Métodos deseados y no deseados

Moral. Exposición informativa. Sermón. Moralina. Diálogo crítico. Seminario de estudios. Transmitir, discutir informaciones. Estudio de casos. Análisis de dilemas

  • Enviado por: Moy Ric
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
publicidad
cursos destacados
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información

Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información

publicidad

MÉTODOS NO DESEADOS

Es la exposición informativa

Es la exposición oral o escrita de un tema, con la finalidad de informar acerca de un tema de manera profunda y rigurosa, presentando ideas que aclaren o expliquen los conceptos y argumentos q en el se manejen.

Este es un método no deseado ya que el orador es el único que puede hablar, enviar sus mensajes y dar sus puntos de vista sobre el tema, mientras que el receptor del mensaje lo máximo que puede hacer es tratar de entender el mensaje, pero si surgiera una duda o quisiera que le aclararan un punto no se podría ya que un ejemplo de exposición informativa es: la radio, la televisión, el periódico, revistas, etc. Es por esa razón que estos medios de comunicación tratan de interactuar con el receptor del mensaje poniendo alguna página de consulta, o números telefónicos, para que de esta manera pueda haber algún tipo de diálogo.

El Sermón

técnica representa gran utilidad, casi exclusiva o de mayor trascendencia, para exponer conocimientos de pasajes bíblicos. Es por ello que a continuación se muestran los pasos y las características en la elaboración y la ejecución de sermones, con enfoques, en su gran mayoría, bíblicos.

Como diseñar sermones narrativos

El sermón narrativo es un tipo de predicación muy sencilla que apela a todos. Tanto grandes como chicos se involucran en la historia, prestándole más atención al sermón. Sin embargo, el diseño de sermones narrativos puede ser muy difícil, especialmente para aquellas personas que no están acostumbradas a prepararlos. A continuación presentamos doce consejos prácticos que podrán ayudarle a diseñar este tipo de sermones. 1. Apréndase bien la historia: El primer paso para predicar un sermón narrativo en forma efectiva es aprender la historia que vamos a narrar. Para lograr este objetivo podemos seguir el siguiente método. Primero, lea la historia varias veces. Segundo, encuentre las secciones principales de la historia (marco escénico, trama, punto culminante y desenlace) e identifique sus episodios más importantes. Tercero, identifique cada sección por medio de una palabra clave. Cuarto, haga un corto bosquejo siguiendo las palabras claves. Finalmente, memorice el bosquejo. 2. Identifique a los personajes de la narración: Recuerde que una historia puede tener hasta tres tipos de personajes. Las «sombras» son los personajes que apenas se mencionan en la historia. Éstos, más que personajes, son parte del trasfondo de la historia. Los «tipos» son los personajes que representan a una clase de persona o a un grupo social. Es común que los «tipos» carezcan de nombre, por lo cual se les denomina por sus profesiones (un fariseo, un sacerdote, etc.). Muchos personajes secundarios pertenecen a esta clasificación. Los «caracteres» son aquellos personajes que se desarrollan a plenitud. En unión a la profesión que puedan tener, también tienen características personales que les distinguen. La mayor parte de los personajes principales de las historias son «caracteres». 3. Estudie el contexto social, político e histórico del texto: El conocimiento del contexto donde se desarrolla las circunstancias, no sólo puede darle más vida a la historia sino que puede ayudarle a relacionar la narración con la vida diaria. Por ejemplo, en el caso de la Biblia, en Israel las mujeres no podían hablar en público con hombre alguno, ni siquiera con sus esposos. También estaba prohibido el contacto físico en lugares públicos entre personas de sexos opuestos. Estos detalles le ayudarán a comprender cómo la conducta de Jesús—quien hablaba públicamente con mujeres y hasta permitía que le tocaran los pies o le ungieran la cabeza—era escandalizante para el liderazgo religioso de la época. 4. Considere el contexto literario de la historia: Quien predica un sermón narrativo debe tener presente los eventos que han ocurrido antes del pasaje o la historia que se desea exponer. De otro modo, podría cometer graves errores. 5. No añada detalles a la historia: En ocasiones, debido a la brevedad de las historias, algunos predicadores o expositores se sienten tentados a alargar las narraciones inventando episodios que no aparecen en el texto. Este es una práctica que debemos evitar pues tiende a confundir a los oyentes y a fomentar interpretaciones equivocadas. 6. No elimine detalles: La mayor parte de las historias son tan breves y trascendentes que, si se salta un episodio, se pierde el sentido de la dicha historia. 7. Evite los anacronismos: El anacronismo ocurre cuando se dice que un evento ocurrió en una fecha que resulta ser equivocada. 8. Mantenga el orden de la historia: Si por alguna razón se salta un episodio o cambia el orden de la historia, detenga su sermón para explicar cual es el orden correcto de la historia. De otro modo, su público podrá retirarse pensando que su versión equivocada de los hechos es la correcta. 9. Apele a los sentidos de sus oyentes: Es decir, utilice sistemas metafóricos para sorprender y cautivar la atención de sus espectadores. Por ejemplo, es útil decir que cuando un barco se desplazaba a través del mar las inmensas y devastadoras olas rompían el alma del barco. 10. Use gramática activa: Déle más importancia al verbo que al adjetivo: El exceso de adjetivos y adverbios recarga los sermones, restándole agilidad a la expresión. Por el contrario, los verbos le dan movimiento a la narración. Digamos que deseamos caracterizar a Judas Iscariote. Quienes dependen de adjetivos dirán: «Judas Iscariote era un hombre deshonesto, infiel, pusilánime y traicionero». Por el contrario, quienes prefieren el verbo se expresarán de la siguiente manera: «Judas Iscariote traicionó a Jesús. Lo delató a cambio de un poco de plata. Y usó un beso, signo de compañerismo y amistad, para identificarle ante la policía del templo.» Como se ve, la segunda descripción es mucho más amplia y ágil que la primera. 11. Déle sabor contemporáneo a la historia: Salpique la narración con alusiones a elementos comunes en la vida de su audiencia. Hay dos maneras de incluir estos elementos. La primera es comparando la situación del mundo antiguo con la actual. La segunda es usando el anacronismo en forma responsable, es decir, presentando al personaje como si viviera en nuestro barrio. 12. Preste importancia a los encuentros: Las narrativas que narran encuentros, sobre todo los encuentros con Jesús en los relatos evangélicos, son excelentes fuentes para la predicación. Considere hacer una serie de sermones sobre este tipo de historias. Por ejemplo, puede predicar dos sermones sobre encuentros con Dios en el Antiguo Testamento; o cuatro sobre confrontaciones entre los profetas de Israel y la corte real; o tres sobre las mujeres que tuvieron encuentros transformadores con Jesús.

  • Definición: Un sermón expositivo presenta un aspecto del mensaje de una unidad literaria de la Biblia, tomando en consideración su contenido, forma y función. La porción bíblica puede ser tan corta como un versículo o tan larga como un libro.

  • B) Función: La función del sermón expositivo es ayudar a la audiencia a interpretar sus vidas a la luz de los ejemplos bíblicos. Su meta es provocar un encuentro entre el mundo que propone el texto y nuestra experiencia actual. Quien predica el sermón expositivo desea ayudar a la audiencia a experimentar la verdad y el poder del mensaje del Evangelio.

    C) Formas deductivas: El sermón expositivo puede presentar su mensaje de manera deductiva

    D) Formas inductivas: Veamos algunos bosquejos inductivos que nos permitirán diseñar sermones mucho más interesantes. Bosquejos de dos partes El problema - La solución Lo que es - Lo que no es Esto - O esto Esto - Y esto también La promesa - El cumplimiento Ambigüedad -Claridad De mayor - A menor De menor - A mayor Bosquejos de tres partes Preguntas claves (use tres de las siguientes preguntas: ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Cuánto?, ¿Dónde?, ¿Por qué?, etc. Ver - Pensar - Actuar Retrospección: Del presente - al pasado - al presente. Bosquejos de cuatro partes Solución de conflictos I: El problema ayer - El problema hoy - La solución ayer - la solución hoy. Solución de conflictos II: El problema ayer - La solución ayer - El problema hoy -- la solución hoy. Alternativas: Ni esto, ni esto, ni esto, sino esto.

    E) Características:

    El sermón inductivo no necesita una introducción donde se anuncie el tema central del sermón.

    Una de las pocas reglas es que el tema del sermón inductivo debe enunciarse en las partes finales del sermón.

    Dicha parte final funciona como la conclusión del sermón

    La Moralina

    DEFINICION MORALIDAD :

  • f. Conformidad con los preceptos de la moral establecida: sus actos se sitúan en los límites de la moralidad.

  • Cualidad de las acciones que las hace buenas y moralmente adecuadas: aún continúan discutiendo sobre la moralidad del erotismo.

  • Moralidad superficial o falsa

    MORALINA:

    Moralidad inoportuna, superficial, falsa.

    Predica empalagosa, cursi, con el que se pretende perfumar una realidad bastante maloliente.

    Es la moral instrumentalizada.

    La moral, como esfuerzo por dar un sentido racionalmente motivado a la humana, es una cosa no respetable sino absolutamente imprescindible. En cambio la moralina, es decir, la de convenciones supersticiosas que a menudo distraen de afrontar los verdaderos abusos antihumanos, es algo deleznable. Abundan los ejemplos recientes y algunos sangrantes, en el sentido s literal del. Por ejemplo, Faluya. Todo lo ocurrido en el asalto a esa ciudad ha sido especialmente brutal y siniestro, incluso aplicando los brutales y siniestros a que nos tiene ya casi acostumbrados la de Irak. Durante al menos una semana se ha machacado una, dejando sin agua, sin luz, sin alimentos y en la de los casos sin viviendas a sus habitantes, para encontrar a un peligroso sublevado que toda verosimilitud huido del lugar incluso antes de empezar la . O sea, una disparatada de disfrazados de estrategia militar, tan mediocremente eficaz para traer democracia al como el resto de lo que viene haciendo Estados Unidos en la zona. Para colmo, se ha hecho la de un `marine' rematando a un herido en una casa semidestruida por el ataque devastador del mayor del mundo. Vivimos en un tiempo en el que siempre hay alguien¡ todo, sea bueno o malo: la¡ es ya el nuevo avatar del ojo de Dios que localizaba a por mucho que se escondiera. En ese terrible testimonio vemos al supuesto herido el muerto -no estar demasiado lejos de esa - y al `marine' que distingue movimiento revelador, se pone a gritar y dispara contra el enemigo y desarmado. La recoge su voz: dice algo como no ». Y dispara. Dispara miembros de la patrulla no le dan demasiada importancia a lo que ocurre y van y vienen a lo suyo. Dispara hasta estar seguro de que lo ha liquidado bien. Hasta todo es aciago y horroroso, pero falta por revelarles un detalle que lo convierte en miserablemente risible por culpa de la moralina. El ha sido censurado por alguna autoridad norteamericana competente, fuese militar o: no han suprimido ninguna imagen (aunque las cadenas de n norteamericanas no hayan presentado en la de las ocasiones¡ que una parte de la pero en la banda sonora han ocultado- con un pitido- el adverbio que profiere el `marine' asesino: `. No voy a decir ahora que este pudibundo me inmoralmente atroz que la falta de de rematar a un herido en el mismo charco de sangre en que yace, pero lo considero repugnantemente revelador de una enfermedad que denominar a falta de mejor calificativo `imbecilidad de la moralina'. Y me pregunto: piensa el censor que suprime el exabrupto, como si una palabra de mal tono ofensiva para cualquier sensibilidad adulta -¿o infantil!- que la impiedad suprema del combatiente que niega al adversario herido la? Acaso salvar su alma impidiendo que el espectador, mientras contempla la secuencia abominable del asesinato, pueda concebir a la vez malos pensamientos, pensamientos impuros e indecentes, al cosa tan sucia e inmoral! `Joder', `follar', gozar de placeres indebidos ligados al sexo, desafiar la respetabilidad pudorosa de los que nunca violan el sexto mandamiento aunque justifiquen por razones de Estado todas las transgresiones contra el quinto… Para el censor de ese, es verter gozosamente el propio semen que derramar dolorosa y sangrientamente la sangre de otro. Sin duda el censor considera que incluso en el crudo de los hay que guardar las buenas maneras y no proferir o dejar escuchar palabrotas: pero probablemente no considera de igual trascendencia la norma de que incluso en el peor de los combates la humanidad exige respetar a los heridos por muy enemigos nuestros que sean… Y en eso consiste precisamente la moralina: en el encubrimiento del verdadero problema moral por la del prejuicio . Ocultemos el taco y busquemos alguna plausible para el crimen… Se me vienen a la memoria algunas de las cosas que hemos sobre el triste caso de el muchacho que ³¡ose para no sufrir el hostigamiento de sus s de colegio. Por lo visto, todo ³ cuando -durante una - los profesores descubrieron que los alumnos estaban fumando un porro. De una serie de malentendidos a partir de esa denuncia parece que vinieron luego los abusos de la miserable humana que empujando a a la muerte. A lo que me impresiona es que los mismos profesores que no se dieron cuenta - dicen- del hostigamiento a descubriesen y denunciaran enseguida ese porro clandestino¡ vigilancia para lo trivial y negligencia para lo que de veras importa, para lo inmoral! Y sin duda eso vale ©n para quienes en las pasadas elecciones norteamericanas votaron a Bus influidos por su a ciertos `valores morales', entre los cuales debe de figurar por lo visto el dar importancia a una palabra malsonante que a bombardeos y torturas. Pero supongo que tal es la que viene a cumplir en nuestras sociedades organizadas para la bienpensante la moralina: sustituir lo esencial por lo accesorio, tapar con buenas maneras los grandes abusos y dejar bien jodido al impulso que se cuestiona por los mejores usos de nuestra libertad. Moralina Actuar no por propia, sino por medio a represalias o inducido por tipo de es la contraparte de la moral. Actuar de una manera.

    “”MORALINA”“ Es actuar de una manera falsa o hipócrita según tus propios principios y valores. Es lo opuesto a la moral. Se divide en: Moral íntima o interna y Moral externa o manifiesto. La moral interna, es donde se expresa mentalmente lo malo que piensas. La moral externa, es expresar ante la sociedad. DE ACUERDO A MI PENSAMIENTO: Moral íntima: Es cuando solo pensamos, negativamente, acerca de una persona, un ejemplo puede ser cuando una persona nos cae mal, por fuera le hablamos bien, pero por dentro, pensamos lo peor, lo “barremos” con la mirada o pensamos obscenidades (en el caso de las mujeres). Moral externa: Es cuando el acto pensado lo decimos o hacemos a los demás, ejemplos de esto son, insultos, robo, golpes, etc. En los ejemplos anteriores, se actúa de manera falsa e hipócrita, y juntándolo con la definición, entonces quiere decir que estamos actuando de acuerdo a la moralina. Al conocer este tema, nos damos cuenta de cómo las personas actúan de acuerdo a su conveniencia, es como comúnmente dicen, utilizamos la máscara que más nos guste con ciertas personas.

    MÉTODOS DESEABLES

    El Dialogo Critico

    El diálogo crítico

    La máxima expresión del diálogo es el diálogo crítico, cuyo objetivo es llegar al fondo de algún tema o asunto y aproximarse lo más posible a la verdad. Los diálogos de Platón constituyen el prototipo de los diálogos críticos.

    Los buenos seminarios académicos, se sustentan en el diálogo crítico. En la educación superior es cada día más frecuente asistir a seminarios en vez de los cursos tradicionales, lo cual es muy alentador. El auténtico seminario es aquél en donde circulan las ideas con plena libertad en aras de la verdad o de lo que se considera mejor para todos. En esta cultura de la participación generalizada, es de primordial importancia saber dialogar.

    Las condiciones necesarias para el diálogo crítico

    De acuerdo a Robert Apatow (1999) cuatro son las condiciones que hacen posible el diálogo crítico: La amistad, dialogar acerca de un solo tema por sesión, tener como propósito alcanzar la verdad o aproximarse a lo que entendemos por ésta y finalmente el respeto al logos: la razón y el lenguaje.

    a) La amistad

    Es necesaria una relación de persona a persona entre los dialogantes. Una persona no puede dialogar cordialmente con un personaje, porque estaría necesariamente a la defensiva impidiendo que el personaje, con el delirio de grandeza que le caracteriza, lo avasalle, lo domine.

    Pero la persona tampoco puede dialogar normalmente con un personoide, ya que éste, cuando no está quejándose y sintiéndose víctima de todo, sólo está esperando que le digan qué hacer o qué opinar porque no tiene vida propia. Así pues sólo puede haber un diálogo cordial, fluido, natural, entre las personas libres, con la conciencia de su propia dignidad, dispuestas a aprender lo que no saben pero también de aportar lo que está en sus manos.

    Se requiere una relación de igual a igual. Esta característica se desprende de la anterior. Si no es posible el diálogo de una persona con personajes y personoides, por la misma razón no es posible el diálogo entre desiguales; entre dominador y dominado, entre jefe y subordinado. Sólo cuando los dialogantes renuncian a sus credenciales de poder o de autoridad, es posible que el diálogo fluya cordialmente.

    Al trascurrir del diálogo es preciso que los dialogantes asuman actitudes congruentes con la amistad. Como la cordialidad es una manera de ser y la amistad, una actitud hacia el otro, es preciso que ambas estén presentes durante el diálogo, y esto se muestra con otras actitudes afines como las siguientes: Cordialidad, honestidad, sinceridad, humildad, confianza, comprensión, aceptación de las diferencias y reconocimiento de los propios errores.

    Estar en desacuerdo con alguien no es atacarlo. Con frecuencia el exceso de susceptibilidad nos hace creer que cuando alguien piensa distinto de nosotros, nos está atacando personalmente y entonces nos sentimos obligados a responder y no siempre en buenos términos. Nuestra mentalidad tiene que cambiar para que el diálogo no se interrumpa.

    b) - Abordar un solo tema en cada sesión

    Que el tema sea de interés general y aceptado por los dialogantes. Cuando el tema prende el interés de los presentes, el diálogo fluye con facilidad y abundancia de participaciones.

    No se vale proponer un tema con segundas intenciones. Hay que tener cuidado con los participantes manipuladores que suelen proponer temas para “llevar agua a su molino”, para sacar ventaja personal del mismo.

    No “picotear” los temas. Cuando durante un supuesto diálogo se pasa de un tema a otro a la menor provocación, ya no es un diálogo sino una charla informal o simple “cotorreo”.

    Cuidado con las digresiones. Es a todas luces aconsejable evitar las digresiones, salirse del tema. Sin embargo, cuando un grupo esté consciente de que cayó en una digresión pero en ese momento el grupo la considera importante, se puede continuar en ella hasta agotarla y cuando esto ocurra, regresar al tema original.

    c) - La verdad

    Nadie es depositario de la verdad absoluta. Es sumamente importante estar convencidos de esto para no estar reclamando a cada instante que tenemos la razón, cuando de hecho no la tenemos. La práctica del diálogo crítico nos enseña que entre todos vamos llegando a la verdad, porque en el mejor de los casos, todos tenemos parte de ella. Cuidado con las actitudes dogmáticas impropias para dialogar.

    Nadie es absolutamente sabio ni absolutamente ignorante. La experiencia de vida nos dice que todos conocemos algo y que tenemos nuestra propia cultura por muy simple que pudiera parecer; que nadie, por muy inteligente y estudioso que sea, domina todos los conocimientos acerca de todo. Ante esto no nos queda más que unirnos y ayudarnos entre todos para conocer, saber, aprender y crecer.

    En el diálogo todos se ayudan para alcanzar el objetivo. Al contrario de los debates en donde necesariamente unos ganan y otros pierden, en el diálogo crítico todos salen ganando cuando se alcanza el objetivo de acercarse o de llegar a la verdad. Así como es sumamente satisfactorio que un grupo de amigos sea capaz de pintar decorosamente un local para atender consultas de la comunidad, de la misma manera es sumamente satisfactorio cuando con la ayuda de todos, un grupo de personas alcanza la verdad acerca de algo o por lo menos acuerdan cosas importantes.

    Saber argumentar. Cuando el razonamiento lógico no es suficiente, se hace necesaria la argumentación, entendida ésta como “el conjunto de técnicas de organización lógica de un texto o discurso destinado a demostrar la validez de una proposición, mediante las conclusiones derivadas de su análisis” (Noel Angulo Marcial). Naturalmente que toda argumentación requiere de una base lógica pero se nutre también de la vida real, de la experiencia vivida y de las necesidades humanas.

    Echar mano de los recursos intelectuales que están a nuestra disposición. El primero de estos recursos es definir los conceptos que utilizamos o en su caso pedirle al dialogante que lo haga cuando ha empezado a hablar de un tema sin definir los términos. Por su parte, la clasificación lógica de los diferentes conceptos permite llevar un orden racional en nuestro discurso.

    La división lógica es muy parecida a la clasificación y se utiliza cuando tenemos un todo físico o lógico y es necesario analizar cada una de sus partes. Tanto la división como la clasificación, para que sean útiles, señala Susana González Reyna (1990, 99) deben ser consistentes y completas. Consistentes, cuando las categorías distributivas son excluyentes entre sí. Completas, cuando la suma de las partes distribuidas son igual al todo.

    Conviene también hacer las precisiones y distinciones necesarias para no caer en el error.

    Otra herramienta necesaria es la explicación, que pretende dar razón del por qué de las cosas o en qué consiste algo.

    Evitar los sofismas y sobre todo las falacias. Los pensamientos falsos pero con apariencia de verdad expresados involuntariamente se llaman sofismas. Cuando éstos se utilizan voluntariamente, reciben el nombre de falacias.

    + Como palabra

    Saber discurrir, enhebrar enunciados, párrafos y discursos completos, congruentes e inteligibles.

    Cuidar y ampliar nuestro léxico. Darle su justo valor a las palabras y llamar a las cosas por su nombre, lo que significa que únicamente utilizaremos las palabras cuyo significado conozcamos perfectamente. Para lograr lo anterior es preciso que leamos bastante y por gusto pero también que redactemos con frecuencia, aunque sea nuestro diario personal.

    Asimismo, evitar las incorrecciones del lenguaje (solecismos), la empobrecedora calca de vocablos y expresiones tomados acríticamente del inglés (barbarismos) y los disparates.

    Otra forma de cuidar la semántica consiste en definir el significado de arcaismos: palabras o expresiones actualmente en desuso; o de neologismos: palabras o expresiones nuevas cuyo significado no siempre es conocido por todos. Entre los primeros tenemos los latinismos, como por ejemplo: “ ex professo” y “mutatis mutandis”. Entre los segundos, encontramos múltiples expresiones originadas en las nuevas tecnologías que diariamente se están actualizando.

    Cuidar la sintaxis. Consiste en construir correctamente desde los enunciados bimembres hasta los discursos completos, de tal manera que todos sepan de qué o de quién se está hablando y qué es lo que se afirma o se niega de ese sujeto gramatical.

    Cuidar el estilo académico. Esto no nada del otro mundo, sino escribir en forma directa, con orden, claridad, unidad, concisión y precisión. Respetar la congruencia externa (el género al que pertenece el escrito en cuestión: ensayo, informe, monografía, etc.) así como la congruencia interna (que no haya contradicciones a lo largo del discurso). Evitar las afirmaciones sin respaldo o fundamento y darle el crédito que en justicia le pertenece, a cada autor del que se haya tomado informaciones o ideas.

    Cómo dialogar

    Una vez que los dialogantes se ponen de acuerdo acerca de la fecha, la hora, el lugar y el tema, el que coordina el diálogo (d1) es el mismo que lo inicia mediante una lectura breve, un pequeño relato o formulando una pregunta que provoque la participación. El siguiente dialogante que toma la palabra (d 2), antes de expresar su opinión, lo primero que hace es sintetizar (algunos autores emplean el término verificar) lo que dijo (d 1). Y si éste está de acuerdo con la síntesis o verificación, el diálogo continúa; pero si no está de acuerdo el mismo (d 1) sintetiza o verifica lo que dijo, o espera a que (d 2) lo haga satisfactoriamente. Una vez sintetizado lo que expresó (d 1), es cuando (d 2) interviene expresando su punto de vista, que puede consistir en alguna de estas acciones: ampliar, profundizar, matizar, ejemplificar, rebatir, comentar, aclarar, explicar, demostrar, corregir, distinguir, definir, etc. . El diálogo continúa con un tercer dialogante (d 3) que resume o verifica lo dicho por (d 2) y así sucesivamente.

    El coordinador intervendrá lo menos posible y sólo lo hará para agilizar el intercambio de opiniones, procurando que todos participen, que nadie acapare la palabra, evitando las digresiones innecesarias y manteniendo el clima de cordialidad en todo momento.

    Sin importar el número de participantes, lo verdaderamente importante durante este proceso, es la capacidad de todos para reflexionar en forma conjunta con la mayor objetividad para conservar la integridad del logos, es decir el flujo del razonamiento, la atención concedida a las palabras y las posiciones sometidas a análisis, hasta llegar juntos a la verdad o aproximarse a ella.

    Cuando el diálogo empieza a empantanarse, cuando se aproxima a un callejón sin salida, es necesario hacer algo al respecto, sobre todo el coordinador.

    El Seminario

    SEMINARIO DE ESTUDIOS

    Es un método utilizado tanto en los cursos de formación superior, especialmente a nivel postgrado, como en reuniones, congresos, encuentros programados e instituciones diversas.

    El seminario no exime, por lo contrario, supone el trabajo personal previo, insustituible, el seminario depende de quien presenta el tema y conduce la discusión.

    Su éxito queda, así, condicionado a un individuo y al interés y capacidad de los otros para intervenir oportunamente el debate.

    Tres son las finalidades del seminario:

    1.-TRASMITIR INFORMACIONES:

    De acuerdo con la metodología científica, serán realmente reunidas mediante la investigación individual o la del grupo. La información es significativa a la medida a que los seminarios se destinan a una actualización de los conocimientos o métodos de trabajo

    2.-DISCUTIR INFORMACIONES:

    El dialogo es fecundado como lo prueba la dinámica de grupos. La reflexión se desarrolla, por momentos, cuando se la coloca delante de “estímulos” o exigencias generadas por el intercambio de los espíritus. El debate presenta nuevos aspectos de análisis, alimenta la interpretación y fundamenta la critica de los datos.

    3.-CONCLUSIONES:

    Un seminario, en función de los objetivos que pretende lograr, puede a tres formas de conclusión: De orden metodológico De orden cognoscitivo De orden practico

    Un seminario bien conducido presenta tres fases:

    1.-Exposición del tema o tesis que se va a discutir. La exposición puede estar seguida de un comentario hecho por un participante previamente designado.

    2.-Para garantizar la participación individual, discutir en grupos para la identificación de nuevos problemas, ampliación de informaciones, análisis y juicio de datos, discusión de tesis o, conclusiones, apertura de nuevas perspectivas.

    3.-Conclusión en forma de informe sintético que puede ser sometido a consideración de los participantes o no. Debe designarse el relato previamente. En seminarios de estudios, en la universidad, el profesor omite frecuentemente tal informe, elaborado en su lugar un comentario crítico tanto sobre la exposición como sobre los comentarios e intervenciones del grupo.

    El Estudio De Casos

    El método de estudio de casos y su potencial ético-pedagógico

    Concebimos que un dispositivo de particular relevancia que nos permite integrar estas tres modalidades es el estudio de casos. Este método se ha desarrollado tradicionalmente en los ámbitos de formación del derecho y la medicina. Allí, los casos son historias reales que involucran problemas cuya resolución sirve para ilustrar principios generales y buenas prácticas. Otros contextos donde este método se ha adoptado de manera bastante amplia, incorporándolo como parte de las experiencias curriculares,9 son los de la enseñanza de las ciencias y de la economía y los negocios.

    Una reformulación más sistematizada del método de estudio de casos podemos encontrarla en Problem-Based Learning (PBL) curriculum creado por McMaster? en la Universidad de Canadá. El PBL centra todo el proceso de aprendizaje en un problema mal estructurado. En este contexto el profesor deja su rol tradicional de poseedor y distribuidor del saber para convertirse en un animador del grupo; alguien que pregunta sobre el pensamiento, encamina, prueba y desafía el pensamiento de los estudiantes, ajusta los desafíos, los mantiene involucrados, maneja la dinámica del grupo y mantiene el proceso en movimiento. Los estudiantes se convierten en auténticos agentes de su aprendizaje, de ser oyentes pasivos pasan a ser sujetos activos que resuelven problemas, toman decisiones y construyen significados. De acuerdo al IMSA's CPBL (Center for Problem-Based Learning de la Academia de Matemática y Ciencia de Illinois)10 el PBL:

    a. Promueve la motivación ya que hace que los estudiantes se sientan más comprometidos con su aprendizaje. b. Es relevante y en su debido contexto permite responder a la pregunta “¿Por qué debo/necesito aprender esto?”. c. Provee un escenario para un aprendizaje autónomo, crítico y creativo al evitar la pregunta “¿Cuál es la respuesta correcta que el profesor espera de mí?”. d. Promueve la metacognición y el aprendizaje autorregulado al requerir que los estudiantes generen sus propias estrategias para definir el problema, recolectar información, analizar los datos, construir y comprobar hipótesis, comparar y compartir estas estrategias con sus padres y con el tutor. e. Compromete a los estudiantes en el aprendizaje de información de una manera similar a los modos que recuperará y utilizará en situaciones futuras y evalúa el aprendizaje para demostrar la comprensión y no solamente la adquisición. El PBL no plantea casos con finales cerrados sobre la base de respuestas correctas como los métodos más tradicionales empleados por la medicina, el derecho y las ciencias exactas. Esto, aun en campos donde parece existir respuestas predeterminadas y fijas, no sería siempre deseable. Por el contrario, podría limitar el potencial del instrumento debido a que más allá de las cuestiones científico-técnicas los casos involucran a personas con sentimientos y valores. Consideren, por ejemplo, un caso que involucre a una madre tratando de decidir si exponer a su hijo en un programa experimental para curar enfermedades genéticas como la distrofia muscular. Los finales abiertos pueden dejar lugar para considerar también las cuestiones de tipo instrumental y estratégico, cuestiones que involucren otro tipo de racionalidad, lo que Habermas llamaría “racionalidad comunicativa”.

    La ética aplicada nos proporciona un escenario singular para el estudio de casos desde esa doble dimensión de la racionalidad, la instrumental y la comunicativa, al proporcionar un ámbito para la reflexión transdisciplinar dirigida a la resolución de los conflictos generados por la altísima complejidad de la realidad contemporánea. En el marco de la ética aplicada, el de la bioética es un campo donde el estudio de casos se ha instalado con particular fuerza, convirtiéndose en un enfoque paradigmático para trabajar en este terreno. Sin duda, la bioética ha desarrollado una práctica inspirada en dos de las disciplinas que la componen: la medicina y el derecho, con lo que ha enriquecido y reinterpretado su articulación gracias a la incorporación de conocimientos de la ética normativa. A partir de esta experiencia, empiezan a perfilarse otras áreas que se apoyan en el enfoque ético-problematizador de las ciencias de la bioética para el desarrollo de programas de formación y de investigación, entre los que pueden mencionarse el de la ética empresarial, el desarrollo sostenible, la ecología, la política, etc. En función de estas consideraciones, el estudio de casos se nos presenta como una alternativa altamente propicia para introducir la problemática ética en el espacio de formación profesional, al mismo tiempo que se revela como una herramienta de intervención ético-pedagógica válida para los aprendizajes morales que deberían promoverse en la universidad.

    Por un lado, la metodología del estudio de casos ofrece un espacio de reflexión deliberativa que incluye necesariamente los conocimientos científicos específicos de las más diversas disciplinas que convergen en el obrar humano, las que inter y transdisciplinariamente contribuyen en una primera aplicación a la reflexión moral, concreta y singular del caso considerado, teniendo presente la participación de modo directo o indirecto de todos los involucrados y todos los afectados por las decisiones que se aconsejen tomar. En un segundo nivel, obliga a los participantes a considerar las diversas posiciones de intereses, valores y preferencias y la revisión crítica de las normas y su necesaria fundamentación desde el punto de vista ético, para que las acciones recomendadas puedan ser justificadas racionalmente. Al mismo tiempo, la ejercitación con la responsable participación en la toma de decisiones se convierte en una actitud transferible a otras situaciones de la vida que se presenten como conflictivas en términos morales, tanto personal como socialmente.

    Por otro lado, nuestro análisis y aplicación del estudio de casos nos permite postularlo como un dispositivo que garantiza la legitimidad de la intervención en educación moral en la formación de los profesionales al plantear un diseño curricular y didáctico con fuerte apoyo en lo procedimental. En términos ético-pedagógicos se destacan las siguientes virtudes:

    • La posibilidad de ser transferido y aplicado con ligeras adaptaciones a cualquier otro ámbito de educación superior. • El corrimiento del eje pedagógico de la enseñanza al aprendizaje que permite atender a los principios fundamentales del constructivismo. • Conlleva una revaloración de los roles de los aprendices que contribuye a compensar la asimetría constitutiva de las relaciones pedagógicas. En los ámbitos universitarios esta asimetría suele reafirmarse a partir de una lógica de poder basada en la posesión del saber y en el modo de distribución de dicho saber, en las clases meramente expositivas o “magistrales”, en la elaboración de apuntes como único material de cátedra, etc. • Los procedimientos empleados recuperan una concepción discursiva de la pedagogía que asume que el saber es construido en la acción cooperativa y conjunta de profesores y alumnos, y de los alumnos entre sí considerados todos como interlocutores válidos en un proceso colectivo de formación y autoformación.

    El método de estudio de casos éticos que hemos desarrollado involucra tres etapas: la de construcción, la de la discusión y análisis y la del intento de resolución del caso. Estas tres instancias nos han permitido integrar las estrategias y procedimientos más importantes de la educación moral, tales como: los ejercicios narrativos para el desarrollo de la empatía y la perspectiva social, el diagnóstico de situación para la comprensión crítica, la discusión de dilemas para el razonamiento moral, el análisis ético-filosófico para el discurso argumentativo, y los procesos de desarrollo de competencias transversales como la capacidad de diálogo, las actitudes de cooperación, el razonamiento intersubjetivo, etc.

    De esta manera, la educación moral, la formación ética filosófica y la reflexión ética aplicada quedan integradas en un dispositivo que garantiza condiciones de legitimidad, adecuación y significatividad de tales intervenciones en el contexto particular de la formación universitaria.

    Análisis De Dilemas

    ¿QUÉ SON LOS DILEMAS MORALES?

    Un dilema moral es una narración breve, a modo de historia, en la que se plantea una situación posible en el

    ámbito de la realidad pero conflictiva a nivel moral, y

    se solicita de los oyentes o bien una solución razonada del conflicto o un análisis de la solución elegida por el sujeto protagonista de la historia. Por regla general la situación se presenta como una elección disyuntiva: el sujeto protagonista se encuentra ante una situación decisiva ante la cual sólo existen dos, y nada más que dos, opciónes (A) ó (B), siendo ambas soluciones igualmente factibles y defendibles. El individuo se encuentra, pues, ante una verdadera e inevitable situación conflictiva.

    Clases de dilemas

    Dilemas morales hipotéticos: en ellos se plantean problemas abstractos, generales, que a veces son de difícil ubicación en la realidad, pero que los que los analizan reconocen que son siempre posibles en determinadas ocasiones de la vida real. Se suelen obtener de la literatura, de los medios de comunicación o de la propia imaginación de quien los elabora. Las situaciones y los personajes generalmente están alejados del mundo real de los sujetos a los que se les proponen, pero o bien se parecen en algo a otras situaciones vividas o conocidas por el sujeto, o bien algún miembro de su entorno social o familiar es susceptible de reflejarse en la narración. Este tipo de dilemas presentan menos interés para el alumno al faltarles la riqueza y la variedad de la propia experiencia, pero pueden favorecer el razonamiento como habilidad discursiva.

    Dilemas morales reales: Plantean situaciones conflictivas sacados de la vida diaria y de sus problemas. Se basan en hechos reales, cercanos en el tiempo o en el espacio a los sujetos y suelen extraerse de los distintos medios de comunicación, de situaciones o sucesos históricos, de situaciones o vivencias personales, etc. (problemas de libertad, sexo, conciencia personal…). Este tipo de dilemas son más motivadores y facilitan la implicación de los sujetos participantes que, de una u otra manera, ven reflejadas en ellos situaciones más o menos cercanas.