México Bárbaro

Literatura Americana del Siglo XIX. Novela Histórica. Narrativa. Clases Sociales. Esclavitud. Etnias Sociales

  • Enviado por: Kms
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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México Bárbaro

(Síntesis y Ensayo)

Capítulo I

Los Esclavos de Yucatán

Muchos de los americanos ven a México como una república más pobre y menos adelantada, pero a la cual las leyes representativas cuidan.

Por el contrario el autor nos dice que México tiene todos los elementos para trabajar y vivir decentemente, pero que en realidad no son aprovechados adecuadamente, ya que las leyes no se cumplen y los mexicanos no obedecemos al gobierno.

Nos explica que en nuestra República nada es libre, en la cual hay pobres porque no existen los derechos, los mexicanos no quieren al presidente, los puestos de gobierno son vendidos suciamente, así como la esclavitud está a la orden del día para miles de hombres.

El autor (John K.T.) nos comenta lo que vivió y muestra la historia de cuatro mexicanos, los cuales están encarcelados en EE.UU. y quieren rebelarse en contra de México, porque habían sido privados de sus derechos y el gobierno mexicano no había obedecido a la Constitución, hasta llegar a los límites de convertir a trabajadores pobres en esclavos verdaderos.

Al oír esto, él no pudo creer que en esos tiempos seguía la esclavitud y viaja a México para comprobarlo.

Después de buscar un poco, encontró la esclavitud, primero en las fincas de Yucatán, se enteró de que en todo el estado, alrededor de un 83.3% pertenecía a la población de esclavos y entonces se filtra entre los esclavos para conocer la verdad directamente de sus bocas.

Posteriormente inventa que es un inversionista que quiere comprar terrenos de henequén, entonces es muy bien recibido por los ricos yucatecos (los cuales le confiesan “secretamente” que son esclavos), y es así como puede darse cuenta de las formas de vida de los esclavos. Puede ver que Mérida depende de los 50 henequeros que controlan al estado para su propio beneficio, entre los esclavos existen: indios yaquis (llegando 500 al mes), chinos, e indígenas mayas, que antes eran dueños de las tierras.

Se entera de que los hacendados no le dicen esclavitud a su método, sino que servicio forzoso por deudas, piensan que los obreros están en deuda con ellos, aparte no creen que los compran ó venden, sino que trasladan la deuda y al hombre.

Así como también que la deuda no importa cuando el esclavo pasa a ser del hacendado, (los hacendados pagan muy poco por adquirir un esclavo y liberarse), no existe NINGUNA forma en que los trabajadores compren su libertad, nunca reciben dinero: todo es a crédito 25 centavos al día en la tienda de raya, no comen bien, se levantan a las 3:45 a.m.,trabajan como perros, son maltratados por cualquier tontería que cometan como por ejemplo: que les falte ó les sobre una penca, si se enferman tienen que seguir trabajando, no hay escuelas para los niños, una comida muy ligera de tortillas, frijol y pescado una vez al día, duermen en unos lugares tipo cárcel, las mujeres se casan obligadamente, en general la vida de estas personas depende de los caprichos de su dueño.

Los prestamistas llevan a cabo sus movimientos en silencio y la policía les sigue el juego protegiéndolos, los puestos de gobierno son henequeneros ó empleados de éstos para que los hacendados puedan hacer lo que quieran con los esclavos, los cuales una vez que entran en la deuda involucran a toda su familia y herederos.

De cualquier manera, John K.T. sabe que el negocio de esclavos en Yucatán es ilegal, que los peones en todas las haciendas son castigados corporalmente por medio de golpes y azotes con cuerdas gruesas.

Capítulo II

El Exterminio de los Yaquis

El objetivo de John al ir a Yucatán fue investigar qué pasaba con los indios yaquis de Sonora. Antes de ir a Mérida sabía que muchas familias eran acumuladas mensualmente para ser mandadas al destierro.

Entonces se enteró que la eliminación de éstos, empezó con la guerra y el fin de ellos está plasmándose en el destierro y esclavitud, ya que según los coroneles un yaqui vale más que un americano ó mexicano por su resistencia y fortaleza.

Los yaquis peleaban rara vez con EU ó con otros, pero con el gobierno de México peleaban por insultos recibidos, no obstante hace años vivían como los otros mexicanos, tenían sus propiedades y pagaban sus impuestos tal como los demás. Pero todo cambió cuando los yaquis fueron llamados a la guerra porque los gobernantes querían sus tierras y atacaron a los yaquis, siéndoles éstas quitadas de repente.

El gobierno se marcaba como culpable de las peores crueldades contra los yaquis, como por ejemplo lazarlos, colgarlos, cortarles las manos, cazarlos con rifles y a todo esto mucho acabaron rindiéndose; se sabe que el soldado que mataba a un yaqui recibía una recompensa de 100 dólares llevando de prueba las orejas del sacrificado.

También que los yaquis pacíficos son los que se agarraban y llevaban a Yucatán, aunque algunos seguían combatiendo por las que alguna vez fueron sus tierras, en 1908 se publicó una orden que decía que cualquier yaqui de cualquier edad debía ser aprensado y llevado a Yucatán.

Después John se encontró en el tren al coronel Cruz (Con el cargo de deportar a los Yaquis durante los últimos cuatro años), con el cual platicó sobre los yaquis y el coronel le dijo que por cada yaqui se pagaba $65 de los cuales $10 eran para él en pago de sus “servicios” y que había entregado a 15700 yaquis en los últimos años. Así como también todas las propiedades de los yaquis pasan a ser de los gobernantes de Sonora.

En resumen de todo esto, John llegó a saber que la deportación de los yaquis se hacía simplemente por el dinero que se obtiene por sus bienes y por la venta de éstos, y que mientras no se acabara de ganar el último centavo, las deportaciones seguramente no acabarían porque el gobierno estaba involucrado con funcionarios atendiendo eso.

Capítulo III

La Ruta del Exilio

Los Yaquis para ser transportados hasta las fincas, hacen un viaje muy largo que consiste en subirse a un barco cinco días, desembarcan y caminan sobre una sierra durante 15 días aproximadamente, durante este traslado, las familias se van separando poco a poco.

Después de esto, a algunos les toca subirse a un ferrocarril hasta Veracruz, donde son amontonados en un barco de carga y después de 2 a 5 días, desembarcan en Progreso (Puerto en Yucatán), donde son entregados.

Desde Veracruz hasta progreso John y el Sr. L. Gtz. De Lara, navegaron con los esclavos en la bodega y éstos les platicaron como fueron arrebatados de sus antiguos trabajos, cómo iban muriendo las mujeres en la caminata y que cuando eran separados de sus familiares, nunca más se volvían a juntar.

Cuando eran torturados, se les pegaba con cuerdas gruesas y mojadas para que les doliera más.

Las mujeres que eran obligadas a casarse (A pesar de que ya estaban casadas y las habían separado de sus esposos), mientras no obedecían de casarse con chinos las dejaban comer sólo una vez por semana para castigarlas hasta que quisieran estar con los chinos, así fueran jóvenes ó ancianas. Además estaban amenazadas con que las iban a poner a trabajar y a ser azotadas como los hombres, si no escogían un chino pronto.

Capítulo IV

Los Esclavos Contratados de Valle Nacional.

Valle Nacional es el lugar de México el cual representa la muestra principal de peor trata de esclavos, ya que cuando John fue a este lugar esperaba ver algo más bueno que en Yucatán, pero se dio cuenta de que a lo mucho que llegan a vivir los esclavos, es 7 u 8 meses máximo.

Es más barato dejarlos morir que mantenerlos por más tiempo y no existen supervivientes de V.N.

Los esclavos de este lugar son mestizos mexicanos, unos de ellos son artesanos, artistas y casi todos trabajadores comunes, así como también son pacíficos y respetan la ley.

Valle Nacional es una honda cañada (algo así como barranca), que se encuentra entre montañas en el noroeste de Oaxaca, en el cual la única ruta decente para entrar ó salir es por medio de El Hule (estación ferroviaria), en donde entre éste y Valle hay cuatro poblaciones (rodeadas de policías para atrapar a los que quieran irse): Tuxtepec, Chiltepec, Jacatepec y Valle Nacional. Aparte de esto, el río Papaloapan está cerca pero es muy difícil atravesarlo si no sabes nadar bien y aguantar mucho.

V.N. es un lugar tabaquero que está de acuerdo con el gobierno para que los hacendados tapen los delitos que comenten al explotar a tanta gente, la cual NO está ahí por querer, sino por haber sido contratados mediante engaños (diciéndoles que van a otro lado) ó llevados ahí injustamente.

Cuando los hacendados hacen un contrato con los trabajadores, les hacen trampa, ya que les ponen el transporte y el dinero de adelanto como algo que el peón debe pagar, entonces los hacendados les dicen a los obreros que los van a llevar a otro lado y cuando ya hicieron el viaje, los trabajadores ya están comprometidos.

Los dueños de las fincas, no les dicen esclavos a sus esclavos, sino que trabajadores contratados. En cambio John si les llama así porque en cuanto entran a V.N. se convierten en pertenencia del hacendado y no hay ley que los defienda.

Hay varias formas de llevar al esclavo ahí: la primera, (la cual es un 10% de los esclavos), es por un jefe político que es un funcionario público que manda en un distrito político y éste en vez de mandar a la cárcel a los bandidos, los vende y como gana dinero detiene a todos los que puede. Para comprar su puesto, lo único que hace es pagar 10 mil pesos al año, el cual recupera muy rápido por la ganancia de los esclavos y otras injusticias a las que se dedica con el puesto.

La segunda es por un enganchador que abre una agencia de trabajos (casa de enganchador) y saca anuncios en los que necesitan trabajadores a los que se les dará buena paga, transporte, alimentación, casa cómoda y libertad durante 6 meses ó un año, en un lugar del sur de México. Al padre de familia se le dan 5 dólares como “anticipo” (que pueden gastar en ropa y cosas necesarias hasta que vea que no puede regresarlos y caiga en la trampa), y al resto de la familia se le encierra en un lugar tipo cárcel.

Luego de 1 ó 2 días se dan cuenta de que son prisioneros y son mandados en tren a Valle porque tienen una “deuda” que cubrir con “trabajo”. Existe un contrato con espacios blancos para poner el “salario” y otros detalles, el cual dice que el patrón debe darles servicio médico a los trabajadores, pero eso no existe, así como pagarle 50 centavos al día al obrero, pero no reciben nada y luego el enganchador les dice unas frases astutas y con pluma en mano los obligan a firmarlo.

La tercera es mediante un secuestro descarado y en este caso, hombre y mujeres medio borrachos son aprensados en las pulquerías de México para recluirlos y llevarlos a V.N., así como también son secuestrados los niños de 6 a 12 años, los cuales consideran desaparecidos y resultan encontrar en Valle.

Hubo un solo niño que logró escapar luego de 3 meses, pero al llegar a su casa sus papás ya estaban muertos por la desesperación de no encontrarlo.

En la tienda de raya donde compran la ropa y otras cosas, se les vende todo carísimo y de muy mala calidad para que estén comprando a cada rato y entonces no puedan quitarse de la deuda, más aparte agregando los intereses.

El entierro de cada esclavo cuesta 1 dólar con 50 centavos, este costo debe ser cubierto por los amos, pero con tal de ahorrárselos, ellos mismos lo entierran ó lo echan a los caimanes más cercanos.

Los esclavos son cuidados todo el día y la noche, en la noche son encerrados en un lugar tipo cámaras con troncos clavados al piso y con alambre de púas. Las ventanas tienen barras de metal; el piso es tierra y no tienen muebles, aunque a veces hay bancos que hacen de cama. Los colchones son petates de palma delgados. En ese lugar duermen todos juntos, que son entre 70 y 400 dependiendo de la finca. Aparte de los obreros, existe un cuidador.

Cada mujer debe cuidarse por sí sola, sus actividades consisten en trabajar en el campo, servir a los amos, moler maíz en metates, cocinar la comida, etc.

Los niños cuestan menos y rinden más, por lo general en las haciendas todos despiertan a las 3 ó 4 a.m., todos mueren muy pronto a causa de que son golpeados, pasan hambre y viven en pésimas condiciones.

Capítulo V.

En el Valle de la Muerte.

John logró obtener información diciendo que tenía mucho dinero en que invertir, entonces se hizo amigo de jefes y policías, por medio de los cuales consiguió una carta de Rodolfo Pardo (jefe político), que tenía influencias en los pueblos cercanos. Siéndole dada una escolta de policías para que no pasara problemas.

En el tren encuentra junto con su compañero De Lara, a 3 individuos que habían sido reclutados, con los que se pusieron a hablar y vieron que al contrario de los otros esclavos, fueron mandados por el jefe político de Pachuca que tenía un tratado con Cándido Fndez., dueño de la plantación Sn. Cristóbal de la Vega, el cual se involucra a dar cada año 500 trabajadores sanos y competentes a 50 pesos cada uno. A éstos los saca de culparlos de infracciones reales ó inventadas, así como por deudas, estado de ebriedad, disparar al aire, gritar mucho el día de la Independencia, peleas leves y cosas por el estilo.

La única forma de escapar de ahí es por el río, pero es difícil porque lo tienen que atravesar muchas veces y aparte pasar por los 4 pueblos custodiados, en los que se ofrecen 10 pesos de recompensa por cada fugado atrapado.

Existen alrededor de 30 haciendas (algunos nombres son Santa Fe, Balsa Hermanos, Honduras de Nanche, Los Mangos, etc.) de éstas 12 son de Balsa Hermanos propietarios de fábricas de puros y teniendo como gerente a Antonio Pla, el cual se fija en todo lo que pasa en 12 grandes fincas. Pla les decía a sus esclavos tigres y valuaba que el grupo de esclavos al año en V.N. era de 15 mil y afirmaba que a pesar de que los mataran, la policía no se interpondría. Así como también que no era bueno tener a los obreros más de 7 u 8 meses porque “se secaban”.

Hay un lugar viejo que se llama Casa de Piedad, en donde les permite a los sujetos pasar sus últimos momentos.

Valle Nacional se convirtió en una ciudad de 100 mil almas, en donde John y De Lara encontraron 2 yaquis (no muy comunes ahí, pero si en Yucatán), los cuales les contaron que eran los últimos que subsistían de unos 200.

Cuando fueron por Tuxtepec, se tropezaron con el Sr. P, cuñado de Félix Díaz (sobrino de Porfirio Díaz), el cual le dijo a John que podía conseguirle los esclavos que quisiera, hasta 40 mil cada año a $50 cada uno. Así como que puede facilitar mil niños por mes adquiriendo su “adopción legal” como hijos de la corporación hasta que tengan 21 años.

Capítulo VI.

Los Peones del Campo y los Pobres de la Ciudad.

Una esclavitud parecida a la de Yucatán y Valle se puede hallar en casi todos los edos. del país pero principalmente en los costeros y con la misma forma de trabajo, pero algunas condiciones secundarias cambian en los diferentes sitios.

En ese entonces, cinco millones de personas (1/3 de la población), vivían en edo. de peonaje y existían 750 mil en esclavitud sin libertad. Por lo regular no les daban nada en efectivo de entre sus 25 y 50 centavos diarios que “se supone” que deberían darles, todo se les da en vales para gastar en la tienda de raya donde las cosas salen carísimas. Su comida era sólo de maíz y frijoles (a veces podridos), vivían en chozas hechas de materiales poco resistentes y su ropa la usaban hasta que se deshacía.

Un gran número de mexicanos, tenían condiciones pésimas, como por ejemplo: falta total de agua limpia, 40% de la población (los que juntaban sus 3 centavos para un pedacito de piso y un petate), dormían en albergues baratos en edificios viejos hasta 200 personas, en los cuales no estaban separados hombres y mujeres. Todos los 25 mil mexicanos que duermen en ellos, eran suertudos comparados con los miles que cuando es tarde, no podían acumular sus 3 centavos para pagar un petate y un pedazo de piso.

México cuenta con dos millones de km2. Es un lugar rico en recursos, un país más viejo que E.U. y no está sobrepoblado. No hay causa natural ni territorial para que su pueblo no sea triunfante y contento como otros, pero es un pueblo hambriento; una nación que vive en la desgracia.

Capítulo VII.

El Sistema de Díaz.

Según John.K.T., la esclavitud, peonaje, pobreza, ignorancia, escasez y la postura en general de México, son consecuencia de la distribución económica y política que gobierna al país: el inútil “sistema” de Porfirio Díaz. Estas condiciones no han surgido del todo en su gobierno, pero aunque los españoles habían maltratado a los peones mexicanos, nunca los habían tratado como en la actualidad. En esos tiempos, el esclavo por lo menos contaba con una chocita y un espacio pequeño, pero ahora no tiene NADA.

A pesar de que la esclavitud fue “prohibida” en la Declaración de la Independencia de 1910, los gobernantes que continuaron conservaron a la población en servicio, aunque con menor dureza.

Porfirio Díaz, sin pretexto válido ni razón más que su interés propio, tomó decisiones que lo llevaron a dominar las autoridades de gobierno del país. En las cuales creó un sistema propio, en el que su persona es la imagen central y absoluta; en el que su voluntad es la Constitución y la ley Díaz es la base de la esclavitud; en el que todos los hombres tienen que hacer lo que él quiera. Porfirio Díaz era el Estado.

Mientras Él gobernaba, la esclavitud y el peonaje se pusieron en el mismo estado en el que estaban en México con menos compadecimiento que en tiempos de los españoles. Así como existieron sostenes sin los que el sistema no hubiera podido conservarse gran tiempo. Intereses comerciales, entre los cuales los americanos determinan la persistencia de esclavitud en México.

Benito Juárez es distinguido dentro y fuera del país como un patriota habilidoso y compartido. A partir de que Cortés quemó sus barcos en la Costa del Golfo, México no había poseído la libertad política, éxito en la industria y progreso en general. Pero sin embargo Díaz originó 3 levantamientos -con el propósito de tener el poder absoluto del país- en contra del gobierno pacífico, legislativo y escogido públicamente. A lo largo de 9 años fue un rebelde común con la ayuda de bandidos, delincuentes y soldados expertos en contra de la política pacifista que Juárez empezó, la cual hubiera servido si la iglesia no se hubiera metido.

El pueblo dio a entender que no quería a Porfirio como presidente, ya que éste se mostró 3 veces sin triunfo como aspirante a la presidencia. El país favoreció en 2 ocasiones a Benito Juárez y la tercera a Lerdo de Tejada (porque Juárez había muerto).

Posteriormente ingresó en la capital al mando de un ejército “victorioso” y se proclamó a sí mismo presidente. Al principio casi nadie reconoció su gobierno y E.U. amenazó con hacer problemas.

Por encima de lo que el pueblo quería de, Díaz arrebató el mando del gobierno por 34 años; persistió ahí desde ese momento, menos 5 años (1880-1884) que fueron dados a su íntimo amigo Manuel González, sabiendo que después del tiempo regresaría el cargo.

Porfirio tuvo que imponer un sistema para reforzar su poder, ya que nadie lo quería. Entonces por medio de los militares y la policía vigiló las elecciones, los periódicos, la libertad de palabra y formó al gobierno popular como una mentira. Al repartir los puestos públicos entre sus generales, se aseguró de la autoridad del ejército. En cuanto a la iglesia católica, dejó que se rumorara que la iglesia recobraría su fuerza y con eso se ganó al clero y al papa. Para tener paz con el resto del mundo, dio su palabra para liquidar las deudas externas y comenzó un plan para ayudar a los habitantes de otros países. En general, con una inteligencia distintiva, tomó todo el poder del país, excepto la nación misma.

Recompensó a todos, menos al pueblo, por lo cual el pueblo se humilló: la esclavitud, el peonaje y las desgracias que van con la pobreza: la prohibición de la libertad, del respeto a uno mismo y de interés merecido y honrado; en un término, depravación.

En sus primeros 4 años de gobierno, sacó 71 leyes de autorización de subsidios a los ferrocarriles, que representaron gastos por 40 millones de pesos, la mayoría de estos decretos fueron en apoyo a los gobernadores de edos., para que éstos fueran leales al 100%.

El pillaje mayor que hizo ricos a Díaz y a los suyos, fue la retención de las propiedades del pueblo -mediante la nueva ley de registro de la propiedad, que dejó a cualquiera exigir terrenos cuyo dueño no tuviera título consignado- , la cual fue el inicio para dejar al pueblo en la esclavitud y arrancarle a los dueños sus posesiones. Hablando de tierras, Quintana Roo, zona con terrenos prometedores, ha sido tomada por Díaz y dada a 8 políticos mexicanos, así como el resto de las tierras más deseables, fueron quitadas por Díaz y su suegro.

Otra forma de quitar las propiedades era en fijar ilegalmente impuestos estatales. El jefe político podía quintuplicar las tasas por hectárea que las que se les ponía al vecino, debiendo así solventar el pago y al no conseguir hacerlo, la finca estaría en poco tiempo después en manos del jefe político ó de su familia. No hay consejo responsable de inspeccionar contribuciones injustas.

Los empresarios americanos casi no pagaban impuestos en México, por lo que decían que en nuestro país la tierra no pagaba contribuciones. Recibía mejor el dinero americano, que el mismo gobierno de E.U., lo cual le encantaba a los norteamericanos

Díaz apoyaba el dinero extranjero porque así tendía asegurada su ayuda y esto era un obstáculo para que el pueblo mexicano se alzara en armas en contra de Díaz y lo venciera.

En la mayoría de las veces, se usaba al ejército para ayudar a que pagaran los impuestos. Manuel Romero (suegro de Díaz ya muerto), mostró las tierras de miles de campesinos en Papantla, Veracruz y Porfirio le mandó militares que asesinaron a 400 agricultores aprox. antes de que lograran irse de sus terrenos. Así como también hubo otro caso de matanza parecido en el que Lucio Carrillo (gob. De Chihuahua), incendió Temosachic por no haber podido cubrir los enormes impuestos que éste asignó, entonces hubo muchos muertos (de 800 a 2000).

Capítulo VIII.

Elementos Represivos del Régimen de Díaz.

Desde la perspectiva de los mexicanos, el gobierno de Díaz es lo peor que se pude ver: es un traficante de peones, ratero, asesino, injusto, cruel, explotador, etc.

Para imponer su mando al pueblo, Porfirio aparte de compensar a los poderosos y tratar excelente a los extranjeros, le quitó al pueblo todas sus libertades, recursos, derechos, garantías y el poder reclamar la compensación de todo eso.

En 1876 Díaz ocupó con el ejército la capital mexicana y se proclamó a sí mismo presidente temporal y luego hizo una “supuesta elección” porque puso a los soldados en las urnas electorales para asustar a la gente y que votaran por él. Fue así como siguió reeligiéndose “por unanimidad” en más de ocho ocasiones. En la vida tuvo enemigo en las elecciones. La única forma de que hubiera otro presidente, era que Díaz muriera. Al igual con los gobernadores (se reeligen y sólo la muerte los puede quitar del poder).

En México sólo existía el poder Ejecutivo, los otros 2 (legislativo y judicial), sólo eran de nombre porque de todos los puestos del país, no existía ninguno de elección popular. Estos cargos dominaban las circunstancias completamente, sus palabras eran leyes en sus propios poderes. Ninguno era responsable de lo que hacía ante la población.

Los poderes y establecimientos represivos utilizados en el gobierno de Díaz fueron los siguientes:

  • El ejército:

  • -Mayor que el de E.U. y Díaz lo dejaba agrupado en los centros de ciudades mayores, con dispositivos bien armados para cualquier incidente.

    -Echado contra el pueblo de repente para que recordara la amenaza.

    -Usado como instrumento de matar y como organismo de expulsión.

    -Cárcel y campo de concentración para políticos indeseables.

    -Tenía el nombre de “cuerda nacional”, ya que eran más rehenes que militares. Les pagaban 3 pesos con 80 centavos AL MES y gastaban la mayor parte en comida porque no les daban bien de comer. Eran igual de prisioneros que los carceleros. Un 98% eran soldados forzados.

  • Las fuerzas rurales.-eran policía montada, elegida entre los delincuentes que usaban sus fuerzas en robar y matar por parte del Gobierno. Eran “bien compensados con dinero” y tenían buen equipo. Existían rurales de la Federación y rurales del Estado. Aproximadamente eran entre 7 mil y 9 mil elementos. Estaban repartidos en cada edo. dependiendo del número de pobladores; pero eran más usados en los distritos rurales.

  • La policía.- era llamada secreta, tenía el doble de individuos que la policía normal. Eran espías e investigaban a toda costa a cada individuo con el que hablaban y conocían súper bien a cada uno (sabían su dirección, ocupación, nombre, etc.)

  • La acordada.- grupo secreto de asesinos, era un tipo de policía dependiente de cada edo. Tenía un jefe y de 6 a 50 dependientes. Su misión era matar a los mayores oponentes del gobernador ó de los jefes políticos, así como a políticos sospechosos, criminales y otros que se pensara que habían hecho un delito aunque no les constara. Mataban disimuladamente, sin alboroto. Los oficiales les daban los nombres de las víctimas y con eso la acordada se encargaba de eliminarlos. Cuando había desaparecidos sin razón, se llegaba a pensar que los de la acordada habían sido responsables.

  • La ley fuga.- forma de matar que era usada por diferentes grupos de policía en México. Su inicio viene de una ley de Díaz, el cual le dio permiso a los policías de tirarle a cualquier preso que tratara de escapar mientras estuviera cuidándolo. Se usó como una forma para matar a personas contra quiénes el gobierno no tenía causa legal para asesinarlas. Se atrapaba al indicado, se le trasladaba a un sitio solitario y se le disparaba.

  • Quintana Roo la “Siberia mexicana”.- ahí eran concentrados miles de sospechosos políticos y trabajadores rebeldes. Se les ordenaba ir a luchar frente a los mayas. Muy pocos volvían a sus casas por la forma tan fuerte en que se les trataba. Quintana Roo era la parte más sucia de México, por lo que ahí morían más rápido de hambre y de enfermedades. El gral. Bravo estaba a cargo de Quintana Roo y se robaba hasta el último centavo, incluyendo el dinero para la cremación de los cuerpos y entonces los dejaba podrirse al sol.

  • Las cárceles.- existían 2 principales: San Juan de Ulúa (para políticos sospechosos sin comunicación) y Belén (la peor). Belén era la cárcel general del D.F. Era a la vez cárcel municipal, de distrito y penitenciaría.

  • La penitenciaría era un establecimiento decente con agua y drenaje en la cual los presos estaban “bien alimentados”. Había sido hecha para mostrarse.

    PERO Belén era un repugnante y viejo convento con cabida para 500 personas, que se volvió cárcel para juntar a más de 5000 mil personas entre sus muros, a las cuales les daban una sola dosis diaria de galletas y frijoles, escasa para que una persona soportara viva mucho tiempo. A los 3 días de entrar ahí, los presos se enfermaban porque la piel les pica horrible y esto pasaba por las condiciones en las que estaba el lugar. Adentro de Belén no había orden entre los rehenes, los débiles y fuertes están juntos. La única manera de librarse de ahí era convirtiéndose en una bestia como los demás para así poder ser muy muy fuerte. Ahí se usaban torturas como las de la Edad Media para sacar información, por ejemplo: siendo colgados de los pulgares hasta que hablaban.

  • Los jefes políticos.- eran de los más importantes, estaban al mando de la policía local y de los rurales; gobernaban la acordada y mandaban a las tropas regulares. Pocos delitos de los jefes políticos eran conocidos por el pueblo.

  • Porfirio les decía “filas” a trabajadores en huelga, periodistas que tachaban al régimen, campesinos que se oponían a pagar impuestos elevados, y a cualquier otro ciudadano que pretendía pagar su libertad en dinero.

    No había forma de escaparse de ese infierno todo estaba súper controlado y vigilado.

    Capítulo IX.

    La destrucción de los partidos de oposición.

    Los elementos de castigo de Díaz, se destinaban en un 20% a la cacería de los bandidos comunes y en un 80% a la destrucción de grupos democráticos populares. Quizá no había en el mundo una exactitud letal peor que la de estos grupos.

    México nunca había tenido libertad política, lo único que el país llegaba a conocer eran “promesas” de libertad.

    Los jefes de todas las corrientes opuestos a Porfirio Díaz, por muy pacifistas que fueron sus planes ó muy íntegras sus causas, fueron asesinados, encarcelados ó expulsados del país. Los grupos de oposición más importantes fueron:

    El 1° pasó al terminar el primer periodo de Díaz; quería la reelección de Lerdo. Este movimiento fue suprimido de la forma más rápida y no tuvo tiempo de salir adelante.

    Diez años después 2 sujetos quisieron oponerse a Díaz: Ramón Corona (gob. De Jalisco) y el gral. García de la Cadena (exgob. De Zacatecas) y ninguno llego con vida el día de las elecciones.

    En 1891, México se estremeció por la noticia del cuarto periodo de poder de Díaz.

    En general hubo varios grupos que se quisieron oponer al partido de Díaz, pero ninguno logró su objetivo, aunque uno en especial fue el más relevante: El Partido Liberal, el cual surgió en 1900, después de haber sido suprimido el peligro de oposición segura contra el ingreso de un opresor en un sexto periodo. Este Partido se inició después de un sermón del obispo, en el que a pesar de la Constitución y las leyes mexicanas, la Iglesia estaba en posibilidad de regeneración.

    Los mexicanos se expusieron en sus vidas e intentaron iniciar otro movimiento para el restablecimiento de la República. Por todo esto, surgieron en todo el país en menos de 5 meses, 125 círculos liberales, 50 periódicos y se invocó a un congreso en Sn. Luis Potosí, el 5 de enero de 1901. En esta reunión se cuidaron de criticar a Díaz, no se habló de ningún levantamiento y dijeron que iban a seguir la maniobra en paz; pero 3 años después el gobierno tomó cartas en el asunto y suprimió los clubes del país, empezando por atrapar a la gente por crímenes que no existían, encarcelarlos ó a entregarlos al ejército. Los periódicos dejaron de circular y una vez que se disolvió casi por completo el Partido Liberal, los líderes que seguían vivos y libres se fugaron a E.U. para crear su cuartel gral. Después se arregló la junta gobernaba al partido; sacaron periódicos y luego de que los funcionarios del gob. los habían acosado y atacado con fingidas denuncias que ocasionaron su detención, esos líderes se hartaron por los medios pacíficos para restaurar a su país y decidieron entre todos organizar un ejército para derrotar al viejo dictador de México.

    El Partido Liberal hizo 2 revoluciones contra Díaz, pero las 2 fallaron por la habilidad del gobierno para poner espías entre ellos y por la colaboración de E.U. porque las revoluciones eran guiadas desde el lado norteamericano.

    La segunda rebelión en junio de 1908 movió intensamente al país por algún tiempo. Los liberales tenían 46 grupos armados dispuestos para levantarse en México, pero toda la pelea la produjeron los desterrados mexicanos que pasaron la frontera por el río. Pero para su mala suerte el gobierno de Díaz sabía sus planes y detuvo a los integrantes del grupo antes de tiempo.

    Hasta junio de 1910 todos los cabecillas liberales estaban encarcelados ó escondidos. No había mexicano que se atreviera a proteger claramente la causa del Partido Liberal por miedo a ser encerrado bajo el cargo de estar unido en alguna de las revueltas.

    Capítulo X.

    La octava elección de Díaz por Unanimidad.

    Porfirio Díaz, a fines de 1876, dirigió una revuelta personalista y llevó un ejército hasta la ciudad de México, en donde se declaró presidente temporal. Después hizo unas “elecciones” y dijo que el pueblo lo había escogido como presidente constitucional por “unanimidad”. Luego en 1880 le dio su puesto a su íntimo amigo Manuel González, quien fue elegido por “unanimidad”. González le regresó el puesto a Díaz en 1884, luego de la tercera votación “unánime”. A partir de 1884 Díaz fue reelegido por “unanimidad” cada cuarto año durante 20 años, hasta 1904, cuando el periodo del mando ya no era de 4 sino de 6 años, y por séptima vez fue reelegido por “unanimidad”. Finalmente el 10 de junio de 1910, resultó escogido presidente de México por octava vez.

    La campaña presidencial (si se puede llamar así), empezó en marzo de 1908, por medio de James Creelman y del Pearson's Magazine, el presidente avisó a todos que: por ninguna razón toleraría en aceptar un nuevo periodo como presidente; y que le gustaría ceder por sí mismo el poder a una organización democrática.

    Todo el país se emocionó con tal mensaje. Le tomó la palabra a Díaz y empezó a discutir sobre los posibles candidatos para la Presidencia y el gobierno popular. Se escribieron libros e impresos sugiriendo a Díaz que cediera el gobierno a su pueblo, pero poco tiempo después para aclarar el control del gobierno sobre el pueblo en la libertad de palabra y prensa, se dejó de discutir acerca de los probables aspirantes presidenciales para 1910.

    Al ver la pronunciación de esta declaración, varios hombres inteligentes del partido liberal se reunieron para planear un movimiento (sin rivalidad directa contra Díaz), que lograra iniciar una oportunidad hacia la democracia.

    Fue así como se crearon muchos clubes que establecieron una corporación central conocida como Club Central Democrático. Pero tan rápido como el Partido Demócrata se popularizó, Díaz hizo todo lo posible para deshacerlo.

    El primer plan directo en contra de dicho partido fue en acabar con la publicidad a favor de Reyes aislando en lejanos lugares del país a una docena de oficiales que habían mostrado intereses por que Reyes fuera un candidato.

    Los diputados Urueta y Lerdo de Tejada, hijo, y el senador José López Portillo, fueron de los primeros a quienes se quitó de sus puestos. Así como también, fueron expulsados muchos alumnos de las escuelas de derecho, minería, medicina y preparatoria, tanto de México como de Jalisco, por apoyar a Reyes.

    Después de esto continuaron arrestos y matanzas de integrantes del grupo demócrata en todo México. Eran culpados de rebelión, pero nunca hubo pruebas para demostrarlo. En este movimiento no hubo deseos de rebelión armada o de violación de las leyes. Lo más sobresaliente de esa prohibición fue el trato que le dieron al candidato del partido Demócrata, Bernardo Reyes, gobernador del estado de Nuevo León. Reyes en ningún momento aceptó su postulación y la negó cuatro veces. Además, cuando hubo muchas calamidades sobre él y sus amigos, en la vida dijo algo que lograra demostrarse como insulto contra Díaz. Como candidato, Reyes no agradaba por completo el modelo de los dirigentes, pero fue elegido porque se creía que lograría gobernar al grupo. Reyes era una imagen con fuerza militar y se necesitaba una persona así para agradar al pueblo cuyos miedos eran demasiados.

    Reyes prefirió no dirigir el grupo y luego de oponerse a la candidatura cuatro veces, se fue a su casa de campo a esperar que pasaran los problemas sin hacer el mínimo movimiento que lograra insultar al Gobierno.

    Al haber (Reyes) echado a sus fuerzas contra Monterrey y derrotado al gobierno local, Díaz asignó una sanción de 330 mil dólares a los socios financieros de Reyes para que esto fuera un golpe en su economía y Reyes fue detenido por Treviño para que mostrara su renuncia. Al final se le mandó fuera de México con un “aparente trabajo militar” en Europa, pero la verdad era que lo habían exilado de su patria por 2 ó más años, según lo quisiera Díaz.

    Todo esto, en lugar de acobardar al pueblo, sólo ayudó para que el pueblo expresara con mayor voluntad sus peticiones. El partido de oposición consiguió un nuevo jefe-líder en Francisco I. Madero, un reconocido habitante de Coahuila, integrante de una de las más antiguas y respetadas familias mexicanas. El primer interés notable que demostró Madero por la democracia fue en su libro LA SUCESIÓN PRESIDENCIAL, que fue publicado en 1908, el cual era una crítica del gobierno de Díaz, donde acaba por participarle al pueblo que insista en el derecho de intervenir en las elecciones de 1910.Cuando fue emitida la propuesta de Reyes, Madero recorrió en su coche por todo México para dar discursos en reuniones públicas, no tenía anuncios de esa candidatura, sino que se restringía a dar a conocer los elementos del gobierno popular.

    Antes de que terminara 1909 se anunció que los clubes demócratas y reyistas se constituían como clubes antirreeleccionistas, y que se haría un congreso nacional en el que se establecería el Partido Antireeleccionista y se nombraría candidato a la Presidencia.

    En abril de 1910 se designó a Madero como candidato a la Presidencia y al Dr. Fco. Vázquez Gómez para la vicepresidencia. Madero fue encarcelado, pero en cuanto salió junto con los miembros de la interrumpida campaña pasada seguía pronunciando discursos con la misma estrategia de criticar ligeramente al Gobierno y de no alimentar cambios de la paz. La nación estaba otra vez emocionada con la idea de poder elaborar su derecho constitucional a la ayuda. Entonces en México se hizo una manifestación que ni Díaz habría podido hacer a su favor. Los que colaboraron en ella sabían que arriesgaban su vida y su libertad, pero fue tan grande la multitud que el Gobierno tuvo que admitir que esa protesta había sido un éxito para los “maderistas”, como se llamaba a los demócratas. La prensa de Díaz se burló de Madero, de su programa y de su partido; dijeron que eran muy insignificantes para tomarlos en cuenta; pero antes de que los representantes demócratas regresaran a sus puntos de origen, el movimiento había crecido muchísimo, tanto que el gobierno actuó tal como había actuado con los reyistas. Todos los integrantes de los clubes antirreeleccionistas fueron arrestados y los periódicos liberales que quedaban fueron destruidos. El 6 de junio de 1910 Estrada (orador Antireeleccionista) y Madero fueron detenidos en secreto durante la noche y encerrados en secreto en la cárcel de Monterrey, pero el hecho se empezó a saberse y a decir a voces. A Estrada se le acusó de “rebelión” y a Madero se le acusó primero de proteger a Estrada para no ser arrestado y luego por “ofensas a la nación”; se le trasladó a Nuevo León, luego a San Luis Potosí y en ésta permaneció encarcelado hasta después de las “elecciones”

    En el día de las “elecciones” habían soldados y rurales en cada ciudad, pueblo o ranchería. Algunas casillas electorales se pusieron en verdad y se efectuó una mentira de elecciones. Los soldados vigilaban las casillas y cualquier persona que se atreviera a votar por candidatos de oposición se arriesgaba a ser encarcelado, a que le quitaran sus propiedades y a morir.

    Finalmente el gobierno “contó los votos” y se anunció la elección del pueblo mexicano, “prácticamente por unanimidad” de Díaz y Corral (Vicepresidente).

    Capítulo XI.

    Cuatro huelgas mexicanas.

    Mientras gobernaba Díaz, en México no había leyes de trabajo activas que cuidaran a los trabajadores como por ejemplo: no se supervisaban las fábricas, no había reglas eficientes contra el trabajo de menores, no existían formas en las cuales los obreros cobraran pago por daños, heridas ó muerte en las minas ó máquinas. Los obreros, literalmente no tenían derechos que los jefes tuvieran que respetar.

    Río Blanco era una fábrica de algodón, establecida hace 16 años, la cual era la más grande y moderna del mundo y producía una gran cantidad de dinero. El lugar tenía un gran suministro de agua. Trabajaban hombres, mujeres y niños en ella. Todos eran mexicanos a excepción de muy pocos. Los hombres ganaban 75 centavos al día, las mujeres de 3 a 4 pesos por semana y los niños (7 u 8 años), ganaban de 20 a 50 centavos al día. Trabajaban 13 horas diarias. Algunos que les tocaba trabajar en las sales de tinte, -las cuales causaban náuseas al entrar ahí-, sólo duraban 12 meses vivos. La fábrica se dividía en 2 épocas: antes y después de la huelga.

    Aparte de que la fábrica no protegía a sus obreros, tenían encima la presión de gobierno; la maquinaria del gobierno de Díaz estaba por completo al servicio del patrón, para obligar a golpes al obrero que aceptara sus condiciones, puesto que Díaz no sólo era el gobierno, sino que también un accionista de la fábrica.

    Los empleados no estaban conformes con: sus salarios, el tiempo que trabajaban, con pagarle a la empresa renta semanal, con que les pagaran en vales para la tienda de la fábrica, etc. Entonces los obreros al no estar felices, se alistaron para pelear y crearon en secreto una asociación llamada: “Círculo de Obreros”, el cual les permitía hacer reuniones en pequeños grupos en sus casas para que los apoderados no se dieran cuenta de sus planes.

    En cuanto la empresa supo que los obreros se juntaban para hablar de sus problemas, empezó a actuar en su contra, expidiendo una orden que les impidió tener visitas y siendo encarcelados los sospechosos.

    En lo que los trabajadores de Río Blanco se preparaban para la huelga, las fábricas textiles de Puebla se declararon en huelga. Entonces quisieron esperarse un poco más para reunir dinero y ayudar a los obreros de Puebla que no tenían trabajo. Pero todo empeoró cuando la fábrica supo que los estaban ayudando entonces cerraron la empresa y quedaron muchas personas desempleadas.

    Ya sin trabajo, hicieron la huelga y una serie de peticiones para mejorar las condiciones en las que vivían, pero no fueron consideradas. Entonces comenzaron a pasar hambre y durante 2 meses exploraron las montañas más cercanas buscando frutos silvestres, pero éstos se terminaron y luego comían hierbas y raíces NO COMESTIBLES.

    Al estar muy desesperados, se dirigieron a Díaz- diciéndole que iban a aceptar su decisión-,

    quien no les hizo caso y ordenó que la fábrica reanudara sus operaciones y que volvieran a trabajar 13 hrs. diarias, sin mejorar las condiciones de trabajo.

    Al regresar al trabajo, se reunieron en la tienda de raya y pidieron comida, pero el empleado sólo se rió de ellos y no les quiso dar nada, por lo que Margarita Mtz., incitó al pueblo para que obligadamente tomaran la comida que les habían negado. Las personas saquearon la tienda y la incendiaron, así como a la fábrica. Los soldados surgieron inmediatamente y dispararon sobre toda la gente, se ametralló a las personas sin importar edad ó sexo. Murieron aprox. de 200 a 800 personas. Los que escaparon tuvieron castigos y fueron metidos en un corral. 500 de ellos mandados al ejército y a Quintana Roo. El vicepresidente y el secretario del “Círculo de Obreros”, fueron ahorcados y Margarita Mtz. Mandada a Sn. Juan de Ulúa. El gobierno hizo todo para esconder los hechos de esta aniquilación, pero al fin de cuentas fueron descubiertos y tan grande fue la protesta en su contra, que se clausuró.

    Tiempo después se tomaron medidas para prevenir las huelgas, entre la cuales eran: Una fuerza pública de 800 mexicanos -600 soldados y 200 rurales- establecida en tierras de la fábrica y un jefe político otorgado de capacidades propias de un jefe caníbal.

    La huelga de la Gran Liga de Trabajadores Ferrocarrileros pasó en la primavera de 1908. la liga estaba integrada por garroteros que ganaban $75 al mes, y mecánicos que ganaban 50 centavos por hr. Esta huelga paró todo el sistema Ferrocarril Nacional Mexicano durante 6 días y la compañía parecía derrotada, pero los trabajadores no contaban con el gobierno. Después de una plática con la junta del sindicato, la huelga fue levantada y los ferrocarrileros regresaron a trabajar.

    Luego hubo la huelga de Tizapán, la cual duró un mes, afectó a operarios de una fábrica textil de Tizapán precisamente y se hizo por las 11 hrs. Diarias de trabajos, pagar la comida de los perros de la fábrica y otros aspectos que no les gustaban a los empleados. Pero a fin de cuentas se dirigieron a Díaz y como siempre no recibieron respuesta de él. La fábrica se reabrió.

    Otra huelga fue la de Cananea. En las minas de Cobre de Cananea, había empleados 6 mil mineros mexicanos y 700 norteamericanos, pero a los mexicanos les pagaban la mitad de lo que les pagaban a los americanos, entonces al no estar conformes, organizaron un sindicato para tener mejores condiciones de trabajo. En mayo de 1906 suspendieron su trabajo por la noche y empezaron a recorrer la empresa para que salieran de sus casas todos los que trabajaban ahí , pero en el último lugar que visitaron, llegaron en la madrugada y los cacharon; mandándoles policías y los huelguistas no pudieron reagruparse, entonces la huelga acabó y los supervivientes regresaron a trabajar en peores condiciones.

    Capítulo XII.

    Críticas y comprobaciones.

    Cuando John Kenneth Turner, publicó los artículos de este libro (más cortos) en:The American Magazine, muchas revistas, periódicos, editores y personas particulares de los Estados Unidos lo demandaron, le mandaban cartas de que no era cierto lo que decía y defendieron a Porfirio Díaz.

    Pero también existieron escritores como Herman Whitaker que comprobaron en sus artículos las crónicas del autor.

    Por supuesto que muchos americanos, dueños de las fincas en México, defendieron al gobierno de Díaz e intentaron justificarse y justificar al sistema de peonaje con explicaciones falsas.

    Y los inversionistas norteamericanos favorecían a Díaz porque esperaban que mantuviera siempre disminuida la mano de obra mexicana, y que gracias a esto ellos pudieran enriquecerse fácilmente.

    Capítulo XIII.

    El contubernio de Díaz con la prensa norteamericana.

    John Kenneth nos comenta que existen mínimo 10 libros publicados y repartidos en Estados Unidos que glorifican de la forma más asombrosa a Díaz, pero ninguna revista que haya criticado al dictador de México.

    Nos cuenta que de repente en The American Magazine sacaron artículos, que demostraban la presencia de esclavitud en México, pero cada uno de éstos decía que Díaz no era específicamente responsable. Todo esto es el más increíble caso de destrucción de la verdad.

    En febrero de 1910 sacaron una cadena de escritos con alabanzas a Díaz, de Gaspar Estrada Gnlez., el cual se dijo un gobernante muy apegado a Díaz. Fueron 3 artículos de viles elogios. Siguió otro de Herman Whitaker en que enalteció a Díaz hasta ponerlo en el cielo y lo perdonó de toda ilegalidad por las crueldades de la esclavitud en México.

    Carlo de Fornaro, un periodista mexicano escribió un libro llamado -Díaz, zar de México-, y lo mandó a imprimir por sí mismo porque no encontró editor. Le fue rechazada la propagación en México y empezó un juicio en contra de De Fornaro por difamación ante los juzgados de Nueva York. De Fornaro, sin recursos para traer testigos desde México, resultó culpable y estuvo en la cárcel por un año.

    Otro casi, la destrucción de Yucatán, el Egipto americano, escrito por Tabor y Frost, ingleses. Los editores dijeron que el libro se había agotado y que no existía ningún ejemplar más. Este libro mostraba la esclavitud en las haciendas henequeras, por lo cual tenía que desaparecer.

    Díaz ejercía un gran dominio en el periodismo de Estados Unidos, un país de palabra y publicaciones libres. Pero ¿Porqué los ciudadanos de Estados Unidos justifican y amparan una esclavitud brutal, una peor dictadura política y un terrible despotismo en México? Para esto sólo hay una respuesta: por las ganas de obtener sucias ganancias se han dejado de lado la dignidad y humanidad que en el consentimiento universal se aceptan como los mejores para el progreso del mundo. Pero la mayoría de los eficaces halagadores de Díaz se han movido sólo por “causas de negocios”.

    El norteamericano en México comprende que las acusaciones de esclavitud y desequilibrio político espantarían a los inversionistas. Cuanto más grandes sean las posesiones que un hombre posea en México, menos probable será que diga la verdad sobre el país.

    Cuando pasaron las arbitrarias persecuciones de 1907 contra Magón, Villareal, Rivera y otros mexicanos opuestos políticos de Díaz, se indicó rotundamente que se había callado a todos esos periódicos.

    Capítulo XIV.

    Los socios norteamericanos de Díaz.

    Estados Unidos es asociado en la esclavitud que hay en México, piensan que el presidente Díaz es un agente inevitable para ello. El gobierno de E.U. ha sostenido a Díaz en el poder cuando pudo haber caído.

    John nos dice que: ¿Porqué hay tantos que adoran al zar de México y ninguno se rinde ante el de Rusia?, ¿Porqué está Norteamérica llena de libros que alaban al dictador mexicano como el hombre más grande de la época?. La causa es que Díaz es el Becerro de Oro.

    Existen 900 millones de dólares invertidos en México, por ello no es raro que haya en México un sentimiento antinorteamericano. Un buen motivo para que Díaz le diera a los norteamericanos su país, es que éstos contaban con muchísimo más dinero para pagar privilegios exclusivos.

    Los estadounidenses ayudan a la prolongación de la esclavitud. Corral, gobernador de Sonora, causó la guerra contra los yaquis al indicar el chance de apoderarse de las tierras de éstos y venderlas a buen precio a inversionistas norteamericanos, ya que la región yaqui es rica en recursos mineros y agrícolas. Pero el dinero norteamericano no paró ahí, continuó con las mujeres y niños yaquis lejos de sus casas.

    La unión del dinero de E.U. con Díaz, no sólo pone a los esclavos a disposición de los inversionistas, sino que les deja usar el sistema de peonaje y mantener a los “asalariados” en el nivel más bajo de sustento.

    Si es que llegara a pasar una revolución grave, E.U. se metería con la excusa de cuidar el dinero norteamericano y la intromisión le quitaría la última esperanza para México para lograr una vida nacional independiente.

    Capítulo XV.

    La persecución norteamericana de los enemigos de Díaz.

    Estados Unidos, ha estrechado las manos con Porfirio Díaz, el dictador más destructor que gobierna una nación para hundir parte del movimiento mundial a favor de la libertad.

    Hubo un tiempo en que encarcelaban a los refugiados mexicanos opuestos a Díaz -porque los americanos eran aliados de Díaz-, y los intentaban regresar a México para que Díaz les aplicara sus propios castigos.

    Flores Magón y sus aliados nunca se hubieran ido a Estados Unidos para complotar contra Díaz si su ideología pacífica no hubiera sido destruida a través de pistolas y garrotes y sus vidas no estuvieran muy señaladas en su patria. Está bien el proceder de los ciudadanos de países despóticos que buscan el refugio en otro país para ponerse de acuerdo desde ahí para hacer mejores cosas para el suyo.

    El seguimiento general de desterrados políticos mexicanos siguió sin parar hasta junio de 1910, cuando el alboroto se hizo tan grande que se llevó el hecho ante el Congreso norteamericano. Flores Magón, Villareal y Rivera iban a ser culpables por otros cargos pero el 3 de agosto fueron determinados en libertad sin arrestarlos otra vez.

    Capítulo XVI.

    La Personalidad de Porfirio Díaz.

    La evaluación general de los norteamericanos sobre la personalidad de Porfirio Díaz, ha dicho que ese presidente es muy buena persona.

    A los norteamericanos sobresalientes que viajan por México se les acostumbra darles un banquete en el Castillo de Chapultepec para darles a conocer las alabanzas de Díaz.

    Existen 3 razones por las cuales Díaz tiene buena reputación en el extranjero:

  • Supuestamente ha creado el México moderno

  • Ha traído tranquilidad a México y por eso debe mirársele como un príncipe de la paz.

  • Es un prototipo de virtudes en su vida privada.

  • La modernización que México ha logrado durante los últimos 34 años es porque en general el mundo debe avanzar, no por culpa de Porfirio Díaz.

    A lo largo de más de 20 años, había sido soldado profesional y combatió del lado de México y del patriotismo; pero tuvo la suerte de ser presentado a Benito Juárez, quien como padre de la Constitución y presidente constitucional, mandó con certeza los destinos del país a lo largo de muchos años de problemas. Juárez se acordó de Díaz, vió su trabajo y lo fue subiendo de cargo poco a poco hasta que a la caída de Maximiliano, Porfirio llegó a un grado militar de mayor general.

    Luego de la derrota de Maximiliano hubo paz en México. Benito era presidente, se puso en eficacia la Constitución , el pueblo estaba harto de tantas guerras; no tenían amenazas de adversos extranjeros ni motines internos. A pesar de todo, el ambicioso Díaz, sin consideración ni causa válida, empezó una revuelta tras de otra con la intención de conquistar el poder principal de la nación.

    Una vez tranquilo el paíz, Juárez nombró a Díaz jefe de la zona militar en Oaxaca; Porfirio utilizó el poder obtenido para vigilar las elecciones internas del edo. y asignarse como gobernador.

    Cuando Juárez murió en julio de 1872, Díaz era un prófugo de la justicia. Entonces los “argumentos” en los que se basa la buena fama de Díaz, no tienen soporte en verdad.

    Una prueba de la inhumanidad de Díaz es la pobreza que ve cada vez que sale de su palacio, por la cual podría hacer mucho si quisiera.

    Como jefe militar, el opresor fue distinguido por su salvajismo con sus propios militares y con los de los opuestos que estuvieron en sus manos.

    ¿Es Díaz un valiente?. Muchos mexicanos sobresalientes, dicen que después de ver su carrera, aseguran que no sólo es un valiente, sino que es un cobarde, miedoso y vil.

    Una de las más importantes actitudes hipócritas de Díaz es su supuesta participación en la dolorosa idolatría popular para Juárez. Se conmemorará que cuando éste murió, Díaz gobernaba un levantamiento militar en contra de su gobierno.

    ¿Es Díaz un patriota?. Apoyó para derrotar a un príncipe extranjero, pero luego luego mandó a la guerra a un país pacífista.

    La clave del carácter y de los hechos públicos de Díaz era: Mantenerse…permanecer en el poder. Díaz cede a los norteamericanos los terrenos mexicanos y les da permiso para que esclavicen a su pueblo; por eso para ellos es el más grande gobernante de la época.

    Capítulo XVII.

    El Pueblo Mexicano.

    Al mexicano hay que gobernarlo desde arriba porque no es capaz para aplicar la democracia, hay que esclavizarlo en labores del progreso, porque nada haría por sí mismo; debe ser esclavizado porque no conoce nada mejor que eso y que de todas formas así es feliz.

    La flojera es el vicio principal del mexicano; la pobreza ha sido un vicio horrible a los ojos de los explotadores del pobre.

    Nos contaron que aquí la mano de obra era barata (decía un norteamericano con tono ofendido), pero tiene sus desventajas, quería que cada trabajador hiciera el mismo trabajo

    que un norteamericano saludable y que además viviera del aire.

    La realidad es que el mexicano es el ser humano sujeto a las mismas leyes evolutivas del crecimiento que hay en el desarrollo de cualquier otro lugar. Si el mexicano no se encuentra a la altura de la regla que se fija para el más desarrollado tipo de europeo, es porque en su historia la influencia más decisiva ha sido la cruel explotación.

    En México hay en la actualidad un movimiento nacional para prohibir la esclavitud y la dictadura de Díaz. Este movimiento es completamente apto para resolver conflictos del país sin intervención extranjera.

    El autor finaliza diciendo que: bajo el cruel gobierno mexicano actual, no hay esperanza de reformas, excepto por medio de la revolución armada. Cuando la revolución reviente, se llevarán con rapidez tropas norteamericanas a la frontera, que quieran cruzarla sólo en caso de que Díaz sea inhábil para dominar la revolución por si solo. Si el ejército norteamericano la cruza, no será de manera evidente para proteger a Díaz, sino para proteger las propiedades y vidas de los norteamericanos.