Maus; Art Spiegelman

Cómics. Novelistas gráficos americanos. Autobiografía. II Guerra Mundial. Análisis

  • Enviado por: Joseph Harari
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 5 páginas
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Maus

Materia: Espanol

Grado: 2do de CCH

Naucalpan de Juarez

De los muchos elementos que ayudan a realzar el horror del holocausto nazi, uno de los más destacables es lo que tenía de sistemático, de burocrático, de científico. No sólo se mataba gente, lo que ya hubiese sido suficiente, sino que se hacía de forma precisa, tranquila, civilizada. No es extraña la imagen del nazi citando a su poeta favorito mientras enviaba a la muerte a cientos de personas, desmintiendo el mito de que la cultura y la educación hacen que las personas sean mejores. El holocausto fue ante todo un acto ejecutado con tal racionalidad que no podía sino volverse una locura. Casi da la impresión de que podría haberse evitado apelando a la misma razón que tan bien sirvió para ejecutarlo.

Y muy posiblemente sólo las víctimas y Kafka podrían explicar su horror.

Como bien indica el subtítulo, MAUS es la historia de un superviviente, como fue contada a su hijo, que a su vez la transcribió en imágenes y la llevó al mundo del cómic.

El padre es Vladek Spiegelman y el hijo es Art Spiegelman. La historia, como todas las de este tipo, es amarga y está llena de crueldades. Es difícil decir lo que se siente al leerla, teniendo en cuenta los sentimientos encontrados que este tema provoca en un judío, pero yo creo que esta impresionante.

La obra está estructurada en dos planos. En uno, el hijo nos relata la compleja relación que mantiene con su padre, superviviente de los campos nazis, mientras recoge notas para la realización de un cómic que contará las vivencias de aquél en la guerra. En la otra, asistimos a la historia en sí, la de una joven pareja de recién casados inmersa en el tumulto nazi.

El autor entreteje continuamente las líneas del relato, haciendo que las viñetas de una narración interrumpan el flujo de la otra, como corresponde a lo que en el fondo es un relato oral. Este recurso y dibujar a los judíos con cabezas de ratón y a los nazis con cabezas de gato ayudan al autor a conservar el distanciamiento ante lo que cuenta, y su profesionalidad como creador de cómics. Así, Art Spiegelman no tiene que juzgar los hechos, sólo darles cuerpo en imágenes y contarlos lo mejor posible.

En contraste, los sucesos contemporáneos muestran una aparente pobreza visual, que esconde realmente emociones reprimidas en pequeñas viñetas clásicas y ordenadas, dentro de las cuales el autor lucha con calmada desesperación por comprender a su padre. Queda patente el contraste entre las pequeñas tragedias cotidianas, los malentendidos inevitables entre un padre y un hijo que viven realidades radicalmente diferentes, y la gran tragedia del pasado que todavía pesa sobre la conciencia de todos los personajes.

Un ejemplo. En una misma página el padre recrimina a su hijo por dejar caer al suelo las cenizas de su cigarrillo, mientras simultáneamente le vemos ser víctima del sadismo nazi. En otra, Vladek cuenta píldoras obsesivamente mientras habla de la implicación de su primera esposa (la madre de Art Spiegelman) en conspiraciones comunistas. En un momento dado, el autor interrumpe una conversación para ir en busca de lápiz y papel con los que transcribirla fielmente, a fin de incluirla en el libro.

Art Spiegelman sólo se permite expresar abiertamente sus emociones en el cómic: "Prisioneros en el planeta infierno. Un caso clínico", dibujado por Art Spiegelman para relatar los sucesos posteriores al suicidio de su madre, incluido en MAUS y leído y comentado por los personajes (en un juego que haría las delicias de Borges). En el fondo hay dos Art Spiegelman distintos: el dibujante profesional de cómics que conoce su oficio, y el hijo que sufre, llorar y duerme junto a su padre en el suelo la noche del suicidio (personalmente, ese comic me pone la carne de gallina).

Ese contraste entre las dos encarnaciones del artistas queda rápidamente patente en la segunda parte de la obra, en la que Art Spiegelman es, además de hijo y cronista, el autor de un famoso cómic llamado MAUS que relataba las vivencias de su padre. ¿Era eso lo que quería? ¿Qué significa haber obtenido el éxito relatando una tragedia prácticamente incomprensible? En ese punto, el genial recurso del autor le hace dibujarse como un ser humano que lleva una máscara de ratón, simple detalle que hace más por poner de manifiesto los sentimientos encontrados del autor que largas páginas de explicaciones.

Todos los recursos gráficos recursos son rápidamente aceptados, y después de la desconfianza inicial ni el dibujo tosco (que resalta sólo lo imprescindible) pero efectivo (los rostros de los personajes muestran con unos pocos trazos una soberbia expresividad), ni las cabezas de animales son obstáculos para sumergirse en la narración. Es más, es difícil (como otros ya han apuntado) imaginar MAUS en otro formato que no sea éste, en otro medio que no sea el cómic, que permite recursos como los aquí expuestos. ¿Cómo conseguir en cualquier otra forma narrativa ese equilibrio delicado entre distanciamiento e implicación?

MAUS es una exploración fascinante de una tragedia, el relato de una supervivencia con todo lo que eso significa para los que no sobrevivieron, crónica de pequeños actos de bondad que van salvando vidas, registro de crueldades cuya frialdad todavía nos estremece. Y, también, una obra maestra del cómic.

El único comic que ha ganado el premio Pulitzer, cuenta la historia real de un superviviente de la época de Hitler. En resumen, vemos al propio autor que quiere dibujar un cómic sobre la historia de su padre. La historia se trata de que Art, el autor del cómic, va a vistar a Vladek, su padre, para que le cuente la historia de su vida. Art  tiene una relación difícil con Vladek, por las diferencias ideológicas de cada uno. Esto, unido a la falta de la madre de Art (se suicidó hace años mientras Art estaba en tratamiento psiquiátrico. Increiblemente horrible el cómic interior donde relata este suceso) y el fantasma de un hermano muerto que no llegó a conocer hace que la historia se torne en dos ramas: la historia personal de Vladek en Europa y la relación entre padre e hijo. Curiosamente los personajes están representados como animales: los judíos son ratones, los nazis temibles gatos, los polacos, cerdos, etc.
En el cómic, el autor habla con su padre, toma anotaciones y demás, de todo lo que le va contando para después crear esta obra. En ésta, veremos qué le decía , y cómo después lo plasma en viñetas a modo de flashbakcs. También veremos las cosas que cosas no quería que pusiese y la relación que tiene con el mundo hoy en día, después de haber pasado las mayores penurias de la vida, rozando siempre la muerte. 

Una recopilación difícil que el autor tenía que hacer, ya que la relación con su padre no era muy buena, por sus diferencias ideológicas. Una historia conmovedora donde olvidamos que los personajes son ratones, ni nos daremos cuenta, lloraremos y sufriremos en los campos de concentración con ellos, veremos cosas que han pasado en la realidad, barbaries que los nazis hicieron, veremos lugares en los que los más pequeños detalles pueden sarlvar la vida de un hombre. Nos daremos cuenta de las secuelas que puede dejar en la personalidad de alguien haber vivido cosas así. 

La historia personal de Vladek es un continuo esfuerzo por sobrevivir en el ambiente de Polonia en los años de la conquista alemana, de ser un importante empresario de una fábrica de telas de su suegro pasa a perder toda su familia, y a intentar vivir huyendo de los guardias hasta caer en Auswitchz.


La historia de Vladek (padre del autor y protagonista de la obra) es un esfuerzo continuo por seguir vivo, en los años de la conquista alemana en Polonia, donde residía. Tendrá que huir de lugar en lugar para no caer en las zarpas de los nazis, cosa inevitable, porque después de todo acabo llegando al maldito Auswitchz.

Un testimonio de un superviviente que merece la pena conocer, por la gente que no sobrevivió. Hay que destacar cómo representa cada grupo de personas en animales, pues que los judíos sean ratones, y los gatos, nazis tiene un significado muy profundo.


Son 295 páginas que cuentan la vida de una persona, desde su principio hasta su fin, y que si ha ganado un Pulitzer, será por algo.

Bibliografia:

http://www.comicpasion.com/970/resena-maus.html

http://2d10.mforos.com/953403/5622126-resena-maus/

http://www.archivodenessus.com/rese/0368/

http://www.guiadelcomic.com/comics/maus.htm

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