Nada; Carmen Laforet

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa (novela) existencial. Tremendismo literario. Argumento. Temas. Estructura. Estilo narrativo

  • Enviado por: Paola Guevara
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
publicidad

Introducción

 

La novela de Nada nos narra la vida de Andrea, una adolescente que va a Barcelona con la ilusión de estudiar y tener un mejor porvenir.

Esta novela nos muestra la sociedad española después de la Guerra Civil.

También podemos ver en ella un realismo narrativo conocido como tremendismo que se caracteriza por presentarnos todos los aspectos desagradables y sórdidos de la vida así como la presencia de antihéroes representados aquí por sus tíos Román y Juan los cuales cambiaron negativamente por la guerra.

Análisis de Nada

 

El formato de la novela consta de tras partes, la introducción (primera parte), el nudo (segunda parte), y desenlace (la tercera parte).

En la primera parte nos relata la llegada de Andrea a Barcelona donde estudia la carrera de letras en la universidad. Ella llega llena de sueños, e ilusiones recordando la ciudad que conoció en su infancia, antes de la guerra y en la que su familia gozaba de buena posición económica.

 

“Estaba en Barcelona. Había amontonado

demasiados sueños sobre este hecho concreto

para no parecerme un milagro aquel primer rumos

de la ciudad diciéndome tan claro que era una realidad...”1

 

También nos cuenta las primeras impresiones de la vida en la casa de la abuela y vemos ahí reflejado el tremendismo de la narración al referirse a su familia.

 

“... Casi sentí erizarse mi piel al vislumbrar a una

de ellas, vestida con un traje negro que tenía

trazas de camisón...”2

 

Así como al sitio mismo que ella recordaba alegre y acogedor y ahora percibía sórdido y aterrador.

 

“Parecía una casa de brujas aquel cuarto

de baño. Las paredes tiznadas conservaban

la huella de manos ganchudas, de gritos

de esperanza...”3

 

Esta primera parte abarca las primeras semanas de su vida dentro de la familia, en una atmósfera melancólica y violenta en la que la agresión física y verbal es constante y es la forma de relacionarse entre ellos esto llega a cambiar el carácter de Andrea.

 

 

¡Cuántos días inútiles! Días llenos de historias,

demasiadas historias turbias...”4

 

“Me acostumbraba a olvidarme de mí

aspecto y de mis sueños...”5

 

En la segunda parte Andrea se ha hecho amiga casi inseparable de Ena, esta amistad ayuda a Andrea a salir de la casa familiar, a sentirse libre, pero a la vez tiene que enfrentar las diferencias de las clases sociales y los esfuerzos que ella hace para ser aceptada por los demás.

 

“Me compensaba el trabajo que me llegaba a costar poder ir limpia a la Universidad, y sobre todo parecerlo junto al aspecto confortable de mis compañeros. Aquella tristeza de recose los guantes, de lavar mis blusas en el agua turbia y helada del lavadero de la galería con el mismo trozo de jabón que Antonia empleaba para fregar sus cacerolas y que por las mañanas raspaba mi cuerpo bajo la ducha fría”6

 

En la ultima parte Andrea está muy deprimida por el alejamiento de su amiga, sufre intensamente por las carencias económicas que aparece y por los conflictos del hogar pero al finalizar otra vez aparece Ena para liberarla de esta situación y ofrecerle ese futuro esperanzador que añoraba llevándosela a vivir a Madrid con su familia.

La novela está escrita en primera persona ya que la narra Andrea unos años después.

El tiempo verbal que encontramos con mayor frecuencia es el pretérito imperfecto.

Observamos en la obra que la mayoría de los personajes presentan esa gran decepción y falta de interés por salir adelante que se vivió en España después de la Guerra Civil ya que muchas de las familias anteriormente acomodadas se encontraron de repente en una situación difícil y sin ninguna esperanza, afligidas por la dificultad para ganar dinero ya que el orgullo les impedía realizar trabajos que consideraban inferiores y no estaban preparados para otros, negándose a su vez a vender objetos de valor o joyas para poder sobrevivir. Esta impotencia les provocaba una violencia psicológica terrible que vemos reflejada en Juan que golpeaba a su mujer por salir a conseguir dinero vender objetos de la casa, pero por otra parte el no hacía nada para mejorar la situación.

 

“De pronto se abrió la puerta de una patada

de Juan y Gloria salió despedida, medio desnuda

y chillando...”7

 

A través de la narración Andrea nos va mostrando la existencia de tres clases sociales:

  • K     La del barrio pobre.- como el barrio Chino que su tía le prohibía visitar, y al que iba Gloria a jugar y a ganarse algún dinero para subsistir.

 

Me di cuenta de que esto era el principio del barrio chino”. “Parecían las puertas de los cabarets con atracciones, barracas de feria”. “La gente, en verdad, era grotesca: un hombre pasó a mi lado con los ojos cargados de rímel bajo un sombrero ancho. […] “Las casas se apretaban, altas, rezumando humedad”8

 

  • K     La modesta.- A la cual pertenecía Andrea que sobrevivían con lo indispensable pero que muchas veces pasaban más hambre que la anterior ya que la otra pedía que le dieran de comer como en el caso de los niños descalzos que le pedían almendras o en el caso del viejo que no tenía pero que saludaba a todos para que se compadecieran de él, y ella les daba aunque sabía que esto significaba que darse sin comer y se odiaba por darles.

 

“- ¡Una almendrita! ¡Mire que tenemos hambre!

¡No tenga mal corazón!”9

 

Era un viejo “pobre” que nunca pedía nada. […] … No importaba que hiciera frío o calor, él estaba allí sin plañir ni gritar, como esos otros mendigos expuestos siempre a que los recojan y lleven al asilo. Él sólo saludaba con respetuosa cortesía a los transeúntes que a veces se compadecían y ponían en sus manos una limosna”10

 

Esta lucha constante entre la necesidad y la dignidad desgastaba totalmente a Andrea y a su familia volviendo las relaciones entre ellos violentas haciendo que cada quien se preocupara por si mismo y se alejara de los demás.

 

  • K     También existía la clase acomodada, o alta.- que era frívola, egocéntrica y orgullosa, que daba todo a sus hijos sin pedirles ningún esfuerzo a cambio pero obligándolos a hacer su voluntad sin tomar en cuenta sus opiniones o deseos.

Vemos como algunos jóvenes se revelan como en el caso de Pons, Iturdiaga y la misma Ena.

 

“Mi padre no me comprende (…) ¿cómo me va a comprender si sólo sabe hablar de almacenar millones?”11

 

Ena se hace amiga de Andrea precisamente por esta diferencia de clases ya que se sienta aburrida del circulo social al que pertenece y en el cual no sucede nada interesante y se fascina por las luchas constantes por sobrevivir de Andrea.

 

Quizá me ocurra esto porque he vivido siempre con seres demasiado normales y satisfechos de ellos mismos… Estoy segura de que mi madre y mis hermanos tienen la certeza de su utilidad indiscutible en este mundo, que saben en todo momento lo que quieren, lo que les parece mal y lo que les parece bien… Y que han sufrido muy poca angustia ante ningún hecho”12

 

Conclusión

Esta obra nos refleja como ya hemos dicho la vida de España después de la guerra, observamos claramente en ella como la Guerra Civil cambio totalmente la vida, costumbres y los valores morales de toda la sociedad. Como las personas tuvieron que renunciar a sus propias ideas con tal de salvar la vida o sus pertenencias.

Este fenómeno lo podemos ver reflejado a su vez en la película de la lengua de las mariposas.

 

Bibliografía

LAFORET Carmen, Nada, Ed. Ediciones Destino, Colección Destinolibro, Volumen 57, impreso en España, 1999, pp. 276

 

Citas

  • 1       Pág. 22 LAFORET Carmen, Nada

  • 2       Pág.. 16 LAFORET Carmen, Nada

  • 3       Pág.. 19 LAFORET Carmen, Nada

  • 4       Pág.. 42 LAFORET Carmen, Nada

  • 5       Pág.. 43 LAFORET Carmen, Nada

  • 6       Pág.. 67 LAFORET Carmen, Nada

  • 7       Pág.. 121 LAFORET Carmen, Nada

  • 8       Pág.. 163 LAFORET Carmen, Nada

  • 9       Pág.. 174 LAFORET Carmen, Nada

  • 10 Pág.. 172 LAFORET Carmen, Nada

  • 11 Pág.. 146 LAFORET Carmen, Nada

  • 12 Pág.. 153 LAFORET Carmen, Nada