Neoclasicismo. Romanticismo. Realismo y Naturalismo

Literatura española de los siglos XVIII y XIX. Poesía y prosa narrativa neoclásica, romántica, realista y naturalista. Cadalso. Bécquer. Galdós

  • Enviado por: Nicolás Romero
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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- Literatura en el siglo XVIII:

1.Marco político e histórico:

Con el siglo XVIII comienza la Edad Contemporánea en la que el sistema político más característico fue el Despotismo Ilustrado, cuyo propósito era acelerar el progreso económico y cultural de los pueblos, fomentar la instrucción y aumentar el bienestar de los ciudadanos, al margen de su voluntad.

El cambio de siglo coincidió en España con el cambio de dinastía reinante. Al morir sin descendencia Carlos II (de la dinastía de los Austrias), subió al trono español Felipe V(de la dinastía de los Borbones). En los asuntos internos se pasó a una organización centralizada del estado.

A lo largo del siglo XVIII se sucedieron cuatro reinados: el reinado de Felipe V (1700-1746) supuso una etapa de reactivación política, económica y cultural; el reinado de Fernando VI (1746-1759) fue un periodo fundamental en el proceso de implantación de los ideales ilustrados; el reinado de Carlos III (1759-­1788) se caracterizó por las medidas reformadoras que provocaron el estallido del “motín de Esquilache”; el reinado de Carlos IV (1788-1808) estuvo marcado por la preocupación del monarca por impedir la difusión de los ideales revolucionarios que llegaban de Francia.

En la época de Carlos III la prensa adquirió gran importancia, y las tertulias se transformaron en academias de estudio e investigación y en sociedades. El teatro se convirtió en el instrumento para la transformación de las costumbres.

2. ¿Qué es la Ilustración? :

La Ilustración es un movimiento intelectual que hizo del siglo XVIII el “Siglo de las Luces”. Las llamadas “Luces”, provienen de la razón y la experiencia, que barren los errores comunes, los prejuicios nacidos de la superstición o de la ignorancia. No hubo tantos artistas geniales como en el siglo XVII, pero sí muchísimos investigadores, políticos, economistas, historiadores, científicos... Una prueba clara de dicho movimiento intelectual lo representa, en Francia, la Enciclopedia creada por Diderot y por D´Alambert (obra que recogía todos los saberes de la época).

Dentro de la Ilustración caben diversos estilos:

  • Rococó: Es un arte superficial y ligero cuyos rasgos dominantes son la despreocupación moral, el capricho y la galantería.

  • Neoclasicismo: Es el arte propiamente ilustrado. Constituye un retorno a los modelos clásicos cuya máxima, docere delectando (“enseñar deleitando”), impregna el arte neoclásico.

  • Prerromanticismo: A finales del siglo XVIII surgieron figuras que crearon una obra radicalmente nueva, anuncio de lo que sería el Romanticismo.

3. La Prosa del XVIII:

En el siglo XVII predomina la prosa didáctica sobre la prosa narrativa. A dicho siglo, se le conoció con el sobrenombre de “el siglo sin novela”, ya que muchos ilustrados desechaban la novela por su afán de hacer una literatura “útil”. Algunas de las figuras destacadas de la prosa del XVIII fueron:

- Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764):

  • Vida: A los doce años ingresó en la orden benedictina. Se licenció en la Universidad de Oviedo. Llevó una vida retirada, pero en su celda recibía a los viajeros distinguidos (españoles y portugueses) que pasaban por Oviedo. Celebraba tertulias con otros religiosos y seglares, y mantenía correspondencia con eruditos de toda España. Vivió en Oviedo hasta su muerte.

  • Obra: Quería acabar con las supersticiones y prejuicios del pueblo. Su afán divulgador le obligaba a mantener en sus obras un tono coloquial y a desarrollar un género que más adelante sería conocido como discurso. Sus dos obras fundamentales son: “Teatro crítico universal” y “Cartas eruditas”.

- Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811):

  • Vida: Nació en Gijón, estudió Leyes y ejerció como Magistrado en Sevilla y en Madrid. Al subir al trono Carlos IV fue desterrado a Asturias, donde fundo el Instituto de Estudios Asturianos. En 1797 fue nombrado ministro de Justicia, cargo que ejerció durante ocho meses. En 1801 fue encarcelado en Mallorca hasta la llegada a España de José Bonaparte. Participó en la vida política del país hasta su muerte.

  • Obra: Su producción literaria es muy escasa: compuso algunos poemas y obras teatrales, pero en lo que verdaderamente resaltó Jovellanos, fue en sus obras en prosa, como “Memoria sobre espectáculos y diversiones públicas” (1790), obra en la que trataba los problemas de la sociedad y sobre las que aporto una serie de reformas.

-José Cadalso (1741-1782):

  • Vida: Recibió una educación privilegiada y cosmopolita. Nace en Córdoba y es el segundo hijo del matrimonio formado por el duque de Rivas y la marquesa de Andría, ambos grandes de España. Recibe, ya desde muy niño, distintas menciones honoríficas. Formó parte de la Tertulia de la Fonda de San Sebastián.

  • Obra: Cultivó todos los géneros y posee una producción de poemas, sonetos, poemas satíricos, anacreónticas y tragedias. Pero sus principales obras están escritas en prosa: “Cartas marruecas” y “Noches lúgubres”. La primera es su obra más importante. Está compuesta por noventa epístolas en las que Cadalso trata temas variados, agrupados en tres grandes bloques: la historia nacional, la sociedad española diochesca y la proyección moral del ser humano.

- Teatro en el siglo XVIII:

El género teatral de la época se divide en dos corrientes: el teatro posbarroco y el teatro neoclásico.

- El teatro posbarroco:

Durante la primera mitad del siglo, se desarrolló un teatro posbarroco, es decir, que continuaba las fórmulas de Calderón, con autores que repetían temas y argumentos, pero que complicaban la intriga y el montaje de sus obras.

- El teatro neoclásico:

En la segunda mitad del siglo XVIII, los ilustrados mostraron una clara oposición al teatro del Siglo de Oro por razones estéticas y políticas. Querían acabar con un teatro inverosímil y divulgador de ideas sociales y morales arcaicas. Propusieron un respeto escrupuloso a las unidades clásicas, teatro minoritario, sin eco entre el público y sostenido por las elites en el poder.

Dentro de esta forma teatral, hay que distinguir otras dos grandes corrientes:

  • El teatro popular: Los géneros de éxito siguieron siendo las comedias de magia, de santos, militares y comedias sentimentales o lacrimosas. Dentro de las piezas menores, resalta el sainete por su éxito, ya que su objetivo era entretener al público presente por medio de la caricatura y de los diálogos vivos e ingeniosos.

  • El teatro neoclásico: Los ilustrados pensaban que el teatro era un medio fundamental para la educación y para la propaganda política. Por ello, durante el reinado de Carlos III se propusieron realizar una reforma del teatro en todos los aspectos (tanto morales como formales). También existían obras de tragedia neoclásica (influenciada por los modelos italianos y franceses) y la comedia neoclásica (que mostraba una realidad idealizada).

Uno de los representantes de esta corriente, el cual introdujo la prosa, fue Leandro Fernández de Moratín:

- Leandro Fernández de Moratín (1760-1828) :

  • Vida: Era hijo de Nicolás Fernández de Moratín. Viajó por toda Europa y fue director de la “Junta de Dirección y Reforma de Teatros”. Colaboró con los franceses y los últimos años de su vida los vivió en el exilio en Burdeos y París, donde murió.

  • Obra: Fue el autor teatral de mayor éxito, que supo lograr el favor del público y, a la vez, llevar a escena los ideales ilustrados. Fue un apasionado del teatro y un gran conocedor de las técnicas dramáticas. También compuso poemas satíricos, líricos y de circunstancias, todos ellos del gusto neoclásico. Sus obras más importantes son: “La comedia nueva”, “El café” y “El sí de las niñas”.

- Literatura en el siglo XIX:

1. Delimitación y características del Romanticismo:

El romanticismo es un movimiento cultural que se desarrolla durante la primera mitad del siglo XIX por Europa y América. Los románticos manifiestan una profunda insatisfacción ante los valores de la sociedad y consideran que el mayor bien es la libertad. Por ella se lucha y se redactan nuevas leyes sobre el derecho de libertad. Los artistas de este movimiento exaltan en sus obras los sentimientos personales y rechazan en nombre de la libertad creadora las reglas del Racionalismo ilustrado.

A partir de la Revolución Francesa se difunden las ideas de libertad, fraternidad e igualdad por toda Europa. Los románticos prescinden de las reglas clásicas, pues ven en ellas un modo de encorsetar el proceso creativo. La pasión sustituye a la razón y las obras literarias se llenan de adjetivos, hipérboles y exclamaciones para expresar la emoción, los sentimientos y las sensaciones. Pero el individualismo de los románticos no está reñido con el espíritu de solidaridad; a menudo encontramos en sus obras la denuncia social y la preocupación por los problemas ajenos.

Los románticos chocan con los intereses de una sociedad materialista que comienza a industrializarse. Frente a la incomprensión de la sociedad, el romántico reacciona unas veces con melancolía y otras con rebeldía para evocar épocas más heroicas y espirituales o para idealizar países lejanos, menos decadentes que los suyos, como Asia o América.

La política expansiva que sigue el emperador francés, Napoleón (1808), con el pretexto de propagar las ideas de la Revolución sume a Europa en la guerra durante los primeros años del siglo XIX. Ello provoca por una parte la reacción de las monarquías, que derrotan a los ejércitos napoleónicos e insertarán las ideas del Antiguo Régimen, que ya habían combatido los ilustrados, pero por otra parte el auge de los nacionalismos ya que los pueblos invadidos quieren reafirmar su identidad histórica y cultural frente al invasor. Aunque las monarquías absolutistas quieren impone los principios del Antiguo Régimen, las ideas liberales se irán abriendo camino en muchos países.

La invasión napoleónica y el régimen absolutista (1814-1833) de Fernando VII coartaron la actividad literaria durante las tres primeras décadas del siglo XIX. Los mejores poetas de este periodo, como Manuel José Quintana, expresaron actitudes románticas en obras de forma clásica.

2. Breve referencia de: José de Espronceda, Mariano José de Larra, El Duque de Rivas y Gustavo Adolfo Bécquer:

- José de Espronceda (1808-1842) :

  • Vida: Nació en un pueblo de Badajoz. A los doce años, se traslada a Madrid. Sufre cárcel y destierro por combatir el absolutismo. En el exilio se relaciona con conspiradores liberales, y lucha en las barricadas de París a favor de la Revolución de 1830. Durante su destierro conoce a su gran amor Teresa Mancha. Ambos vuelven a España tras la muerte de Fernando VII y después ella lo abandona y muere al poco tiempo. Muere en plena juventud a causa de una infección en la garganta.

  • Obra: Espronceda es un gran poeta, aunque también escribió una novela histórica (“Sancho Saldaña”) y obras de teatro como “Blanca de Borbón. En sus poemas juveniles destaca el extenso poema narrativo incompleto “Pelayo”, que trata sobre la conquista de España por los musulmanes. En el exilio conoce directamente el romanticismo inglés y en sus poemas se nota cada vez más su influencia, algunos poemas de esta época son: “Himno al sol y “Óscar y Malvina. Cuando regresaron a Madrid sus composiciones líricas son más personales, más exaltadas y en ellas desarrolla diversos temas. Así trata a los marginados sociales en poemas como “Canción del pirata”, “El mendigo”, “El verdugo”, “El reo de muerte”; o se lamenta por la juventud perdida “A Jarifa en una orgía” o expresa sus ideales políticos en “El canto al cosaco”, donde el poeta ataca el materialismo de la sociedad europea decadente. Sus obras poéticas más importantes son dos extensos poemas narrativos donde el lirismo también está presente en varios de sus paisajes: “El estudiante de Salamanca” y “El diablo mundo”. El estilo literario de Espronceda es, en general, grandilocuente y enfático: la expresión de un temperamento apasionado. Las imágenes llenas de violentos contrastes, los frecuentes cambios métricos, el uso de versos rítmicos y sonoros, la abundante adjetivación efectista, las interrogaciones retóricas, las exclamaciones, etc., dan a su poesía un gran poder de evocación y una brillante musicalidad.

- Mariano José de Larra (1809-1837) :

  • Vida: Mariano José Larra nació en Madrid. Su padre fue partidario de Napoleón y tuvo que huir a Francia con toda su familia. A la edad de nueve años vuelve a España y estudia en Madrid. A los diecinueve años empieza a dedicarse al periodismo y funda un periódico -“El duende satírico del día”- que dura poco, con veinte años se casa pero es un fracaso. Se enamora de una mujer casada, Dolores Armijo, con la que tiene unas relaciones difíciles e inestables. Tres años más tarde publica una serie de folletos satíricos, “El pobrecito hablador”, que alcanza gran éxito. Su fama se consolida definitivamente con la publicación de diversos artículos bajo el seudónimo de “Fígaro”. Participa en política y es elegido diputado. La mala situación del país le decepciona y exaspera, ésto unido al abandono de su amante, le sume en una gran depresión que le lleva a suicidarse.

  • Obra: Aunque escribió teatro y novela, su mejor creación son los artículos periodísticos. En ellos el autor parte de algún acontecimiento que sucede, para elaborar una crítica de las costumbres de la época. Larra es un gran defensor de las ideas y de los proyectos de los ilustrados a los que defiende en varias ocasiones. Al igual que ellos, piensa que a los españoles les falta educación y ganas de trabajar. Larra tiene en sus artículos una actitud de rebeldía contra la sociedad, frente a la que se muestra totalmente pesimista. Escribe también numerosos artículos que tratan temas como: las costumbres, política y literatura.

- El duque de Rivas (1791-1865):

  • Vida: Ángel de Saavedra nació en Córdova en el 1791. Fue militar desde joven y fue perseguido por liberal y condenado a muerte, por lo que tuvo que salir de España. Vivió en Londres, Milán, Malta y Francia. En 1834 regresó a España, donde heredo el título de duque de Rivas y participo en la vida política de la época. Murió en Madrid en 1865.

  • Obra: El duque de Rivas escribió varias obras costumbristas, dramas históricos, pero sin embargo, su obra más importante es “Don Álvaro o la fuerza del sino”. El drama supuso la ruptura definitiva con el teatro neoclásico y el comienzo de un teatro nuevo: no respeta las tres unidades; mezcla lo trágico y lo cómico, la prosa y el verso, el lenguaje retórico y el habla popular.

- Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) :

  • Vida: Gustavo Adolfo Domínguez nació en Sevilla y muy pronto utilizó el segundo apellido paterno: Bécquer. Siendo niño quedo huérfano de padre y madre, por lo que se crío en casa de su madrina. Después de abandonar los estudios de náutica y pintura, encuentra su vocación en la literatura. Se trasladó a Madrid en busca del triunfo literario. Pasa por muchas estrecheces económicas y malvive de escribir artículos en periódicos poco importantes, libretos de zarzuela y trabajos esporádicos. A la edad de 21 años contrae una grave enfermedad. Al año siguiente conoce y se enamora platónicamente de Julia Espín, que parece ser la inspiradora de parte de sus “Rimas. En 1861 se casa con Casta Esteban, y del matrimonio nacen dos hijos. Su mujer le es infiel y se separan. Poco antes de morir, a los treinta y cuatro años, sumido en la pobreza y en la enfermedad, se reconcilia con su mujer.

  • Obra: Bécquer destaca sobre todo por su poesía lírica, la de las rimas, aunque también es digna de mención su prosa por la gran calidad literaria. De su obra en prosa sobresalen las “Leyendas”, formadas por veintiocho relatos donde los rasgos románticos son patentes. Se trata de relatos fantásticos donde destacan: “El monte de las ánimas”, “Maese Pérez el organista”, “El rayo de luna”, “Los ojos verdes”... También hay que destacar el conjunto de artículos las “Cartas desde mi celda”. La obra poética de Bécquer es breve y fue editada después de su muerte. Consta de setenta y seis rimas, aunque después se descubrieron algunas más. Son de verso asonante y estrofas variadas, se pueden clasificar por temática: la poesía como algo inexplicable y misterioso; el amor esperanzado que busca momentos de felicidad; el fracaso, el desengaño y la desesperación por el amor perdido; el miedo a la soledad, al dolor y la muerte expresan la angustia por su final que intuye cercano. La poesía de Bécquer es intimista y nace de la evocación del sentimiento. La obra poética de Bécquer se aleja de la lírica efectista romántica alemana y las canciones populares andaluzas. Con su intimismo, su pureza, sensibilidad y autenticidad, abre las puertas de la poesía contemporánea.

2. Realismo y Naturalismo:

La primera mitad del siglo XIX los románticos se habían esforzado en expresar su mundo interior; en cambio en la segunda mitad surge el movimiento opuesto, el Realismo, que agrupa a artistas que se proponen representar con fidelidad el mundo que les rodea.

Aunque el realismo siempre ha sido una característica de la literatura española, en la que son escasas las obras fantásticas, cuando hablamos de Realismo como etapa literaria nos referimos a aquellos autores y autoras que antes de escribir sobre la sociedad, la observan y la analizan. Cuando se intensifica el propósito de exactitud y se recogen también los aspectos más sórdidos y desagradables de la realidad, aparece el Naturalismo.

La lengua literaria de esta época se vuelve precisa e incluye las formas expresivas de las diferentes clases sociales. La novela es el género que mejor se adaptará a los fines testimoniales de la literatura.

En el siglo XIX se produjeron profundos cambios. La industrialización y los avances científicos transformaron la sociedad y el pensamiento. Los escritores y escritoras no permanecieron ajenos ni a las injusticias que había para conseguir mayor producción en las minas y en las fabricas, ni a al actividad científica, cuya metodología imitaron. Las obras literarias de la segunda mitad de siglo analizan la sociedad minuciosamente y quieren ocultar su opinión sobre lo que les rodea y pretenden limitar su actividad a la demostración objetiva. Para ello facilitan al lector una inmensa cantidad de datos. La descripción se convierte en la principal técnica expresiva.

En el Realismo se distinguen dos posturas: una conservadora, que pretende restaurar la religión, la familia y el honor para solucionar la crisis de la sociedad industrial; y otra progresista que denuncia las taras de la sociedad y apoya las reivindicaciones laborales, así como el pensamiento liberal.

Los descubrimientos científicos sobre la importancia de la herencia genética y medio en la vida y comportamiento de los seres vivos, contribuyeron a intensificar algunas posturas realistas, provocando el nacimiento del Naturalismo.

- Benito Pérez Galdós (1843-1920) :

  • Vida: Nació en Las Palmas (Islas Canarias) en 1843. Fue un niño reservado, interesado por la pintura, la música y los libros. La llegada a Las Palmas de una prima, le trastornó emocionalmente y sus padres decidieron que fuera a Madrid a estudiar Derecho, en 1862. Se transforma en un madrileño que frecuenta tertulias literarias en los cafés, que asiste puntualmente al Ateneo madrileño, que recorre incesantemente la ciudad y se interesa por los problemas políticos y sociales del momento: se define a sí mismo como progresista y anticlerical. En 1868 viaja a París y descubre a los grandes novelistas franceses. A su regreso traduce a Dickens, escribe teatro y, por fin, en 1870 se decide a publicar su primera novela, La Fontana de oro. En estos años comienza a escribir los Episodios nacionales, en la década de 1880, su época de máxima creación. También en estos años se compromete activamente en política. A pesar de la oposición ultra católica que no le perdonó haber escrito Doña Perfecta (1876), un panfleto anticlerical, fue elegido miembro de la Real Academia Española. El paso de los años se entregó a la reforma del teatro nacional. El estreno de Electra(1901) supuso un acontecimiento nacional. En 1907 volvió al Congreso, como republicano, y en 1909 con Pablo Iglesias, fue jefe titular de la "conjunción republicano-socialista". Su izquierdismo fue el causante de que no se le otorgara el Premio Nóbel. En 1920 murió ciego y pobre en Madrid, su ciudad de adopción.

  • Obra: La obra de Galdós se caracteriza por su marcado realismo. Él es un gran observador con toques geniales de intuición que le permiten reflejar tanto los ambientes y las situaciones que describe como los retratos de lugares y de personajes. Se sirve del lenguaje para identificar a sus personajes y esto ha hecho que muchas veces se le acuse de lo que no es: usa un lenguaje inculto cuando describe o habla un personaje inculto. Galdós dividió su obra en "Episodios nacionales", "Novelas españolas de la primera época" y "Novelas españolas contemporáneas". Además hay que considerar su teatro.

- Leopoldo Alas “Clarín” (1852-1901) :

  • Vida: Leopoldo García- Alas Ureña nació en Zamora el 25 de abril de 1852. Pasó su infancia en Zamora, León y Guadalajara. En la Escuela de los Jesuitas de León realizó sus primeros estudios. En 1859 se trasladó a Oviedo, donde estudió el Bachillerato y entre 1868-69, en sólo dos años, hizo la carrera de Leyes en la Universidad. En estos años conoció a los que serían sus grandes amigos: Armando Palacio Valdés, Pío Rubín y Tomás Tuero. En 1871 se traslada a Madrid y permanece allí hasta 1878, siempre con frecuentes viajes a Asturias. En Madrid intenta continuar con su formación entre tertulias, debates ideológicos y representaciones de teatro. Junto a sus amigos de Oviedo forma una tertulia en la Cervecería Inglesa que, por su tono crítico, fue conocida como “Bilis club”. En 1875 nació “Clarín”. Con ese pseudónimo publicó un artículo periodístico en el diario madrileño El Solfeo. Sus relaciones con los periódicos se hicieron intensas. Su tono crítico, lúcido y moralista le ganaron la admiración de muchos y el odio de otros. En 1878, el mismo año en que terminó su tesis, obtuvo el número uno en las oposiciones a la cátedra de Economía Política y Estadística de la Universidad de Salamanca. Cinco años más tarde, el ministro liberal Albareda le concedió la misma cátedra en la universidad de Zaragoza. En julio de 1883 consiguió el traslado a la universidad de Oviedo, donde desempeñó las cátedras de Derecho Romano y de Derecho Natural, lo que hizo que se asentara ya definitivamente en la capital asturiana. Allí alterna su trabajo de profesor con sus escritos, a los que dedicaría la mayor parte de su tiempo libre.”Clarín” murió en Oviedo el 13 de junio de1901.

  • Obra: Entre su producción cabe destacar por un lado la faceta periodística del autor: escribió artículos de diversos temas: literarios, políticos o de pensamientos (tanto religiosos como filosóficos). En cuanto a lo que a literatura propiamente dicha se refiere, escribió obras de distintos géneros: Cuentos (“Pipá” y “¡Adiós cordera!”), novelas cortas (“Doña Berta”) y novelas (“Su único hijo” y “La Regenta”).

- Juan Varela (1794-1839) :

  • Vida: Poeta argentino que estudió teología en la Universidad de Córdoba, en donde se graduó. Fue secretario del Congreso General Constituyente de 1826, y al caer el gobierno unitario, se radicó en Montevideo.

  • Obra: Es un autor dramático con influencias clásicas, en especial, en Virgilio y Horacio, de cuyas obras tradujo algunos fragmentos. Le pertenecen las tragedias “Dido”, en tres actos, paráfrasis de un canto de “La Eneida”, y “Argía”, en cinco actos, con influencia de Alfieri. Se destaca especialmente como poeta de temas románticos, como por ejemplo, “La Elvira” y “El jardín de Delia”. Como poeta civil, cantó las jornadas guerreras de la Revolución de Mayo y la época posterior: “A los valientes defensores de la libertad en la llanura de Maipo”; “Al triunfo de Ayacucho"; "Al triunfo de Ituzaingó"; "Canto a San Martín y Balcarce"; "El 25 de mayo de 1838", etc.

- Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928) :

  • Vida: Nació en Valencia en el 1867. Fue un célebre escritor, periodista y político español. Estudió Derecho y desde muy joven perteneció al Partido republicano. En 1894 (12 de noviembre) fundó el periódico “El Pueblo”, órgano del “blasquismo”, partido político radical. Fue siete veces Diputado por Valencia, su ciudad natal. En 1909, retirado de la política activa se estableció como colono en la República Argentina, dedicándose a la explotación agrícola, en una tentativa de vida comunitaria, aplicando determinadas ideas socialistas del siglo XIX, y que resultó ser un fracaso. Se marchó a Paris en 1914 y trabajó por la causa aliada; allí escribió la obra que le haría famoso en el mundo entero, “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” (1916) , que tuvo un enorme éxito en los EE.UU. donde fué llevada al cine. Se exilió voluntariamente en su villa de Niza (Francia) durante la dictadura de Primo de Rivera, no cesando en su lucha antimonárquica hasta el final de sus días. Murió en Menton (Francia) en 1928.

  • Obra: Su obra, vinculada al naturalismo francés, puede dividirse en cuatro períodos: Novelas regionales valencianas [“Arroz y Tartana” (1894), “Flor de mayo” (1895) y “La barraca” (1898), “Entre naranjos” (1900) y “Cañas y barro” (1902)], novelas de tesis [“La catedral” (1903), “El intruso” (1904), “La bodega” (1905), “La horda” (1905) y “Sangre y arena” (1908)], temas americanos ["Los argonautas" (1912) y “La tierra de todos” (1912)], novelas inspiradas en la guerra europea [“Los cuatro jinetes del Apocalipsis” (1916)]

BIBLIOGRAFÍA

  • Lengua Castellana y Literatura de 1º de Bachillerato de editorial Teide.

  • Lengua Castellana y Literatura de 1º de Bachillerato de editorial SM.

  • Lengua y Literatura de 4º de E.S.O. de editorial Teide.

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