Nuevos escenarios del conocimiento

Pedagogía. TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Nuevas formas de aprender. Escuela. Aprendizaje. Medios de comunicación de masas. Internet. Comunicación audiovisual. Televisión. Motivación. Alumnos

  • Enviado por: Virgilio G Mejía Minaya
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 7 páginas
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Los Nuevos Escenarios Del Conocimiento

En este nuevo mundo donde ha reinado la tecnología los nuevos escenarios donde se producen los procesos de enseñanza- aprendizaje se han modificado.

Para los niños y jóvenes la tecnología es más que una herramienta, es el soporte material de nuevas producciones culturales.

Esos cambios tan repentinos tenemos que comprenderlos, estas trasformaciones tenemos que comprenderlas y lamentablemente el pasado no tiene modo de ser recuperado en un formato original, sino reconstruido en un nuevo formato, es decir que no podemos pensar de la misma manera que 5 o 10 años atrás, hay que cambiar las practicas, porque ya la escuela ha dejado de ser un lugar seguro, no es un segundo hogar ni tampoco el templo del saber.

Hay que trabajar con un concepto notable y dialéctico.

La añoranza nos permite ubicarnos como sujetos históricos, rescatar la experiencia educativa de cada uno y tratar con ella una prospectiva que nos de un lugar en un futuro posible, donde algo hagamos con lo que hemos sido, con lo que somos y con lo que queremos ser, con los modos como hemos estado en el mundo, con los modos como estamos hoy y con los modos como queremos estar en este mundo, nuestro pequeño mundo hoy en este país, en esta ciudad, en nuestras instituciones, en nuestras aulas.

La añoranza nos permite valorar la mirada al pasado y reconstruirlo a futuro se añora lo perdido pero también se añora aquello que todavía no ha sido posible.

Por esa razón el mundo escolar hay que llevarles cosas de interés que cada uno de ellos se interese por el aprendizaje que se le esta brindando, no les podemos presentar cosas que ya ellos hayan visto estar acorde con los contenidos del currículo y esa es la circunstancia de hoy, las nuevas condiciones sociales han hecho que nuestras instituciones y que las llamadas instituciones básicas de la sociedad estén siendo atravesadas por un fenómeno particular el de los medios básicos de comunicación, entre las cuales tienen una incidencia particular la TV y La Red de Internet.

Si creemos con real convicción en lo interesante del mundo de la ciencia o del arte que tenemos para compartir con los estudiantes, tal vez podamos buscar nuevos modos para convocarlos, para desafiarlos, para crear en ellos nuevos interrogantes a partir de los cuales problematizar creativamente el mundo y la cultura.

Pero hay que “hacer algo” para que este interés aparezca en el aula. Creo que este algo que tenemos que hacer esta relacionado con los contenidos escolares, con el modo que los presentamos y con las actividades que proponemos para que el alumno lo construya.

Presentar los contenidos escolares como saberes abiertos, incompletos imperfectos, posibles de revisión y recreación.

Para ello, como docente, tendremos que estar dispuestos a modificar las rutinas habituales de nuestras estrategias didácticas, dispuestas a interrogar nuestros propios saberes e interrogarnos dispuestos a explorar otros caminos de acceso y lo que es mas importante, es necesario que dominemos con destreza y profundidad al conocimiento que habremos de proponer al alumno, esto es, conocer los orígenes, los problemas que intentan o inatentaron resolver, los misterios que intentan o intentaron explicar o comprender, los contextos de producción de esos saberes.

Presentar esos saberes articulados a los contextos de producción de los mismos que no quedan articulados solo curricularmente, o sea, enlazados con lo que aprendieron el año pasado y lo que aprenderán el año próximo.

Educar es entonces trasmitir una experiencia cultural de una generación a otra, abrirles las puertas de acceso a la cultura, ayudarle a pensar y permitirle espacio de debate y discusión, aceptar la fuerza de los argumentos de las nuevas generaciones sin llorar la derrota, pudiendo resignificar en cada acto de transmisión el proyecto social, institucional y nuestro propio proyecto de vida.

Por tanto es algo que tenemos que hacer es trasformar el enseñar y el aprender en una “verdadera experiencia cultural”.

En otras circunstancias

Ubicar el interés en algún lugar, es decir a la experiencia cultural y por tanto, educativa, que se puede describir como una zona intermedia. Estamos hablando de un espacio ínter sujetivo que se localiza en el aula y en la institución escolar.

Es un modo de concebir la educación como creación y ya no como mera reproducción, repetición, por otro lado darle un tiempo para que el interés se construya, se genere y se consolide. Para mí como para Winnicott jugar es ser capaz de vivir una experiencia cultural y más allá.

El jugar tiene un lugar y un tiempo para dominar lo que esta afuera es preciso hacer cosas, no solo pensar o decir, y hacer cosas lleva tiempo, jugar es hacer y el hacer en educación, es aprender.

El aprender lleva tiempo pero no un tiempo de repetición, si se trata de un tiempo lúdico de creación.

En nuestro caso rescatar lo lúdico del enseñar y el aprender significa idear modos creativos y novedosos de abordar y resolver los problemas, llenar de significaciones los datos y los conceptos, abrir los pasos para construir procedimientos y sentidos como propone un verdadero hacer constructivista.

La cuestión de la motivación es un problema colectivo, social, a construir en el aula y en la escuela recuperar la enseñanza y espacio del aula como tiempo pedagógico.

La apatía, la falta de interés, el desagrado por la escuela y por las tareas escolares suele ser un común denominador en nuestras instituciones educativas.

Otros estudios en la misma dirección han señalado el bajo impacto que teñían en la vida cotidiana los aprendizajes escolares.

Muchos aquellos, a pesar de tener en su saber varios años de escolaridad, continúan operando en sus vidas cotidianas o en otras esferas con las teorías vulgares, aun dándose del conocimiento teórico de las teorías científicas.

El aburrimiento, la apatía, la indisciplina entendida como falta de hábitos para aprender, sigue siendo una de las mayores preocupaciones de la docencia de todo tiempo y lugar.

El circulo vicio que se genera entre aburrimiento, indisciplina e incomprensión no ha tenido todavía el lugar que se merece en las consideraciones teóricas de la didáctica.

La preocupación por recuperar el espacio de la clase también se fundamenta en nuestra propia experiencia como docente.

La critica a la clase reducía a la lección informativa no tiene solamente fuerte fundamentos teórico sino abundantes ejemplos prácticos acerca de la poca funcionalidad de la escuela basada en este modelo.

Por ello, convencidos de que el espacio del aula es siempre un espacio de poder, queremos contribuir con este aporte, a recuperar el poder de la enseñanza, de la buena enseñanza. Es decir aquella que propone actividades que generan procesos reflexivos y de construcción de conocimiento en el alumno.

La buena enseñanza justifica la existencia de las instituciones educativas y de los docentes, porque aporta aquello que otras instituciones hacen.

Se trata entonces de recuperar nuestras tareas sustantivas: enseñar desde un espacio singular, único, pequeño en cuanto a sus dimensiones físicas y sociales importante en cuanto a la significación individual y social que ha adquirido desde la universalización de la escuela: la clase.

En este sentido retomamos también el concepto de transposición didáctica como el proceso a través del cual el docente logra que el contenido científico se transforme en contenido a enseñar y en contenido aprendido sin que sea deformado.

La transposición didáctica se refiere al proceso de transposiciones adoptivas por el cual el conocimiento erudito se construye en conocimiento u objeto a enseñar y éste en objetos de enseñanza o conocimiento enseñados. Es decir, que comprensión y rigurosidad son dos condiciones básica en la articulación método-contenidos.

A que presento alguna principio Contribuiditas que posibilitaron aporte a la teoría de la enseñanza, desde los cuales se le vuelve a otorgan un rol importantes al docentes, tanto desde el punto de vista psicológicos como gnoseológicos.

-El sujeto que aprende no es una hoja en blancos

-Los teóricos nuevos se “leen” a partir teóricos previas y se articulan con ellas.

-Las estructuras cognitivas, los conceptos y teorías se van estructurando a partir de múltiples articulaciones, como una red.

-El conocimiento es producto de un proceso de construcción y partir de la interacción entre el sujeto y el objeto de conocimiento.

-Para la adquisición de conocimiento científico es necesaria la ayuda pedagógica que posibilite el cambio conceptual.

El manejo de conocimiento científico y la adquisición del contenido escolar, requieren del desarrollo, del pensamiento complejo, crítico y creativo.

Para garantizan la contribución de nuestro aprendizaje es necesario que el conocimientos a construir se relacionas y diferencias de los ya conocidos, se queda conectar es integran a una real significativa, consolides, puedes ser aplicados a nuevas situaciones mecánicamente sino completivas creativas mentes.

La etapa de contribución de un nuevo aprendizaje hoce referencia aquella en la que, una vez producidos el desequilibrio necesario que posibilite la des posición del sujetos para aprender, se realizan acciones tendientes a que el nuevos contenidos de aprendizaje (concepto, aparición, acción) pueda ser integrado a una red a la estructuras cósmicas, estableciéndoos semejanza, diferencias, pensando reflexivamente sobre las propia acciones.

Paro para consolidad lo aprendidos se haces necesario la ejercitación.

El ejercicio sin contribución y sin elaboración autónoma, desarrolla solo la memoria mecánica, a partir de la cual los conocimientos vuelven débiles y rígidos.

La clase como una construcción didáctica singular.

Se trata de una construcción elaborada en la que se puede reconocer el modo en el que el docente entiende su campo disciplinar, el recorte, que realiza del contenido.

El concepto de construcción metodológico se conforma a partir de la estructura conceptual (sintáctica y semántica) de la disciplina y la estructura cognitiva de sujetos en situación de aproximarse de ella.

Por otro lado tenemos el concepto de dilectita que surge articulado al dialogo y se entiende como la posibilidad de ponerse sucesivamente en diversas posiciones contrarias, de de pensar alternativamente la multiplicidad y la unidad asociado siempre a la idea de movimiento, de pensamiento flexible de realidad compleja.

Recuperamos el dialogo como un importe instrumento tanto para concretar procesos intelectuales complejos como para general un clima participativo y de compromiso.