Movimiento obrero

Historia universal. Siglos XIX y XX. Clase obrera. Socialismo marxista. Proletariado. Anarquismo. Marxismo. Asociacionismo

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EL MOVIMIENTO OBRERO

Las condiciones laborales y económicas de los trabajadores en el nuevo marco industrial, así como la falta de protección social, favorecieron la aparición del movimiento obrero.

Las condiciones laborales de la clase obrera industrial mejoraron a lo largo del siglo XIX, pero siempre fueron duras. Sueldos bajos, insuficientes para mantener un nivel de vida digno, por eso, cualquier aumento de los precios provocaba en los trabajadores industriales graves problemas de subsistencia. Las jornadas laborales podían llegar a las quince horas diarias, tanto para los adultos como para los niños. Las condiciones de trabajo eran precarias, ruido, temperaturas extremas, accidentes laborales frecuentes…La salud de los obreros era tan precaria que, a mediados del siglo XIX, su esperanza de vida era de 30 años, mientras que los burgueses la tenían en 50 años.

La situación de precariedad a la que estaban sometidos los trabajadores los llevó a crear, desde la década de 1830, asociaciones de ayuda mutua, por las que los obreros se agrupaban y aportaban pequeñas cantidades de dinero que se empleaban en socorrer a los que sufrían graves enfermedades o tenían accidentes laborales que les impedía trabajar.

A pesar de la prohibición de asociarse, entre 1842 y 1855 los obreros consiguieron crear una organización de asociaciones de ayuda mutua. Entre los días 2 y 10 de julio de 1855 tubo éxito la primera huelga general de la historia de España (a causa de esto se prohibieron las sociedades obreras).

En 1864 se había creado en Londres la primera AIT. En 1871 se produjo en el seno de la AIT un enfrentamiento entre las tendencias representadas por Kart Marx y Mijail Bakunin. Las sociedades obreras españolas se adhirieron a la AIT a través del grupo anarquista de Bakunin (introducido en España por Fanelli), el que defendía el alcanzar la emancipación económica de los trabajadores al margen del estado y luchando contra él. Por otra parte aparece la ideología de Marx, que defendía la participación en la vida política para llegar a dominar el Estado.

En 1874 todas las asociaciones obreras dependientes de la AIT fueron disueltas y pasaron a la clandestinidad. Pablo Iglesias dio estructura en 1878 el PSOE, con una ideología marxista.

En 1881 se devolvió la libertad a asociaciones y partidos obreros. Con lo cual el anarquismo empezó a expandirse rápidamente, ahora con el nombre de FTRE, pero pronto se fue al traste, tanto por las luchas internas como por la Mano Negra. A finales del siglo, el anarquismo limitaba su acción a grupos terroristas incontrolados.

El socialismo seguía siendo el modelo de partido obrero, y en 1886 surgía el periódico oficial, “El Socialista”, y en 1888 nacía su sindicato, UGT.

Desde 1890 el movimiento obrero se iba desarrollando y exigiendo al mejora de las condiciones de vida y de trabajo de la clase trabajadora. En 1910 surgió la CNT, con el fin de organizar el proletariado.

A causa de que la clase obrera y campesina tenían un alto grado de desconfianza respecto a la forma de poder y la organización política, las organizaciones obreras quedaron divididas en dos corrientes: marxista y anarquista.

Serrano había declarado ilegales las organizaciones obreras de la AIT. Con Canovas, las organizaciones obreras se vieron obligadas a actuar en la clandestinidad.

En la Restauración, la despreocupación por las cuestiones sociales fue enorme. En 1877 el 75% aproximadamente de la población española era analfabeta. Los intelectuales fueron extremadamente críticos con la situación social, económica y cultural de España. El desinterés por la cuestión social puede detectarse también en las condiciones de vida de la clase obrera. Jornadas de trabajo de trece o catorce horas diarias, incluso los domingos. Las mujeres y los niños, que trabajaban haciendo lo mismo que los adultos, cobraban sueldos inferiores a los de los hombres.

Al disolverse la AIT, Marx había aconsejado la fundación de partidos marxistas nacionales que actuaran con independencia en casa país. A causa de esto se produjo la fundación del PSOE. Muy pronto convocó una huelga, por lo que sus ideas se difundieron por toda España. El PSOE creció de manera lenta, ya que quería participar mediante procedimientos legales para conseguir sus objetivos. El socialismo español comenzó a organizar las llamadas Casas del Pueblo, centros de reunión con finalidades doctrinales, culturales y formativas. A pesar de haber permitido el derecho a voto a los obreros al establecer el sufragio universal masculino, hubo que esperar hasta 1910 para que en el Congreso de los Diputados hubiese un escaño ocupado por un diputado socialista.

Las ideas anarquistas tuvieron un éxito notable en el movimiento obrero de Cataluña y en la población campesina. Sus ideas eran de libertad absoluta y bondad de la sociedad libre. Aunque no se conoce con certeza el número de afiliados, contó con numerosos seguidores. La Revista Social difundía las ideas anarquistas. El propagador del anarquismo en España fue Anselmo Lorenzo. La falta de organización de los anarquistas fue su talón de Aquiles. Algunos sectores comenzaron a utilizar el terrorismo. Se llegó a atentar contra Martínez Campos (el autor del atentado fue detenido y fusilado). Como respuesta se lanzaron dos bombas al Liceo con el resultado de 20 muertos y numerosos heridos. También en Barcelona, un anarquista lanzó una bomba al paso de la procesión del Corpus con resultados parecidos a los del atentado anterior. Como consecuencia de estos atentados, la legislación española contra el anarquismo se endureció. Cánovas del Castillo fue asesinado por un italiano; a partir de entonces la actividad terrorista del movimiento obrero empezó a disminuir.

En el gobierno de Canalejas el problema laboral fue abordado con independencia por éste, de manera enérgica para evitar los levantamientos revolucionarios obreros. Con este gobierno, en 1912 la UGT planteó un nuevo conflicto, la huelga de ferroviarios, que podía extenderse a todo el país; antes de estallar la huelga colocó a toda la red bajo la autoridad militar.

La lucha del movimiento obrero en estos años estuvo marcada por la pervivencia del paro, la desigualdad salarial y el analfabetismo… El PSOE se sintió heredero de los republicanos en cuanto críticos de la monarquía. Los socialistas hicieron esfuerzos por penetrar en la España rural.

La incidencia de la I Guerra Mundial en el movimiento obrero fue: la exagerada riqueza de unos pocos y el empobrecimiento de la clase trabajadora, aumento del paro, los precios subieron más que los salarios. De la nueva coyuntura económica-social iban a ser víctimas los funcionarios y en menor escala los obreros industriales, para los que no faltaba trabajo. Peor suerte que éstos había de correr el proletariado agrario, dado el desnivel entre los salarios del campo; por eso se incrementarían las migraciones internas. El campesinado que acude a la ciudad tiene la defensa efectiva de la CNT y la UGT.

La huelga de agosto de 1916 tuvo un doble carácter, económico en cuanto que hizo demandas salariales y pidió reducción de la jornada laboral, y político, ya que exigió profundas reformas en el gobierno.

Los acontecimientos obreros de 1916 fueron: la UGT, que propone una huelga general política para hacer salir al rey y formar un gobierno provisional; la UGT y la CNT piden el abaratamiento de las subsistencias; Romanones tiene que aceptar las peticiones de los huelguistas, pero cuando Dato accede al poder no se siente vinculado a las promesas de Romanones.

La huelga general pacífica se proyecta para todo el país e indefinidamente. Pero surgió un conflicto entre UGT y CNT respecto al momento de llevarla a cabo; los primeros eran partidarios de esperar y los segundos la querían cuanto antes.

Huelgas en cadena: tuvieron lugar en las principales ciudades industriales. Punto inicial del proceso fue la huelga de ferroviarios de Valencia, desencadenada por un núcleo republicano. La UGT, decidió lanzarse a la huelga revolucionaria, aun a sabiendas de que la situación no estaba madura para el éxito (Pablo Iglesias dio su apoyo al paro). Franco fue nervio de la represión contra el alzamiento obrero. En Barcelona, acabó con el movimiento el coronel Márquez. La revolución, que había alcanzado su cresta el 15 de agosto, estaba liquidada el día 19.La no incorporación de los campesinos, las vacilaciones republicanas y el miedo de la burguesía, hicieron fracasar el movimiento, con 70 muertos, 2000 detenidos, condenas a cadena perpetua…

Ya antes de que la guerra con Estados Unidos por las colonias españolas en América, y a raíz de la huelga revolucionaria de 1917, se abrió en Barcelona el capítulo inicial de la lucha anarquista contra los patronos. A finales de junio de 1808 se celebró en Sans el Congreso de la CRT de Cataluña, en el que se aprobó el establecimiento del Sindicato Único, donde también fue elegido secretario general de la CNT Salvador Seguí. Los meses siguientes hubo una enorme crecida del sindicalismo anarquista, que haría su prueba en la famosa huelga de La Canadiense, donde los sindicatos deseaban ser reconocidos por parte de las empresas. La huelga tuvo como punto de partida el trust que agrupaba las fuerzas de energía eléctrica de la zona barcelonesa. El 13 de marzo se había llegado a una situación límite, por lo que el gobierno decretó el estado de guerra en Barcelona. Pero simultáneamente inició el camino de las negociaciones, las que concluyeron (a través de Salvador Seguí) en la libertad de los presos por cuestiones sociales y la readmisión en sus puestos de trabajo, aumento general y proporcional de salarios y la jornada máxima de ocho horas. El conflicto no se había cerrado totalmente, y volvió a brotar la huelga general porque aun quedaban algunos presos. La declaración del estado de guerra y una enérgica represión de la organización sindical precipitaron el fin del conflicto. Todo esto provoco la dimisión de Romanones y los liberales quedaron apartados del poder. Tras el gobierno de Maura, fue nombrado Dato, que reconoció oficialmente la CNT, intentó la aproximación al PSOE. Tanto la CNT y el PSOE volvieron a su acuerdo, a costa de una escisión del sindicalismo español, que alumbró la fundación del PCE. Toda la buena voluntad de Dato se estrelló. El mal estar social EN Cataluña hizo que exigiesen al gobierno el cambio de gobernador. Dato designo al general Martínez Anido, que reprimió el activismo sindical revolucionario. El 8 de marzo de 1921 fue asesinado Dato en Madrid.

A principios del siglo XX la industria y el movimiento obrero españoles se encontraban en cuatro áreas principales: Madrid, País Vasco, Asturias y Barcelona.

Las familias obreras vivían en condiciones de estricta subsistencia. Se alojaban en viviendas pequeñas, que solían compartir con otras familias. Las condiciones laborales eran bastante precarias, las jornadas de trabajo eran de 10 a 12 horas, incluidos los domingos, la higiene era inexistente y no existía seguridad laboral.

Algunos sectores fueron actuando sobre la clase trabajadora, y la empujaron hacia la movilización por medio de la prensa. Los mítines y las huelgas eran encaminadas casi exclusivamente a conseguir mejoras en las condiciones de vida de la clase trabajadora. La clase obrera tenía un rasgo común, el anticlericalismo, ya que el estamento eclesiástico predicaba a los trabajadores la conformidad con la situación del presente.

Durante el primer tercio del siglo XX el movimiento obrero español continuo dividido en dos grandes corrientes ideológicas, la socialista, representada por la UGT, y la anarquista, articulada alrededor de la CNT. El movimiento obrero dispuso de un importante partido político, el PSOE. Las zonas en las que el PSOE tenía mas influencia eran, Asturias, el País Vasco, Madrid y Alicante. En 1921 surgió el Partido Comunista de España que se adhirió a la Tercera Internacional. Una parte del PSOE fundo el Partido Comunista Obrero Español, que, poco después, se fusionó con el PCE. El núcleo mas activo del movimiento anarquista a principios del siglo XX se localizaba en Cataluña. En 1911 se fundó la CNT influida desde el principio por el pensamiento anarquista. En 1927 se constituyó clandestinamente la Federación Anarquista Ibérica con la finalidad de potenciar el anarquismo puro.

Entre 1898 y 1931 la tensión social fue constante. Las protestas, motivadas por las precarias condiciones de vida de la clase obrera se canalizaron sobre todo mediante huelgas y manifestaciones. La respuesta habitual de los poderes públicos era detener a los dirigentes obreros, cerrar los periódicos vinculados al movimiento obrero, clausurar sus locales y utilizar la fuerza pública para restaurar el orden en las calles. Si la Guardia Civil se veía desbordada se declaraba el estado de guerra y entonces intervenía el Ejército.

Las huelgas y las manifestaciones acababan casi siempre con numerosos heridos y muertos. Cuando se volvía a la normalidad, los detenidos durante los alborotos eran juzgados y a menudo condenados. La evolución del movimiento obrero se puede dividir en dos grandes etapas separadas por el año 1917. Antes de esta fecha las prioridades se centraban sobre todo en obtener reivindicaciones de carácter laboral. A partir de la huelga general política de 1917 predominó transformar el orden social.

Uno de los periodos de mayor conflictividad social se dio en Barcelona entre 1919 y 1923. La agitación arranco con la huelga en la empresa eléctrica La Canadiense por motivos laborales. Esta huelga se extendió rápidamente. La huelga duro 3 meses y el movimiento obrero consiguió la libertad de los casi 3.000 detenidos, la readmisión de los huelguistas despedidos, un aumento salarial y la jornada laboral de 8 horas.

La patronal catalana y los poderes públicos personalizados en Bosch, no aceptaron los acuerdos y respondieron con la organización de grupos paramilitares propios y la fundación de los Sindicatos Libres. Los grupos más radicales de la CNT reaccionaron antes los atentados de los Sindicatos Libres con la acción armada. El resultado fue una espiral de violencia. La sociedad catalana vivía atemorizada. La burguesía industrial, asustada porque veía la revolución social como una amenaza.

En 1923, el golpe de Estado de Primo de Rivera, un contexto económico mas favorable, el retroceso del movimiento revolucionario y la persecución contra la CNT mitigaron la tensión y la violencia social

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