Mentes Peligrosas; John N. Smith

Películas Norteaméricanas. Cine en la Pedagogía. Problematica Social de Adolescentes

  • Enviado por: María
  • Idioma: castellano
  • País: Uruguay Uruguay
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Análisis desde el punto de vista pedagógico, de la película “Mentes Peligrosas”

La acción se desarrolla en una escuela norteamericana., donde se presenta LuAnne, una joven profesora, ex marine, con un completo currículo, para cubrir una vacante en las clases de literatura. La institutición , de cierto prestigio, contiene a su vez, dentro de su programa, una academia para chicos especiales, con graves problemas sociales.

Y a esa área, sin saberlo, es destinada la nueva profesora. Llega con entusiasmo, con ganas de enseñar, lo cual manifiesta a su amigo, un profesor del mismo instituto.

En la primer entrevista con la rectora, sólo le han hecho unas pocas preguntas, y le otorgan inmediatamente el cargo efectivo, mientras le explican que últimamente varias personas han ejercido por muy poco tiempo, mientras que la última profesora, se ha enfermado esa mañana. Esto crea una sensación de inseguridad, pues se traduce acá un problema de fondo: varios profesores anteriores asignados a esa área, han renunciado,; una institución donde no hay estabilidad laboral, presenta serios problemas en su estructura organizativa.

Así, se le entrega el programa y los horarios, y al día siguiente le será presentada su clase.

El encuentro con los alumnos produce un fuerte impacto en la profesora: no es un grupo de jóvenes alegres y activos, capaces de acatar las mínimas normas elementales como para poder desarrollar una clase con cierto orden. Son en realidad jóvenes con serios problemas, son del estrato social más bajo donde no existe contención familiar y donde las drogas, los vicios, la promiscuidad han hecho sus estragos.

“…miren, una blanca! …” exclama una de las chicas, y esa despectiva expresión encierra otro estigma que marca aquél grupo: la mayoría son de color, de ascendencia africana, y eso es otro factor de discriminación en aquélla academia. La profesora se siente impotente frente a aquellas miradas insolentes y comentarios agresivos. De pronto, se siente perdida, allí los métodos convencionales no van a funcionar, y por un momento, siente deseos de renunciar.

Ya en su casa, busca desesperadamente repasar los sistemas educativos, los que le parecen ridículos; nada de aquello dará resultado, y en ese momento, se levanta con una férrea decisión: usará todos los métodos a su alcance para llamar la atención de aquéllos chicos; va a comenzar entonces a aplicar otros métodos pedagógicos.

Los métodos tradicionales, quedan descartados frente a aquélla “ pandilla de problemas sociales”, y es necesario ser creativo, usar nuevos sistemas para captar la atención, y poder lograr llegar a ellos, y lograr que se interesen en aprender.

Entonces LuAnne les sorprende; les recibe en la clase con una vestimenta y una postura informal. Así, les da a conocer que es una ex marine, y bajo el impacto de esta declaración sorprendente, que le atribuye una nueva perspectiva de fuerza y valentía, les pregunta si alguien sabe karate. Ante algo tan inusual, donde desaparece el formalismo,( donde con la connotación fundamental de la corriente crítica de pedagogía donde se da total libertad de cátedra, y donde no se ajusta la enseñanza a los fríos métodos tradicionales), la ex marine logra captar la atención de aquéllos jóvenes que advierten algo diferente. De pronto sienten que hay algo en lo que ellos pueden participar, y alguien que les permitirá demostrar lo que llevan dentro.

Esta nueva pauta marcada por la profesora, da lugar a un diferente desenvolvimiento de la enseñanza, con la participación activa de los alumnos, los que poco a poco, con el incentivo de esas clases de karate, son introducidos , casi imperceptiblemente al campo literario; a través de la poesía, podrán comenzar a razonar, y así comprender que ellos también valen y que también pueden aprender y así poder cambiar en algo sus vidas. Hasta ese momento, nadie se ha interesado por sus vidas, y se rigen por los códigos de la calle, donde impera la ley del más fuerte. De hecho, hay uno de los jóvenes, el más cínico y agresivo, llamado Emilio, que lidera a los demás, y que en el fondo es quizá el más vulnerable.

Pero ese nuevo método no es aceptado por la directiva de la Institución, que cita a la profesora para notificarle; ésta viene abstraída leyendo el libro en el que se basa el programa, y entra abruptamente a la oficina del director. Y ahí nuevamente se refleja el tradicionalismo , donde las normas del protocolo y la disciplina imperan hasta el punto de que el director le hace ver que es una oficina, y se debe llamar antes de entrar. Se le dan estrictas órdenes de ajustarse al programa y se le prohíbe , de parte de la junta de educación, que enseñe karate en clase. Aun así, en su empeño por vencer los obstáculos tratando de que a través de la educación aquéllos jóvenes pudieran cambiar sus vidas, es que se atreve a desafiar el plan de estudios.

Pero encuentra que no hay disponibles, ni los más elementales materiales e insumos como para realizar unas copias; la escuela no está organizada como para atender satisfactoriamente tantos alumnos. Y esos jóvenes, de quienes la junta de educación nunca se preocupó, quizá por considerarlos irrecuperables, y por la incapacidad de adaptar los viejos métodos inflexibles a las necesidades existentes, van poco a poco, por medio de incentivos, a abrir sus mentes. Comienzan poco a poco a interesarse en aprender y pronto se establece una buena relación con su profesora, donde se sienten valorados y apreciados, y donde a través de textos y frases cuidadosamente elegidas van interpretando y hallando paralelismos con sus propias vidas, que les hacen reflexionar y buscar superarse. Así, se manifiesta una de las mayores diferencias, mientras que su relación con la institución responde a la vieja escuela tradicional, con su rígida disciplina y normas inflexibles, con la profesora de literatura se establece otro trato, de camaradería, y hasta podría decirse de afecto.

De esa forma, y en la misma línea de enseñanza con libertad y adaptando el sistema a la particularidad de cada alumno, considerando sus carencias y las limitaciones que sufren por todo el entorno sociocultural en que están inmersos, la profesora continúa con sus métodos nuevos, Recompensa sus adelantos y sus aciertos con chocolates,(adaptando el viejo sistema tradicional que usaba de premios y castigos) y les promete una tarde de juegos en un parque de diversiones, aduciendo que la “Junta de Educación pagará los gastos,” ante lo que Emilio se rebela diciendo que nunca ese organismo ha hecho algo por ellos. Esa escuela nunca se ha interesado verdaderamente en apoyar ese grupo de alumnos especiales, ni ha permitido que se quiebren las tradicionales normas en su beneficio.

También esa salida con los chicos es severamente reprendida por el Director, bajo amenaza de despedir a la profesora. Mientras tanto, ella no se deja intimidar, está dispuesta a rescatar ese puñado de muchachos que han calado en su corazón, y su interés trasciende el aula, cuando tras producirse una pelea entre Emilio y dos compañeros, se interesa y va a sus hogares, mostrando su afecto y su apoyo, en una actitud arriesgada incursionando en barrios de suma peligrosidad.

Otro de los recursos empleados, usando métodos liberales, y con una libertad de cátedra que en la realidad no le brindaba la escuela, organiza un concurso literario, donde la recompensa es una cena en el lugar más lujoso de la ciudad. Y eso representa un verdadero incentivo para aquéllos jóvenes que nunca han tenido la oportunidad de asistir a esos lugares. Se esfuerzan, leen, buscan, razonan, piensan, y logran desarrollar un espíritu crítico que les permite comparar y analizar los textos escritos.

La profesora se va ganando la confianza de los chicos, cumpliendo con su palabra, y cuando ellos dudan que les ha denunciado por la pelea, vuelve a usar su método que ya ha sido efectivo: llamar su atención con frases fuertes, que tienen que ver con la vida y la muerte, algo que a ellos les toca muy de cerca. De esa forma, logra captar la atención de Emilio, Cuando ellos se lamentan de su situación, ella les hace ver que han marcado la diferencia, y que han decidido salir adelante y vencer, y que con esfuerzo lo van a lograr. Aquél sobresaliente que les otorgara al comienzo, y que deberían mantener a lo largo del curso, les ha llevado a no rendirse. “no hay víctimas en esta aula,” les dice, y con ello trata de que dejen de autocompadecerse .

Les insta a luchar con las armas de la educación, a mantener la cabeza en alto y el espíritu fuerte, y si es necesario, morir con orgullo. Y es que el tema de la muerte resulta premonitorio, adelantando los pasos del desenlace.

Se dan situaciones donde se manifiesta netamente la corriente pedagógica tradicional por parte de la institución; una de ellas, es cuando una de las jóvenes queda embarazada y se la obliga a pasar a otra institución, de manera arbitraria, aduciendo unas normas que no existen, sino que sólo es para preservar el buen nombre de la institución, y evitar que los embarazos se propaguen como una epidemia.

También se da un caso especial, con dos de los jóvenes, a quienes su madre no permite más estudiar, por considerar que no les servirá de nada cuando en realidad tiene que trabajar para ayudar a los gastos de la familia.

La enseñanza , caracterizada por la profesora , muestra su forma crítica, fuera de todo límite, y de todo parámetro establecido, en cuanto el interés que manifiesta la profesora por cada alumno en especial, Tal es el caso de Emilio, a quien se trata de ayudar de manera muy especial, en sus palabras “salvarle de su propia vida”, y casi lo logra LuAnne. Lo ha aconsejado, y por una vez, el chico va a tratar de resolver un conflicto evitando la violencia; ha sido amenazado de muerte por un chico de la escuela, y la profesora le exhorta que denuncie ante el director, y así seguir los pasos legales de manera que no tenga que enfrentar una pelea en la que puede morir. Pero como punto extremo de un sistema tradicional hermético e inflexible, que da más importancia a lo formal que al individuo en sí, el joven que ha buscado hablar con el director para que tome las medidas necesarias, no es atendido por entrar a la oficina sin llamar.

Las consecuencias de este simple acto de informalidad, causado por la urgencia de buscar ayuda, es fatal. Emilio va a enfrentar a su enemigo y muere asesinado. El líder del grupo, quien se mostraba más fuerte que los demás, culminó siendo la víctima fatal del frío sistema institucional.

Esta situación quiebra la fortaleza de la profesora, quien se derrumba sintiendo que todo aquello por lo cual luchó no ha servido de nada, y decide renunciar. Es entonces , cuando se lo comunica a la clase, que comprende que valió la pena: le piden que no se vaya, que quieren graduarse, que se han esforzado tanto para llegar, y que necesitan de ella para lograrlo. Han comprendido al fin que el esfuerzo de estudiar tiene su recompensa: Emilio ya no está, pero aun están ellos para seguir luchando. Han decidido no entregarse, enfrentarse a todo, como lo rezaba aquél párrafo : “ no cavaré mi tumba aunque la muerte se acerque.”