Niebla; Miguel de Unamuno

Literatura española contemporánea. Generación del 98. Argumento. Temas. Personajes. Recursos literarios. Género: la nivola

  • Enviado por: Lewis
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
publicidad
cursos destacados
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información

Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

publicidad

RESUMEN DE LOS CAPITULOS

En el primer capítulo se nos habla de Don Augusto Pérez, un hombre singular y cotidiano, que un día de lluvia sale a la calle para pasear. A partir de ahí, se fija en una mujer y la sigue hasta su portal, donde se encontraba la portera. Había quedado tan fascinado con aquella mujer, q le preguntó todo lo que pudo a la portera sobre su vida.

Ya en el segundo capítulo, Augusto vuelve a su casa donde es recibido por su criado. Durante toda la mañana se quedó en su gabinete fantaseando con la mujer. Tras dormir un poco, se puso a escribirle una carta a Eugenia. Cuando acabo, se dirigió a la casa de Eugenia. En el camino se la cruzo, pero no se dio cuanta, y siguió hacia su casa. Al llegar le volvió a preguntar a la portera y le dijo que tenia otro pretendiente.

En el tercer capítulo, Augusto se marcha al casino a jugar la tradicional partida de ajedrez con se amigo Víctor. Pero esta vez no juega muy concentrado por que no hace mas que pensar en Eugenia. Víctor al verle tan raro le pregunta que qué le ocurre, y Augusto se lo cuanta todo, al terminar Víctor dice que conoce a la mujer.

Adentrándonos en el cuarto capítulo, Augusto regresa a su casa pensando en los diminutivos y en la niebla del amor. Al llegar se metió en su cuarto y empezó a pensar entre el matrimonio entre Eugenia y él.

Algunas noches solían jugar al tute Augusto y su criado. En una de aquellas partidas, Augusto le pregunto a su criado y a su mujer (la cocinera) por su matrimonio. Después se puso Augusto a hablarles de Eugenia, quien conocía la cocinera. Al acabar de hablar se fue acostar y a soñar con Eugenia.

El quinto capítulo comienza con el despertar de Don Augusto en su casa. Estuvo un poco pensando sobre su Eugenia y luego marchó a la calle. Se fue hacia el edificio de Eugenia, en el camino se encontró con la portera, quien el dijo que tenia novio. Tras la conversación, se fue a la alameda a refrescarse las ideas. Tras estar pensando un rato, vio moverse unos arbustos, era un cachorro. Augusto lo recogió y lo llamo Orfeo

En el sexto capítulo, Augusto se dirige a la casa de Eugenia. Cuando estaba en la puerta, ve a una mujer en el bacón con una jaula e un pájaro, la cual se le cae, y Augusto recoge. La mujer le invita a subir, y resulta ser la tía de Eugenia. Tras llevar mucho tiempo hablando, ambos coinciden en la idea de que se deberían casar Eugenia y Augusto.

El capítulo séptimo, es bastante melancólico, por que Augusto se pregunta sobre el misterio de la vida y el de la muerte. Piensa que ya tiene un fin en esta vida, conquistar a Eugenia. Todo esto lo va diciendo mientras tiene a Orfeo entre sus brazos.

En el octavo capítulo, Augusto se va a casa de los tíos de Eugenia (invitado por ellos para conocer a Eugenia). Estuvieron hablando un rato hasta que llegó ella. Augusto no dejar de mirarla. Estuvieron hablando sobre sus gustos. Hasta que salió el tema de la hipoteca y Eugenia se metió en su cuarto. Entonces Augusto les dijo a sus tíos que aria lo imposible por conquistarla. Después se fue a su casa

Un día después, en el noveno capítulo, Eugenia se dirigió a encontrarse con su novio Mauricio. Al cual le contó lo de Augusto y de lo que estuvieron hablando sobre su situación económica. Así que Eugenia le dijo a Mauricio que tenia que encontrar en trabajo. Después de esto se despidieron.

En el décimo capítulo, sigue Augusto meditando sobre su Eugenia querida mientras se dirige al casino a encontrarse con Víctor. Pero al ir hacia allí se dio cuanta de que todas las mujeres le parecían hermosas. Al llegar al casino se lo explico a Víctor el cual le empezó a hablar y a hacerle razonar si estaba verdaderamente enamorado de Eugenia, él dijo que solo de conciencia. Después de esto se fue a su casa.

Comenzamos el undécimo capítulo cuando Augusto se dirige otra vez a casa de los tíos. Al llegar estuvo un rato solo, hasta que llego Eugenia. Al llegar ella Augusto se empezó a descontrolar, hasta que llegaron los tíos, y ella se metió a su cuarto. Ellos se quedaron charlando mucho rato, al final Augusto decidió pagarles la hipoteca.

En el duodécimo capítulo, Augusto esta en su casa, cuando la criada le dice que a llegado la mujer del planchado. Al entrar a su habitación, Augusto le dijo lo guapa que era y le explico lo que le pasaba con Eugenia. La mujer acabo llorando, por lo que se abrazaron los dos, fue un momento especial. Al irse, Augusto hablo con su criada, la cual le explico que estaba totalmente enamorado de Eugenia.

A la mañana siguiente, cuando comenzaba el decimotercer capítulo, estaba Augusto en su casa cuando llego Eugenia que quería explicaciones sobre la hipoteca. Ella llego a la conclusión de que lo había echo para conseguirla. Ella se enfado y se marcho a su casa. Augusto tras esto se fue a la iglesia a despejarse la cabeza. Allí se encontró con un viejo amigo, juntos empezaron a hablar de la vida de cada

En el decimocuarto capítulo, encontramos a Augusto, que tras hablar con su viejo amigo se va al casino a jugar al ajedrez. Pero Víctor esta muy raro, así Augusto le pregunta por lo que le pasa. Él le cuenta una historia muy larga sobra el y su mujer y de que no podían tener hijos. Al final de la historia se marcharon y Augusto se fue a su casa.

El decimoquinto capítulo comienza cuando la tía de Eugenia le pregunta a Eugenia que tiene en contra de Augusto, esta le explica que se quiere aprovechar de ella. La tía la intenta convencer de que Augusto es un buen hombre y de que se debe casar con él, pero ella seguía en sus trece. Al acabar la conversación llego Augusto, quien le dice que lo que había hecho solo era para hacerla feliz, no para que se casasen.

El decimosexto capítulo tiene lugar justo cuando Eugenia sale a la calle y Augusto se dirige a su casa para pedir perdón. Eugenia se encuentra con su novio y le dice que necesita un trabajo urgentemente, que no podían casarse así. Pero él le dice que mientras este él, ella no tendría que trabajar, así que le propone casarse con Augusto y sacarle dinero para Eugenia y Mauricio. Eugenia muy enfadada se fue a su casa.

Comenzamos el decimoséptimo capítulo cuando encontramos a Don Augusto y a Víctor charlando sobre sus cosas. Víctor le invita a recordar a Augusto la historia de Don Eloíno Rodríguez de Alburquerque y Álvarez de Castro. Víctor dijo que quería incluirlo en su nivola. Al final Augusto se pregunto si lo que le pasaba era un novela, nivola o lo que fuera.

En el decimoctavo capítulo, justo al terminar la conversación con Víctor, Augusto se fue a su casa, y en ella estaba Rosario (la del planchado). Se pusieron a hablar largo y tendido rato sobre sus amores. Hasta que en un momento Rosario se da cuanta de que el corazón le late muy deprisa, él le explica que esta enfermo, que si se va con él de viaje. Ella acepta y se va. Tras esto Augusto se va con su perro a cenar.

Hablando del decimonoveno capítulo, vemos a la tía de Eugenia que se dirige a la casa de Augusto con el objetivo de que se reconcilie con Eugenia, pero también va para que al final si le pague lo de la hipoteca. Tras hablar un rato todo queda en paz. Al irse la tía, Augusto se queda meditando sobre los misterios de la vida.

El vigésimo capítulo comienza preguntándose Augusto si lo del viaje con Rosario había estado bien. Mientras pensaba llego Eugenia. Estuvieron hablando durante un largo rato sobre que les habían estado engañando. Augusto también le pidió que se comprometiera, pro le rechazó. Tras irse Eugenia llegó Rosario lo cual al irse le dejo a Augusto la cabeza hecha un lío.

El vigésimo primer capítulo comienza cuando Don Augusto y un amigo suyo llamado Antonio, se quedan hablando sobre las cosas de cada uno. Antonio le cuanta la trágica historia que había sufrido su matrimonio. Al terminar la historia Augusto se quedó boquiabierto.

En el vigésimo segundo capítulo, empieza la conversación entre Augusto y su amigo Víctor. Augusto le preguntó sobre como llevaba eso de ser padre, y él le respondió que era una bendición el nuevo miembro de la familia. Pero al final le dijo Víctor que si quería conservar su juventud, que no se casase que se metiese a filosofo.

En el vigésimo tercer capítulo, Augusto, justo después de que le pasara algo terrible (estaba enamorado de su cocinera) fue a visitar a un importante filósofo. Que le dijo lo que tenia que hacer. Tras esto y hablar con Víctor, llegaron a un acuerdo, Augusto se tendría que casar con una de las mujeres a las que optaba o conseguir otra.

Acabó de salir de la entrevista con el filósofo y comenzó el vigésimo cuarto capítulo. Augusto iba hacia su casa reflexionando sobre lo que le había dicho. Al llegar tuvo una idea, ser novio de Eugenia. Pero eso dependía de si Eugenia tenia don de palabra. Entonces llegó Rosario, y hablaron sobre este tema. Mientras hablaban Augusto se comporto como un loco y Rosario se fue.

El vigésimo quinto capítulo empieza con una conversación entra Augusto y Víctor. Augusto e pregunta que qué debe hacer, que esta en una situación alarmante. Víctor le dice que se debe casar cuanto antes. Le dice que la única psicología femenina es el matrimonio, algo parecido a lo que le había dicho anteriormente el filósofo.

El vigésimo sexto capítulo empieza cuando Augusto va hacia la casa de Eugenia a pedirle que se case con él. El piensa que le dirá que no, pero tras charlar un tiempo, ella acepta, y muy contentos se lo dicen a los tíos, que invitan a Augusto a comer.

En el vigésimo séptimo capítulo, se nos dice que Augusto ha empezado una nueva vida al estar comprometido con Eugenia. Ella no le deja hacer muchas de las cosa que quiera. Al rato Augusto le pide que toque el piano para componerle un poema. Tras esto ella le dice que Mauricio le sigue persiguiendo. Y le dice a Augusto que le busque un trabajo para que le deje en paz, a la mañana siguiente Mauricio ya tenia empleo.

Al día siguiente, justo cuando comenzaba el vigésimo octavo capítulo, llegó Mauricio a casa de Augusto. Mauricio le dio las gracias por el nuevo empleo. Y le dijo que se iba a llevar a Rosario. Mujer que Augusto despreciaba y ahora él estaba con Eugenia mujer que despreciaba Mauricio. Augusto creía que estaba soñando

Faltaban, al comienzo del vigésimo noveno capítulo, sólo tres días para la boda entre Augusto y Eugenia. Ambos estaban unios pero Eugenia se reservaba. Comenzaron a hablar y Eugenia comento que donde podría estar Rosario (sabiendo que él savia que era mentira lo del Mauricio). Augusto se quedó perplejo. Al día siguiente, le llego una carta de Eugenia que le decía que estaba con Mauricio. Entonces se fue a su casa donde al pensar en ello se puso a llorar.

El trigésimo capítulo comienza con la conversación entre Víctor y Augusto, que estaba muy deprimido. Víctor al ver a Augusto que a sido rechazado y engañado por su prometida, le aconseja que lo que debería hacer es devorarse. Augusto estaba tan deprimido que pensaba suicidarse.

En trigésimo primer capítulo comienza cuando Augusto se dirige a Salamanca, para hablar con Miguel de Unamuno. Augusto allí por que antes había leído un ensayo de Unamuno sobre el suicidio. Estuvieron hablando un largo rato, mientras Unamuno le decía que era un ente de ficción y que no existía. A gusto le dijo que le iba a matar. Pero Unamuno le dijo que quien iba a morir era él. Augusto suplico por su vida, pero no lo convenció. Entristecido, se fue sin despedirse de Unamuno hacia el tren que iba a casa

Al comienzo del trigésimo segundo capítulo, Augusto estaba en el tren que le llevaba a casa en los últimos años de su vida. Al llegar a su casa le dijo a la cocinera que no existía, esta al verle así llamo a su marido para que viese lo que le pasaba. Augusto entonces no paro de pedir comida, hasta que no pudo comer mas. Antes de irse a la cama le dio al criado una carta para Unmuno que decía: Se salió usted con la suya, he muerto. Entonces se fue a la cama y le pidió a su criado que estuviese al lado suyo. Hasta que mientras dormía, salto de repente y grito el nombre de Eugenia, y calló murto en la cama.

El capítulo trigésimo tercero, comienza diciéndonos el autor que había recibido la carta de Augusto. Unamuno se arrepintió de haberle matado y pensó en resucitarle. Al acostarse, Augusto se le apareció en sueños y le dijo que lo iba a resucitar, pero Augusto le dijo que al igual que a Don Quijote, no se le podía resucitar. Mas tarde se despidió de Unamuno y desapareció. Unamuno que soñaba morirse, despertó con una gran opresión en el pecho.

GENERACIÓN DEL ´98

Se ha llegado a definir el término “generación” como una unidad cronológica conforme a la cual debiera computarse la historia. Se señala que debemos distinguir entre una generación que acepta su herencia de sus antecesores -generaciones acumulativas- que conserva y enriquece el legado cultural; y otra, que rechaza esa herencia y busca una respuesta espontánea, original: son generaciones eliminatorias o de combate. De este tipo es la Generación del 98.

A pesar de los numerosos cambios políticos y sociales que afectaron a España durante la primera mitad del siglo XX., la creación cultural fue testigo de un nuevo renacimiento, entró en una fase desacostumbrada de actividad creadora, surgió un esplendor que provocó que algunos estudiosos hablaran de este periodo como “La edad de plata”, que tiene sus inicios en 1898 y termina con el estallido de la guerra civil en 1936.

El primer cambio lo inicia la pérdida de las últimas colonias de España, y en general, la conclusión de un largo periodo de decadencia que tuvo su origen en el siglo XVII. Un amplio grupo de escritores reaccionó en contra de estos acontecimientos, en una búsqueda constante de las causas y las soluciones para volver a construir lo que en tiempos fue España. Se les conoce como “La Generación del 98” y en este grupo se encuentran muchas figuras importantes de la literatura española. Sin embargo, sus actividades no se limitaban únicamente a la literatura, sino que se extendían desde el campo de la ciencia, la medicina y la historia hasta la realización de ensayos.

Algunos miembros de esta Generación alcanzaron un lugar en la literatura universal, como es el caso del escritor vasco Miguel de Unamuno, autor de la obra analizada, quien en su “Sentimiento trágico de la vida”, ofrece las reflexiones y los temas básicos del Existencialismo.

En casi todos los escritores de la generación del Noventa y Ocho es fundamental la preocupación por España y sus problemas.

Las características de la “Generación del Noventa y Ocho” son las siguientes:

  • Pesimismo patriótico:

  • La Patria no debe ser alabada de puertas afuera.

  • España debe ser conocida en sus bellezas olvidadas.

  • .

    • La europeización: La cultura española pierde su carácter tradicional y se deja influenciar según modelos extranjeros, especialmente alemanes, ingleses y franceses.

    • El Autodidactismo: Se refiere a que los escritores de esta generación son autodidactas; llevan a la prensa y al libro sus ideas y sus doctrinas.

    • La Rebeldía: Toda la labor de la generación del Noventa y Ocho está caracterizada por un noble deseo renovador.

    • El Estilo: Los escritores del Noventa y Ocho estudian concienzudamente el lenguaje, aprovechando el origen etimológico de las palabras. Es de sobra sabido que había una gran diferencia entre los autores del 98 en cuanto al estilo se refiere, pero a la vez tenían en común una actitud crítica e interrogativa, y muchas ganas de modernizar y liberalizar España.

    TEMAS

    En la obra de Niebla hay dos temas muy importantes: el amor y, la verdad y mentira. En el del amor, es un amor que sale de Augusto por Eugenia, haciéndole incluso dudar de su propia existencia mediante la oposición hipotética de la razón a la vida real utilizando monólogos filosóficos, que en mi opinión solo dicen la verdad En el de la verdad y la mentira es el que provoca Eugenia con su mentira a Augusto por lo del viaje de Rosario y Mauricio. Y una verdad es la que le dice Unamuno a Augusto, que es una ente de ficción que va a morir, y ciertamente muere.

    PERSONAJES PRINCIPALES

    Augusto Pérez : Es el protagonista de Niebla, un hombre de mediana edad, solitario, impuntual, que fumaba habanos y que pasaba todo el día y parte de la noche meditando y formulando teorías filosóficas para si mismo. En la obra Augusto despierta en su corazón el amor que siempre había permanecido aletargado. Es un personaje abúlico, sin metas vitales definidas, que mas que vivir se “deja vivir”. La visión de mundo de Augusto, es tomar los acontecimientos que ocurren y filosofar sobre ellos, además de actuar prontamente sobre los problemas o inquietudes que le acontecen, por ejemplo, ante la primera vez que vio a Eugenia se enamoró y decidió que debería ser su esposa. Esto le ocurre porque su vida es muy relajada, entonces tiene tiempo para filosofar y, al mismo tiempo, como no conoce mucho de la vida, sus decisiones son ligeras y rápidas.

    Eugenia Domingo del Arco : La joven era luchadora y se sacrificaba dando clases de piano a pesar de que odiaba la música. Era una mujer entera, libre, una mujer del futuro; Augusto opinaba que era admirable, majestuosa, heroica y toda una mujer, opinión que se veía influenciada por el sentimiento amoroso que le invadía, ya que al final de la obra se demuestra que era rastrera, embustera y aprovechadora. Tenía un carácter fuerte, dominante y no se dejaba influenciar por nadie. Físicamente era una mujer muy atractiva y arrogante, de andar rítmico y bello. Su visión de mundo era ser independiente, surgir por si misma y poder tener control de su vida, esto se explica por la delicada situación que vivió cuando era niña (el suicido de su padre) y por las ganas de salir de los problemas económicos.

    Víctor : Amigo de Augusto y compañero de partidas de Ajedrez. Es con quien hace confidencias, reflexiona y filosofa el protagonista. Víctor puede encarnar, en algún momento , el pensamiento de Unamuno.

    PERSONAJES SECUNDARIOS

    Domingo y Liduvina: Fieles criados de Augusto que le querían y se preocupaban por él. Eran marido y mujer y vivían en la misma casa que Augusto.

    Orfeo: Este pequeño cachorrillo que Augusto encontró perdido en el bosque se convirtió en su mejor amigo y confidente (o mejor dicho oyente) de los problemas y de las quejas del protagonista.

    Rosario: “La chica del planchao”, como se le denomina en el libro, era una bella joven que sentía afecto y quizá algo más por Augusto y que le avisó que Eugenia no quería más que aprovecharse de él. Ella le propuso al filósofo protagonista que se olvidara de Eugenia y que se dedicara a ella, y le daba garantías de que no le iba a abandonar jamás y que iba a cuidar de él hasta el final. Augusto sin quererlo realmente se prometió con Eugenia y esto enfadó a Rosarito, hasta el punto de que no la volvió a ver.

    Ermelinda y Fermín: Tía y tío de Eugenia respectivamente. Buscaban siempre el bienestar de su hija, quien se burló de ellos a la vez que de Augusto.

    Mauricio: Era el novio de Eugenia, el típico guaperas que se llevaba a todas las chicas de calle con solo chasquear los dedos, y que estaba profundamente enamorado de Eugenia. Era vago y holgazán, haragán y descuidado.

    Antolín S. Paparrigopoulos: Filosofo que le ayudo a solucionar su problemas con los amores.

    Marta ( la portera de la casa de Eugenia ): Quien le proporcionó al protagonista mucha información acerca de Eugenia.

    También aparece en su propia obra Unamuno, que se le podría considerar como un protagonista principal mas. Él es el que lleva acabo la entrevisto con Augusto, que cuando le dice que va a morir. Se presenta como un hombre algo raro que no hace otra cosa que decir verdades que no viene a cuento.

    EL TITULO DE LA NOVELA NIEBLA

    Niebla es un título, que aunque a primera vista no guarde coherencia con el relato, tras reflexionar un poco se descubre, según la forma en que se utiliza el término “Niebla” en los diálogos y monólogos durante la obra, que se refiere a la confusión, a la duda, al malestar . . . que Augusto siente a lo largo de la obra. La Niebla es la tristeza, la soledad, la burla y la humillación que Augusto soporta en esta nivola de Unamuno. La Niebla es también la duda de la existencia que se plantea Augusto tras la burla de Eugenia y tras la entrevista con Unamuno.

    VOZ NARRADORA

    Es deducible que el narrador, ya que conoce los sentimientos, el carácter, la forma de ser y cada una de las actuaciones de todos los personajes que han sido creados por él, es omnisciente, deducción que se reafirma con el hecho de que la narración está en tercera persona.

    TIEMPO INTERNO Y EXTERNO

    El tiempo de casi toda la obra es un tiempo lineal, aunque ahí un momento en el que Unamuno intercala una pequeña historia que no tiene que ver con el argumento principal. Pero esta historia es corta, ya que solo alberga un capitulo de la obra, por lo que no altera el orden cronológico de la obra.

    CIRCUNSTANCIAS ESPACIALES

    La historia que nos relata Unamuno en Niebla ocurre en un pequeño pueblo, cerca de Salamanca, este pueblo no es mencionado en la obra. El despacho de Unamuno es recreado en el viaje que realiza Augusto a Salamanca.

    RECURSOS LITERÁRIOS

    Paradoja: [...]Ya lo decía Don Leoncio: ¡no metáis en la cabeza lo que os quepa en el bolsillo! A lo que habría que añadir por complemento: ¡no metáis en el bolsillo lo que os quepa en la cabeza!].

    Alegoría y personificación: [...]Pues eso es, querido Augusto, que tu repuesto de amor dormía inerte en el fondo de tu alma, sin tener donde meterse; llegó Eugenia, la pianista, te sacudió y remejió con sus ojos esa charca en que tu amor dormía: se despertó este, brotó de ella, y como es tan grande se extiende a todas partes. Cuando uno como tú se enamora de veras de una mujer se enamora a la vez de todas las demás.]

    Antítesis: [...]Esa mujer que tú dices que es mala, sin conocerla, me ha vuelto ciego al darme la vista. Yo no vivía y ahora vivo; pero ahora que vivo es cuando siento lo que es morir.]

    Paralelismo: [...]Porque la ilusión, la esperanza, engendra el desengaño, el recuerdo, y el desengaño, el recuerdo, engendra a su vez la ilusión, la esperanza.]

    Metáfora: [...]La ley es siempre triste, don Augusto. Y es más triste un amor que nace y se cría sobre la tumba de otro, y como una planta que se alimenta, como de mantillo, de la podredumbre de otra planta.]

    NIVOLA

    De la obra “Niebla”, Unamuno mismo reconoce la novedad que entrañaba su novela, ya que literalmente no `pasa' o `acontece' nada, sino que, es lo que le pasa al personaje, lo que éste va haciendo, lo que éste es, de lo que se trata en la novela. Por cierto Unamuno declara que su novela no es mas que una “Nivola”, un genero que, en la misma obra se describe por el personaje de Víctor, y que, no es mas que una novela de acción rápida, de mucho dialogo y centrada en lo que le suceda a los personajes. La lectura de ésta obra es amena, divertida y profundamente filosófica, y por lo tanto didáctica, además de reconfortante. Influye también saber que ésta es la primera novela en la que un personaje se revela contra su autor ante la decisión del creador de darle muerte.

    HISTORIA SECUNDARIA

    Don Eloíno Rodríguez era un hombre aficionado a Hacienda y no llevaba una vida digna. Iba viajando de casa en casa. Un día llego al la casa de una patrona (Doña Sinfo), entonces él se puso muy malo, y ella vio que le estaba perjudicando el negocio, así que decidió que tenia que irse. Entonces un amigo suyo le propuso que se casase casara con él, y así cuando él muriera, le dejaría algún dinero por la viudedad. Doña Sinfo se lo pensó, y se casaron. Y entonces paso lo que nadie se imaginaba, él mejoro saludablemente, lo que provocó que al fina l la patrona saliera perdiendo. Él se marcho y ambos se desearon suerte en la vida.

    ESTRUCTURA EXTERNA DE LA NOVELA

    La novela se estructura en un prólogo, que es la primera parte de algunas obras dramáticas y novelas, en la cual se representa una acción de que es consecuencia la principal, que se desarrolla después. Después de este prólogo le suceden treinta y tres capítulos o divisiones que se hacen en los libros u otros escritos para el mejor orden de la exposición. Tras estos capítulos termina con un epílogo o recapitulación, conclusión de un discurso, de una obra dramática, de una novela, etc.  

    TECNICAS

    Para que los lectores conozcan los pensamientos de Augusto, la técnica principal que usa Unamuno son los monólogos que establece con su perro Orfeo. A este simpático amigo le cuenta todo lo que le ocurre en su vida, sus desgracias, amores, desamores, dudas,... Por eso en la obra, casi todas las reflexiones de Augusto se producen cuando esta hablando con su perro.

    Ejemplo: -¡Ay, Orfeo!- decía ya en su casa Augusto, dándole la leche a aquel-. ¡Ay, Orfeo! Di el gran paso, el paso decisivo: entré en su hogar, entré en el santuario. ¿Sabes lo que es dar un paso decisivo? Los vientos de la fortuna nos empujan nuestros pasos son decisivos todos. ¿Nuestros? ¿Son nuestros esos pasos? Caminamos, Orfeo mío, por una selva enmarañada y bravía, sin senderos.

    FUNCION DEL PRÓLOGO Y EPÍLOGO

    La función del prólogo no es ni mas ni menos que representarnos una acción, la cual va a ser la causa de la acción principal que es el cuerpo de la obra. El epilogo es el final de la obra, donde se nos cuenta los que ocurre con los personajes de la historia, pero en Niebla Unamuno no lo hace así con los personajes, aunque si con uno, el perro de Augusto, Orfeo. Nos dice que al morir Augusto, Orfeo se subió en la cama con él, y al ver que estaba muerto, se puso a recordar todo lo que había pasado con él, y entonces se murió de pena.

    NARRACIÓN, DESCRIPCIÓN, MONÓLOGO Y DIÁLOGO

    Lo que mas predomina en la “nivola” de Unamuno son los diálogos. También aparecen algunos monólogos, sobre todo cuando Augusto reflexiona sobre la vida con su perro Orfeo. Y también aparecen grandes fragmentos de narración, pero lo que más aparece es el dialogo. Uno de los diálogos mas importantes es el de la entrevista con Unamuno.

    Unamuno:

    Pues bien, la verdad, querido Augusto, que no puedes matarte porque no estás vivo, ni tampoco muerto, porque no existes.

    Augusto:

    ¿Cómo que no existo?

    Unamuno:

    No, no existes más que como ente de ficción; no eres, pobre Augusto, más que un producto de mi fantasía.

    Augusto:

    Mire usted bien, don Miguel... no sea que esté usted equivocado y que sea usted y no yo el personaje de ficción, el que no existe en realidad.

    Unamuno:

    Tú no existes más que en mi fantasía, te lo repito, y como no debes ni puedes hacer sino lo que a mi me dé la gana, y como no me da la real gana de que te suicides, no te suicidarás. ¡Lo dicho!

    Augusto:

    Eso de que no me da la real gana, Sr. Unamuno, es muy español, pero muy feo. Un novelista, un dramaturgo, no pueden hacer en absoluto lo que se les antoje de un personaje.

    Unamuno:

    ¡Bueno!¡Basta!¡Basta! (exclamó dando un puñetazo en la camilla). ¡Cállate! ¡No quiero oír más impertinencias! ... Y como ya me tienes harto y además no sé ya que hacer de ti, decido ahora mismo no ya que te suicides, sino matarte yo. ¡Vas a morir, pues, pero pronto!. ¡Muy pronto!

    Augusto:

    ¿Cómo? (exclamó sobresaltado) ¿Qué me va usted a dejar morir, a hacerme morir, a matarme?

    Unamuno:

    Sí, ¡voy a hacer que mueres!

    Augusto:

    ¡Ah, eso nunca! ¡Nunca!¡Nunca! (gritó)

    Unamuno:

    ¡Ah! (dijo mirándole con lástima y rabia)¿Conque ibas a quitarte la vida y te resistes a que te la quite yo?

    Augusto:

    Es que yo quiero vivir, don Miguel, quiero vivir, quiero vivir.....

    Unamuno:

    No puede ser, no puede ser

    Augusto:

    Quiero vivir, vivir... y ser yo, yo, yo.

    Unamuno:

    Pero si tú no eres sino lo que yo quiera...

    Augusto:

    ¡Quiero ser yo, ser yo! ¡Quiero vivir! (le lloraba la voz)

    Unamuno:

    No puede ser, no puede ser...

    Augusto:

    Mire don Miguel, por sus hijos, por su mujer, por lo que más quiera... mire que usted no será usted, que se morirá. ¡Don Miguel, por Dios, quiero vivir, quiero ser yo!

    NIEBLA,

    de Unamuno

    CURSO: 2º BACHILLER

    NOTA: 8

    11