Nutrición infantil

Alimentación infantil. Consejos. Parte práctica. Enfermedades. Transtornos alimenticios

  • Enviado por: Srllrz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 62 páginas
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ÍNDICE

INTRODUCCIÓN...........................................................................................pág. 3

PARTE TEÓRICA

ALIMENTACIÓN INFANTIL DE O-6 MESES...................................pág. 5

ALIMENTACIÓN INFANTIL DE 6 A 12 MESES.............................pág. 15

ALIMENTACIÓN INFANTIL DE 1 A 2 AÑOS..................................pág. 18

ALIMENTACIÓN INFANTIL DE 2 A 3 AÑOS..................................pág. 22

TRASTORNOS Y ALTERACIONES RELACIONADAS CON LA ALIMENTACIÓN

A-Enfermedades relacionadas con dietas alimenticias..........................pág. 25

B-Trastornos relacionados con enfermedades comunes.......................pág. 31

C-Trastornos relacionados con enfermedades alimenticias.................pág. 36

CONSEJOS ALIMENTICIOS....................................................................pág. 40

PARTE PRÁCTICA

AULA DE O - 1..............................................................................................pág. 42

AULA DE 1 - 2...............................................................................................pág. 47

AULA DE 2 - 3...............................................................................................pág. 53

ASPECTOS COMUNES A TODAS LAS AULAS..................................pág. 57

CONCLUSIÓN............................................................................................pág. 60

BIBLIOGRAFÍA.........................................................................................pág. 62

INTRODUCCIÓN

Este documento es un análisis de la alimentación infantil de 0 a 3 años, el cual nos permite tener una visión más específica para nuestro futuro profesional como Técnico Superior de Educación Infantil, dado que una de sus funciones es asistencial.

Debido a que los niños/ as de 0 a 3 años pasan gran parte del día en la escuela es necesario conocer su evolución alimenticia, para seguidamente organizar cada aula teniendo en cuenta las características de cada etapa.

Para ello, después del análisis comentado anteriormente, se expone una parte práctica la cual consta de cómo se podría organizar una escuela infantil para el momento rutinario como es la situación de la comida.

Esta parte práctica nos ha sido muy útil para conocer más a fondo nuestro papel y el de los niños/ as de 0 a 3 años, al igual que la organización en el momento de la comida dentro de la escuela.

PARTE TEÓRICA

ALIMENTACIÓN INFANTIL DE O-6 MESES

-TIPOS DE LACTANCIA:

Existen tres formas de alimentar a los niños. Este acto de alimentación puede llevarse a cabo de forma natural, a través de la lactancia materna, también puede hacerse mediante diferentes tipos de leche de fórmula o elaborada y por último de forma mixta, es decir, alternando la lactancia materna con la lactancia artificial.

  • Lactancia materna:

  • La lactancia materna es la mejor opción para alimentar al bebé en la primera etapa de la vida. La leche materna es el alimento más equilibrado para el desarrollo del recién nacido, y por sus características físicas asegura una protección antiinfecciosa al lactante. Esta leche contiene todos los elementos que el bebé necesita para desarrollarse de forma sana.

    Además, la alimentación al pecho requiere por parte del niño un esfuerzo que le protege de la sobrealimentación y le ayuda a desarrollar capacidades afectivas por la interrelación madre-hijo en el acto de mamar.

    Durante los primeros días tras el nacimiento del bebé, la leche materna es más amarillenta (calostro) y contiene mayor cantidad de proteínas y sustancias antiinfecciosas; posteriormente aparece la leche madura. Su aspecto puede parecer “aguado” al principio de la toma, ya que es hacia el final de la misma cuando va aumentando su contenido en grasas.

  • Lactancia artificial:

  • La lactancia artificial es la alimentación del lactante mediante leche artificial, que está compuesta por leche de vaca que se modifica para que tenga una composición más apropiada a las necesidades nutritivas del niño, y que cuenta con una composición muy parecida a la de la leche materna.

  • Lactancia mixta:

  • Es otra forma de alimentar al recién nacido cuando la madre no tiene suficiente leche. Se combina la lactancia natural y la artificial. Esta lactancia puede hacerse de tres formas:

    a) COINCIDENTE: Hacer una toma de biberón detrás de todas las tomas.

    b) ALTERNAMENTE: Una toma si y otra no, biberón pecho.

    c) ESPORÁDICA: Solamente en la toma que necesite ayuda.

    Puede darse el caso de que al cabo de unos meses de alimentar al bebé con leche materna, la madre tenga una insuficiente producción de leche (hipogaláctia) o simplemente por algún problema de tipo psicológico que le impida dar la cantidad de leche necesaria. Por esta u otras razones, es necesario añadir leche de fórmula en alguna toma del día.

    La lactancia mixta es difícil de mantener durante un largo periodo de tiempo, ya que el bebé prefiere la tetina del biberón por la facilidad con la que puede succionar el alimento y esto hace que incluso pueda llegar a rechazar el pecho… Además, la falta de estimulación en los pechos por la succión del bebé hace que cada vez la producción de leche sea menor.

    -TIPOS DE LECHE:

    Las leches adaptadas, son preparadas que se obtienen a partir de leche de vaca modificándola para que cubran las necesidades nutritivas del bebé en los primeros años de su vida. Su composición debe ser lo más parecida posible a la leche materna.

    Aunque las leches maternas no son todas iguales ni las necesidades de los niños las mismas, se han establecido unas recomendaciones para la composición de las leches adaptadas basándose en la composición media de la leche.

  • Leche de inicio:

  • Son las preparaciones destinadas a los lactantes de 0 a 6 meses, en los que la leche debe cubrir todas las necesidades nutritivas para el correcto desarrollo y es la única fuente de alimentación del bebé.

    La leche de vaca que se utiliza para su elaboración pasa por una serie de modificaciones para adecuarla al recién nacido. Los principales cambios se basan en disminuir la concentración de proteínas, sustituir parte de la grasa láctea por grasa vegetal y adicionar lactosa y vitaminas.

    Entre sus propiedades está el aporte de kilocalorías que va desde los 65 a 70 kcal por cada 100 ml, el contenido de proteínas de hidrato de carbono y de grasas adecuadas para la nutrición del bebé.

    Normalmente estas leches se presentan en polvo. Es muy importante reconstituir las leches con las medidas incluidas en los tarros, y siempre utilizar las medidas rasas para evitar situaciones de deshidratación o sobrealimentación.

    2-Leche de continuación:

    Son las preparaciones destinadas a los lactantes a partir del 5-6 mes hasta el año de edad. Durante este período de tiempo la leche sigue siendo el alimento principal de la dieta del bebé, ya que cubre al menos el 50% de las calorías diarias que necesita.

    La leche de continuación forma parte de una alimentación mixta en la que los nutrientes también son aportados por otros alimentos que se introducen en la dieta paulatinamente (frutas, cereales sin gluten, verduras, etc.). Aunque la alimentación sea mixta, se debe mantener la ingesta de 500 ml. de leche al día.

    La leche de vaca que se utiliza para su elaboración pasa por una serie de modificaciones para adecuarla al bebé. Los principales cambios se basan en suplementar la leche con hierro, disminuir la concentración de proteínas, sustituir parte de la grasa láctea por grasa vegetal y adicionar lactosa y vitaminas.

    3-Leches especiales: También hay leches especiales que ayudan a la salud del pequeño en los casos de intolerancia a algunos de sus componentes o deficiencias nutricionales como en los casos de los bebés prematuros.

    Son leches infantiles derivadas de la leche de vaca, en las que la lactosa se ha sustituido por otro tipo de Hidrato de Carbono.

    Están indicadas en lactantes y niños pequeños en los que exista una deficiencia de la enzima lactasa. Esto puede ocurrir por una deficiencia genética o como consecuencia de una diarrea crónica o aguda (gastroenteritis).

    VENTAJAS E INCONVENIENTES

    La leche materna es el mejor alimento que se le puede dar a un recién nacido, pero para aquellas mujeres que no puedan amamantar o deciden no hacerlo, las leches infantiles son una buena alternativa. Si se alimenta al bebé con una leche artificial, las necesidades nutricionales del bebé estarán colmadas. Después de todo, independientemente de que se alimente con leche materna o con leche artificial, las tomas siempre serán un momento de gran conexión e intimidad entre la madre y el pequeño.

    Leche materna:

    Ventajas:

    • Es más fácil de digerir. Las proteínas presentes en la leche materna son fundamentalmente suero fácilmente digerible. Lo mismo ocurre con los hidratos de carbono (lactosa) y las grasas presentes en la misma.

    • La leche esta siempre fresca y a una temperatura adecuada para el bebé.

    • La leche materna contiene anticuerpos que protegen al bebé. El calostro y la leche materna contienen anticuerpos que ayudan al bebé a luchar contra las enfermedades comunes de la infancia y a recuperarse de ellas mejor. De hecho, los bebés alimentados al pecho tienen menos otitis, diarreas y enfermedades alérgicas.

    • Se adapta a los cambios del bebé. Lo mejor de la leche materna es que cambia en función de las necesidades nutricionales del bebé. Desde el calostro (rico en proteínas, vitaminas y minerales) hasta leche con mayor contenido en grasas que favorece el crecimiento y la ganancia de peso, cuando el bebé tiene más de 4 meses. Su composición también va variando ligeramente a lo largo de la toma. Al principio es ligera y al final cremosa y grasa, lo que hace que el bebé al principio sacie su sed y al final su apetito.

    • Es un sistema biológico que aporta nutrientes en la cantidad y calidad que el lactante necesita.

    • El volumen que el niño ingiere es el que en realidad necesita y no superior.

    • Actúa previniendo enfermedades propias de la edad adulta (obesidad, arteriosclerosis...) y propias de la infancia (diarrea, otitis, catarros, bronquiolitis, bronquitis, neumonía...). Son más comunes porque durante el primer año sus defensas no están completamente desarrolladas. Lo mismo sucede con los problemas de tipo inmunológico (alergias, asma, leucemia, diabetes...).

    • La lactancia natural crea unos lazos especiales entre la madre y su bebé. Durante la lactancia, el bebé se encuentra muy cerca de la madre y es ese contacto físico el que le está satisfaciendo sus necesidades nutricionales. El lazo afectivo madre-hijo tiene en este momento su máxima expresión.

    Desventajas:

    A pesar de ser la mejor forma de alimentar a un bebé, la lactancia materna también puede acarrear algunas preocupaciones.

    • La principal desventaja es que el niño en la lactancia natural depende únicamente de la madre por lo que solo ella puede alimentarlo.

    Leche artificial:

    Ventajas:

    • Se puede comprobar cuánto ha tomado el niño.

    • La leche artificial es relativamente constante en su composición.

    • La madre y el padre pueden relevarse mutuamente con las comidas.

    • Las leches infantiles comercializadas son una alternativa nutritiva a la leche materna y hasta contienen hierro. Fabricada en condiciones de esterilidad, las leches artificiales intentan reproducir en la medida de lo posible las propiedades y composición de la leche materna, utilizando una compleja combinación de proteínas, azucares, grasas y vitaminas.

    Desventajas:

    • El riñón del bebé no esta preparado para asimilar la excesiva cantidad de proteínas que la leche artificial aporta, por lo que es necesario seguir cuidadosamente las instrucciones de dilución de los polvos.

    • No es un producto estéril, que corre el riesgo de ser contaminado en mitad del proceso de fabricación.

    • No aporta las defensas naturales (inmunoglobulinas) de la madre.

    • La leche artificial es un alimento altamente alergénico.

    • El equilibrio de los nutrientes que componen la leche artificial no es como el materno, por lo que las curvas de crecimiento son diferentes, lo que da lugar a errores de interpretación de las gráficas de crecimiento (percentiles).

    • Se reduce el contacto afectivo entre madre e hijo.

    • Carece de anticuerpos.

    PREPARACIÓN DE UN BIBERÓN Y PAPILLA:

    Biberón:

    Es recomendable poner primero el agua al nivel deseado y luego añadir las medidas de leche correspondientes. Al revés llevaría menos agua de la debida y, por tanto, no es correcto disolver la leche en un poco de agua caliente y añadir luego la restante hasta alcanzar el volumen previsto, aunque eso vaya muy bien para evitar que se formen grumos. La preparación del agua y cazos rasos de la leche es de vital importancia. Por cada 33cc de agua se añadirá un cazo de leche raso.

    1º) Lavar bien el biberón, tetina y la rosca hasta que no quede ningún residuo anterior del alimento.

    2º) Hervir durante cinco minutos, secarlo y conservarlo tapado hasta el momento de usarlo.

    3º) En el momento de usar el agua, existen dos opciones:

    Usar agua mineral y calentarla.

    Hervir agua potable durante cinco minutos y dejarla entibiar.

    Evitar el uso del microondas para calentar el agua.

    4º) Verter la mitad del volumen de agua hervida tibia a preparar, en el biberón.

    5º) Abrir el envase de leche en polvo y llenar a ras la medida dosificadora. Usar la que viene adjunta al tarro, nunca intercambiar con las de envases de otro tipo de leches o de preparados de distintas marcas.

    6º) Rasar la medida dosificadora y comprimir el polvo, con el revés de un cuchillo seco y limpio.

    7º) Verter el polvo en el biberón según las proporciones recomendadas por su medico, pediatra o seguir las instrucciones reflejadas en el producto.

    8º) Tapar bien el biberón con el disco protector, enroscar la rosca y para deshacer los grumos comenzar a agitar energéticamente el biberón todo el tiempo que haga falta.

    Papilla:

    Tras cumplir el cuarto mes de vida, los bebés ya están preparados para introducir la papilla de frutas en su alimentación, lo que representa el aporte de vitaminas naturales y fibra.

    Es importante destacar que la introducción de frutas se irá haciendo de forma gradual y progresiva, para evitar posibles reacciones alérgicas y para que el bebé se valla acostumbrando, aunque la introducción de otras frutas no es aconsejable durante el primer año de vida por las posibles reacciones alérgicas.

    Es aconsejable escoger las frutas maduras para una mejor digestión. Se puede escalfar la fruta en agua hirviendo durante 1-2 minutos para mejorar el gusto en niños reacios a tomar fruta.

    1º) Lavar previamente las piezas de fruta antes de pelarlas.

    2º) Una vez lavadas, trocearlas sacando el corazón.

    3º) Pasar todo por la batidora y enseguida administrar la papilla al bebé para no perder los aportes vitamínicos.

    4º) Se podrán añadir 2-3 cucharadas de cereales sin gluten (hasta el 6º mes cumplido) y con gluten (a partir del 6º mes), según el gusto del bebé.

    MÉTODOS DE ESTERILIZACIÓN:

    Para la correcta preparación de un biberón, es necesario que éste se encuentre correctamente esterilizado, y es necesario que se haga diariamente. Esto debe hacerse como mínimo hasta que el recién nacido tenga 4 meses.

    Esterilizar el biberón resulta conveniente para eliminar los gérmenes potencialmente nocivos, sobre todo durante los primeros 3 o 4 meses de vida, más allá no es necesario. De hecho a partir de los 4 o 5 meses esterilizar el biberón pierde todo el sentido pues el bebé tenderá a llevarse a la boca casi cualquier cosa que pueda agarrar.

    En primer lugar lo mejor es que cada biberón sea consumido inmediatamente después de haberlo preparado, y si sobra algo de leche no debería guardarse para otra vez pues existe el riesgo de que se estropee, o se contamine.

    Conviene que el biberón sea de un material transparente de modo que podamos ver fácilmente si queda algo de suciedad en su interior.

    Hay varias formas de esterilizar el biberón y la tetina:

  • En caliente: Lo más fácil y que además está al alcance de todos es la esterilización mediante el calor. En una olla llena de agua colocar el biberón, tetina, tapas etc... y mantenerlos en ebullición por lo menos durante 20 minutos. La tetina no necesita mantenerse tanto tiempo; con 10 minutos sería adecuado.

  • En frío: También existe la esterilización en frío, que es muy práctica y segura. Se utilizan pastillas o líquidos desinfectantes que se venden en las farmacias. Se llena un recipiente con agua fría, se agrega el producto de acuerdo a las indicaciones del fabricante, se colocan todos los utensilios, se tapa y se deja el tiempo indicado, que en este caso es de media hora a una hora, después se escurre y enjuaga con agua hervida.

  • Esterilizador eléctrico: Existen esterilizadores eléctricos especiales para biberones que son cómodos y de fácil manejo. Funciona con vapor de agua, se pueden introducir todos los accesorios a la vez y hay distintos tamaños para esterilizar varios biberones a la vez.

  • Esterilizadores para el microondas: También pueden esterilizarse en microondas con equipos especiales que esterilizan mediante el vapor que se forma dentro del recipiente. En estos casos se debe seguir con cuidado las indicaciones del fabricante. Este método permite también introducir todos los accesorios juntos en un recipiente con agua, y en menos de 10 minutos esterilizar todo el material.

  • Hay que tener cuidado con lo que usamos para secar el biberón tras su esterilización, pues si utilizamos cualquier trapo de cocina de uso diario se perderá completamente el efecto.

    Tras la limpieza los biberones deberán guardarse en algún recipiente cerrado, o incluso en la nevera para evitar que se depositen gérmenes.

    CANTIDAD Y FRECUENCIA DE TOMAS:

    EDAD DEL BEBÉ

    Nº DE TOMAS

    CANTIDAD

    0-15 días

    7-8 tomas

    Pecho o leche de inicio: 30-90 ml./toma

    15-30 días

    6-7 tomas

    90-120 ml./toma

    2 meses

    6-7 tomas

    120-150 ml./toma

    3 meses

    5-7 tomas

    120-180 ml./toma

    4 meses

    6 tomas

    150-180 ml./toma

    5 meses

    5 tomas

    150-180 ml./toma

    5 meses y medio

    5 tomas

    Desayuno: 2-3 cacitos de papilla de cereales sin gluten.

    Media mañana y comida: leche.

    Merienda: papilla de frutas con medio plátano, zumo de naranja, pera, manzana....

    (Espaciar 1-2 semanas introducción de fruta)

    Cena: 2-3 cacitos de cereales sin gluten, hasta espesar (un cazo por 50 ml. de agua)

    6 meses

    4-5 tomas (leche de continuación)

    Desayuno: papilla de cereales sin gluten.

    Media mañana y comida: Leche de continuación.

    Merienda: papilla de frutas.

    Cena: papilla de cereales sin gluten.

    Cambios en la alimentación:

    Se hará siempre gradualmente, teniendo en cuenta que hay que hacerla, en primer lugar, en casa, seguidamente, en la escuela infantil de forma paralela. Por tanto se precisa planificación conjunta entre padres y educadores/as que contemplen las necesidades del niño y la manera de facilitar los pequeños cambios en la alimentación que les ayudarán en su crecimiento.

    POSTURAS QUE SE DEBEN ADOPTAR A LA HORA DE ALIMENTAR AL NIÑO/ A:

    - Posición y agarre del niño al pecho:

    Madre y niño, independientemente de la postura que se adopte (sentada, echada...), deberían estar cómodos y muy juntos, preferiblemente con todo el cuerpo del niño en contacto con el de la madre.

    Una mala posición puede ser la responsable de molestias y dolores de espalda.

    El agarre se facilita colocando al bebé girado hacia la madre, con su cabeza y cuerpo en línea recta, sin tener el cuello torcido o excesivamente flexionado o extendido, con la cara mirando hacia el pecho y la nariz frente al pezón. En posición sentada, es conveniente que la madre mantenga la espalda recta y las rodillas ligeramente elevadas, con la cabeza del niño apoyada en su antebrazo, no en el hueco del codo. Es útil dar también apoyo a las nalgas del niño y no solo a su espalda.

    - Forma de dar el biberón:

    Es importante la relación afectiva entre el niño/a y el adulto, por eso la persona que del biberón al niño/a tiene que estar sentada y cómoda, con el brazo apoyado para mantener la cabeza del niño.

    El biberón se debe colocar verticalmente y dejando que el niño vaya a su ritmo. Hay que estar pendiente de que la tetina esté siempre llena de leche para evitar que al niño le entren gases.

    Dado que hay tetinas con orificios regulados se debe tener en cuenta la edad del niño/a y sus necesidades alimenticias.

    Cuando termine de tomar el biberón, se retira. A continuación se coge al niño/a en brazos, apoyando su estómago en el hombro para que eche el aire.

    A partir de los seis meses el niño/a ya se mantiene sentado por lo que se le puede dar de comer en trona pero esto se comentará más en la siguiente etapa.

    INTRODUCCIÓN DE ALIMENTOS:

    Progresivamente, y una vez que el niño abandona la lactancia exclusiva (alrededor de los 3-4 meses), sus necesidades en vitaminas, minerales y sustancias orgánicas se hacen cada vez mayores. El niño comienza a tomar una alimentación complementaria, pero de esto se analizará con mayor detalle en las siguientes etapas.

    Generalmente a los 5 meses se empieza con la papilla utilizando el biberón, al principio. Se modificará el agujero de la tetina al ya que la textura es más espesa.

    Se empezará también a experimentar con la cuchara; lo más conveniente es alternar el biberón y la cuchara, no dejar el biberón de golpe.

    El educador/a ha de tener en cuenta que los cambios que se introducen en la alimentación del niño/a no pueden efectuarse de forma brusca, sino gradual y lentamente a efectos de conseguir una buena adaptación y que la misma sea el resultado de experiencias placenteras.

    A los 4-5 meses se pueden iniciar alguna toma con cuchara, y se le puede ofrecer los primeros alimentos dulces (zumos, papillas). Es en este tiempo cuando el bebé empieza a digerir alimentos más sólidos.

    A los pocos días de haber empezado con la papilla de frutas, se podrán añadir una o dos biberones al día con unas cucharaditas de harina sin gluten. El gluten es una proteína vegetal que contiene cereales como el trigo, avena, cebada y centeno.

    De los 5 a los 5 meses y medio de edad, se inicia la primera papilla salada en la alimentación del bebé que consiste en un puré de verduras con pollo, para ir aumentando en los siguientes días hasta los 100-120 gramos. También, en este periodo, comenzaremos con las frutas en la merienda (pera, manzana, plátano, naranja...). Las frutas deben darse frescas y elegir las de la estación, para ofrecérselas batidas.

    Paralelamente se va reduciendo el número de tomas por día y se puede cambiar la fórmula de inicio por una leche de continuación. Una vez cumplido el 6º mes de vida se amplia la variedad de harina escogiéndose entre las que contienen gluten.

    La alimentación complementaria no debe introducirse antes del cuarto mes, ni después del sexto y se deben introducir los alimentos de uno en uno y en pequeñas cantidades, dejando pasar de 7 a 10 días entre cada alimento nuevo, para que el bebé se vaya acostumbrando y para observar la aparición de posibles intolerancias o alergias alimentarias. Si rechaza el alimento nuevo, conviene esperar unos días para introducirlo de nuevo. Nunca forzarlo a comer.

    Se deben evitar al principio las frutas alergénicas: melocotón, fresas, frambuesas, moras. No debe añadirse azúcar, miel o leche condensada. Tampoco se debe calentar la fruta ya que pierde vitaminas, y tampoco se deben dar en biberón ya que corremos el riesgo de que aparezcan las caries del biberón.

    NECESIDADES NUTRICIONALES DEL BEBÉ:

    Para establecer las necesidades nutricionales es necesario partir de la edad, peso, características generales y de la capacidad del niño para transformar los alimentos.

  • Nutrientes esenciales: son aquellos que el organismo no puede sintetizar, y los va a precisar para su normalidad.

  • Nutrientes no esenciales: son aquellos que el organismo puede sintetizar a partir de otros alimentos.

  • Requerimientos: cantidades de nutrientes que necesita el niño para mantener un estado óptimo. Los requerimientos van a ser diferentes para cada niño, y van a depender de las necesidades básicas, del mantenimiento de la temperatura, del crecimiento y de la actividad física que realice.

  • Ingesta aconsejada: cantidad mínima de un nutriente, y que debe ser suficiente para cubrir las necesidades del niño.

  • Necesidades de agua.

    El agua va a ser el principal componente del organismo del recién nacido. Estos requerimientos de agua van a ser superiores que en otros momentos de la vida. Oscila entre el 75-80% del peso corporal. Las necesidades de agua dependen del consumo de calorías, de lo que se llaman pérdidas insensibles, y de la densidad que tenga la orina.

    Necesidades calóricas.

    La cantidad de energía que requiere el recién nacido para su crecimiento durante el primer año de vida va a ser muy elevada, debiendo a que ha de ser suficiente para mantener un metabolismo basal correcto. De tal forma que un recién nacido tiene unas necesidades de entre 70-120 Kcal./Kg. al día.

    Necesidades proteicas. Las proteínas están formadas por aminoácidos esenciales, que son 8 en total. Tienen la consideración de esenciales porque el organismo es incapaz de sintetizarlos:

    No solamente forman parte de la nutrición, sino que forman cadenas muy importantes para el organismo.

    Los aminoácidos no esenciales son los que sí se pueden sintetizar, y proceden de otros compuestos de la dieta, y por tanto no van a ser necesarios para administrarlos como suplemento. La función que van a tener las proteínas referente a la alimentación es fundamentalmente plástica (son capaces de formar tejidos), y van a constituir el 20% del peso corporal.

    Necesidades lipídicas.

    La mayor parte de las grasa naturales están formadas por triglicéridos, el 95% lo constituyen los ácidos grasos combinados con glicerol, y el resto (5%) está formado por ácidos grasos monoglicéridos, ácidos grasos libres, colesterol, diglicéridos y fosfolípidos. La cantidad de lípidos que se recomienda aportar es del 20-25%. Las grasas van a ser:

  • De cadena larga, cuya absorción es lenta.

  • De cadena media, con absorción rápida.

  • De cadena corta, que se absorben con mayor rapidez pero que tienen escaso valor calórico.

  • Necesidades de Hidratos de Carbono.

    Se aportan con la dieta mediante monosacáridos, disacáridos y polisacáridos. Los di y polisacáridos se van a transformar en monosacáridos por la acción de la amilasa pancreática. Es el principal administrador de energía, y cuando esos hidratos de carbono faltan, el organismo los obtiene de las proteínas y las grasas. La cantidad a aportar sería entre 8-12 gr/ 100 Kcal.

    Aporte de vitaminas

  • Liposolubles (A, D, E, K), necesitan para su absorción la presencia de grasas suficientes en la dieta.

  • Hidrosolubles (C, B, riboflavina, niacina, B6, ácido fólico, B12, biotina, ácido pantoténico), como hay suficiente cantidad de agua las hidroliza perfectamente.

  • Aporte de minerales.

    Los minerales son muy importantes por su función plástica, y son reguladores. Forman parte de la estructura de algunos tejidos (hueso) y que con una dieta equilibrada sería suficiente para mantener un aporte mineral ideal.

    Técnicas de alimentación con Leche de Fórmula.

    Los alimentos infantiles se van a preparar con leche de vaca modificada.

    La cantidad de proteínas y residuos orgánicos deben ser muy similares a las de la lactancia materna.

    Las grasas saturadas deben ser sustituidas por ácidos grasos vegetales, y normalmente con grasas de tipo insaturado.

    La concentración de lactosa en la leche de vaca es menor que en la lactancia materna, por lo que hay que aportar mayor cantidad y suplementarlo con vitaminas y minerales, y aún así sigue teniendo diferencias.

    ALIMENTACIÓN INFANTIL DE 6 A 12 MESES

    INCORPORACIÓN DE NUEVOS ALIMENTOS

    La leche como alimento único a partir de los seis meses no proporciona la energía y nutrientes que precisa el lactante a partir de esta edad, y además como sus funciones digestivas han madurado, se debe incluir una alimentación complementaria, siguiendo unas normas regladas.

    Se recomienda introducir nuevos alimentos más allá de los 6 meses por que la falta de diversificación es motivo frecuente de anorexia, en caso de no ser así, se desaprovecha una época muy válida para la educación del gusto y la adaptación progresiva a una alimentación equilibrada, variada y suficiente.

    Al ir haciéndose mayor, se irá disminuyendo el número de tomas, de forma que de las 6 -8 veces al día que suele alimentarse al empezar la lactancia, pasará progresivamente a las 4 - 5 tomas en la segunda mitad del primer año. Ello no debe comprometer el aporte total de leche (materna, de fórmula o productos lácteos equivalentes), que debe mantenerse por encima del medio litro al día.

    Nuevos alimentos

    • Los cereales:

    A pesar de que los cereales ya se introdujeron en la etapa anterior, se deben volver a mencionar ya que a los 9 meses se introducen los cereales con gluten, que no se han introducido hasta ahora para evitar cuadros de celiaquía.

    • Las frutas

    Después de los cereales, suele ser el segundo alimento que se incorpora. Se empezará a partir de los 4 o 6 meses con una papilla de frutas por su aporte vitamínico, nunca sustituyendo a una toma de leche, sino complementándola. Se deben emplear frutas variadas (naranja, manzana, uva, pera, ciruela...) para educar el gusto, y es preferible evitar las más alergénicas como la fresa y el melocotón. Suelen introducirse después de ser conseguida la aceptación de los cereales, aunque puede hacerse al revés, primero la fruta y después los cereales.

    • Las verduras y patatas

    Se irán introduciendo a partir de los 6 meses, una vez toleradas las papillas de cereales y frutas, buscando su aporte de sales minerales. Se deben evitar al principio las verduras con alto contenido en nitritos, como remolacha, espinacas, acelgas y nabos, y decantarse por patatas, judías verdes, calabacín, etc. Para más tarde introducir las demás. Al inicio se recomienda evitar las verduras flatulentas (col, coliflor, nabo...) o muy aromáticas (ajo, espárragos...)

    • Carnes

    Una vez que tolera el puré de verduras se introduce la carne, preferiblemente se empieza por las menos grasas, como el pollo y nunca antes de los seis meses, en una cantidad de 10 - 15 gramos por día y aumentado 10 - 15 gramos por mes, máximo de 40 a 50 ramos, mezclada y batida la carne con las verduras. Posteriormente se introduce la ternera y el cordero. Aportan proteínas de alto valor biológico, lípidos, hierro, cinc y ciertas vitaminas. Las vísceras (hígado, sesos...) no tienen ventajas sobre la carne magra y aportan exceso de colesterol y grasa saturada.

    • Pescados

    Nunca se deben introducir antes de los nueve meses, debido a su mayor capacidad de provocar alergias. A partir de esta edad, el pescado puede sustituir alguna toma de carne. Es conveniente empezar por pescados blancos (merluza, lenguado, gallo...) y después continuar con pescados azules (chicharro, sardinas, anchoas...)

    • Huevos

    Se introducirá primero la yema cocida sobre el noveno mes; inicialmente un cuarto, la semana siguiente media y al mes entera, añadida al puré del medio día, para tomar el huevo entero ( con la clara) hacia los 12 meses. Puede sustituir a la carne, tomando 2 - 3 unidades a la semana.

    La yema es buena fuente de grasas, ácidos grasos esenciales, vitamina A, D y hierro.

    La clara aporta principalmente proteínas de alto valor biológico, pero entre ella se encuentra la ovo albúmina, con gran capacidad de provocar alergias.

    • Agua

    Mientras el lactante recibe sólo leche materna o fórmula adaptada, no suele requerir líquidos adicionales, salvo en situaciones extremas de calor o pérdidas aumentadas. Por el contrario, cuando se introduce una alimentación complementaria al suponer ésta una mayor carga renal de solutos, no basta con los líquidos aportados por la leche y otros alimentos, y se debe ofrecer al niño agua con frecuencia.

    LA FORMA DE DAR DE COMER:

    A los seis o siete meses de edad en la que el niño se mantiene sentado, la comida se le ofrece en la trona o porta bebés. La trona permite colocarse a la altura de los demás, vivir con los otros una experiencia común, satisface su creciente deseo de socialización y le sirve de estímulo para aprender con más rapidez.

    A los ocho o nueve meses, teniendo el niño una cierta capacidad de absorción de los alimentos más sólidos y dado que comienza a masticar aunque con mucha dificultad, además de la dieta correspondiente, se le puede dar una corteza de pan o galleta para que vaya ejercitando la masticación.

    A los diez meses se le ofrece la cuchara para que intente llevarse algo a la boca e inicie por sí solo el gesto de comer con utensilios. La capacidad de masticar se sitúa alrededor de los once meses, por lo que conviene ir introduciendo nuevas texturas en la alimentación.

    Esta dependencia conlleva un nivel de relación - comunicación del niño con el adulto de máxima importancia, en tanto se está cimentando la base de toda relación posterior.

    La manera que adopte el educador de comunicarse con la mirada, con el gesto, la forma de cogerle para ofrecerle alimento, favorecen la relación afectiva entre ambos y es la muestra inicial de intercambio social y afectivo, por ello es muy importante que sea siempre la misma persona quien le ofrezca el alimento al niño y no se delegue esta función en otro educador, de esta forma reducimos también al mínimo de los esfuerzos de adaptación que se piden al niño y a la niña.

    El paso del biberón a la cuchara

    Se alterna la comida que empieza a darse con cuchara, con la comida del biberón asegurando así al niño/a la satisfacción de la necesidad de succión.

    En un principio, la cuchara se introduce, normalmente, con alimentos dulces líquidos, como zumos de fruta, leche y más adelante con papillas más espesas y purés.

    Para la introducción de cambios de alimentación es preciso remarcar los criterios generales de flexibilidad, ambiente físico y humano tranquilo y una cuidada preparación y presentación de los alimentos.

    CANTIDAD, NÚMERO Y DISTRIBUCIÓN DE TOMAS

    EDAD DEL BEBÉ

    Nº DE TOMAS Y CANTIDAD

    DISTRIBUCIÓN DE TOMAS Y CANTIDAD

    6 meses y medio

    4 o 5 tomas (a partir de este momento tiene que tomar un mínimo de medio litro de leche al día.)

    Dar agua entre horas.

    Desayuno: Papilla de cereales sin gluten

    Media mañana: Pecho o fórmula de continuación

    Comida: Puré de verdura con patata, zanahoria y chorrito de aceite de oliva, sin sal. Después se puede dar pecho o biberón de fórmula disminuyendo la cantidad a medida que tome más puré.

    Merienda: Papilla de frutas

    Cena: Papilla de cereales sin gluten

    7 meses

    4 tomas.

    Dar agua entre horas.

    Desayuno: Papilla de cereales sin gluten.

    Comida: Añadir 40 - 50 gr. de carne magra al puré de verdura

    Merienda: Papilla de frutas.

    Cena: Papilla de cereales

    8 meses

    4 tomas.

    Dar agua entre horas.

    Desayuno: Papilla de cereales con gluten. Se pueden dar galletas y pan. Hacer prueba de tolerancia al gluten primero.

    Comida: Puré de verdura con carne.

    Merienda: Papilla de fruta.

    Cena: Papilla de cereales.

    10 meses

    4 tomas.

    Dar agua entre horas.

    Desayuno: Papillas de cereales con gluten.

    Comida: Puré de verdura con carne o pescado.

    Merienda: Papilla de fruta

    Cena: Papilla de cereales con gluten

    10 meses y medio

    4 tomas.

    Dar agua entre horas.

    Desayuno: Papilla de cereales con gluten.

    Comida: Puré de verdura con carne o pescado o yema de huevo cocida

    Merienda: Papilla de frutas

    Cena: Papilla de cereales con gluten

    12 meses

    4 tomas.

    Beber alrededor de litro y medio al día.

    Desayuno: Papilla de cereales con gluten.

    Comida: Puré de verdura con carne, pescado o huevo.

    Merienda: Papilla de frutas o yogurt natural o queso fresco.

    Cena: Papilla de cereales o sémola de trigo o sopa de fideos.

    ALIMENTACIÓN INFANTIL DE 1 A 2 AÑOS

    INCORPORACIÓN DE ALIMENTOS:

    -Introducción:

    Antes o después los niños/as muestran interés por la comida de los adultos, probar nuevos sabores y texturas se convierte en una experiencia sensorial única y en una oportunidad de aprendizaje y de esta manera el niño/a puede participar en su alimentación de forma activa y participativa; no se debe olvidar que el niño/a necesita aprender la mecánica de la alimentación para hacerse autosuficiente respecto del acto de comer.

    Se debe mencionar además que en esta etapa su alimentación evoluciona mucho, ya que su sistema digestivo ha madurado lo suficiente como para aceptar una gran variedad de nuevos alimentos, pero además se debe hacer referencia a los cambios que se han ido produciendo en él también a nivel de dentición debido a que aparecen los primeros molares lo que permite a los niños/as tomar una alimentación con mayor consistencia, por lo que se deben introducir en su dieta alimentos troceados para que ejercite su mandíbula.

    A partir de los doce meses (como se comentaba anteriormente) se deben ir introduciendo alimentos con una textura más gruesa para ir acostumbrando al niño/a a alimentos troceados. Para empezar, se ofrecerán alimentos aplastados con el tenedor para ir cambiando a un troceado pequeño, aunque depende de cada niño/a y su rapidez en el aprendizaje de la masticación, (se pretende que a los dieciocho meses sea capaz de comer alimentos troceados).

    Hacia los trece meses, se puede ir habituando a la comida adulta y cada vez se trocearán menos los alimentos para que ejercite la masticación.

    -Alimentos nuevos:

    • Los cereales

    Se deben tomar cereales de cocción (copos de avena, copos de cinco cereales) que esporádicamente pueden sustituir la papilla de la mañana.

    • Las frutas

    Las frutas que toma son las mismas que la etapa anterior, sin embargo, otras todavía no las podrá tomar hasta cumplir los dos años como fresas melocotones y kiwis.

    • Las verduras y patatas

    Aunque ya casi toma todas las verduras, hasta casi los dos años se deben evitar el nabo, la remolacha, la alcachofa, las espinacas y la coliflor.

    • Carnes

    El niño/a puede empezar a tomar vísceras, por ejemplo los sesos que aunque son ricos en fósforo contienen mucho colesterol y hay otros alimentos que aportan las necesidades de este mineral

    • Pescados

    Se incorpora a la dieta el pescado azul, que no se había hecho antes por su alto contenido en grasa, aún así no se debe abusar de él.

    • Huevos

    A partir de los doce meses se puede incorporar la clara al huevo que hasta ahora no se había introducido para evitar alergias.

    • Lácteos

    En esta edad se puede incorporar algunos quesos, como el queso fresco o semicurado, así como también los yogures.

    Si se observa algún tipo de rechazo por parte del niño/a a la leche se puede sustituir por otros productos lácteos (queso, yogur…) u ofrecer platos que incluyan leche en su preparación (croquetas, purés, gratinados…), pero sin comprometer el aporte diario de leche que necesita.

    CANTIDAD, NÚMERO Y DISTRIBUCIÓN DE COMIDAS DIARIAS:

    En esta época es conveniente que el niño realice cuatro (o cinco) comidas al día, es decir, desayuno, comida, merienda o almuerzo y cena; lo que responde a la limitada capacidad digestiva del niño. Algunos aún necesitan una toma láctea antes de acostarse; otros no, ya que sus comidas pueden ser completas e incluir la leche o postres lácteos como final de alguna comida.

    Es importante, para la adquisición de unos hábitos alimentarios saludables mantener los horarios de comidas de un día para otro y no saltarse ninguna.

    • El desayuno

    El desayuno es una de las comidas más importantes del día. Un desayuno con prisas es equivalente a un desayuno pobre; por tanto es necesario dedicar tiempo suficiente a sentarse y evitar compaginar el desayuno con otras actividades.

    Es recomendable que en la primera comida del día se incluyan: lácteos, cereales de todo tipo (galletas, cereales de desayuno, tostadas, pan o bollería no demasiado grasa). Si además se incluye una fruta o su zumo, mejor aún. Otros productos ricos en azúcares como la miel, mermeladas o confituras también están reservados para que formen parte del desayuno.

    • Almuerzos y/o meriendas

    La mayoría de los niños comen cuatro o cinco veces al día, por lo que son importantes los refrigerios ya que contribuyen al aporte total de nutrientes. Tanto el almuerzo como la merienda, constituyen un complemento energético y al menos uno de ellos debe ser una parte habitual de la alimentación infantil, para evitar que transcurran muchas horas desde una comida hasta la siguiente, pero la cantidad no debe ser excesiva para que no reste apetito al niño a la hora de la comida o cena.

    Interesa que ellos participen si es posible en su preparación, para que sean conscientes de su importancia.

    • La comida

    En nuestra sociedad la comida constituye la principal ingesta de alimentos del día y es el momento de encuentro que favorece la relación socio-afectiva y la enseñanza y aprendizaje de los hábitos de alimentación. Por ello se debe propiciar un clima tranquilo, sosegado, sin interferencias. Se ha de evitar en lo posible la anarquía en los horarios, la preparación de alimentos a última hora, las interrupciones largas entre plato y plato, comer con mucha rapidez y las situaciones incómodas por falta de espacio.

    • La cena

    La cena debe ser complementaria a la comida, por lo que hay que tener en cuenta los alimentos que se han consumido en casa o en la escuela infantil y no repetirlos. La cena debe ser más ligera que la comida, y lo antes posible para que de tiempo de hacer la digestión y dormir bien.

    Además de todo esto, las comidas no deben constar de plato único si no que deben ir siendo más completas e incluyendo más platos:

    • Primer plato:

    El valor nutritivo de este primer plato es el aporte energético, principalmente a partir de los hidratos de carbono complejos. Es importante acostumbrar a los niños a tomarlo porque las necesidades energéticas son las primeras que deben cubrirse si se quiere que las proteínas de los alimentos cumplan en el organismo la función de formar tejidos y favorecer el crecimiento. Si esto no se tiene en cuenta, el organismo utilizará las proteínas para resolver sus necesidades energéticas y se estará llevando a cabo una alimentación desequilibrada.

    • Segundo plato:

    Carnes, derivados cárnicos, pescado o huevos. Deben aparecer en cantidades moderadas (el hambre no debe saciarse a base de proteínas). Pueden acompañarse de una guarnición de ensalada o verduras o patatas (asadas o cocidas o en puré, no siempre fritas).

    • Postres:

    Lo mejor es incluir una fruta y alternar con productos lácteos sencillos.

    Las cantidades de cada alimento que se deben tomar son:

    Alimentos

    Una ración

    r/día

    Lácteos

    1 taza de leche entera.

    2 yogures, 2 petit suisse.

    1 cuajada.

    80gr. De queso fresco.

    40 gr. De queso magro.

    2 quesos de porción o loncha.

    2

    Carne, pescado, huevos y derivados

    20 gr. De carne magra.

    30 gr. De pescado magro

    1 huevo

    20gr. De jamón cocido, serrano magro.

    2

    Cereales, patatas legumbres

    1cazo de arroz cocido.

    1 cazo de sopa, sémola o pasta.

    1 rebanada de pan.

    1 patata (pequeña)

    3-4 galletas sencillas.

    4-5

    Verduras

    70gr. De verdura.

    1 plato de ensalada.

    2

    Frutas

    1 pieza mediana.

    1 vaso de zumo.

    Frutos secos

    El consumo de frutos secos no es recomendable antes de los 3 años, si se ofrecen se darán machacados cuidadosamente para evitar el riesgo de atragantamiento.

    2

    Azúcares

    2 terrones

    Aceite y grasas

    Aceite de oliva virgen (recomendado)

    Mantequilla o margarina en crudo (se digieren mejor)

    Cantidad limitada y consumo esporádico de: pastelería, golosinas y caramelos, bebidas azucaradas…

    No ofrecer al niño/a bebidas excitantes ni bebidas alcohólicas (aunque sea de baja graduación)

    CAMBIOS EN LA FORMA DE COMER:

    - Postura, participación y utensilios:

    El niño/a ya es capaz de sentarse estable sin ayuda, por lo que a la hora de comer no necesita la sujeción de un adulto.

    En este momento es cuando el niño/a comienza a mostrar interés por la comida de los adultos y sabe mostrar hambre y saciedad mediante sus gestos (al ver la cuchara si tiene hambre abre la boca y echa la cabeza hacia delante si por el contrario está saciado, cierra la boca y mueve la cabeza hacia un lado).

    Entre los quince y dieciocho meses, el niño/a ya puede llevarse la cuchara a la boca y puede masticar alimentos no triturados, aunque es frecuente que utilice sus dedos en la comida.

    Está capacitado para comer solo y es el momento de iniciar la socialización del niño/a con los demás, aunque responde a la propuesta de comer solo, aunque también es verdad que el cansancio aparece pronto y hay que ayudarle a terminar.

    Además hay que tener en cuenta que le cuesta permanecer sentado, por ello es necesario evitar, en medida de lo posible, todos estímulos que interfieran la atención del niño/a para que éste pueda finalizar con éxito la actividad propuesta.

    En cuanto a los utensilios se debe decir que están afianzando todos los aspectos relacionados con su cuerpo y autonomía pero no todos ellos han tenido la posibilidad de entrar en contacto directo con los utensilios en su casa, pero por lo general usan: cuchara, tenedor, beben y comen solos (pero teniendo en cuenta lo que se comentaba anteriormente sobre el cansancio).

    NECESIDADES NUTRICIONALES:

    CALORÍAS……………………………………………1.200-1.300 Kcal. /día

    PROTEÍNAS………………………………………… 25-30 grs. /día

    HIDRATOS DE CARBONO……………… 100-160 grs. /día

    GRASA…………………………………………………… 35-45 grs. /día

    ALIMENTACIÓN INFANTIL DE 2 A 3 AÑOS

    INCORPORACIÓN DE ALIMENTOS

    -Introducción:

    La etapa de 2 a 3 años se ha definido como una etapa de riesgo nutricional. Los factores que influyen son un elevado requerimiento energético, capacidad gástrica limitada y exigencias que derivan de su incorporación al ámbito social.

    Se espera que durante esta edad el niño/a se integre a la dieta adulta, lo cual implica incorporar nuevos alimentos con sabores y texturas desconocidas.

    - Alimentos nuevos:

    La dieta debe proporcionar al niño/a los alimentos más adecuados para cubrir sus necesidades tanto de cantidad: pan, patatas, legumbres, arroz… y de calidad: leche, pescados, huevos…

    A los dos años el niño/a ya puede comer de todo, es decir, que tiene la misma alimentación que la de los adultos, incorporándola a su dieta. Los alimentos de una dieta en un niño/a de esta edad, deben de ser lo más parecidos a los que toma su familia (carnes y pescados de todo tipo, huevos, arroz, verduras, embutidos como jamón cocido o curado y legumbres de todo tipo, frutas variadas como kiwi, fresas, melocotón, leche, patatas…)

    Hay que suprimir, como es evidente, las bebidas como el café o el té y las bebidas gaseosas, y no acostumbrarle a los dulces. También se deben eliminar las comidas pesadas o que abusen de grasas.

    Es este momento, a partir de los dos años, cuando se pueden introducir alimentos como los calamares, el marisco, el cordero. Los frutos secos enteros se reservan hasta los 3 años de vida. Antes resulta peligroso por el riesgo de que el niño/a les pueda tener alergias.

    CANTIDAD Y NÚMERO DE COMIDAS DIARIAS

    Alimentos

    Una ración

    r/día

    Lácteos

    1 taza de leche entera.

    2 yogures, 2 petit suisse.

    1 cuajada.

    80 gr. De queso fresco.

    40 gr. De queso magro.

    2 quesos de porción o loncha.

    2

    Carne, pescado, huevos y derivados

    30 gr. De carne magra.

    40 gr. De pescado magro

    1 huevo

    30 gr. De jamón cocido, serrano magro.

    2

    Cereales, patatas legumbres

    1 cazo de arroz cocido.

    1 cazo de sopa, sémola o pasta.

    1 rebanada de pan.

    1 patata (pequeña)

    3-4 galletas sencillas.

    4-5

    Verduras

    100 gr. De verdura.

    1 plato de ensalada.

    2

    Frutas

    1 pieza mediana.

    1 vaso de zumo.

    2

    Frutos secos

    El consumo de frutos secos no es recomendable antes de los 3 años, si se ofrecen se darán machacados cuidadosamente para evitar el riesgo de atragantamiento.

    Aceite y grasas

    Aceite de oliva virgen (recomendado)

    Mantequilla o margarina en crudo (se digieren mejor)

    Cantidad limitada y consumo esporádico de: pastelería, golosinas y caramelos, bebidas azucaradas…

    No ofrecer al niño/a bebidas excitantes ni bebidas alcohólicas (aunque sea de baja graduación)

    CAMBIOS EN LA FORMA DE COMER

    A los 2 años el niño es capaz de mantenerse sentado durante el tiempo asignado a la comida, tiene suficiente inhibición y responsabilidad como para ser capaz de satisfacer esta demanda que se le hace. Utiliza la cuchara sin derramar demasiado contenido y es capaz de recoger su babero y servilleta, y guardarlo en el lugar indicado. Recuerda lo que ha pasado otros días, lo cual permite conectar fácilmente con la actividad desarrollada el día anterior. Tiene además capacidad para efectuar pequeñas elecciones por ello se le puede ofrecer determinados alimentos que ellos pueden escoger (fruta, galleta…).

    Además es, en este período, cuando se le debe enseñar al niño a perfeccionar sus habilidades adquiridas hasta ese momento. Se le debe corregir su postura a la hora de comer, así como la manera de masticar bien los alimentos antes de tragarlos. También se le debe enseñar a coger adecuadamente la cuchara o el tenedor. Los alimentos que deban ser troceados (utilización del cuchillo), los preparará y troceará con anterioridad el adulto que esté supervisando al niño/a. A partir de este momento el niño/a ha aprendido a comer prácticamente solo.

    Hay niños/as que aprenden muy rápido cualquier cosa, otros que tienen preferencia por el tenedor, otros por la cuchara, solamente hace falta que se lo ofrezcas sin miedo a que se manche, pues seguramente lo hará.

    Para los más lentos en el aprendizaje o incluso los más impacientes y hambrientos un buen sistema es darle primero una parte de la comida habitual, y que termine de comer él solo. Si cada día se disminuye un poco la parte que se le ofrece, en un par de semanas será capaz de comer toda su comida.

    La coordinación motriz del niño de tres años y su mayor precisión manual hacen posible que a esta edad pueda dominar la cuchara y el tenedor.

    Se alimenta solo, raramente necesita ayuda para terminar la comida, suele derramar poco contenido.

    NECESIDADES NUTRICIONALES

    Las necesidades nutricionales diarias para un niño/a de 2-3 años son las siguientes:

    Calorías.......................... .......1.300-1.400 Kcal/día
    Proteínas.............................. 30-40 grs/día
    Hidratos de carbono....... 130-180 grs/día
    Grasa.................................... 45-55 grs/día

    Las calorías deben ser repartidas de la siguiente forma:

    Desayuno 25% del aporte calórico del día
    Comida 30% del aporte calórico del día
    Merienda 15% del aporte calórico del día
    Cena 30% del aporte calórico del día

    DISTRIBUCIÓN DE COMIDAS A LO LARGO DEL DÍA

    La distribución de comidas en esta etapa a lo largo del día se corresponde con el mismo esquema que en el período de 1 a 2 años.

    TRASTORNOS Y ALTERACIONES RELACIONADAS CON LA ALIMENTACIÓN

    A-Enfermedades relacionadas con dietas alimenticias:

    Diabetes:

    1. ¿Qué es?

    La diabetes es la segunda enfermedad crónica más común en la infancia; se caracteriza por una alteración en la producción de la hormona insulina por el páncreas o una resistencia a la acción de la insulina por el organismo. Es la insulina la que ayuda al organismo a transformar el azúcar (o glucosa) en energía, promoviendo así un buen funcionamiento del cuerpo humano.

    2. Medidas:

    - No hay que fiarse de los dulces para diabéticos, tienen que tener la formula para consultar, ya que pueden utilizar en su elaboración grasas y edulcorantes que le perjudiquen.

    - Alimentos especiales para diabéticos: No deben utilizarse más que en situaciones excepcionales. Porque la etiqueta no suele informar claramente de su composición y contenido calórico, en la mayor parte de los casos.

    - Control de la hipoglucemia y la hiperglucemia.

    3. Alimentos que se pueden tomar y alimentos que no:

    - SAL: No está contraindicada en principio pero como favorece la hipertensión arterial, ya de por sí proclive a elevarse en las personas diabéticas.

    - AZÚCAR Y SUCEDÁNEOS: (no se debe tomar ni azúcar ni miel).Tampoco edulcorantes tales como: fructosa, dextrosa, sorbitol, manitol, maltitol y silitol, por su elevado valor calórico y porque además pueden elevar las cifras de glucemia. Los edulcorantes admitidos son el aspartano y la sacarina (existen en el mercado con diversos nombres comerciales)

    - LÁCTEOS: La leche y el yogur deben ser descremados o semi, porque así tienen menos grasa, pero proporcionan igualmente energía, proteínas, calcio vitamina A y en menor cantidad otras vitaminas y minerales.

    Puede tomar 3 veces al día cada vez un vaso de leche o un yogur.

    - PROTEINAS: Se adquieren en la carne, el pescado, las aves, los huevos, y el queso. Estos alimentos ayudan a reconstruir los tejidos y los músculos, proporcionando vitaminas y minerales.

    Pero debe tomar sólo la cantidad que su medico le fije con arreglo a las calorías que necesite y al tratamiento preescrito para la diabetes.

    • Generalmente unos 200 gr. diarios.

    • La carne debe ser magra y se le debe retirar la grasa.

    • Las aves sin piel.

    - VERDURAS: Son convenientes para todos, proporcionan vitaminas, minerales, fibra comestible y muy pocas calorías.

    • La cantidad necesaria oscila alrededor de 400 gr,

    • Lo mejor es comerlas crudas, al vapor o hervidas.

    - FRUTAS: También son buenas para todos y proporcionan y sus beneficios son semejantes a los de las verduras.

    • Debe comer una fruta o un zumo en cada comida.

    • Lo mejor es comerla cruda.

    • El zumo exprimido directamente.

    Si es enlatada que no tenga azúcar y que no se beba el jugo.

    - ALMIDÓN: En este grupo incluimos:

    • el pan

    • las verduras feculentas

    • los cereales

    • granos

    • y pastas.

    Aunque tradicionalmente no han estado recomendados para las personas con diabetes, comer almidones es saludable para ellos también, sólo (lo mismo que en todos los otros) que hay que seguir las normas que dé el médico en la dieta personalizada.

    Alrededor de 200 gr. suele ser una buena sugerencia

    - GRASAS: Es el alimento que se debe ingerir en menor cantidad; una cucharada de grasa al día (aceite o margarina); eventualmente dos es lo más que se puede permitir

    - DULCES: Es el tipo de alimento desaconsejado.

    Celiaquía:

    1. ¿Qué es?

    La enfermedad celíaca es una dolencia digestiva que daña el intestino delgado debido a la sensibilidad, es decir, a la intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra en la harina de trigo, centeno, cebada, malta y avena. La ingestión de alimentos con gluten produce una lesión progresiva en las vellosidades del intestino encargadas de absorber los nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales y vitaminas) de los alimentos y pasarlos al organismo. Con estas vellosidades dañadas, y consecuente mala absorción de los nutrientes, el enfermo celíaco puede sufrir de malnutrición y padecer de otras enfermedades.

    2. Medidas:

    - Se debe comprobar siempre sus ingredientes.


    - Se recomiendo eliminar las harinas de trigo y el pan rallado normal y utilizar ingredientes sin gluten para rebozar o preparar salsas espesas.

    - Ante la duda de si un producto contiene gluten no se debe consumirlo.

    - Se debe informar a los adultos que tendrán a cargo al niño (profesores, padres de familia, etc.) acerca que el niño no puede comer gluten, de tal forma que eviten que el niño comparta alimentos con los otros niños.

    - Si en la escuela no existe un comedor que brinde menús para celiacos, debe enviar al niño con su comida.

    - Las frituras (patatas o papas, carnes, verduras) deben ser fritas en aceite donde previamente no fue frito un alimento con gluten o rebozados en harina.

    - Los educadores/as deben estar pendientes durante las comidas de que el niño celiaco no coma del plato de sus compañeros con el fin de evitar percances.

    3. Alimentos que se pueden tomar y alimentos que no:

    A) Alimentos que sí contienen gluten y que están prohibidos:

    *Pan y harinas de trigo, centeno, cebada y avena.

    *Bollos, pastas italianas, pastas de sopa, galletas, bizcochos, magdalenas y pastelería en general.

    *Sémola de trigo.

    *Productos manufacturados que contengan cualquiera de las harinas citadas, y en general cualquier alimento manufacturado que no contenga los ingredientes.

    *Leche malteada y alimentos malteados y chocolate salvo que el fabricante exprese que no contiene gluten.

    *Infusiones y bebidas preparadas con cereales: malta, cerveza, agua de cebada.

    B) Alimentos que pueden contener gluten, que están permitidos solamente si el fabricante da informe expreso de que no llevan gluten:

    *Charcutería en general.

    *Queso fundido o en láminas.

    *Patés y conservas.

    *Dulces y caramelos.

    *Turrón y mazapán.

    C) Alimentos que no contienen gluten y se pueden consumir libremente:

    *Leche y derivados lácteos.

    *Carne, pescado.

    *Huevos.

    *Frutas.

    *Verduras, hortalizas y legumbres.

    *Arroz, maíz y tapioca.

    *Azúcar y miel.

    *Aceite y margarina.

    *Sal, vinagre, pimienta, levaduras sin gluten, colorantes…

    Alergias:

  • ¿Qué es?

  • La alergia se da esencialmente cuando el "sistema inmunológico no funciona bien", y percibe una sustancia normalmente inocua como si fuera una amenaza - un alérgeno -, y lo ataca con las defensas inmunológicas del cuerpo. Se producen reacciones adversas de forma inmediata, que normalmente son localizadas. Afortunadamente, la mayoría de las reacciones alérgicas a los alimentos son relativamente leves, excepto en el caso de un número reducido de personas que experimentan una reacción grave con peligro de muerte, que se conoce como anafilaxis.

  • Alimentos que suelen provocar alergias:

  • - Alergia a la proteína de la leche de vaca

    La alergia a la proteína de la leche de vaca es más común en bebés y niños, especialmente cuando hay antecedentes familiares de alergia. Los síntomas más comunes son los vómitos y la diarrea, aunque las reacciones adversas pueden variar de una persona a otra. Afortunadamente, las reacciones a la proteína de la leche vaca generalmente remiten pronto.

    Cuando se confirma un diagnóstico de alergia a la proteína de la leche, es importante asegurarse de que se mantiene una dieta equilibrada y saludable, especialmente durante el crecimiento y desarrollo de los niños.

    - Frutos secos

    La alergia a los frutos secos se considera una afección importante, ya que comienza a una edad temprana, dura toda la vida y puede ser fatal. Los cacahuetes, y los frutos secos como las almendras, las castañas, las avellanas y las nueces pueden provocar síntomas, incluso aunque el contacto haya sido mínimo, con la piel intacta o por inhalación.

    La alergia leve a los frutos secos se puede limitar a una erupción, náuseas, dolor de cabeza y a la inflamación de la lengua y los labios, mientras que la alergia grave a los frutos secos y a los cacahuetes puede provocar consecuencias graves.

    - Otros alimentos:

    Otros alimentos que están más o menos asociados con las reacciones alérgicas son las frutas, las legumbres (incluida la soja), los huevos, los mariscos (cangrejo, langosta, cigala y langostino), el pescado y las verduras, las semillas de sésamo, de girasol, de algodón, de amapola y la semilla de mostaza.

    Intolerancias:

  • ¿Qué es?

  • La intolerancia alimentaria puede tener síntomas similares a los de una alergia (entre ellos náuseas, diarrea y dolor abdominal), sin embargo el sistema inmunológico no interviene en las reacciones que se producen de la misma manera. La intolerancia alimentaria se da cuando el cuerpo no puede digerir correctamente un alimento o uno de sus componentes. Mientras que las personas que tienen realmente alergias alimentarias necesitan generalmente eliminar el alimento causante de su dieta, las personas que sufren una intolerancia pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o del componente alimenticio, sin que se den síntomas, (excepto en el caso de personas que sean sensibles al gluten o al sulfito).

  • Alimentos que suelen provocar intolerancias:

  • - La lactosa:

    Dicha intolerancia puede ser congénita o adquirida. La lactosa es el azúcar que se encuentra en la leche. Normalmente, la enzima lactasa, que está presente en el intestino delgado, descompone la lactosa en azúcares más simples (glucosa y galactosa), para que puedan ser absorbidos por la corriente sanguínea. Cuando la actividad de la enzima es demasiado baja, la lactosa no se puede digerir, y pasa al intestino grueso, donde es fermentada por las bacterias de la flora intestinal. Esto puede provocar síntomas como flatulencia, dolor y diarrea.

    *Alimentos aconsejados: leche y sustitutos (sin lactosa, como la leche de soja, el tofu…), carnes, huevos y sus derivados (salvo las que se encuentran en “alimentos a excluir”), verduras y hortalizas, frutas, grasas (aceites de oliva y semillas, mantequilla, margarina).

    *Alimentos permitidos (según tolerancia): leche y lácteos (leche baja en lactosa, yogur, quesos curados, quesos en porciones o lonchas), carnes (semigrasas, jamón serrano y fiambres magros).

    *Alimentos a excluir de la dieta (según tolerancia): leche y derivados (leche, queso fresco, cuajada, natillas, flan, arroz con leche…batidos de sabores), carnes y derivados (charcutería), cereales, patatas y derivados (purés y sopas elaborados o enriquecidos con leche o lácteos, pastelería, repostería como crepes, bollos, bizcochos…), dulces (chocolate, productos de bollería, pastelería y repostería).

    - Gluten:

    La intolerancia al gluten es un trastorno intestinal que se da cuando el cuerpo no puede tolerar el gluten (una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno, la cebada y las avenas), dado que se encuentra en numerosos alimentos es necesario saber cuales son.*

    *(Ver páginas anteriores para comprobar los alimentos que están indicados y contra indicados para esta intolerancia).

    B-Trastornos relacionados con enfermedades comunes:

    Trastornos relacionados con la alimentación

    Para algunas de las enfermedades relacionadas con la alimentación, se deben de seguir una de las dos dietas que a continuación se describen;

    En las dietas astringentes se deben de seguir ciertas pautas alimenticias, diferenciando las dietas para los lactantes y las dietas para niños/as de más edad.

    Cuando al bebé se le alimenta de leche materna, es necesario que continúe haciéndolo como habitualmente lo hace, pues esta contiene anticuerpos que protegen el tracto digestivo de las infecciones. Por el contrario, si el pequeño se alimenta con leche de biberón, esta debe estar tres veces más diluida de lo normal, aumentando la concentración entre los cinco u ocho días posteriores hasta llegar a prepararlo como es acostumbrado.

    En las dietas astringentes para niños de más edad, en la mayoría de los casos se pueden tratar con reposo y dieta líquida durante doce horas o un día a base de agua o agua de limón. Se pueden tomar alimentos de fácil digestión como manzanas, arroz blanco y pechuga de pollo.

    Las dietas laxantes también consisten en seguir ciertas pautas alimenticias, diferentes en los lactantes y en los niños/as de más edad.

    Para lo bebés, en la preparación del biberón, poniendo 35 ml de agua en vez de 30 por cada medida rasa de leche. También ser puede dar, estos casos, leche sin lactosa o anti estreñimiento. Con lactancia materna, si se les deja mamar libremente es muy raro que queden justos de agua, porque ellos mismos deciden cuánta necesitan, pasando a la más líquida leche inicial del segundo pecho cuando lo desean.

    En las dietas laxantes para niños de más edad se trata de aumentar la cantidad de alimentos que ayuden al tránsito intestinal y aumentar la aportación de fibra, agua, lácteos, verduras, arroz, frutas y frutos secos, favorecerá a la cura de trastornos como el estreñimiento.

    Gastroenteritis:

    1. ¿Qué es?

    La gastroenteritis es la irritación o inflamación de la mucosa del estómago y de los intestinos. La pérdida del apetito y las náuseas, seguidas de diarrea, son los primeros síntomas de esta enfermedad.

    2. Medidas:

    El objetivo del tratamiento es prevenir la deshidratación. Dado que el riesgo de deshidratación es mayor en bebés menores de un año y en los niños pequeños, los adultos deben vigilar de cerca el número de pañales mojados por día cuando el niño esté enfermo. Los niños con diarrea, que no pueden ingerir líquidos por vía oral debido a las náuseas, pueden necesitar líquidos intravenosos. Los antibióticos no funcionan con los virus.

    Se debe llevar a cabo una dieta astringente que permite comer alimentos, antes comentados, o una dieta a base de líquidos.

    3. Dietas para la diarrea.

    Se distinguen dos tipos:

    Diarrea leve:

    • Sustituir leche por yogurt blanco.

    • Purés de verduras cocidos, caldos vegetales.

    • Carne o pescado a la plancha.

    • Arroz hervido.

    • Tostar el pan o tomar biscotes.

    • Frutas hervidas o en compota.

    Diarrea grave:

    • Suprimir productos lácteos.

    • Aportar cereales de fácil digestión (maicena, tapioca, arroz).

    • Manzana rallada, tras esperar que adquiera color oscuro por la oxidación.

    • Líquidos abundantes: infusiones sin azúcar, agua de arroz hervido con sal…

    Vómitos:

    1. ¿Qué es?

    Los vómitos consisten en la expulsión por la boca del contenido del aparato digestivo (alimento, jugo gástrico, bilis)

    En los niños menores de 6 meses es normal la expulsión de pequeñas cantidades de leche después de comer (regurgitación). Pero el verdadero vómito es el regurgitado y la expulsión de contenido del estómago con alguna fuerza. Son un síntoma muy común en las infecciones intestinales y en las infecciones respiratorias.

    2. Medidas:

    Hay que evitar la deshidratación ofreciéndole líquidos azucarados (zumos, agua) en cantidades pequeñas, aproximadamente, una cucharada cada 5 - 10 minutos. Se debe observar la aceptación por parte del niño; sí los líquidos son bien tolerados, puede aumentar la frecuencia paulatinamente. Si el niño sigue vomitando, espere una hora (en niños mayores incluso más tiempo) sin tomar nada y después comience de nuevo con cucharadas cada 10 minutos. Cuando tome bien los líquidos debe ofrecerle comida en pequeñas cantidades pero sin forzarle.

    3. Dietas para los vómitos.

    Se comparan en copiosos y poco copiosos:

    Vómitos poco copiosos:

    • Dieta pastosa (papillas, purés, yogurt blanco), líquidos (al menos 1,5 litros: zumos natural de frutas, sin azúcar, infusiones…). Tomas cantidades pequeñas y frecuentes (cada 30-60')

    Vómitos copiosos:

    • Suprimir ingesta oral.

    Cólicos:

    1. ¿Qué es?

    El cólico del lactante se trata de un fenómeno de un periodo delicado, que causa molestias a la mayoría de los bebés. No se trata de una enfermedad grave, suelen manifestarse durante la tercera semana de vida del bebé y normalmente duran hasta la quinta o la sexta semana. La mejoría es lenta pero segura, desapareciendo por completo al tercer mes de vida.

    2. Medidas:

    Al no ser clara la causa del malestar, no existe una forma de prevención específica, pero sí algunas pautas para saber lidiar el cólico.

    • Continuar los horarios de alimentación del niño normalmente.

    • Procurar que el bebé se alimente de leche materna

    • Si se alimenta con biberón, elevar al dárselo, y después de hacerlo, sacarle los gases.

    • Cuando el niño presenta cólicos haga un masaje en el abdomen. Esto ayudará aliviarlo

    • No se deben administrar medicamentos para estos cólicos.

    Estreñimiento:

    1. ¿Qué es?

    El estreñimiento en el caso de los niños, constituye un trastorno que puede ser temporal o llegar a convertirse en un problema constante. Se considera estreñimiento cuando el niño permaneces sin evacuar durante un periodo superior a tres días.

    El paso de la lactancia materna a la lactancia artificial puede comportar estreñimiento en los niños, ya que la leche materna, por su composición, produce un mayor número de deposiciones que la lactancia artificial. El mal hábito de no ingerir frecuentemente agua o zumos de frutas puede explicar la aparición de cierto tipo de estreñimiento, ya que estos líquidos favorecen la evacuación de las heces al humedecer el intestino.

    El estreñimiento que aparece antes de los seis meses de vida del niño su origen en una cierta inmadurez del sistema digestivo, aunque finaliza de forma espontánea cuando comienza a ingerir frutas y verduras.

    2. Medidas:

    Los padres, educadores y demás personas que estén en contacto con los niños deben estar muy atentos a las manifestaciones de este trastorno ya que, en esta etapa de vida no siempre pueden expresar lo que realmente les ocurre.

    La dieta que se debe de llevar a cabo en estos casos es la dieta laxante, explicada anteriormente.

    Procesos febriles En los procesos febriles hay que aumentar la ingesta de líquido: Los zumos de fruta son una excelente bebida que aportan una buena dosis de azúcares y basifican el organismo. Es muy normal que disminuya el apetito cuando suba la fiebre, y casi imposible que se mantenga una alimentación normal, por eso no hay que obligarle a comer. Pero es importante aportar alimentos que contengan hidratos de carbono para evitar una crisis cetónica.

    Agua con azúcar o miel, zumos de fruta, manzana y pera hervida, mermeladas, pan, patata, pasta y arroz hervido... son los alimentos más recomendables que mejor se aceptan cuando existe un proceso febril.

    Cuando la fiebre desaparezca, es importante volver a realimentar y procurar que se ingieran buenas dosis de proteínas para recuperar y aumentar defensas.

    Gripe:

    1. ¿Qué es?

    Es una infección respiratoria que presenta síntoma como fiebre, malestar o tos seca.

    2. Medidas:

    El tratamiento de la gripe consiste en dar reposo al niño/a, y proporcionarle la continua ingestión de líquidos y caldos sin obligarles, además de administrar alimentos de fácil digestión. Para que la fiebre desaparezca el bebé puede seguir con su régimen habitual, pero sin forzarle a tomar el biberón si no tiene apetito.

    Son indicadas las aguas minerales y los zumos naturales, nunca muy fríos. Si ya come alimentos sólidos, se los puede ir dando poco a poco, a medida que baje la fiebre.

    3. Alimentos que se pueden tomar y alimentos que no:

    La alimentación que se llevará a cabo para tratar la gripe es la siguiente:

    • Comer una dieta poco abundante durante los primeros días, abundante en vegetales (frutas, verduras y hortalizas).

    • Comer alimentos con propiedades antioxidantes:

    • Alimentos ricos en vitamina C: naranjas, limones, pomelos

    • Alimentos ricos en vitamina A: Alimentos de origen animal, como la caballa, el hígado y alimentos de origen vegetal.

    • Beber abundante agua y tomar mucho líquidos.

    • Comer alimentos ricos en Zinc: Apio, patatas, berenjenas...

    4. Dietas para la fiebre.

    • Aumentar el aporte de líquido.

    • Suprimir proteínas y grasas.

    • Mantener hidratos de carbono (purés de verduras o frutas, sopas, zumos de frutas naturales, compotas sin azúcar).

    C-Trastornos relacionados con enfermedades alimenticias:

    Se distinguen entre trastornos graves y trastornos leves:

    Trastornos graves:

    Obesidad:

    1. ¿Qué es?

    La obesidad es una alteración de naturaleza metabólica que tiene su origen en la infancia y en general va ligada a los hábitos alimenticios que se adquieren siendo muy raro el número de obesidades metabólicas caracterizada por un aumento excesivo de la grasa del cuerpo. Un niño se considera obeso cuando su peso es superior al 20% del ideal; según la edad, talla y sexo del niño en cuestión.

    2. Medidas preventivas:

    El método usado para tratar la obesidad infantil se basa fundamentalmente en la combinación de una limitada dieta con el aumento de la actividad física, la educación nutricional y el cambio de conductas.

    Alimentar adecuadamente a los niños desde su nacimiento y durante los primeros años de vida, es la mejor forma de impedir que aparezca la obesidad, desde los primeros meses de la vida se identifican los sabores, se conocen los alimentos, sus texturas, se adquieren los hábitos de alimentación, se marcan los gustos y las preferencias por los alimentos.

    Mediante la alimentación al pecho materno (libre demanda) el niño consume lo que necesita, mientras que con el biberón se tiende a alimentarlo de más, lo que puede ser el inicio de la obesidad y un mal hábito.

    La adecuada introducción de alimentos diferentes de la leche materna entre los cuatro y seis meses de edad es indispensable para prevenir la obesidad, no mezclar alimentos; no forzar su aceptación; ofrecer primero los sólidos y después los líquidos; incrementar progresivamente la cantidad ofrecida; promover el consumo de alimentos naturales, prepararlos sin la adición de condimentos y especies.

    Reglas para la alimentación, como horarios fijos específicos para los tiempos de comida, determinar el lugar para el consumo de alimentos, indicar cuál es el comportamiento que se debe tener en la mesa, promover una masticación adecuada y marcar el tiempo disponible para el consumo de alimentos, entre otras, serán las bases de los hábitos de alimentación.

    3. Medidas:

    -Se deben evitar los alimentos que aportan calorías vacías, es decir, alimentos que aportan muchas calorías y cero nutrientes esenciales.

    - No suprimir las proteínas, ya que esto puede repercutir en el crecimiento y estatura.

    - En su lugar es preferible introducir las frutas y los lácteos desnatados (que aportan los mismos nutrientes y menos grasas).

    - Reducir el tiempo que dedica a actividades sedentarias.

    - Se debe prescindir de los fritos y en su lugar optar por una cocina más sana, basada en alimentos cocinados a la plancha, cocidos, asados, etc

    - Hacer con el niño un mínimo de media hora al día de ejercicio.

    - Introducir el consumo de las verduras y las frutas. Para ello podemos empezar por mezclar pequeñas cantidades de verduras con diferentes alimentos que disimulen su presencia.

    - No forzar al niño/a para que termine toda la comida del plato.

    - Acostumbrarles a masticar despacio y a levantarse de la mesa sin sensación de hambre, para así evitar que piquen entre horas.

    - Poner en el plato la cantidad justa de cada comida para cada edad.

    4. Consecuencias:

    Existen dos mayores consecuencias de la obesidad infantil. La primera está relacionada con cambios psicológicos. Ellos ocurren temprano en la vida e incluyen:

    -Baja autoestima.

    -Introversión, a menudo seguida de rechazo social.

    La segunda consecuencia guarda relación con el aumento del riesgo de desarrollar enfermedades o condiciones patológicas. Estas ocurren a una edad temprana, pero generalmente ocurren en la edad adulta. Ellas incluyen:

    -Aumento en la presión arterial (hipertensión).

    -Aumento de los niveles del colesterol general (hipercolesterolemia

    -Altos niveles de insulina en la sangre.

    -Problemas respiratorios al dormir (apneas de sueño).

    -Problemas ortopédicos, especialmente de articulaciones.

    El mayor riesgo de la obesidad infantil es el hecho de que mientras menor sea el niño obeso, mayor el riesgo de desarrollar las complicaciones arriba señaladas durante el transcurso de su vida. 

    Anorexia:

  • ¿Qué es?

  • La anorexia es un trastorno de la alimentación que se caracteriza porque el niño aunque tenga apetito, se niega a comer. Resulta muy difícil distinguir si una anorexia es verdadera o falsa. En todas las edades la anorexia, acompaña constantemente a enfermedades febriles aguadas y es frecuente en las enfermedades crónicas, puede aparecer aislada, e incluso selectiva de determinados alimentos; en este caso es debido a los hábitos que se adquieren de forma negativa en la alimentación. En el lactante se puede dar debido a tomas de pecho muy frecuentes o intentos de alimentación forzada. Incluso una excesiva resistencia en la mesa puede llegar a crear una aversión a la comida o resultar en detrimento del placer de comer, hasta el punto de adquirir la anorexia de carácter persistente. Debe tenerse en cuenta que el apetito del lactante puede variar de una a otra forma y de uno a otro día y que la capacidad gástrica de niños/as de la misma edad es variable, lo mismo que sus necesidades calóricas.

    La excitación nerviosa es una de las causas más frecuentes de la anorexia. Los niños afectivamente inestables reflejan con frecuencia su inestabilidad en el apetito.

  • Medidas:

  • No es conveniente, en absoluto, forzar a los niños/as que coman. Si el niño/a no quiere comer, el médico averiguará si existe una enfermedad latente que pudiera justificar esta anorexia; si no las hay sus orientaciones serán las más exactas y beneficiosas para el niño/a.

    Bulimia:

  • ¿Qué es?

  • Son episodios incontrolados de comer en exceso (atracones) seguidos normalmente de vómitos, mal uso de laxantes, enemas, o medicamentos que producen un incremento en la producción de orina, ayuno o ejercicio excesivo para controlar el peso. Los atracones, se definen como comer cantidades mucho más grandes de alimentos de las que se consumirían normalmente en un período corto de tiempo. Los atracones de comida se producen al menos dos veces a la semana durante tres meses y pueden producirse incluso hasta varias veces al día.

    2.Síntomas:

    A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la bulimia. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden ser los siguientes:

    - Usualmente un peso corporal bajo o normal.

    - Episodios recurrentes de atracones de comida (consumo rápido de cantidades excesivas de alimentos en un período de tiempo relativamente corto).

    - Auto-provocarse el vómito (normalmente en secreto). 

    - Costumbres alimenticias peculiares. 

    - Ansiedad.

  • Tratamiento:

  • El tratamiento específico de la bulimia se basa en lo siguiente:

    - La edad del niño, su estado general de salud y sus antecedentes médicos.

    - La gravedad de los síntomas.

    - La tolerancia del niño a determinados medicamentos o terapias.

    - Las expectativas para la evolución del trastorno.

    - Su opinión o preferencia.

    Trastornos leves:

    Inapetencia:

  • ¿Qué es?

  • La inapetencia es la pérdida de apetito por parte del niño y puede provocar perdidas de peso con mucha facilidad, y esto les conduce a frecuentes crisis de acetona. La acetona son sustancias que crea el hígado cuando la glucosa se encuentra en niveles mínimos.

    L os organismos humanos poseen una reserva de glucosa en el hígado, para asegurar un nivel de azúcar en sangre constante y de esta manera, poder pasar alguna hora sin comer. En la infancia, esta reserva de glucosa es muy pequeña, por ello es necesario que el niño coma varias veces al día para ir asegurando un correcto nivel de glucosa en sangre.

    Cuando el niño es inapetente, se cansa especialmente o siente molestias abdominales o nauseas. Por eso, es comprensible que tengan una gran facilidad para adelgazar.

  • Medidas para evitar el adelgazamiento:

  • Para solucionar estas situaciones y así evitar el adelgazamiento y las crisis de acetona es aconsejable seguir a diario unas normas dietéticas:

    • Consumir zumo de manzana como bebida en la comida y la cena

    • Consumir pan como acompañamiento en las comidas principales.

    • Potenciar el consumo de alimentos que aporten hidratos de carbono de absorción lenta, como pueden ser las patatas, la pasta, el arroz, el maíz, los cereales y las legumbres.

    • Añadir un pequeño suplemento de levadura de cerveza en cada toma de comida. La levadura de cerveza se comercializa en polvo, de aspecto semejante a la papilla de cereales y se puede mezclar con leche, yogurt, zumos, caldos...

    • Conseguir que el niño siempre tome un postre dulce: yogurt con mermelada, queso con miel, macedonia de frutas con azúcar, fruta en almíbar...

    • Fraccionar la alimentación en varias tomas al día

  • Consejos ante este problema:

    • La hora de la comida debe ser agradable y necesaria para el niño. Evitar que se condicione al castigo si no concluye el plato.

    • Sírvale en el plato más grande la misma cantidad de comida a modo que perciba poca comida dentro de su plato.

    • Puede motivarle el poner la mesa, dejar que él mismo se sirva, controlando la cantidad que se echa en el plato.

    • No permitirle exquisiteces. La hora de la comida tiene un lugar, un tiempo y un fin claro y necesario.

    CONSEJOS ALIMENTICIOS PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS:

    • Dejar transcurrir varios días antes de introducir cada nuevo alimento para poder apreciar cómo reacciona el organismo del niño/a.

    • A la hora de introducir un alimento nuevo, debe presentarse de forma atractiva para que el niño no pierda el interés por probar el nuevo alimento.

    • Crear rutinas en torno a la hora de comer. Las rutinas ayudan a los niños/as a sentirse seguros.

    • Servir las comidas siguiendo un horario fijo. Esto ayuda a que los niños aprendan a relacionar su sensación de hambre con el acto de comer.

    • Regular y seleccionar alimentos sanos y sabrosos.

    • Hacer de las comidas unos momentos agradables. En la hora de la comida los niños aprenden muchas cosas cuando todos comen juntos, y el estar reunidos en un ambiente agradable, contribuye a desarrollar buenos hábitos alimenticios.

    • Preparar a los niños para las comidas. Un aviso previo les permite calmarse. Un niño que esta nervioso, agitado o cansado puede tener dificultades en sentarse tranquilo a comer.

    • Se les debe dejar experimentar con la comida, incluso comer con los dedos. Esta costumbre es positiva para su desarrollo, y por lo tanto se les debe permitir.

    • No obligue al niño a comer. Esto suele ocasionar que los niños rechacen los alimentos y coman menos.

    • Permita que los niños se levanten de la mesa cuando hayan terminado. L os niños pequeños no pueden permanecer sentados mucho tiempo.

    • No deben hacerse comidas entre horas, para evitar desequilibrios en los horarios de comida.

    • Las verduras son muy adecuadas.

    PARTE PRÁCTICA

    INTRODUCCIÓN:

    Para poder organizar de forma positiva un espacio de alimentación hay que tener en cuenta todos los elementos que en él inciden y las conquistas que se espera que haga el niño/s a partir de éstos: el ambiente, los que están a su alrededor, los ritmos y los tiempos…

    Esta organización atiende a las necesidades básicas de los niños/as tales como la alimentación, seguridad, socialización, expresión, comunicación…

    Entendemos por ambiente todos aquellos elementos que son capaces de transmitir mensajes a los niños/as determinando los tipos de relación e intercambio.

    El lugar destinado a la comida debe ser acogedor adaptado a las necesidades de los niños/as y debe estar diferenciado de otros momentos del día, un lugar en el que se facilite la comunicación, al igual que un clima de seguridad y afecto; la hora de la comida debe ser un momento tranquilo, donde no haya mucho ruido, y debe realizarse en un lugar bien iluminado e higiénico.

    El niño/a debe conocer el espacio en el que come para transmitirle mayor seguridad y permitirle desenvolverse en él con mayor autonomía.

    Es importante que el niño/a reconozca el espacio y lo domine por lo que sería buena idea que participara en su ambientación y decoración.

    Pero tampoco es necesario que sea una organización estática, sino un reflejo de los distintos proyectos de trabajo o contextos que la escuela considere (navidad, carnaval, fiestas locales…). Del mismo modo también es importante que el niño/a reconozca los alimentos que va a tomar a la hora de la comida y presentarle ésta de forma atractiva.

    A la hora de distribuir los elementos por el espacio hay que tener en cuenta que deben permitir la libre circulación del niño/a sin obstáculos que impidan sus posibilidades de acción.

    Seguidamente se organizará el momento de la comida atendiendo a las necesidades de los niños/as, dependiendo de la edad en la que se encuentren.

    AULA DE O-1:

    * ORGANIZACIÓN DEL AULA EN EL MOMENTO DE LA COMIDA:

    Primeramente se debe determinar si el momento de la comida se realizará en el aula o en un comedor; en este caso, se realizará en el aula, por dos motivos fundamentales el primero, sus capacidades motrices no les permiten desplazarse autónomamente por lo que sería un proceso agotador para ellos el tener que desplazarlos, cada vez que haya que comer en un espacio externo que no sea el aula; y segundo, es un lugar que conocen y en el que sienten más seguros; además no se debe olvidar que en este aula y sobre todo al comienzo de curso puede haber niños/as que aún se alimenten sólo de biberones por lo que por motivos de higiene en cuanto al material para alimentarlos es preferible que estén en el aula y que en ésta haya un espacio determinado donde llevar a cabo las esterilizaciones.

    Una vez decidido el lugar donde se realizará hay que matizar la distribución del aula; el lugar destinado al momento de la comida se encontrará ubicado en un lado del aula que esté cercano a la alfombra de manera que los niños/as que vayan terminando de comer puedan ser llevados a la alfombra hasta que termine el resto de niños/as y se puedan realizar los cambios de pañal; eso en cuanto a los niños/as que por sus características pueden comer sentados mientras que los que aun toman biberón lo harán en un espacio cercano a las cunas donde habrá una mecedora en la que el educador/a dará de comer a los niños/as, el motivo de que esté cerca de las cunas es por el mismo que en el anterior caso con la alfombra, y el hecho de que esté separado del espacio en el que comen los demás es para que los más pequeños tengan mayor tranquilidad en el momento de la comida y para que los educadores/as no se dificulten el trabajo de ese momento al estar demasiado juntos unos niños/as con otros.

  • El lado superior izquierdo será en el que coman los niños/as que ya pueden mantenerse sentados; las mesas serán abatibles para que no ocupen espacio (pero de los tipos de materiales se hablará más adelante).

  • La parte superior central será en la que se encuentre la alfombra.

  • Este espacio entre la alfombra y las cunas estará separado del resto por un muro que no llegará al otro lado de la pared de manera que estará separado con el fin de que el descanso de los más pequeños en el momento que los demás coman o estén despiertos no dificulte el descanso del resto.

  • La parte superior derecha será la de las cunas y estará cercana a ella donde se colocará la mecedora para ir alimentando a los niños/as que aún toman biberón.

  • La parte inferior derecha será el acceso al aula.

  • La parte inferior izquierda será en la que se ubique el espacio de cambio, y en la que se encuentren los materiales de esterilización, la sala será acristalada con el fin de poder observar en todo momento al resto de los niño/as.

  • * ORGANIZACIÓN DE LOS NIÑOS/AS Y DEL EDUCADOR/A:

    Educador/a:

    En el momento de la comida habrá una persona de apoyo que conjuntamente atenderán a los niños/as, a lo largo de todo el curso será el educador/a el que de de comer a los niños/as debido a sus características.

    En el caso de los niños/as que ya pueden sentarse en las tronas, el educador/a se colocará en el espacio que queda entre ambas de manera que pueda atender a los niños/as de ambas mesas, el hecho de que haya dos mesas facilita que pueda acceder a todos y cada uno de los niños/as en todo momento.

    En el caso de los niños/as que aún no pueden mantenerse sentados en las tronas, serán alimentados en una mecedora para que la postura sea cómoda para el educador/a y por consiguiente para el niño/a.

    Hay que tener en cuenta además que la coordinación entre el educador/a y la de apoyo debe ser muy fluida y a la vez muy clara para que el momento de la comida se lleve a cabo de la mejor manera posible, por lo que deberán decidir entre ambas aspectos múltiples como por ejemplo quién da de comer a cada grupo de bebés; la organización no tiene que ser estática, puede variar, y siempre se debe tener alternativas a la organización inicial que haya habido entre ambas puesto que los niños/as no reaccionan siempre de la misma manera, de forma que por ejemplo se puede dar el caso de que los niños/as menos impacientes para comer en un momento determinado pueden se impacienten y en ese caso hay que saber cómo se va a reaccionar, en definitiva, dentro de la coordinación entre ambas debe haber más de un plan de actuación en caso de que algo no suceda como se esperaba.

    Los niños/as:

    Se debe hacer una distinción de nuevo entre los niños/as que comen sentados y los que no, aunque el objetivo final será ir unificando horarios y por tanto que terminen comiendo todos juntos.

    En el caso de los niños/as que ya pueden sentarse en las tronas, se les organizará en dos mesas, en una a los que han iniciado la alimentación complementaria pero que toman papillas de cereales y de frutas y en la otra a los que ya han introducidos alimentos propios de la dieta del adulto (ateniéndose a la forma de introducción de alimentos, que además empezará en casa según las indicaciones del pediatra y continuará en la escuela), gracias a esta distribución el educador/a tendrá bien diferenciados a los niños/as según el tipo de alimentación.

    *ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO Y DE LOS MATERIALES:

    Organización del tiempo:

    Las comidas se empezarán a dar a las 12:30h en el caso de los bebés más mayores puesto que la entrada a la escuela será a las ocho y en caso de ser antes habrás desayunado a las 7:00h / 7:30h y teniendo en cuenta que deben comer cada cuatro horas, llegamos a esa hora.

    En caso de los bebés más pequeños y teniendo en cuenta que en la mayoría de los caso serán bebés de cuatro meses en adelante, las tomas se realizarán de 2-4h ya que es la frecuencia de tomas en la que comen a esta edad, aunque hay que tener en cuenta las necesidades de cada bebé. En caso de tener bebés de menor edad las tomas serán entre 2-3 h aunque como en el caso de antes se tendrá en cuenta las características de cada bebé.

    Organización de los materiales:

    Puesto que precisamos de un lugar determinado para el momento de la comida es fundamental que éste disponga de los elementos necesarios y que los materiales siempre estén de forma ordenada y atractiva.

    El tipo de materiales que se van a utilizar va a depender de la alimentación que tenga cada niño/a.

    En el caso de los niños que ya tienen incorporada a su dieta la alimentación complementaria, se utilizarán platos hondos de plástico con el fin de evitar que si se caen queden restos de cristales o similar que se puedan clavar los niños/as, cada uno dispondrá de su propio plato, las cucharas serán de plástico para que no se hagan daño en las encías en caso de que estén experimentando ellos solos.

    Las mesas en las que coman estarán ubicadas cerca de las ventanas para que haya una iluminación adecuada en la hora de la comida, las mesas serán abatibles desde la pared para que no ocupen espacio el resto del día y además éstas estarán separadas entre sí para que el educador/a se pueda colocar entre ambas para tener cerca de todos los niños/as.

    En el caso de los niños/as que no tienen incorporada a su dieta la alimentación complementaria, serán alimentados por el educador/a en una mecedora, lo que permite que el niño/a coma en una posición cómoda y como resultado realice una buena comida.

    Cada niño/a tendrá en dos biberones con sus correspondientes tetinas que se encargarán los padres de traer, puesto que los niños/as estarán habituados a comer con determinada tetina en sus casas y de esa manera se favorece el desarrollo de las comidas; los biberones los traerán limpios los padres cada mañana pero aúna así, se esterilizarán antes de cada toma.

    *PAPEL DEL EDUCADOR/A Y ACTITUD:

    Actitud:

    En el caso de los niños/as que aún no tienen incorporada a su dieta la alimentación complementaria, el educador/a al darles de comer en la mecedora tendrá que centrar todo su interés en el niño/a de manera que le trasmita una sensación de disponibilidad total.

    Durante el tiempo en que el niño/a tome el biberón, el educador/a le estará hablando constantemente y transmitiéndole su cariño a través de caricias, de miradas… respetando en todo momento su ritmo.

    Es necesario que ocurra esto para que el momento de la comida sea placentero y potencie la comunicación entre el niño/a y el adulto, ya que en esta edad los niños/as aún no se relacionan con sus iguales.

    En el caso de los niños que ya tienen incorporada a su dieta la alimentación complementaria, el educador/a llamará la atención del resto con miradas, gestos…de manera que aunque en ese momento esté dándole una cucharada a otro niño/a los demás sepan que les están observando y que dentro de poco será su turno de comida.

    Al igual que antes el educador/a debe trasmitir una sensación de disponibilidad total y trasmitirles su afecto.

    Papel:

    En el aula de 0-1 el papel del educador/a tiene como aspecto común que es el adulto el que lleva a cabo casi en su totalidad el proceso de alimentación, ya que los niños/as aún no pueden hacerlo por sí mismos, aunque el hecho de que él/ella sea el que lleva la delantera en la alimentación de cada uno no impide que en el momento preciso se invite a los niños/as a que sujeten su biberón al comer o posteriormente sostengan el vaso aunque necesiten ayuda, puesto que es el educador/a el que debe fomentar las actitudes de colaboración en el momento de la comida de los niños/as proporcionando los estímulos adecuados que permitan que esto suceda, por ello es muy importante no sólo el papel del educador/a sino también la actitud que éste/a tenga.

    *PAPEL DEL NIÑO/ A EN EL MOMENTO DE LA COMIDA

    En el caso de los niños/as que aún no tienen incorporada a su dieta la alimentación complementaria se dejará que sujeten su propio biberón si es posible, pero siempre con la supervisión del educador/a.

    En el caso de los niños que ya tienen incorporada a su dieta la alimentación complementaria se dejará que manipulen la comida, en medida de lo posible, bien con la cuchara o con las manos.

    *HÁBITOS RELACIONADOS CON LA ALIMENTACIÓN

    • Unificación de horarios. Esto les permitirá habituarse diariamente a los mismos horarios.

    • Adaptación a nuevos alimentos.

    • Alimentación sana y variada

    • Actitud positiva en la comida

    • Adquisición progresiva de autonomía

    • Hábitos de salud: postura correcta…

    • Manifestar que tiene hambre mediante el llanto o sonidos

    AULA DE 1 - 2

    *ORGANIZACIÓN EN EL MOMENTO DE LA COMIDA

    En este aula y dado a las características de los niños / as, comerán todos juntos, además, comerán en el aula puesto que es un lugar cercano a ellos y no hay que olvidar que este debe ser un momento tranquilo y que les transmita seguridad puesto que no están en casa con sus familias y es aquí también donde juega un papel importante la figura del educador/ en su actitud y relación con los niños / as como referente de alguien que les da seguridad. Si la comida se realizase en un comedor, aunque los educadores / as estaría igualmente con ellos, esa relación se vería más diluida sólo por lo que implica el hecho de que haya mayor número de niños / as. Después de la comida además viene el momento del aseo y del sueño y el moverlos de aula implicaría un mayor desgaste para ellos y podría afectar en el sueño ya que al desplazarlos de un lugar a otro podrían perder la calma. Otra de las cosas que se puede añadir es que en el aula los niños / as que van terminando de comer en un tiempo razonable pueden ir pasando en pequeño grupo a asearse e irse preparando para el siguiente momento, mientras que de la otra forma habría que volver al aula y hacer esperar a todos los niños / as para asearse lo que podría conllevar que algunos se quedaran dormidos sin asearse. Por todo ellos y dado que la mayor parte del tiempo lo pasan en el aula y por lo tanto es un lugar que les infunde mayor seguridad, se comerá en ella.

    La distribución del aula una vez decidido que comen aquí será la siguiente:

    Comerán en una mesa en forma de U ya que de esta forma el educadora se pueda colocar en la parte de dentro teniendo acceso en todo momento a cada niño/a, puesto que en esta edad a pesar de que ya empiezan a colaborar aún precisan de la ayuda del educador/a.

    1 - La parte superior de la izquierda será donde se coloque la mesa en un lugar iluminado.

    2 - La parte superior derecha será en la que estará la zona de cambios.

    3 - La parte inferior izquierda será en la que se encuentren los colchones para dormir, durante el día estarán colocados en vertical de manera que no resten espacio durante el resto del día.

    *ORGANIZACIÓN DE LOS NIÑOS/AS Y DE LAS EDUCADORAS/ES:

    Como los niños todavía están iniciándose en comer solos, aunque ya lo hagan habitualmente, no tiene un dominio motor muy preciso; conviene que el adulto se halle sentado junto o frente a ellos, para poder ayudarles en cualquier dificultad que surja. Para que no tenga que levantarse innecesariamente ha de tener cerca todo lo necesario para la comida y para resolver cualquier incidente. Suele ser muy práctico un carrito con la comida, la vajilla, cubiertos, agua y vasos, un paño y una jofaina con un poco de agua.

    Esta organización también resuelve que no haya tiempos de espera entre platos, ya que el educador/a puede servir a los niños/as que van más rápidos el plato siguiente sin hacerles esperar.

    Para esta organización sería preciso hablar de los tres momentos en los que se distribuye la comida:

    Educador/ a

    1º Antes de comer:

    En el momento de la comida habrá dos personas en el aula, como ya se ha comentado antes; una se encargará de ir llevando en pequeño grupo a los niños al servicio a asearse mientras que el otro se encargará de ir preparando la mesa de manera que salgan aseados y se vayan sentando evitando así que se pongan a jugar y se vuelvan a ensuciar; en este tiempo la educadora puede entonar algún ritual relacionado con lo hábitos de la comida para introducir el momento posterior y que los niños/as sepan que es lo siguiente.

    2º Durante la comida:

    El educador /a y la persona de apoyo se colocarán uno por fuera de la mesa y otro por dentro de manera que los niños/as estén siempre vigilados por ellos para que todos coman correctamente, hay que tener en cuenta que a pesar de que tienen más autonomía que en la etapa anterior precisan de ayuda del adulto para comer.

    Se utilizará la técnica de las dos cucharas, una que tendrá el niño/a para ir experimentando y comiendo cada vez de forma más autónoma, y la otra la tendrán las educadoras para asegurarse de que come la cantidad suficiente.

    La educadora servirá los platos y los recogerá, y el niño/a comenzará a retirar su babero. Al finalizar la etapa también empezarán a levantarse a por su postre.

    3º Después de comer:

    Mientras uno va terminado de dar de comer a los niños/as los que han terminado pueden ir pasando con ayuda de la otra persona a asearse para introducir el siguiente momento, el del sueño, los niños/as que terminen muy deprisa deberán esperar unos minutos ya que tienen que aprender a habituarse a los ritmos de a comida, del mismo modo que los que comen muy despacio deberán ir agilizando su ritmo puesto que la comida no debe se algo eterno.

    Niños/ as

    1º Antes de la comida:

    Unos irán entrando a asearse mientras que los demás permanecen en el aula durante el tiempo que el educador/ a va colocando las mesas.

    2º Durante la comida:

    Comerán todos juntos alrededor de la misma mesa, los niños /as con necesidades alimenticias especiales se colocarán en la cabecera de la mesa (en la parte curvada) con la separación de un hueco a cada lado de la parte curvada de manera que se pueda evitar en mayor grado que algún niño/a tome comida del plato de alguno de sus compañeros, lo que podría provocar una situación de riesgo.

    Al margen de las necesidades especiales, los niños/as serán colocados alrededor de la mesa según los criterios del educador/a, algunos de estos podrían ser:

    • Juntar a varios niños/as que coman con más lentitud para controlar el ritmo que llevan al comer.

    • Juntar a varios niños/as que tengan problemas para comer (no por lentitud sino por inapetencia o circunstancias semejantes) para que igual que en el anterior caso el educador/a pueda manejarlos con mayor facilidad y tenerlos más controlados en todo momento de un golpe de vista.

    • Juntar niños/as que tengan problemas para comer con niños/as que no tengan problemas para comer para que éstos vean el ritmo de comida que siguen sus compañeros, de manera que ésta distribución sirva de estímulo a aquellos que comen peor.

    • No juntar a los niños/as más nerviosos para evitar que no coman porque se entretengan…

    Éstos podrían ser algunos criterios para colocar a los niños/as en el momento de la comida, no debe ser algo rígido ya que hay que conocer a los niños/as y aún conociéndolos se debe tener en cuenta que no siempre los niños/as reaccionan de la misma manera, por lo que en último caso debe ser el educador/a quien decida la organización, no en el último momento, sino gracias a las observaciones que vaya realizando durante las horas previas a las comidas y durante el curso, ya que hay que tener en cuenta que el comportamiento va variando a lo largo del curso.

    Después una de las educadores/as preparará la zona de sueño cuando los niños/as vayan terminando de comer, así según vayan acabando de asearse podrán ir pasando directamente a los colchones.

    3º después de la comida:

    Los que vayan terminando irán pasando a asearse mientras que los otros terminan; para que no haya gran diferencia de sueño entre los que terminan antes y los que tardan más, se les puede dejar un pequeño espacio de juego pero ya en los colchones y de forma relajada para que no se altere el siguiente momento.

    *ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO Y DE LOS MATERIALES

    Las comidas se empezarán a dar a las 12:00 horas contando con que para esa hora ya estarán aseados. La causa de que el horario de comidas sea este, se debe a que la hora de entrada será sobre las ocho de la mañana y los niños/as deben comer cada cuatro horas, además de que podrán comenzar la siesta sobre las 13:00 ya aseados y tranquilos.

    La cocinera será quien lleve la comida de la cocina en el carrito al aula para que el educador/a no pierda tiempo en ir a la cocina a por la comida y así no perderá de vista a los niños/as aunque esté la persona de apoyo y podrá ir organizando el aula para este momento.

    Cuando llegue la comida el educador/a se encargará de repartirla sin retrasarse mucho, para que los niños/as no se impacienten.

    Las mesas en esta aula se encuentran apiladas en un rincón para que no ocupen demasiado espacio en el aula durante el resto del día. Cuando se acerque la hora de comer, el educador/a con ayuda de la persona de apoyo, se encargará de colocar las mesas en forma de herradura, y a la vez se cantará una canción para integrar esta acción como un hábito diario y para que se presente de forma más atractiva a los niños/as, ayudando de esta forma a que su participación sea mucho más activa y educativa.

    En general, los niños/as comenzarán a beber en vaso con los padres, y han de advertirlo para que se les ofrezca esa posibilidad en el centro. Cada niño tendrá su vaso, y otro de repuesto para evitar quedarse en el caso de rotura. El tipo de caso que tiene el fondo lastrado y una tapa con boquilla es más manejable y evita mejor los derrames de líquido. Se les ofrecerá el agua al comenzar la comida, retirando el vaso durante ésta, y se volverá a ofrecer al finalizarla aunque por lo general los niños no tengan ganas de beber agua.

    Los platos y las cucharas que se utilicen serán de plástico duro para evitar las posibles roturas en caso de que se caigan al suelo.

    *PAPEL Y ACTITUD DEL EDUCADOR EN EL AULA

    Lo normal es que los horarios de unos niños/as con los otros difieran lo suficiente como para que nunca tengan hambre todos a la vez, por eso el papel del educador/a es tan importante en este aula, debido a que todos los niños/as deben comer a la vez, para hacer de la comida un momento de relación con los demás y ante todo un momento agradable. Es fundamental que el educador/a se organice para poder alimentar a más de 2 niños/as al mismo tiempo. El educador/a debe respetar y ajustar sus formas de actuar antes los diferentes ritmos que posean los niños/ as para comer. Cuando el niño/a se canse de comer y empiece a jugar con la comida el educador/a le retirará el plato y se le explicará el porqué. El educador/a también deberá respetar y ajustar sus formas de actuar ante los diferentes ritmos que posean los niños/ as para comer. Se han de evitar exigencias no razonables de limpieza y persistencia, aunque se debe de poner especial cuidado en crear una atmósfera agradable cuando los niños/ as están aprendiendo a comer sin su ayuda. El educador/a debe interpretar los intentos de ayuda o de coger la cuchara como la señal d que han llegado el momento de que aprendan a comer solos. Para ello se le puede dar otra cuchara y, al final, acabará realizando la difícil tarea de llevar la comida hasta su boca. Estos primeros ensayos han de ser recompensados con entusiasmo por el educador/a, el cual ha de animarle y ayudarle, por ejemplo, a coger la comida con la cuchara, sin insistir en que termine de hacerlo él solo, especialmente cuando esta empezando el proceso de aprendizaje. Los deseos del niño/a sobre las comidas han de ser respetados y no se le debe forzar cuando no quiere comer.

    La actitud del educador/a frente a las preferencias debe ser de respeto, aceptación, y diversificación. La flexibilidad en cuanto a las diferentes necesidades de los niños/as contribuye a que no se presenten con frecuencia actitudes de obstinación o de negativa frente a la comida. Conviene eludir el enfrentamiento y evitar convertir la situación en una lucha entre niño y adulto en la que sin duda ambos tendrían algo que perder.

    La actitud flexible y afectuosa del educador/a; su disponibilidad personal para comunicarse con los niños/as y atenderles personalmente; la coparticipación en experiencias relacionadas directa o indirectamente con la comida, todo ello hace de esta situación una ocasión cotidiana privilegiada para vivenciar aprendizajes nuevos y participar conjuntamente de forma placentera.

    *PAPEL DEL NIÑO/A EN EL MOMENTO DE LA COMIDA

    El momento de la comida se les debe presentar a los niños/as de forma satisfactoria, para evitar rechazos previos a este momento. Al comienzo de curso el niño/a no participará en poner y retirar la mesa, pero esta participación se introducirá progresivamente primero con la recogida del babero. Al finalizar este año, será cuando se les comience a asignar otro papel muy importante que es el de recoger su propio postre del carrito. Esto les ayudará a comenzar una adquisición progresiva de la autonomía a la hora de comer, además tendrá su propia cuchara para comer solo pero tendrá también ayuda de la educadora.

    Se le permitirá experimentar con la comida, metiendo las manos y manipulándola debido a que de esta forma se les proporcionará la posibilidad de conocer diferentes texturas, temperaturas, y podrá surgir el interés de probar alimentos nuevos.

    *NORMAS GENERALES PARA EL MOMENTO DE LA COMIDA

    • Poner una cantidad adecuada de alimento en el palto para que sea el niño/a el que manifieste, una vez terminado el contenido, que se le puede ofrecer más alimento siempre y cuando lo desee.

    • Cuidar especialmente su presentación, procurando que resulte agradable a la vista, así como las condiciones óptimas de temperatura, para que el niño pueda probar el alimento.

    • No forzar al niño si muestra mucha oposición o resistencia. En estos casos reclamar si atención ante el hecho que a sus compañeros sí les agrada porque es bueno

    • Dejar que cada niño lleve su ritmo en la comida.

    • Facilitar la comunicación y el diálogo entre los niños y el educador/ a.

    • No molestar a los compañeros en la mesa.

    • No tocar la comida de los platos de los compañeros.

    • Los niños/as permanecerán sentados durante toda la comida (al no ser que se levanten a por su postre)

    • Debe quedar claro que la comida no es un momento de juego pero debe ser un momento agradable.

    • La comida durará como máximo 45min ya que no debe convertirse en algo eterno sino en un momento placentero para el disfrute de los niños/as.

    • Los niños/as que por costumbre coman más deprisa permanecerán sentados (contando el tiempo que tarden en comer) al menos 20 min. Ya que deben habituarse a las duraciones de comida adultas y con el fin de que la comida les repose y no les siente mal.

    *HÁBITOS RELACIONADOS CON LA ALIMENTACIÓN

    • Alimentación sana y variada

    • Actitud positiva en la comida

    • Adquisición progresiva de autonomía

    • Hábitos de salud: postura correcta, masticar bien

    • Unificación de horarios. Esto les permitirá habituarse diariamente a los mismos horarios.

    • Tener iniciativa por lavarse las manos antes y después de comer.

    • Coger la cuchara y mostrar la iniciativa por comer solo.

    AULA DE 2 - 3:

    *ORGANIZACIÓN EN EL MOMENTO DE LA COMIDA

    La organización contiene muchos de los aspectos importantes anotados anteriormente que se consideran básicos para la intervención educativa y la coparticipación entre los niños/ as y el educador/ a.

    El aula debe ser poseer un ambiente tranquilo cuando llegue la hora de comer, debido a que en este aula la actividad física se incrementa en gran medida, es conveniente que antes de comer, las actividades que se realicen no perturben el siguiente momento. Los niños/ as realizarán la comida en el aula para evitar grandes desplazamientos que podrían trastornar la tranquilidad del aula, debido a que en ésta se encuentran 12 niños aprox. y la educadora por lo que un comedor no sería n número de niños al agrupar a un gran número de niños. Este hecho dificultaría también la importante interacción que debe existir entre el educador/ a y sus alumnos. Las mesas en las que trabajan los niños/ as (pintan, moldean...) son las que se destinarán al momento de la comida, por eso es fundamental que exista, antes de que los niños/ as que se sienten para comer, una desinfección e higienización de las mesas.

    Para crear una buena organización se propone:

    • Mesas con grupos reducidos para que cada niño/ a pueda oír, hablar y ser escuchado.

    • Que tengan espacio suficiente para no molestarse entre sí y estén cómodos para poder estar sentados el tiempo que dure la comida.

    • Que no haya esperas innecesarias entre plato y plato.

    • Que el clima sea relajado, que permita participar, oír, observar, preguntar, ser respondido, reír...

  • La parte superior izquierda será donde se coloque la mesa, en un lugar iluminado.

  • La parte superior derecha será en la que estará la zona de cambios.

  • La parte inferior izquierda será en la que se encuentren los colchones para dormir, durante el día estarán colocados entre el espacio entre éstos y entre las mesas en un mueble en el que se colocarán en vertical de manera que no resten espacio durante el resto del día.

  • *ORGANIZACIÓN DE LOS NIÑOS/ AS Y DEL EDUCADOR/ A

    El educador/ a:

    1º antes de comer:

    Al principio de la mañana, mediante sorteo, se elegirá a los niños/as que en el momento de la comida tendrán que repartir por las mesas por ejemplo las servilletas que es lo primero que se les enseña a repartir.

    En el momento de la comida habrá dos personas en el aula; una se encargará de ir llevando en pequeño grupo a los niños/ as al servicio a asearse mientras que el otro se encargará de ir preparando las mesas de manera que los que salgan aseados se vayan sentando evitando así que se pongan a jugar y se vuelvan a ensuciar; con la ayuda de los niños/ as que ya irán ayudando a colocar algunos elementos de la mesa como las servilletas en un principio y después a medida que avance el curso irán repartiendo más cosas.

    A medida que van saliendo del aseo el educador/ as se encargará de ir colocando a los niños/ as en las mesas, al igual que en casos anteriores no debe ser un orden rígido sino que el educador/ a irá probando con ellos intentando así que el orden establecido favorezca el desarrollo de la comida de la mejor forma, además el hecho de que no tengan un lugar fijo permite que se pueda colocar a todos los niños/ as con todos para que se relacionen no sólo con su grupo de comida sino con los demás compañeros/ as, también se puede tener en cuenta el sorteo inicial de manera que los niños/ as que tengan que repartir se coloquen en mesas diferentes; también se podría dejar inicialmente que sean ellos mismos los que elijan los sitios , aunque es responsabilidad del educador/ a modificar o hacer pequeños cambios para evitar conflictos; estos cambios se realizarán de forma motivadora para no crear posibles situaciones problemáticas antes de comer.

    En último caso esto dependerá de los criterios que escoja el educador/ a al igual que ocurría en el aula de 1-2.

    2º durante la comida:

    El educador/ a y la persona de apoyo estarán vigilando las mesas ayudando a los que aún necesiten más ayuda para comer; estarán pendientes pasándose por las mesas.

    Hay que tener también en cuenta que en la comida, la conversación es algo habitual, el educador/ a participará y estimulará esta actividad en los niños/ as, procurando que no se produzca un ruido excesivo que desencadene un alboroto.

    3º después de la comida:

    El educador/ a se organizará con la persona de apoyo para ir pasando al servicio para ayudar a asearse a los niños/ as preparándose así para el momento posterior, en esta etapa los niños/ as no necesitan tanta ayuda a la hora de asearse por lo que será necesario estar presente, pero la intervención será menor; mientras el otro educador/ a se quedará con los niños/ as que aún no hayan terminado de comer.

    Niños/ as

    1º antes de comer:

    Mientras unos están pasando a asearse los otros irán ayudando a colocar el espacio de la comida.

    2º durante la comida:

    Comerán en grupos de cuatro por cada mesa, debido a que en esta edad se pretende fomentar la relación entre los niños/ as con sus iguales; dado que es en este momento en el que empiezan a colaborar en la organización del momento de la comida, los niños/ as que les haya tocado repartir se colocarán cada uno en una mesa, para que repartan cada uno al resto de su mesa.

    3º después de comer:

    Cada niño/ a que termine de comer llevará el plato de postre al carro de las comidas de manera que empiecen a colaborar en la recogida de la mesa.

    *ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO Y DE LOS MATERIALES

    El momento de la comida se realizará a las 12: 00 horas, dejando 15 minutos previos para llevar a cabo el aseo de los niños/ as. La duración de la comida no debe prolongarse más de una hora, debido a que los niños/as no suelen permanecer tanto tiempo sentados y si por algún caso algún niño/a no quisiera comer, no se le debe obligar. El momento de la comida debe presentarse como un momento agradable. Al finalizar este momento, los niños/as pasarán a lavarse las manos para inmediatamente irse a las colchonetas de la siesta.

    Las mesas que se van a utilizar son parte del mobiliario permanente del aula por lo que diariamente necesitan ser higienizadas previamente al momento de la comida. Estas mesas serán circulares (4 o 5 niños por mesa). Ya se les puede separar debido a que de esta forma aumenta su autonomía, al no poseer una figura adulta presente en todo momento. El educador / a no necesitará tanta vigilancia como en la etapa anterior debido a que ya comen prácticamente solos. En esta etapa se modificará el tipo de vaso, pasando a unos de plástico duro para evitar posibles roturas. El agua se les proporcionará al principio de la comida y cuando llegue el postre. Es conveniente retirarla durante la comida para evitar posibles accidentes y porque los niños/ as no suelen tener ganas de beber agua.

    Se introducirán los cubiertos de metal y los platos de cristal para habituar a los niños/ as a la comida adulta.

    PAPEL Y ACTITUD DEL EDUCADOR/A EN EL AULA

    Papel:

    Debe establecer pautas de conducta en cuanto a:

    - Adquirir los ritmos de comida del adulto.

    • Aceptar todo tipo de alimentos evitando rechazos en el momento de la comida.

    • Proporcionar la ayuda necesaria para que adquieran la autonomía total en el momento de la comida.

    Además de todo esto el educador /a deberá vigilar el comportamiento de los niños/ as para que el momento de la comida se desarrolle satisfactoriamente.

    Actitud:

    El educador/ a debe elogiar en todo momento los logros obtenidos por los niños/ as, de esta forma se consigue que se sientan más seguros y tengan más confianza en sí mismos.

    Tiene que ser firme pues debe quedar claro que el momento de la comida no es un juego pero también flexible para facilitar el desarrollo de la comida sin que se produzcan conflictos; en caso de no ser así se podría provocar el rechazo a la comida por parte de los niños/ as, cosa que no reportaría ningún beneficio.

    *PAPEL DEL NIÑO/A EN EL AULA:

    Por medio del lenguaje, el momento de la comida se transforma en una situación de gran animación. Los niños/as hablan mucho entre ellos, expresan muchas vivencias, relacionadas o no con la comida.

    Requieren mayor precisión en el uso de sus manos, intervienen muchas experiencias relacionadas con la capacidad de valerse por sí mismos. Lavarse las manos antes y después de comer; ponerse el babero o la servilleta; usar los cubiertos; servirse el agua; elegir una fruta, etc. Son actividades en las que los niños/as ya se inician desde que comienza el curso.

    Es en este aula cuando el niño/a comienza a familiarizarse con muchos hábitos relacionados con la organización de la comida. Al principio del curso, existirá un niño/a encargado de repartir en cada mesa las servilletas y cucharas, para finalizar el curso repartiendo tenedores.

    *HABITOS RELACIONADOS CON LA ALIMENTACIÓN:

    • Tener una alimentación sana y variada

    • Actitud positiva en la comida

    • Comer gran variedad de alimentos

    • Comerán solos; esto quiere decir que el educador/a ya no supervisará de forma continuada a los niños/as y serán ellos los encargados de perfeccionar su forma de comer

    • Participación para organizar el momento de la comida. Los niños/as deberán ser conscientes de la organización de la mesa antes y después de comer, por lo que serán los encargados de repartir cucharas al principio de curso, para a continuación repartir servilletas y finalmente tenedores

    • Manejo y utilidad adecuada de los utensilios

    • Higiene personal antes y después de cada comida

    • Hábitos de salud: postura correcta en la mesa y masticar bien.

    NORMAS GENERALES PARA EL MOMENTO DE LA COMIDA:

    • Los alimentos se deben presentar de forma agradable a los sentidos

    • Se debe seguir un horario regular

    • Evitar que el niño se siente en la mesa sobreexcitado o demasiado cansado

    • Nunca utilizar dulces o golosinas como recompensa para un niño/a

    • Si el niño/a manifiesta tener hambre entre horas, ofrecerle una pieza de fruta o un vaso de zumo

    • Hacer hincapié en las ventajas de una alimentación sana y ordenada y dar ejemplo con la propia conducta

    ASPECTOS COMUNES A TODAS LAS AULAS DE LA ESCUELA

    PAPEL DEL EDUCADOR Y ACTITUD

    La intervención educativa en la actividad del comedor pretende desarrollar unos procesos de enseñanza aprendizaje que debe de tener en cuenta todo educador/a para desarrollar sus funciones y así capacitar al niño/a para:

    • Satisfacer su necesidad de comer, mostrando un nivel de autónoma ajustado a sus posibilidades reales sabiendo pedir ayuda cuando le sea necesario.

    • Conseguir unos hábitos de alimentación e higiene correctos.

    • Lograr una adaptación progresiva a los cambios de alimentación.

    • Descubrir y reconocer nuevas sensaciones sintiendo el acto de comer como una situación placentera.

    • Utilizar correctamente los utensilios

    • Practicar normas de comportamiento en la mesa logrando un control postural adecuado

    La hora de la comida es un momento importante del día en las escuelas infantiles, por lo que deberá haber una coordinación de todo el personal de la escuela para que así se garanticen los objetivos propuestos para los niños/as y se vea claramente definida la función de cada educador.

    A continuación se presentan las funciones de los educadores a la hora de comer teniendo en cuenta siempre las características y las edades de todos los niños/as de la escuela infantil:

    • Supervisar la elaboración del menú.

    • Supervisar la presentación del mismo (cantidad, calidad, estética ya que una presentación atractiva dependerá que el niño/a se sienta atraído o no a probar la comida y que el acto de comer sea atrayente, placentera y deseada)

    • Controlar su funcionamiento, junto con el equipo educativo y el personal de servicio.

    • Organizar el ambiente

    • Coordinarse con el resto del personal

    • Estar presente durante todo el proceso de la comida recogiendo datos sobre las observaciones realizadas al grupo de niños/as y a cada uno en particular.

    • Marcar el ritmo adecuado para el desarrollo de la actividad mediante la observación (sin que los niños lo perciban) de la educadora a aquellos niños que pudieran quedarse regazados, ayudándoles de una forma natural y sin crispación y apresuramiento.

    • No obligar al niño a acabar la comida en señal de rechazo.

    • Acondicionar higiénicamente las mesas donde se servirá la comida.

    • Asegurarse de que el niño/a siempre come lo necesario.

    • Planificar la actividad conjuntamente, con el equipo educativo de la escuela.

    • Ayudar al niño en el momento que lo requiera, sin crear vínculos de atención preferente.

    • Posibilitar que el niño adopte una actitud activa en la situación requerida.

    • Respetar el ritmo del niño/a, creando en él un clima de confianza en sí mismo.

    • Informar y comunicar a la familia de los objetivos propuestos para conseguir una colaboración y participación por parte de ellos.

    • Programar unos modelos de reintervención a seguir.

    • En todo momento se deberán respetar costumbres y hábitos religiosos referentes a la comida de su entorno familiar.

    Las actitudes del educador son importantes a la hora de comer ya que permitirán que los niños/as vayan desarrollándose y vayan siendo cada vez más autónomos en estos momentos, A continuación se presentarán las actitudes que deberán tener los educadores en el comedor o el aula:

    • El educador debe mostrarse sereno, relajado y en calma durante todo el proceso. Los niños/as hacen algunos de sus aprendizajes por medio de la imitación.

    • El educador/a debe respetar el ritmo de apetito de los niños/ as y no confundirá la tolerancia con la disciplina a la hora de la comida

    • Cada logro alcanzado deber ser elogiado y los educadores resaltarán con frecuencia los progresos de los pequeños.

    • Teniendo en cuenta que los hábitos de autonomía alimentaria no se adquieren hasta 2 - 3 años, se debe favorecer poco a poco ese aprendizaje y aceptar que el niño/ a comienza a tocar y explorar los alimentos con las manos.

    • Conseguir que la hora de la comida sea un momento agradable en la vida diaria del niño/a

    • La hora de la comida deberá ser un momento de fuerte interacción entre el niño y el adulto; cuanto menor sea el niño/a más necesitado estará de gestos cariñosos, conversación e incluso contacto físico durante la comida. Esto favorece la relación afectiva entre ambos (en el caso de los bebés será muy importante)

    INFORMACIÓN A LOS PADRES

    Es importante que las familias colaboren en el proceso de educación de los niños/ as y que actúen paralelamente al modelo de la escuela, por ello se insiste en la necesidad de mantener contacto con las familias, informando desde la perspectiva educadora en la que nos situamos, y la manera en la que se organiza en la comida tanto para los niños pequeños como para los más mayores de la escuela. Esta información puede desarrollarse mediante:

    • Entrevistas individuales donde se recogerá información de los progresos del niño/a y de cómo han sido tratadas las actuaciones y actitudes del niño/a ante la comida.

    • Hojas informativas, donde los padres conocerán quincenalmente, el menú de la escuela para poder combinar estos alimentos con los de su hogar.

    • Reuniones trimestrales y extraordinarias (charlas, coloquios, conferencias de alimentación).

    • Tablón de anuncios del aula con registro diario de cada niño/a para informar a los padres al final de cada jornada.

    • Cuaderno de ida y vuelta, donde irá reflejada la aceptación del menú por el niño, cuánto y qué ha comido, para que así el educador/a tenga una idea aproximada de cuando volverá a tener hambre de nuevo. Con este cuaderno se podrá interpretar mucho mejor las señales del niño/a.

    Una colaboración muy estrecha entre educadores y padres es crucial para el paso de la alimentación en el hogar a la alimentación en la escuela infantil.

    Los avances que se produzcan en un ámbito, bien sea del hogar o de la escuela, deben ser comunicados inmediatamente a los adultos responsables, de ese modo se consolidan los aprendizajes, se evitan los retrocesos y pueden eliminarse conductas selectivas.

    CONCLUSIÓN

    Después de haber realizado este documento es necesario hacer un análisis sobre lo que éste contiene y las implicaciones a nivel teórico y práctico que éste tiene para nuestra futura intervención con los niños /as de 0-3 años.

    Las conclusiones en cuanto al a parte teórica del documento son las siguientes:

    Dado que una de las funciones que posee el educador/a infantil es asistencial, es fundamental conocer las características madurativas de los niños/as en esta etapa para realizar de forma correcta la introducción de los nuevos alimentos, que el niño/a tenga siempre cubiertas sus necesidades nutricionales... ya que esto contribuye al correcto desarrollo global ( físico, psíquico...)

    Por lo comentado anteriormente, es necesario conocer con detalle la alimentación de los niños/as en los tres primeros años de su vida en los cuales se producen los cambios más transcendentales en la alimentación, y evidentemente como futuros profesionales debemos conocerlos.

    Sabiendo esto, como educadores/ as, pretenderemos que el niño acepte la variedad de alimentos que se le presenten en la escuela, al igual que en su hogar, y que forman parte de una dieta sana y equilibrada, al igual que la aceptación de dietas específicas en situaciones como el tratamiento de determinadas dolencias, enfermedades o alergias.

    Estos aspectos (alimentación sana, equilibrada, variada...) se concretarán a través de la intervención educativa que se llevará a cabo en la escuela infantil con relación al momento de la comida, donde se trabajarán los hábitos comentados en la parte práctica de este documento.

    Parece que lo más importante es conocer los tipos de alimentos y la edad a la que se introducen, pero también hay que tener en cuenta otros aspectos que conlleva el proceso de alimentación como es la organización de los ambientes y los materiales que se usan en ella, así como el cuidado higiénico que se debe tener en cada momento a medida que la alimentación con el niño/ va variando.

    Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es que la acción educativa que se lleva a cabo en la etapa de 0-3 se realiza en estrecha colaboración con las familias y que por tanto los hábitos que se trabajan con ellos deben trabajarse también con éstas ya que de lo contrario sería perjudicial para el niño/a.

    Las conclusiones en cuanto al a parte práctica del documento son las siguientes:

    Cabría indicar que el momento de la comida es una rutina, es decir, un momento del día que se debe hacer diferenciar de los demás momentos del día en la vida de los niños/ as de forma progresiva, para que gradualmente lleguen a recordar, prever y anticipar lo que pasará después.

    Las rutinas poseen una enorme trascendencia en los aprendizajes básicos, facilitan la organización de las nociones espaciales y temporales, y favorecen la educación socio - afectiva y perceptivo - cognitiva.

    El acto de comer posee una gran importancia para el proceso de la construcción de la identidad y autonomía y coopera en el desarrollo de aspectos formativos como:

    - Desarrollo motor: control postural, coordinación ojo - mano, prensión...

    -Desarrollo perceptivo - cognitivo: identificación y discriminación de sabor, temperatura, textura, color, olor, cuantificadores (mucho o poco alimento) secuencias temporales.

    - Desarrollo comunicativo, expresivo y social

    - Desarrollo de hábitos: sentarse, relacionarse, colaborar.

    Para desarrollar todos estos aspectos en los niños / as nuestro papel como futuros educadores/ as infantiles tiene gran importancia ya que posee la responsabilidad de organizar este momento del día de forma adecuada, teniendo en cuenta los intereses y las características de los niños/ as con relación a la alimentación, siendo el educador/ quien debe llevar la iniciativa en provocar el interés del niño/ tanto con su forma de actuar en relación a ellos como en la organización que lleva a cabo del espacio en este momento del día.

    Como se comentaba antes en esta etapa está muy ligada a lo que se haga con los niños/as en la escuela y lo que se realice con las familias, y por ello es importante que conozcamos los diferentes medios a través de los cuales se puede realizar el intercambio de información entre educadores/as y familias.

    La información que se trasmita no sólo incluirá datos sobre la alimentación puesto que la comida no es el único hábito que se trabaja en la escuela, sino que también se incluirán datos sobre los horarios de sueño, lo relacionado con la higiene...; además es fundamental tener información en todo momento para que la acción en la escuela y en los hogares sea paralela: alimentos que se introducen en casa, utensilios que se utilizan, colaboración de los niños/as en los momentos previos y posteriores a la comida ( colocar algún material, recogerlo después, aseo personal...).

    BIBLIOGRAFÍA

    “Sueño y alimentación infantil” Mª Dolores Viñuelas. Editorial Narcea

    “Alimentación y relación personal en el primer año de vida” Nuria Jiménez y Huertas. Editorial Nuestra Cultura

    “La alimentación en nuestras escuelas infantiles” Ayuntamiento de Leganés (Delegación de Comunicación e imagen)

    “La escuela infantil: Un lugar de acción y participación” Lourdes Molina y Nuria Jiménez

    www.pedriatraaldia.com

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    www.unizar.

    www.guiainfantil.com

    www.elbebe.com

    NOTA: TEORÍA: B +

    PRÁCTICA: NT +

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