Nada; Carmen Laforet

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa (novela) existencial. Tremendismo literario. Estructura. Lenguaje y estilo. Personajes

  • Enviado por: Clau de lluna
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas
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Índice Pág.

Introducción 2

Estructura de la obra 3

Lenguaje y estilo 4

Comentario Monografía 5

Descripción psicológica de la protagonista 12

Conclusión personal 14

Bibliografía 15

Introducción:

NADA, es la narración en primera persona del acceso a la experiencia de una joven, Andrea, que se instala con unos familiares en Barcelona para iniciar ilusionada, sus estudios universitarios; sin embargo, el medio que la rodea la conducirá al desengaño.

La novela es también testimonio del desmoronamiento físico y moral de algunos sectores de la pequeña burguesía, en los primeros años de la posguerra. En ella retrata la burguesía catalana del principio del franquismo.

-->[Author:N]Estructura de la obra.

La estructura de la novela corresponde a la división clásica de introducción (la primera parte), nudo (la segunda parte) y desenlace (la tercera parte).

En la introducción la autora relata la llegada de Andrea, una adolescente canaria, a Barcelona donde residirá con su familia para poder seguir así sus estudios con mayor comodidad. También trata de las primeras semanas de su vida en la casa de la calle Aribau, donde su familia convive en medio de una atmósfera melancólica y violenta e incierta, tan constante que llega incluso a hacer cambiar el carácter a la protagonista.

En la segunda parte Andrea ha conocido a Ena, una compañera del instituto, y se hacen casi inseparables. Esta amistad libera a Andrea de la presión y la pesadilla que sufre en su casa. Pero de la noche a la mañana su amiga y ella se distancian.

Como tercera parte y desenlace de Nada, Andrea descubre la verdad sobre su tío más enigmático, Román. Recupera la amistad de su amiga y unos meses más tarde Ena la parte de esa casa desquiciada llevándola con ella a Madrid.

Lenguaje y estilo.

La novela está escrita en primera persona y el tiempo verbal que más abunda es el pretérito imperfecto. El lenguaje de NADA corresponde al registro estándar que concuerda con la clase social de los personajes del libro: estudiantes y burgueses venidos a menos.

Toda la obra está narrada en primera persona porque es la misma protagonista quien nos relata la historia unos años más tarde.

El hecho de que en toda la obra se encuentren abundantes adjetivos en el momento de hacer alguna descripción, ejemplo: " El olor especial, el gran rumor de la gente, las luces siempre tristes [...] de haber llegado por fin a una ciudad grande adorada en mis ensueños por desconocida.", las personificaciones como: "luces siempre tristes", el uso de figuras literarias como la sinestesia "gran rumor de la gente" ("gran" corresponde al sentido de la vista y “rumor” al del oído) y las metáforas: "Empecé a seguir - una gota entre la corriente- [...] ", dan a toda la obra un tono poético y simbólico. Los objetos, los sitios, los ambientes descritos actúan como reveladores del personaje de Andrea y de sus acciones: la descripción del mundo exterior se puede traducir en el mundo interior del personaje.

Comentario Monografía.

La novela plantea una sociedad gris. Monótona. Como un túnel sin salida. Infeliz. Y decepcionada porque la burguesía había ayudado a Franco a ganar la guerra y pensaban que el país se arreglaría, ahora se encontraban con las cartillas de racionamiento, la miseria, el hambre, la represión policial y política. Con una fuerte inseguridad y una incerteza de lo que lo que deparará el futuro, tanto alrededor como en el nivel personal.

A través de las experiencias de Andrea se muestran las 3 clases sociales, desde los degradados barrios marginales de la calle conde del Asalto de Barcelona, hasta la lujosa casa burguesa de la familia de Pons.

Por un lado nos presenta la vida de los más humildes a través de los personajes y las situaciones que se suceden.

  • Era un viejo “pobre” que nunca pedía nada. […] … No importaba que hiciera frío o calor, él estaba allí sin plañir ni gritar, como esos otros mendigos expuestos siempre a que los recojan y lleven al asilo. Él sólo saludaba con respetuosa cortesía a los transeúntes que a veces se compadecían y ponían en sus manos una limosna”.

La figura de este singular mendigo que espera cada día recibir una limosna por parte de tía Angustias a cambio de someterse a sus preguntas, y se siente obligado a responder porque le ha dado una moneda. O a la inversa, ella se cree con derecho de indagar en la vida del hombre porque ha tenido ese detalle con él. Es el dominio de una persona sobre otra que está económicamente en desventaja. Aunque esta superioridad económica también la sufre Andrea, en cuanto se permite el gastarse su dinero en unos frutos secos que unos chicos descalzos le piden para poder comer. En este momento, se destaca la existencia de un comedor de Auxilio Social, que debería darles alimento pero quizá sean ellos los que no aceptan asistir allí.

  • Me di cuenta de que esto era el principio del barrio chino”. “Parecían las puertas de los cabarets con atracciones, barracas de feria”. “La gente, en verdad, era grotesca: un hombre pasó a mi lado con los ojos cargados de rímel bajo un sombrero ancho. […] “Las casas se apretaban, altas, rezumando humedad”.

La oscuridad de los rincones más humildes, las descripciones, los comentarios, sobre la calle Conde Gómez del Asalto, sirve para identificar la forma de vida y recursos que tenían para subsistir, apartados y relegados a un segundo plano.

Después nos encontramos ante una clase modesta o menos humilde, algo desesperada y consternada por la dificultad de ganar dinero. Es el caso de Andrea y su familia, que ganan lo mínimo para subsistir y viven en un completo conformismo;

  • “Me parecía que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida”.

Aunque se interesan en buscar una forma de ganarse la vida, de conseguir dinero para llevar a casa y mantenerse a ellos mismos. Este problema, lleva a una “no felicidad” en la familia. Como alguien citó “El dinero no da la felicidad pero aplaca los nervios”. En la novela esto se refleja en las palizas que recibe Gloria por parte de su marido. Toda la relación que hay en la familia es tensa, es fría, siempre discutiendo, son infelices. Finalmente, ante la necesidad optan por vender los viejos muebles para subsistir, pero aún así, por esta razón, el tío de Andrea se opone. La sociedad se impone, el “orgullo” o la dignidad que no ha de perderse por muy mal que vaya, parece que sea su punto de vista.

Lo mismo ocurre cuando Andrea se ve “obligada” a devolver los favores de Ena. Más que verse obligada, ella siente la necesidad de responder, de un modo que parezca a simple vista desinteresado pero con el suficiente valor como para estar a la altura. Gastarse el poco dinero que recibe, en algo que regala a una persona que tiene mayores ingresos y puede permitirse todo tipo de lujos y detalles, sólo para sentirse más “llena”, para sentirse a la altura, para jactarse con el gesto de la reacción… así ella alcanza una felicidad y consigue sentirse rica. Aunque más tarde se arrepienta porque no tiene suficiente para comer durante lo que le queda de mes.

Los personajes que aparecen dentro de este cuadro, siempre están recordando momentos del pasado. Para ellos el pasado es su mejor momento, la mejor época de su vida, la que ya no se tiene. Así mismo en esos momentos se puede observar que la iglesia tiene una fuerte influencia en la sociedad. Puede observarse cuando Angustias se ve obligada por “el que dirán”, a marcharse y hacerse monja porque el adulterio está mal visto. También nos indica que era una gente muy chismosa, a la que les gustaba estar al dedillo de lo que pasara, y nos ayuda a entender la mentalidad de entonces. Todos sabían la historia de todos pero todos son egoistas y orgullosos. <<“Tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen”>>

Finalmente encontramos la burguesía, la clase alta de Barcelona. Vanidosa, ufana, frívola, orgullosa y egocéntrica. Choca con la inseguridad de la clase media. Pero destacaría su infelicidad. La juventud hija de esta burguesía tiene a su disposición todo lo que necesitan. Los padres facilitan todo tanto a sus hijos que lo simplifican todo, haciendo que sus vidas sean insignificantes y sólo sean marionetas. No se esfuerzan por conseguir alcanzar los objetivos que se propongan. Una persona modesta como Andrea aprecia bastante más lo que le ha costado trabajo conseguir. Los padres se empeñan en dirigir el destino y la carrera y el futuro de sus hijos.

  • Ena:- “Quizá me ocurra esto porque he vivido siempre con seres demasiado normales y satisfechos de ellos mismos… Estoy segura de que mi madre y mis hermanos tienen la certeza de su utilidad indiscutible en este mundo, que saben en todo momento lo que quieren, lo que les parece mal y lo que les parece bien… Y que han sufrido muy poca angustia ante ningún hecho”.

Es una juventud que se empeña en vivir la vida al máximo (pág. 236) quizá de una manera demasiado precoz. Necesitan huir de sus padres, de sus familias que les someten. Un ejemplo claro de esto reside en el grupo de compañeros que le presenta Pons, un grupo de bohemios que se desentienden de la presión familiar.

  • “Todos son artistas, escritores, pintores…, un mundo completamente bohemio. Completamente pintoresco. Allí no existen convencionalismos sociales…”

  • “A mí aquel ambiente “bohemio” me pareció muy confortable. El único mal vestido y con las orejas sucias era Pujol, que comía con gran apetito y gran silencio. A pesar de esto, me enteré de que era rico. Guíxols mismo era hijo de un fabricante riquísimo. Iturdiaga y Pons pertenecían también a familias conocidas de la industria catalana…”.

  • Mi padre no me comprende (…) ¿cómo me va a comprender si sólo sabe hablar de almacenar millones?

Se esfuerzan por revelarse y comportarse como gente cotidiana, sin lujos. Imagen de una sociedad insatisfecha, de unos jóvenes contrarios y críticos, que llegan a burlarse de sus familias. Esto puede ser tangible cuando Pons invita a Andrea a su fiesta de cumpleaños, donde se encuentran personas de clase alta. Ella se siente desplazada, la gente la mira por encima del hombro, y eso hace que la hundan todavía más psicológicamente, la deprima y la maltrate.

  • Pons vivía en una casa espléndida al final de la calle Muntaner. Delante de la verja del jardín (…) vi una larga hilera de coches. El corazón me empezó a latir de una manera casi dolorosa. Sabía que unos minutos después habría de verme dentro de un mundo alegre e inconsciente. […] Me sentí un momento angustiada por la pobreza de mi atavío. […] …me sentí muy tímida entre ellas. Casi tenía ganas de llorar, pues en nada se parecía este sentimiento a la radiante sensación que había esperado. Ganas de llorar de impaciencia y de rabia…”

Casi una bonita historia, con cierto parecido al cuento de Cenicienta. Pero aquí se describe el lado crudo, el real. No hay ninguna hada madrina que ayuda a cambiar su imagen para que se acople a los demás, que siga sus cánones. Acorde con las demás.

  • “Me compensaba el trabajo que me llegaba a costar poder ir limpia a la Universidad, y sobre todo parecerlo junto al aspecto confortable de mis compañeros. Aquella tristeza de recose los guantes, de lavar mis blusas en el agua turbia y helada del lavadero de la galería con el mismo trozo de jabón que Antonia empleaba para fregar sus cacerolas y que por las mañanas raspaba mi cuerpo bajo la ducha fría”

El fragmento anterior es un ejemplo de cómo la sociedad marca unas pautas. A las que has de ceñirte para que no te miren mal. De aparentar ante los demás algo que no se tiene, que no se es. Es un gran esfuerzo.

Pero retomando la fiesta de Pons, esto iría también relacionado con la revelación con sus familias, porque él invita a una chica humilde, que sirve para hacer público que él tiene amistades y se relaciona, no simplemente con los amigos que sus padres les han buscado, y que no tienen nada que ver con lo que tenían premeditado. Entre la gente rica, normalmente se estila ir con gente del mismo tipo, en cambio él lleva a Andrea, que es mucho más sencilla y carece de arrogancia. Este podría ser un punto de vista, pero Pons invita a Andrea porque realmente la considera una amiga, aparece su egoísmo porque en ningún momento se preocupa de lo que ella pueda llegar a pasar al asistir.

Algo también muy habitual era, como el caso de Jaime;

  • Su padre había sido un célebre arquitecto y era de una familia rica. (…) la guerra partió por la mitad sus estudios, y cuando concluyó Jaime se había encontrado huerfano y con una fortuna bastante grande”.

Descripción psicológica de la protagonista

Cuando Andrea llega a Barcelona es una chica rebelde que tiene sueños e ideales y pretende hacerlos realidad en lo que sea posible. El hecho de llegar a una casa que ha cambiado radicalmente desde la última vez que estuvo allí, donde todo el mundo ha perdido en bondad, alegría y normalidad la sume en una profunda tristeza. No comprende el comportamiento de toda esa gente, su violencia y desprecio mutuos, la hipocresía de su tía Angustias o el conformismo e incluso alegría de Gloria.

Gracias a Ena, a su amistad, puede huir de esta agobiante atmósfera y al irse Angustias disfruta de una libertad e independencia totales, tanto económicamente como en el régimen de salidas. Por lo que supone Ena en su vida la quiere tanto, mucho más incluso que a cualquiera de la casa de la calle Aribau.

Andrea es una chica perdida, que desea una vida normal y acomodada, con medios más que suficientes para poder permitirse caprichos y obsequiar a sus amigos por su bondad. Admira a su amiga por su belleza, su soltura social, su familia y sus amigos y le gustaría ser como ella pero en lugar de eso debe conformarse con la oscuridad de su casa que cada vez odia más. Por todo esto pasa la mitad del mes sin comer porque se ha gastado la paga en las primeras semanas regalándose comidas caras, obsequiando a Ena o a su madre flores y otros detalles... Se siente avergonzada de su familia, de su escasez económica y de esa vida gris, agobiante y triste.

Conclusión personal

Es una lectura fácil, sencilla, y metódica. Quizá he prestado más atención al carácter del personaje, a sus reacciones, a sus comentarios, a su modo de pensar, porque en algunas veces me he sentido identificada. Opino que en algún momento, nos sentimos como Andrea. La verdad es que no relaciono mucho NADA con la época de la posguerra, opino que sólo es una excusa que utiliza la autora, un recurso, para exponernos este caso. Para hablarnos de esa situación también, pero enfocar el punto de vista de sentirnos decepcionados. Aunque también aporta muchas otras significativas situaciones que hace que se entienda mejor. Me sorprende relacionar el personaje de Andrea con el de Cenicienta. En un momento de la novela, Carmen Laforet comenta que Andrea se siente como Cenicienta cuando ha de asistir al baile. Pero Cenicienta y Andrea tienen varios puntos en común más. No conviven con sus padres, vive con otra familia. La madrastra que la controla, le aconseja, la ata es su tía Angustias. Después las disputas que se tienen las hermanastras de Cenicienta por envidias bien podrían ser las que mantienen Román y Juan, y la abuela podría ser el hada madrina, que intercede para arreglar las cosas. Ella es la pobre víctima que cuida de todo el mundo, que tiene un buen corazón, capaz de estimar a esas personas que con ella se portan mal. Lástima que Andrea no conoce al príncipe azul, ni su calabaza se vuelve un hermoso carruaje.

Igualmente me sorprendió el personaje de Gloria. Es un personaje tan… vulnerable… Tan infantil… que no ha evolucionado. En ciertos momentos parece que está hablando su parte más adulta, pero otras, la gran mayoría se limita a decir o hacer comentarios que son pobres, que son totalmente carentes de racionalidad. Es como una muñeca, una marioneta. Personas que paradójicamente están alrededor nuestro también.

El sentimiento de desilusión que se hace presente durante toda la novela es casi vital. Todos tienen unos ideales, pero se sienten decepcionados. Aquello que se supone que por oídas, imaginamos que debe ser, cuando no es así nos llevamos un gran chasco. Hay muchísimas cosas que también dependen, que giran alrededor, que la vida puede hacerse más dura si la realidad que nos acompaña cada día no nos apoya en absoluto.

La novela nos transmite una sensación de vacío, de individualismo, cada persona mira para ella misma. Un aspecto frívolo de la sociedad. Una imagen gris de la ciudad. Y sobretodo un egocentrismo multitudinario enfrentado a la ilusión de la juventud.

Andrea representa a una alma llena de comprensión y entusiasmo que lucha por salvarse y salvar a otros de la confusión del vivir. Pasa de la niñez a la adolescencia en un mundo degradado. Con adultos con actitudes que contrastan fuertemente con la intención de la protagonista.

Bibliografía.

- Nada, Carmen Laforet.

NADA, Carmen Laforet.

Tema: Concepto de la burguesía española de posguerra.

Después de la guerra civil. Los 40: Nada, Carmen Laforet.

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