hojas marginales hasta llegar al punto de unión del peciolo, en casos extremos se llega hasta la cubierta de la lamina foliar completa.

El crecimiento de la vid en general es afectada por una deficiencia de Ca. Los racimos en crecimiento se secan partiendo desde la punta.

La incorporación de piedras dolomitricas aumentara el pH en la zona radicular y así enriqueciendo el suelo con Ca y Mg.

FIERRO (Fe)

La deficiencia en hojas verdes produce amarillamiento y clorosis. La pérdida de clorofila comienza en la región intenerval de la hoja. Los márgenes de las hojas muy atacadas por la clorosis se secan lentamente y se enroscan hasta caerse.

Las ramas laterales desarrollan pequeñas manchas rosadas en los internudos. Tiene una clorosis severa a lo largo de la vena principal; la hoja se seca y eventualmente el brote se diseca partiendo de la punta, los brotes rojizos tienen entre nudos delgados que crecen amarillos, este contrasta con las pequeñas hojas deformes. Las flores de los racimos también se tornan amarillas. La deficiencia de fierro es la deficiencia nutricional más difícil de corregir, el mejoramiento de suelos es indispensable para un tratamiento persistente. Las plantas resistentes a clorosis en su mayoría son muy eficientes.

ZINC (Zn)

Las deficiencias de zinc se producen en suelos que no presentan zinc o no están disponibles para la planta. A un alto exceso de fósforo el zinc no esta disponible para la planta, se combina con el fósforo y forma un compuesto insoluble, fosfato de zinc, este no puede ser absorbido por la planta. El exceso de fósforo también produce la inactivación del zinc, especialmente su función específica en la síntesis de auxinas. El primer síntoma de la deficiencia se observa en la floración y en los brotes laterales. Las hojas son más pequeñas, aparecen torcidas hacia arriba, son asimétricas, una mitad es más grande que la otra; la vena principal crece con una curva hacia la mitad menor. En las áreas internervales aparece un color pálido que crece con el tiempo, a lo largo de las venas un borde verde oscuro.

Con una deficiencia severa los brotes crecen lentos y débiles, la maduración de los brotes también es afectada. La parte internerval amarilla muere y la hoja se enrolla en si misma. La intensidad y característica de los síntomas dependen de acuerdo a la variedad. La deficiencia de zinc genera bajas en el rendimiento que pueden llegar a la pérdida total en casos extremos. Los granos quedan más pequeños de lo normal y los racimos no se lignifican lo suficiente lo que genera manchas necróticas.

MANGANESO (Mn)

Se observan suelos alcalinos y arenosos que contienen gran cantidad de humus y en suelos pobres en manganeso. A principios del verano, las hojas en la base de los brotes empiezan a palidecer, un poco después aparecen manchas amarillas poligonales en el tejido internerval, sólo una pequeña parte de los nervios principales y secundarios siguen verdes, cerca del otoño la decoloración de las hojas se torna bronce, las hojas viejas se secan mientras que las hojas jóvenes de los brotes y las hojas laterales permanecen verdes.

Los síntomas son más severos con exposición al sol, el crecimiento de los brotes y de los granos es afectado por la deficiencia de manganeso y la maduración de los racimos es retrasada.

BORO (B)

La deficiencia de boro es una de las enfermedades no parasitarias en las uvas. Se presenta especialmente en suelos fuertemente ácidos, el primer síntoma aparece antes de la floración cerca de los brotes y en la inflorescencia, la parte distal se seca y los racimos florecidos mueren, durante el rápido crecimiento de brotes los internudos se oscurecen y adelgazan en uno o muchos lugares.

Usualmente la parte del brote que es más distal tiende a morir. Durante largos períodos de déficit los internudos caerán uno tras otro, las hojas de tales nódulos tienen peciolos delgados y cortos algunas veces mostrando puntos necróticos. La deficiencia de boro en el verano y otoño puede conducir a una necrosis apical de los brotes primordiales, para que en las próximas temporadas dicho daño produzca brotes cortos, estériles y deformes. La deficiencia de boro afecta el desarrollo de los granos y racimos, si esta afecta después de la floración los granos desarrollan tejido necrótico; también afecta el crecimiento de las raíces las cuales permanecen cortas, delgadas y en nudos.