Nuevas tecnologías y ser humano

Ética. Moral. Tecnología. Maquinaria. Biotecnología. Racionalidad

  • Enviado por: The Moon Witch
  • Idioma: castellano
  • País: Puerto Rico Puerto Rico
  • 13 páginas
publicidad
publicidad

El Hombre y Las Nuevas Tecnologías

“Si los hombres de ciencia pudieran encontrar hoy en día el tiempo y valor necesario para considerar honesta y objetivamente su situación y las tareas que tienen por delante, y si actuaran en consecuencia, crecerían considerablemente las posibilidades de dar con una solución sensata y satisfactoria a la peligrosa situación internacional presente”

Albert Einsten “XLII Congreso de la Sociedad Italiana para el progreso de las Ciencias” , 1950.

1. Introducción

A fines del siglo XX, comienzos del XXI, los adelantos y la tecnología abrazan a la humanidad de tal manera que nuestros caminos parecen conducirse casi automáticamente por sus cauces. Sin embargo, vivimos sumidos en problemas casi similares o hasta más devastadores que los que vivieron nuestros propios antepasados… ¿ Quizá será éste el "Armageddon"?. ..

Las nuevas tecnologías deberían conducir al hombre a encontrar las respuestas a sus propias inquietudes, como una herramienta de desarrollo personal y colectivo. Pero, ¿cómo emplear estos instrumentos? ¿Con qué criterios? ¿ Existe la posibilidad de una “ética”?

Desde el inicio de la globalización, las nuevas tecnologías (vr. Internet ) unen, acercan y facilitan el cambio y el flujo de la información entre sociedades que aún mantienen sus propios principios y valores. De hecho, comprobamos en nuestro diario vivir que según los distintos estados de los que se trate, existen diferentes grados de cultura y civilización. Precisamente allí es donde reside la riqueza propia de la humanidad, en la diversidad.

La tecnología permite -de alguna manera- acercar lo diverso, llevar lo desconocido hacia tierras lejanas, resolver situaciones insalvables en el pasado, descubrir caminos inimaginables siglos atrás... Penetra en el corazón de cada sociedad, impregna sus sistemas, sus modos de organizarse, su cultura, ¿sus valores?... ¿Puede llegar a trastocar los valores presentes en una sociedad?...

¿No será acaso el hombre, el que -en cuanto ser libre- altera los valores, y se deja llevar sin medidas, ni frenos, por caminos insondables? En él mismo - en su propio ser - reside el deber de establecer los límites, las medidas. En última instancia, es él mismo el que está detrás de la tecnología.

Por lo tanto, es el hombre a quien hay que educar para el buen uso de los adelantos tecnológicos.

No podemos - de ninguna manera - colocar sobre la tecnología ni un manto de oscuridad absoluta, ni un manto de piedad: ella misma está en manos del ser puesto en esta tierra como dueño y señor de la Creación.... No debemos ignorar que en determinadas circunstancias la tecnología puede tomar rumbos que alcanzan inclusive a degradar la propia naturaleza del hombre, yendo en contra de sus principios. Está en él saber gobernar y gobernarse...

El hombre mismo es quien debe encargarse de la elección de los criterios con los cuales utilizar esta herramienta, abrir las diversas puertas y escoger los diferentes caminos a seguir...

El hombre no debería olvidarse nunca de los principios inscriptos en su propia naturaleza: los “principios naturales”, aquellos que vienen con el hombre mismo, que no deberían ser descartados. Tal como Boecio afirmaba, el hombre es muchas veces peor que la bestia, porque la bestia no se degrada. Al fin y al cabo toda conducta inmoral es una degradación.

Con esto no se pretende sugerir que las tecnologías conducen necesariamente al hombre por caminos errados. Todo lo contrario: lo coloca frente a un abanico de posibilidades maravillosas, de cambios y logros impredecibles tiempo atrás. Claro que se encuentra en sus propias manos colocar las barreras, respetar las normas y los valores universales... A fines del sigloXX, comienzos del XXI, ¿será posible esto en nuestro mundo?

2. La Tecnología

Ante el avance -aparentemente ilimitado- de la ciencia y de la tecnología, el hombre confía en ubicarlo hacia fines éticos (objetivo que involucra el establecimiento de límites); en esto radica su principal finalidad, y mi mayor preocupación debido a mi formación jurídica.

¿Qué es la tecnología? Para delimitar el campo de trabajo, es menester caracterizar esta palabra, que tan usual se ha tornado en estos tiempos de la tercera revolución industrial.

Mario Bunge enseña que :

“Un cuerpo de conocimiento es una tecnología si y solamente si:

  • es compatible con la ciencia coetánea y controlable por el método científico y

  • se lo emplea para controlar, informar o crear cosas, o procesos, naturales o sociales.”

  • Conforme esta definición, se entiende por tecnología la técnica que emplea el conocimiento científico. Aún así, no debemos confundir técnica con tecnología. Verbigracia, se diferencia la técnica del programador de Software de la tecnología de la industria informática.

    El vertiginoso dinamismo de los logros de la humanidad, ha provocado que la frontera existente entre la actividad científica y la actividad tecnológica esté cada vez más atenuada debido a hay una interacción substancial. Este intercambio se presenta en función del progreso de ambas actividades: el desarrollo de la ciencia depende en parte del avance de la tecnología, y ésta, de los progresos científicos. Sin embargo, existen distinciones que implican la necesaria diferenciación de ambas actividades: no se desarrollan en idéntica forma investigaciones efectuadas en los laboratorios de la Universidad Católica Argentina (en donde la exclusiva finalidad procurada es la búsqueda de progreso en los dominios del conocimiento científico), y en los laboratorios de una gran empresa. En el segundo de los casos, resulta evidente que tanto los objetivos perseguidos, como los eventuales avances logrados, responderán a la tácita (tal vez, no tan tácita) exigencia de obtener una rápida inserción en el ámbito de las aplicaciones industriales.

    2.1. El avance tecnológico

    ¿Pero, cuál es la razón que impulsa a la humanidad a producir las más variadas y sorprendentes innovaciones tecnológica?

    Stewart Richards , en su obra “filosofía y sociología de la ciencia(1987), basándose en las teorías de J. Langrish (desarrolladas en el libro “Wealth from knowledge”, 1972), relaciona este cuestionamiento con una inquietud interesante: ¿La humanidad obra en respuesta a un “Empuje hacia el descubrimiento” o a un “Tirón de la necesidad”?

    Una clásica referencia a la primera cuestión es la exposición que ha hecho el Sr. Blackett, cuando fuera presidente de la Royal Society:

    “En forma esquemática simplificada, la innovación tecnológica de éxito puede describirse como aquella constituida por una secuencia de pasos relacionados uno con otro: ciencia pura, ciencia aplicada, invento, desarrollo, construcción de prototipos, producción, estudio de mercado, venta y ganancias”.

    Para el sociólogo Joseph Ben David las ventajas de la segunda teoría significan que la:

    “Relación de los problemas económicos y tecnológicos con la investigación fundamental es más predecible que la que hay entre la investigación fundamental y una innovación tecnológica económicamente útil.

    ¿En verdad toda esta problemática podría circunscribirse a una mera cuestión de análisis económico, o de venta? Resulta indignante que estas hipótesis se formulen mediante la vinculación del conocimiento y de las necesidades del mercado.

    Considerar que la totalidad de los avances de la humanidad obedece a los impulsos del vil metal, es igual que refutar la existencia del alma, y reducir la propia esencia humana a un conjunto de piel, carne y huesos con algunas funciones.

    La naturaleza del hombre es compleja, y está combinada por materia y espíritu (cuerpo y alma).

    3. El proceder

    En el ámbito tecnológico, el siglo XX ha sido -indudablemente- el más revelador de la historia de la humanidad. Los avances de las nuevas tecnologías son de tal magnitud que solamente un espíritu creativo como Julio Verne podría haberlos imaginado.

    El hombre ha trascendido la barrera espacial, ha llegado a la luna; se ha logrado establecer comunicación con cualquier lugar del planeta de forma inmediata. Los beneficios parecen ser incalculables.......Pero, ¿cuál es el costo que debe afrontarse? Más allá de todas las maravillas propias de nuestro milenio recién estrenado, no debemos ignorar la cantidad de vidas que nuestra soberbia sacrificó. La humanidad padeció dos grandes guerras, que trajeron consigo los mayores crímenes de la humanidad y, con ellos, la posibilidad de conocer nuestras peores facetas.

    Todo científico no puede olvidar que, antes de pertenecer a la comunidad de los hombres de ciencia, es miembro de la raza humana. Ésa es la principal razón por la cual debería proceder con prudencia y ética. La barbarie y la avidez desfiguran a la ciencia, la desorientan por las vías de la beligerancia y de los desenlaces destructivos. Ante la problemática de la actividad científica y la tecnológica, sus principales impulsores deberían considerar de las clásicas enseñanzas griegas.

    3.1. La Prudencia

    Los antiguos griegos utilizaban el vocablo “Prudencia” en alusión a toda precaución o resguardo ante un mal dable o posible.

    Santo Tomás refiere que: “la prudencia radica en el e entendimiento práctico...”, ya que “… propio del prudente es aconsejar bien”.

    Santo Tomás de Aquino -en la Suma Teológica-, estudia las virtudes que apoyan, asisten y facilitan las respuestas al hombre, embarcado en su quehacer existencial y concreto. Y las denomina: Virtudes Morales. Son ellas que rigen toda la vida moral del hombre, orientándolo en su entendimiento, voluntad y pasiones.

    Conforme Santo Tomas, las virtudes morales son los hábitos operativos infundidos por Dios en las potencias del alma, para disponerlas a obrar según el dictamen de la “razón iluminada por la fe”.

    Según la escuela escolástica - corriente filosófica predominante del cristianismo-, las virtudes morales son susceptibles de ser divididas en cuatro aspectos clave o “cardinales”.

    Estos aspectos son los marcos dentro de los cuales se desarrolla toda la vida moral humana. Uno de estos parámetros de contención es la “Prudencia”. En este sentido, Maritain señala que la prudencia es la “Reina de las virtudes morales, noble y hecha para mandar, porque regula nuestros actos en relación a un fin último, que es Dios mismo.”

    3.1.2. ¿En que consiste la Prudencia?

    Según Santo Tomás son partes de la prudencia:

    • el conocimiento y experiencia de lo pasado (Memoria);

    • la interpretación de lo presente (Inteligencia);

    • el aprovechamiento del conocimiento adquirido y derivado de otros (Docilidad);

    • la intervención propia (Sagacidad).

    • Todo esto deberá esta sustentado en el poder de razonar, indagar e investigar (Razón).

    El hombre prudente, basado en la experiencia del pasado, y posicionado en el presente, delibera tanto sobre el futuro, como sobre lo que aquí y ahora debe hacer. Aunque aparentemente antiguos, tales consejos podrían aplicarse perfectamente a algunas de las situaciones planteadas hoy, verbigracia:

    Ecología - A diferencia de las imágenes difundidas por las películas americanas, la extinción de la raza humana no sucederá tras la caída de un meteoro o la invasión de alienígenas seducidos por el sabor de la sangre humana. El responsable será el propio hombre, quien se ha ocupado de contaminar la biosfera hasta el extremo de comprometer nuestra existencia sobre la faz del planeta. Nadie permanece ajeno ante el problema de la capa de ozono, el “efecto invernadero”, y las miles de especies (animales y vegetales) que están desapareciendo, sin que nuestros gobiernos dirijan su accionar de manera efectiva.

    ¿Cuál debería ser el paso inicial, para cambiar semejante situación? En primer lugar, sería interesante y útil acabar con la hipocresía. El gobierno alemán, cuenta con un programa de prohibición de energía obtenida mediante centrales atómicas en su territorio, pero compra energía nuclear a Francia. El gobierno francés ha adoptado una política de energía nuclear: el 75% de la energía consumida dentro de esa nación proviene de 58 centrales nucleares. Conforme dicha política, la obtención de este tipo de energía es mucho más beneficiosa para las futuras generaciones que la derivada de los Hidrocarburos. De esta manera, aparentemente se propicia una calidad de vida superior, pero es también ese mismo gobierno el que imparte las órdenes para efectuar explosiones nucleares en el “Atol de Mururoa”, en la región sur del océano Pacífico. Entonces, ¿qué podrá ocurrir a las futuras generaciones?

    Si los acontecimientos continúan encaminándose en esta dirección, el futuro próximo no se insinúa como una perspectiva alentadora.

    La realidad de los nuevos medios de comunicación posibilita que tengamos acceso a infinidad de datos como los relatados precedentemente. Ello facilita, a su vez, la oportunidad de capitalizar experiencias. De esta manera, la prudencia indica que éste es el momento indicado como el único correcto para realizar un replanteo a nuestras actitudes y posturas.

    Biotecnología - La Biotecnología surgió como una derivación de la teoría atómica aplicada a la biología. Tiene como punto de partida el descubrimiento del ácido desoxirribonucleico (ADN) en los años `50. Es, sin duda, un campo ilimitado de problemas deontológicos, éticos y legales. Sus consecuencias pueden comprometer a raza humana. El problema no consiste en la tecnología empleada, sino en el modo en que ésta es utilizada. La anarquía moral sitia la incontrolable revolución tecnológica.

    Pero más allá de los fines para los cuales utilicemos la ingeniería genética, la duda recae en las consecuencias que podrían asolar al hombre independientemente de su buen o mal uso ( lo que de por sí ya constituye una cuestión fundamental, ver 3.2.).

    Los experimentos y las manipulaciones genéticas con animales pueden producir determinados tipos de virus aún no imaginados por los científicos. Refrendar, con certeza, que los experimentos basados en el trasplante de órganos entre con hombres y animales son seguros, se asemejaría a afirmar que los científicos poseen un conocimiento pleno sobre la naturaleza. Lamentablemente, sabemos que ésta no es la realidad: la ciencia se desarrolla día a día. Lo que constituye un dato seguro hoy, puede no ser tan seguro en un futuro cercano, como han sido los casos de la sustancia química denominada “Talidomita”( fármaco para las embarazadas con relación a los mareos), los desechos lanzados irresponsablemente a los ríos y el la atmósfera, el “agente naranja”, la utilización del “DDT”, y muchos otros.

    El caótico accionar del hombre genera, pues, una cantidad de cuestionamientos, que podrían resumirse en dos grandes interrogantes: ¿ Cuál es el nivel de riesgo que nuestra civilización está dispuesta a soportar? ¿Es justo que todos (los países periféricos) paguemos por un desarrollo de pocos (los países centrales)?

    El famoso refrán: que nos enseñe un sabio, pero que nos gobierne un prudente”, nunca se hizo tan urgente y necesario.

    3.2 Ética y Moral

    La problemática existente respecto de la ética, la moral y el hombre no es una preocupación exclusiva de nuestros tiempos. En realidad, proviene del antiguo mundo griego.

    El vocablo “ética” deriva del griego “ethos” que se alude a la forma de ser, el modo de ser, así como lo que el hombre "debe hacer" de su vida.

    La ética es la ciencia de la conducta, y parte de una meditación filosófica sobre la moral (cabe recordar que los códigos morales son aquellos que dirigen la conducta humana).

    La ética es, entonces, la existencia modelada conforme las costumbres consideradas como correctas, el comportamiento que se adecua a los patrones predominantes de una sociedad, o clase social, y que -cuando no es observado- es sujeto de una sanción. Asimismo, consideramos a la ética como el estudio de las acciones y de las costumbres humanas, o el análisis de una vida virtuosa.

    ¿Cómo proceder con ética? Para que exista una conducta ética es menester que el agente sea consciente de esa conducta, es decir, que éste pueda distinguir entre el bien y el mal. Pero, ¿qué es obrar conforme el bien? Una interesante definición a este respecto es la del Dr. Horacio Granero, quien en el postgrado en “Derecho de la Alta Tecnología” de la Universidad Católica Argentina “Santa Maria de los Buenos Aires “afirmara:

    “Obrar bien es todo lo que te acerca a tu fin y obrar mal es lo que te aleja de tu fin”.

    Aún así, ¿cuál es el fin del hombre en la sociedad? El hombre es un ser racional y tiene capacidad de comprender y elegir. Por su propia naturaleza, el hombre es inducido a vivir en sociedad. De esta relación, y de la necesidad, es que germina la moral, destinada a orientar la relación de los individuos en la sociedad. Y la causa final de la sociedad, es el bien común.

    El bien común es un bien humano que perfecciona al hombre en lo que hace a su vida en comunidad. La unidad de lo social es una unidad de orden, que es de naturaleza moral. El campo ético, es teórico y el campo moral es lo práctico.

    La Moral, del latín “mos”, significa costumbre, y se refiere a los conjuntos de reglas obedecidas por el hombre. La Moral puede ser precisada como "el conjunto de reglas de conducta consideradas válidas, que es absoluto para cualquier tiempo o lugar, ya sea que se trate de una persona o de una colectividad.”

    La moral es, entonces, la ciencia que trata el uso que el hombre hace de su libertad a los efectos de alcanzar sus fines. La moral incluye la suma de la conducta humana, lo interior y lo exterior. La moral influye no simplemente en los deberes con los demás, sino también con uno mismo y con Dios.

    La prudencia deber ser acompañada de la ética, pues no basta tener en vista el resguardo para alcanzar a nuestro objetivo, más sino con que conducta llegar a ello.

    Un buen ejemplo de la paradoja en el mundo científico es lo manifestado por la investigadora Kaplan en el siguiente fragmento de entrevista

    “…Sí. Cuando desarrollé mi innovación, la biopsia de placenta para el diagnóstico prenatal que prevé enfermedades graves, vi que al poco tiempo cómo se implementaba esta técnica para eliminar el feto cuando era do sexo femenino. Es lo que llamo “ginecidio”.

    - ¿Qué hizo entonces?

    - Primero, me alucinó ver lo que se hacía. Entonces prácticamente me negué a intervenir en las aplicaciones. Una vez que hice la aplicación práctica, cerré el tema y pasé a otro, y - trabajo- en inmunología de la reproducción. Aquella innovación había sido impulsada por una finalidad noble: es una técnica útil para detectar ciertas enfermedades hereditarias muy graves, las cuales se pueden prever porque los padres traen ya una historia clínica precisa, casos en familia…..”

    Este diálogo, es una muestra de la falta de valores que impera en nuestro medio científico, donde las innovaciones corren el riesgo de ser desvirtuadas en cuanto a su relación con el bien común. Aún así, no es verdad que la naturaleza humana se encuentre corrompida, pero sí es cierto que está lesionada. De esta forma, se torna muy arduo comprobar la vigencia de las virtudes morales. Y por ello se producen tantos hechos teñidos de inexplicable maldad, ya que la esencia del hombre es quebrantable y débil.

  • Internet

  • “Peligros.com” éste fue el título de tapa de una importante publicación en la Nación Argentina. Bombas, terrorismo, prostitución, pedofilia son temas presentes en este nuevo medio de comunicación. Sin embargo, ¿son estos problemas una consecuencia de la nueva tecnología? Sostener tamaña opinión, sería negar la propia historia de la humanidad. El problema no se encuentra en la Internet; está en nosotros. La crisis que atravesamos, es un reflejo del caos moral y ético en el cual los juicios y valores son una mera cuestión de preferencia de cada individuo.

    “Buen uso.com”. Así como existe el lado oscuro de la red, hay también otra faceta. La República Argentina se encuentra entre las naciones en vías de desarrollo. Por lo tanto, sostiene una pesada y ambigua carga problemática. Así, se posee una tecnología desarrollada en ciertas áreas, mientras que existen ciudadanos sin posibilidad acceso alguno a las instituciones de educación, y tampoco a un plato de comida. Es la idiosincrasia de los países sudamericanos. Mas, las nuevas tecnologías, (entre ellas, la Internet), ¿pueden ayudar a resolver los problemas de un país? Yo creo que sí, pero sin olvidar que cualquier nueva tecnología no es la solución, sino una mera herramienta de ayuda, de indudable importancia. Pero ésta debe ser utilizada con prudencia, según la ética y la moral.

    Cualquier Nación sabe que para que se pueda llegar a un grado de desarrollo económico y social, tiene que hacer inversiones en la educación. Aunque la educación represente un peligro para los políticos: un pueblo preparado se encuentra apto para elegir lo mejor, y no a uno que no hace más ser objeto de la pura demagogia.

    La distancia y los problemas inmediatos que esta joven Nación afronta, aliados a la herencia histórica dramática de su formación, la imposibilitan de proveer con eficiencia una educación adecuada.

    ¿Cómo salir de este esquema, que la condena al fracaso? Primero, con una política seria y continua. Con esta finalidad fue creado el “Programa de Nuevos Desarrollos para la Educación Técnico Profesional” del “Instituto Nacional De Educación Tecnológica”. En este sentido el Gobierno de la Nación Argentina ha invertido presupuesto, logística y conocimiento, ofreciendo las autopistas virtuales necesarias para llevar cantidades de información a docentes y jóvenes alumnos -éstos últimos, hasta entonces olvidados- gracias a las cuales tendrán una mejor posibilidad de entender el nuevo mundo que los sitia.

    La RED CIENTÍFICA TECNOLÓGICA NACIONAL brinda a los usuarios la posibilidad acceder a los servicios de Internet, lográndose condiciones ventajosas para la conexión de las distintas instituciones beneficiarias. El objetivo de la red es impulsar la inserción de esta nueva tecnología de la comunicación como herramienta de uso en todos los ámbitos, extendiendo sus beneficios a organismos de investigación u otras entidades que constituyen un aporte al crecimiento de la Nación. Es decir, una escuela localizada en el interior del país (quizá en la lejana cordillera), provista de una “PC” ( con generadores propios de energía, y con docentes capacitados) podrá conectarse a una red, y ésta -sin duda- estará sumándose para que este maravilloso país, mi nación adoptiva, encuentre su verdadero rumbo.

    Esta es la perfección del buen uso, el uso correcto, moral y ético de un avance tecnológico. Más aún, considerando que la red nació de un proyecto militar, o sea, que su objetivo era contrario a la propia esencia del hombre.

  • Conclusiones

  • Hace 2.500 años, Heráclito de Éfeso declaró que: “nada perdura sino el cambio”. Esta lección, todavía válida en la actualidad, nos conduce a efectuar las siguientes reflexiones:

    1. El uso de las nuevas tecnología no son la solución de los problemas. Y tampoco es responsable del caos en el que vivimos hoy.

    2. Las nuevas tecnologías imponen ciertos deberes a la actividad científica:

  • El deber moral de los hombres de ciencia.

  • La imputación de grados de responsabilidad de los científicos y la imperiosa necesidad de advertirles su condición de miembros de la raza humana.

  • La prudencia en el accionar, a fin de evitar males mayores.

  • La ética como única posibilidad de actuación.

  • El bien común de la humanidad como valor y objetivo a tener en cuenta.

  • 3. El cambio de actitud por parte de la sociedad, con el objetivo de preservar las futuras generaciones, nuestro planeta, y -con ello- nuestra existencia.

    4. El buen uso de las nuevas tecnologías, para el desarrollo y beneficio del hombre.

  • El recuerdo de las experiencias sufridas en el siglo XX, para que basados en nuestro pasado común, la humanidad toda se torne más madura y mejor.

  • Alexandre Rudge Castilho

    Abogado, cursando el 2 año del postgrado de la “Carrera de Abogado Especialista en Derecho de la Alta Tecnología” en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina “Santa Maria de los Buenos Aires”. "Curso de Postgrado de Tecnología y Gestión Medioambiental" en la Facultad de Ciencias Fisicomatemáticas e Ingeniería de la Universidad Católica Argentina “Santa Maria de los Buenos Aires”. Master en Tecnología y Gestión Medioambiental, por Escuela de Organización Industrial de España. Doctorando en Ciencias Jurídicas en la Universidad Católica Argentina.

    Bibliografía

    Biblia Sagrada

    Constitución de la República Federativa del Brasil.

    Constitución de la República Argentina.

    “La responsabilidad moral del científico”, El correo de la UNESCO, mayo de 1979.

    “La ciencia y el humanismo de nuestro tiempo”, en Ciencia ¿ ídolo o peligro?, por Lawrence M. Gould. El correo de la UNESCO, 1973.

    Suma Teológica de Santo Tomás, texto retirado de la Internet.

    http://www.newadvent.org/summa/summa.htm

    Historia Social de la Ciencia, John Bernal. Península, 1967.

    El Reto de la Racionalidad, Jean Ladriére. Salamanca, Sígueme-UNESCO, 1977.

    Filosofía y Sociología de la Ciencia, Stewart Richards. México, Siglo XXI, 1987.

    Introducción al Estudio de las Ciencias, John Ziman. Barcelona, Ariel, 1986.

    La Ciencia de la Ciencia, John Bernal. México, Grijaldo, 1968.

    Periódico Clarín, Buenos Aires, República Argentina, domingo 9 de octubre de 1988.

    Revista Noticias, República Argentina, Año XXI - Nº 1224, Editorial Perfil S.A.

    La ciencia su método y su filosofía, Editorial: siglo XXI.

    Universidad Católica Argentina “Santa Maria de los Buenos Aires” fundada en 1958 y así lo expresa Su Santidad Juan Pablo II en las palabras iniciales de la Constitución Apostólica Ex corde Ecclesiae: "Nacida del corazón de la Iglesia, la Universidad Católica se inserta en el curso de la tradición que remonta al origen mismo de la Universidad como institución, y se ha revelado siempre como un centro incomparable de creatividad y de irradiación del saber para el bien de la humanidad."

    Stewart Richard: Filosofia y Sociología de la Ciencia, México, Siglo XXI, 1987

    Visionario y escritor francés. Escribió el libro de “la tierra a la luna” en 1896, casi 100 años antes del proyecto “APOLO”.

    http://www.newadvent.org/summa/summa.htm

    Amigo, abogado, profesor y director de la “Carrera de Abogado Especialista en Derecho de la Alta Tecnología” en La Universidad Católica Argentina “Santa Maria de los Buenos Aires”

    Jorge Halperin: “No todo lo que se puede es lícito”, charla con la investigadora Liliana Kaplan sobre alucinantes manipulaciones genéticas, en Clarín, Buenos Aires, República Argentina, domingo 9 de octubre de 1988.

    Revista Noticias, República Argentina, Año XXI - Nº 1224, Editorial Perfil S.A.

    1