Misericordia; Benito Pérez Galdós

Literatura española contemporánea. Siglo XX. Narrativa. Novela realista. Realismo literario. Episodios Nacionales. Argumento. Personajes. Vocabulario

  • Enviado por: Peter Griffin
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
publicidad
publicidad

Benina es la protagonista y la criada de doña Paca (Francisca Juárez de Zapata), que pide limosna en la puerta de la iglesia de San Sebastián. Un día Carlos Moreno conoce a la señá Benina cuando acude a la iglesia por el aniversario de la muerte de su mujer, y le dice que acuda a su casa al día siguiente. De camino a casa, Benina se encuentra con Almudena (José María de la Almudena), un ciego marroquí, el cual le pide un duro para poder cenar aquella noche. Su señora no lo sabe, pero Benina pide limosna para que ella y su ama puedan subsistir, y para ello inventa la historia de que ella trabaja en casa de un señor llamado Romualdo, que supuestamente es un sacerdote.

Al día siguiente Benina se dirige a casa de Carlos Moreno, en la que se lleva una gran decepción al recibir sólo un duro y una libreta para llevar los gastos mensuales, que más tarde vende a un amigo de Almudena por tres pesetas. A continuación se dirige a casa de Obdulia, la hija de doña Paca, a llevarle dinero y a prepararle el almuerzo a ella y a Frasquito Ponte.

A la noche siguiente, se dirige a dormir a casa de una amiga, en busca de los diez duros, en la que pregunta por Francisco Ponte y le cuentan que estaba enfermo, por lo que se dirige a la taberna donde descansaba el señor Ponte para visitarlo. Al llegar, pregunta por Pitusa y ésta le deja una joyas que al debe devolver en ocho días. Decide llevarse a su amigo Ponte a casa de su dueña a dormir. Cuando a la mañana siguiente Almudena se entera de que Ponte a dormido con Benina, en un ataque de ira la pega un palo, pero pronto se da cuenta de lo que ha hecho y se disculpa y la pide que se case con él .

Al día siguiente, Benina fue a visitar a Almudena al barrió gitano donde se había mudado, pero no fue capaz de encontrarlo y regresó a casa. Al llegar, doña Paca la dijo que Romualdo había preguntado por ella. Lo cual la extrañó ya que Romualdo era un personaje inventado por ella.

A la siguiente mañana, fue camino de la Costanilla de San Andrés, donde trabajaba Frasquito para avisar de que estaba enfermo. En el camino se encontró con un anciano que aseguraba conocer a Romualdo, y a cambio de la información Benina lo dio de comer a él a muchas más pobres que estaban en la zona. Y fue nuevamente en busca de Almudena a quien encontró y dio de comer. Al día siguiente comió de nuevo con Almudena y mientras que comían fueron atacados por unos vándalos y Almudena recibió un fuerte golpe con una piedra y Benina lo dejó con una familia que lo cuidó a cambio de dinero.

A los dos días el moro se recuperó y junto a Benina fue a pedir limosna, pero como mendigar era delito, unos guardias los apresaron y los llevaron a una casa de pobres. Pero por la mañana , de nuevo, fue Romualdo a casa de doña Paca y le entregó una gran herencia. Doña Paca le preguntó por Benina porque esa noche no había dormido en casa, sin embargo Romualdo no supo contestarla ya que no conocía a ninguna Benina. Doña Paca estaba muy preocupada y un sacerdote la comentó que él la conocía de verla pidiendo junto a un moro. Cuando doña Paca se enteró y se sobresaltó y era incapaz de creer la verdadera vida de su criada. También hubo parte de la herencia para Frasquito y los hijos de doña Paca, Obdulia y Antonio.

Unos días más tarde, Ponte fue a sacar a Benina de la casa de los pobres para que regresara a la casa de doña Paca, pero ésta no la admitió ya que Juliana, la nueva criada había puesto a Benina en su contra.cuando Benina y Ponte se dirigían a casa de doña Paca, Ponte se cayó del caballo que se había comprado, pero fue un golpe ``sin importancia´´. Sin embargo al día siguiente cuando fue a ver nuevamente a doña Paca para quejarse de la injusticia de Juliana y Benina, cayó desplomado a causa del traumatismo del golpe del día anterior. Después de un mes, Juliana fue a visitar a Benina para comentarla que tenía el presentimiento de que sus hijos se iban a morir. Juliana, como todo el mundo, creía que Benina era santa y que si se lo contaba, esos oscuros pensamientos se desvanecerían. Y así fue.

Personajes

  • Benigna  de Casia (Benina)

Es el personaje principal de la obra. Respondía al nombre de “Seña Nina”, era callada y humilde; buena criada obediente y con mucha voluntad. Tenía Benina hasta ciertos puntos finos y de buena educación. Galdós la compara con la Santa Rita de Casia. Siempre se preocupa de los pobres y es una mujer trabajadora que siempre cumple con sus obligaciones. Sueña con poder dejar de ser pobre y ayudar a los que lo sean. Este Personaje es el pilar base de la obra ya que sobre ella se narran los acontecimientos de su vida en un periodo de tiempo definido. Lo más característico de esta persona es como se desenvuelve para salir de los desafíos que la misma vida le pone. Y como primero piensa por los demás antes que de si misma, repartiendo dinero entre los pobres antes que quedárselo para ella.

  • José María de la Almudena (Almudenilla)

Es un ciego Marroquí que vino a España después de recorrer bastante mundo. Venía de familia rica pero su ceguera le impidió poder ganar más dinero, y calló en la pobreza. No habla muy bien el castellano. Se puede decir de él que ayuda a Benina cuando ésta se ve en aprietos económicos. Es un personaje que va evolucionando a medida que avanza la obra ya que de un ciego pedigüeño en una iglesia pasa a ser una persona enamorada, celosa, pensativa, gruñona, mal humorado… va cambiando su mentalidad según los acontecimientos. La vida le juega malas pasadas y de rico se sume en la pobreza no sin antes haber perdido la vista hasta que al final puede encontrar un poco de felicidad al lado de Benina.

  • Francisca Juárez de Zapata (Doña Paca) 

Es la señora de Benina, de unos sesenta años de edad. Anteriormente vivía con su marido y sin falta de dinero, pero por culpa de no administrarse bien el dinero, se fue a la ruina. Es una mujer que no puede vivir sin la ayuda de Benina porque nunca sale de casa por temor a las deudas. Se preocupa de sus hijos y de su criada. A menudo echa broncas a Benina, pero después se calla, y no lo hace con mala intención. Todos los rasgos por los que se caracteriza este personaje son contrarios a los de Benina: Doña Paca es vanidosa, incapaz de enfrentarse a la realidad, y de débil carácter. La máxima preocupación cuando llega Don Romualdo a su casa es no poder recibirle como lo haría su teórica posición social sin saber que vive gracias a la calderilla que su criada recauda pidiendo limosna.

  • Frasquito Ponte Delgado

Es natural de Algeciras, de la misma familia que doña Paca, es inofensivo, inútil e infeliz. Proviene de la nobleza, encontrándose actualmente en la miseria. Aunque se encuentra en la más absoluta pobreza, es un personaje con muy buena educación, debido a su origen noble. Al final del libro sufre trastornos mentales, que le alejan de su inicial educación y buenas maneras. Es un personaje que oculta su verdadera carencia, y aunque no tiene nada lo disimula. Frasquito no hubiera sobrevivido si no hubiera sido por la grandiosa bondad de Benina el cual estaba eternamente agradecido. Luego al final de la obra Frasquito ayuda a Benina a salir del asilo y la defiende ante los problemas iniciados por Juliana y Doña Paca. Tuvo una trágica muerte.

  • Obdulia

Es la hija de doña Paca. Se casó con Luquitas, un trabajador de la funeraria. Luquitas resultó ser un hombre borracho y mujeriego, y su matrimonio con Obdulia finalizó, al irse la hija de doña Paca, a vivir con ésta cuando le dieron la herencia. Su carácter cambió por completo cuando se casó y se convirtió en una mujer normal.

  • Antoñito

También es hijo de doña Paca y es joven. Antes de casarse, Antonio era un chico, que robaba a su madre para poder ganar dinero con el que divertirse. Después de volver de la mili y casarse, se convirtió en un chico educado y decente. Este personaje no tiene mucha importancia en la obra nada más que porque se casó con Juliana.

  • Juliana

Al final del libro se vuelve mandona y se “adueña” de los vienes de Doña Paca. Es la mujer de Antonio. Mujer joven, que cuando se casó trabajaba en la “Singer”. Es una mujer entendida en el tema del gobierno. No sabía leer ni escribir, pero sabía mandar y engañar a la gente. Pronto se hace con el control de la casa de doña Paca. Este personaje hace un cambio drástico y radical al final de la obra según Galdós, era una persona tranquila, de buena familia, humilde y parecía imposible que al final, en cuanto vio un poco de dinero se volvería tan mandona.

  • Don Rumualdo

Es un sacerdote que aparece al final de la historia. Benina se lo inventó para ocultar que pedía limosna. Romualdo resultó ser un personaje verdadero y es el que trae una herencia a doña Paca. Este personaje existe por casualidad ya que de una mentira piadosa inventada por Benina para ocultar su trabajo en la iglesia aparece al final de la obra como la persona que trae el regalo del cielo que tanto había soñado Doña Paca.

Galdós era el décimo hijo de un coronel del ejército, Sebastián Pérez, y de Dolores Galdós, una dama de fuerte carácter e hija de un antiguo secretario de la Inquisición. Su padre inculcó en el hijo el gusto por las narraciones históricas contándole asiduamente historias de la Guerra de la Independencia, en la que había participado. Su imaginación fue desbordante ya desde muy joven. En 1852 ingresó en el Colegio de San Agustín, que aplicaba una pedagogía activa y bastante avanzada para la época, durante los años en que empezaban a divulgarse por España las polémicas teorías darwinistas, de lo cual hay ecos en obras suyas como, por ejemplo, Doña Perfecta.

Obtuvo Galdós el título de bachiller en Artes en 1862, en el Instituto de La Laguna, y empezó a colaborar en la prensa local con poesías satíricas, ensayos y algunos cuentos. También se había destacado por su interés por el dibujo y la pintura. Después de la llegada de una prima suya a casa, el joven Galdós se transtornó emocionalmente y sus padres decidieron que se fuera a la capital a estudiar la carrera de Derecho.

Así pues llega a Madrid en septiembre de 1862 y se matricula en la universidad, y tiene por profesores a Fernando de Castro, Francisco de Paula Canalejas, Adolfo Camús y Valeriano Fernández. Allí también conocerá al fundador de la Institución Libre de Enseñanza, Francisco Giner de los Ríos, que le alentó a escribir y le hizo sentir curiosidad por una filosofía, el Krausismo, que marcará fuertemente su primera novelística; mas de momento se limita a frecuentar los teatros y a crear con otros escritores paisanos suyos (Nicolás Estévanez, José Plácido Sansón etcétera) la «Tertulia Canaria» en Madrid, mientras acude a leer al Ateneo a los principales narradores europeos en inglés y francés; allí, durante una conferencia de Leopoldo Alas "Clarín", traba amistad con el famoso crítico y novelista asturiano.

En 1867 hace su primer viaje al extranjero, como corresponsal en París, para dar cuenta de la Exposición Universal. Vuelve con las obras de Balzac y de Dickens, y vierte de éste, a partir de una traducción francesa, su obra más cervantina, Los papeles póstumos del Club Pickwick. Toda esta actividad supone su inasistencia a las clases de Derecho y le borran definitivamente de la matrícula en 1868. En ese mismo año, se produce la llamada revolución de 1868, en que cae la reina Isabel II, y marcha con su familia desde el puerto de Barcelona a las Canarias, para evitar la revolución; pero, ansioso de asistir a la misma, se baja del vapor en Alicante y vuelve a Madrid a tiempo de ver la entrada del general Serrano y la de Prim. El año siguiente se encarga de hacer crónicas periodísticas sobre la elaboración de la nueva Constitución.

En 1870 publica su primera novela, La Fontana de Oro, escrita en parte durante uno de sus viajes a Francia, gracias al dinero de su tía. En realidad, en esa época la publicación de un libro se hacía gracias a la ayuda de los periódicos y de las revistas o corría a cuenta del autor. Esta obra, con los defectos de toda obra primeriza, bosqueja la situación ideológica de España durante el Trienio Constitucional (1820-1823).

En 1873 comenzó a publicar la que se puede considerar su obra cumbre, los Episodios Nacionales (el título se lo sugirió su amigo José Luis Albareda), donde se refleja la vida íntima de los españoles del siglo XIX y su contacto con los hechos de la historia nacional que marcaron el destino colectivo del país. Se trata de 46 episodios en cinco series de diez novelas cada una, salvo la última, que quedó inconclusa. Arrancan con la batalla de Trafalgar y concluyen con la Restauración borbónica

Influencias de la amistad le regalaron el acta de diputado por Puerto Rico (1885) y asistió a las cortes en la legislatura del año siguiente sin apenas despegar los labios: el Congreso fue para él un nuevo observatorio desde el que analizar "la sociedad española como materia novelable", que será el título de su futuro discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua. De 1886 a 1890 se compromete poco activamente en política, ya que es diputado por el partido de Sagasta; el 15 de marzo de 1891 la gran actriz María Guerrero estrena Realidad con el papel de Augusta; esta noche la recordó Galdós como "solemne, inolvidable para mí" en sus Memorias; el buen éxito de la obra y la insistencia de Mario y María Guerrero le movió a estrenar al año siguiente La loca de la casa, pero hubo que reducirla porque era muy extensa y cambiar el final, entre otras modificaciones en las cuales se contó con la ayuda de José Echegaray, que asistió a los ensayos. Siguió La de San Quintín, estrenada el 25 de enero de 1893 y el éxito más resonante que hasta entonces obtuvo Galdós en el teatro, durando en cartel cincuenta noches.

abrió el escritor una casa editorial con el nombre de Obras de Pérez Galdós en la calle Hortaleza (número 132 bajo, hoy 104). Ansioso de recuperar el terreno perdido, comienza anunciando sus ediciones de Doña Perfecta y El abuelo; continuó esta actividad editorial hasta 1904, año en que firmó cansado un contrato de edición con la Editorial Hernando.

La vida sentimental de Galdós no ha sido muy estudiada, en parte por la discreción que le envolvió en tales asuntos y de la que hizo gala incluso en sus estudiadamente anodinas Memorias de un desmemoriado, que parecen escritas casi para desalentar empeños biográficos ulteriores, en forma más bien de diario de viajes. El caso es que permaneció solterón, si bien fue asiduo cliente de amores mercenarios y tuvo una hija natural en 1891 de una madre que se suicidó posteriormente, Elena Cobián; también se conoce bien su relación con la actriz Concha Morell y con la novelista Emilia Pardo Bazán

Ingresó en la Real Academia Española en 1889, contestándole Menéndez Pelayo. A los pocos días le correspondió a él contestar al discurso de su gran amigo, José María de Pereda. En 1890 y 1891 fue reelegido diputado por la misma circunscripción antillana. Habiéndose unido a las fuerzas políticas republicanas, Madrid lo eligió su representante en las Cortes de 1907; en 1909 fue jefe, junto a Pablo Iglesias, de la coalición republicano-socialista; pero él, que «no se sentía político» se apartó enseguida de las luchas «por el acta y la farsa» y se dedicó de nuevo a la novela y al teatro. En 1919 se realizó una escultura suya, reconociéndose su éxito en vida. A pesar de su ceguera pidió ser alzado para palpar la obra; lloró emocionado al comprobar la fidelidad de la escultura. Cargado de laureles y ciego, el indiscutido gran novelista español del siglo XIX murió en su casa de la calle Hilar l Cementerio de la Almudenaión Eslava de Madrid el 4 de enero de 1920. El día de su entierro hasta 20.000

Eclampsia: Enfermedad de carácter convulsivo, que suelen padecer los niños y las mujeres embarazadas o recién paridas. Acomete con accesos, y va acompañada o seguida ordinariamente de pérdida o abolición más o menos completa de las facultades sensitivas e intelectuales.

-Pegujal: Pequeña porción de terreno que el dueño de una finca agrícola cede al guarda o al encargado para que la cultive por su cuenta como parte de su remuneración anual.

-Bigardón: Bigardo

-Pendanga: Prostituta

-Zampoña: Instrumento rústico, a modo de flauta, o compuesto de muchas flautas.

-Verbigracia: Ejemplo

-Benjuí: Bálsamo aromático que se obtiene por incisión en la corteza de un árbol del mismo género botánico que el que produce el estoraque en Malaca y en varias islas de la Sonda.

-Zorrocloco: Hombre tardo en sus acciones y que parece bobo, pero que no se descuida en su utilidad y provecho.

-Gansirulo: Muy rústico y de mucha fuerza para el trabajo.

-Micho: Gato

-Bayona: Denota el poco cuidado que a alguien se le da de que se gaste mucho en algo.

-Mayado: Dicho de una planta o de una flor: marchitarse.

-Fosco: De color oscuro, que tira a negro.

-Desgaire: Desaliño, desaire en el manejo del cuerpo y en las acciones, que regularmente suele ser afectado.

-Oftálmico: Perteneciente o relativo a los ojos.

-Esportón: Capacho de esparto que se usaba para vendimiar.

-Sereta: Secretismo

-Fementido: Dicho de una persona: Falta de fe y palabra.

-Pitañoso: Legañosos

-Vasar: Poyo o anaquelería de ladrillo y yeso u otra materia que, sobresaliendo en la pared, especialmente en las cocinas, despensas y otros lugares semejantes, sirve para poner vasos, platos, etc.

-Tarasca: Figura de sierpe monstruosa, con una boca muy grande, que en algunas partes se saca durante la procesión del Corpus.

-Simón: Coche de plaza

-Soterrano: Subterráneo

-Tarantaina:

-Indino: Dicho de una persona, un muchacho generalmente: Traviesa o descarada.

-Centén: Moneda española de oro, que valía 100 reales.

-Almazarrón: Óxido rojo de hierro, más o menos arcilloso, abundante en la naturaleza, y que suele emplearse en la pintura.