Monarquía de 1876

Historia de España del siglo XIX. Monarquía alfonsina. Restauración. Constitución. Gobierno liberal. Liberalismo. Sociedad. Estructura social

  • Enviado por: Empollon
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
publicidad
publicidad

LA MONARQUIA DE 1876

En junio de 1870 Isabel II abdicó, y fue Cánovas del Castillo dirigió la Restauración monárquica.

Cánovas creía que para llegar a consolidar la Restauración era esencial contar con parte de la clase dirigente, que mantenía una profunda desconfianza con Isabel. Cánovas tubo presente:

En primer lugar era preciso el marco internacional, por ello trató de lograr para la Restauración el respeto de Francia y Austria-Hungría, y consiguió que aunque el Vaticano no se pronunciara sobre la Restauración, la mayoría de los obispos españoles se identificaban con el futuro rey Alfonso XII.

En segundo lugar su mayor preocupación fueron los militares, de los que desconfiaba y a los que deseaba controlar. Canovas temía a Martínez Campos al que veía demasiado influido por el sector moderado. Pero si el golpe de Sagunto llegó a triunfar fue por que el capitán general de Madrid Fernando Primo de Rivera permaneció pasivo.

Canovas supo personificar un ansia de paz y estabilidad que fue característica de toda una época.

Fue un liberal. Su participación en pronunciamientos le mostró los males del caudillismo militar y procuró evitarlos. Su actitud política le llevo desde una actitud crítica en el seno del moderantismo hasta la Unión Liberal y de allí a tratar de construir un partido conservador que no tuviera la pretensión de monopolizar la Monarquía.

El programa político de la Restauración quedó recogido en el Manifiesto de Sandhurst de 1874. El contenido ofrecía parte lo que la sociedad española ansiaba en estos momentos.

La propuesta de la Monarquía alfonsina consistía en tratar de integrar a todos los partidos al margen de sus posibles antecedentes. Don Alfonso dejaba claro que su solución no era la de un monarca absoluta y que pensaba que sería posible la coincidencia en un texto constitucional. Y aseguraba que en él se producía la coincidencia de dos principios el liberalismo y el catolicismo.

Cánovas los primeros meses realizó una autentica dictadura, que utilizó para fundar un sistema político que hiciera posible un área de convivencia para sectores más amplios que el partido moderado. Suspendió gran parte de la legislación vigente, sus ministros fueron personas que habían participado en la revolución(1868), en una ocasión cedió el poder a uno durante unos meses.

Estableció una relación con el monarca que confirmó la diferencia existente con su madre, Isabel II.

El propósito de Cánovas consistió en eliminar el papel preponderante de los moderados y lograr que surgiera una alternativa constitucionalista a su izquierda.

Los moderados hubieran querido el inmediato regreso de la soberana, la puesta en vigor de la Constitución de 1845 y el restablecimiento de la unidad católica. Para ello promovieron alternativas como marginar de la enseñanza universitaria a los heterodoxos desde el punto de vista religioso.

La política de Cánovas fue tolerante, admitió el matrimonio civil para los no católicos, respeto el Concordato, no persiguió a los disidentes religiosos, acepto las primeras elecciones del nuevo rey con el sistema de sufragio universal. Así logró sus primeros éxitos, Sagasta futuro dirigente del liberalismo acepto a Alfonso XII como rey aunque mantuvo la defensa de la Constitución de 1869.

Las elecciones de 1876 dieron la victoria al gobierno, dejando una cuota importante al partido opositor e incluso la representación de los grupos republicanos.

La Constitución de 1876, la más duradera de la España liberal, constaba de 13 títulos y 89 artículos, el fundamento ideológico era el doctrinarismo, y tenía una amplia declaración de derechos, era tolerante en otros cultos distintos al catolicismo, y el Senado tenia una composición mixta.

A lo largo de 1875 y 1876 finalizo la guerra carlista. La resistencia tenía tres núcleos principales.

En el centro se trataba de partidas de guerrillas con apoyo en algunas plazas fuertes que fueron liquidados rápidamente. Cabrera, el general carlista, se sometió a Alfonso XII en 1875.

En Cataluña los carlistas llegaron a dominar la mayor parte del medio rural, pero en verano fueron derrotados por Martínez Campos.

En el norte la guerra se prolongó más tiempo. Este foco fue liquidado cuando el grueso del ejército liberal se trasladó allí y tomó Estella.

La apertura de las Cortes coincidió con la finalización de la guerra civil, el carlismo tenía menos posibilidades de triunfar en una situación política en la que había desaparecido el peligro revolucionario.

Consecuencia de la derrota fue la reforma del régimen foral, los vascos quedaron sujetos a impuestos y al servicio militar. Cánovas en 1878 reguló el sistema de conciertos económicos.

La cuestión cubana. A finales de 1876 se hizo cargo de las operaciones el general Martínez Campos. La combinación de cansancio, medidas pacificadoras e incremento de la presión militar llegaron, a la Paz de Zanjón (1878). En el verano siguiente se reanudó la insurrección, la “guerra chiquita”, que duro poco. Fue necesario la abolición de la esclavitud.

Cánovas elaboró un régimen de libertades, como es el caso de, La Ley electoral que fue censitaria, la Ley de imprenta con tribunales especiales, la Ley de reunión, y la restricción de los derechos.

El sistema político de la restauración se basó en el turno pacífico de dos partidos, conservadores con Cánovas, y liberales su configuración fue en 1880.

En 1880 se fundó el partido fusionista compuesto por, militares descontentos con Canovas, progresistas, unionistas, y liberales. Estaban liderados por Práxedes Mateo Sagasta. Alfonso XII llamó al gobierno al partido fusionista en 1881.

El gobierno liberal duró desde 1881 hasta 1883 presidido por Sagasta.

Las libertades fueron más amplias, libertad de cátedra, derecho de reunión y censura. Los fusionistas demostraron una gran voluntad reformista, la reforma de Hacienda, de Camacho que hizo gravitar los impuestos españoles en torno a la contribución territorial, la industrial y la de consumos.

El cambio no fue suficiente para la consolidación del partido ya que para ello debían integrar a los republicanos. Ruiz Zorrilla promovió sublevaciones a través de la Agrupación Militar Republicana, en 1883 se produjo una sublevación en Badajoz y Santo Domingo de la Calzada.

La insurrección militar resultaba decadente, Moret y Montero Ríos se separaron de Zorrilla y se formó un grupo parlamentario republicano con actuación legal, destaco Nicolás Salmerón.

En 1883 Posada Herrera formó un gobierno de significación izquierda dinástica.

La Restauración debía identificarse con Sagasta que llevó a cabo el programa revolucionario de 1868, incluido el sufragio universal, para intentar integrar a toda la izquierda.

Volvió al poder Cánovas con su propósito de integrar a todas las fuerzas políticas, incluyo a Alejandro Pidal y Mon, representante del sector católico. Esto provocó numerosas protestas, en las elecciones provinciales de 1885 acudieron unidos en las grandes ciudades republicanos y liberales.

En 1885 murió el rey Alfonso XII debido a una epidemia de cólera.

Las características esenciales de la Restauración consistían en, era un régimen civil donde loa militares carecían de protagonismo, era un sistema de integración donde un partido no podía monopolizar el poder, cuando un partido amenazaba con la ruptura, se le solía dar el poder.

Además el caciquismo, la falta de veracidad de los resultados electorales, en las grandes ciudades los electores decidían voluntariamente, pero en los distritos rurales se imponían los resultados, el encasillado, donde la manipulación de los resultados daba la mayoría la gobierno pero con representación de la oposición.

La Restauración significó una importante novedad en la política española. La inestabilidad interna debilitó mucho la posición internacional de España.

El primer problema de la política exterior fue conseguir que el régimen fuera aceptado en el exterior, hubo que convencer de que el restablecimiento de la Monarquía no ponía en peligro el régimen liberal. Surgieron algunos conflictos por la tolerancia de Francia con las partidas carlistas. Se suscribió un acuerdo en 1877 con Alemania para que apoyara a España en caso de peligro francés.

La política exterior de Cánovas se caracterizó por el deseo de involucrar a España en compromisos superiores a sus posibilidades, Para mejorar y extender las transacciones comerciales se suscribieron tratados con varios países.

El recogimiento consistió en evitar tomar iniciativas que de daban en otros países o dejárselas a la iniciativa privada. La expansión colonial fue impulsada por intelectuales y promotores de la Real Sociedad Geográfica. Se llevó a cabo la expedición a Guinea por Iradier.

En 1880 se reunió en Madrid una Conferencia Internacional para tratar el tema de Marruecos y Cánovas buscó un aplazamiento.

La relación con Francia e Inglaterra fue tensa, la primera por los problemas que hubo en Argelia y Marruecos, y la segunda por problemas jurisdiccionales en torno a Gibraltar. Esto explica la proclividad hacia Alemania.

Las relaciones con el Vaticano fueron difíciles en un principio pero en 1885 al haberse superado los problemas y la Regencia de Maria Cristina se inició una colaboración cordial.

El problema inicial fue el articulo 11 relativo a la tolerancia religiosa que contradecía el Concordato (1851), pero en 1876 el Papa se dio por satisfecho con las promesas gubernamentales de que la interpretación seria muy restrictiva. Las exigencias de la Iglesia impidieron la aprobación de la Ley de Instrucción Pública.

En los ochenta se produjo una profunda división en los católicos acerca del régimen político. Pidal y Mon llamó a los católicos a la legalidad y de esa iniciativa surgió la Unión Católica que acabo vinculándose al partido conservador. Otro sector acaudillado por Nocedal organizó una peregrinación a Roma par conseguir el apoyo del papa contra el régimen vigente.

A la muerte de Alfonso XII las relaciones entre las dos potestades eran buenas y de colaboración.

La estabilidad política facilitó la transformación económica.

El ferrocarril se desarrolló a un ritmo acelerado, una ley general de ferrocarriles (1877) confirmó las medidas de fomento, desde 1875 hasta 1895 se duplico la red ferroviaria, y la presencia de capital español se fue incrementando.

Afecto a la economía española debido a que favoreció la creación de un mercado verdaderamente nacional y además desde 1882 influyó en el desarrollo de la industria española, en la siderurgia.

La Restauración supuso el despegue industrial en la cornisa cantábrica.

Destacó el despegue de la explotación minera y la siderurgia vaca, Gran Bretaña importó de la cuenca del Nervión un 80% de mineral de hierro. Las inversiones fueron relativamente bajas, pero la producción aumento deprisa.

En 1902 quedó constituida la empresa Altos Hornos de Vizcaya.

La riqueza minera constituyó un factor económico decisivo, por ejemplo, Riotinto multiplicó su producción por diez, la producción de Sierra Morena no aumento tanto.

Destacó también la industria textil catalana del algodón y la lana que tuvo una evolución muy positiva debido a su avance tecnológico que hacían la producción del tejido más barato.

La agricultura centrada en el trigo la vid y el olivo, sufrió modificaciones muy lentas. El trigo fue perdiendo terreno por el abandono. Los rendimientos por hectárea cultivada avanzaban muy lentamente y fue necesario la importación de trigo.

El olivo aumento su superficie de cultivo, hubo dos centros fundamentales, el andaluz y el ibérico

España pasó a ser un país agrícola y minero. El comercio exterior se dirigía principalmente a Gran Bretaña, Francia y Cuba y los productos más importantes eran el hierro y el vino.

La población sufrió un lento crecimiento debido a las elevadas tasas de natalidad y mortalidad.

La elevada mortalidad era debida a las deficiencias sanitarias, las enfermedades, el hambre y las malas cosechas, la esperanza de vida era muy corta, aumento de 29 a 35 años.

Un 65% de la población era agrícola y del 18 al 20% se dedicaban a la industria.

Los cambios más importantes de la demografía residen en el creciente grado de urbanización, debido a la transformación económica. A final de siglo había en Madrid 500.000 habitantes.

La facilidad del desplazamiento por la ampliación de la red ferroviaria y el abaratamiento del trasporte tubo consecuencia la inmigración del campo a la ciudad. A causa de esto hicieron falta nuevos planes urbanísticos como la Ley de exportación forzosa (1879).

También se produjo una emigración exterior a América, en especial a Argentina y Brasil.

La estructura social recordaba al Antiguo Régimen No existían privilegios estamentales pero la ley electoral (1878) reducía los electores a un 5%, los varones de familias adineradas se libraban del servicio militar.

En la clase alta convivían la aristocracia, la burguesía y los funcionarios. La nobleza todavía encabezaba las listas de contribuyentes o jugaba un papel decisivo.

La clase baja tenia un gran peso en el medio rural.

Durante el periodo revolucionario se produjo la eclosión del movimiento obrero español. Se sentaron las bases del posterior sindicalismo español. Durante la primera etapa este movimiento pasó a la clandestinidad dada la limitación de libertades. Durante el gobierno liberal se hizo posible la actuación del movimiento.

Los anarquistas. Empezaron a ser objeto de represión en 1871, y pasaron a la Republica autoritaria. Con la Restauración se produjeron dos procesos paralelos, la Federación Regional Española perdió afiliados, y se recrudeció el debate entre los partidarios de la lucha sindical y los del insureccionalismo.

La legislación de asociaciones llevó al triunfó a los sindicatos. En 1881 se reunió en Barcelona una conferencia y después quedo constituida la Federación de trabajadores de la Región Española (FTRE).En 1882 la FTRE tenía 60.000 adheridos, fundamentalmente de Cataluña y Andalucía.

El llamado asunto de la Mano Negra agravó la crisis de la FTRE. Durante 1882 se había producido en Andalucía una crisis de subsistencia y descubrieron una organización secreta de carácter subversivo la Mano Negra, los implicados fueron juzgados y ocho de ellos condenados a muerte. La FTRE condeno la represión indiscriminada y se manifestó contra la acción violenta.

A mediados de la década se produjo una decadencia de la FRET que quedo disuelta.

La fundación del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) tuvo lugar en 1879, pero no tubo trascendencia.

Con la llegada al poder de los liberales el PSOE y la UGT, celebraron sendos congresos en Barcelona. Dentro había diferentes tendencias internas, el grupo madrileño tenia una tendencia revolucionaria, mientras que el catalán era más reformista.

La consolidación del socialismo español tuvo gran importancia en la huelga de los tipógrafos madrileños (1882) que prestigió la tendencia del sindicalismo y la dotó de la jefatura de Pablo Iglesias.

El sindicalismo católico. La creación de los Círculos Católicos de Obreros fueron un procedimiento para la movilización del mundo católico, fueron obra del padre Vicent, y se extendieron por la mitad norte de la Península y por la zona levantina.

Vídeos relacionados