Mester de Clerecía

Literatura castellana de la Edad Media. Poesía española medieval. Clérigos literatos. Obras epigonales

  • Enviado por: Juan Fran
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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Se llama Mester de Clerecía a la literatura medieval compuesta por clérigos, es decir, hombres instruidos y no necesariamente sacerdotes (podían ser nobles, como Pero López de Ayala, judíos, como Sem Tob, o musulmanes, como el anónimo autor del Poema de Yusuf) que poseían unos conocimientos superiores a los del trivium o triviales, la enseñanza elemental de la época. Estos clérigos habían cursado en cambio los altos estudios de entonces, la educación superior derivada del quadrivium, de donde viene la expresión cuaderna vía, que sirvió para denominar su estrofa característica, el tetrástrofo monorrimo.

Los tres mesteres

Mester viene del latín ministerium, (oficio); la Edad Media, rigurosamente jerarquizada en tres estamentos o estados, plebe, clero y nobleza, se vio representada en el ámbito literario por tres mesteres que emanaban de esos sectores de la sociedad, laboratores o trabajadores siervos y vasallos del señor, oratores o clérigos y defensores o militares. El mester de juglaría era el más popular, aunque no tanto que sus autores no hubieran recibido una formación bastante superior a la normal: la verdadera literatura tradicional del pueblo iletrado y analfabeto era entonces oral y principalmente lírica, mientras que los juglares divulgaban poemas narrativos compuestos por gente letrada, verdaderos autores de cantares de gesta, destinando este producto a un público muy vario y poco escogido en las plazas de los pueblos o de los castillos, con un estilo de verso anisosilábico de rima asonante, con habitual esticomitia y una retórica sencilla, de forma semirrepresentada; el mester de clerecía se engendró por el contrario en ámbitos escolásticos y religiosos más cultos y utilizaba un vocabulario amplio, preñado de cultismos y colores retóricos, estrofismo y no tiradas, verso isosilábico y regular y una rima más exigente, la consonante, con temas no guerreros sino religiosos y morales y una conciencia clara de querer hacer "otra cosa" que los juglares; el mester de cortesía, menos articulado que los otros, nació, por el contrario, en el seno de la Corte, en las chancillerías regias, y utilizó siempre la forma de la prosa para ámbitos legales y cortesanos, con la intención educativa de formar nobles y políticos que pudiesen prosperar en las difíciles condiciones de la revuelta Edad Media española; a esta intención responden las numerosas compilaciones de cuentos, las obras históricas y los diversos escritos de Don Juan Manuel.

El mester de clerecía, sin embargo, es una denominación que posee dos sentidos, uno restringido y más homogéneo y otro amplio más heterogéneo. En sentido restringido, señala sólo a un grupo de obras de características muy definidas que siguen la estela del Libro de Aleixandre: el Libro de Apolonio y las hagiografías de Gonzalo de Berceo, solamente. En sentido más lato, tiene que ver con todas las derivaciones ulteriores que adaptaron este modelo a otras condiciones sociales y mentalidades: el Libro de Buen Amor, el Rimado de Palacio, el Poema de Fernán González, los Proverbios morales, el Poema de Yusuf etcétera. Esta segunda agrupación es más extensa y heterogénea.

Cronología

El Mester de Clerecía es propio de los siglos XIII y XIV, aunque en el siglo XV todavía aparecen obras epigonales inspiradas en esta escuela. Las primeras producciones de este movimiento fueron el Libro de Apolonio y el Libro de Alexandre, en cuya segunda estrofa se explicita el manifiesto de esta nueva escuela poética:

Mester traigo fermoso non es de juglaría

mester es sin pecado, ca es de clerecía,

fablar curso rimado por la cuaderna vía

a sílabas cunctadas, ca es grant maestría

Gonzalo de Berceo, principal autor de esta escuela, siguió principalmente el modelo propuesto por la obra maestra del género, el Libro de Aleixandre, que incluso pudo componer él mismo o un tal Juan Lorenzo de Astorga. Se educó en los estudios generales (antecedente de las modernas universidades) de Palencia, donde adquirió una sólida cultura. No fue fraile, como se suele creer, sino clérigo y notario eclesiástico de los monasterios de Santo Domingo de Silos y San Millán de la Cogolla, y compuso sus poemas hagiográficos con la intención, más práctica que piadosa, de fomentar las peregrinaciones a las reliquias que se veneraban en ambos lugares. Los autores de la cuaderna vía (quadrivium) quisieron desmarcarse de la métrica irregular del mester de juglaría, pero recurrieron a veces a sus recursos de estilo para poder ser entendidos, ya que la elevada materia que trataban les exigía civilizar el lenguaje e introducir numerosos cultismos enrareciendo la lengua popular. El mester de Clerecía es, pues, una de las tres grandes escuelas literarias de entre los siglos XIII y XIV, además del Mester de Juglaría y el Mester de Cortesía.

Una evolución ulterior del mester de clerecía en el siglo XIV procuró renovar algo la monótona estrofa de la cuaderna vía con ocasionales versos´de dieciséis sílabas y hemistiguios de ocho, o intercalando otras composiciones fundamentalmente en zéjel, o haciendo rimas internas en los hemistiquios, como hizo Sem Tob; por otra parte, añadió temas profanos a los religiosos y morales, utilizó una mayor individualidad artística y algunas fuentes propias y biográfcias y añadió crítica social consecuencia de las tensiones que estaban disolviendo la Edad Media y que provenían en última instancia del desarrollo de la burguesía (sátiras contra el poder igualador del dinero que permite quebrar las barreras entre estamentos (Juan Ruiz), o contra los mercaderes que engañan para enriquecerse (Pero López de Ayala), etcétera).

Por último en el siglo XV se generaliza la cuaderna via de versos de dieciséis sílabas, se abandonan las innovaciones métricas y se vuelve a los temas morales y religiosos de la primera época.

Características

  • Son obras elaboradas por hombres instruidos y clérigos que utilizan colores de la retórica y un vocabulario con frecuentes cultismos (palabras extraídas directamente del latín sin cambio).

  • Tratan temas religiosos e historiográficos con fin moralizador, tomados de otras fuentes (obras latino-medievales casi siempre).

  • Se crean para entretener (delectare) y enseñar (docere) a la gente (ver estrofa 3 del Libro de Alexandre) e impulsarla (movere) a la virtud y a la piedad.

  • Están escritas en verso regular, preferentemente alejandrino o de catorce sílabas dividido en dos hemistiquios isométricos de siete sílabas cada uno y separados por una pausa fuerte o cesura, al contrario que el mester de juglaría, que utiliza versos irregulares y anisosilábicos y hemistiquios heterométricos.

  • Utilizan la rima más difícil y exigente, la consonante, frente al mester de juglaría, que utiliza la rima asonante, y el mester de cortesía, que utiliza preferentemente la prosa.

  • Usan como esquema métrico preferente el tetrástrofo monorrimo, y ya en el siglo XIV otros metros para dar variedad a la monotonía estrófica, principalmente zéjeles o variantes de la cuaderna vía, como Sem Tob.

Evolución

La evolución temática y formal del Mester de Clerecía refleja la evolución de la sociedad de su tiempo: de un seguimiento estricto, traducción o amplificación de las fuentes, monometría y temas predominantemente religiosos y morales en el siglo XIII, se pasa a una creación más original y libre, a la polimetría y a la apertura a los temas profanos en el siglo XIV (buen ejemplo es el Arcipreste de Hita). Posteriormente, en el siglo XV, tras la Peste negra, el Cisma de Occidente y el nacimiento de la Devotio moderna, se vuelve a una religiosidad lúgubre y a la monometría, pero ahora en cuadernas vías con versos de dieciséis sílabas (ya usadas en la centuria anterior).