Metafísisca

Filosofía. Teología o teodicea. Ontología. Aristóteles. Movimiento. Tomás de Aquino. Descartes. Kant. Hume. Marx

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
publicidad

TEMA 4. METAFÍSICA.

METAFÍSICA.

Esta ciencia estudia lo que está más allá de la física. Las palabras que forman este término son: meta (más allá) y física (algo que es palpable, constatable). Por ello la metafísica estudia lo que está más allá de lo palpable y constatable en nuestra realidad. La metafísica estudia toda la realidad, no parcela su objeto de estudio. Este término lo acuñó Andrónico de Rodas. Aristóteles es considerado el primer autor de la metafísica.

La metafísica tiene dos aspectos, o matices:

  1. Teología o teodicea: Es la ciencia de Dios, el saber acerca de Dios.

  2. Ontología: Es la ciencia del ente en cuanto ente (Definición de Aristóteles). Es el tratado o el estudio de los seres.

Antes de que se acuñara el concepto de metafísica ya se planteaban cuestiones metafísicas. Por ejemplo Platón, con su teoría de la existencia de dos mundos, ya intenta explicar el mundo real a partir de algo que no pertenece a éste, que no se ve.

ARISTÓTELES.

Aristóteles intenta explicar por qué los seres son, qué son los seres, el ser en cuanto ser. El ser puede definirse de varias formas:

  • Ser: Tiene un significado análogo, ni unívoco, ni equívoco. Todos los seres comparten el ser, pero el ser no siempre tiene el mismo significado. Las formas de definir un ser son las categorías, según Aristóteles. Todo lo que podemos decir de un ser están recogidas en ellas. Se pueden decir hasta 10 cosas de un ser: las 10 categorías:

  1. Todos los seres son sustancias: Esto significa dos cosas para Aristóteles: subsistere (que existe en sí y no en otra cosa) y substare (que está por debajo de los accidentes).

  2. Accidentes: Son las modificaciones o alteraciones que se dan en una sustancia. No son independientes, se han de dar siempre en algo, no se dan por sí mismos, en este caso necesitan de la sustancia para existir.

  • Cantidad

  • Cualidad

  • Relación

  • Posición

  • Tiempo

  • Lugar

  • Acción

  • Pasión

  • Hábito

Todo esto sirve de explicación de un ser. Una de estas categorías tiene primacía sobre las demás: la sustancia.

  • Sustancia: Una sustancia es un compuesto de materia y forma. No podemos deducir esto a simple vista si no que es nuestro intelecto el que nos lleva a este razonamiento. La forma es la parte más importante y no está fuera de los seres, sino dentro de ellas. Esta es la diferencia fundamental con Platón, ya que para él la forma está fuera de los seres. La materia y la forma son co principios, no se pueden dar la una sin la otra. Sólo nuestro entendimiento es capaz de separarlas ya que no se dan separadas, sólo unidas.

  • Materia primera: Es algo indeterminado, es pura potencia (tiene capacidad para hacer y soportar, para llegar a ser algo), es posibilidad. No es nada concreto hasta que no se le añade la forma. Es el principio de individuación.

  • Forma: Es el universal, la idea platónica pero dentro de las cosas. Nos da la esencia, que es lo que hace que algo sea lo que es y no otra cosa, y por tanto es acto, la realización plena de algo, cuando está conseguido, realizado; frente a la potencia que representa la materia.

El ente se forma por materia y forma, así como de sus accidentes. No es necesario que todas las sustancias tengan 9 accidentes, pero pueden llegar a tenerlos.

Ejemplo:“mesa” Es un compuesto de materia segunda (ya que a su vez es una sustancia, o un compuesto de materia y forma) y forma.

La materia primera es incognoscible e indeterminada y forma junto con la forma las sustancias más simples de las que se componen todos los seres: fuego, aire, tierra y agua. Todo está formado por una mezcla de sustancias. La forma también se llama forma sustancial y así se diferencia de los accidentes, o de la sustancia accidental. El compuesto de materia primera y forma (o sustancia segunda) forma la sustancia primera. Y luego se le añaden a ésta los accidentes, que todo ser posee. Aristóteles llama a la sustancia primera, materia segunda, porque tiene un valor mayor que la materia.

MATERIA PRIMERA + FORMA SUSTANCIAL (SUSTANCIA SEGUNDA)= SUSTANCIA PRIMERA (MATERIA SEGUNDA) luego + ACCIDENTES (SUSTANCIA ACCIDENTAL).

MOVIMIENTO

Este análisis del ser es estático, pero los seres se encuentran en movimiento, por lo que Aristóteles se propone explicar cómo se mueven los seres, para poder explicarlos en su totalidad. Para él, el mundo se compone de sustancias en continuo movimiento.

  • No ser absoluto: Ni es ni se podría llegar a ser, no se puede ser algo que no esté inscrito en nuestra esencia humana. Ejemplo: Una persona nunca podrá ser perro.

  • No ser relativo: Se puede ser algo que esté inscrito en la esencia. Ejemplo: Una persona sí puede llegar a ser pianista. El no ser relativo se considera potencia o ser en potencia.

  • Privación: Un ser no es algo, pero puede llegar a ser algo que esté escrito en su esencia y dejar de estar privado (algo que no se tiene, pero que se puede llegar a tener).

El paso del no ser relativo al ser es en lo que consiste el movimiento.

El ser es acto o ser en acto.

Al tratar el movimiento, está implicada la física, una prueba más de que la metafísica lo estudia todo. El movimiento según Aristóteles es

  • El paso de la potencia al acto. Algo se mueve porque está constituido por materia (potencia) y forma (acto).

  • Continuo sucederse de las formas (o sustanciales o accidentales) sobre la materia. Todos los movimientos se realizan con vistas a un fin.

  • Acto de un ser en potencia en tanto que está en potencia.

La explicación física del primer motor es la siguiente:

Todo lo que se mueve es movido por otro, todo móvil necesita un motor que lo mueva. Pero para poder explicar el movimiento debemos encontrar un motor inmóvil: el primer motor. El primer motor es la causa eficiente que promueve los cambios, que inicia el movimiento, pero que no se mueve. La teoría aristotélica ha tenido vigencia durante 20 siglos, hasta el tiempo de Galileo, es decir desde el siglo IV hasta el XV. Aún así la física aristotélica es incompatible con la física moderna.

Ejemplo:Un arquero lanza una flecha con su arco y la empuja, moviéndola, pero cuando ya no la toca se forma un remolino de aire entre la flecha y el aire que la impulsa para que siga avanzando y al final cae al suelo porque está en su esencia ir a la tierra, ya que es un objeto pesado.

La explicación metafísica del primer motor es la siguiente:

El primer motor se entiende como acto puro o causa final del movimiento (es un fin). El primer motor carece de materia (potencia), es todo forma (acto) y reúne todas las perfecciones. Todos los seres naturales tienen a ser acto, a actualizar todas sus potencias, a su realización. Toda la naturaleza en general tiende a ser acto. El primer motor se puede interpretar como Dios.

Cabe distinguir dos metafísicas:

  • Metafísicas materialistas: Buscan el fundamento de la realidad en algo tangible, en elementos que forman parte de la naturaleza, visibles empíricamente. Ejemplo: Karl Marx.

  • Metafísicas espiritualistas: Para explicar la realidad recurren a elementos supra empíricos, o aquellos que no se ven en la realidad o que forman parte de la mente (percepciones). Ejemplo: Descartes, Kant, Hume, Santo Tomás de Aquino.

En este sentido Aristóteles es espiritualista porque no podemos ver a simple vista lo que sirve de explicación de la realidad (compuesto de materia y forma). Pero por otro lado Aristóteles es materialista porque lo que sirve de explicación de los seres está en éstos y no fuera de ellos.

SANTO TOMÁS DE AQUINO.

La metafísica de Santo Tomás de Aquino es, al contrario que los griegos, creacionista: el mundo no ha existido siempre, si no que se inició con su creación por Dios. Por tanto el tema fundamental de su metafísica es la existencia de Dios: la verdad revelada. Lo que podemos llegar a conocer de Dios es el preambula fidei (preámbulo de la fe) que es diferente del articula fidei (artículos de la fe). Los artículos de la fe son aquellos dogmas que han sido revelados por Dios a aquellas personas que han recibido de él su gracia divina. Ejemplo: Dogma de la trinidad. Los preambula fidei pueden ser conocidos mediante un método racional.

Sobre la existencia de Dios Santo Tomás de Aquino plantea tres aspectos:

1. Necesidad de demostrar su existencia, ya que como no es evidente, hay personas ateas.

2. Cómo esa demostración no es a priori.

En los razonamientos sobre Dios no se parte de la causa (la idea de Dios) hacia los efectos porque la idea de Dios no se encuentra en la experiencia y no es visible por los sentidos. Como el punto de partido del conocimiento humano es la experiencia empírica se parte de los efectos de Dios. Santo Tomás critica el argumento de San Anselmo de Canterbury (que es a priori) y que consiste en que todos los hombres, incluso en insensato que niega a Dios, entienden bajo el concepto de Dios, un ser mayor que el cual no cabe pensarse otro (que reúne en sí todas las perfecciones) Conclusión: Dios existe en la mente. Como cualquier idea que yo tenga en mi mente (por ejemplo una mesa) puede existir en mi mente y fuera de ella, cualquier idea puede ser mejor y más perfecta que Dios, que solo existe en mi mente, por lo que se llega a la conclusión de que como Dios es el ser más perfecto, ha de existir también fuera de mi mente. De lo contrario incurriríamos en una contradicción. Dios tiene existencia mental y nacemos con la idea de Dios, de que es el ser más perfecto, y como ha de ser perfecto, ha de tener existencia supra mental y real. San Anselmo pertenece a la tradición filosófica platónica (ideas innatas, dos mundos) y Santo Tomás pertenece a la aristotélica (un mundo), pero ambos son cristianos, por lo que comparten los conceptos relacionados con la religión.

Más tarde Gaunilon criticó a Santo Tomás diciendo que no todo lo que esté en mi mente tiene necesariamente que existir. También dijo que no todos los hombres entienden bajo el concepto de Dios, un ser de suma perfección, y puso el ejemplo de que en algunas culturas existen dioses materiales, lo que implica cierta imperfección. Kant también le critica diciendo que la existencia no es una perfección de la esencia, ya que la existencia de algo no conlleva que este sea más perfecto, por eso la existencia no implica una perfección de la esencia de Dios.

3. Cómo esa demostración es a posteriori.

La conclusión de Santo Tomás es que cualquier demostración sobre Dios debe ser a posteriori, partiendo de los efectos de Dios (que son experiencias empíricas) a la causa de Dios (que son los conceptos). En esto se basan sus cinco vías de demostración de Dios:

  1. Vía del movimiento.

El movimiento es un hecho de experiencia (punto de partida, empírico). Todo lo que se mueve es movido por otro (principio de causalidad), por lo tanto hay causas que promueven el movimiento (causas eficientes), motores, pero como no podemos llegar hasta el infinito se deduce que Dios es el primer motor.

  1. Vía de la subordinación de causas eficientes.

Dentro de las causas eficientes (aquellas que promueven cambios) se necesita una que no sea causada, pero que cause.

  1. Vía de la contingencia.

Algo contingente es algo que es, pero que podría no ser. Los seres contingentes dependen de un ser necesario. Dios es el único ser en el que esencia y existencia es lo mismo, porque la existencia está comprendida en su esencia. Dios es necesario, por eso pensar en su esencia es pensar en su existencia. Nosotros tenemos la existencia porque alguien nos la da, por lo que no está en nuestra esencia.

  1. Vía de los grados de perfección.

En el universo tomista existe una jerarquía de seres que va desde los peores a los mejores, según el grado de composición. Cuanta mayor composición tengan menor perfección poseen. En la cúspide de esta pirámide se encuentra Dios, porque es acto puro, sin materia, esencia con existencia, forma pura.

  1. Vía del orden.

Esta vía parte del hecho de que en la naturaleza existe un orden, que ha sido establecido por un ser superior.

En cada una de estas vías se llega a Dios (según los tomistas) con un determinado atributo (según Santo Tomás). Ninguna de estas vías es original de Santo Tomás: la primera procede de Aristóteles, la segunda y la tercera de Avicena, la cuarta es neoplatónica y la quinta de San Juan Clamascemo. La teoría del conocimiento de Aristóteles y la de Santo Tomás de Aquino son iguales, ambas se basan en los sentidos, la imaginación, la memoria y el intelecto. Todas estas vías tienen la misma estructura, en la vía de la subordinación de las causas eficientes la estructura se presenta de forma explícita y en las demás se presenta de forma implícita. La estructura de las vías es la siguiente:

  1. Punto de partida. Es un hecho tomado de la experiencia sensible.

  2. Aplicación sistemática del principio de causalidad ontológica. Todos los hechos que se describen son efectos, son causados, por lo que existe una conexión entre el efecto y la causa, habiendo cierta semejanza entre ellos. Esto se debe a que el efecto depende de la causa y por tanto el ser del efecto comparte algo con el ser de la causa.

  3. Imposibilidad de aplicar indefinidamente este principio (causalidad ontológica). No puedo llegar hasta el infinito mediante este método por lo que necesito llegar a una causa que no haya sido causada.

  4. Punto de llegada. Existencia de Dios. Santo Tomás no dice propiamente que exista Dios, esto fue añadido por los tomistas (seguidores de Santo Tomás de Aquino).

Las críticas que recibió esta teoría fueron las siguientes:

  • Kant: Todos los argumentos tienen implícito un argumento común: el argumento ontológico.

  • Descartes: Toma como punto de partida los sentidos, que no son fiables.

  • Empiristas: No es cierto que la causa done parte de su ser a su efecto, pues hay una sucesión en el tiempo de la causa y el efecto, pero no hay conexión entre ellos.

Todos estos que criticaron la teoría de la existencia de Dios de Santo Tomás anulan el valor de sus vías porque el principio de causalidad no es ontológico (que la causa done parte del ser) sino que es homológico, la causa precede al efecto.

Santo Tomás dice que podemos demostrar la existencia de Dios de manera racional, pero no podemos descubrir su esencia, su naturaleza, porque estamos limitados, pero sí podemos hacernos una idea ya que nos parecemos en algo a él, debido a que la causa produce efectos parecidos a ella. Podemos hacerlo mediante la vía de la analogía, que está dentro del principio de causalidad. Ésta consiste en los siguientes pasos:

1. Negación: A Dios le negamos todas las cualidades negativas de los hombres.

2. Afirmación: A dios le afirmamos todas las cualidades positivas del hombre y las elevamos a un grado superlativo (eminencia).

3. Lo más importante de los atributos de Dios es el atributo de aseidad, Dios es eterno, inmutable, perfecto, ya que es por sí mismo, es per sey los demás somos per alio.

Toda la metafísica de Aristóteles es igual a la de Santo Tomás (entre otras cosas el principio de materia y forma), sólo se diferencian en que para Aristóteles todo es eterno (esencia es lo mismo que existencia) y para Santo Tomás los seres han sido creados (la esencia no es igual a existencia). En el universo tomista el ser es ser por sí mismo y los seres son por otro (por Dios).

DESCARTES.

Descartes toma como punto de partida el desconcierto que le produce la situación intelectual que le ha tocado vivir, todo debido a la falta de método en las ciencias. Para solucionarlo quiere crear un sistema llamado mathesis universalis, las matemáticas como base racional de todas las ciencias, de manera unitaria. El recorrido de la filosofía cartesiana es primero la Duda, después el Yo, luego Diosy por último el Mundo. Las tres últimas se consideran ideas innatas, y son las que él considera como las tres ramas de la metafísica.

La realidad queda sin justificación si sólo nos quedáramos con el yo, por eso se recurre a Dios, para demostrar que existe algo más fuera de nosotros mismos. Dios se convierte en el segundo criterio de certeza. Descartes analiza sus ideas (que son todas iguales en cuanto a contenidos mentales) para demostrar la existencia de Dios, y encuentra entre todas ellas una especial: la idea de Dios, la idea de perfección. Él no ha creado esta idea, porque es imperfecto, y tampoco ha podido venir de fuera porque sólo tenemos conciencia de lo que tenemos en nuestra mente (pensamientos) y no sabemos lo que hay fuera, luego esa idea está en mí porque alguien la ha puesto en mi ser (Dios). Yo no he podido crearla porque soy imperfecto, porque dudo. Ahora, recuperamos la realidad que perdimos con la duda, porque Dios es la garantía de que todas las ideas que se me presentan como claras y distintas son ciertas. El mundo real existe, por eso la metafísica cartesiana es una metafísica espiritualista, porque necesita recurrir a Dios como último recurso y es éste el que le sirve de fundamento.

La realidad cartesiana es sustancial, hay tres sustancias distintas (Yo, res cogitans, Dios, res cogitans infinita, y mundo, res extensa), que no necesitan de las otras para existir. En un principio sólo Dios sería considerado como sustancia (que es independientemente de las otras dos), pero después Descarte añade a las otras dos porque son sustancias independientes, no necesitan la una de la otra para existir, sólo dependen de Dios. El mundo corpóreo y la mente son sustancias distintas, no dependen la una de la otra. A partir de estas tres ideas, se deducen todas las demás ciencias, por lo que actúan a modo de axiomas matemáticos: fundamentales y explicativos de la realidad. Descartes, como racionalista, cree que puede absorber y conocer todo ilimitadamente mediante el conocimiento racional.

Descartes utiliza su racionalidad para explicar la realidad, ya que utiliza su contenido de la conciencia para llegar a la idea de Dios. Dios es el recurso por el que explicamos la realidad, y por tanto la garantía de certeza, porque Dios, que me ha creado, no puede hacer que yo me equivoque. Dios garantiza la objetividad de las ideas innatas, o derivadas de ellas (claras y distintas, verdaderas racionalmente). Cuando se afirma que Dios es sumamente veraz desparece la idea del genio maligno. Cada vez que yo pienso en algo claro y distinto Dios garantiza su objetividad, que existe en el mundo real.

KANT.

A Kant le preocupa que la metafísica no haya llegado a ser considerada como ciencia. El quiere descubrir el estatus de la metafísica, a la que siempre se recurrirá ya que siempre nos preguntaremos cuestiones metafísicas. Las cuestiones que se plantea con respecto a la metafísica son: ¿Dónde se ubica? ¿Es una ciencia? ¿Si no lo es, dónde se ubicaría?

Para resolver todas estas cuestiones, hay que definir qué es una ciencia. Una ciencia tienen que ser un saber universal, necesario y progresivo. Lo universal y necesario nos lo aportan las estructuras a priori puras que están en el sujeto y lo progresivo nos lo aporta la experiencia. Sin experiencia no hay ciencia, pero sólo con ella tampoco, ya que no me da universalidad, sólo me da probabilidad y creencia. Por lo tanto la ciencia es una síntesis de empirismo (experiencia) y racionalismo (al margen de la experiencia, a priori).

La conclusión es que la metafísica se construye a base de conocimientos a priori puros, pero no cuenta con la experiencia, no es progresiva, no es ciencia. Por esto hay tantas incongruencias en la historia de la metafísica. Como no es una ciencia Kant justifica la metafísica a partir del ámbito moral, de la racionalidad práctica, porque las ideas de la razón son pensadas y no conocidas, con pensarlas no es suficiente, porque el campo de la acción es un campo más amplio. Las ideas de la metafísica son necesarias para poder explicar el mundo de la moral. Sólo si pensamos (no hace falta que lo conozcamos, sólo que lo creamos, que lo pensemos) que somos libres, inmortales y creemos en Dios somos capaces de actuar moralmente. El recurso a Dios es inevitable porque justifica la libertad y la inmortalidad del alma.

Nosotros estamos limitados por el conocimiento fenoménico, por tanto la metafísica no es ciencia, porque las ideas que representa no cuentan con la experiencia. La metafísica se trata desde otro ámbito: el moral (racionalidad práctica). El hombre siempre recurre a la metafísica porque nunca puede obviar sus cuestiones. Los tres principios de la razón (libertad, vida eterna, premio o existencia de Dios) son postulados de la razón práctica y con creer en ellos la moralidad existirá, y la metafísica también, ya que la moralidad se ve justificada por la metafísica (que es una creencia racional). Los objetos que representa la razón no nos son conocidos, son ideas pensadas.

HUME.

Hume se opone a la metafísica tradicional, pero propone cuestiones metafísicas. Lo que explica las cosas es el conocimiento de nuestra conciencia, las percepciones. A través de ellas obtenemos un conocimiento fenoménico de la realidad. Para Descartes, que era racionalista, todo el conocimiento se puede atrapar, para Hume, que era empirista, lo que esté detrás de las percepciones no se puede conocer. Sólo conocemos la realidad fenoménica.

Cuando se habla de un Dios trascendente y providente o de un mundo, o de una sustancia, de ideas innatas, de una realidad cognoscible, él dice que no los ve, que no los conoce, que si existieran tendrían que tener una serie de propiedades físicas (color, sabor, textura, etc.) que, por ejemplo, la sustancia no posee. Como conozco a base de impresiones y sensaciones que me producen ideas y percepciones (que es lo único que puedo conocer), mi conocimiento es un conocimiento fenoménico, pero no puedo saber de donde provienen estas sensaciones, no puedo conocer cómo es la realidad. Lo único que tengo es una colección de impresiones que un por costumbre o hábito, ya que esta unión no existe en las cosas.

La crítica que hace Hume al principio de causalidad viene representada por el ejemplo de la bola de billar:

Cuando empujamos una bola A en una mesa de billar hacia otra bola B, infiero un movimiento posterior en la bola B. Esta inferencia es causal, no es necesaria, es el sujeto el que deduce esa inferencia por costumbre, hábito, memoria o imaginación, no existe ninguna necesidad. Si hubiese un hombre que no tuviese una experiencia previa de esta situación no provocaría esta inferencia en la bola B.

MARX.

Marx desprecia la concepción tradicional de la metafísica, porque no se interesa en lo que hay que hacer con la realidad conocida, no se interesa en transformarla. La misión de la filosofía es interpretar y transformar la realidad.

La metafísica de Marx es materialista porque se limita a la materia, aquella a la que el hombre ha de enfrentarse, a la realidad fáctica. Marx no recurre a ninguna entidad superior, ningún espíritu, ni alma, él es ateo. Hay que tener en cuenta el momento histórico que vive Marx: la Revolución Industrial y los problemas que ésta acarrea. El hombre se desarrolla a partir del trabajo, de su actividad. Éste es la esencia del hombre ya que desarrolla su ser, el trabajo para Marx tiene mucho valor. Debemos conocer la situación real, comprenderla, y saber cómo cambiarla. En la sociedad existen varias clases sociales. Para que un grupo social se convierta en clase social necesita tener conciencia de serlo. Existen dos clases sociales. Para Marx la base explicativa de todo debe pasar por la experiencia materialista: las relaciones que establece el hombre con otros hombres y con la naturaleza para cubrir las necesidades que éste tiene.

La metafísica marxista es materialista porque para él, todo es materia. Ese modelo lo aplica a la historia, por eso se le llama materialismo histórico. Para Marx las condiciones materiales se refieren a las relaciones que el ser establece con la naturaleza para sobrevivir y a las relaciones entre seres humanos, para socializarnos.

Marx analiza cuales han sido las condiciones materiales a lo largo de la historia, con el fin de explicar y transformar el momento que él vive (la Revolución Industrial). Para Marx, la filosofía tiene que interpretar y explicar la realidad, así como cambiarla, porque ésta no es ni correcta, ni verdadera, es una explotación del hombre por el hombre. La historia es el sucederse de distintos modos de producción. El ser humano necesita modificar la materia y para ello utiliza la fuerza del trabajo, por eso, el trabajo es lo que el hombre es, parte de lo que una persona es, se plasma en lo que trabaja. A lo largo de la historia se han ido dando diferentes modos de producción, a saber: el asiático, el esclavista y servidumbre o feudal, y el capitalista. Para saber qué es un modo de producción hay que conocer sus componentes. Los modos de producción se componen de dos cosas: las fuerzas productivas (la manera que tenemos de producir, medios de producción) y las relaciones sociales de producción. En todo proceso de trabajo intervienen las materias primas, maquinaria, obreros, técnicas, etc. pero en todo proceso de traducción estas materias primas generan más relaciones sociales, es decir, grupos sociales. Unas personas son medios de producción, otras no, cada grupo aporta diferentes cosas, por eso se forman grupos.

En todas las épocas se han dado distintos modos de producción y eso es realmente lo que define a la sociedad. La historia va cambiando, se cambian los modos de producción porque surgen antagonismos: una clase social entra en conflicto con otra porque los intereses no son los mismos.

Las fuerzas productivas tienen una evolución constante, pero las relaciones sociales no cambian, sino que son más lentas cuando las materias primas cambian y en las relaciones sociales no se produce un conflicto o enfrentamiento entre las diferentes clases. Los obreros cambian y también las materias o técnicas. Todo tiene explicación a partir de una base económica porque todo tiene implicación.

Por eso todas las representaciones que se hacen de la realidad (ideologías) no son sino manifestaciones de todo aquello que hay en la base económica, en la infraestructura. La base material es lo que sirve para explicar todo lo que concierne al hombre. Lo que tengo y soy, depende del modo de producción de un momento dado. La filosofía para Marx no es teórica, es práctica, esto es, que permite cambiar el mundo, por eso desecha las filosofías anteriores.

Esta es la base de Marx (que la base económica lo explica todo): todo lo que ocurre y hay lo traslada a su época. La revolución Industrial y el capitalismo. Él analiza el modo o manera de producción en el sistema capitalista, en las relaciones de producción. En el sistema capitalista existen dos clases sociales: la clase proletaria que no es dueña de los medios de producción y los capitalistas. Él lo llama clase social para distinguirlo de grupo social, que también existen (subproletariado y nobleza). Una clase es algo que tiene unión, la conciencia de pertenencia a esa clase. El concepto de clase implica que debe de haber un tipo de representación (partidos políticos) que defienden los intereses de sus miembros. Estas dos clases sociales están enfrentadas, los proletarios son explotados, son de los que se aprovechan los explotadores, los capitalistas. En el sistema capitalista cada trabajador recibe un salario, pero como el empresario tiene que recibir beneficios ese salario que el obrero recibe no se corresponde con todo lo que trabaja, no le entrega todo lo que le corresponde en proporción a su trabajo. El trabajador genera más de lo que recibe de su trabajo y por eso se genera una plusvalía (el beneficio que el empresario obtiene). El obrero recibe un salario, pero el salario más la plusvalía es el trabajo. Como no recibe lo que merece, parte de la esencia (el trabajo) del obrero no remite sobre él. Cuando el obrero trabaja y no recibe lo justo, se enajena, parte de su ser pasa al ser de otro y se produce la alienación o enajenación: pasa al ser de otra persona distinta (pierde parte de su ser).

Por esto en el sistema capitalista, que se rige por la oferta y la demanda, el capitalista cuando quiere obtener beneficios en el mercado, rebaja los precios, por lo que el proletariado está cada vez más empobrecido, más deshumanizado. El problema del feudo es la propiedad privada de los medios de producción. Lo que Marx postula es la desaparición de la propiedad privada y de las clases sociales. Así se eliminaría la plusvalía y la comercialización con el trabajo, por lo que todo lo que producimos, nuestro trabajo, remitiría sobre nuestro propio ser. La propuesta marxista pretende ser de intención científica, ya que realizó el mejor análisis del capitalismo.

La metafísica materialista indica que la filosofía, la religión, la ideología, etc. no sirven más que para fundamentar o posicionar la clase que representan.

Página

de