Niños de la calle

Problemas sociales. Pobreza. Marginación social. Delincuencia infantil. Supervivencia callejera

  • Enviado por: Genius
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
publicidad
publicidad

NIÑOS DE LA CALLE

La causa por la que se produce la delincuencia es generalmente la necesidad de dinero. Esta necesidad de tanto dinero rápido se da mayoritariamente porque las drogas son muy caras y para pagarlas se acude a la delincuencia. Menos a menudo, esta delincuencia ocurre por necesidades tales como comer o poder pagar una casa.

En muchos casos la delincuencia viene dada por la situación familiar. En muchas familias pobres, esta situación les lleva ignorar a los hijos, a no hacerles caso, y en casos extremas a expulsarles de casa para que se busquen la vida. También los hermanos mayores suelen ser ejemplos a seguir, y por lo tanto pueden influir en las decisiones de la vida de los menores. Siguiendo con el tema de los ejemplos a seguir, cuando un padre echa a su hijo de casa, este deambula por la ciudad por sitios en los que hay malas compañías.

La gran mayoría de personas que se meten en el mundo de la droga son marginados. Esto tiene una fácil explicación. Es debido a que cuando una persona está sola se dedica a buscar amigos. En el caso de las personas marginadas, muchas veces encuentran como amigos a gente que está infiltrada en el mundo de la droga, y que en muchos casos les obligan a tomar drogas si quieren seguir en su grupo. Aseguran que son buenas y que se las dan por ser su amigo, pero lo que en realidad quiere es que te enganches y venderte droga para el resto de tu vida. A lo mejor en un primer momento estas personas se sienten muy bien, disfrutan con la droga y tienen amigos, pero llega un momento en que deben empezar a robar para comprarse la droga. Probablemente este individuo ya no le afectan las drogas que estaba tomando y necesita drogas más potentes cuyo precio se multiplica. Es un circulo vicioso, si empiezas ya no podrás acabar, y no solo eso sino que además cada día consumen más y más y necesitan más dinero robado para pagarla.

La droga se suele desarrollar principalmente en lugares marginales. Nosotros nos solemos mover por un ambiente bastante diferente a donde se desarrolla la droga. La educación es privilegiada y nuestros padres se preocupan mucho de nosotros. Lo más que hemos oído hablar de droga por los ambientes que nos movemos son las pastillas que ofrecen en las discotecas que venden para mantenerse en pie toda la noche pero no conocemos con exactitud los efectos que tiene. No conocemos a nadie que las haya tomado ni que se las hayan ofrecido pero si sabemos que en cualquier momento nos pueden ofrecer una. Otra droga que conocemos que quizá se mueva por un ambiente cercano al nuestro es el cannabis y la marihuana. Otras dos droga que no hemos comentado son el alcohol y el tabaco. Estas si que se mueven por nuestro ambiente. Mucha gente consume alcohol en las discotecas y mucha más gente consume tabaco. Esta droga probablemente es la más extendida en el mundo entero. La gente que lo consume no se da cuenta de que el tabaco, aunque esté legalizado es una droga y bastante perjudicial para la salud. No creemos que se mueva mucha más droga, estas dos son de las que más nos advierten, seguramente porqué son las más comunes. Las drogas más caras y más potentes se desarrollan como antes he dicho en los lugares marginales donde nadie se preocupa por nada.

Yo creo que las personas que recurren a las drogas quieren conseguir ser más populares y a lo mejor tener más amigos. Esto no lo consiguen ya que los drogadictos normalmente son rechazados.

Hay múltiples aspectos negativos de la drogadicción. No debe haber un solo aspecto positivo más que el placer en el momento de consumirlas que es por lo que la mayoría de las personas son atraídas a estas. Al empezar a consumir drogas te enganchas a estas. Primero empiezas consumiendo pequeñas cantidades de la manera menos perjudicial para la salud y al final acabas consumiendo las más duras. En primer lugar te destrozas la salud, a corto y sobre todo a largo plazo. Necesitas mucho dinero para poder comprar toda la droga que crees que necesitas. Al acabarse tu dinero te ves obligado a robar pequeñas cantidades de dinero y al final acabas siendo un delincuente de alto grado robando en muchos casos cantidades de hasta millones de pesetas para pagar las cien o doscientas mil pesetas diarias de droga. La mayoría de los drogadictos por este aspecto acaban en la cárcel la gran mayoría de su vida. Otra parte de los drogadictos mueren por sobredosis y otra parte acaba desesperada en un centro de desintoxicación. Los drogadictos llegados a ese punto no pueden ya nunca más recuperarse del todo.

Estos son las principales causas que conlleva consumir drogas sin contar con que seguramente se pierda la relación con el mundo incluidos los padres y amigos.

La sociedad, aun dando algunas ayudas, no es lo suficientemente solidaria con los marginados, delincuentes o con los drogadictos o personas problemáticas por así llamarlo. Para los marginados hay programas de integración, para los delincuentes está la cárcel o el reformatorio y para los drogadictos los centros de desintoxicación. Se supone que todos estos centros e instituciones rehabilitan, curan e integran a estas personas que hemos llamado problemáticas. El problema está, como he mencionado antes, en que la sociedad siente en muchos casos rechazo hacia estas personas, aunque se hayan rehabilitado. Por ejemplo, una persona puede sentir rechazo hacia un drogadicto que acabe de meterse su dosis y esté en ese estado de mona, o sentir rechazo hacia un violador ya que no le acepten o estén distantes a él, aunque ya haya ido a la cárcel.

La clave para solucionar este dilema está en impartir desde pequeños, en el colegio esta solidaridad. Solo así se conseguirá que está falta de solidaridad desaparezca ya que se sabe que lo que se aprende de pequeño se recuerda para toda la vida. Por lo tanto si nos dicen que no hay que ser racistas de mayores no lo seremos y enseñaremos a nuestros hijos a no serlo.

Pasando al tema de las ayudas sociales, el Gobierno no da la suficiente cantidad de dinero para ayudar a estas personas por dos razones mayoritariamente: porque no hay suficiente dinero ya que país no es un país al que le sobre el dinero, y porque el Gobierno también se desentiende un poco de estas personas ya que desde su punto de vista solo causan problemas. Es cierto que rehabilitar a una persona no es fácil y es bastante costoso ya que supone gastos de personal, tiempo y esfuerzo. Un drogadicto a la heroína consigue desengancharse de ésta sustituyéndola por otras sustancias. Una de ellas es la metadona, que tiene un efecto más retardado que la heroína, pero también crea adicción. Se trata de ir abandonando el consumo de heroína mientras se elimina la necesidad de tener que conseguir la droga `en la calle'. Otra sustancia más reciente es la naltrexona, que no es adictiva y que bloquea el estado de embriaguez que se percibe con el uso de la heroína. La pega que tiene es que no puede emplearse en pacientes con problemas de hígado que es un problema frecuente entre los toxicómanos.

Aunque existen programas de ayuda para estas personas con serios problemas, estos son muy reducidos y no alcanzan a todas las personas que las necesitan. España, aunque no es un país muy racista y discriminatorio, no es un país ideal. Existen barrios periféricos donde muchos marginados viven o acuden a comprar sus dosis de droga. Sin irnos más lejos, en Madrid existe el barrio de Las Barranquillas. Es un barrio de chabolas donde cada 50 metros te puedes encontrar con una persona tirada en el suelo con la apariencia alegre que se adopta después de haberse metido una dosis de droga.

Pasando al tema de los reformatorios, pienso que es la solución fácil que se da a este problema de la delincuencia juvenil, que generalmente viene derivada de la marginación, la pobreza o la falta de formación. Lo que estos reformatorios plantean es corregir a un delincuente joven para después liberarle y que se convierta en una persona normal que crezca formada y se integre en la sociedad consiguiendo un trabajo y ganándose el pan de cada día de una forma digna. Los límites de edad de los reformatorios oscilan según el país del que se trate pero generalmente está en torno a los 16 años hasta los 25 años. Como ya he mencionado antes, el objetivo es formar a los delincuentes jóvenes. Los reformatorios son como internados en los que no se puede salir y donde se imparte una educación, como en el colegio, que está basada en la ética y hacer una vida digna, sin robar o delinquir. Pienso que este objetivo solo se consigue en una minoría de los casos ya que la mayoría reincide en delinquir. Esto ocurre porque los reformatorios plantean una serie de problemas.

Los problemas que los reformatorios plantean son básicamente dos. El primero es que dentro de los reformatorios hay delincuentes que están ahí porque un día se le cruzaron los cables y cometieron un delito por el que fueron castigados, y luego está la otra clase de delincuentes: los que verdaderamente son bandidos. Estos son el verdadero problema ya que los delincuentes que en verdad son buenas personas son influidos por este segundo tipo de delincuentes y acaban por convertirse en lo que los otros son. En la película vemos el ejemplo de una persona que narra su experiencia en los reformatorios y dice que dentro del que él estuvo estaba “El Vaquilla”, ese famoso delincuente español. Dice esta persona que “El Vaquilla” era un verdadero malhechor y que él en parte no se corrigió en el reformatorio por su influencia.

El otro problema que los reformatorios plantean es que cuando una persona sale corregida del reformatorio diciéndose a sí mismo “Robar está mal, no tengo que hacerlo otra vez” se encuentra con una sociedad que no le acepta por lo que en el pasado pudo hacer. Esta marginación le lleva a no tener empleo, a que nadie le quiere alquilar una habitación, a que no puede rehacer su vida. La delincuencia, la marginación, la solidaridad.. Es un círculo vicioso en el que si una cosa ocurre la otra también ocurrirá. Como esta persona no consigue trabajo ni alojamiento tiene que dormir en la calle mendigando para poder comer. Como siempre ocurre se encuentra con los llamados “malos amigos” que le dicen algo así como “pero mírate como estás ahí tirado en la calle. Haz como nosotros, roba y con el dinero paga una casa y come...” Esta pobre persona si tiene una tremenda fuerza de voluntad (cosa poco probable cuando estás tirado en la calle ya que tu autoestima es baja) no reincidirá en la delincuencia pero lo más probable es que sí lo haga. Posiblemente será otra vez detenido y mandado al reformatorio o a la cárcel donde se volverá a topar con los problemas anteriormente mencionados. Así transcurrirá su vida si ningún mal mayor le acontece.

El vídeo que hemos visto, aunque es antiguo, nos ha mostrado la realidad de los barrios marginales de Barcelona. Todo lo que tienen que hacer los drogadictos para conseguir el dinero suficiente para pagarse su droga. Algunos se prostituyen, otros roban, otros trabajan en algún trabajo marginal. Las drogas son muy caras y es muy difícil conseguir todo el dinero necesario. La mayoría de ellos comienzan de pequeños influenciados por su familia, hermanos o padres o bien por el ambiente en el que se mueven donde todos los demás niños que conocen roban igual que ellos para pagarla preciada droga. Pocos de ellos trabajan, prefieren robar, de esta manera consiguen el dinero más rápido y más fácilmente. Casi todos empiezan un día con pequeñas dosis gracias, o más bien, por culpa de sus amigos. El día siguiente lo prueban otro poco más pensando que por dos días nada les va a ocurrir. Ellos no saben que están enganchados y que mientras más tiempo estén probando droga más difícil les será salir del vicio. Además, poco a poco, van incrementando su dosis hasta llegar a las cincuenta mil o más diarias.

Las drogas, por tanto pueden destruir la vida de cuaquiera.