Marx

Contexto histórico-social, filosófico. Sociedad. Ley de contratación. Ley de crisis

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Marx

Contexto histórico-social

La Edad Contemporánea comenzó con el surgimiento de los dos primeros Estados democráticos modernos, los EE. UU. de América en 1776 y la Asamblea Constituyente francesa de 1789. Con la Revolución francesa se produjo la abolición de la sociedad estamental y los privilegios señoriales, y el reconocimiento de la igualdad de los "hombres".

El rey francés fue ejecutado y Napoleón Bonaparte dio un golpe de Estado y abolió la República. Las monarquías europeas convocaron el Congreso de Viena y constituyeron la Santa Alianza.

La I Revolución Industrial, que comenzó en Inglaterra a finales del siglo XVIII, se fundamentó en el motor de vapor, inventado por Watt, y los sectores claves fueron el textil y el siderúrgico. Tuvo lugar un gran progreso económico, sin embargo, los capitalistas explotaron con dureza a los obreros. Surgieron diferentes movimientos obreros, que exigían reformas sociales y políticas. Se produjo un notable avance

científico y tecnológico. En literatura surgió por una parte, el Romanticismo, y el Realismo y el Naturalismo por otra.

Contexto filosófico

A Marx le interesaba transformar las relaciones económicas y las estructuras sociales. Según él, toda filosofía es inseparable de la práctica social en que se desenvuelve.

En Diferencia de la filosofía de la naturaleza de Demócrito y Epicuro, Marx negaba la

intervención de los dioses en asuntos humanos, haciendo así hincapié en la total autonomía del ser humano. Para él, Dios no había creado al ser humano, sino el ser humano había creado a Dios.

Engels ayudó a Marx a publicar el primer volumen de El capital y, cuando Marx murió, sacó a la luz el segundo y tercer volumen.

Marx y Hegel coinciden en que la realidad es dialéctica, aunque para él, la auténtica realidad es la realidad material. Para él ni la razón ni espíritu alguno constituye la esencia del mundo: el mundo es exclusivamente material.

Por último, el materialismo dialéctico de Marx consistía en que todo lo existente es materia o manifestación de la materia. Las teorías evolucionistas de Darwin influyeron notablemente en Marx y Engels.

Sociedad.

Marx pretende la transformación de la sociedad mediante la actividad revolucionaria. Afirma que el mundo es únicamente material y diferencia entre:

1- El materialismo dialéctico explica el desarrollo y la evolución de la realidad. La naturaleza evoluciona por tres leyes:

Ley de la transformación de la cantidad en cualidad: las diferencias cualitativas suponen las diferencias cuantitativas.

Ley de la interrelación de los contrarios: existen fenómenos contradictorios que al relacionarse entre sí originan las distintas variaciones y cambios.

Ley de la negación de la negación: unos sistemas eliminan a otros que, a su vez, son eliminados por otros.

2- El materialismo histórico constituye una continuidad del materialismo dialéctico y de la naturaleza. La realidad económica es la base de la historia, es decir, de ella dependen las demás realidades, incluida la conciencia humana.

En la sociedad capitalista, el obrero recibe un salario por trabajar para el capitalista, pero ninguno de ellos elige el sistema económico, se lo impone su sociedad. El conjunto de relaciones productivas constituye la realidad económica, estructura sobre la que se levanta la "superestructura jurídica y política", la ideología con la que se justifica la estructura económica. Como depende de la economía, la clase dominante controlará la ideología, satisfaciendo sus intereses.

Según Marx, en la sociedad capitalista la economía y la ideología se encuentran alienadas. Según él, el ser humano es libre y dueño de su actividad. Su actividad esencial y distintiva es el trabajo, que será lo que le permita realizarse como persona. Sin embargo, con el capitalismo, el trabajador se "desrealiza" y se aliena, pues es obligado a "vender" su actividad, su voluntad, y a someterse a las exigencias del sistema. Distingue tres niveles de alienación:

Alienación del fruto del trabajo: el obrero es desposeído del fruto de su trabajo, que le pertenece al capitalista.

Alienación del acto de trabajo: el obrero es desposeído de su actividad, que le es impuesta. Solo es libre en sus actividades animales.

Alienación como deshumanización: el ser humano se encuentra alienado respecto a los otros, pues solo les une el interés.

En las obras de Marx aparecen dos tipos de alienación:

Alienación económica e infraestructural: consiste en la alienación del trabajo. El objetivo de Marx consiste en la abolición de la propiedad privada de los medios de producción.

Alienación ideológica o superestructural: consiste en una deformación de las ideas y las creencias de los individuos. Se puede distinguir entre:

Alienación social: división de la sociedad en clases. Se divide en capitalistas y proletarios.

Alienación política: el Estado pertenece a la clase dominante y tenderá a esclavizar a la sociedad en su provecho.

Alienación religiosa: evasión de la realidad hacia un mundo trascendente que sirve de esperanza ante un mundo injusto.

La alineación económica solo desaparecerá con la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. Y al desaparecer esta, lo harán las demás. En la estructura económica se distinguen dos elementos interrelacionados:

Fuerzas productivas: instrumentos, bienes técnicos y actividades humanas que intervienen en la producción.

Relaciones de producción: la división social del trabajo, es decir, las formas de relación entre las fuerzas productivas de una sociedad (capitalistas y proletariado).

En la sociedad capitalista, el valor de cambio tiende a suplantar al de uso. Todas las realidades se convierten en mercancías sometidas a las leyes impersonales del mercado. El trabajo del obrero se compra y se vende de acuerdo con la ley de la oferta y la demanda, y a cambio recibe un salario. Existe una diferencia entre su producción y el salario, la plusvalía. Consiste en el beneficio del capitalista y, para que se haga efectiva, el capitalista debe vender sus productos.

Una clase socia está formada por un grupo amplio de personas que coinciden por su posición en un sistema de relaciones productivas. En la sociedad capitalista, existe una clase dominante, dueña de los medios de producción, y otra dominada, el proletariado, lo que produce la lucha de clases entre ellos, con el objetivo de la revolución social y la toma de poder por parte del proletariado. En toda sociedad basada en la propiedad privada, las clases explotadas acaban revelándose. La clase capitalista acumula riquezas con la plusvalía, aunque para ello debe explotar al proletariado. Ahora bien, este acabará derribando el sistema capitalista, dando paso a la sociedad socialista. Sus contradicciones desembocarán en la guerra de todos contra todos, en la crisis del sistema capitalista y la dictadura del proletariado.

El capitalista necesita explotar al proletario para obtener las mercancías a costes más bajos. Si no vende, se arruinará y se convertirá en proletario, y así el número de proletarios aumentará y el trabajo del obrero se abaratará. En esta situación tienen lugar dos leyes:

• Ley de concentración: se produce la concentración del capital y la riqueza en unos poco capitalistas y la concentración del trabajo y la pobreza en las masas de proletariado.

Ley de crisis: el proletariado se sublevará y la economía socialista relevará al capitalismo.

Con el socialismo desaparece la explotación del "hombre por el hombre" y la plusvalía. El Estado preparará la llegada del hombre nuevo y el triunfo de la sociedad comunista. Con el comunismo, los seres humanos serán libres y dueños de su trabajo. Surgirá la

superabundancia, se tendrá en cuenta el valor de uso y el principio de "a cada cual según sus necesidades". En consecuencia, "el ser humano será hermano del ser humano, todos derechos iguales tendrán y el mundo será un paraíso, patria de la humanidad.”