Nicolás Maquiavelo

Filosofía renacentista siglo XVI. Maquiavelismo político. Ideas políticas. Nacionalismo italiano. Poder de los Príncipes

  • Enviado por: Taveras David
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Nicolás Maquiavelo

Introducción:

En este trabajo trataremos de abordar de manera esbozada la vida y las obras de Nicolás Maquiavelo, los tema más importantes de este influyente y revolucionario personaje de la política contemporánea, quien con sus escritos trazó partes en el orden político de los países.

Hemos hecho una breve reseña sobre sus diferentes escritos y lo que eran sus deseos, de que Italia, se hiciera de un soberano, con todas las cualidades del poder, que pudiera “Unir, Amar y Libertar la Patria, este debe ser un tirano, echo a imagen y semejanza de los grandes legisladores”.

En su más mencionado y publicado libro llamado “El Príncipe”, nos dice como debe ser un verdadero Príncipe con las características de astucia, energía, violencia e inteligencia, pero fundamentarse en el poder de buenas leyes, de un buen ejercito, los cuales dependían del estado.

Esperamos llenar sus expectativas en este pequeño recuento.

Biografía de Nicolás Maquiavelo

  Nace (1469), historiador y filósofo político italiano, cuyos escritos sobre habilidad política, amorales pero influyentes, convirtieron su nombre en un sinónimo de astucia y duplicidad.


Nacido en Florencia el 3 de mayo de 1469, Maquiavelo comenzó trabajando como funcionario y empezó a destacar cuando se proclamó la república en Florencia en 1498. Fue secretario de la segunda cancillería encargada de los Asuntos Exteriores y Guerra de la república. Maquiavelo realizó así importantes misiones diplomáticas ante el rey francés (1504, 1510-1511), la Santa Sede (1506) y el emperador (1507-1508). En el transcurso de sus misiones diplomáticas dentro de Italia, conoció a muchos gobernantes italianos, y tuvo ocasión de estudiar sus tácticas políticas, en especial las del eclesiástico y militar César Borgia, que en aquella época trataba de extender sus posesiones en Italia central.

Entre 1503 y 1506 Maquiavelo reorganizó las defensas militares de la república de Florencia. Aunque los ejércitos mercenarios eran habituales en aquella época, él prefirió contar con el reclutamiento de tropas del lugar para asegurarse una defensa permanente y patriótica. En 1512, cuando los Medici, una familia florentina, recuperó el poder en Florencia y la república se desintegró, Maquiavelo fue privado de su cargo y encarcelado durante un tiempo por presunta conspiración. Después de su liberación, se retiró a sus propiedades cercanas a Florencia, donde escribió sus obras más importantes. A pesar de sus intentos por ganarse el favor de los Medici, nunca volvió a ocupar un cargo destacado en el gobierno. Cuando la república volvió a ser temporalmente restablecida en 1527, muchos republicanos sospecharon de sus tendencias en favor de los Medici. Murió en Florencia, el 21 de junio de ese mismo año.

Obras Importantes de Maquiavelo

La Obra magistral de Maquiavelo es “El Príncipe”, tratando de aportar y a la vez corregir de una manera muy personal la actividad de su pueblo y de sus gobernantes, con vistas a un futuro inmediato. La formulación de Maquiavelo de los principios históricos inherentes en el gobierno romano puede encontrarse en su Discurso sobra la primera década de Tito Livio (1531), un comentario sobre la obra Ab urbe condita libri (también conocida como Décadas) del historiador romano Tito Livio. En este estudio, Maquiavelo parte de los conceptos teocráticos medievales de la historia, atribuyendo hechos históricos a las necesidades de la naturaleza humana y a los caprichos de la fortuna. Entre sus otras obras destacan: Sobre el arte de la guerra (1521), que describe las ventajas de las tropas reclutadas frente a las mercenarias. La Historias florentinas (1525) interpreta las crónicas de la ciudad, en términos de causalidad histórica. Maquiavelo fue también el autor de la biografía Vida de Castruccio Castracani (1520), de una serie de poemas, y de varias obras de teatro, entre las cuales destaca La mandrágora (1524), una sátira mordaz y obscena sobre la corrupción de la sociedad italiana de su tiempo. Muchos de sus escritos anticiparon el aumento de los estados de marcado carácter nacionalista.

El maquiavelismo, como término, ha sido utilizado para describir los principios del poder político, a partir de la máxima 'el fin justifica los medios'.

“El Príncipe”


Con esta obra magistral, el autor logró despertar a la Política Italiana, luego de los siglos de haber sido publicada.

Maquiavelo en este escrito trató de aportar y a la vez corregir las actividades de su pueblo y sus gobernantes, con vistas a un futuro inmediato.

Este era totalmente de pensamiento y expresión de política viva, sin perder de vista la realidad histórica de la Italia del siglo XVI, cuando el país estaba dominado por los Bárbaros Europeos.

El Príncipe, que este describe, es un verdadero Príncipe Italiano, pero al mismo tiempo de tipo genérico de los grandes soberanos renacentistas y personifica la conversión de la Italia de la Edad Media en el Estado Nuevo y Moderno.

Maquiavelo decía que para la gran Obra de la Unidad Nacional el soberano necesita una suma de poder que solo cabe en un Monarca absoluto.

“Para el buen éxito del intento de unir, amar y libertar la patria, ha de ser y debe ser un tirano y un tirano hecho a imagen de los grandes legisladores”.

Ya que armado el pueblo y fuera los extranjeros el soberano dará buenas leyes y procurara la duración, seguridad y permanencia y su obra confiando la defensa al pueblo.

La mala costumbre de Italia y la corrupción impedía la realización del sueño de toda la vida de Maquiavelo y para tratar de lograrlo pidió a los Médicis un cargo para así poder contribuir a lograr su sueño, mas que para su propia necesidad personal. Los Médicis eran de gran poder y parecían estar con la realización de la Unidad Nacional.

En el Príncipe, Maquiavelo hace una clasificación científica de los principados que pueden ser: Hereditarios, Nuevos o Mixtos.

Orientando su atención hacia los nuevos y los definía como aquellos creados con las armas propias o las ajenas, con la fortuna o con la virtud, pero sobre todo independiente de la dignidad relacionada con la iglesia, el cual era el problema de la realidad histórica del Estado Italiano, esta si quería establecer sus cimientos bajo la inteligencia y la voluntad de un Príncipe nuevo y con este método es que debía lanzarse a una escala nacional no regional y liral, con un estado capaz de organizar los pequeños gobiernos con miras a la independencia diferente a las monarquías Francesa y Española, Italia se impondría a crear un organismo mediante habilidad y fuerza de un solo individuo que paulatinamente fuese sometido a los demás que eran: Moisés, Ciro, Rómulo y Teseo que eran los espejos por donde debía mirarse el Príncipe, pero dentro de los hombres astutos y valerosos por el que el autor sentía una gran admiración estaba Cesar Borgia. Con todo esto el Príncipe debía tener buenas leyes y un buen ejercito. Sin embargo el ejercito solo debía estar conformado por súbditos y ciudadanos del estado mismo. decía: “Sin armas propias ningún príncipe esta seguro, antes por el contrario completamente obligado a la fortuna, pues no tiene virtud que lo defienda en las adversidades”.

Y el jefe de estas tropas seria el mismo príncipe ya que las guerras deben ser el único arte que deben interesarles, colocado en su trono debe olvidarse de la opinión de su pueblo pero es conveniente que aparezca a lo lejos de la mayoría “Todo piedad, todo fé, todo integridad, todo humanidad, todo religión, sin embargo no por esto dejare de conocer el mal y hacer alianza con el cuando sea preciso. El príncipe nuevo debe luchar contra la fé, la caridad, la humanidad, la religión siempre que lo aconseje el bien del estado que es el al mismo tiempo el bien de todos. Requeriría no solo astucia sino también el instinto y fuerza de una fiera, no dudara en usar la astucia de un zorro como el zarpazo de león.

Para Maquiavelo ilustrar su obra utilizaba constantemente notas y ejemplos tomados de la historia reciente y de los historiadores antiguos.

Sin embargo los príncipes italianos estaban aún muy lejos de este ideal, ya que no poseían ni ejércitos ni dictaban buenas leyes lo que generaba disgustos de parte del pueblo y que si ahora veían mas tierras en manos extranjeras, no era causa del destino o la fortuna sino que por su cobardía no la habían sabido pelear y que si en los tiempos tranquilos no hicieron nada como es común en los hombres, cuando venga la tempestades empeñarían en huir y defenderse.

Durante toda su carrera, Maquiavelo trató de crear un Estado capaz de rechazar ataques extranjeros y afianzar su soberanía. Sus escritos tratan sobre los principios en los que se basa un Estado de este tipo y los medios para reforzarlos y mantenerlos. En su obra más famosa, El príncipe (escrita en 1513 y publicada en 1532), describe el método por el cual un gobernante puede adquirir y mantener el poder político. Este estudio, que con frecuencia ha sido considerado una defensa del despotismo y la tiranía de dirigentes como César Borgia, está basado en la creencia de Maquiavelo de que un gobernante no está atado por las normas éticas: "¿Es mejor ser amado que temido, o al revés? La respuesta es que sería deseable ser ambas cosas, pero como es difícil que las dos se den al mismo tiempo, es mucho más seguro para un príncipe ser temido que ser amado, en caso de tener que renunciar a una de las dos". Desde su punto de vista, el gobernante debería preocuparse solamente del poder, y sólo debería rodearse de aquellos que le garantizaran el éxito en sus actuaciones políticas. Maquiavelo creía que estos gobernantes podían ser descubiertos mediante la deducción, a partir de las prácticas políticas de la época, así como de épocas anteriores.

“Discurso sobre la Primera década de Tito Livio”

Los tres libros que forman los discursos sobre la primera década de Tito Livio, escritos entre 1513 y 1521, están concebidas como una serie de consideraciones marginales al texto de la primera década de Livio, organizadas sin un rigor sistemático, en donde el escritor se aleja totalmente y pierde el tono y la forma expresiva que lo caracterizo en su obra “El Príncipe”, por lo que se siente mas sereno y teórico.

En esta se encuentra la esencia teórica de sus libros anteriores “El Príncipe y el Arte de la Tierra” lo que da como resultado lo que es la organización de los estados basados en la libertad, la igualdad ante la ley y la participación de todas las clases en el gobierno. De estos tres libros deducimos que el primero trata del origen y de la constitución interna del estado, el segundo de su origen militar y de la expansión de sus dominios y el tercero de las razones que establecen con estabilidad, su progreso y decadencia.

Aquí se fundamenta básicamente en el dicho de que “Los hombres no saben ser en todo bueno, ni en todo malo”, por lo cual carecen de virtud y se sienten tentado por un apetito insaciable del poder que domina constantemente su actividad y origina el progreso histórico.

Si el hombre parte de la defensa en su ambición, termina en la ofensa cuando la ha realizado.

Esto aplicable al individuo, se puede decir también del hombre colectivo, ya sea como familia o como clase, pues en la sociedad solo hay dos clases: “Los habientes y los no habientes”, es decir los ricos y los pobres, y la historia no es sino la eterna lucha entre ambos.

Los ordenes políticos son sistemas de equilibrio cuyo objeto inmediato es la persecución de la igualdad, fundamento de la libertad.

Para aplicar el arte político es preciso conocer al hombre como individuo y como clase, de hay que gran parte de los discursos estén dedicados a retratar socialmente las multitudes y las plebes, los optimates y los gentiles hombres, los príncipes, los individuos y los pueblos.

Maquiavelo esboza sus fisonomías morales con un trazo de original observación y evidencia de exposición, manifestando ante todo el “carácter”, es decir, aquellas fuerzas que mueven a los individuos, a los pueblos y a las clases a obrar de tal o cual modo.

La visión de conjunto de los acontecimientos políticos es pesimista y muy semejante a la del Príncipe.

Como en este libro, Maquiavelo desprecia al vulgo, objeto de la actividad del gobierno; El bien del Estado esta por encima de todo. La milicia ciudadana queda exaltada frente al uso de tropas mercenarias. Se acepta el fraude como instrumento necesario en las relaciones con los demás Estados y en las guerras, y se aboga por la unidad y la fuerza de Italia frente a la amenaza extranjera, impedida por la cobardía de los príncipes y obstaculizada por la Iglesia, que sin ser suficientemente poderosa para hacerse cargo de la reconquista, lo es bastante para impedir que otro la realice, menoscabando así su poder temporal.

“El Arte de la Guerra”.

Redactada hacia 1519-1520, en forma de dialogo entre varios amigos reunidos en los huertos de Oricellari. El arte de la guerra esta presidida por la idea fundamental de Maquiavelo sobre política, entrevista aquí como realidad practica. Se explica como debe ser armado el pueblo para defender su unidad e independencia. Maquiavelo adopta para sus exposiciones un carácter técnico y trata de la formación y organización del ejercito, aunque no llega al concepto de una milicia estable; ello se debio a que tal idea no podia madurar en la época. El nervio de la guerra es la infantería, siendo la caballería un elemento subsidiario. Las armas de fuego apenas si tienen importancia para el autor del Príncipe. también aborda las cuestiones tácticas, según los datos aportados por los historiadores antiguos, pero el tema fundamenta del libro es la actitud del enfrentamiento contra los ejércitos mercenarios, condenando el empleo de las milicias a sueldo y de las compañías aventureras, que constituían en Italia una peligrosa peculiaridad. El tipificar a estos dos tipos de milicia en uno solo y medirlos por la misma regla hace errar a Maquiavelo, que rechaza los Mercenarios cuando era una necesidad del ambiente Político- Social de la época. Otros de los errores consiste en, tras haberse olvidado del pueblo, y haberlo visto como materia casi inerte en la edificación de su estado, tratar de aprovechar su fuerza moral para cimentar sobre ella las virtudes de las armas ciudadanas. Ni los prácticos en el ejercicio de las armas han apreciado el valor histórico del libro ni los ayunos en arte militar le han concedido el merito científico y técnico que ciertamente tiene, contribuyendo a esta dificultad la circunstancia de no haber sido nunca Maquiavelo hombre de guerra. así, la escasa importancia que concede a las armas de fuego; en verdad, habian producido estas en sus tiempos la revolución que substancialmente modifico después la organización militar y creo la táctica moderna. En todos los ejércitos del siglo XVI, hay arqueros y ballesteros y aun en el siglo XVII proponía Montteccucoli que la infantería se organizase con dos tercios de mosqueteros y uno de piqueros. Hasta la invención de la bayoneta en el siglo XVIII, no desaparecen las picas de los ejércitos.

“La Mandrágora”.

Novela escrita como denuncia del mundo corrompido por los hipócritas, los presuntuosos, los parásitos, los que solo tienen como moral los bajos instintos y un sentido utilitario bien organizado. Sobre este mundo de corruptela deberá alzarse la voluntad del individuo inteligente para desde su altura reírse de todos ellos. En el fondo de la pieza se halla el pesimismo que invade el conjunto de la obra de Maquiavelo, un pesimismo que combate mediante la sátira y el sarcasmo sin confundirse con la hipocresía ni participar de la vileza de los demás. El escritor se limita seguir sus lascivias, a contárnoslas con un tono severo, amargo, señal imperecedera de su viril y atormentada poesía. Esta nos presenta a Calimaco, joven enamorado de Lucrecia, esposa de Nicias, un tipo vil y presuntuoso que desea ante todo tener hijos. Por sus deseos la engañara Ligurio, el parásito, que desempeña el papel de esclavo Plautino o Figuron. El lleva los hilos de la trama, hace y deshace. Como primer paso Calimaco se finge medico y llega hasta el lecho de Lucrecia, enferma. El joven va convenciendo poco a poco a la hermosa, pero a su lado hay una serie de personajes, tipificaciones magistrales de Maquiavelo sobre la sociedad de la época, que participaran en el engaño o se dejaran engañar. Una vez que Lucrecia asiente al amor del joven, Ligurio prepara la trampa. Calimaco receta una Mandrágora que hará fértil en vientre de la esposa. Mecer Nicias cree que el primer hombre que duerma con su esposa, una vez tomado el brebaje morirá. De ahí que todo estribe en buscar a uno y Serra el mismo falso doctor, disfrazado. Lucrecia consiente a las ansias de Calimaco pero frente a los demás hay que convencerla para que permita permita entrar en su cuarto a otro hombre distinto a su marido. Nuevamente Ligurio pone en funcionamiento sus hilos, se trata de convencer a la madre de Lucrecia, que fácilmente comienza a persuadir a la hija; como la joven no se deja solo con sus consejos, se compra al confesor de la casa Fray Timoteo, que aconseja y perdona al mismo tiempo el pecadillo que va bien a la salud. El engaño queda trazado en todas sus partes: Ligurio, Nicias, y Fray Timoteo raptaran en una noche oscura a un joven que “casualmente” pasa por la calle Calimaco y le obligaran a entrar en la calle donde le espera Lucrecia.

“Historia de Florencia”

Pagada por los Médicis, y redactado en 1525, no es obra ni de un cobarde adulador de la noble casa ni de un enérgico defensor de la libertad de Toscana. En ella prueba Maquiavelo mas habilidad que valor porque no condena ni a los defensores de la libertad ni a sus opresores. El mismo confiesa los convenios que hacia con su propia conciencia de historiador: llegado a punto de narrar ciertas particularidades, desearía saber de vos escribe al historiador Guicciardini, si no corro riesgo de incurrir en desagrado realzando o rebajando los acontecimientos.

Esta dividida en 8 libros y 2 partes, la segunda es inferior a la primera aunque tiene para la posteridad inmenso interés porque en ella se pone al descubierto la clave y el plan de la política de los Médicis. El primer libro, escrito en un estilo que por la rapidez, claridad y precisión solo puede compararse al de Tucidides, es un cuadro admirable de los acontecimientos que quebrantaron y destruyeron el imperio Romano, fundando sobre sus ruinas nuevas naciones, y de los trastornos que sufrió Italia hasta llegar a la situación en que se encontraba en tiempos del autor.

El libro segundo recuerda la fundación de Florencia, su rápido crecimiento por las colonias Romanas que allí se establecieron y la importancia de las colonias en la antigüedad. Termina con la humillación del partido de los nobles.

En el tercero, antes de poner de manifiesto las consecuencias de este suceso, refiere el historiador los males que resultan en todas las republicas del choque de los partidos aristocráticos y popular, comparando los efectos de esa lucha en la antigua Roma y en Florencia.

Cuarto Libro, comienza con graves consideración sobre la suerte de las Repúblicas que, teniendo un vicio de constitución pasan frecuentemente de la libertad a ala licencia. El principio del quinto libro hace una observación sobre los cambios que todos los estados sufren y las alternativas continuas del bien y del mal.

Los tres libros restantes muestran la lucha casi insuperable de Maquiavelo con la pluma y que solo su genio pudo vencer; enemigo de la política y de la casa de los Médicis, escribe una historia por orden a la costa de un Médicis. No podía pues inclinarse en sus juicios y apreciaciones ni a favor ni en contra de la familia y prefirió hacer una exacta narración de los sucesos dejando al lector la tarea de estimar la moralidad de las acciones. De ahí la frialdad, la indiferencia con que narra los sucesos, sin calificarlos, sin hacerlos merecedores de elogios o vituperios y fijándose solo en la importancia de las consecuencias. Esto dependía tanto de su carácter como del deseo de aparecer imparcial.