Momo; Michael Ende

Resumen por Capítulos. Literatura Infantil Alemana. Libros de Michael Ende. Literatura Juvenil. Novelas Fantásticas

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Momo

Michael Ende

Primera parte. Momo y sus amigos.

Capítulo 1: Una gran ciudad y una pequeña niña.

Esto era un anfiteatro en una gran ciudad. Estaba completamente abandonado por la gente, hasta que un buen día se instalo en él una niña. Los ciudadanos de la zona empezaron a sentir curiosidad así que fueron a averiguar más sobre ella. Se llamaba Momo y dado que no sabían su edad le calcularon unos 6 años, estaba algo descuidada y al parecer, no tenía padres. Así que, dado que quería quedarse en el anfiteatro a vivir, decidieron hacer turnos para visitarla con comida, muebles, etc. Pronto tuvieron listo todo un hogar para la pequeña momo e hicieron una fiesta de bienvenida.

Personajes: Momo y los ciudadanos.

Capítulo 2: Una ciudad poco común y una pelea muy común.

Momo se hizo muy querida y cada vez tenía más amigos. La gente acudía a ella porque sabía escuchar como nadie; hacía que se reconciliara, que los indecididos de repente tuvieran las ideas claras y que los tristes y afligidos se llenaran de autoestima. Un día vinieron dos amigos de Momo a verle, porque estaban muy peleados y querían arreglar las cosas. Al principio no hacían más que insultarse pero entonces Momo se puso en medio de los dos y les miró con una cara que les avergonzó, pues en el fondo no tenían ninguna razón coherente para estar enfadados, se reconciliaron y volvieron a ser amigos.

En otra ocasión, un niño le llevó un canario que ya no cantaba y ella lo curó a base de escucharlo.

Personajes: Momo, el canario y los ciudadanos, entre los que destacan Nicola y Nino (los peleados que se reconcilian) y el niño que era dueño del canario.

Capítulo 3: Una tempestad de juego y una tormenta de verdad.

Los niños llevaban ya un buen rato esperando a Momo, no llegaba. Sin ella los juegos no eran lo mismo, pues, lo intentaron varias veces sin ningún éxito. Pero cuando al fin llegó Momo se les vino una formidable idea a la cabeza. Jugaron a que estaban en un barco y cada niño representaba un papel. Se metieron tanto en él que cuando acabaron estaban calados hasta los huesos, prácticamente no se habían percatado de la tormenta que estaba cayendo. Hablaron un poco sobre lo vivido y se marcharon a sus respectivos hogares.

Personajes: Momo, el grupo de niños que estaban jugando, las auxiliares (Sara y Mora), al capitán Gordon, el profesor Cuadrado, Monosan, el capitán Blanco (el Delfín), el primer oficial don Mulú y Sum-sum Gomalasticum que era un animal.

Capítulo 4: Un viejo callado y un joven parlanchín.

Bepo Barrendero, como es de suponer se dedicaba a limpiar las largas calles de la ciudad, era poco hablador y un gran pensador de la vida, se tomaba mucho tiempo para todo. Gigi en cambio, todo lo contrario a Beppo. Sin un trabajo estable, le encantaba hablar y contar aneadotas, largas historias inventadas, incluso se ganaba la vida con ello, entreteniendo a los turistas que visitaban el anfiteatro. Pero a pensar de sus diferencias eran muy amigos entre sí porque había una cosa que les unía; su gran amistad con Momo.

Personajes: Momo, Beppo Barrendero, Girolamo (Gigi) y los hombres grises.

Capítulo 5: Cuentos para muchos y cuentos para una.

Gigi se había vuelto muy dependiente de Momo, pues, desde el día en que se hicieron amigos las historias le salían mucho más fluidas. Pero aún así no solían pasarse muchos turistas por el anfiteatro y el día que apareció uno le contó ilusionado su historia sobre reyes y emperatrices y más tarde continuó contándole historias a Momo:

Esto era una princesa que podía tener lo que deseara con solo pedirlo, todo lo que le rodeaba eran reflejos que procedían de un espejo mágico. Un día le llego la imagen de un príncipe del que se enamoró locamente y envió al espejo con su imagen para que se la mostrara, pero por desgracia, hasta entonces el joven se había casado con una malvada hada que le había prohibido terminantemente mirar hacia el espejo. Tras años de desesperación el príncipe por fin miró, auque de forma accidental hacia el espejo enamorándose también él perdidamente de la princesa, pero la malvada hada le hizo perder todos sus recuerdos y así vagó por el mundo hasta que, casualmente, toparse con la princesa. Al principio ninguno de los dos se reconoció pero al mirar el espejo tuvieron las cosas claras y vivieron felices para siempre.

Personajes: Momo, Gigi, los turistas, el rey Xaxotraxolus, la emperatriz, Basílica, Marjencio y el hada de la sangre verde.

Conclusiones: La forma el que los ciudadanos acogen a Momo es una clara muestra de solidaridad y la niña un símbolo de pureza, inocencia e imaginación.

Segunda parte. Los hombres grises.

Capítulo 6: La cuenta esta equivocada, pero cuadra.

Un gran peligro acechaba la ciudad pero nadie lo notaba. Los hombres grises cada vez conseguían persuadir a más gente para que dejara de lado todo lo prescindible, los placeres de la vida, para centrarse solo en las cosas productivas y así ahorrar tiempo que se quedaban ellos. Entre las personas engatusadas se encontraba Fusi, a quien le había venido un hombre gris al local, para meterle miedo y exprimir al máximo su tiempo pero solo con cosas que proporcionaran un futuro y dinero. Según él todo el tiempo ahorrado seria perfectamente guardado en el banco de los hombres grises. Pero poco a poco se fue dándose cuenta de que una vez terminadas todas sus tareas no le quedaba nada de tiempo libre para hacer lo que realmente le gustaba y poco a poco se estaba volviendo un infeliz.

Personajes: Momo, los hombres grises, Beppo, Gigi y los ciudadanos (Fusi).

Capítulo 7: Momo busca a sus amigos y se encuentra con un enemigo.

Los niños también notaron la influencia de los hombres grises; a sus padres ya nunca les quedaba tiempo para estar con ellos y les compraban un montón de cacharros para mantenerles entretenidos. Pero los niños no lo aceptaban y acudían al anfiteatro, aunque muchas veces también tristes o enfurruñados. También había algunos amigos de Momo que habían dejado de visitarle así que fue día a día a sus casas a pedirles explicaciones. Resulta que ya era demasiado tarde y los hombres grises se habían llevado también su tiempo.

Un día Momo se encontró una muñeca en las escaleras del anfiteatro. Se trataba de una muñeca muy especial, pues estaba hecha a tamaño real y era capaz de pronunciar algunas frases, pero por más que Momo intentaba jugar con ella decía siempre las mismas cosas sin sentido y por primera vez en su vida experimentó una extraña y repugnante sensación: el aburrimiento.

De repente se dio cuenta de que un hombre gris había salido del coche, se ve que llevaba algún tiempo observándola. Y empezó a explicarle que, ésta era una muñeca muy especial, no se podía jugar con ella simplemente sino que había que comprarle un montón de complementos y accesorios para realmente divertirse, siempre más y más. Según él no necesitaba a sus amigos si tenía todas estas cosas, que en realidad solo les estaba haciendo perder una enorme cantidad de tiempo. Pero Momo opinaba, que, a sus amigos les podía querer, a la muñeca no. Al final el hombre gris acabó confesando todo: si todas las personas fueran como Momo no les sería posible robar el tiempo a la gente. Su secreto consistía en mantenerse ocultos.

Personajes: Momo, Nino, Liliana, Nicola, Gigi, Beppo, los niños, la muñeca y el hombre gris.

Capítulo 8: Un montón de sueños y pocos reparos.

En cuanto vinieron Gigi y Beppo, Momo les contó todo lo sucedido con pelos y señales; su encuentro con el hombre gris y como le había confesado todo lo que tramaban. Sus amigos quedaron bastante asombrados y Gigi propuso hacer una gran asamblea con todos los niños y amigos.

Tras explicarles el motivo de la reunión todos se quedaron con un terrible nudo en el estómago y finalmente llegaron a la conclusión de que la mejor forma de derrotar a los hombres grises era que todo el mundo se enterara de quienes eran y que mejor manera que una manifestación.

Estuvieron mucho tiempo preparando pancartas y carteles. Por fin llegó el gran día. Al principio los niños se manifestaban con todas sus fuerzas, muy ilusionados pero pasaban las horas y no venían los adultos. A los que más iba dirigido ni siquiera se habían enterado. A medida que se iban yendo los niños la desilusión de Momo iba creciendo hasta que al final se quedó completamente solo y destrozado.

Personajes: Momo, Beppo, Gigi y los niños.

Capítulo 9: Una buena asamblea, que no tiene lugar y una mala asamblea, que sí tiene lugar.

Momo se sentó desilusionada sobre una roca viendo todas sus ilusiones rotas en añicos.

Mientras tanto Bepo estaba realizando uno de sus trabajos de noche en los grandes vertederos. Se quedó un rato más para recuperar el aliento pero se durmió.

De repente despertó con una extraña sensación de frió y se encontró en medio de un juicio de hombres grises, que al parecer no podían verle. El acusado era el hombre gris que le había confesado todo a Momo y ese era justamente su pecado. Tras horas de discusión sobre su gravísima falta que les ponía en peligro a todos, fue sentenciado a muerte y se desvaneció en la nada de la que provenía.

Entre tanto Momo no se había movido se su asiento sobre la piedra del anfiteatro, tenía la sensación de que debía esperar, que algo muy importante estaba apunto de ocurrir y ese algo llegó de la forma más inesperada. De repente algo rozó sus pies, se trataba de una tortuga, en su caparazón se podía leer <<ven>>. Al principio Momo no sabía que pretendía pero luego empezó a seguida y pasito a pasito se adentraron en la gran ciudad.

Personajes: Momo, Gigi, Beppo, los niños, la tortuga y los hombres grises.

Capítulo 10: Una persecución alocada y una huida tranquila.

Cuando Bepo por fin llegó a la ruina se encontró todo hecho un asco, estaba seguro de que los hombres grises se habían llevado a Momo, así que fue corriendo a contárselo a Gigi.

Casi al mismo tiempo Momo se paseaba con la tortuga por la ciudad. Al banco de tiempo llegó la noticia de que la niña Momo había sido vista, pero aún no la tenían y de alguna extraña manera habían perdido toda huella.

Momo y la tortuga llegaron a “la calle del Nunca Jamás” por la que había que avanzar de espaldas hasta que llegaron a la última casa de la calle, en la que ponía “la casa de Ninguna Parte”, “Maestro Segundo Minucio Hora” y tras llamar al estrepitoso timbre entraron en la casa.

Personajes: Momo, Gigi, Beppo, los hombres grises y la tortuga.

Capítulo 11: Cuando los malos tratan de hacer de lo malo lo mejor.

Los señores del consejo se habían reunido en una sesión extraordinaria. Algunos hombres grises pensaban que se avecinaba un gran peligro, otros que habían descubierto una nueva manera de robar tiempo a los hombres.

El objetivo de aquella reunión era hallar una forma de librarse de Momo, pues les había hecho perder demasiado tiempo, aunque algunos opinaban que se había ido para siempre. Tras mucha reflexión llegaron a la conclusión de que la única manera de que Momo perdiera su poder, era quitarle lo único que poseía y que más le importaba: sus amigos. Así Momo se sentiría tan tremendamente sola que acabaría por desesperarse y llevarles hasta donde se encontraba el Maestro Segundo Minucio Hora y así disponer de todo el tiempo del mundo.

Personajes: Momo, los hombres grises, el Maestro Segundo Minucio Hora y la tortuga.

Capítulo 12: Momo llega al lugar de donde viene el tiempo.

Una vez dentro de la casa del Maestro Hora se encontró con infinidad de relojes y cada uno de ellos producía otro sonido. Cuando por fin descubrió a la pequeña Momo la dijo que llevaba tiempo esperándola y le sirvió un desayuno de ensueño. Mientras que comía el Maestro Hora le contó la razón por la que la había traído hasta allí, que los hombres grises la estaban buscando por saber la verdad sobre ellos y haber intentado transmitírsela a todo el mundo y podría ser peligroso si la encontraban. A continuación la dejó mirar a través de las gafas mágicas que permitían ver todo lo que uno quisiera y a través de las cuales había averiguado todas aquellas cosas. Momo vio hombres grises que hablaban de ella, el Maestro Hora le explicó que los hombres grises no eran en realidad nada, simplemente habían tomado formas humanas y vivían a costa del tiempo de la gente, porque ellos les habían dado la posibilidad de existir y controladlos. Momo decía que ella nunca sería tan tonta.

El Maestro Hora le puso un acertijo de unos hermanos muy complicado, pero momo consiguió resolverlo; el primero era el futuro, el segundo el pasado y el tercero el presente, cada uno dependía del otro y todos junto formaban el tiempo. Por haberlo adivinado el Maestro Hora le confesó que la casa en la que se encontraban era de donde procedía todo el tiempo del mundo y él era el encargado de distribuirlo. Cada persona era libre de aprovecharla como quisiera, aunque había gente que la malgastaba. A continuación le mostró la verdadera fuente del tiempo, era una enorme cúpula de oro con una apertura arriba del todo que dejaba entrar un enorme foco de luz musical. Por debajo colgaba también un brillante péndulo, por encima de un lago negro. A medida que el péndulo se iba acercando al agua también se iba abriendo una majestuosa flor que se secaba a medida que este volvía a subir y luego volvía a bajar y aparecía otra flor y así constantemente. Aquel era su propio tiempo.

El Maestro le ofreció un sofá y Momo se durmió.

Personajes: Momo, el Maestro Hora, la tortuga y los hombres grises.

Conclusiones: Los hombres grises representan a la sociedad capitalista y como también en la vida real la gente se arrebata a si misma el tiempo, malgastándolo en cosas que realmente no son las más importares y olvidándose de los pequeños placeres de la vida.

Tercera parte. Las flores horarias.

Capítulo 13: Allí un día y aquí un año.

Momo despertó, preguntándose si todo aquello había sido un sueño, hasta que de repente vio a Casiopea, la tortuga del Maestro Hora que estaba desayunando. Se dispuso a esperar a que llegaran sus amigos, lo que no sabía es que nunca llegarían, porque en la ciudad no había pasado un día, sino todo un año.

Entre tanto Gigi se había hecho muy famoso y cada vez venia más gente a escuchar sus cuentos. Para los hombres grises fue fácil engatusarlo, pues pronto le contrató una agencia de viajes, la radio y la televisión y se olvido del viejo anfiteatro.

Mucho más difícil les había sido con Beppo, cuando por fin se canso de esperar a Momo fue a la policía, que le hizo un montón de preguntas y que en sus condiciones no podía poner ninguna denuncia. Tras ir por varias comisarías en busca de alguien que le hiciera caso finalmente un policía de mal agüero lo metió en un manicomnio. Un día vino a visitarle un hombre gris que le propuso devolverle a Momo a cambio de su silencio y un pago de cien mil horas de tiempo ahorrado. Beppo aceptó y desde entonces no iba a casa, no comía ni hacía nada más que barrer.

Lo que más difícil les resultó fue engatusar a los niños, que todavía creían en que Momo regresaría. Pero finalmente lo consiguieron a través de los adultos y metieron a los niños en lugares para que no estuvieran en la calle y les convirtieron en pequeños ahorradores de tiempo.

Se quedó completamente sola y la tortuga le contó al fin todo lo que había dormido y que ya nadie la esperaba ya.

Todo estaba como lo había dejado, solo que sucio y lleno de telarañas, en su escritorio había una carta de Gigi. Decía que se había mudado, que la había echado mucho de menos y que si quería comida fuera a casa de Nino.

Personajes: Momo, Casiopea, Gigi, Beppo, los hombres grises, los policías, los adultos, los nuños y Nino

Capítulo 14: Demasiada comida y muy pocas respuestas.

Al día siguiente fueron al local de Nino, que al parecer estaba muy modernizado, se había convertido un restaurante de comida rápida. Nino estaba detrás de una caja registradora detrás de una valla por la que había que pasar para pasar a las mesas, le dijo hola y se pudo coger todo lo que quiso, pero él casi no le prestó atención, porque la gente de la cola no le dejaba hablar, pero le contó lo que había sido de Gigi, Beppo y los niños.

Personajes: Nino, los clientes y Casiopea y de forma indirecta los amigos de Momo.

Capítulo 15: Encontrado y perdido.

Momo volvió al anfiteatro y a la mañana siguiente fue con la tortuga hasta donde vivía Gigi. Tras convencer a un sirviente para que les dejaran pasar fueron hacia arriba hasta la casa. La tortuga le dijo que esperara delante de la puerta. De repente salió un coche del que salió Gigi, con mucha prisa pero le hablo un poco de los viejos y los nuevos tiempos. Momo tuvo que acompañar a Gigi hasta el aeropuerto, y cuando estaban el coche, quería hablar con Momo pero las dependientas lo los dejaban en paz. Momo se dio cuenta de que Gigi estaba completamente perdido por los hombres grises y quería que le acompañara por todos lados pero ella no podía.

Personajes: Momo, Gigi y sus sirvientes

Capítulo 16: Miseria en la abundancia.

Momo había perdido a Gigi, pero también a Casiopea, a quien se había dejado por el camino. Momo estaba completamente sola, tampoco había ningún niño por la calle y a Beppo por las que lo buscaba era como si se lo hubiera tragado la tierra y la única razón por la que Momo seguía en la calle era que encerrarla no encajaba en los planes de los hombres grises. A veces visitaba a Nino, pero como tampoco tenía tiempo para ella solo le quedaba el recuerdo de su encuentro con el Maestro Hora.

Un día se encontró a tres de sus antiguos amigos, que estaban convertidos en pequeños hombres grises, no podían ir al anfiteatro porque no tenían tiempo para ese tipo de cosas. Momo quería ir con ellos pero una extraña fuerza les atrajo hacia dentro, quiso entrar, pero un hombre gris se puso en su camino y le dijo que no entraba en sus planes que entrara en ese lugar.

Momo vagaba por las calles, quería decirle a la gente lo que le hacían los hombres grises, entonces se le apareció uno y le dijo que lo que hacía no tenía sentido, que si quería ganar algo quedara con el a media noche.

Personajes: Momo, sus viejos amigos, Casiopea, Nino, los hombres grises y de forma indirecta Gigi, Beppo y el Maestro Hora.

Capítulo 17: Mucho miedo y más valor.

Momo tenía miedo de volver al anfiteatro así que vagó por las calles hasta que dieron las campanadas y empezaron a aparecer luces de coches de los hombres grises, en todas direcciones y la rodearon. De los coches salieron los hombres grises y empezaron a burlarse de ella y finalmente la preguntaron si quería librarse del peso del tiempo, que no podía compartir con nadie, pero se negó. Así que le ofrecieron la libertad de sus amigos a cambio de que les llevara asta el Maestro Hora, para tener el tiempo de todo el mundo y gobernar el mundo, pero Momo no quería ni podía y les confesó que la única que les podía llevar hasta él era la tortuga Casiopea, así que todos se fueron a buscarla.

Personajes: Momo, los hombres grises y Casiopea.

Capítulo 18: Cuando se prevé sin mirar atrás.

De repente se le apareció Casiopea. La dijo que tenían que ir a casa de Hora, antes de que vinieran los hombres grises. Pero estos les estaban espiando y comenzaron a seguirles. Cuanto más despacio iban más rápido avanzaban, ese era el secreto para llegara hasta la casa del Maestro Hora, no tener prisa, pero esta vez los hombres grises lo sabían y les siguieron al mismo paso. Pero cuando llegaran a “la calle de Nunca Jamás” y tenían que mirar hacia atrás vieron como los hombres grises se desvanecían a medida que ponían los pies en la calle.

Momo se metió corriendo en la casa, se tiró al sofá y se tapo la cabeza con cojines para no oír ni ver nada más.

Personajes: Momo, Casiopea y los hombres grises.

Capítulo 19: Los encerrados han de decidirse.

Momo se despertó entre murmullos. El maestro Hora le estaba preguntando a Casiopea como pudo dejar llegar a los hombres grises tan lejos. De pronto notó que Momo se había despertado y le explicó que los hombres grises no podían entrar en la casa, porque alrededor de la casa, en “la calle de Nunca Jamás” todo el tiempo era expulsado de tu interior.

Hora le alcanzó las gafas mágicas a Momo para que mirara a través de ellas. Los hombres grises estaban agrupados alrededor de la casa y de sus cigarros salían oscuras gaviotas en forma de humo que formaban una gran muralla alrededor de la casa.

El Maestro Hora le explicó a Momo que los hombres grises le intentaban apresar para que les diera el tiempo del mundo envenenándolo con sus cigarros. Los cigarros de los hombres grises estaban hechos de pétalos de las flores del tiempo que arrancaban de los corazones de las personas y hasta el punto en que se las fumarel tiempo que contienen no muere.

Si las murallas de humo alrededor de la casa se cerraran, se mezclaría en cada hora un poco de ese tiempo muerto de los hombres grises y si los humanos recibieran ese tiempo se pondrían enfermos, empezarían a perder las ganas por las cosas, se sentirían más vacíos, mas descontentos, ya no podrían querer a nadie y se volverían como ellos.

Hora le dijo también que solo había una forma de salvar la humanidad, que lo tenía que hacer ella: Si él se dormía se paralizaría todo el mundo, porque se dejaría de producir tiempo, todo menos los hombres grises, que durarían algún tiempo más gracias a sus reservas. El Maestro Hora le daría una flor del tiempo a Momo para que siguiera a los hombres grises al banco de tiempo de su búsqueda de reservas y les impidiera acceder a él. En el tiempo que le quedaría tendría que liberar todo el tiempo.

Casiopea quería acompañarla en esta gran aventura.

Personajes: Momo, los hombres grises, Casiopea y el Maestro Hora.

Capítulo 20: La persecución de los perseguidores.

Momo abrió todas las puertas y esperó en la sala de los relojes hasta que de repente hubo un terremoto de tiempo y tenía una flor del tiempo en la mano. Salió hacia fuera y vio como los obres grises se abalanzaban sobre la casa.

Mientras tanto los hombres grises se dieron cuenta de que el tiempo estaba parado y se dispusieron a ir al banco de tiempo perseguidos por Momo. Estaban como locos, pisoteándose unos a otros para conseguir los valiosos cigarros. Y en esto Momo descubrió que su viejo amigo Beppo al que tanto tiempo había estado buscando estaba congelado en medio de la calle, con la escoba en la mano.

Personajes: Momo, Beppo, Casiopea y los hombres grises.

Capítulo 21: Un fin con el que comienza algo nuevo.

Delante de ella había una entrada con un cartel de prohibido el paso por donde se coló un hombre gris. Momo le siguió y se encontró en medio de unas obras en las que había un gran tubo, se metió en él y comenzó a descender hasta caer en un pasadizo subterráneo. Al final había una oficina de hombres grises que discutían sobre su crisis. Unos de ellos debían sacrificarse por los otros para mantenerse vivos. Casiopea le dijo que la cerrara la puerta de acceso a la cámara del tiempo tocándola con la flor del tiempo y así lo hizo, se metió debajo de la mesa y llegó hasta ella. Los hombres grises empezaron a perseguirla pero poco a poco se iban desvaneciendo hasta que ya no quedó ninguno.

Momo abrió de nuevo la puerta. Estaba todo lleno de pétalos de flores del tiempo y cuando el último pétalo de su flor de cayó todos los de su alrededor empezaron a volar como un tornado y la llevaron hasta la calle en la que había otra vez tiempo.

Se encontró con Beppo y fueron hasta el anfiteatro en el que estaban todos los antiguos visitantes que hicieron una enorme fiesta.

El Maestro Hora se reencontró con Casiopea que le tenía que contar toda la historia.

Personajes: Todos.

Conclusiones: Ojala en la vida real esto también acabara así. Toda la historia es una metáfora con una moraleja: vive el momento.

Cada uno es dueño de su propia vida y suya es la decisión si entregársela a los hombres grises o vivir realmente cada momento como hizo la pequeña Momo.