Música Trovadoresca

Polifonía medieval. Amor cortés. Juglares. Lírica galaico portuguesa. Trovadores y troveros provenzales y catalanes. Alfonso X

  • Enviado por: Musa
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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MÚSICA TROVADORESCA

La música civil se desarrolla con la expansión del saber y el conocimiento relacionado con el auge de las ciudades la creación de las 1ª universidades, el contacto entre culturas a través de las cruzadas… en este momento de dinamismo aparece el movimiento de los trovadores, entre los s. XII y XIII con un importante foco: sur de Francia, Cataluña y Galicia.

Los trovadores son poetas-músicos, cultos y refinados que cantan en su propio idioma. La temática de estas canciones eran los ideales caballerescos del momento (amor a una dama, la guerra, el honor, la fidelidad a un rey…)

Características de la música trovadoresca:

  • Carácter monódico

  • Carácter civil, lengua vernácula

  • Autores conocidos

  • Ritmo marcado

  • Canto individual

  • Vocal con acompañamiento musical

Formas de la misma:

La cançó ( canción) está compuesta por un número que oscila entre 5 o 7 coblas o estrofas con una o dos tornadas y cuyo número de versos es variable.

El sirventés es igual que la cançó, pero con matiz satírico, generalmente su temática es política, es la forma por la que el trovador expresa lo que pienso sobre la realidad que lo rodea.

La tensó es una disputa en forma de diálogo sobre temas variados, generalmente sobre el amor.

La pastorela es un debate entre el caballero y la pastora, supone una idealización bucólica de la amada, siempre bajo pseudónimo.

La romança también es de forma dialogada, es la narración de una aventura.

El alba, tal vez de origen popular, cuenta el dolor por la separación de los amantes al llegar la mañana.

La danza es también de temática amorosa, e incluye estribillo.

Pero hay muchísimas otras: comjat (despedida), escondig ( protesta de inocencia), descort ( desacuerdo), la balada, la estampida, canciones destinadas al acompañamiento de la danza.

Desde los comienzos de esta lírica, ya se vislumbras dos corrientes: el trobar clus ( que significa “versificar cerrado”), un trobar oscuro, sutil, difícil; y el trobar leu (“versificación sencilla”) un trobar claro y sencillo.

El trobar clus se impondría en la región del norte, el trobar leu en el sur, de forma que cuanto más se dirigía uno hacia el sur en el Mediodía Francés, la poesía se iba haciendo más sencilla y clara.

El gran desarrollo que alcanzó el trobar clus, podría explicarse por el deseo de novedad de los poetas, que conllevaba una mayor aceptación en los círculos cortesanos que protegían los compositores.

El principal representante del trobar clus fue Arnaut Daniel cuyos postulado poéticos fueron muy seguidos, aunque dejados por algunos en busca de una mayor sencillez y naturalidad. Así, por ejemplo, Giraut de Borneil dirá con respecto al trobar clus: “ podría componer mi canto con palabras cubiertas (bel saupra plus cubert far); pero un canto no tiene mérito perfecto si no es entendido por todo el mundo. Poco me importa que me critiquen. La verdad es que me doy por dichoso cuando oigo que las muchachas cantan mi canción yendo a la fuente”.

Para muchos trovadores, la poesía debía ser esencialmente comunicación, el poeta era la persona capaz de transmitir un mensaje, sin mucho ornato y sin caer en la vulgaridad.

La polifonía medieval

La época medieval es un período con grandes cambios, de creación y expansión.

 

- Época de las cruzadas. Esto conlleva un importante intercambio mercantil y cultural con oriente.

- Intercambios entre todos los países europeos (mercantiles, culturales, políticos....).Guerra de los 100 años.

- Incremento demográfico.

- Peregrinaciones.

- Aparición de las primeras universidades.

- Se mantiene la influencia de la iglesia, pero se dan los primeros síntomas de secularización,

- Aparece la burguesía.

- ARTE:

- En el s. XII (mediados) aparece el estilo gótico (que se mantendrá hasta el s.XVI). Este estilo refleja el espíritu de la época: mayor movilidad, naturalismo, luminosidad, verticalidad, esbeltez, equilibrio...(arcos ojivales, pináculos, vidrieras multicolores...)

- En la literatura se va imponiendo el uso de las lenguas vernáculas o romances.

- Son muy populares las gestas épicas: se ha impuesto el espíritu caballeresco.

- También son muy frecuentes los poemas líricos: jarchas, villancicos, cantigas...

- Es la época de Dante, Petrarca, Boccacio, Gonzalo de Berceo (s. XIII),Juan Ruiz "Arcipreste de Hita" (s. XIV), (con "El libro del Buen Amor", donde se describen instrumentos de la época), Alfonso X el Sabio (segunda mitad del s. XIII)

- "Mester de clerecía", oficio literario de los clérigos, que sujetan sus obras a un ritmo medido y fijo, la "cuaderna vía".(Gonzalo de Berceo).

- La música en esta época tiene gran importancia. Es una asignatura obligatoria dentro de cuadrivium.

El amor cortés

En la región del Mediodía francés, a finales del siglo XI, donde se produce este florecimiento cultural, nacerá, a consecuencia del mismo, un movimiento poético que influirá decisivamente en los países vecinos y que será indispensable para la comprensión de toda la poesía anterior.

Se trata de una corriente fuertemente determinada por un concepto, el del amor cortés, que se utilizará como temática exclusiva de las composiciones y que convierte a esta poesía, la poesía trovadoresca, en el primer movimiento subjetivo y colectivo de Occidente tras la lírica romana.

Es por ello necesario, para la comprensión de la poesía trovadores o poesía cortés, definir primero qué es el amor cortés. Como su propio nombre indica, se desarrolla en la corte que es el modelo de comportamiento social de le época. El amor cortés trata de representar en el plano amoroso las relaciones de la corte, es decir, si el señor feudal es el que rige la corte y es el amo de sus vasallos, así la amada debe ser la señora y la dueña del amante que es el vasallo. ¿Por qué este paralelismo? Precisamente porque la corte es el modelo de comportamiento social de la Edad Media.

Pero además, es indispensable para el amor cortés, que la amada sea una mujer casada, por lo que el amor cortés se convierte en un amor adúltero. Ahora bien, si tenemos en cuenta que en la Edad Media el matrimonio no se contempla como la libre elección de dos personas que se aman, sino como un pacto social, el amor cortés pasa a ser el amor verdadero, el fruto auténtico del amor propiamente dicho.

El vasallaje amoroso supone la sumisión absoluta del poeta - amante a su señora, y ésta, pasa a ser un objeto de culto, casi una religión, lo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que la sociedad medieval es una sociedad teocrática y lo que pretende el modelo social del feudalismo es reproducir el orden divino por el cual Dios es el “señor” y el señor feudal en la tierra es el reflejo de Aquél.

A la posesión del vasallaje se llega por grados:

  • Fenhedor: aspirante tímido

  • Precador: suplicante

  • Entendedor: cortesano

  • Drut: amante

El drut, el último grado, conlleva un juramente de fidelidad que la amada o señora sella con un beso o un anillo y que lleva al trovador a guardar la máxima discreción, por lo que es lógico que florecieran los senhals o seudónimos.

Estos poetas o trovadores, estaban instruidos en las siete artes liberales de la latinidad, eran personajes cultos que produjeron sus obras en lengua vulgar con una técnica desarrollada y perfeccionada basada en la retórica y en la música.

Como ya hemos dicho, estos poetas reciben el nombre de trovadores. Reciben este nombre ya que son los que dominan el arte del trobar, el de la música y la versificación. Nunca debe confundirse el término juglar con el de trovador. El jugar es el personaje que recita o ejecuta una determinada composición acompañado de ciertos instrumentos musicales. El trovador gozaba de cierta consideración, podía llegar a instalarse en la corte, fuera cual fuera su origen, gracias a su cultura y a su exquisita educación. Esto, no impide que el trovador pudiera ejecutar sus propias obras, o que el juglar ascendiera a trovador.

Así, la poesía trovadoresca es productora de una ideología - la del amor cortés - que sólo desaparecerá en el momento en que se ponga en duda el modelo feudal del vasallaje, y cuando ya está tan expandida y cultiva, tan repetida, que se convierta en una “arte desnudo”.

En definitiva, al ser los autores de esta poesía personas cultas e instruidas, la poesía trovadoresca se fijará en una serie de reglas y arquetipos que la convertirán en, además de una forma de pensamiento, en una técnica artística que determinará la poesía posterior.

Canción popular. Juglares:

 

Los juglares se encargan básicamente de la transmisión oral de, por un lado, la música popular y, por otro, la música compuesta por los trovadores.

Muchas veces fueron perseguidos por la iglesia, y a menudo no tenían muy buena fama.

 

Eran de origen social humilde. Eran errantes: músicos, saltimbanquis, actores y poetas. Solían incluir animales en sus espectáculos. Mezclan declamación, malabarismo, música, sátira, lírica y gestas épicas. Se suelen acompañar de instrumentos.

A veces eran músicos-poetas provenientes del mundo universitario o de la iglesia. Son los llamados goliardos (clérigos bohemios, estudiantes errantes).

Trovadores y troveros:

Poetas líricos en lengua de oc (provenzal) y poetas líricos en lengua de oïl (francés antiguo). El término deriva del verbo trobar (componer versos). Su actividad se desarrolla en Francia entre finales del siglo XI y finales del siglo XIII. Los trovadores, afincados en la región de Provenza, se inspiraron en el antiguo concepto griego de poema lírico como composición vocal. La poesía de los trovadores figura entre las primeras muestras literarias en una lengua distinta del latín, lengua literaria por excelencia durante la edad media. Sus poemas emplean nuevas formas, melodías y ritmos, originales o copiados, de la música popular. El primer trovador del que se tiene noticia fue Guillermo IX de Aquitania. La mayoría de los 400 trovadores que vivieron en esta época fueron nobles o reyes para quienes componer e interpretar canciones era una manifestación más del ideal caballeresco. La música de los trovadores desapareció progresivamente a lo largo del siglo XIII con la destrucción de los reinos del sur de Francia durante las guerras religiosas, que culminaron con la derrota de los albigenses por el poder papal.

Originalmente, los trovadores cantaban sus poemas en la corte y a menudo celebraban competiciones o torneos musicales; más tarde contrataron a músicos itinerantes, los llamados juglares, para interpretar sus obras. Entre sus temas predilectos figuran el amor, la caballería, la religión, la política, la guerra, los funerales y la naturaleza. Sus formas de versificación eran la cansón (por lo general de amor cortés), la tensón (diálogos o debates), el serventesio (canción política o satírica), el planto (canto fúnebre o endecha), el alba (canción matinal) y la serena (canción nocturna). El acompañamiento musical se interpretaba generalmente con instrumentos de cuerda como la viella (violín medieval) o el laúd. La notación indicaba el tono, pero no el tiempo o el ritmo. En la actualidad se conservan unas 300 melodías y cerca de 2.600 poemas trovadorescos. La música de los trovadores influyó de manera decisiva en el desarrollo de la música profana medieval (véase Música Occidental).

Los troveros desarrollaron su actividad en el norte de Francia y su obra incluye canciones de gesta y poesía cortesana. Sus canciones estaban muy influidas por los trovadores, enviados al norte de Francia en torno a 1137 por Leonor de Aquitania, nieta de Guillermo de Poitiers. Leonor se estableció en la corte parisina tras contraer matrimonio con el rey Luis VII, y trajo consigo a los poetas y músicos de su tierra natal. Los troveros empezaron por copiar y adaptar las obras de los trovadores y más tarde desarrollaron un género propio, similar en su temática y su forma musical al de los trovadores, aunque de carácter más épico. Se conservan cerca de 1.400 melodías y 4.000 poemas escritos por los troveros, el más famoso de los cuales fue Adam de la Halle.

Adam de la Halle: También llamado Adam le Bossu (c. 1237-c. 1287), trovero francés. Nació en Arras y fue miembro del séquito de Carlos de Anjou, que más tarde fue el rey Carlos II de Nápoles. Su fantasía satírica en prosa Juego de la Feuillée (nombre ambiguo que puede significar tanto el camerín de hojas que adornaba a la imagen de la Virgen en fiestas y procesiones, como también la locura o las acciones alocadas) (c. 1262) está considerada como la primera obra del teatro profano francés. El Juego de Robin y Marion (c. 1282), es en realidad una pastorela teatralizada con música y texto de Adam y fue la precursora de la ópera cómica. También compuso motetes y canciones polifónicas.

Trovadores provenzales y catalanes:

En Cataluña sobre todo, (por proximidad con la Provenza francesa) y también en Galicia, entre los siglos XII al XIV floreció un arte musical íntimamente ligado a la poesía, quedando fijado en formas tales como lais, virelais, rondeles... en definitiva canciones monódicas con acompañamiento instrumental sencillo, de las cuales conservamos más letras que músicas, y algunos de los nombres de quienes las compusieron, trovadores y troveros.

Entre los primeros citaremos a aquellos que ejercieron su noble arte por estos pagos, como es el caso de:

Peire Vidal (...1183-1204...)

De quien conocemos cuarenta y cinco poemas, trece con música.
Estuvo en la corte de Alfonso II de Aragón y en la de Alfonso IX de León, donde fue querido y admirado, y a su vez correspondió con un gran amor hacia España, lo que se advierte en algunas de sus poesías.

Guiraud Riquier (...1254-1292...)

Nacido en Narbonne, muy pronto lo encontramos buscando fortuna por las cortes españolas. Así conoce a Jaime I el Conquistador, luego a su hijo Pedro el Grande, y finalmente se traslada a Toledo donde ha oído hablar de Alfonso X el Sabio, que lo recibe con los brazos abiertos.
Allí permanece por espacio de 9 años, en los cuales compone no menos de 101 canciones, de las cuales tenemos la música de 48.
A pesar de que algunos autores lo han dado por sentado, no hay datos que permitan atribuirle la composición de alguna de las Cantigas de Santa María

Junto a estos trovadores encontramos otros catalanes y del reino de Aragón, tales como Guillem de Cervera, Ponç de la Guardia y muy especialmente por ser los únicos de los que tenemos música aparte de poemas, Ponç d'Ortafá y Berenguer de Palou.

Berenguer de Palou(...1164...)

Nacido en el condado del Rosellón, caballero pobre pero diestro con las armas e inspirado poeta, del que se conservan 9 canciones (8 vienen con su música) que se encuentran entre lo más inspirado del repertorio trovadoresco catalán .

Lírica galaico - portuguesa

Dentro de este grupo hay que incluir unos 2100 poemas, escritos durante los siglos XII y XIV, pertenecientes a las cortes de Portugal (durante aquellos siglos, íntimamente ligada a las españolas), León, Castilla y Aragón, escritos en lengua romance galaico-portuguesa, que era la que mejor se adaptaba a la poesía lírica trovadoresca, ya que el romance paladín se encontraba en pañales, aunque pronto llegaría su época de gran esplendor.
De esos 2100 poemas, cuatrocientos pertenecen al corpus de las Cantigas de Santa María o de Alfonso X el sabio, el resto son de temática profana, y se reparten entre dos grandes géneros temáticos: el amatorio y el satírico.
En el primer grupo se hallan las cantigas de amor y las cantigas de amigo; y en el segundo las de escarnio y de maldecir.
Entre los trovadores que nos han legado alguna composición están el rey Dinis de Portugal, hijo de Alfonso III de Portugal y nieto de Alfonso X el Sabio, Pero Mafaldo, Vasco Pérez Pardal, Arias Nunes etc, algunos de los cuales tienen muchas probabilidades de ser los autores de algunas de las Cantigas de Santa María, aunque sobre esto no hay pruebas fehacientes.
Sobre la autoría del propio rey Alfonso X de algunas de estas cantigas hay opiniones contrapuestas: para algunos su papel fue de mero mecenas, para otros sin embargo, es necesario considerarlo como uno más sino el más importante de los compositores y poetas que contribuyeron a dar cuerpo y forma a este monumento del arte medieval hispano.

Alfonso X, el rey trovador

Nació en Toledo en 1221, hijo de Fernando III de Castilla y de Doña Beatriz de Suabia. Desde pequeño mostró un interés y una capacidad especiales para las artes y las ciencias. Si bien en lo político no fue un rey con fortuna (tuvo que aliarse a los árabes para poder hacer frente a las conspiraciones de su propio hijo Don Sancho que quería hacerse con el poder).
Sin embargo su impronta de gran rey ha llegado a nosotros multiplicada en lo cultural, ya sea en el aspecto científico (El Lapidario y Los libros del Saber de Astronomía), en el historiográfico (Crónica General y General Estoria), jurídico (Las Partidas), lúdico (Libros de Ajedrez, dados y tablas), de viajes (Calila e Dimna) y poético-musical (Las Cantigas de Santa Maria). Y siempre cuidando al máximo el aspecto científico- artístico, rodeándose de los mejores miniaturistas, poetas, músicos, sabios y eruditos del momento.
En el aspecto musical, que es el que aquí nos interesa, supo abrir su corte a músicos y poetas de todas las latitudes, especialmente segreles gallegos, pero también trovadores provenzales e instrumentistas árabes.

Martín Codax

Librado del anonimato gracias a un milagroso golpe de fortuna, ocurrido a principios del siglo XX, ya que el pergamino que albergaba siete de sus cantigas (seis con música) servía de lujosísimo forro a un edición del De officiis de Cicerón, volumen que engrosaba la biblioteca de Pedro Vindel, su afortunado descubridor.
Del autor sabemos que nació en Vigo, ciudad de la que están impregnadas sus composiciones, que hablan casi invariablemente de aquel mar y de sus olas, testigos indolentes de amores perdidos.

La influencia de los trovadores

Los presupuestos cortesanos y caballerescos de la literatura provenzal, así como los metros y los temas de la misma, se extienden rápidamente por todos los países de la Europa Occidental.

En Cataluña aparece una escuela de trovadores que escribe primero en provenzal y que más tarde utilizará el catalán.

En Galicia y Portugal la lírica provenzal transforma la poesía autóctona popular en poesía cortesana.

También en Italia influye la poesía provenzal, y en Alemania la poesía de los truveres del Mediodía francés influirán en la poesía de los Minnesänger.

Sin embargo, la dispersión de los trovadores determinará el ocaso de la lírica provenzal, que se seguirá cultivando como fenómeno local. En 1323 se funda en Tolosa el “Consistori del Gay saber”, y el tres de mayo del año siguiente se celebran los primeros “Jocs Florals”.

Esta poesía pasará a manos de los nuevos poetas burgueses y, al contrario de Francia, donde el Stil Nuovo surge en condiciones parecidas, esta poesía - didáctica y religiosa para evitar los excesos del amor cortés - logra además de una repetición los temas, que la literatura provenzal quede anclada durante casi doscientos años para más tarde desaparecer en el siglo XV bajo el imperialismo lingüístico francés.

Bibliografía

Toda la información la he extraído y modificado de páginas web procedentes del buscador de google.es. Por ello me seria prácticamente imposible reunir aquí todas las webs que he visitado para hacer este trabajo. Aún y así, si se busca es muy probable que se encuentren numerosos enlaces por cada uno de los apartados de este estudio.

También he encontrado útiles en una revista musical, en una de sus publicaciones históricas, donde se trata el tema de la música trovadoresca en sus años de esplendor.