Movimiento de transformación social

Revolución. Transición. Erradicación clases explotadoras. Diferencias sociales. Sociedad solidaria. Autogestión social

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  • Idioma: castellano
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Movimiento de Transformación Social.

Propuesta Política y Social.

(Se Viene la Revolución) 1) Formación y Fortalecimiento del Sistema. 2) Período de Transición. 3) Erradicación de las Clases Explotadoras. 4) Eliminación de las Diferencias Sociales. 5) Vestigios del Pasado en la Conducta. 6)Principio Fundamental de la Sociedad Solidaria. 7) Organizaciones Ciudadanas.

8) Autogestión Social. 9) Industrialización y Automatización. 10) El Trabajo. 11) Base Técnico/Material de la Sociedad Solidaria. 12)Fondos Sociales de Consumo. 13) Distribución Según las Necesidades. 14) El Hombre, la Sociedad y el Medio Natural. 15) Desarrollo Multilateral del Individuo. 16)La Cultura. 17) La Educación. 18) Tiempo Libre, Vida Cotidiana y Familia. 19) Juventud. 20) Critica y Autocrítica. 21) La Moral Revolucionaria. ?

1) Formación y Fortalecimiento Del Sistema. El proceso de conformación de las sociedades humanas arranca con los primeros grupos de recolectores y cazadores nómades, que debieron unir sus Individuales recursos ante un medio que se presentaba hostil. Fue en ese momento histórico en que debería haberse gestado la primitiva sociedad solidaria, el ser humano estableció desde sus albores, un régimen de organización social en el que una minoría ejerció el poder por sobre la mayoría. En un primer momento los más fuertes y aptos tomaron ese poder para sí, luego el poder se fue corriendo hacia los más astutos e inteligentes, quienes supieron utilizar a los primeros en su dominio sobre el resto. Este rudimentario esquema de poder se fue complicando con el descubrimiento de la agricultura (lo que originó el paso hacia el sedentarismo) y la necesidad de mantener un cierto dominio sobre un espacio territorial ante el conocimiento de la existencia de otros pueblos. De esta manera fueron apareciendo los ejércitos para defender los territorios ocupados y mantener el orden interno, las diferentes clases sociales, separadas entre gobernantes y clero, la aristocracia (poseedora de los medios de producción), los pequeños comerciantes y artesanos, el campesinado y, finalmente, quedando como último peldaño de la pirámide social, los esclavos. Esto se fue afirmando en la medida en que se fueron formando los diferentes sistemas de creencias religiosas, que en la practica llevaban a la sustentación del mismo poder que las generó. Solo nos bastaría con leer los manuales escolares de historia y analizarlos desde el punto de vista del sostenimiento de los poderes, para darnos cuenta de la intima relación entre los poderes espirituales y terrenales, fuere cual fuere el momento histórico o el punto geográfico elegido. Podemos citar en este punto solo algunos ejemplos para convalidar lo que decimos. Las Cruzadas medievales entre cristianos y musulmanes, procurando conquistar de nuevos territorios y reducir, mediante la guerra, la base demográfica de la pirámide social, escondiendo estas intenciones bajo el manto de lo religioso. La “Santa Inquisición” en Europa, sofocando cualquier intento progresista que pusiera en duda su poder y el supuesto “origen divino del hombre”. La invasión en América luego del llamado “Descubrimiento”, llevada a cabo por las monarquías y las cúpulas clericales europeas. Los genocidios cometidos a lo largo de la historia contra el pueblo Judío y por ellos mismos desde la fundación del estado Israelí en Palestina. Etc. Vale aclarar aquí que no se está negando la existencia del profundo sentimiento de religiosidad que reside en el interior de todo ser humano, en absoluto, sino que se está intentando demostrar como el Sistema canalizó esa religiosidad hacia intereses que nada tenían que ver con lo espiritual y sí con el sojuzgamiento de la intencionalidad humana. Ya en el siglo XIX se procedió a dibujar un nuevo mapa político mundial. En cuanto a Latinoamérica, se la dividió en repúblicas supuestamente independientes, creando héroes y símbolos patrios que las diferenciaran unas de otras y generando un sentimiento nacionalista que produjera resquemores entre países vecinos. Estos, aunque gobernados por sus respectivas burguesías locales, respondían en su totalidad a los poderes centrales del Sistema, quien realmente rige en forma substancial los modos de organización y distribución de la producción. El ya fortalecido Sistema, centralizó su poder en lo económico, utilizando lo político, lo militar o lo religioso según fue conveniente a sus intereses, esto produjo grandes cambios en el ámbito social, pasando de un sistema feudal en el que el poder era detentado por las monarquías y las cúpulas religiosas, hacia un sistema clasista basado en la propiedad privada sobre los medios de producción y el capital, por parte de una clase alta o Burguesa. Este sistema, denominado Capitalismo (perfeccionado y mantenido hasta nuestros días) está basado en la explotación de las masas trabajadoras,

dueñas únicamente de su fuerza de trabajo, la que deben vender a cambio de un salario a manos de la clase burguesa o patronal, dueños de la maquinaria y de la producción final, o sea del Capital. Entre la Burguesía capitalista o terrateniente (dueñas de grandes extensiones de tierras) y las masas trabajadoras o proletariado (dueñas únicamente de su familia o “prole”) el Sistema se preocupó en colocar otra clase social que sirviera de contención y de vasocomunicancia, agrupó en ella a comerciantes, profesionales, etc. y la denominó Clase Media. En el presente siglo, algunos elementos más evolucionados de la especie humana intentaron corregir el milenario error inicial, pero fueron rápidamente eliminados o desviados. La Gran Revolución Socialista de Octubre, en la Rusia de 1917, devino en un sofocante totalitarismo, los “Nuevos Aires” que pedían el fin del “Stablishment”, en Mayo de 1968 y que partiendo de París sacudió a las juventudes de todo el mundo, fueron enrarecidos por la aparición de disciplinas seudomísticas desviatorias, la droga como elemento de fuga y la aventura guerrillera que dio pié a sangrientas represiones e inmoló a millares de jóvenes, principalmente en Latinoamérica y Africa. Estos y otros intentos fueron silenciados o convertidos en moda, siendo absorbidos luego por el Sistema. Con la caída simbólica del Muro de Berlín y el derrumbe del totalitarismo soviético debido a sus propias contradicciones teórico/practicas, alejados ya los peligros de la llamada “Guerra Fría” y de sus temidas derivaciones en un supuesto holocausto nuclear o del surgimiento de Movimientos Revolucionarios en los países alejados de las esferas de poder, debido a los genocidios de “Limpieza Ideológica” realizados por las dictaduras de la década del 70´ y principios de los 80´, EL Sistema comenzó a acelerar la formación de la que será la Sociedad del Siglo XXI. Como es sabido, tanto en Latinoamérica como en Africa se encuentran depositadas inmensas cantidades de riquezas minerales y alimenticias, sabemos que en Europa y Estados Unidos también las poseen, pero también sabemos que muchas de estas riquezas no son renovables, como los minerales y el petróleo (fuente primaria de energía) y otros van camino a perderse paulatinamente, como las alimentarias, debido al impacto degradatorio del ecosistema, la erosión de los suelos debido al mal uso de fertilizantes químicos utilizados para acelerar y aumentar la producción, la polución ambiental y la contaminación de ríos y mares, contribuyen a acelerar este proceso autodestructivo. Se hace necesario entonces, para los poderes centrales, mantener en forma de reserva las riquezas propias con vistas a un futuro no muy lejano y consumir las de los países periféricos, esto es Latinoamérica, Asia, Africa y algunos países de Europa Oriental. Fue necesario para facilitar este saqueo la utilización de dictaduras y gobiernos títeres que inventaron abultadas “Deudas Externas” con la Banca Internacional, los intereses de la deuda se irían pagando con la venta fraudulenta a las multinacionales, de empresas estatales estratégicas en el área de comunicaciones, transportes, construcciones y de producción y explotación de recursos naturales. Debemos comprender que el proyecto llamado Nuevo Orden Mundial, no fue gestado, como ingenuamente podríamos creer, por las cúpulas gobernantes de los países centrales del Sistema, sino que parte de pináculo del poder económico mundial, manifestado a través de las Multinacionales, quienes verdaderamente son las que deciden los vaivenes de la política mundial. Los jefes de Estado, Ministros, etc., son meras piezas de recambio en este gran rompecabezas, ellos tendrán el reconocimiento a sus méritos en caso de seguir al pié de la letra los dictados del Sistema, o serán descartados inmediatamente si intentaran alguna salida individual. Estos neomercenarios pueden llevar el titulo de Presidente, Ministro o Diputado o lo que fuera, pero nunca dejarán de demostrar finalmente lo que en verdad son: Marionetas del Sistema. Pero volviendo al punto y ya hablando de nosotros mismos, de aquellos que formamos parte de “La Masa”, de esa gran suma de individualidades que observamos atónitos como unos pocos deciden le presente y el futuro de nosotros y de nuestros hijos. No se trata de ser “fatalistas”, sino de comprender que estamos en un proceso de reacomodamiento global que sirve a los intereses de quienes detentan el poder político, militar y económico. Ya mencionamos el desastre ecológico, pero... ¿qué hay del desastre social?, Rota la red solidaria durante las dictaduras mencionadas, la búsqueda de una salvación individual se ha convertido en lo primario de nuestros pueblos. Si bien existen algunas organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles o sociales, las diferencias ideológicas y de metodología o la defensa de intereses propios por parte de sus respectivas cúpulas, en busca de trascendencia personal, hacen que su fragmentación y descrédito sean cada vez mayores. Muchos levantan las mismas banderas, pero sus cortos objetivos, lanzados al logro de una magra mejora existencial coyuntural, solo producen un continuo alejamiento de la base social y favorece a los objetivos del Sistema Por todo esto y comprendiendo el rumbo autodestructivo que ha tomado esta sociedad, consigo misma y con el planeta que habitamos y rechazando de plano a todas las formas de organización aceptadas por el Sistema, sea cual fuere su origen u objetivo, por considerarlas desviatorias, desgastantes y corruptas. El Movimiento de Transformación Social, toma para sí el compromiso de llevar adelante un proyecto de transformación integral de las sociedades humanas actuales, de los individuos que las componen y de su entorno natural, con el fin de lograr la construcción de una Nación Humana, Solidaria y plena del goce de todos los Derechos Inherentes al Ser Humano. Para ello convoca a todos los hombres y mujeres que, cansados de sufrir cotidianamente las injusticias de esta sociedad, la falta de esperanza de un futuro mejor, la desconfianza en sus lideres y en quienes los rodean. A sumarse activamente en la construcción de este Movimiento, con el fin de derribar de una vez y para siempre a este Sistema violento y deshumanizante, por nosotros mismos, por nuestros hijos y por las generaciones venideras. ¿Cómo y cuando se producirá esta instancia transformadora?, lo veremos mas adelante, por ahora es necesario comprender a través de los siguientes capítulos hacia donde se dirige el Movimiento de Transformación Social, cuales son sus objetivos y su propuesta de modelo social, porque antes de dar el primer paso debemos saber hacia donde vamos, para no caminar en vano, luego veremos, en conjunto, como hacer para llegar con paso seguro a nuestro objetivo. Deberás comprender entonces, que una sociedad nueva requiere la formación de un Hombre Nuevo, de moral y conducta intachable, consciente de su responsabilidad como vanguardia de una sociedad plenamente humana y dispuesto a romper con sus propias limitaciones en aras del logro de un objetivo trascendente. ?

2) Período De Transición.

La lucha de clases será inevitable en el periodo de transición del capitalismo hacia una sociedad solidaria, porque la conquista de los sectores de toma de decisiones, no significa la desaparición simultanea de las clases con intereses antagónicamente incompatibles. Durante cierto lapso de tiempo las clases explotadoras derrocadas existen en las condiciones del periodo de transición y oponen una resistencia activa al nuevo modelo social que ha puesto fin a su dominio político y atenta contra lo más sagrado para ellas, la propiedad privada. La experiencia enseña que las clases explotadoras, a pesar de perder el poder político, conservan determinadas posiciones económico/sociales, disponen de considerables medios materiales, de conocimientos y experiencia de organización y dirección de la producción, de amplias relaciones con los especialistas del viejo aparato económico, civil, militar y con la Banca Internacional En el interior del país, la Burguesía derrocada halla apoyo en la pequeña producción mercantil que engendra el capitalismo, utiliza las vacilaciones de las capas intermedias, alimentando con todo esto, sus esperanzas de restaurar el antiguo régimen y éstas, a su vez, en intentos de restauración. Por eso, el acceso a los lugares de toma de decisiones, no significa el inmediato cese de la lucha de clases, sino su continuación en condiciones nuevas, bajo formas nuevas y con medios nuevos. Es necesario una perfecta organización estructural previa al acceso al poder, con inserción en todos los ordenes de la vida social y distribuida geográficamente en forma estratégica, con el objetivo de dirigir a grandes conjuntos humanos en un aplastante apoyo popular a la transformación social, anulando cualquier intento de restablecer el antiguo régimen explotador. Esto debe ir acompañado de una verdadera conducta transformadora de quienes tengan en sus manos la toma de decisiones durante el período de transición y de una considerable mejora en la calidad de vida de las, hasta ese momento, capas bajas de la sociedad, despertando con esto, un sentimiento de confianza y de esperanza entre la totalidad de la población y la vanguardia revolucionaria. El paso siguiente es la nacionalización o transferencia de las empresas o ramas de la producción y la economía de propiedad privada a propiedad del Estado como “Bien Social”, con el fin de terminar con la separación existente en el capitalismo, de los trabajadores respecto a los medios de producción y transformar, de esta manera, a los trabajadores en dueños de la producción, subrayando la legitimidad de la expropiación en el hecho real de que la propiedad capitalista y terrateniente no se ha adquirido con el trabajo personal, sino basada en la ley de explotación del hombre por el hombre. Al indicar que la nacionalización de los medios de producción es una ley general de la revolución, prevemos que los medios para transferirlos al Estado, los métodos y procedimientos, deberán ser determinados en el momento de llevarse a cabo. ?

3) Erradicación de las Clases Explotadoras. La erradicación de las clases explotadoras es otra tarea social de importancia en la etapa de transición hacia una sociedad solidaria, importantisíma parte integrante del proceso de construcción de una sociedad sin clases sociales diferenciadas, significa la expropiación de los medios de producción pertenecientes a las actuales clases explotadoras y la transformación de los mismos en “Bien Social”. Por consiguiente, la erradicación de las clases explotadoras es una medida económico/social y no una eliminación física de los propietarios. Para que los explotadores dejen de existir como clase, no solo deben ser privados de sus medios de dominio económico, sino también del poder político, de las posiciones dominantes en el terreno político, así como en el de la ideología, la cultura, la enseñanza y la vida intelectual. Las etapas de liquidación de distintos sectores de las clases explotadoras, están condicionadas, ante todo, por el volumen de los medios de producción que poseen y por las proporciones de ésta propiedad. En primer lugar se confiscan la propiedad mayor, a saber, la de los terratenientes, latifundistas monopolios industriales, luego, la banca privada. En las siguientes etapas se expropia la propiedad de los capitalistas medios y pequeños de la ciudad y el campo. Los propios métodos de incautación de la propiedad privada y su posterior transformación en Bien Social son diferentes. Se procede a ello, bien en forma de confiscaciones, es decir, expropiación sin indemnización alguna de su valor, o bien en forma de rescate, determinando una indemnización por igual valor confiscado. El que esta expropiación se lleve a cabo con indemnización o sin ella, no depende en gran parte de nosotros, sino de las circunstancias en que accedamos al poder, sobre todo de la actitud que adopten los grandes capitalistas, la indemnización no es considerada por nosotros ni mucho menos como inadmisible, ya que a largo plazo bloquea posibles represalias del capital internacional. Después de dejar de existir, las clases explotadoras, sus componentes tienen ante sí, el camino de su transformación en trabajadores, los mas encarnizados de ellos emigrarán a los países capitalistas y tratarán de recomponer su perdido patrimonio. Muchos integrantes de las clases explotadoras son reeducados y se incorporarán a la vida social útil. ?

4) Eliminación De Las Diferencias Sociales. Este es un proceso de acercamiento cada vez más completo e intenso entre todas las clases y capas de la sociedad, en razón de la cual las líneas divisorias entre ellas pierden poco a poco el carácter marcadamente manifiesto y su significado. Mientras los rasgos comunes y las condiciones de vida y de trabajo desempeñan u creciente papel. Este proceso se traduce en la fusión de todos los grupos sociales y en la afirmación de la homogeneidad social completa. El acercamiento entre la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad, y la superación de las diferencias sociales entre la ciudad y el campo, el trabajo manual y el intelectual, constituye uno de los sectores principales de la construcción de una sociedad solidaria. La base material decisivo de este proceso es el avance de la producción social, es progreso técnico/científico, el aumento de la productividad del trabajo y el desarrollo y perfeccionamiento de las relaciones económicas en la creación de la Base Técnico/Material de la Sociedad Solidaria. Enorme importancia tiene también el auge de la cultura, sobre todo el despliegue del sistema de instrucción pública y el perfeccionamiento de los servicios y de otras esferas de la vida social. De todo ello se produce una paulatina transformación del trabajo agrícola en una modalidad del trabajo industrial y, de ésta forma, un acercamiento entre el trabajo del campesino y el del obrero, una elevación del grado de socialización de los medios de producción en la agricultura y amplia difusión de las agrupaciones de producción y establecimientos cooperativos. La eliminación de las diferencias de clase, es u proceso complejo que culminará solamente en una Sociedad Solidaria y madura, dando comienzo a una nueva era histórica, ya que toda la historia de la humanidad ha sido la Historia de la Sociedad de Clases. ?

5)Vestigios Del Pasado En La Conducta. Los vestigios del pasado en la conducta y en la conciencia, son ideas, concepciones, tradiciones, procederes y costumbres de las personas en una sociedad solidaria, que se manifiesta como producto y reflejo de unas relaciones sociales propias de un estado capitalista, estos fenómenos son de carácter variado, entre ellos tenemos las infracciones de los principios humanos y en las relaciones entre las personas (indiferencia, grosería, altanería, crueldad, deshonestidad, cinismo, calumnia, etc.) Las infracciones de los principios de la moral solidaria, que se expresan en la satisfacción de las necesidades egoístas personales en perjuicio de la sociedad (parasitismo, absentismo laboral, codicia, alcoholismo, drogadicción, etc.) Con éstos colindan fenómenos que causan gran deterioro a la formación de la conciencia solidaria (mezquindad, arribismo, demagogia, burocratismo, etc.) Residuos de nacionalismo localista, prejuicios y supersticiones, actitud feudal de dueño y señor de la mujer, etc. Todos estos fenómenos causan gran prejuicio a la Sociedad Solidaria, las infracciones de los principios básicos en las relaciones humanas, son una expresión particularmente peligrosa de los vestigios del pasado, arraigados en la conciencia individual de las personas, los vestigios del pasado pueden manifestarse como forma de relaciones mal entendidas entre los intereses del individuo y la sociedad. La revolución suprime la base social que engendra constantemente semejantes fenómenos, las relaciones sociales asentadas en la propiedad privada, la explotación del hombre por el hombre, la desigualdad de clases, etc. Pero esto no significa que los fenómenos relacionados con el pasado desaparezcan automáticamente por sí mismos. La Sociedad Solidaria, que ha venido a reemplazar al viejo orden social, presentará todavía en su seno, en lo económico, lo moral y lo intelectual el sello de la vieja sociedad de cuya entraña procede. En un primer momento, el nivel de la Base Técnico/Material de la sociedad no permitirá satisfacer aún plenamente todas las necesidades materiales y culturales de los individuos. De aquí que no desaparezcan inmediatamente los fenómenos que originan la sicología individualista de la propiedad sobre las cosas, las personas y los sentimientos, esto es, especulación, robo, dilapidación de la propiedad social, soborno, etc. A la dificultad de satisfacer las necesidades en vivienda, en servicios públicos, educación, salud, etc. Se deben frecuentemente concepciones atrasadas, actos morales, deshonestidad, usurpación, codicia, envidia, etc. Fenómenos semejantes pueden deberse también a que en la sociedad, el trabajo se concibe ante todo, como de vida individual y no como una necesidad comunitaria esencial. El antídoto para estas falencias son, en primer lugar, la conformación de una vanguardia revolucionaria de férrea conducta y moral solidaria, convertida a través de su accionar cotidiano en modelo a seguir e imitar por el resto de la población. Una reeducación social a través de los medios de difusión masiva y en Centros de Comunicación Directa barriales y, finalmente, a través de una organización económica y social que vaya reduciendo a su mínima expresión la manifestación de estos vestigios del pasado, hasta aislarlos y que se comprenda la innecesidad de los mismos. ?

6) Principio Fundamental De La Sociedad Solidaria. El principio fundamental de la Sociedad Solidaria “De Cada Cual Según Su Capacidad, A Cada Quien Según Su Necesidad”. Expresa la total igualdad social inherente a la misma. Las demandas que esta sociedad presenta a sus miembros y el carácter de distribución de los bienes materiales y culturales. El principio exige a cada miembro de la sociedad que trabaje con plena entrega de sus aptitudes, participe activamente en la administración de los asuntos sociales, eleve constantemente su nivel cultural y teórico y observe voluntariamente las normas de convivencia solidaria. El cumplimiento de estas demandas será posible porque el trabajo, en esta sociedad, dejará de ser una obligación, dejará de ser solamente un medio de vida y se transformará en la primera necesidad vital. La sociedad asegurará la igualdad social de todos sus miembros, por eso ofrecerá oportunidades iguales no solo para la formación, sino también para la más conveniente aplicación y utilización de sus aptitudes y vocaciones en interés de la sociedad y del individuo. La Sociedad Solidaria permitirá a todos sus miembros, desarrollar, mantener y ejecutar en el mayor número posible de aspectos sus capacidades, a la par, experimentarán profundos cambios las mismas aptitudes, que serán excepcionalmente variadas y perfectas. Ante todo, se desplegarán las aptitudes del Hombre como trabajador, el trabajo, totalmente automatizado, será creador, atractivo y físicamente no abrumador, desaparecerá la especialización estricta, será posible el cambio libre de actividad. Las aptitudes del individuo como ciudadano y su actividad social serán más perfectas. La Autogestión Social, que vendrá progresivamente a sustituir al Estado, constituirá la base para la formación de diversas aptitudes organizadoras del individuo. El Hombre no estará agobiado por consideraciones salariales, de beneficios personales, por las cargas de la supervivencia del pasado, lo cual propiciará un florecimiento nunca visto de sus aptitudes y posibilidades espirituales, liberado de las obligaciones materiales cotidianas, frecuentemente fatigosas que requieren mucho tiempo y energía, el Hombre tendrá tiempo libre para participar activamente en la vida social, para ocuparse de la ciencia, la técnica, la literatura, el arte, para perfeccionarse intelectual y físicamente, se acrecentará inmensamente su dignidad humana como conquistador de las potentes fuerzas de la naturaleza, como creador de valores materiales y espirituales antes nunca vistos, como constructor de nuevas relaciones sociales. Al comprometer a cada miembro de la sociedad a trabajar según su capacidad, el Principio Fundamental presupones la total satisfacción de las necesidades materiales y espirituales razonables, lo cual se logra mediante un elevado desarrollo de la producción social. El Principio de Distribución no establece la igualdad de necesidades, sino la igualdad de oportunidades y condiciones para satisfacerlas, las personas se diferencian por la edad, el sexo, por sus ocupaciones y lugar de residencia, por sus particularidades fisiológicas y síquicas, por sus aptitudes, aficiones e intereses. Estas diferencias subsistirán en la nueva sociedad y por tanto, tampoco las necesidades de las personas pueden ser iguales. Loas necesidades de las personas se perfeccionarán en el transcurso de la construcción de la nueva sociedad, desarrollándose al mismo tiempo, los medios para su satisfacción, la sociedad generará nuevas demandas y creará, a la vez, los medios de satisfacerlas. Las necesidades de un miembro de ésta nueva sociedad, serán mucho más desarrolladas y diversas, no obstante, con toda su pluralidad y amplitud, estarán exentas de excesos y caprichos y expresarán necesidades sanas y razonables de una persona desarrollada armónica y multilateralmente. Son razonables las necesidades cuya satisfacción, contribuye al perfeccionamiento de las cualidades físicas y espirituales de una persona, como así también, aquellas que eleven el nivel de su calidad de vida. Es importante transmitir a cada persona no solo que puede utilizar los valores sociales, sino también a crearlos, es decir, a participar con entusiasmo en el trabajo socialmente útil.

7) Organizaciones Ciudadanas. Las Organizaciones Ciudadanas abarcan un amplio espectro de la actividad social, partiendo de la base misma de la comunidad y centralizadas en los Centros de Comunicación Directa (C.C.D.), ubicados estratégicamente en cada vecindario, cumplen un papel fundamental en la organización y planificación integral de la sociedad. Estas organizaciones se crean como regla fundamental, por iniciativa de los ciudadanos que poseen intereses y necesidades comunes, rigiéndose por consideraciones de bien social. En los C.C.D. funciona la administración de viviendas y servicios comunales, deliberan los comités de los padres de las escuelas, se organiza la biblioteca pública, etc. Consejos de mujeres, de pensionistas, organizaciones juveniles y demás organismos creados directamente por los ciudadanos, tienen su sede en el C.C.D. Es tarea de los mismos, la administración de justicia, mediante los Juzgados de Mediación barriales, en lo que atañe a temas menores, realizan censos sobre temas puntuales (demografía, salud, educación, vivienda, etc.) Organizan actividades deportivas, culturales y de trabajo solidario. Los C.C.D. harán efectiva la solución a los problemas sanitarios de la población, contando en su seno con guardia permanente de medico y enfermeros, haciendo hincapié en la medicina preventiva sobre la base de visitas periódicas a los hogares, dando prioridad a aquellos en que residan personas convalecientes, ancianos y niños. Los C.C.D. son un potente instrumento para atraer a las más amplias capas de la sociedad a la administración y dirección. Su cometido consiste en liquidar la incomunicación y el aislamiento entre las personas, heredados del capitalismo, organizar una colaboración estrecha entre ellas, desarrollar las formas colectivas de vida, fortalecer la moral solidaria. Su constante aumento en numero y en los efectivos que trabajen en ellas, es testimonio convincente del desarrollo de la Sociedad Solidaria, de que el trabajo en bien de la sociedad, realizado fuera de todo interés mezquino, se convierta en necesidad para muchos millones de personas. ?

8) Autogestión Social. Antes de aparecer la sociedad de clases, en la sociedad primitiva hubo ya Autogestión Social, con la escisión de las mismas en clases antagónicas, esta autogestión fue sustituida por una organización política de la sociedad basada en la propiedad privada y en la explotación del hombre por el hombre. La Autogestión Social sustituirá finalmente al sistema político estatal y será la nueva forma de Democracia Directa, correspondiente al grado superior de desarrollo de la sociedad. El proceso de extinción del Estado, es el proceso de su transformación en Autogestión Social. El término de “extinción” subraya solamente lo natural y gradual del proceso, se extinguen, es decir se hacen innecesarios los rasgos, órganos y métodos de actividad, característicos de la gobernación estatal de la sociedad. Los rasgos de la Autogestión Social, inherentes al Estado Solidario, se desarrollan y poco a poco se convierten en determinantes, la particularidad de este tipo de gobierno consiste, ante todo, en que los organismos que van a desempeñar las funciones sociales y las actividades de los mismos, pierden el carácter político, puesto que con la desaparición de las diferencias de clases, estos se tornan obsoletos el gobierno sobre las personas es sustituido por la administración de las cosas y por la dirección de los procesos de producción y distribución de las riquezas. También es una particularidad de la Autogestión Social, el que la actividad administrativa deja de ser una profesión constante, por consiguiente, desaparecerá la categoría de persona cuya única actividad es la administración. Esto no significa que no haya especialización en la esfera administrativa, por el contrario, la Sociedad Solidaria presupone una etapa considerablemente superior de organización social y de organización científica del trabajo, pero a la par se cumplirá uno de los principios más importantes de la Autogestión Social, la participación obligatoria de todos los miembros adultos de la sociedad en la gobernación practica de los asuntos sociales, por elección y por turno. Las condiciones del surgimiento de la Autogestión Social, son, la creación de la Base Técnico/Material de la Sociedad Solidaria, el desarrollo de las relaciones sociales solidarias en la formación de un Hombre Nuevo, lo cual significa que se ha alcanzado un nivel tan elevado de conciencia de todos los miembros de la sociedad, en que las normas de derecho y las morales se funden en una forma única de comportamiento de los miembros de la sociedad y desaparece la necesidad de su cumplimiento forzado. Los factores principales que superan directamente la transición a la Autogestión Social son, la inclusión gradual de todos los ciudadanos en la administración de los asuntos de la sociedad (los C.C.D. son una excelente herramienta para ello), el cumplimiento de ésta tarea requiere elevar considerablemente el nivel de vida material y cultural de todos, aumentar el tiempo libre, enseñar a todos la ciencia de la administración, el desarrollo de los principios democráticos en la actividad del aparato administrativo, una aplicación cada vez mas amplia del Principio de Elegibilidad y de rendición de cuentas, el mejoramiento de la organización y la reducción gradual del aparato ejecutivo retribuido. La Autogestión Social sustituirá finalmente a la actual organización política de la sociedad, solamente cuando se haya construido un modelo social solidario de avanzada en todo el territorio nacional y fortalecido su imagen en el ámbito internacional. ?

9) Industrialización y Automatización. La industrialización es el proceso de desarrollo de las fuerzas productivas de un país, proceso que se caracteriza por la creación de una gran industria capaz de dotar de maquinaria a la economía nacional. La industrialización es la condición más importante del progreso social en su base Técnico/Económica. Su carácter, método y ritmo, lo mismo que las consecuencias económico/sociales, son determinados por el conjunto de las condiciones internas y externas del país y, ante todo, el modo de producción y sus leyes económicas. Llevada a cabo en las condiciones de establecimiento y desarrollo de las relaciones capitalistas de producción, la industrialización se realiza, de ordinario, espontáneamente, como resultado de la caza de beneficios y bajo presión de la competencia. Empieza gradualmente por la industria ligera, que requiere menos inversiones de capital y en la que éste circula mas rápidamente y, al principio aporta mayor beneficio. El crecimiento de la industria ligera, el aumento de la demanda de los medios de producción que necesita, la formación gradual de los capitales necesarios, hacen impulsar la industria pesada. Por eso, la industrialización, en la versión capitalista, es un proceso bastante largo y sembrado de dificultades, su rasgo característico es la irregularidad en el desenvolvimiento de las distintas ramas, regiones y países. Engendra profundas contradicciones económico/sociales, ya que el despliegue de una gran producción maquinizada, al tiempo que enriquece a la clase capitalista, intensifica la explotación de los trabajadores, eleva fuertemente la intensidad del trabajo y engendra el desempleo. La industrialización capitalista agudiza la contradicción fundamental del capitalismo, la que existe entre el carácter social de la producción y la forma capitalista privada de apropiación, ahonda el antagonismo entre los trabajadores y la clase burguesa. En la construcción de una Sociedad Solidaria, el carácter y las consecuencias sociales de la industrialización son esencialmente distintas. El aumento planificado de la gran industria social y, en primer lugar, de la industria pesada, permite instaurar la Base Técnico/Material de la sociedad y asegura el triunfo de las relaciones sociales de producción en toda la economía nacional. Los países desarrollados industrialmente pueden, con relativa rapidez, resolver el problema de instituir la Base Técnico/Material de la Sociedad Solidaria, aunque enfrenten la tarea de las desproporciones heredadas del capitalismo en la estructura de las ramas de producción, de eliminar la desigualdad en el nivel técnico de crecimiento de las distintas ramas y regiones del país. La industrialización solidaria, responde a los intereses vitales de toda la sociedad, está destinada a asegurar en plazos históricamente breves, la independencia económica del país, asentar toda la economía nacional en la base de la nueva tecnología y elevar el bienestar y el nivel cultural de la población. Y si el desarrollo de la gran producción maquinizada en el capitalismo engendra inevitablemente un exceso de mano de obra y por ende, la desocupación y el desempleo, la industrialización solidaria conduce a la superación de estos problemas. Las relaciones de producción en el ámbito solidario remueven los obstáculos en el camino de la industrialización global, interpuestos por las contradicciones antagónicas de clases, propias del capitalismo, garantizan elevados ritmos de crecimiento de la producción y descubren las fuentes internas de acopio de medios, rápido aumento del rendimiento de la producción, régimen de economía social, crecimiento de la calidad laboral de los trabajadores, un carácter esencialmente diferente de distribución y redistribución de la renta nacional, carencia de un consumo parasitario, beneficios de un comercio exterior centralizado, etc. Es inapreciable la importancia de la industrialización para el triunfo de la revolución, la potente industria (ligera y pesada) se debe convertir en la base de los éxitos económicos y sociales de la Sociedad Solidaria en la emulación económica con los países capitalistas mas desarrollados. La Automatización de la industria, en tanto, es el apertrechamiento con instalaciones, dispositivos e instrumentos que liberan al hombre en el accionar de las maquinas y permiten efectuar los procesos de producción sin la participación directa del obrero y solo bajo su control. Tan pronto como la maquina pueda ejecutar, sin la ayuda del hombre, todos los movimientos necesarios para elaborar materia prima, aunque el hombre la vigile e intervenga de vez en cuando, tenemos un sistema automatizado de maquinaria, susceptible, como es lógico, de constante perfeccionamiento en sus detalles. La automatización es componente y resultado de la revolución Técnico/Científica, conduce a profundos cambios en las fuerzas productivas y, mediante estas, en las relaciones de producción y en la vida de la sociedad. La automatización permite elevar considerablemente la eficacia Técnico/Económica de la producción, a saber, reducir en forma considerable los turnos de trabajo, economizar materias primas, elevar el rendimiento del trabajo y mejorar la calidad y cantidad de la producción. La automatización crea las condiciones favorables para introducir los logros de la ciencia y de la organización científica del trabajo en la producción. Una etapa más elevada de la automatización es la técnica cibernética, capaz de trabajar según un numero ilimitado de programas, mediante la utilización de la robótica. En la nueva sociedad, la automatización de la producción, es un importante medio de realización de las tareas de la transformación gradual hacia una Sociedad Solidaria avanzada. ?

10) El Trabajo. El trabajo es la actividad material humana que transforma la naturaleza y produce todo el mundo social, o en sentido estricto, es la actividad realizada en la esfera de la producción material propiamente dicha u organizada por analogía con la actividad en ésta esfera. Mediante el trabajo, el Hombre recrea y desarrolla sus cualidades propiamente humanas, actúa, no solamente como una parte de la naturaleza que coopera con el medio y se adapta al mismo, sino como sujeto que asimila la naturaleza, que construye a partir de ella su mundo material y, con ello, se cambia a sí mismo. En el trabajo el Hombre subordina a la naturaleza a sus objetivos, regula y controla mediante su propia acción, su intercambio de materias con la naturaleza. Al variar los objetos materiales, el Hombre, en el trabajo, forma su esencia social, no produce solamente cosas, sino también, relaciones sociales, formas de comunicación y de conciencia, de ideas, crea acontecimientos históricos, en colaboración con otras personas. Históricamente, el primer acto de trabajo, no fue el simple empleo de un instrumento en los limites de un comportamiento adaptativo, cosa capaz de hacer también el animal, sino la creación del instrumento comprendiendo su utilidad como herramienta. El verdadero instrumento de trabajo no es la simple prolongación natural de un órgano y su uso, tampoco es un movimiento habitual,

propio del animal, sino más bien una acción del órgano natural (de la mano) que corresponde a la lógica del instrumento y mediante este, a las leyes objetivas del objeto En el trabajo, las acciones del individuo ya no las determina su organismo, sino los objetos con que actúa, que son una proyección de su conciencia, de su intencionalidad. El Hombre, en el proceso de la actividad, se incluye en la comunicación social y la reproduce, hereda los resultados del trabajo de las generaciones anteriores y se comunica activamente con sus contemporáneos. La transfiguración de las cosas en el acto del trabajo, es siempre la creación de condiciones y premisas para la vida de las generaciones futuras, de la misma manera, el desarrollo de la aptitud laboral del Hombre es la continuación de la obra de otros Hombres, de los que se encarnaron en su producción material, de los que se convierten en herederos y continuadores en cuanto a sus aspiraciones, a los logros en la creatividad. En el transcurso de la historia de la sociedad dividida en clases antagónicas, la existencia de la explotación del Hombre por el Hombre, engendró la alienación del trabajo, lo transformó de un medio de autorealización de la personalidad, en una fuerza que la domina, que la despersonaliza, que rebaja a la propia persona al estado de cosa, de medio de producción de cosas, es mera herramienta de la intencionalidad del patrón. El trabajo en la Sociedad Solidaria, transformado en necesidad vital de las personas, en contraposición al trabajo propio e todas las formaciones de clases antagónicas, como fuerza que impera sobre el Hombre y enajenada del mismo, supone un cambio total en el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, en la esencia social y el carácter laboral, en el modo de incorporar al individuo al trabajo cooperativo y social, en la superación de las divisiones en el trabajo manual y el intelectual, en trabajador y ejecutivo a la vez. La premisa es un nivel muy elevado del progreso técnico en la producción material. Gracias a la automatización total del proceso productivo, el Hombre se colocará junto a este proceso y luego por encima del mismo, en lugar de desempeñar en él, un papel semejante al de otras fuerzas de la naturaleza, ser la fuerza del trabajo, el medio para la producción de cosas. No significa esto en absoluto, que las relaciones materiales de producción, que avanzan a tono con el desarrollo de las fuerzas productivas, dejen de ser la base de la sociedad humana. Significa solo, que cesa aquel trabajo en el que el Hombre hace lo que puede obligar a las cosas a hacer por él, con ello se hará posible superar las divisiones en el trabajo y desarrollar la especialización integral, superándose a sí mismo el antagonismo entre el tiempo libre y el laboral. La vida del Hombre se transformará en una actividad plenamente social y verdaderamente creadora. El crecimiento del trabajo social comunitario, requiere profundas medidas económicas, organizativas y sociales, que conduzcan al incremento de las fuerzas productivas y al perfeccionamiento de las relaciones sociales, a cambiar el propio carácter del trabajo y, por consiguiente, a una radical ampliación y profundización del mundo de cada individuo, del ámbito de la creación individual y de la responsabilidad. De esta manera, se puede hablar del trabajo social comunitario, como tendencia a transformar el trabajo en creatividad, esta tendencia se manifiesta particularmente en el acercamiento entre él, en el tiempo laboral y en el que se realiza en el tiempo libre cuando, de un lado se efectúan funciones cada vez más responsables como aportes irremunerados y, por otro, el trabajo durante el tiempo libre adquiere rasgos solidarios, de autogestión y de autoorganización. Entrando en el campo de la actitud del individuo hacia el trabajo social comunitario, podemos afirmar que se trata de la necesidad interna de trabajar para el bien de la sociedad, según la capacidad, en plena medida de las fuerzas físicas e intelectuales, es la consideración hecha hábito, del trabajo como primera necesidad vital. Si el trabajo social comunitario es un fenómeno económico/social, la actitud del individuo hacia el mismo, es un hecho de conciencia social originado por las nuevas consideraciones sociales, el criterio de la madures moral del individuo en la Sociedad Solidaria, un rasgo de suma importancia de su fisonomía moral. Gérmenes, elementos del trabajo consciente y voluntario aparecen ya en las formas antagónicas, lo cual obedece a la necesidad de trabajar, natural en el Hombre. Tan intensa es esta fuerza, que incluso en el trabajo forzado, es capaz, en cierta medida, de entusiasmar, de hacer sentir la alegría del trabajo. No obstante, la actitud escrupulosa hacia el trabajo en bien de la sociedad, se manifiesta, en ese caso, solo incidentalmente en determinadas ocasiones, en general, la actividad laboral en las condiciones de explotación del Hombre por el Hombre, solo es un medio de subsistencia. En la Sociedad Solidaria, en tanto, al vencer la aversión sicológica hacia el trabajo, engendrada por el capitalismo, el interés material personal y comunitario, empieza a combinarse con el altruismo derivado de los ideales propios, con los estímulos morales sociales, con el entusiasmo comunitario. El desarrollo de la actitud solidaria hacia el trabajo social comunitario en todos los miembros de la sociedad, es una de las primeras tareas de la Educación Solidaria, en el centro del trabajo de educación, la Dirección sitúa el desarrollo de la actitud solidaria hacia el trabajo comunitario en todos los miembros de la sociedad. A medida que se va transformando la sociedad, el sentimiento de la necesidad de trabajar en beneficio de todos, se transformará cada vez más, en costumbre de los ciudadanos, se convertirá en norma de su comportamiento cotidiano y, cuando uno siga sus propias inclinaciones, el trabajo puede llegar a ser lo que debe ser, un deleite. ?

11) Base Técnico/Material De La Sociedad Solidaria. La Base Técnico/Material de la Sociedad Solidaria, es el fundamento tecnológico productivo de la fase superior de la formación económico/social de la Sociedad Solidaria Avanzada, se caracteriza por el nivel de desarrollo de la técnica de producción (en primer lugar, de los medios de trabajo) necesario para desarrollar el Principio Fundamental de la sociedad “De cada cual según su capacidad, a cada quien según su necesidad”. El capitalismo creó, como base tecnológico productiva, una gran industria maquinizada y, aunque en los países capitalistas más avanzados se aplica ahora una técnica automática más perfecta, la producción totalmente automatizada, que requiere un desarrollo planificado de la economía y una dirección centralizada de la misma, es incompatible ya con las relaciones de explotación, esta producción solo es posible asentada en la producción social. En el proceso de desenvolvimiento de la Base Técnico/Material de la Sociedad Solidaria, se van echando los cimientos de la base tecnológico/productiva de la nueva sociedad, esta se crea como resultado de transformaciones cualitativas importantes en la producción, que comprenden, en primer lugar, los métodos tecnológicos para operar sobre la naturaleza y la forma técnica con la que se realiza esta acción. La revolución técnico/científica desempeña un papel decisivo, la Sociedad Solidaria, en el sentido técnico/material, supone la automatización de los procesos tecnológicos y productivos a escala de toda la sociedad. Esta automatización significa la conjunción de la ciencia, no solo con los elementos materiales de la producción, sino también con los propios participantes en el proceso de producción, con los trabajadores. La automatización cambia el contenido y el carácter del trabajo, libera gradualmente al Hombre de las funciones mecánicas del trabajo manual. Esta clase de trabajo requiere de una cualificación y una instrucción elevadas, aumenta marcadamente la parte de las funciones intelectuales y espirituales, es cada vez más multilateral y contribuye al desarrollo polifacético del Hombre. Este asume el papel de director de la producción social, reservándose el derecho de búsqueda, de creación. La producción automática desplegada en la nueva sociedad, permitirá acabar totalmente con la dependencia humillante del Hombre respecto de los medios de subsistencia. La abundancia de bienes materiales para todos, es la condición necesaria para la transformación de la sociedad, significará un grandioso punto de viraje en la historia de la humanidad. La producción del futuro, que exigirá mucho del intelecto humano y concederá generosamente tiempo libre, como condición para el cultivo de las aptitudes de todos, esto colocará al ser humano en el centro de la sociedad, como su valor mas alto. Solo mas allá de la producción material, empieza el desarrollo de la fuerza humana, que es el objetivo propio, el verdadero reino de la libertad, que tiene, no obstante, como fundamento, el reino de la necesidad, es decir, la producción material. Es evidente que el Hombre es el Capital Básico de la sociedad, que en la variedad de manifestaciones de la personalidad y en el grado de sus aptitudes creadoras, consiste ante todo, la verdadera riqueza social. La formación de la base técnico/productiva de la sociedad, es el eslabón principal de la cadena de las tareas económicas, sociales y culturales de la Sociedad Solidaria, el cumplimiento de ésta tarea crea las bases para: Garantizar la abundancia de bienes materiales y, con ello, efectuar la Distribución Según las Necesidades - Transformar el trabajo en fuente de gozo, inspiración, creatividad y erradicar las diferencias esenciales entre trabajo manual e intelectual - Transformar las relaciones capitalistas de producción en comunitarias - Atraer a los trabajadores a participar activamente en la administración de los asuntos sociales y de producción -Llevar a cabo en toda su plenitud la exigencia “De cada cual según su capacidad...” y crear una organización de la sociedad que garantice a cada cual una ocupación según su vocación. ?

12) Fondos Sociales De Consumo. Los Fondos Sociales de Consumo (F.S.C.), son los medios que destina la sociedad basada en la propiedad social, para satisfacer las necesidades materiales y espirituales de sus miembros, sin dependencia directa del grado de participación de los mismos en la creación de la riqueza social, esto es, la administración del producto social global en toda la sociedad. En su inicio, funcionarán como un fondo para la satisfacción común para las necesidades básicas elementales (viviendas, escuelas, institutos sanitarios, etc.), que aumentará en la medida que se desarrolle la nueva sociedad, mas un fondo para alimentación y para personas no aptas para el trabajo productivo (discapacitados, niños, etc.). Los ideólogos burgueses del capitalismo, identifican los F.S.C. con los gastos del Estado en las necesidades socioculturales, a fin de presentar al Estado burgués, como un órgano por encima de las clases, que se preocupa del bienestar de los ciudadanos. En realidad, los servicios gratuitos y subsidios que perciben parte de los trabajadores en los países capitalistas, son concesiones forzadas arrancadas por los mismos, en el transcurso del tiempo a través de la lucha de clases. Siempre y en todas partes, la burguesía intenta por cualquier medio, dejar sin efecto, restringir o incluso liquidar estas conquistas sociales. Uno de los métodos es el sistema impositivo, mediante el cual, los Estados capitalistas sustraen de los ingresos de los trabajadores, mucho más de lo que les conceden algunas franquicias. Los F.S.C. se crearán cuando se haya emprendido el camino de construcción de la Sociedad Solidaria, ya en el período de transición, con el fin de satisfacer, en calidad de emergencia, las necesidades de las capas mas desprotegidas de la población. A los F.S.C. en sus diferentes ramas (educación, salud, vivienda, arte y cultura y desarrollo del tiempo libre), corresponden la administración y distribución del correspondiente consumo interno de la producción nacional. Los F.S.C. son cubiertos por las asignaciones del presupuesto nacional para las medidas socio/culturales y abarcan a toda la población, sus proporciones dependen de la situación demográfica de cada lugar. Con sus sedes administrativas dentro del área de los C.C.D., los F.S.C. forman diferentes tipos: ? Todo genero de pago monetario y franquicias o servicios gratuitos que corresponden a pensiones, subsidios, vacaciones pagas, becas, etc. Siendo éstos los ingresos monetarios de la población. ? Las franquicias y servicios gratuitos en educación, salud y vivienda, liberan a la población de gastos en una serie de necesidades muy importantes. ? Dedicada a la instrucción y formación profesional, cursos de capacitación, estudios superiores, etc. ? Encargada del área cultural y artística, de su desarrollo, promoción y formación. Una de las funciones más importantes de los F.S.C es la de equilibrar el nivel de vida de los distintos grupos de la población, liquidar la diferencia en los ingresos reales entre las categorías altamente retribuidas y las relegadas. Esos fondos se distribuirán, en un primer momento, de manera diferenciada, teniendo en cuenta las necesidades de las personas y regiones, hasta llegar a un nivel equilibrado de calidad de vida, asegurando, con esto, el correcto cumplimiento del Principio de Distribución Según las Necesidades. A medida que se avanza hacia la Sociedad Solidaria Avanzada, se irán haciendo cada vez más innecesarias las retribuciones monetarias, como lo veremos más adelante. ?

                 13) Distribución Según Las Necesidades. La distribución según las necesidades será el modo de repartir los bienes de consumo y los servicios entre los miembros de la sociedad, esto presupone la satisfacción total de unas necesidades razonables científicamente fundadas. Las proporciones de éstas necesidades se determinarán por la cantidad de bienes y servicios materiales y socio/culturales necesarios para el desarrollo integral de las fuerzas físicas y espirituales de la totalidad de los miembros de la sociedad. La base material de ésta distribución será la abundancia de bienes materiales y espirituales. No obstante esta abundancia, no hay que interpretarla como absoluta en cada momento dado, de aquí la posibilidad de cierta diferenciación en la satisfacción de las necesidades, en la que en primer lugar se satisfacen las necesidades razonables, supone la regulación de las mismas por la sociedad autoadministrada. Este control de las necesidades no significa la proporcionalidad entre la medida de consumo y la participación laboral del ciudadano en la producción social, puesto que en el trabajo, en nuestra sociedad, será la primera necesidad vital. Este control tendrá, en primer lugar, el carácter de contabilidad hecha por la sociedad, del conjunto de las necesidades y, en segundo lugar, procederá como autocontrol de los miembros de la sociedad para la utilización más racional posible de los bienes materiales de que se dispone. El autocontrol supone un elevado nivel de conciencia social en el que cada persona sea capaz de fijarse un nivel de satisfacción de sus propias necesidades, teniendo en cuenta las posibilidades e intereses sociales. Por consiguiente, la distribución según las necesidades, no solo significa la satisfacción total de las necesidades razonables, sino también, la formación de éstas bajo la influencia de las condiciones sociales de la producción y existiendo una elevada conciencia de cada miembro de la Sociedad Solidaria. Al mismo tiempo, el desarrollo integral del individuo en la sociedad supone una considerable diversidad de sus necesidades, lo cual permite eludir cualquier nivelación en el consumo, siendo iguales las posibilidades de todos los miembros de la sociedad en la satisfacción de sus necesidades. Un rasgo importante en la distribución solidaria de los bienes de consumo y de los servicios, es el carácter socializado de la satisfacción de las necesidades fundamentales. Esta particularidad de la forma solidaria de distribución se desprende de la propiedad comunitaria única sobre los medios de producción, del carácter social del trabajo, del modo colectivo de vida, al mismo tiempo, esta forma de distribución permite lograr una economía máxima de los medios sociales, siendo máxima la satisfacción de las necesidades sociales e individuales. Por último, la distribución según las necesidades, sean éstas sociales o individuales marcará el ritmo y el modo de producción de bienes y servicios, las básicas e indispensables en primer lugar y las periféricas en un segundo momento. ?

                 13) El Hombre, La Sociedad y El Medio Natural. Definimos al Hombre como un ser social, producto del desarrollo de la sociedad. La esencia humana, como algo congénito, está incita en cada individuo por separado solo como posibilidad, que se convierte en realidad en determinadas condiciones. El Hombre solo puede existir en la sociedad humana, es decir, incluido en el sistema de producción social. La producción siempre ostenta carácter social, fuera de la sociedad no hay producción y por consiguiente, no hay Hombre, ya que éste, a diferencia del animal, es un ser que produce los objetos que necesita, manejando instrumentos de trabajo. En todos los tipos de actividad, el Hombre se basa en los resultados del trabajo de las generaciones anteriores y de la suya y, por lo tanto, lo forma la sociedad. En general, toda manifestación de la vida del individuo, incluso si no comparece en forma directa de acciones colectivas, es una forma peculiar de expresión de la vida social. La formación del individuo, en tanto, que por distinto a los demás, con sus aptitudes y necesidades, en otras palabras, la singularización del individuo se produce a través de su comunicación con otras personas, se realiza mediante su actividad, mediante su inclusión en la organización de la producción. De ésta manera, la definición del Hombre está inseparablemente unida a la definición de la sociedad. Lo especifico de la sociedad es la interacción de los individuos, es el tipo de nexos, de relaciones con que los miembros de la misma, están entrelazados entre sí. Las más importantes de éstas relaciones son las de producción, que se constituyen independientemente de la voluntad y del deseo de las personas participantes en ellas y que determinan a las demás relaciones sociales y, mediante ellas, la vida de cada individuo envuelto en ellas. Por consiguiente, las causas de las diferencias entre los representantes de diferentes épocas históricas, radican en las diferencias de las relaciones sociales, de las formas de comunicación humana, completamente determinadas en cada período de existencia de la sociedad. Cuanto más desarrolladas están las relaciones sociales, tanto mas dotado, desarrollado aparece cada miembro de la sociedad. En otras palabras, la verdadera riqueza espiritual del individuo depende en gran parte de la riqueza de sus relaciones con otros. En todas las formaciones sociales de clases antagónicas, el individuo actúa como humano parcial, la propiedad privada y las divisiones sociales derivadas de aquella, hacen que las aptitudes, necesidades, intereses, aspiraciones individuales, hállanse condicionadas por el medio limitado de su actividad y condición social, se formen de manera limitada. La interconexión de los miembros de la sociedad, que desempeñan las distintas funciones de un proceso de producción único, su interacción, no se efectúa en estas condiciones directamente, sino como si fuese “a sus espaldas”, espontáneamente. En la sociedad de clases, cada Hombre por separado, procede como representante de toda la sociedad, no directamente sino indirectamente, a través de su clase o grupo social. Junto a la aparición de las clases sociales, surge la oposición entre los intereses del individuo y la sociedad, lo cual de un lado entraña el aplastamiento del individuo, su absorción por la sociedad, por el Estado y, de otro, se expresa en la tendencia del individuo a contraponer al dictado de la sociedad, el individualismo, la pretensión a disponer de una libertad ilimitada. La eliminación de la propiedad privada, de la estructura de clases antagónicas de la sociedad, crea la base para la unidad de los intereses. Al eliminar las divisiones sociales, al afirmar la homogeneidad social, la Sociedad Solidaria supera la parcialidad del Hombre, el cual, tanto en lo material como en lo espiritual, se forma como personalidad creadora, que no se encierra en el estrecho marco de una actividad limitada y que se relaciona directamente con los demás en una relación consciente y transpersonal y cada Hombre por separado, se desarrolla unilateralmente y se transforma en individuo integro y universal. La humanidad está orgánicamente unida al mundo natural de su existencia, está vinculado a la naturaleza, ante todo por su origen. En la evolución de nuestro planeta, surgió la vida, apareció la biosfera, la evolución de la naturaleza viva, condujo al surgimiento del ser humano. Apareció una modalidad nueva de procesos materiales, la vida de la sociedad y, ante todo, su actividad material productiva, que es un modo de vida solo inherente al Hombre social, el medio de relaciones con lo vivo, con el medio ambiente natural. Aunque el medio ambiente, sobre todo la biosfera, produce no pocas cosas necesarias para el Hombre (oxigeno, agua, comestibles, madera, suelo, minerales, etc.) todos estos dones de la naturaleza no aseguran, ni mucho menos, las necesidades vitales de la sociedad y las personas, al no encontrar en el entorno natural, medios suficientes de subsistencia y condiciones favorables, los producen ellos mismos con los materiales de ése entorno, con los objetos de la naturaleza, combinándolos, transformándolos. En la producción material, el Hombre aplica su trabajo precisamente para asimilar, bajo una forma útil para su propia vida, las materias que la naturaleza le brinda. Condición decisiva de la vida de la sociedad, ésta producción representa una forma especifica de unidad orgánica entre sociedad y naturaleza. Al producir con los objetos naturales cosas vitalmente necesarias, el Hombre, en su trabajo, se apoya constantemente en las fuerzas naturales, de ésta manera, la naturaleza no es para la producción material, algo absolutamente externo y que solo se transforma. Los procesos productivos naturales controlados por el hombre (mecánicos, químicos, eléctricos, térmicos, biológicos, etc.) funcionan en la esfera de la producción material, están orgánicamente incluidos en ella, se combinan con las propias acciones materiales de los propios individuos y éstos los utilizan con fines determinados. El dominio del Hombre sobre la naturaleza es contradictorio en sí mismo, puesto que se basa en su subordinación a las leyes de la misma y en saber aplicarlas. En cada paso los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el conquistado, que no es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro, pertenecemos a la naturaleza, nos situamos en su seno y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de las demás especies, somos capaces de conocer sus leyes y de aplicarlas adecuadamente. En la actividad productiva de la sociedad, se realizan muchas de las posibilidades internas de los procesos naturales, que espontáneamente no podrían realizarse, por ejemplo, sintetizar y producir cantidades enormes de compuestos químicos que en nuestro planeta no hay en forma natural. Se refrenan o se aceleran distintos procesos naturales espontáneos o se originan nuevos, como la adaptación de organismos vivos fuera de su hábitat natural, la utilización de insecticidas, etc. Todo el desarrollo de la biosfera, de la naturaleza de nuestro planeta, es, desde la aparición del Hombre, inseparable de la historia de la actividad productiva vital humana, como ésta actividad es inseparable de la historia de la naturaleza. Dada la Revolución técnico/científica, la actividad económico productiva de la sociedad, adquiere nivel planetario. Ha comenzado el dominio practico del cosmos, al mismo tiempo, debido a la creciente contaminación del medio ambiente, que mengua la reproducción espontánea de muchos recursos vitales, necesarios a la humanidad (oxigeno, agua pura, bosques, especies animales, etc.) ha adquirido gran actualidad el problema de combinar los procesos naturales espontáneos de producción material, de organizar la administración del medio ambiente, de ampliar la esfera de recursos energéticos, materiales y biológicos regulados y controlados conscientemente por la sociedad. Se plantea la tarea de utilizar en la producción, no solo fuerzas y propiedades aisladas de la naturaleza, sino también complejos naturales, la biosfera en su totalidad. Los antagonismos de clase en el capitalismo, frecuentemente conducen a que el dominio practico de las fuerzas naturales, de nuevos recursos naturales, se transformen en nuevas calamidades sociales (guerras, avasallamiento de pueblos enteros, desempleo, miseria y creación de medios cada ves más potentes de medios de exterminio masivo de las personas y de los productos del trabajo). El capitalismo, sociedad basada en la propiedad privada sobre los medios de producción y sobre los recursos naturales, engendra una actitud depredadora con respecto a la misma. Los éxitos en el dominio de las fuerzas naturales, inevitablemente adquieren un sentido antihumano, antinatural, transformándose en medios de explotación del Hombre cada vez más potentes y refinados, con medios bélicos y de destrucción del medio ambiente natural. La contaminación del medio ambiente es superior allá donde el capitalismo ha alcanzado mayor desarrollo, son irreconciliables las contradicciones entre los intereses de los propietarios privados de las empresas y de los recursos naturales, su aspiración a las ganancias máximas y los intereses de la sociedad en mantener el estado optimo del medio ambiente. Por ello, el capitalismo es incapaz de proporcionar una utilización racional, desde el punto de vista de la sociedad en su integridad ecológicamente fundamentada, de los recursos naturales. Los intereses egoístas de las grandes multinacionales, no permiten organizar de manera coherente y en gran escala la protección del medio ambiente, máxime cuando los mismos gobiernos se encuentran subordinados a las mismas e incapaces de legislar o de llevar a cabo acciones realmente  efectivas al respecto. La propiedad social sobre los medios de producción, sobre los recursos naturales, ofrece la posibilidad de regular mediante una planificación, tanto las mismas relaciones sociales, como la interacción entre sociedad y naturaleza. En la Sociedad Solidaria, será posible que la industrialización regule su intercambio de materias con la naturaleza, sea puesta bajo un control racional en lugar de dejarse dominar por ellas y la lleven a cabo con el menor gasto posible de fuerzas y en las condiciones mas dignas y más adecuadas de su coexistencia con el medio natural. Ya que el objetivo de la producción no es el lucro, sino el bien del ser humano, la satisfacción de sus necesidades, la tarea de armonizar las relaciones entre sociedad y naturaleza, se combinan orgánicamente con los principios de la propia actividad económica. La política de la nueva sociedad planteará el objetivo de desarrollar una cooperación internacional amplia y activa en la solución de los problemas ecológicos. Las acciones practicas de protección del medio ambiente y del aprovechamiento racional de los recursos naturales, junto a la defensa de la paz y la prevención del peligro de guerras y de destrucción sistemática de la naturaleza, llevarán a la creación de un Foro Internacional permanente de protección a la naturaleza y a las sociedades humanas, con sede en nuestro país. Esto, junto a la investigación y desarrollo de nuevas fuentes de energía no contaminantes, será de capital importancia para nuestra sociedad y para toda la humanidad. ?

                 14) Desarrollo Multilateral Del Individuo. El desarrollo multilateral del individuo, es el perfeccionamiento de todas las facultades de la persona, el despliegue armónico de ésta, su transformación en un individuo para quien las diversas funciones sociales, no son más que otras tantas manifestaciones de actividad que se turnan y relevan. Como premisas materiales para transformar a cada individuo en una persona desarrollada multifacéticamente, se necesitan crear la Base Técnico/Material de la Sociedad Solidaria, formar las relaciones sociales solidarias, fundadas en una única propiedad social, eliminar las diferencias esenciales entre la ciudad y el campo, entre el trabajo manual y el intelectual, etc. Esto no significa que desaparecerá la especialización, sino que cada uno sea capaz de intervenir en cualquier función laboral. Cuando se habla de la transformación del individuo parcial, característico de la sociedad donde domina la propiedad privada y las divisiones sociales, en un individuo integro, no se considera en absoluto que vaya a desaparecer la especialización, por el contrario, solo en una Sociedad Solidaria alcanzará su punto culminante la individualidad, se formarán aptitudes y necesidades que al manifestarse en una u otras actividades peculiares, diferenciarán a unas personas de otras. Pero la especialización tendrá un carácter distinto que bajo el capitalismo. En la sociedad capitalista, el Hombre está al servicio de la cosa, en el Hombre se cultivan solamente las aptitudes que propician un mayor rendimiento del trabajo y las demás aficiones y capacidades se reprimen. Todo esto engendra en el Hombre limitaciones profesionales y un desarrollo unilateral. El objeto creado por el Hombre no pertenece a su creador, se lo enajena y se lo contrapone como algo que está por encima de su creador, se enajena la propia actividad que viene como impuesta de fuerza y no originada como una necesidad interna. El enajenamiento de la actividad, comparte el enajenamiento de una persona en otra. Cada uno considera los intereses y las necesidades de otro como hostiles a los suyos y, al individuo mismo, solo como medio para conseguir los fines propios. En la Sociedad Solidaria, la especialización no se consigue a costa de reprimir o ignorar todas las demás aficiones o aptitudes de la persona, sino partiendo de su desarrollo. Aunque la diferencia de la actividad y el objeto de la misma persiste, la propia actividad ya no divide a las personas en creadores y ejecutores, si antes la creación era patrimonio de pocos, ahora cada cual es creador, liberándose de las funciones no creadoras, tanto en las esferas de lo material como en las de lo espiritual. Para que cada uno pueda ser creador en el terreno que le interese, hay que educar a las personas de la manera adecuada. El medio de educar las aptitudes creadoras es la asimilación universal, multilateral de la cultura humana, consideramos viable el desarrollo del individuo cuando se                  enriquece la memoria en el conocimiento de todas las riquezas que ha elaborado la humanidad. Esto no quiere decir que la asimilación de la cultura se reduzca a recordar mecánicamente nombres, fechas o acontecimientos, la asimilación del mundo por el Hombre, es la transformación en proceso de la cultura pasada en presente. Cuanto más diversificadamente asimile el Hombre los logros de la ciencia, del arte, de la técnica, etc. Más rico comparecerá su mundo interior, más desarrolladas estarán sus cualidades humanas, que podrá utilizar en la actividad que le interese. Por eso, aunque un individuo no pueda especializarse en todas las ramas, esta educación de la capacidad creadora, no le impide elegir cualquiera de ellas. Mientras que antes, su opción estaba determinada por la pertenencia a uno u otro grupo social o llevado por sus necesidades del momento. En cambio, en la nueva sociedad, la personalidad universal, es resultado y, al mismo tiempo, premisa de las relaciones sociales solidarias, que corresponden a un nivel determinado de desarrollo de las fuerzas productivas. ?

                 15) La Cultura. La cultura en la Sociedad Solidaria se forma a partir de un elevado nivel de las fuerzas productivas y de las relaciones sociales solidarias. La naturaleza de la cultura solidaria, al inferirse de las leyes objetivas del desarrollo de la sociedad, tiene el alcance del ideal al que conscientemente aspiran todos los seres humanos capaces de crear una sociedad nueva. El contenido básico de este ideal es el desarrollo multilateral del individuo. En el sentido cultural, la Sociedad Solidaria puede considerarse homogénea, puesto que en el proceso de construcción de ésta sociedad, se eliminarán gradualmente las diferencias culturales y de vida cotidiana entre la ciudad y el campo, se igualará el nivel de vida de las distintas regiones y pueblos. La fusión cultural se logrará en la medida en que avance la fusión social, es decir, la eliminación de las diferencias sociales y económicas. La satisfacción plena de las necesidades de los miembros de la sociedad y la reducción de la jornada laboral en la producción material, situarán en primer plano el desarrollo de la personalidad humana y la satisfacción de las necesidades artísticas y espirituales. En la Sociedad Solidaria, variarán el carácter de la propia producción intelectual y la estructura de la conciencia social. Se extinguirán las formas jurídica, política y religiosa/institucional de la misma, en tanto que la ciencia, el arte, la moral, se convertirán en las formas principales de la cultura nacional. Libres de las contradicciones sociales inherentes a la sociedad de clases, progresarán sin trabas todas las ramas del conocimiento. La existencia de un número mayor de personas dedicadas a la ciencia, acelerará el ritmo de avance de ésta. La unidad espiritual de la sociedad, es un rasgo peculiar de la cultura solidaria que no excluye, empero, las controversias científicas, como forma del desarrollo de las ciencias, incluidos los debates sobre problemas de la evolución social e individual. El arte en la nueva sociedad, creará una variedad sin precedentes de normas y estilos, ya que en ella podrán manifestarse libremente, personas con las más diversas aptitudes, talentos y gustos. El arte estará ligado estrechamente a la vida y el trabajo cotidiano de las personas, se convertirá en necesidad de todos los miembros de la sociedad y, así mismo, en una fuerza extraordinariamente activa para la formación del individuo. Con toda la influencia que en su impetuoso desarrollo ejerce sobre la cultura, la

técnica, en determinadas condiciones sociales, puede ser regulada conscientemente y la Sociedad Solidaria será una síntesis armónica de la ciencia, técnica, el arte y de todas las manifestaciones de la cultura. La actividad en el terreno de la cultura, dejará de ser una función de la intelectualidad como sector especial de la sociedad ocupado preferentemente en una actividad creativa, mental, altamente cualificada. L a creatividad será patrimonio de todos los tipos de trabajo. Por ello, los valores culturales se crearán con la participación directa de todos los miembros de la sociedad, por el modo de producción y distribución de los valores espirituales, la cultura avanzada, será humanística, armónica y universal. Cada miembro de la sociedad será un participante real del progreso de la cultura. ?

                 16) La Educación. La educación será la formación consciente, sistemática y metódica de seres humanos armónica y multilateralmente desarrollados, fieles a la sociedad que los cobija, que combinan orgánicamente sus altos ideales con las formas solidarias de actividad. Una persona educada en la Sociedad Solidaria, es un activista maduro, instruido, dotado de la cosmovisión universal sobre las ideas y las cosas, de elevada cultura, de intachables cualidades morales, de un profundo sentido de responsabilidad ante la sociedad y ante sí mismo, templado físicamente, sensible y desarrollado en el terreno estético, capaz de dirigir los asuntos de la sociedad y su propia conducta, que acomoda su vida a las leyes de la ciencia y de la belleza, que considera al trabajo comunitario como una necesidad vital, el modo más completo de una autoafirmación creativa y del desenvolvimiento de las aptitudes. Esto se produce tanto empleando los medios educativos de influencia sobre el individuo, como a través de su activa participación en la construcción de la nueva sociedad. En este proceso se transfiguran las propias personas, cambia su mentalidad. En la transformación solidaria de la consciencia, lo principal es un consciente trabajo organizador y educativo de la sociedad, un papel considerable desempeña la autoeducación del individuo, basada en su necesidad orgánica de perfeccionamiento intelectual, moral y físico. La adecuada combinación de los factores objetivos y subjetivos garantiza el éxito de la educación, pese a toda su complejidad y duración. El papel de la educación solidaria crecerá continuamente, débese ello a que los éxitos en la construcción de la nueva sociedad, dependerá cada vez en mayor grado del nivel de conciencia de cada miembro de la sociedad, al tiempo que el proceso de educación se convierte en uno de los métodos más importantes de regulación de la actividad vital de todo el organismo social. Una gran importancia tiene la educación comunitaria de la joven generación, de la juventud, que tendrá que continuar con la construcción de la Sociedad Solidaria Avanzada. Los aspectos fundamentales de la educación son, la formación de una cosmovisión avanzada, de la actitud solidaria hacia los demás, la instrucción general y politécnica, la educación estética y física, la formación internacionalista y humanista, etc. La construcción de la nueva sociedad, hace necesario que todo miembro de la misma tenga una visión científica, objetiva del mundo que lo rodea, que pueda orientarse libre y acertadamente en el mismo y transformarlo, comprender la marcha y las perspectivas del desarrollo social, que con una valoración correcta de los fenómenos, los acontecimientos y su lugar y papel en la construcción social, pudiendo elaborar una postura firme en la vida. En cuanto a la educación estética, diremos que es la formación y el desarrollo en el Hombre, de la facultad de apreciar las obras de arte y las propiedades estéticas de los fenómenos de la realidad, es decir, saber valorarlos como bellos o deformes, elevados o bajos, trágicos o cómicos, etc. El contenido concreto de los fines, principios y tareas de la educación estética, ha sido diferente en las distintas etapas históricas, pero siempre ha sido el cultivo de la facultad de enfocar la realidad con la óptica de determinados ideales estéticos y sociales. En la nueva sociedad, la educación estética es una parte integrante del proceso de transformación del individuo sobre distintos aspectos de la vida espiritual y para formar en ellos, gustos, intereses, aficiones, necesidades estéticas, una actitud creadora con respecto a la realidad y unas relaciones verdaderamente humanas entre ellos. Una esfera importante en la educación estética es el trabajo, en esta parte, la tarea consiste en desarrollar en cada individuo, la aspiración a perfeccionar su actividad laboral, la capacidad de sentir y comprender la grandeza del trabajo y de sus resultados. En esta esfera, la educación estética, no puede ser abstracta, sin relación con el desarrollo progresista de la sociedad y de los procesos trabajo. De ahí la importancia de educar también la actitud estéticamente negativa hacia lo deforme en el trabajo, hacia lo que impide el desarrollo creador del Hombre. Una de las facetas de la educación estética, es la formación de opiniones, sentimientos, gustos estéticos, relacionados con la actitud del individuo hacia los demás, con las apreciaciones de la personalidad humana, de su medio de vida y comportamiento. En el progreso de la educación estética, se desarrolla la capacidad de percibir y apreciar, de sentir la belleza y la fealdad, lo excelso, lo heroico, lo romántico, lo trágico, lo cómico en la sociedad, en la vida de las personas, en sus actos, en su proceder, en su pensar y en su sentir, de desaprobar lo deforme, lo imperfecto de los actos humanos y de apoyar activamente lo heroico y lo bello de la existencia. Los sentimientos, gustos, intereses, aficiones y necesidades estéticas, ejercen una gran influencia en el comportamiento de las personas, se plasman en sus acciones, en la creación según las leyes de la belleza y lo armónico, en la aspiración a la perfección. Sin la faceta activa, creadora, prácticamente transformadora, la educación estética sería unilateral, abstracta. La educación estética comprende también la actitud frente a la naturaleza, una de sus tareas principales es que cada uno considere la naturaleza como un valor estético, enseñar el saber deleitarse con ella, tratarla con cuidado, multiplicar su belleza y su grandeza. Una parte de la educación estética, es la formación artística, es el fomento del amor al arte, es la formación de elevadas demandas e intereses artísticos. Sin la educación estética es imposible no solo cultivar el talento artístico, sino tampoco que el contenido de la obra llegue a los millones de lectores, espectadores y oyentes. La formación artística crea una atmósfera favorable para el esplendor del arte, depurando los sentimientos y desarrollando las aptitudes creativas. Son factores de la educación estética, las condiciones sociales, el contacto con la naturaleza, todos los géneros y formas de actividad social, las instituciones instructivo/educativas, etc. La base de la educación estética es el trabajo, no solo porque en el trabajo se crean todos los materiales para la sociedad, sino porque en el proceso del trabajo, se forman las aptitudes estéticas, sin las cuales es imposible el fomento de la cultura estético/espiritual del ser humano. Un gran papel en la educación estética de la juventud, desempeña la escuela, donde se irán formando sus aptitudes y gustos y donde comienza su relación con el mundo social. Ya en el terreno de la educación física, observamos ahí el cultivo consciente de las aptitudes físicas, de los movimientos y habilidades locomotrices del Hombre, que contribuye al perfeccionamiento físico de éste como cualidad inalienable del individuo desarrollado multilateralmente. El perfeccionamiento físico es, ante todo, una salud vigorosa y una longevidad creativa, un fenómeno integral de las cualidades y de los hábitos que garantizan una elevada capacidad motriz e intelectual en el trabajo y en la vida cotidiana. En la época de la gran industrialización automatizada, la educación física es condición necesaria para la participación eficaz del trabajador en el proceso de producción y se convierte en un problema social, cuya importancia aumenta con el crecimiento demográfico y con el cambio en las condiciones de vida. La revolución técnico/científica, que reduce el peso específico del trabajo físico, modifica el carácter de la actividad motora y acelera el ritmo de vida, es doblemente rigurosa con la preparación física del individuo. Este debe poseer la actitud de mantener largamente fija la atención, tener rápidos reflejos, una coordinación precisa de los movimientos, etc. Una buena salud, un entrenamiento físico especial, una buena alimentación, permite, gracias a una cultura locomotora más elevada, dominar nuevos oficios y hábitos laborales y vivir y trabajar sin prejuicios de la salud, siendo desfavorables las influencias del medio ambiente, sobrecalentamiento, enfriamiento, disminución de la presión atmosférica y radiación penetrante, ciertas substancias tóxicas, etc. Y en condiciones complejas de actividad laboral, para que el trabajo no cauce una tensión excesiva de las fuerzas (una de las condiciones de su transformación en necesidad vital). No solo se necesita aliviar el propio trabajo mediante la automatización, sino también desarrollar la actitud del Hombre de soportar grandes cargas mentales neurosíquicas y físicas. La necesidad objetiva de la educación física la dicta también el fortalecimiento de la defensa del país. La enorme elevación de las velocidades y de la autonomía de las maquinas de combate, de su capacidad de maniobra, del aumento del ritmo de conducción de las operaciones militares y la duración de éstas, imponen un mayor rigor para la preparación física, del temple de nuestras fuerzas. La educación física como proceso conscientemente orientado, se efectúa por los procedimientos de la cultura física como actividad recreativa no utilitaria, que perfecciona las posibilidades físicas y síquicas del Hombre, existe en dos formas: Material; factores de la naturaleza, medios creados por el Hombre y utilizados para los fines de la educación física. Personal; nivel de preparación física o deportiva, modo de vida saludable, determinado nivel de consciencia moral, estética, etc. En el capitalismo, en el deporte penetran ideas que contradicen su naturaleza de competición honrada y desinteresada, debido a los intereses lucrativos, muchas veces se ve mezclado con actos de corrupción y utilización de substancias prohibidas para lograr mejores rendimientos, con el consiguiente riesgo para la salud de los deportistas. En la nueva sociedad, la cultura física se caracterizará por profundizar la ligazón de la educación física con el desarrollo de la actividad creadora y la iniciativa masiva de todos los ciudadanos. El deporte, relacionado por su naturaleza, con la superación de dificultades, ofrece grandes posibilidades para desarrollar las cualidades morales. La participación en las competencias deportivas, el interés por el ejercicio físico, intensifican el sentimiento del deber social ante la comunidad. La ampliación y ahondamiento en las relaciones deportivas internacionales, intensifican la influencia espiritual de los deportistas de la Sociedad Solidaria, como portadores de la moral solidaria, de las ideas de un internacionalismo Solidario Avanzado. ?

17) Tiempo Libre, Vida Cotidiana y Familia. El tiempo libre es el que queda descontado el tiempo necesario, es decir, el tiempo laboral, el invertido en ir y volver del trabajo, en el quehacer domestico, en satisfacer las necesidades fisiológicas (sueño, aseo personal, alimentación, etc.) y que el Hombre utiliza a su antojo según el nivel cultural, de ingresos materiales y de estado físico. La existencia de tiempo libre, aunque sea en parte de los miembros de la sociedad, es una condición importante del desarrollo social. Cuanto mayor sea el tiempo libre y considerable la parte del mismo dedicado a la producción comunitaria o de la cultura, más elevado será el ritmo del progreso social. Se alcanzará al cabo, una fase de desarrollo de la sociedad en que la medida de la riqueza social ya no será el tiempo de trabajo, sino el tiempo libre. La temática del tiempo libre está unida a la del desarrollo multilateral del individuo, el tiempo libre es necesario a la persona para participar en la vida social, para realizar labores complementarias creativas en el terreno de la técnica, de la ciencia o del arte, para el desarrollo de su educación física, para el descanso y la diversión. En personas pertenecientes a distintos grupos sociales, el tiempo libre se diferencia en distintas etapas del desarrollo social, tanto por la duración como por su estructura. En las sociedades capitalistas, las clases bajas carecen prácticamente de tiempo libre, a causa de la distribución desigual del trabajo sumado a la desigualdad de los recursos materiales. El tiempo libre es casi patrimonio de las clases dominantes. El asegurar un tiempo libre en continuo crecimiento a todos los miembros de la sociedad, es uno de los objetivos de la formación económico/social en la nueva sociedad, que sustituye a la capitalista. El tiempo libre aumenta, en primer lugar, mediante la gradual reducción de la jornada laboral, como consecuencia del incremento de la productividad en el trabajo y una distribución igualitaria del mismo, entre todos los miembros de la sociedad, en segundo lugar, mediante la reducción del tiempo extralaboral, sobre todo en desplazamientos obligados por el trabajo y en quehaceres domésticos. El mayor incremento del tiempo libre, conservando el ritmo cada ves más acelerado de desarrollo de la producción, lo garantizan las medidas dirigidas a reducir el tiempo extralaboral necesario (desarrollo de la red de instituciones públicas para la educación de los niños, mecanización real del trabajo doméstico y transferencia de esas funciones a la industria, incrementos de los servicios públicos, reorganización demográfica y de ubicación de las empresas y centros administrativos, etc.) El significado social del tiempo libre es determinado por su estructura, por la cantidad de ese tiempo ocupado en una actividad relevante para la sociedad y para la vida y el desarrollo del individuo, por el grado en que incluya elementos como trabajo creativo, actividades político/sociales, elevación de la cualificación y del nivel cultural e instructivo, dedicación a los hijos, al arte, al deporte, al esparcimiento lúdico o simplemente al descanso inactivo. El carácter de aprovechamiento del tiempo libre, determina sensiblemente el nivel cultural, el estado físico y el talento de las personas y, como consecuencia, influye en la eficacia de la utilización del tiempo laboral. El desarrollo de los C.C.D, serán de capital importancia en cuanto al desenvolvimiento del tiempo libre, a través de la organización de campamentos, festivales artísticos, cursos de capacitación en diferentes áreas del arte y la cultura, creación de teatros, bibliotecas, salas de música, competencias deportivas, etc. Como así también, en despertar en la población el interés en la administración de los asuntos de su comunidad y en el trabajo comunitario desinteresado. El no saber utilizar racionalmente el tiempo libre, su vacuidad y el tedio son una de las causas del vicio de embriaguez, de delincuencia y de violencia cotidiana. Tendremos en cuenta que la vida cotidiana es el terreno de actividades encaminadas a satisfacer las necesidades materiales y espirituales corrientes, guardan conexión con el hogar, con las relaciones familiares, con la organización del descanso, con las diferentes formas de la vida cultural. Aquí se formarán hábitos, ceremonias, tradiciones, costumbres, normas de convivencia. En éstas actividades se manifiestan particularmente del modo de vida reinantes en una u otra sociedad, deja su huella todo el sistema de relaciones económico/sociales. En la sociedad capitalista, el dominio de la propiedad determina en última instancia los diferentes usos y costumbres de las clases antagónicas, de ese dominio deriva la desigualdad de la mujer en la familia y en la vida cotidiana. En las particularidades de la vida cotidiana en la Sociedad Solidaria, se refleja el crecimiento constante del nivel material y cultural de las personas. La sociedad asume cada vez más la satisfacción de las necesidades más importantes de las personas, mediante el desarrollo de la construcción de viviendas y edificios culturales y de servicios públicos, el mejoramiento del sistema de salud pública, la organización de los C.C.D., de la alimentación pública, etc. Un gran papel desempeñan aquí los F.S.C., otra parte importante es el crecimiento de instituciones dedicadas a la educación de los niños, la ampliación de la red de establecimientos infantiles, jardines de la infancia, escuelas, colonias recreativas, etc. El aumento en cantidad y calidad de instituciones al servicio de los niños y adolescentes, no solo contribuirán a mejorar la educación de la joven generación, sino que permitirá a las mujeres compaginar su maternidad con su participación social. Esto último es una condición importante de la igualdad de las mujeres con los hombres en todas las esferas de la vida social y en la familia. Los cambios en la vida social, incluida la vida cotidiana, originan los correspondientes cambios de formas y principios de avecinamiento. Esto se manifiesta, por ejemplo, en la creación en las ciudades de microdistritos (conjuntos de viviendas e instituciones culturales y de servicios públicos), en la reestructuración de las poblaciones y descentralización demográfica. El ámbito de la vida cotidiana en la nueva sociedad, es la satisfacción de las necesidades de la personalidad armónica y universalmente desarrollada, la forma más perfecta de convivencia humana. En la nueva sociedad, un tema primordial es la familia, ésta es una forma de convivencia de personas, unidas por vinculo matrimonial y cosanguíneos, tiene funciones biológicas especificas de reproducción del genero humano y, al mismo tiempo es una forma de comunidad social y como tal, varía según diferentes situaciones económico/sociales. En las primeras etapas, la familia fue la célula económico/productiva de la sociedad. En las condiciones de dominio de la propiedad privada, una de las funciones principales de la familia es la acumulación y conservación de bienes. En la nueva sociedad, cambia sustancialmente las bases económicas de existencia de la familia y las relaciones entre sus miembros. La fuente de la actividad económica de la familia es ahora los ingresos laborales de sus miembros más el plus correspondiente a los miembros no aptos para el trabajo físico (niños, ancianos o con impedimentos neurofísicos), estos medios se distribuyen según las necesidades de cada familia. La participación cada vez mayor de la sociedad en la formación de los niños, ancianos e impedidos, alivia el cuidado de los mismos. Esto se traduce en la independencia económica de los miembros de la familia y en el mejoramiento de las relaciones familiares internas, a lo cual contribuye también la eliminación gradual de los prejuicios discriminatorios de una sociedad capitalista. No obstante, el proceso de emancipación de la mujer dentro de las sociedades capitalistas, se conservan costumbres degradatorias del papel de la mujer en la sociedad. El trabajo domestico sustrae considerables recursos laborales y reduce el tiempo necesario para el descanso, para la participación en la vida social, para el desarrollo y satisfacción de sus necesidades espirituales. Aunque la igualdad entre el hombre y la mujer en la vida social, crea también las condiciones para la igualdad en la familia, en el seno de éstas puede que lleguen a mantenerse restos de la antigua división del trabajo entre los sexos, debido a tradiciones milenarias, la mayor parte del trabajo domestico recae en la mujer. Por eso, en la Sociedad Solidaria, se presupone la transformación del trabajo domestico en producción social industrializada. La ampliación del servicio social. Esto ayudará a resolver totalmente el problema de la desigualdad real entre los sexos, mejoran las relaciones familiares y esto organizará la utilización efectiva de su tiempo libre. Esta industria de servicios, tomará para sí la tarea de producción de vestidos, de calzados, industria alimentaria, fabricas- cocina, lavanderías, talleres de reparación, etc. Integrados en forma de servicio social. En la futura Sociedad Solidaria, la familia, desprovista de intereses materiales, se convertirá en una verdadera comunidad que contribuirá a la perfección espiritual de sus componentes. ?

                 18) Juventud. La juventud es un grupo social con sus costumbres, normas de conducta y gustos, con una independencia relativa en la organización, en el ocio, etc. La joven generación (hasta los 25 años), constituye la mitad de la población de la tierra, a pesar de su carácter especifico, la juventud no existe independientemente de las clases y sectores sociales. Su actividad política debe juzgarse dentro del marco del desarrollo de la lucha de clases, sin suplantarlo por el denominado “conflicto generacional”, el M.T.S considera a las organizaciones políticas juveniles, como fuerzas sociales en conexión con la lucha de clases explotadas, pariendo de la transformación integral de la sociedad burguesa. La actividad creciente de la juventud actual, se deriva de razones objetivas, profundos cambios en todo el genero de vida de la humanidad, demolición sin precedentes de las concepciones, costumbres y normas de vida, vinculada ante todo en los procesos revolucionarios en el terreno de las relaciones político/sociales, así como los cambios radicales en la ciencia, en la técnica, en los medios de información, en el sistema de enseñanza y en el modo de vida. Pertenecientes a una u otra clase social, los jóvenes reflejan los puntos de vista, intereses y objetivos de aquellas, ahora bien, el origen social no determina automáticamente su ideología ni las actitudes políticas, puesto que influyen sobre ellos los factores económicos, sociales, políticos e ideológicos más diferentes, así como diversas fuerzas sociales que procuran captarse la comprensión y el apoyo de la nueva generación. Agrupada por la pertinencia clasista, la juventud se diferencia por el lugar de la producción social, por el papel en los procesos sociales, por la receptividad a una u otra ideología o metodología de acción. En el capitalismo, la juventud (salvo la perteneciente a las capas más altas), vive abrumada por la opresión política, social, económica y espiritual. Es sensible al ideal solidario y a la organización de clase, pero llega a identificarse con ella, no de una manera rápida y simple, sino venciendo distintas influencias y estímulos desviatorios con que son bombardeados a diario. Vinculadas por lazos consanguíneos a las clases dominantes, la juventud burguesa, no obstante, dada una alteración cada vez mayor del individuo, es asaltada por una crisis de conciencia y se encuentra a menudo en una encrucijada, pues no desea compartir totalmente la ideología ni el modo de ver la vida de sus padres. Los jóvenes de estos sectores llevan a las Universidades su descontento por la opresión multinacional, por la inestabilidad social, donde son absorbidas por agrupaciones seudorevolucionarias, cometiendo los errores comunes: la impaciencia, el individualismo, el extremismo sin objetivos claros, la inestabilidad ideológica y realizando acciones por cuestiones coyunturales que llevan al desgaste, al cansancio y, por último a la desilusión. Solo una estrecha ligazón con una verdadera vanguardia, cuyo objetivo sea la transformación total de la sociedad, puede abrir ante la juventud, una perspectiva realmente revolucionaria. En tanto que las juventudes de otras capas de la sociedad capitalista, impedida de acceder a una enseñanza superior, son explotadas en sus trabajos con la excusa de pertenecer a la categoría de “aprendices” y con el temor constante a la perdida de su puesto de trabajo, o simplemente aquellos a quienes les es imposible, en la practica, el ingreso al mercado laboral, siendo marginados por su condición social o aspecto físico y llevados, miles de ellos, a la violencia cotidiana, ala desesperanza, al vicio, a la drogadicción y la delincuencia. En la nueva sociedad, los jóvenes estarán integrados totalmente a la producción social y desaparecerán de una vez las contradicciones generacionales. Los jóvenes, dueños de sus destinos y con un nivel de conciencia propio de una Sociedad Solidaria, serán los continuadores de la construcción y disfrute de una sociedad plenamente humana. ?

                 19) Critica y Autocrítica. La crítica y la autocrítica es el método de la actividad transformadora revolucionaria del individuo, del M.T.S. y, en la Sociedad Solidaria, del conjunto de la población. Es una fuerza motriz del desarrollo de la nueva sociedad, es un principio de la educación y la autoeducación moral. La base metodológica de utilización de éste método es la teoría del conocimiento y de la concepción humanista y materialista de los fenómenos sociales. La base objetiva de la crítica y la autocrítica son, las contradicciones dialécticas en el proceso de evolución histórica, las diferencias en los intereses sociales de las clases y grupos, las luchas entre lo nuevo y lo viejo, entre lo progresivo y lo conservador que se libran en todas las esferas de la vida social y, principalmente, en el interior de cada individuo. En un Movimiento verdaderamente revolucionario, la consolidación de lo nuevo, la superación

de los obstáculos que entorpecen su camino hacia el objetivo, no es posible, sino resolviendo oportunamente las contradicciones mediante la crítica, mediante la confrontación de juicios e ideas. A medida que se desarrollan las diferentes actividades personales y transpersonales y que se eleva el nivel de conciencia de los individuos, surge inevitablemente la necesidad de una revalorización y un perfeccionamiento de la experiencia, de la práctica, de las concepciones y representaciones teóricas existentes. La crítica y la autocrítica actúan como instrumento de ésta revalorización, del afianzamiento de lo nuevo, en la búsqueda constante de nuevas formas y métodos de trabajo, una comprensión clara de lo que se revela como nuevo, transformador y de lo que se demuestra como viejo, regresivo y conservador. Los errores subjetivos inevitables en un asunto tan nuevo e ingente como es la construcción de la nueva sociedad, dictan también la necesidad de crítica y la autocrítica, el reconocimiento honrado y la rectificación de los errores, son indicadores de la seriedad y de la capacidad del individuo de llevar a cabo transformaciones revolucionarias. Todas las organizaciones revolucionarias que han perecido hasta ahora, han corrido esa suerte por haber caído en la presunción, por no haber sabido ver en qué residía su fuerza y haber temido hablar y corregir sus debilidades y aprender a vencerlas, el poder cumplir nuestros objetivos está en nuestras manos y no tenemos nada que temer. En la nueva sociedad, el contenido, el carácter, las formas y los métodos de la crítica, están determinados por las relaciones sociales y por las tareas del desarrollo social. Como la autocrítica es un acto político responsable que atañe en menor o mayor grado a amplios intereses sociales, la actitud ante ella se determina teniendo en cuenta desde qué posiciones se lleva a cabo, porqué lucha y qué logra. La cuestión de fondo es no aceptar la crítica por la crítica misma, sino aceptar aquella crítica constructiva, la que ayuda a resolver problemas, a superar errores y corregir las diferencias que se originan en el terreno de la practica. Distinguen a la crítica y la autocrítica, basadas en los principios de comprensión de la responsabilidad por cuanto ocurra en el conjunto y la preocupación por la unidad de los intereses grupales y personales de los miembros del M.T.S. y el mejoramiento de las cosas. El contenido de la crítica y autocrítica, puede ser la valoración del trabajo en cualquier terreno de la nueva sociedad. En las relaciones sociales, la ideología, la cultura, la vida cotidiana, la dirección revolucionaria. Cuando se trata de crítica dirigida a eliminar defectos reales, no hay ninguna restricción con respecto a quien se puede criticar y a quien no, su forma depende de si se critica a un adversario o a un aliado, a una persona o entidad que perjudique la causa o a un camarada en la lucha conjunta que haya cometido determinados errores. En un caso la crítica fundada, es un medio de lucha, en otros una forma de ayudar a corregir los errores. El M.T.S. siempre será implacable en la crítica al capitalismo explotador, de la ideología burguesa. La justeza de esa crítica debe ser aniquiladora en la conciencia de los individuos, intransigente. En cuanto a las divergencias y contradicciones internas, se procurará zanjarlas mediante una crítica paciente e instructiva, por el convencimiento. En este caso, la crítica se interpreta mejor y se tiene en cuenta cuando es de carácter benevolente. En la Sociedad Solidaria, el desenvolvimiento de la crítica y la autocrítica es determinado por un conjunto de condiciones objetivas y subjetivas (madurez económica y política de la sociedad, situación interior y exterior del país, carácter de las tareas que se plantean, nivel de desarrollo en la autogestión social, grado de conciencia solidaria de los ciudadanos.) , al procurar la difusión de crítica y autocrítica, es preocupación de la Dirección, la instauración, para ello, de las condiciones y garantías necesarias, la utilización a fondo para estos fines de todas las instituciones sociales, la observancia de la legalidad solidaria. En este estado de cosas, cuando se observan y se respetan los principios solidarios de convivencia, los ciudadanos intervienen decididamente en todos los terrenos de la vida social, analizan los éxitos logrados y exponen sus proposiciones para mejorar y perfeccionar la actividad laboral, cultural, artística, organizativa, etc. Tribuna de la crítica y la autocrítica de todo el pueblo son los C.C.D. las Asambleas Legislativas Populares, las conferencias y congresos relativos a determinadas áreas del quehacer social, las reuniones en general, la radio, la televisión, etc. La Dirección, pondrá sus esfuerzos en despertar en cada población, en cada C.C.D., en cada institución social, en cada individuo, un vivo interés tendiente a poner al descubierto y corregir errores y deficiencias, a que todos se eduquen en el espíritu de la crítica y la autocrítica, esta adquiere ascendente importancia en la medida en que la construcción de la nueva sociedad se desarrolla en forma continua, llevando a la elevación del significado de los exponentes cualitativos en todas las esferas de la actividad humana, hasta lograr que cada hombre, mujer o joven de la sociedad sepa, por propio convencimiento, mantener una conducta y una moral solidaria, paso fundamental para el logro de la tan ansiada Autogestión Social. ?

                 19) La Moral Revolucionaria. La moral revolucionaria, es el conjunto de principios y normas de comportamiento de los constructores de la Sociedad Solidaria. En su avance por la transformación integral de la sociedad capitalista, el individuo encauza en su medio, nuevas relaciones que se fijan en juicios, apreciaciones y normas morales de avanzada. Estos juicios, etc. Penetran en su conciencia en formación y constituyen la moral revolucionaria, que expresa las demandas presentadas por la lucha de clases a cada individuo en su actitud hacia los intereses comunes de la nueva sociedad. La lealtad hacia su causa y hacia sus compañeros, la camaradería, la ayuda mutua, el desprecio a las clases explotadoras, el internacionalismo, la abnegación, la firmeza en el logro de sus objetivos y en la defensa de su ideario, son los rasgos que no solo definen el contenido de una moral solidaria, sino que caracterizan la fisonomía moral de conducta de los representantes de la vanguardia de la nueva sociedad. En su camino hacia el objetivo revolucionario, el militante se depura de los vicios de la sociedad explotadora y de los ensueños paralizadores del Sistema, expulsa el egoísmo y el individualismo. La moral revolucionaria surge espontáneamente, como reflejo directo de las condiciones sociales y concretas de vida y lucha del militante, luego se fundamenta científicamente y llega a la comprensión de su deber transformador. Después del triunfo de la revolución, la moral del militante es el reflejo de lo nuevo y se difunde por toda la sociedad. La renovación moral de la sociedad está ligada a las transformaciones político/sociales, económicas y culturales que se producen en la misma. La configuración y el fortalecimiento de la moral revolucionaria, no solo ocurren bajo las influencias de las condiciones de vida, sino también directamente merced a la actividad multilateral ideológico/educativa de los militantes revolucionarios y de las organizaciones sociales dirigidas por él. La difusión de la moral revolucionaria, se expresa ante todo, en la aptitud de los miembros de la nueva sociedad ante el trabajo y el patrimonio social. El trabajo, considerado antes obligación penosa, dura necesidad, se transforma, al suprimirse la explotación y consolidarse la propiedad social, en un compromiso de honor, en un deber moral. En la nueva sociedad, trabajar es servir a la sociedad, la cual responde a los intereses y necesidades de todos sus miembros. A diferencia de las sociedades capitalistas, en la nueva sociedad, la valoración del trabajo se realiza desde el punto de vista de la actitud moral y solidaria de cada individuo, subrayando el Principio “De cada quien según sus posibilidades...” y no desde el punto de vista material. Un rasgo esencial de la moral revolucionaria, consiste en que absorbe y asimila las normas morales fundamentales de toda la humanidad, dotándola de un nuevo sentido y de un contenido más profundo. En cuanto al militante revolucionario, aquel, que inmerso dentro de las contradicciones del sistema, un día comprende la necesidad vital de iniciar una tarea trascendente y transformadora, como es la de transitar el camino de acabar de una vez y para siempre con el sufrimiento, la miseria y la desesperanza de millones de personas, de derrumbar las columnas que sostienen este poder violento y deshumanizante, notará que en la medida en que avanza en su camino, lento y pesado en sus comienzos, debido a las pesadas cargas que el Sistema ha introducido en su conciencia y en su conducta, éste se irá haciendo más ágil y directo, ya que su acción transformadora en la sociedad, incide directamente en él mismo, porque cuanto más avanza, más aprende y cuanto más aprende más se amplía su visión del mundo y de la realidad. Hacedor de realidades, constructor del futuro, forjando día a día una conducta intachable y una moral ejemplar, consciente de que sus acciones no culminan en él mismo, sino que alcanzan a muchos otros, el militante revolucionario sentirá crecer, con alegría en su interior, el espíritu del Hombre Nuevo, el modelo para las generaciones venideras, con una filosofía de vida totalmente nueva, que trasciende su propia individualidad hasta alcanzar dimensiones antes inimaginables para él mismo. Vislumbrará finalmente, que lo que creía imposible, aquello que el Sistema le había hecho creer con sus engaños que era único e irrepetible, como es el temple, la pureza, la coherencia entre el sentir, el pensar y el hacer de nuestros predecesores, aquellos que lucharon hasta el último aliento con el fin de construir un mundo mejor y que no es necesario nombrar ya que sabemos a quienes nos referimos. Han dejado semillas por doquier, que ya germinaron y comienzan a madurar en el corazón de centenares de miles de personas y, ese “imposible”, ha dejado de serlo, porque el M.T.S. ha comenzado a desandar el camino hacia la revolución, convocando y aglutinando en su seno a todos los que llevamos en nuestros corazones y en nuestras conciencias el temple, la pureza, la coherencia y la decisión de llevarla a cabo finalmente. Y ya no habrá fuerza capaz de detenerlo, el M.T.S. es cada uno de sus militantes y cada uno de ellos es el acierto, es el error, el acto heroico, la unidad interna, la inteligencia, la experiencia. En suma, es la síntesis de todos los que nos precedieron y construyeron peldaño a peldaño la senda que nos llevará al logro final del objetivo; LA REVOLUCIÓN.

                

El siguiente es un Decálogo del Revolucionario, no se trata de normas estrictas

               que se deben observar, sino de actitudes mentales, físicas y espirituales que

               pueden ayudarte a alcanzar el ideal de la moral revolucionaria.

                 I. Avanza sin

                 perder el objetivo, el primer paso depende del último, pero nunca olvides de

                 donde vienes, el último paso depende del primero.

                 II. Si tu conciencia dice

                 que tu acción es verdadera, adelante, no existe hoy ley ni moral que te lo

                 impida, comprende que el único juez, son las generaciones que ocuparán el

                 lugar que hoy tú ocupas.

                 III. Nunca te comprometas a algo que no puedas

                 realizar, si te comprometes...hazlo.

                 IV. No pienses que por simple hecho de

                 querer algo, esto se materializará, una ilusión cobra identidad real, cuando

                 unes a tu pensamiento y a tu sentimiento, el ilimitado poder de tu

                 intencionalidad.

                 V. Si cometieras algún error, no importa la causa que te

                 llevó a cometerlo, deberás repararlo doblemente.

                 VI. Todo lo que hagas de

                 aquí en más, recuerda que no lo harás solo, sino que te acompañan la

                 confianza de tus compañeros y la mirada de millones de seres esperanzados

                 en un futuro mejor.

                 VII. Serás verdaderamente un revolucionario, cuando

                 sientas como propio, el sufrimiento infringido a cualquier ser humano, en

                 cualquier parte del mundo e hicieras algo para terminar con ese sufrimiento.

 

                 VIII. Recuerda siempre que el verdadero sentimiento revolucionario, nace

                 profundamente ligado al amor por el espíritu de conjunto, por la humanidad

                 y por el mundo que te rodea.

                 IX. Deberás llevar adelante una intachable

                 conducta transformadora, no solo en las acciones inherentes a un proceso

                 revolucionario, sino además, en tu diario accionar cotidiano.

                 X. Tu

                 pensamiento, tu sentimiento e incluso tu vida misma, si fuera el caso, deberás

                 estar dispuesto a ofrecer en una acción trascendente. Si comprendes que

                 eres parte de la Vanguardia de la Nación Humana Universal. Movimiento de

                 Transformación Social

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