Mujer y profesiones relacionadas con la Salud

Enfermería. Enfermeras. Madame Curie. Asistentes sociales. Día internacional de la Mujer. Mujer trabajadora

  • Enviado por: Juan Rodríguez Campos
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 22 páginas
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ÍNDICE

  • EL TRABAJO DE LAS MUJERES.

    • Las primeras mujeres trabajadoras.

      • Europa medieval.

      • La revolución Industrial.

    • La mujer trabajadora en la actualidad.

      • Los países industrializados.

      • Los países en vías de desarrollo.

  • EL TRABAJO SOCIAL.

    • Tipos de asistentes sociales.

    • Organizaciones sociales.

    • Formación y puestos de trabajo.

  • EL PAPEL DE LAS MUJERES EN LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD.

    • Gro Harlem Brundtland.

  • HISTORIA DE LA ENFERMERÍA.

    • Formación de enfermería.

    • Funciones y deberes.

    • Florence Nightindale.

  • MARIE Y PIERRE CURIE (1867-1934 Y 1859-1906).

  • ÁREA DE ECONOMÍA Y EMPLEO.

    • Objetivos, Actuaciones y organismos responsables.

  • ORGANIZACIÓN NACIONAL DE LA MUJER DE EE.UU. (NOW).

  • DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.

    • Clara Zetkin.

EL TRABAJO DE LAS MUJERES

El trabajo desempeñado por las mujeres ha tenido una importancia vital desde la prehistoria, aunque su contribución a la economía ha variado dependiendo de la estructura, las necesidades, las costumbres y los valores sociales. En la prehistoria, las mujeres y los hombres participaban a partes iguales en la caza y en las búsqueda de alimentos. Cuando se desarrollaron las comunidades agrícolas, y por lo tanto el surgimiento de los asentamientos humanos, el trabajo de la mujer quedó relegado a las tareas del hogar. Preparaban los alimentos, elaboraban la ropa y diversos utensilios, se ocupaban de la crianza de los niños, pero también ayudaban a arar la tierra, recoger las cosechas y atender a los animales. A medida que se fueron desarrollando los centros urbanos, las mujeres vendían o intercambiaban bienes en los mercados.

Desde la antigüedad hasta la era moderna, se pueden establecer cuatro generalizaciones sobre el trabajo remunerado de las mujeres. (1) Las mujeres han trabajado por necesidad económica; las mujeres de menor nivel económico trabajaban fuera de casa, ya sea que estuvieran casadas o solteras, sobre todo si el sueldo de sus maridos no permitía mantener a toda la familia. (2) El trabajo remunerado de las mujeres ha sido análogo a sus labores en el hogar. (3) Aún trabajando, las mujeres han seguido responsabilizándose de la crianza de los hijos. (4) Desde el punto de vista histórico, la remuneración percibida por las mujeres ha sido inferior a la de los hombres, y han desempeñado tareas que recibían menor reconocimiento material y social. En los países industrializados se están produciendo una serie de cambios tímidos aún, pese a que incluyen una mayor proporción de mano de obra femenina en la fuerza de trabajo; una disminución de las cargas familiares (debido tanto al menor tamaño familiar como a los avances tecnológicos que facilitan las tareas domésticas); mayor nivel cultural de las mujeres y un mayor nivel salarial, así como tareas de mayor responsabilidad para las mujeres, que se emplean por motivos económicos y personales. Desde una estimación estadística, sin embargo, todavía no han alcanzado la igualdad salarial ni los puestos de mayor responsabilidad en ningún país.

LAS PRIMERAS MUJERES TRABJADORAS

Alrededor del año 2000 a.C. las mujeres podían emprender negocios o trabajar como escribas en la antigua ciudad de Babilonia. Pero en las sociedades primitivas las mujeres de las clases sociales privilegiadas quedaban relegadas al hogar y las mujeres trabajadoras eran, o esclavas o bien plebeyas semi-libres que trabajaban en labores que requerían poca cualificación, o ejercían la prostitución. En la antigua Grecia las mujeres trabajaban fuera del hogar como vendedoras de sal, higos, pan y cáñamo; como costureras, enfermeras, cortesanas, prostitutas, lavanderas, zapateras y ceramistas. Las ocupaciones de las mujeres eran similares en Asia y en América. En la India, las mujeres trabajadoras picaban piedras para hacer carreteras y empeñaban largas jornadas laborales tejiendo.

Europa medieval

Los artesanos que trabajaban en sus casas solían emplear la mano de obra que les proporcionaba su propia familia. Esta costumbre también se daba en los gremios de la edad media; incluso en aquellas corporaciones donde no se admitían mujeres se podía aceptar a las viudas de miembros del gremio, siempre que tuvieran los conocimientos necesarios. Algunos de los primeros gremios excluían a las mujeres; otros las aceptaban con ciertas limitaciones. En el siglo XIV, en Francia y en Inglaterra las mujeres desempeñaban trabajos reservados tradicionalmente a los hombres, como los empleos de marinero, peluquero, carpintero, cuidadores de caballos y conductores de carretas. Algunos gremios de tejedores estaban formados en exclusiva por mujeres.

De forma progresiva, los gremios fueron sustituidos por el sistema del putting-out (el empresario proporcionaba a domicilio las materias primas y las herramientas necesarias y recogía más tarde el producto acabado). Entre estos trabajadores había mujeres que recibían un salario por su trabajo, mientras que los hombres casados recibían la ayuda de sus mujeres e hijos.

La Revolución Industrial

Durante el siglo XVIII y principios del XIX, cuando se estaba gestando la Revolución Industrial, el sistema del putting-out fue perdiendo su importancia. Los bienes producidos mediante procesos artesanales en el propio domicilio empezaron a fabricarse en serie con máquinas en grandes fábricas, utilizando el sistema industrial. Las mujeres competían en el mercado laboral con los hombres, pero trabajaban sobre todo en las primeras fases de elaboración de la lana y en las fábricas textiles. Los empresarios preferían emplear a mujeres en este tipo de sectores, por su habilidad y porque pagaban menores sueldos, pero también porque las primeras organizaciones sindicales solían estar formadas sólo por hombres. Lo habitual era que las mujeres fueran explotadas en las factorías, institucionalizándose un sistema en el que predominaban los bajos salarios, pésimas condiciones laborales, largas jornadas de trabajo y otra serie de abusos que, junto con la explotación infantil, eran algunos de los peores ejemplos de la explotación de los trabajadores durante el primer capitalismo industrial. La legislación relativa al salario mínimo y otro tipo de medidas legales intentaron mitigar esta muy notoria explotación de las mujeres trabajadoras.

Las mujeres que desempeñaban actividades profesionales o eran dueñas de negocios, lo que a veces se conoce como profesionales de cuello blanco, sufrían menos los efectos de la explotación, pero se enfrentaban a graves desigualdades salariales y de oportunidades. La creciente utilización de las máquinas de escribir y del teléfono, a partir de la década de 1870, creó dos nuevas clases de trabajo donde predominaba el empleo de mujeres, como mecanógrafas y telefonistas, pero estas dos tareas se institucionalizaron como puestos de bajo nivel salarial y baja categoría laboral. La enseñanza, sobre todo la primaria, era un trabajo que realizaban mujeres, así como la medicina, profesión en la que ellas lograron cierta relevancia. La enfermería ha sido de forma tradicional una profesión reservada en la práctica a las mujeres. Una de las primeras universidades que admitieron a mujeres fue la de Edimburgo (Escocia) en 1889. Asimismo, las universidades argentinas admitían mujeres a finales del siglo pasado, conservando hoy un alto grado de participación de mujeres en la educación superior. Las actividades profesionales, cuyos estatutos fueron uno de los primeros objetivos de la legislación relativa a la igualdad de oportunidades, se convirtió en una plataforma de partida para lograr la equidad de la mujer trabajadora durante el siglo XX, pero todavía no se ha logrado la igualdad salarial ni de oportunidades, más común en el sector empresarial.

LA MUJER TRABAJADORA EN LA ACTUALIDAD

Aunque las mujeres representan más de la tercera parte de la fuerza laboral mundial y producen más del 70% de los alimentos de África, su trabajo se sigue limitando a ciertos campos profesionales en los que no se requiere una alta preparación y que suelen ser actividades mal remuneradas. Sin embargo, según los datos de la Organización Internacional del Trabajo, a medida que los países se van industrializando las mujeres mejoran su categoría profesional.

Los países industrializados

El empleo de mujeres en Europa, Estados Unidos y Japón es muy similar. Antes de 1990 la participación de la mujer en Alemania Occidental (ahora parte de la reunificada República Federal de Alemania), era del 38%, y del 55% en Suecia. En España el porcentaje es mucho menor, debido a la tardía incorporación de la mujer al mercado laboral. En casi todos los países industrializados existe una legislación relativa a la igualdad de oportunidades y a la protección de la mujer en el trabajo. La negociación colectiva se utiliza con más frecuencia en Europa que en Estados Unidos para mejorar las condiciones laborales de las mujeres.

Las políticas de empleo en la Europa del Este y en los países de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) con regímenes comunistas partían de la creencia de que la mujer tenía tanto el derecho como el deber de trabajar. En 1936 la Constitución soviética señalaba que no se podía legislar en contra de la igualdad de la mujer. La URSS y sus aliados promulgaron leyes a favor de la protección de menores, la educación, la salud y las actividades lúdicas. Según distintas estimaciones, en las décadas de 1970 y principios de 1980 el 85% de las mujeres soviéticas entre 20 y 55 años trabajaban fuera de casa; en la Alemania del Este el número de mujeres asalariadas superaba el 80%. Aunque participaban más en el mercado laboral que las mujeres de Occidente, las trabajadoras de Europa del Este también se ocupaban de tareas que requerían poca calificación y casi siempre en cargos de menor responsabilidad que los de los hombres. Por ejemplo, en Bulgaria el 78% de los trabajadores del sector textil eran mujeres, pero sólo el 25% contaban con la categoría de ingenieros; para la Unión Soviética estas cifras eran del 74 y el 40% respectivamente. Aunque no se fomentaba el empleo a tiempo parcial, el 50% de las mujeres casadas trabajaban sólo una parte de la jornada. Los estados comunistas defendían que debía pagarse igual salario a igual trabajo, pero eran pocas las mujeres que alcanzaban lo más alto del escalafón. Sin embargo, la exactitud de estas cifras ha sido puesta en duda tras la caída de los regímenes comunistas en Europa y Euro Asia, aunque quizá sea cierto que las mujeres de estos países disfrutaban de una mayor igualdad salarial y un número superior de oportunidades que las mujeres occidentales. Sin embargo es interesante observar la evolución de la situación cuando desaparezcan las industrias estatales y los sistemas de seguridad social en los países de Europa central y del Este.

Entre los países occidentales, Suecia es el único país que ha logrado una mayor igualdad laboral para las mujeres. Durante las dos últimas décadas los ingresos salariales medios de las mujeres han pasado del 66 al 87% de los ingresos de los hombres. Al mismo tiempo, el Gobierno sueco ha emprendido una reforma de los libros de texto, la educación de los padres, la protección de menores, las políticas de impuestos y la legislación relativa al matrimonio y al divorcio para fomentar la igualdad de la mujer en el mercado laboral, al tiempo que se reconocen las necesidades específicas de las madres trabajadoras. Se crearon programas de ayuda y asesoría para las mujeres que se reincorporaban, tras un periodo de maternidad, al mercado de trabajo. Otros países europeos han analizado el modelo sueco, y algunos están adaptando los programas de ayuda a sus políticas de bienestar, aunque el costo económico de la adaptación del sistema de bienestar sueco es un obstáculo importante para conseguir estos cambios.

Japón, el país más industrializado de Oriente, conserva algunas de sus tradiciones hacia la mujer. La participación de las mujeres en el mercado laboral es algo menor que en los países occidentales, pero la mujer suele dejar su trabajo de forma concluyente cuando tiene hijos, a pesar de que el alto porcentaje de educación en Japón hace que exista un elevado número de mujeres con estudios superiores. Se ha creado una legislación relativa a la igualdad de oportunidades para garantizar y fomentar el empleo de las mujeres en tareas diferentes a las reservadas según la tradición a la mano de obra femenina (empleos mal pagados, entre los que predominan las tareas de secretaría y administración) pero el promedio de mujeres que desempeñan altos cargos, tanto en el sector privado como en la administración pública, sigue siendo menor que el registrado en algunos países occidentales.

En Corea del Sur, Singapur y Taiwan, y en otras economías jóvenes en el plano industrial del Sureste asiático, se han creado —gracias al desarrollo de sus economías— nuevas oportunidades laborales para las mujeres. En Corea del Sur la presencia de la mujer en el mundo laboral es más reducida que en Japón; en los demás países de esta zona la presencia femenina es aún menor. Las actitudes paternalistas tradicionales, la importancia de la familia en las diferentes religiones confucionistas y el predominio del islam en algunas zonas tienden a disminuir el estatus y la presencia de la mujer en el mercado laboral. Sin embargo, el crecimiento económico ha permitido que las mujeres puedan desempeñar cargos y cobrar salarios que nunca antes habían podido imaginar. Además, estos países son los primeros interesados en impedir que las limitaciones de la tradición reduzcan su potencial creación de riqueza.

Países en vías de desarrollo

Algunas regiones de África, Asia, Oriente Próximo y América Latina siguen soportando economías agrícolas pobres. La mayoría de las mujeres trabajan en el campo y en los mercados o acarreando combustible y agua en largas distancias, pero su contribución económica sigue sin ser reconocida. Sin embargo en los últimos años cada vez más mujeres se incorporan a las actividades productivas con el desarrollo de los centros urbanos y la mayor educación en muchos países en vías de desarrollo. En los países africanos, en cambio, destaca el elevado porcentaje de la participación femenina en la fuerza laboral, pero su trabajo se limita a tareas agrícolas de subsistencia. A medida que la población se ha desplazado a las ciudades en busca de mayores ingresos, la mujer ha quedado relegada a permanecer en el campo como principal sostén de la familia.

El Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (BIRD) ha definido un "paquete de medidas para la enseñanza básica", imprescindible para mejorar la preparación de hombres y mujeres en los países menos industrializados. Entre esta serie de medidas destacan la alfabetización básica, la elección de las preferencias vocacionales, la planificación familiar, el fomento de la salud y la higiene, la protección de menores, la nutrición y el conocimiento de la participación cívica. El analfabetismo es mayor entre las mujeres que entre los hombres. Incluso en los países en los que se han logrado avances hacia la igualdad, los problemas como la elevada tasa de desempleo afectan negativamente al colectivo femenino. En estos países se ha logrado un relativo progreso para ampliar las oportunidades laborales de las mujeres, que siguen sin tener un acceso igualitario a la educación, los programas de formación profesional o los préstamos y facilidades financieras, sobre todo en las áreas laborales imprescindibles para el crecimiento de una economía retraída o atrasada.

EL TRABAJO SOCIAL

actividad profesional cuyo objetivo suele ser enriquecer y mejorar el desarrollo individual y de grupo, o aliviar condiciones sociales y económicas adversas.

Antiguamente, todas las formas de filantropía y de caridad (como las realizadas por personas sin formación pero con conciencia social) eran consideradas como un trabajo social. El principal objetivo de estas actividades era resolver los problemas inmediatos de los necesitados sin modificar sus causas. Posteriormente, el gran volumen de estudios sociales realizados ha permitido analizar los desajustes sociales y económicos de la sociedad moderna y coordinar las actividades de los trabajadores o asistentes sociales en un esfuerzo por beneficiar al máximo a las personas necesitadas y a toda la comunidad.

En muchos países, los asistentes sociales están teniendo que ampliar su ámbito de actuación para ayudar a controlar formas antisociales y delictivas de conducta, sin menosprecio, lógicamente, de los derechos civiles de los pacientes. En los países en vías de desarrollo, donde hay pocos asistentes sociales en relación con el número de habitantes, su ayuda es solicitada para obras de beneficencia y gestión de ayudas económicas orientadas a este fin.

TIPOS DE ASISTENTES SOCIALES

Los asistentes sociales pueden trabajar en puestos muy diversos. Los asistentes sociales de familia tratan directamente con el cliente como miembro de una familia determinada y solicitan la participación y colaboración de todos sus miembros. Trabajan en el sector público (asociaciones de servicio a la familia, hospitales médicos y psiquiátricos, organizaciones públicas o clínicas de desintoxicación), aunque en las dos últimas décadas se viene observando en algunos países una tendencia hacia el trabajo en el sector privado. Una vez determinada la naturaleza del problema, el asistente social de familia intenta ayudar a la persona que lo necesita a superar estas dificultades y a conseguir una asistencia adecuada. También intenta que las personas necesitadas encuentren solución a sus problemas por ellas mismas. En los últimos años han aumentado considerablemente las áreas de especialización del trabajo social.

Los asistentes sociales de grupo planifican o dirigen las actividades de grandes grupos de personas. Este tipo de trabajo social se realiza en centros terapéuticos y hospitales.

Los planificadores sociales son asistentes sociales que investigan y diseñan políticas de bienestar social, que con frecuencia son presentadas como anteproyectos de leyes sociales. Los organizadores comunitarios actúan como coordinadores de área para conseguir que los programas de las diferentes organizaciones cubran al máximo las necesidades de servicios médicos y de bienestar social. También colaboran en programas de autoayuda de grupos locales con intereses comunes como, por ejemplo, programas de formación para dirigentes locales que permitan analizar y resolver los problemas de su comunidad. Los organizadores comunitarios participan de forma activa, como todos los asistentes sociales, en consejos locales de organizaciones sociales y en grupos de acción comunitaria. A veces, el papel de los organizadores comunitarios se solapa con el de los planificadores sociales.

ORGANIZACIONES SOCIALES

El trabajo social se realiza principalmente en organizaciones públicas y también en entidades privadas, cuyos fondos están destinados a servicios de adopción de niños abandonados, maltratados o que sufren abusos, atención de orfanatos, instituciones infantiles, escuelas de formación de jóvenes y centros de comunidades locales. Además, también se atiende al trabajo social en escuelas, clínicas psiquiátricas y de enfermos mentales, programas de rehabilitación de drogadictos, programas de mejora de relaciones intergrupales y de planificación social. Muchas organizaciones de voluntariado, por ejemplo, conceden ayudas para programas similares.

FORMACIÓN Y PUESTOS DE TRABAJO

Para poder trabajar como asistente social se requiere cursar estudios universitarios o una formación profesional o laboral equivalente. En los planes de estudios destaca el análisis sociológico de los problemas sociales, aunque el derecho y la psicología social también son asignaturas muy importantes. Esta amplia formación refleja los diferentes enfoques de esta profesión, ya que la labor de asesoramiento de los asistentes sociales se basa en los cambios de actitud del individuo o en las causas sociales y económicas, según se considere más adecuado. Para casi todos los puestos de trabajo social se pide un periodo de prácticas, es decir, una formación supervisada en una organización operativa.

PAPEL DE LA MUJER EN LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD

agencia especializada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), establecida en 1948. Según su constitución es “la autoridad directiva y coordinadora en materia de labor sanitaria mundial”, siendo responsable de ayudar a todos los pueblos a alcanzar “el máximo nivel posible de salud”. En 1997 estaba integrada por 190 países miembros.

La estructura central de la OMS está formada por un órgano decisorio llamado Asamblea Mundial de la Salud (integrada por delegados de todos los países miembros) y una Secretaría (compuesta por un director general y diverso personal técnico y administrativo). En enero de 1998, la política y médica noruega Gro Harlem Brundtland fue elegida para suceder al japonés Hiroshi Nakajima al frente de la dirección general de la OMS. La agencia mantiene organizaciones regionales para el Sureste asiático, la parte oriental del Mediterráneo, Europa, África, América y la zona occidental del Pacífico. La OMS tiene su sede en Ginebra (Suiza).

Mujer y profesiones relacionadas con la Salud

GRO HARLEM BRUNDTLAND

Después de ser la principal figura política noruega desde 1981 hasta 1996, y de haber sido la primera mujer que accedía a la jefatura de un gobierno en su país, Gro Harlem Brundtland se convirtió asimismo, en 1998, en la primera mujer que presidía la Organización Mundial de la Salud.

HISTORIA DE LA ENFERMERÍA

En siglos pasados los cuidados de enfermería eran ofrecidos por voluntarios con escasa o ninguna formación, por lo general, mujeres de distintas órdenes religiosas. Durante las Cruzadas, por ejemplo, algunas órdenes militares de caballeros también ofrecían enfermerías, y la más famosa era la de los Caballeros Hospitalarios (también conocida por los Caballeros de san Juan de Jerusalén). En países budistas los miembros de la orden religiosa Shanga han sido tradicionalmente los encargados de los cuidados sanitarios. En Europa, y sobre todo tras la Reforma, la enfermería fue considerada con frecuencia como una ocupación de bajo estatus adecuada sólo para quienes no pudieran encontrar un trabajo mejor, debido a su relación con la enfermedad y la muerte, y la escasa calidad de los cuidados médicos de la época.

La enfermería moderna comenzó a mediados del siglo XIX. Uno de los primeros programas oficiales de formación para las enfermeras comenzó en 1836 en Kaiserswerth, Alemania, a cargo del pastor Theodor Fliedner para la Orden de Diaconisas Protestantes. Por aquel tiempo otras órdenes religiosas fueron ofreciendo también formación de enfermería de manera reglada en Europa, pero la escuela de Fliedner es digna de mención por haberse formado en ella la reformadora de la enfermería británica Florence Nightingale. Su experiencia en Kaiserswerth le brindó el ímpetu para organizar la enfermería en los campos de batalla de la guerra de Crimea y, más tarde, establecer el programa de formación de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres. La llegada de las escuelas de enfermería de Nightingale y los heroicos esfuerzos y reputación de Florence Nightingale transformaron la concepción de la enfermería en Europa y establecieron las bases de su carácter moderno como profesión formalmente reconocida.

FORMACIÓN DE ENFERMERÍA

La formación dura tres años y comprende formación general en medicina y experiencia práctica trabajando con pacientes bajo la supervisión de enfermeras veteranas. El nivel de la educación sanitaria requerida para una enfermera varía según los países. Al final de la formación, y antes de recibir la diplomatura o título, el estudiante de enfermería tiene exámenes ante los organismos sanitarios o consejos de enfermería, dependiendo de cada país. Una vez obtenida la diplomatura o título se es libre de ejercer la profesión en cualquier país que reconozca las titulaciones, aunque muchos sólo reconocen las propias.

FUNCIONES Y DEBERES

Muchas de las variadas obligaciones del personal de enfermería son de naturaleza técnica, desde la toma de la tensión arterial hasta el manejo de sistemas de soporte vital en unidades de cuidados intensivos. Además, el personal de enfermería debe ser maestro, consejero y administrador, preocupado por la promoción y mantenimiento de la salud de los pacientes, así como por proporcionar los cuidados necesarios cuando éstos se encuentran enfermos.

El personal de enfermería tiene funciones dependientes e independientes. Las primeras son aquellas que deben ser llevadas a cabo bajo las órdenes de un médico, e incluyen actividades como las de administrar medicación, vendar y curar heridas. Las funciones independientes son aquellas que el personal de enfermería lleva a cabo bajo su propio juicio profesional. Entre estas obligaciones se incluyen el lavado de los enfermos, las posturas de los pacientes para prevenir contracturas articulares, la educación a los pacientes para que aprendan a curarse ellos mismo y la asesoría nutricional.

Con la explosión del conocimiento técnico en el campo de la salud después de la II Guerra Mundial, el personal de enfermería ha comenzado también a especializarse en áreas particulares de asistencia sanitaria. Éstas incluyen áreas quirúrgicas, dentales, maternidad, psiquiatría y salud comunitaria. Dentro de cada una de estas especialidades se puede optar por una nueva especialización.

FLORENCE NIGHTINGALE

Florence Nightingale estableció las bases de la enfermería moderna con su forma de tratamiento de los enfermos y heridos durante la guerra de Crimea (1853-1856). De vuelta a Londres después de la guerra, fundó Escuela y Hogar para Enfermeras NIghtingale empleando el dinero recibido como tributo a su labor.

MARIE Y PIERRE CURIE (1867-1934 Y 1859-1906).

Matrimonio de físicos franceses, premiados con el Nobel, que descubrieron conjuntamente los elementos químicos radio y polonio. El estudio del matrimonio Curie de los elementos radiactivos contribuyó a la comprensión de los átomos en los que se basa la física nuclear moderna.

Pierre Curie nació en París el 15 de mayo de 1859, y estudió ciencias en la Sorbona. En 1880 él y su hermano Jacques observaron que se produce un potencial eléctrico cuando se ejerce una presión en un cristal de cuarzo; los hermanos llamaron piezoelectricidad al fenómeno (véase Efecto piezoeléctrico). Durante los estudios posteriores sobre magnetismo, Pierre Curie descubrió que las sustancias magnéticas, a una cierta temperatura (conocida como punto de Curie), pierden su magnetismo. En 1895 fue profesor de la Escuela de Física y Química de París.

Marie Curie, de soltera Marja Sklodowska, nació en Varsovia (Polonia) el 7 de noviembre de 1867. Su padre fue profesor de física. En 1891 se trasladó a París (donde cambió su nombre por Marie) y se incorporó a la Sorbona. Dos años más tarde acabó sus estudios de física con el número uno de su promoción. En 1894 conoció a Pierre Curie y se casaron en 1895.

Marie Curie estaba interesada en los recientes descubrimientos de los nuevos tipos de radiación. Wilhelm Roentgen había descubierto los rayos X en 1895, y en 1896 Antoine Henri Becquerel descubrió que el uranio emitía radiaciones invisibles similares. Curie comenzó a estudiar las radiaciones del uranio y, utilizando las técnicas piezoeléctricas inventadas por su marido, midió cuidadosamente las radiaciones en la pechblenda, un mineral que contiene uranio. Cuando vio que las radiaciones del mineral eran más intensas que las del propio uranio, se dio cuenta de que tenía que haber elementos desconocidos, incluso más radiactivos que el uranio. Marie Curie fue la primera en utilizar el término `radiactivo' para describir los elementos que emiten radiaciones cuando se descomponen sus núcleos.

Pierre Curie finalizó su trabajo sobre el magnetismo para unirse a la investigación de su esposa, y en 1898 el matrimonio anunció el descubrimiento de dos nuevos elementos: el polonio (Marie le dio ese nombre en honor de su Polonia natal) y el radio. Durante los cuatro años siguientes los Curie, trabajando en condiciones muy precarias, trataron una tonelada de pechblenda, de la que aislaron una fracción de radio de un gramo. En 1903 compartieron con Becquerel el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de los elementos radiactivos. Marie Curie fue la primera mujer en recibir un Nobel.

En 1904 Pierre Curie fue nombrado profesor de física en la Universidad de París, y en 1905 miembro de la Academia Francesa. Estos cargos no eran normalmente ocupados por mujeres, y Marie no tuvo el mismo reconocimiento. Pierre murió el 19 de abril de 1906, al ser atropellado por un coche de caballos. Su esposa se hizo cargo de sus clases y continuó sus propias investigaciones. En 1911 recibió un segundo Nobel, un hecho sin precedentes. En esta ocasión fue el de Química, por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos. Fue nombrada directora del Instituto de Radio de París en 1914 y se fundó el Instituto Curie. Marie Curie sufrió una anemia perniciosa causada por las largas exposiciones a la radiación. Murió el 4 de julio de 1934 en la Alta Saboya.

Los Curie tuvieron dos hijas, una de ellas también ganó un Nobel: Irène Joliot-Curie y su marido, Frédéric, recibieron el Premio Nobel de Química en 1935 por la obtención de nuevos elementos radiactivos.

ÁREA DE ECONOMÍA Y EMPLEO

La situación de las mujeres en el mercado de trabajo ha estado marcada por algunos progresos en los últimos años. El aumento de la partici­pación de las mujeres en el mercado de trabajo ha sido el motor del cre­cimiento del empleo en Europa, considerado tanto como elemento de subsistencia como aportación al Producto Interior Bruto de los países europeos. No obstante, esta entrada masiva de las mujeres en el merca­do de trabajo no se ha reflejado en una diversificación del empleo.

En España, la incorporación de las mujeres al mundo laboral sigue un proceso creciente desde hace unas décadas, pero la realidad pone en evi­dencia que su incorporación plena a todos los derechos sociales y eco­nómicos es considerablemente deficitaria. Los datos nos muestran cómo las mujeres no se han incorporado todavía, en la misma medida que los hombres, al trabajo remunerado; cómo sus contratos son los más defici­tarios; cómo su salario es menor por un trabajo de igual valor; cómo su presencia en los puestos de decisión es escasa; cómo su dedicación al tra­bajo doméstico y familiar, por una parte, y al remunerado, por otra, es muy diferente a la de los hombres.

La tasa de actividad de las mujeres, en el tercer trimestre de 1996, era del 37,22%, mientras que la de los hombres tenía un valor de 63,40%, lo que supone una diferencia de 26,18 puntos.

Las mujeres representan el 34,76% de los 12 millones y medio, aproxi­madamente, de personas ocupadas. Además, la tasa de paro femenino tiene un valor de 29,56% y la tasa deparo masculino es de 17,12%. Esto significa que la diferencia entre las tasas de paro de uno y otro género es de 12,44 puntos. Aunque las mujeres sólo representan el 35%, aproxi­madamente, de las personas ocupadas, constituyen cl 58,92% de las que trabajan en ayudas familiares, pero sólo el 17,83% de las empleadoras y ci 29,74% de las empresarias sin asalariados/as o que trabajan de forma independiente.

Las mujeres constituyen el 75,16% de las personas contratadas a tiempo parcial y solamente el 31,50% de las contratadas a tiempo completo. Al mismo tiempo, el 38,08% de los contratos temporales están firmados por mujeres, y sólo el 34,77% tienen carácter indefinido.

En 1994, el salario medio anual dc las mujeres era dc 1.578.401 ptas., que equivale al 71,54% de los hombres (2.206.260 ptas.). Asimismo, la pensión media de las mujeres (816.602 ptas.) equivalía al 70,79% de la de los hombres (1.153.634).

En 1996, las mujeres dedicaban, como promedio, 7 horas y 35 minutos diarios al trabajo doméstico y 1 hora y 23 minutos al trabajo remunerado. Los hombres dedicaban 3 horas y 5 minutos al trabajo doméstico y 3 horas y 10 minutos al trabajo remunerado. Es decir, el sexo femenino dedica al trabajo doméstico dos veces y media más tiempo que el masculino. Respecto al trabajo remunerado, sucede lo contrario: los hombres dedican al mismo más del doble de tiempo que las mujeres.

Si se compara exclusivamente el tiempo dedicado por hombres y mujeres al llamado trabajo de la casa (cocinar, fregar, barrer, lavar, planchar, cui­dar la ropa...), las diferencias anteriores se disparan. Las mujeres dedican a este grupo de actividades 4 horas y 24 minutos diarios y los hombres 37 minutos, empleándolos fundamentalmente en el cuidado del coche, del jardín o a gestiones administrativas; es decir, las mujeres dedican siete veces más tiempo que los hombres a las tareas de la casa.

Junto a la necesidad de incrementar la ocupabilidad laboral de las mujeres, se observan otras como el aumento de su presencia en los puestos de deci­sión, ci aumento de su actividad emprendedora y la revalorización del tra­bajo que realizan, dentro del marco familiar. Hay actividades que tradicio­nalmente han sido desempeñadas por las mujeres, casi de manera exclusi­va, y que no han tenido una valoración social y económica reconocida, a pesar de que suponen una gran aportación al crecimiento económico.

Hay, pues, que tomar medidas orientadas a reformar estructuras que actualmente dificultan la incorporación, permanencia y promoción de las mujeres dentro del mercado laboral. Estos cambios estructurales han de pasar necesariamente por un reparto paritario, entre mujeres y hom­bres, de la vida familiar y laboral.

Con el fin de paliar la desigual situación descrita, dentro del campo de la economía y el empleo, en este III Plan para la Igualdad dc Oportu­nidades entre Mujeres y Hombres se proponen actuaciones con cuya implementación sc pretende conseguir un acceso real, con plenitud de derechos sociales y económicos, del colectivo femenino al mundo labo­ral, impulsando cambios y transformaciones estructurales que lo favorez­can, haciendo especial hincapié en la conciliación de la vida familiar y laboral. En concreto, los objetivos formulados son los siguientes:

• Promover el pleno acceso de las mujeres a los derechos sociales y económicos Tal como se fijó en la IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres (Beijing, China. septiembre de 1 995),sc debe fomentar la presencia de las mujeres en las decisiones económicas y políticas, y revalorizar su aportación a la economía general igualando su contribución al merca­do laboral con salarios iguales para trabajos de igual valor, así como facilitar el acceso a puestos de responsabilidad.

• Facilitar la incorporación de las mujeres al mundo laboral: Fomentando el acceso de las mujeres, en condiciones dc igualdad con los hombres, a los recursos, al empleo, los mercados y el comercio.

• Promover la actividad empresarial de las mujeres: Proporcionar formación, acceso a los mercados, a la información y la tecnología, a las redes comerciales y créditos bancarios de las mujeres, en particular de aquellas con ingresos más bajos.

• Impulsar cambios y transformaciones estructurales que favorezcan la incor­poración, permanencia y promoción de las mujeres en el mercado laboral: Eliminar la segregación en el trabajo y todas las formas de discrimina­ción de las mujeres en el empleo, y fomentar políticas laborales, fisca­les y de Seguridad Social que favorezcan su participación.

• Conciliar la vida familiar y laboral de hombres y mujeres: Fomentar una armonización de las responsabilidades laborales y familia­res entre mujeres y hombres, repartiendo equitativamente entre los dos sexos los tiempos de producción, reproducción y personales (ocio, des­canso, recreo, etc.).

OBJETIVOS

ACTUACIONES

ORGANISMOS RESPONSABLES

1. PROMOVER EL PLENO ACCE­SO DE LAS MUJERES A LOS DERECHOS SOCIALES Y ECONÓMICOS

1.1. Realizar un estudio con el fin de ampliar el conoci­miento de la situación de las mujeres en relación al trabajo, identificando las barreras que se les presentan.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.2. Realizar un estudio sobre cómo repercute el traba­jo de las mujeres en la economía sumergida y detectar otras formas de trabajo irregular.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.3. Estudiar el actual régimen especial de empleadas del hogar de la Seguridad Social con el fin de eva­luar su funcionamiento.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.4. Ampliar las estadísticas sobre el trabajo de las mujeres en los distintos sectores y tipos de trabajo con el fin de conocer mejor su situación socioeco­nómica.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.5. Estudiar y analizar la incidencia de formas atípicas de contratación en el acceso de las mujeres a las prestaciones de la Seguridad Social.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.6. Difundir la legislación laboral española y comu­nitaria entre los/as profesionales encargados/as de su aplicación y control, para evitar y eliminar discriminaciones indirectas, y aplicar el principio de igualdad de oportunidades, especialmente el Memorandum y Código de Actuación la Comisión Europea, relativo a igual retribución por trabajo de igual valor.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.7. Colaborar con las organizaciónes sindicales y em­presariales y establecer estrategias con los responsa­bies de la Administración para garantizar la aplica­ción efectiva del derecho a una remuneración igual por trabajo de igual valor para hombres y mujeres.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Agentes Sociales Instituto de la Mujer

1.8. Colaborar con la Inspección de Trabajo para la aplicación del principio de igualdad de oportuni­dades y la detección de discriminaciones indirectas.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.9. Reforzar la participación de las mujeres en las mesas de negociación de los convenios colectivos, a fin de que velen por la aplicación del principio de la igualdad de oportunidades.

• Agentes Sociales Instituto de la Mujer

1.10. Fomentar la participación de mujeres en el Consejo Económico y Social, reforzando la cola­boración con esta institución.

• Consejo Económico y Social Instituto de la mujer

1.11. Valorar en términos económicos el trabajo domés­tico y su posible incidencia en la contabilidad del Producto Interior Bruto.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

1.12. Estudiar y evaluar medidas fiscales que supongan un reconocimiento a la función social del ama/o de casa, así como elaborar informes sobre la posi­bilidad de una reforma de la Seguridad Social diri­gida a incorporar la cotización voluntaria de las amas/os de casa, teniendo como referente la legis­lación comparada de la Unión Europea y el acuer­do sobre consolidación y racionalización del siste­ma de la Seguridad Social.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Ministerio de Economía y Hacienda

1.13. Impulsar la participación del Instituto de la Mujer en los procesos laborales de discriminación por razón de sexo, según lo dispuesto en el art. 95.3 de la Ley de Procedimiento Laboral.

• Ministerio de Justicia Instituto de la Mujer

1.14. Potenciar el Centro de Documentación del Instituto de la Mujer, dotándolo de medios tecno­lógicos para la prestación más ágil de servicios.

• Instituto de la Mujer

1.15.Suministrar información relativa a los derechos de • Instituto de La Mujerlas mujeres y a los programas que desarrolla el Instituto a través del servicio de Internet.

• Instituto de la Mujer

2. FACILITAR LA INCORPORACIÓN DE LAS MUJERES AL MUNDO LABORAL

2.1. Informar a las mujeres sobre los derechos y obligaciones derivados de la relación laboral.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

2.2. Facilitar a las mujeres asistencia técnica, asesora­miento, capacitación y reciclaje a través de los Servicios de Intermediación de Empleo, para favorecer su entrada y reincorporación al mercado de trabajo.

• Instituto Nacional de Empleo Instituto de la Mujer

2.3. Sensibilizar y formar en materia de igualdad de oportunidades a las personas encargadas de gestio­nar los servicios de intermediación del empleo.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

2.4. Colaborar con los organismos y entidades que imparten la formación ocupacional y continua para facilitar a las mujeres su calificación, favo­reciendo el acceso a las mujeres que se encuentran disfrutando la baja por maternidad.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Agentes Sociales Instituto de la Mujer

2.5. Promover la calificación y las necesidades forma­tivas de mujeres en profesiones y ocupaciones que constituyen nuevos yacimientos de empleo y ten­gan carácter innovador, así como un mayor reco­nocimiento y revalorización de los llamados servi­cios de proximidad realizados mayoritariamente por mujeres.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

2.6. Estudiar la viabilidad de conceder bonificaciones para la contratación de personas desempleadas con cargas familiares no compartidas y. en su caso, impulsarlas.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

2.7. Impulsar y asesorar los proyectos enmarcados en las Iniciativas Comunitarias destinadas a fomentar la inserción laboral de las mujeres, desarrollando mecanismos de coordinación de estas experiencias e intercambio de información sobre las prácticas más eficaces.

• Unidad Administradora del Fondo Social Europeo Instituto de la Mujer

2.8.Promover la creación y cualificación de la figura profesional del personal que presta los servicios de proximidad, apoyando a las cooperativas y otras iniciativas de trabajo asociado.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

3. PROMOVER LA ACTIVIDAD EMPRESARIAL DE LAS MUJERES

3.1.Apoyar la creación de servicios dirigidos a las mujeres que proporcionen asistencia técnica y orientación para el autoempleo y la actividad empresarial.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

3.2. Facilitar formación para la creación de empresas y tutoría para la puesta en marcha de proyectos empresariales, teniendo en cuenta la disponibili­dad horaria de las emprendedoras.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

3.3. Impulsar y potenciar las redes interempresariales de mujeres, con el fin de obtener información e intercambio de experiencias, reforzar su actividad y posibilitar la expansión y el comercio exterior.

• Organizaciones no gubernamentales Instituto de la Mujer

3.4. Establecer ayudas financieras para emprendedoras que han iniciado su actividad, como medio de incentivar y apoyar la creación de empresas.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Ministerio de Economía y Hacienda Comunidades Autónomas Instituto de la Mujer

3.5. Promover que las entidades financieras establezcan líneas de financiación favorables a las iniciativas empresariales de las mujeres.

• Instituto de la Mujer

3.6. Apoyar a las organizaciones de mujeres empresa­rias y fomentar su participación en las estructuras de las organizaciones empresariales.

• Organizaciones no Gubernamentales Instituto de la Mujer

3.7. Difundir a la sociedad la participación de las muje­res en el mundo empresarial.

• Organizaciones no Gubernamentales Instituto de la Mujer

.4. IMPULSAR CAMBIOS Y TRANS­FORMACIONES ESTRUCTURA­LES QUE FAVOREZCAN LA INCORPORACIÓN. PERMANEN­CIA Y PROMOCIÓN DE LAS MUJERES EN EL MERCADO LABORAL

4.1. Impulsar la implantación de medidas de acción positiva para una efectiva diversificación de las ocupaciones y la promoción de las mujeres en las empresas, los sindicatos y las administraciones públicas.

• Todos los departamentos Ministeriales Agentes Sociales Instituto de la Mujer

4.2. Realizar una campaña en medios de comunicación • Instituto de la Mujer sobre acciones positivas en las empresas.

• Instituto de la Mujer

4.3. Impulsar el reconocimiento de la figura profesio­nal Agente y Promotor para la Igualdad, homolo­gando su formación y reconocimiento dentro de la clasificación del INEM, y favorecer su introduc­ción a nivel sectorial para vigilar el cumplimiento de la igualdad de oportunidades.

• Instituto Nacional de Empleo Instituto de la Mujer

4.4. Organizar un Congreso Internacional sobre Mujer y Empleo, con el fin de determinar los obstáculos y oportunidades para el crecimiento del empleo de las mujeres.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

4.5. Realizar una Exposición sobre Mujer y Empleo para difundir la evolución de la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo y visibilizar su aportación a la sociedad.

• Instituto de la Mujer

4.6. Analizar los mecanismos e instrumentos que con más frecuencia se emplean en ei acceso al trabajo, contratación, condiciones de trabajo, valoración de puestos de trabajo y promoción, tanto en el ámbito publico como privado, para detectar y corregir po­sibles comportamientos sexistas y discriminatorios.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Ministerio de Administraciones públicas Instituto de la Mujer

5. CONCILIAR LA VIDA FAMILIAR Y LABORAL DE HOMBRES Y MUJERES

5.1. Impulsar la modificación de la legislación laboral, con el fin de que se recoja expresamente la prohi­bición de despido de las trabajadoras durante el período de disfrute del permiso por baja maternal y de despido por causa de embarazo, así como res­pecto de las trabajadoras que ejerciten ci derecho a disfrutar de permisos parentales.

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

5.2. Impulsar y mejorar el sistema de servicios sociales, en especial los destinados a la infancia, con prioridad los dirigidos a menores de O a 3 años, perso­nas mayores, enfermas e incapacitadas y, en gene­ral, los servicios de ayuda a domicilio y ayuda a la convivencia.

• Minºisterio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

5.3. Promover en el mundo productivo la flexibilidad y distribución del tiempo de trabajo, que permita a mujeres y hombres compatibilizar el empleo con las responsabilidades familiares en condiciones de igualdad

• Agentes Sociales Instituto de la Mujer

5.4. Sensibilizar a la opinión pública sobre la impor­tancia de difundir una imagen de las mujeres y de los hombres que afiance y consolide una distribu­ción de las tareas no sexistas.

• Organizaciones no Gubernamentales Instituto de la Mujer

5.5. Apoyar la organización de servicios y actividades lúdico-educativas, para atender a niños/as fuera del horario escolar y en período vacacional.

• Comunidades Autónomas Organizaciones no Gubernamentales Instituto de la Mujer

5.6. Transponer a nuestra normativa y difundir el derecho a los permisos parentales recogidos en la Directiva Comunitaria 96/34

• Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Instituto de la Mujer

5.7. Realizar estudios para la mejora de la flexibilidad de horarios y tipos de jornada, y ampliar permisos laborales en los casos de mujeres solas con cargas familiares no compartidas.

• Instituto de la Mujer

ORGANIZACIÓN NACIONAL DE LA MUJER DE EE.UU. (NOW)

Asociación estadounidense que apoya la igualdad para las mujeres, con sede en la ciudad de Washington. La organización se fundó en 1966 por mujeres participantes en la Tercera Conferencia Nacional de la Comisión sobre la Condición de la Mujer. Su primera presidenta fue Betty Friedan, autora de La mística femenina (1963). NOW tiene más de 600 divisiones regionales a lo largo de 50 estados y el distrito de Columbia, y cuenta con más de 250.000 miembros entre mujeres y hombres.

La organización trabaja para eliminar la discriminación y los prejuicios contra las mujeres en la Administración, la industria, la religión, la educación, la medicina, las leyes y los sindicatos. NOW ha promovido la aprobación de la Enmienda para la Igualdad de Derechos en la Constitución de Estados Unidos. Enérgica defensora del derecho de la mujer al aborto, NOW fue la principal promotora de la Marcha para la Libre Elección de las Mujeres, en abril de 1992. NOW edita una publicación bimensual y celebra cada verano una conferencia nacional.

Durante sus primeros años, la posición de la NOW sobre los derechos de las lesbianas creó controversias entre sus miembros. Algunas lesbianas fueron expulsadas de los cargos de dirección hasta que en la Conferencia Nacional de 1971 las activistas votaron a favor de reconocer los derechos de las lesbianas como una cuestión feminista.

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Conmemoración anual que se celebra cada 8 de marzo en todo el mundo para luchar por los derechos de la mujer.

En 1910, durante el II Congreso Nacional de Mujeres Socialistas celebrado en Copenhague, la feminista alemana Clara Zetkin propuso que el día 8 de marzo fuera proclamado como jornada de lucha para las mujeres trabajadoras de todo el mundo. La propuesta de Zetkin, que fue inmediatamente aceptada por las congresistas, obligaba a todo el mundo a recordar el aniversario de la muerte de 146 obreras textiles que habían perecido en el interior de una fábrica a consecuencia de un incendio provocado. Estas mujeres, obreras de la Triangle Shirt Waist Company de Nueva York, se habían declarado en huelga para denunciar las pésimas condiciones de trabajo y seguridad de la fábrica.

Sin embargo, los orígenes de esta conmemoración no están claros y existen diversas versiones. Algunas fuentes citan que ese día 129 trabajadoras de la empresa Cotton de Nueva York se declararon en huelga, ocuparon la fábrica y, ante la negativa de desalojar, fueron atacadas con bombas incendiarias; todas ellas murieron calcinadas en el interior del edificio. Otras fuentes fechan el 3 de mayo de 1908 como primer Women's Day, día que se llevó a cabo una Jornada de las Mujeres en el Teatro Garrick de la ciudad de Chicago, con el fin de movilizarse por el derecho al voto de la mujer y contra la esclavitud sexual. Por último, se cita el 25 de marzo de 1911 como día de la tragedia de la Triangle Shirt Waist Company, y existe documentación que verifica que a partir de noviembre de 1908 las trabajadoras del sector textil protagonizaron numerosas huelgas en el East Side de Nueva York. Al parecer, hasta 20.000 obreros, en su mayoría mujeres, paralizaron las fábricas durante trece semanas, sufriendo despidos, ataques de los esquiroles, hambre y más de 600 detenciones, pero triunfaron al final. El 8 de marzo de 1909 se convocó una manifestación que reclamaba mejores condiciones de vida y de trabajo para las mujeres inmigradas, la abolición del trabajo de los niños (véase Explotación infantil) y el derecho de voto femenino.

En los años posteriores al Congreso de 1910, las mujeres socialistas de Alemania, Suecia, Austria y Finlandia celebraron el 8 de marzo organizando manifestaciones en la calle. Una de las más importantes fue la marcha de las mujeres de Petrogrado (actualmente San Petersburgo), las cuales el 8 de marzo de 1917 (27 de febrero en el calendario ruso) salieron a manifestarse en contra del gobierno zarista, precipitando la Revolución Rusa.

Lentamente, y a medida que el feminismo ha ido cobrando fuerza en todo el mundo, el Día de la Mujer ha ido perdiendo su carácter obrero, pasando a ser una jornada de lucha en la que se reclaman los derechos de todas las mujeres en todos los ámbitos. Año tras año, miles de mujeres salen a las calles de todo el mundo para demandar nuevos derechos, defender los ya conquistados y luchar contra aquellas leyes que las discriminen o que rechacen el principio de igualdad de sexos y de oportunidades.

CLARA ZETKIN (1857-1933)

Política feminista alemana, creadora del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo). Zetkin (de soltera apellidada Eissner) nació en Wiedenau (Sajonia) el 5 de julio de 1857. Mientras estudiaba para maestra en Leipzig, se casó con un estudiante ruso, Osip Zetkin, e ingresó en el Partido Socialdemócrata en 1881, poco antes de que fuera prohibido por el gobierno de Otto von Bismarck. Después de pasar ocho años exiliada en Suiza, regresó a Alemania cuando se levantó la prohibición, en 1890, para organizar la sección femenina del partido. En 1907 ayudó a organizar la primera conferencia internacional para mujeres, y en 1910, durante la conferencia de mujeres socialistas celebrada en Copenhague, propuso la resolución que convirtió al 8 de marzo en el Día Internacional de la Mujer.

A partir de 1914, año en que Alemania entró en la I Guerra Mundial, Zetkin colaboró con su amiga Rosa Luxemburg en actividades para detener la guerra, se unió a los espartaquistas y fue encarcelada en varias ocasiones. En 1918 se convirtió en miembro del primer Comité Central del Partido Comunista, y lo representó en el Reichstag desde 1920 hasta 1932, aprovechando su última intervención para hacer un llamamiento a la unidad contra el auge de los nacionalsocialistas (nazis). Cuando éstos alcanzaron el poder en 1933, Clara Zetkin se exilió a la Unión Soviética, donde murió poco después.

Mujer y profesiones relacionadas con la Salud

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