Masturbación

Sexo. Sexología. Historia. Tipos. Técnicas. Orgasmo. Estimulación

  • Enviado por: Rofrasavi
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MASTURBACIÓN

INTRODUCCIÓN

La masturbación es uno de los tabúes más depurados en nuestra cultura; la palabra quizás provenga del vocablo latino manus stuprare, algo así como cometer estupro (abuso o violación), contra uno mismo utilizando las manos. Si tenemos presente que el término estupro conlleva una acción vergonzosa o humillante, queda a la vista la censura que la palabra masturbación lleva implícita. Ya que nos referimos al origen de los términos, podría citarse una curiosidad relacionada con la palabra onanismo que, como se sabe, es otra manera de nominarla. Deriva de Onán, personaje bíblico que, a la muerte de su hermano, le fue ordenado por mandato divino copular con la viuda. Para no embarazarla, el desdichado Onán, eyaculó fuera de la vagina de su cuñada; tras lo cual, por la desobediencia de la ley de Levirato, fue castigado por Yahvé. Podrá observarse que, en realidad, más que un acto masturbatorio fue el primer caso consignado de un método anticonceptivo -el coitus interruptus- que, como nos dice el historiador francés Philippe Ariès: “entre toda la panoplia de pócimas, de fundas fálicas, de tampones vaginales, de dispositivos y demás prácticas, sólo el coitus interruptus -el “crimen de Onán”- era responsable de la formidable inversión de la demografía contemporánea, de ese descenso de la natalidad”.

ALGO DE HISTORIA

En la Biblia no aparece una prohibición expresa de su práctica, pero sí en forma alegórica como en el caso de la transgresión de Onán, ya que todo acto sexual no destinado a la procreación era castigado, pues el objetivo principal era el crecimiento y supervivencia del pueblo judío (“creced y multiplicaos” dice el precepto del Génesis).

En sociedades desarrolladas como la egipcia y la grecorromana existía -al menos entre las clases dominantes- un alto grado de liberalidad sexual: hay referencias a cultos fálicos y a masturbaciones en grupos en las fiestas (como las Saturnales romanas). Entre las civilizaciones precolombinas es difícil encontrar datos fehacientes sobre el tema, pero por ciertas producciones artístico-ornamentales (de neto corte fálico) cuando no educacionales, como es el caso de los huacos eróticos (vasijas) del Perú, y por las costumbres de algunos grupos indígenas de la actualidad, que guardan similitud con sus antecesores en la zona, puede inferirse que la masturbación era tolerada.

En algunas poblaciones indígenas de Colombia aún se acostumbra que, cuando llega un invitado de otro lugar, sólo es aceptado como huésped si se deja estimular los genitales en forma manual por un miembro varón de la tribu. Absolutamente extraño y para algunos enajenado pero cierto

LA REPRESIÓN DE LA MASTURBACIÓN

En los comienzos del siglo XVIII, un monje inglés edita un panfleto donde profiere terroríficas advertencias contra la masturbación y la rebautiza onanismo. En apariencia la primera obra médica dirigida contra la masturbación apareció en 1710 y su autor fue un médico inglés llamado Becker, quien publicó Onania, en clara alusión bíblica. La idea de que es un acto pecaminoso, contra natura, comienza a transmitirse de generación en generación, hasta que en 1758 este delito de confesionario pasa a ser aceptado por la medicina de la época. Un médico suizo llamado Tissot se convierte en su más feérreo detractor y llega a afirmar que la masturbación era la más mortífera y siniestra de las prácticas sexuales. Como producto de la asociación religión-medicina comienza a desplegarse, de allí en más, un amplio catálogo de enfermedades. Tissot no sólo le atribuyó a la masturbación (en su propio tratado llamado Onanismo y advertencia al público en general con respecto a su salud), ser la causa de agotamiento, nerviosismo y locura, sino que llegó a sostener que al daño físico y psíquico sobrevenía un daño moral con el castigo divino consiguen. Allí también afirmaba que la pérdida de una onza de semen por vía masturbatoria era tan debilitante como la pérdida de 40 onzas de sangre.

Para ese médico y sus seguidores el onanismo producía :

  • Oligofrenias y demencias

  • Cardiopatías (llegó a describir el corazón de un masturbador)

  • Melancolía

  • Crisis histéricas

  • Ceguera

  • Impotencia

  • Esterilidad

  • Adelgazamiento y tuberculosis

  • Calvicie

A lo enumerado habría que agregarle las afirmaciones de la mitología popular de que la práctica masturbatoria hace aparecer pecas en la cara, pelos en la palma de las manos, acné, descalcificación ósea, crecimiento de verrugas; lleva a que se sequen los testículos, o se caiga el clítoris (en el caso de las mujeres), o se reblandezca el cerebro. Un educador alemán aconsejaba a sus colegas que enfrentaran ante un espejo a un adolescente sorprendido en actitud masturbatoria y le dijeran: “Esta es tu imagen de la muerte, el vicio te llevará a la tumba”. Con razón Michel Foucault postulaba que “el sexo del colegial llegó a ser un problema público durante el siglo XVIII”. Así nace el concepto, en las ciencias médicas, de locura masturbatoria, definida académicamente por el psiquiatra alemán Krafft-Ebbing (1886), quien difundió la idea de que estaba en la base de ciertos cuadros psicóticos.

La masturbación, definida como la autoestimulación genital a solas, responde a una pulsión, a una necesidad de reconocimiento corporal o de satisfacción del deseo a través de caricias en los genitales. No me refiero solamente a la etapa de la pubertad: también la vemos en los niños muy pequeños, que incluyen el hecho de tocarse entre sus juegos más recurrentes. Hay quienes piensan que esta actividad en los pequeños debería reprimirse, pero el castigo del toqueteo o de la autoestimulación genital no tiene ninguna utilidad ni resultado positivo: en la práctica no resulta. En este sentido podría citar una infinidad de recursos aberrantes que se probaron con esa finalidad represiva.

  • Atarlos con sogas y cadena. Evitar camas mullidas y habitaciones calefaccionadas

  • Quemarles las manos con ladrillos calientes

  • Sujetar el pene con unos cordeles o atarles campanillas

  • Cinturones de castidad

  • Jaulas con clavos, rodeando el pene, que lastimaban al erectar

  • Operaciones mutilantes y castratorias Clitoridectomías (Extirpación del clítoris en la mujer)

  • Cauterización de la médula dorsal para desensibilizar los genitales.

Otros afirmaron que la eyaculación precoz es causada por la masturbación pero no existe una relación lineal entre una y la otra. A lo sumo podría decirse que muchos son eyaculadores precoces no por masturbarse sino por masturbarse incorrectamente. Esto quiere decir que muchos varones, cuando se autoestimulaban, lo hacían sin parar hasta eyacular, sin interrupciones ni demoras. Otros, en cambio, con intención de prolongar sus sensaciones placenteras, interrumpían sus caricias o masajes cerca del momento límite, preorgásmico, y luego volvían a comenzar, varias veces, hasta eyacular. Los primeros responden al modelo masturbatorio del eyaculador precoz; los que practicaron espontáneamente el parar y arrancar no tuvieron, en la mayor parte de los casos, ese problema

MITOS SOBRE LA MASTURBACIÓN:

  • Es una forma infantil de sexualidad que debe abandonarse en la madurez.

  • Es un pobre sustituto de lo que "realmente interesa", es decir, el coito.

  • Es algo compulsivo. Una vez que uno empieza ya no puede detenerse.

  • El deseo de masturbarse desaparece cuando uno forma pareja.

  • Es perniciosa física/emocional/mentalmente.

  • Los orgasmos que uno experimenta al masturbarse son inferiores a los que procura el acto sexual.

  • La masturbación es algo privado, para hacer en soledad, para no compartir.

  • El sexo es algo para dar a los demás; por lo tanto, la masturbación es egoísta y auto-indulgente.

  • Sólo se masturba la gente solitaria, aislada o inadecuada.

  • Los hombres se masturban, pero las mujeres no sienten deseos de ello, o no lo necesitan.

  • Cuando uno se acostumbra a los orgasmos que proporciona la masturbación, luego no puede alcanzar la culminación en la relación con el otro

LA MASTURBACIÓN EN LA ACTUALIDAD

Recientes estudios han demostrado que entre el 90 y el 95% de los chicos y el 63% de las chicas adolescentes se masturba con regularidad, y con menos sentimientos de culpabilidad que en épocas anteriores.

Durante décadas la masturbación ha sido considerada contraria a la moral y causante de muchos males, pero los estudios científicos y una mayor educación sexual han contribuido a desterrar este mito y a adoptar una nueva perspectiva de esta actividad, que resulta beneficiosa para el aprendizaje sexual y para satisfacer los deseos sexuales, aunque no debe entenderse como sustitutiva del coito.

Las investigaciones llevadas a cabo por Kinsey pusieron de manifiesto que aquellas mujeres que habían practicado la masturbación tenían muchas más probabilidades de alcanzar el orgasmo durante el primer año de relaciones sexuales que aquellas que desconocían la masturbación.

Asimismo, Masters y Johnson indicaron que la autoestimulación de los órganos genitales puede suavizar los dolores lumbares que a veces acompañan a la menstruación y provocar un aumento del flujo menstrual.

Se calcula que las jóvenes se masturban entre una y 20 veces al mes, pero la frecuencia puede variar en cada persona, ya que se depende de numerosos factores.

La masturbación no entraña ningún riesgo para la salud física o mental de la persona que la practica, pero se considera un trastorno cuando se recurre a ella con demasiada frecuencia y de forma compulsiva para evitar afrontar problemas de cualquier índole, es decir, cuando se establece como vía de escape ante las dificultades.

En condiciones normales, los padres no deben recriminar esta práctica ni reprender a sus hijos por llevarla a cabo, sino aconsejarles en todo aquello que sea necesario para que desarrollen una vida sexual satisfactoria.

Es totalmente falso que la masturbación no tenga cabida en una vida sexual sana. Podría afirmarse todo lo contrario: a parte del placer sexual, el hecho de masturbarse permite que uno mismo conozca mejor su propio cuerpo. De este mayor auto conocimiento, se beneficiaran también las relaciones en pareja: para el hombre, la masturbación puede ser una forma de aprender a contenerse, de controlar la eyaculación y ser mejor amante. Para la mujer, la masturbación permite conocer las zonas más sensibles de su cuerpo y aprender a excitarse. La antropóloga Margaret Mead descubrió que en las culturas en que la masturbación está permitida y es parte aceptada de la sexualidad femenina, las mujeres tienen mucha más facilidad para alcanzar el orgasmo. La mujer que se masturba se siente satisfecha, conoce su cuerpo y aprende el ritmo que le gusta llevar, y podrá guiar después a su compañero y mejorar las relaciones de pareja.

Las personas que están en contacto con su propia sexualidad tienen más confianza y son mejores amantes, pero no pienses que la masturbación sea mejor que un amante. No hay nada comparable a la excitación y al erotismo que es tener un ser de humano real contigo.

POR QUÉ MASTURBARSE

Si lo has hecho antes, conoces la respuesta a esta pregunta! Además de sentirse tan bien, masturbarse alivia la tensión sexual que aumenta naturalmente con el tiempo. Todo hombre en su adolescencia se ha puesto "caliente", en cuyo estado su mente se ve invadida por pensamientos eróticos. Este es un proceso natural: tus órganos sexuales producen y acumulan el semen, y tu cuerpo responde causando que tu quieras eyacular el semen para hacer lugar para más. Uno de los modos en que esto sucede es a través de las emisiones nocturnas o "sueños húmedos", una eyaculación mientras duermes. Otra manera es a través de la masturbación, donde estimulas el pene para engañarlo con el pensamiento de que tu estas copulando.

Es importante aclarar que a pesar de lo que puedas haber escuchado (ya sea por rumores de tus amigos o por gente adulta), la masturbación es completamente segura. No afecta el tamaño del pene ni tu habilidad para producir una erección o tener hijos más adelante.

ASPECTOS POITIVOS DE LA MASTURBACIÓN:

  • Es un acto de redescubrimiento; los pequeños obtienen placer activo en la auto-exploración y el contacto, sólo posteriormente sienten culpas o inhibiciones al respecto. 

  • Nos permite aprender acerca del propio erotismo: qué nos agrada y qué necesitamos como individuos; somos únicos y podemos ser expertos en lo que respecta a nosotros mismos. 

  • Aprendemos a valorar nuestros genitales y a disfrutar de nuestra propia excitación u orgasmos. 

  • Es positivo para usted. La masturbación mantiene su sistema sexual en buen funcionamiento. A las mujeres les permite mantener lubricada la vagina y mantener un ambiente vaginal saludable. A algunas el orgasmo les ayuda a aliviar la tensión menstrual y la congestión pelviana. En el caso de los hombres, la masturbación mantiene en funcionamiento los reflejos de la erección y la eyaculación. 

  • Es un valioso medio para sentirse sexualmente independiente, y una excelente preparación para posteriores relaciones sexuales. Si ambos integrantes de la pareja asumen responsabilidad individual en cuanto a satisfacer sus propias necesidades sexuales ocasionalmente y disfrutan de la masturbación como una opción más, ambos tendrán un repertorio sexual más amplio y aliviarán al otro de la carga de tener que estar siempre en el mismo nivel de deseo o de satisfacer sus necesidades sexuales. Si uno sabe lo que puede enseñárselo al compañero, lo cual evita muchas adivinanzas, frustración e incomodidad. 

  • En el caso de las mujeres que no han experimentado el orgasmo, la masturbación puede procurar la intensidad de la estimulación sexual libre de la presión de tener que "actuar" ante un compañero, donde se sostiene la necesidad de llegar al orgasmo. A algunas puede resultarle difícil llegar a este nivel si albergan sentimientos negativos sobre el autoerotismo, pero bien vale la pena dedicar cierto tiempo y energía a este descubrimiento del propio ser. 

  • La masturbación es un abandono al propio placer; es amarse, ser autocomplaciente, soltarse física, mental y emocionalmente. Ayuda a relajarse y a aliviar tensiones sexuales, fisiológicas y psicológicas. 

  • Es legal, no engorda, es segura y siempre puede recurrirse a ella. 

  • No sabemos cuándo podemos estar solos. Si podemos disfrutar propia sexualidad y lograr cierto grado de independencia y confianza sexual estaremos en mejor posición para hacer una elección consciente en nuestra próxima relación sexual, en lugar de apresurarnos a establecer una pareja poco satisfactoria por desesperación o frustración sexual. 

  • El grado de placer físico derivado de la masturbación, desde la excitación al orgasmo, puede ser tan intenso como el que se experimenta en las demás actividades sexuales, y aún más.


TIPOS DE MASTURBACIÓN

MASTURBACIÓN IMPULSIVA.

Es aquella que se produce sobre la marcha, sin que medie una gran elaboración mental o imaginativa.

MASTURBACIÓN COMPULSIVA.

El acto autoerótico se realiza mediante un proceso de duda, de verse uno forzado a hacer eso, pero sin querer, luchando por evitarlo. Es muy frecuente, sobre todo, en personas con unos criterios morales arraigados.

MASTURBACIÓN POR COMPENSACIÓN DE FRUSTRACIONES.

El hombre actual se ve sometido a decepciones que impone la vida moderna y que, en ocasiones, no está preparado para superar. De ahí emerge muchas veces una conducta de masturbación, mediante un mecanismo de indemnización, igualación o compensación que facilita un cierto desahogo momentáneo con el que se corrigen las dificultades por las que se atraviesa.

MASTURBACIÓN EN PERSONAS SÚPER IMAGINATIVAS.

Siempre hay en el escenario mental imágenes y fantasías sexuales que, ante pequeños estímulos naturales del exterior, o provocados por ellos mismos, van a desencadenar esta dinámica autosexual.

MASTURBACIÓN LIBERADORA DE TENSIONES.

Suele darse en personas con ansiedad, estrés, preocupaciones intensas, etcétera. En estos casos, la experiencia se acompaña de un relax que disuelve esa inquietud ansiosa interior.

MASTURBACIÓN EN LA PERSONA HIPERSEXUAL.

En estos casos puede tratarse de alguien muy centrado en la sexualidad, con pocos objetivos en la vida, sin inquietud cultural, y muy dado a un cierto machismo trasnochado consistente en contar a los amigos aventuras sexuales. Al fallar a estos sujetos la "dosis de sexualidad periódica", recurren a la masturbación.

TÉCNICAS GENERALES DE LA MASTURBACIÓN


Como ocurre en todos los aspectos de la sexualidad humana, existen una serie de reglas que pueden ayudarte a obtener mayor satisfacción:

NO TENGAS PRISAS


Tomate tu tiempo para disfrutar. No hay que tener prisas para llegar al clímax. Disfruta con las caricias, del tacto de tu propio cuerpo, controla tu excitación y aumentarás la intensidad del orgasmo.

CREA TU AMBIENTE IDEAL

Crea el ambiente ideal que estimule todos tus sentidos y te sumerja en una atmósfera propicia para el placer. Para ello, sigue tu instinto e imaginación y escenifica tus fantasías. También dependerá de tu estado de ánimo: hay días en que preferirás un ambiente romántico y tranquilo, otros preferirás algo más fuerte, como una película porno. Para que el orgasmo en solitario sea más placentero, es importante que te procures una escenografía estimulante. Música suave o tus canciones favoritas, el dulce olor de incienso o de un perfume sensual, la cálida luz de unas velas, disfruta de una jugosa fruta o de una copa de buen vino mientras lees una novela erótica.

DISFRUTA DE TODO TU CUERPO


Una sesión de masturbación afecta e implica a todo tu cuerpo, no te concentres sólo en las partes que están entre las piernas. Acaricia y explora todo tu cuerpo, recorre toda tu piel sin eludir parte alguna. Descubre tus partes erógenas y detente en ellas, tal vez sean los pezones, el abdomen, las cintura, las nalgas, los muslos, la parte de atrás de las piernas y las rodillas, o cualquier otra parte de tu cuerpo. Si eres una mujer no te olvides del pubis y del clítoris y de buscar el punto G. Si eres un hombre, prueba en el punto más sensible del hombre, que es esa piel en forma de V que une el glande con el prepucio.

Evidentemente cada mujer y cada hombre tienen sus preferencias y se estimulan a su gusto cuando conocen mejor su cuerpo.

MASTURBACIÓN MASCULINA


Cuando un varón llega a la adolescencia empieza a atravesar importantes cambios en sus emociones. La conciencia sexual se acentúa e intenta liberar la tensión erótica mediante la masturbación, esto se acentua cuando no tiene pareja. Muchos hombres continúan masturbandose durante toda su vida, incluso cuando mantienen relaciones con otra persona. Según diversos estudios, un 94% de hombres se han masturbado alguna vez hasta llegar al orgasmo. Mediante la experiencia personal se aprenden las técnicas y ritmos que dan mejor resultado. De esta forma el hombre conoce sus respuestas y se puede anticipar al orgasmo. El uso de lubricantes reduce la fricción y puede hacer que aumente el placer.

EL MÉTODO CLÁSICO

En general, el hombre se masturba sujetando con una mano el cuerpo de la verga e imprimiendo un movimiento rítmico de vaivén, al mismo tiempo que acaricia el tallo de arriba a abajo. La mayoría estimula también el glande y el frenillo (bajo el glande, en la parte inferior). Algunos consiguen llegar al orgasmo frotando el glande cada vez más rápido. Para otros, con una sensibilidad extrema, esta maniobra puede ser dolorosa. El nivel de presión, la rapidez y la amplitud del movimiento varian de un individuo a otro.

Lo más importante es el ritmo: la regularidad crea la tensión sexual. También puede acariciar, masajear o sujetar los testículos al mismo tiempo, o frotar el periné (zona situada entre los testículos y el ano). Presionar la base del tallo aumenta la sensibilidad y facilita la erección. Para cambiar, acaricie suavemente con los dedos el pene y los testículos hasta tener una erección, luego utilice 2 o 3 dedos y el pulgar, en lugar de utilizar toda la mano, para efectuar el movimiento de vaivén.

Un poco más difícil: intente mantener un dedo en el frenillo, deslizando los otros dedos y el pulgar por encima del pene, en un movimiento corto. Para estimular zonas diferentes, basta con efectuar el movimiento girando la muñeca y la palma del otro lado del pene.

EL ORGASMO.

Se suele tardar entre 2 y 5 minutos en alcanzarlo. Aunque depende del estrés, el cansancio y la excitación. La mayoría acarician el pene (o frotan el glande) cada vez más rápido cuando sienten que va a llegar el orgasmo. Otros sujetan sus testículos o la base del tallo mientras están eyaculando. Si desea retardar la eyaculación, debe ir más despacio o detener el movimiento, y luego volver a empezar. La sensación de placer durará más y el orgasmo será, sin duda, más intenso (aunque, al contrario, puede resultar menos fuerte si lo ha retardado durante demasiado tiempo). Cuando el hombre llega al orgasmo, ralentiza o detiene la estimulación. En ese momento, el pene y, sobre todo, el glade son extremadamente sensibles.

PARA AUMENTAR LA EXCITACIÓN Y EL PLACER.

Puede masturbarse en la cama, en el sofá, etc., pero también de pie o delante de un espejo: eso no quiere decir que sea narcisista y, en cambio, puede contribuir a aumentar la excitación. Los "auxiliares", revistas y películas porno, no son precisamente muy "eróticas". Las fantasías sexuales son un estimulante mucho más eficaz. Algunos hombres se sientan incluso sobre sus manos antes de masturbarse. Así, las manos estarán medio dormidas y resulta más fácil imaginar que es otra persona quien le está acariciando.

UTILIZACIÓN DE UN GEL LUBRIFICANTE.

Muchos utilizan la saliva para lubrificar el sexo; de esta forma las sensaciones de la masturbación se parecen más a las de una penetración. Sin embargo, a veces la saliva no es suficiente. La mejor solución es utilizar una leche hidratante, o mejor, un lubrificante a base de agua. Además de ser (casi) interminables, proporcionan una sensación diferente, ya que permiten un frotamiento más intenso con toda la palma de la mano directamente sobre el glande (parte muy sensible). El lubrificante a base de agua evita que los penes sensibles se irriten.

DESPUÉS DE LA MASTURBACIÓN

Probablemente quieras limpiar pronto el semen que voló por los aires, especialmente si hay alguna chance de que alguien pueda verte. Simplemente límpialo con un pañuelo de papel o un trozo de papel higiénico, no utilices una toalla porque ésta necesitará ser lavada por alguien y puede ser embarazoso.

También puedes tragarte tu sémen. Esto suena repugnante, pero si quieres puedes hacerlo; es perfectamente seguro, PERO no tragues el sémen de otra persona ya que puede transportar enfermedades sexuales, incluído el SIDA -así que mantente alejado del sémen de otras personas.

Después que un hombre eyacula, generamente pierde su erección y pasa a un período de tiempo donde no esta interesado en volverse excitado nuevamente. De hecho, puede que no sea capaz de obtener una erección durante ese tiempo. Sin embargo, dependiendo de varios factores, tu puedes ser capaz de empezar de nuevo luego de unos pocos minutos, o aún inmediatamente.

MASTURBACIÓN FEMENINA

 

Entre un 70 y un 82 por ciento de las mujeres se masturba hasta el orgasmo alguna vez en su vida. Muchas empiezan pasados los 20 años, o cuando ya han realizado el coito. Es posible que algunas mujeres no se masturben nunca. La frecuencia suele variar dependiendo de las circunstancias, pero la investigación demuestra que las mujeres que mantienen una relación sexual activa, se masturban tanto como las que no la mantienen. La masturbación es un excelente modo de descubrir tus respuestas sexuales, además de satisfacer tus deseos. La masturbación es una experiencia muy personal y privada. Muchas mujeres descubren masturbandose formas mejores de excitarse y de llegar al orgasmo durante el coito, incluso puede contribuir a que algunas experimenten orgasmos múltiples. Hay mujeres que se tumban quedandose quietas al masturbarse, usando las manos sólo con los genitales. Otras prefieren moverse vigorosamente y acariciarse los pechos con las manos, además de los genitales. También se puede recurrir al uso de lubricantes para ayudar a que los dedos se deslicen, intensificando el placer de la masturbación.

CÓMO MASTURBAR A UNA MUJER


Las necesidades sexuales de cada mujer varían ampliamente, cada mujer tiene sus propias preferencias y deseos. Lo mejor es descubrir cuales son las necesidades de tu compañera, para ayudarte puedes pedirle que te guíe su mano y te enseñe lo que más le gusta. No es necesario que te concentres sólo en los genitales, recuerda también los senos y el ombligo. Acaricia el prepucio del clítoris de tu compañera, primero por un lado y después por otro, acordándote de variar el ritmo y la presión. Es fundamental que las presiones sobre el clítoris sean pequeñas para no reducir la estimulación.

Los labios menores o internos son muy sensibles al tacto. Acaricia la vagina con toda la mano y si la lubricación es adecuada introduce tus dedos en el interior de la vaginas

MASTURBACIÓN MUTUA


La masturbación mutua es una buena manera de preparar el camino hacia el coito, o continuar cuando el camino hacia el coito completo resulta dificil, por enfermedad, por encontrarse en la última etapa del embarazo o bien por que a uno de los dos no le apetece sexo con penetración Gracias a las manos se pueden realizar movimientos de una gran precisión, que harán que los dos disfrutéis de las mejores sensaciones juntos. Mediante caricias descubrirás con todo detalle el cuerpo de tu pareja. Y mediante estos pequeños juegos podrás expresar de forma libre tus deseos y prefencias, haciendole saber a tu pareja lo que más te gusta.

MANERAS DE ESTIMULARSE


Los siguientes métodos descriptos pueden ayudar a guiar a las mujeres en el proceso de aprender a masturbarse. También puede ayudar a aquellas mujeres que busquen explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. Sea cual sea el método, para masturbarse satisfactoriamente, es importante desearlo, fantasear y excitarse. Recuerda, no tengas prisa, crea tu ambiente ideal, fantasea y usa tu imaginación. Los siguientes métodos son sólo unas guías, unos ejemplos para llegar al orgasmo en solitario. Afortunadamente, hay infinitas variantes y posibilidades que puedes ir descubriendo.

 

"Comienza con palmaditas o movimientos de fricción ligeros sobre toda el área vaginal. Al aumentar la excitación comienza a acariciar arriba del clítoris con la punta de tus dedos, como muestra la imagen a la derecha. Finalmente alcanza el clímax con un movimiento rítmico rápido sobre el capuchón del clítoris. Es mejor que tus piernas estén separadas. Puedes estimular tus pezones o las partes del cuerpo que desees con la otra mano."

"Usa los dedos frotando alrededor de la base del clítoris, y cuando estés cerca del orgasmo, mueve los dedos en forma circular en la parte superior del clítoris. Tus piernas están siempre separadas, y alterna las manos si con una sola se te cansa. Con la otra mano acaricia los pechos o sólo descansa."

"Usa el tercer dedo de una mano, humedecido, para estimular y frotar por arriba y alrededor del clítoris. Con la otra mano tira hacia atrás los labios de la vagina, manteniendo una suave tensión sobre el área clitoridiana. Alterna el frotamiento del clítoris rápido con un toque o golpecito muy ligero. Abre bien las piernas, y pon arriba las rodillas."

"Ponte de espaldas con las piernas muy juntas. Usa la mano izquierda para tirar la parte de arriba de tus genitales y usar tu mano derecha para tocar el clítoris. Usa un movimiento circular comenzando despacio con una ligera presión, y después aumenta la presión hasta que comienza a llegar el orgasmo. Entonces desacelera acorde con la sensación que deseas hasta que se completa el orgasmo. Si quieres otro, comienza nuevamente."

"Mastúrbate con un cepillo de dientes eléctrico. Coloca una toalla húmeda sobre el cepillo dental y lubrica el clítoris. Acuéstate de espaldas con las piernas abiertas. Con la mano izquierda, abre los labios para exponer el clítoris, y mantén el "vibrador casero" con la mano derecha y suavemente lo presionas sobre el clítoris. A veces muevelo hacia arriba y hacia abajo, a veces lo dejas en un punto, dependiendo de lo que te sienta bien."


MASTURBACIÓN INFANTIL

ES PERJUDICIAL LA MASTURBACIÓN INFANTIL

La auto estimulación de los genitales, término elegante de la conocida masturbación, ha sido por generaciones relacionada con situaciones negativas y hasta con el desarrollo de enfermedades como la esterilidad, el acné, el retardo mental, la fatiga física y la aparición de pelos en las manos. Es obvio que nada de esto es real y es absolutamente normal.

POR QUÉ SE MASTURBA

La búsqueda de placer mediante la auto estimulación genital es un proceso normal y forma parte del desarrollo psicosexual del ser humano. Se trata de una etapa más del proceso madurativo del bebé que tiene lugar entre los 2 y los 4 años de edad.


Los bebés experimentan sensaciones naturales placenteras con el rozamiento de sus genitales con el pañal u otra superficie, y esto es tan espontáneo como la necesidad de comer, dormir o defecar. Es normal que el bebé busque elementos de rozamiento, en respuesta a un llamado natural de su cuerpo, sin que exista fantasía sexual, como ocurre en el adolescente o el adulto. Es frecuente descubrir a los niños tocándose con placer, sin ningún disimulo, expresando gran concentración, realizando movimientos de hamaca, que los conduce a ponerse colorados y hasta transpirar profusamente. Estas actitudes despiertan inquietud y desconcierto en los padres al no saber como reaccionar.

QUÉ SE DEBE HACER ANTE ESTA SITUACIÓN

Lo más sano y adecuado es NO reprimir, cuidar que no se dañen físicamente y acompañarlos en este proceso, demostrando permanentemente afecto, comprensión y paciencia.

Deben observar sin mirar, evitando miradas, gestos o palabras de desaprobación. Fundamentalmente tomar conciencia de que la etapa genital del bebé es tan natural como la oral o la anal. Si lo hace en público, intenten atrapar su atención hacia otro estímulo y poco a poco, con ternura y mucha paciencia explicar que ese juego corresponde al ámbito privado, del mismo modo que más adelante llegará a comprender que ir al baño también es un acto íntimo.

Toda actitud represiva o intimidatorio provocará desconcierto en el bebé, que sentirá miedo y quizás manifieste agresión, al no comprender el por qué de la desaprobación de un acto placentero para él. La represión podría conducir a que en el futuro, siendo adulto, relacione al sexo con la violencia o lo prohibido y lo viva con culpa.

Los papás deben estar atentos a la actitud de los abuelitos u otras personas en contacto frecuente con el bebé, ya que nadie debe intervenir o reprimir estas actitudes.

HASTA CUÁNDO ES NORMAL

Mas o menos hasta los 5 años. Más tarde, estas actitudes son reemplazadas por juegos más conscientes como el conocido "jugar al doctor" que no es más que la manifestación de la curiosidad por continuar explorando el cuerpo y sus reacciones. Entre los 6 y 7 años se inicia otra etapa, la del pudor, donde el niño evita mostrar su cuerpo en público.


Si los papás observan que la actitud masturbatoria presenta una frecuencia o intensidad en aumento o el juego lleva a que el niño se lastime, no deben dudar en consultar al pediatra quien podrá solicitar una consulta adecuada para canalizar sanamente este proceso natural.

CONCLUSIONES

La masturbación puede acompañar a varones y mujeres hasta sus últimos días y ser un elemento terapéutico en el abordaje de las disfunciones sexuales. Insisto en la idea de que se trata de una práctica íntima, privada, que puede asociarse o no con la relación que se tenga con los otros. Es una manera de mantener activo el erotismo y muchas personas recurren a la autoestimulación en momentos donde no pueden, por circunstancias especiales, tener relaciones sexuales con sus compañeros; por insatisfacción; por soledad o como una variante más en el infinito marco de posibilidades que permite el encuentro amoroso

La Sexología moderna no afirma que hay que masturbarse de manera obligada ni que el que no lo hace es un reprimido como tampoco creo que la masturbación deba ser realizada, aconsejada y hasta tecnificada terapéuticamente de una manera generalizada y unívoca. Las creencias religiosas y los valores (concepto axiológico) tienen eficacia y, por otro lado, muchas personas no necesitan hacerlo porque se encuentran sexualmente satisfechas.

Pero también es cierto que se debiera aceptar que, aquel que lo desee, por insatisfacción, necesidad o alternativa, pueda masturbarse sin culpa, censura, castigos ni temores

BIBLIOGRAFÍA

Sapetti A. Los varones que saben amar, Editorial Galerna, Bs. As., 1997

Biblia de Jerusalen. Desclee de Brouwer, Bilbao, 1975.

Foucault M. Historia de la sexualidad, Siglo XXI, Bs. As., 1981.

Sapetti A., Rosenzvaig R. Sexualidad en la pareja, Editorial Galerna, Bs. As., 1988.

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