Marketing

Comunicación. Información. Publicidad. Mercado. Evolución. Filosofía. Función. Desarrollo. Etapas. Estructura. Organización. Producto

  • Enviado por: J R Piquin
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 50 páginas
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Introducción al marketing

Se podría decir que para la mayoría de la gente el marketing resulta ser un concepto nuevo y algo difuso. Por el contrario, el marketing ha existido siempre como proceso social: "Poner un producto o servicio en el mercado."

Los productores o fabricantes vienen realizando actividades con objeto de llevar sus productos a los consumidores y es en estas últimas décadas cuando la competencia entre éstos es mucho más importante. Esta podría ser la razón por la cual, a un nivel social, parece que el marketing es una actividad propia de nuestros días. Resulta absolutamente cierto que comercializar productos o servicios, en estos tiempos, es una de las actividades más importantes para las empresas, sobre todo si se trata de productos de gran consumo.

Desde un punto de vista histórico se podría hablar de la siguiente evolución:

- Hasta el siglo XX la preocupación de las empresas se centraba en la capacidad para realizar sus productos con la máxima calidad posible.

- En la primera mitad del siglo XX las empresas se ocuparon principalmente de introducir mejoras en los métodos de producción y obtener, por consiguiente, precios más bajos por unidad de producción. Esto dio lugar a existencias más grandes que tenían que ser rendidas a cualquier costo. Es en este momento cuando la gente empieza a comprender la venta tal y como ahora se entiende.

- En las décadas siguientes a 1950 se arraigó la convicción de que el consumidor es la parte que decide lo que se venderá y también lo que se producirá. Se han extendido rápidamente la conciencia de consumidores entre la gente.

Este tipo de orientación al consumidor es característica de la etapa de la sociedad próspera y posindustrial. Pretende servir más a las necesidades del consumidor que venderles un simple producto.

Desde un punto de vista muy generalista podríamos distinguir dos factores fundamentales que han influido en la concepción de que el cliente ocupa el papel en las empresas:

A) El desarrollo tecnológico que ha permitido la estandarización de la producción, logrando producir en cadena un sinfín de productos. Este tipo de producción en grandes series precisa de enormes inversiones, que exigen un mejor control sobre el proceso de comercialización en todos los aspectos.

B) El aumento del nivel de vida caracteriza a esta última etapa: la mayoría de las personas de la sociedad tienen unos excedentes de dinero, después de cubrir sus necesidades primarias. Estos excedentes pueden, por tanto, emplearlos en la adquisición de bienes y servicios no vitales.

Debido a estos ingresos excedentarios el comportamiento de adquisición es más errático, es decir, menos predecible y surge una demanda de productos más variados . El cliente se permite elegir el color, potencia y estética de su automóvil, lo que provoca a los fabricantes a diversificar su producción en función de los deseos, motivos y hábitos de compra de grupos de clientes. La idea de orientación hacia el cliente se encuentra claramente establecida en los negocios estadounidenses, tanto para productos de consumo como para bienes industriales. En este país se entiende que la idea de marketing empieza con la determinación de las necesidades del cliente y finaliza con la satisfacción de las mismas.

El marketing se origina con el reconocimiento de que existe una necesidad y termina con la satisfacción de ésta por medio de la entrega de un producto o servicio que se pueda utilizar en el momento adecuado, en el lugar justo y a un precio aceptable.

La sociedad y en concreto muchas empresas respondieron a este reto. Se crearon las organizaciones que eran capaces de sostener una distribución masiva (cadenas de tiendas, franquicias, grandes almacenes y hasta la venta organizada por correo y teléfono), pero las mercancías se acumulaban en las fábricas o en los establecimientos comerciales. Los buenos ejecutivos de empresa se dieron cuenta de que el proporcionar distribución masiva no solucionaba todo el problema.

Ahora, y de este pensamiento, nació la era de las poderosas ventas, ayudadas de fuertes campañas de publicidad y de sofisticados métodos de promoción. Vender era lo importante y solamente cuando se estaba seguro de que un producto o servicio era aceptado por los consumidores se procedía a su elaboración o producción.

La evolución de la vida económica se halla orientada hacia horizontes cada día más amplios. Por esta razón la función comercial moderna no se puede limitar, como en el pasado, a utilizar la intuición para distribuir productos concebidos únicamente por los técnicos.

Esta actividad debe de ir muy por delante de los procesos productivos y esta es, en la actualidad, la mentalidad que impera en no pocas empresas multinacionales y nacionales, que se encuentran en la mente de todos por sus resultados y su expansión constante.

EL MARKETING COMO FUNCIÓN INTEGRADA A LA GERENCIA

Es fácil comprender que el concepto de marketing abarca un reconocimiento de las necesidades de integrar y coordinar las diversas funciones que estrictamente han sido clasificadas como de marketing. Estas funciones incluyen actividades como el desarrollo del producto, distribución física, control, previsiones, política de precios, publicidad, promoción, y estudio y análisis del mercado.

No es suficiente con integrar las actividades internas de la división de marketing. Estas a su vez deben ser coordinadas muy de cerca con otras áreas funcionales de la empresa. La división de marketing tiene que relacionarse con el departamento financiero; debe estar en relación con el departamento de personal; debe centrar su gestión en la información estadística y contable que le proporcionarán otros departamentos de la empresa. La investigación y desarrollo de nuevos productos tiene que basarse en las necesidades del mercado conocidas por los responsables de marketing.

El lanzamiento de campañas publicitarias tiene que estar apoyado por la fuerza de ventas en el segmento al que va dirigido. Podríamos afirmar, para finalizar, que la planificación, el planteamiento de objetivos, el desarrollo de estrategias y el control de toda esta actividad para poder proporcionar satisfacción al cliente, son las principales preocupaciones en las que trabaja un responsable de marketing actual.

Entonces cuatro elementos constituyen los ingredientes básicos del concepto de marketing: Orientación hacia el consumidor, esfuerzo integrado del responsable de marketing, dirección por objetivos y de resultados y empleo de métodos científicos y sistemáticos de planificación y solución de problemas.

Filosofía y función del marketing

Enrique Ortega, en el libro titulado "El mensaje y los fundamentos económicos del marketing", ed. ESIC, 1981, lo define de la siguiente manera:

Término de origen inglés que se empezó a utilizar en Estados Unidos entre 1906 y 1911. Debido al amplio alcance y naturaleza de este término, no ha encontrado una palabra equivalente en otros idiomas, por lo que se ha introducido así en la mayoría de ellos. El marketing puede contemplarse desde dos ángulos diferentes:

- Como una filosofía.

- Como una función.

EL MARKETING COMO FILOSOFÍA

Tiene sus orígenes en aquella lejana etapa de la humanidad en la que el hombre comienza a realizar intercambios para incrementar su bienestar.

Desde este momento, y al igual que ocurre con la mayoría de las ideas, ha ido evolucionando con el paso del tiempo, configurándose en la actualidad como "un conjunto de actividades humanas, que, a través de los intercambios originados por el deseo de incrementar el bienestar o beneficio de las personas, permite obtener una mayor satisfacción del consumidor".

EL MARKETING COMO FUNCIÓN

El marketing, en sentido amplio, es una función de las organizaciones y, en particular, una función de las empresas que comprende una serie de actividades con unos objetivos propios, pero estrechamente interrelacionados entre sí para servir a los objetivos de la empresa. La función de marketing consiste en esencia en el "análisis, planificación, ejecución y control de acciones y programas destinados a realizar intercambios, a fin de alcanzar los objetivos perseguidos y la satisfacción del consumidor".

LA ORGANIZACIÓN DE VENTAS

Es una de las principales subfunciones del marketing y se ocupa de todas aquellas tareas necesarias para asegurar el nivel de ventas deseado por la empresa y la satisfacción de los consumidores. Las principales tareas específicas de esta actividad son:

- Creación de un equipo de ventas.

- Formación del equipo de ventas.

- Valoración de los vendedores.

  • 'Marketing'
    Administración de las ventas.

La investigación comercial

La investigación comercial se puede considerar como la primera función del marketing. Constituye el medio del que se sirve la empresa para obtener la información, pudiendo seguir el proceso de toma de decisiones comerciales apuntado anteriormente y, por consiguiente, el establecimiento de una política comercial a seguir.

La toma de decisiones comerciales se puede basar en la intuición, en la experiencia o en una información científica, cuantitativa y cualitativa que permita que el riesgo de adoptar una política comercial inadecuada sea casi inexistente.

Esto es lo que pretende la investigación comercial: conocer la información sobre los consumidores, sobre todos los puntos concernientes a la distribución, los planes de venta, la publicidad, la promoción, el producto...

No solamente es útil y necesaria como información previa a la adopción de una política a seguir. La Dirección Comercial de la empresa se sirve de ella para contrastar la bondad de las acciones adoptadas anteriormente, es decir, para establecer las medidas de control necesarias en función de la información obtenida. Esta ciencia precisa la ayuda y basa su contenido en otras ciencias suficientemente desarrolladas y por todos conocidas: la economía, la estadística, la psicología, la sociología y las matemáticas . En estos últimos tiempos el desarrollo informático ha supuesto a la investigación comercial una ayuda muy importante en el tratamiento de la información.

EL PROCESO DE LA INVESTIGACIÓN COMERCIAL

Lo que nos dice al respecto don Luis Angel Sanz de la Tajada, uno de los españoles que más ha profundizado en la investigación comercial y en todo lo referente a temas de marketing. El proceso de la investigación de mercados consiste en ocho pasos fundamentales.

1. Análisis de la situación o investigación interna, que pretende, mediante la investigación completa de los datos disponibles, la realización de los siguientes aspectos básicos:

- Preparación para la planificación y ejecución del análisis.

- Fundamentación de la hipótesis a utilizar en el estudio.

- Prevenir al investigador contra fallos posteriores.

- Evitar repeticiones de trabajo.

2. Investigación preliminar o informal, que, mediante la realización de entrevistas con los consumidores, mayoristas, detallistas y personas "claves" (dirigentes de la propia empresa, vendedores, especialistas del ramo...), permite llegar a captar el problema planteado y admitir cuantas sugerencias sean de interés para la realización de la investigación definitiva.

3. Plan definitivo de la investigación, que constituye la fase fundamental del estudio, el punto de arranque de todo el proceso final. En una palabra, es la médula de la investigación, siendo sus elementos esenciales los siguientes:

- Determinar el propósito de la investigación, seleccionando unas pocas hipótesis operables.

- Determinar los tipos de datos a utilizar en la investigación.

- Determinar las fuentes de los datos: internas o externas.

- Preparar los cuestionarios de la investigación.

- Determinar la muestra, considerando:

- ¿A quiénes seleccionar?

- ¿Cuántos serán?

- ¿Cómo elegirlos?

- Realizar la investigación piloto.

- Determinar los planes y costes de las operaciones.

4. Recogida de datos, mediante los métodos establecidos previamente. (Este punto será motivo de análisis más adelante).

5. Tabulación y análisis de los datos, donde se recogen en tablas estadísticas no rutinarias los datos conseguidos y se obtienen las conclusiones primarias. Para ello, se realizan cuatro tipos de operaciones básicas:

- Revisión de los datos primarios, rechazando las respuestas ilógicas, dudosas e incorrectas.

- Validación de la muestra, mediante un control riguroso.

- Tabulación para dar la información más útil.

- Obtención de conclusiones estadísticas ajustadas a los datos.

6. Interpretación de los resultados, mediante la cual, a través de un proceso de lógica deductiva, se establecen las adecuadas recomendaciones de política comercial y general de la empresa.

7. Presentación de los resultados a la dirección, que es, en definitiva, la que ha de aprobar el trabajo realizado y poner en práctica las recomendaciones.

8. Control posterior, que es fundamental, aunque no todo el mundo lo lleve a cabo, puesto que su objetivo es precisamente realizar una última prueba del valor de la investigación, comprobando los resultados de la puesta en práctica de las recomendaciones dadas en función de los datos obtenidos.

También, dice don Luis Angel Sanz de la Tajada que la investigación comercial tiene suma importancia y para que sea efectiva hay que asegurarse de que:

- El problema está claramente definido.

- Los objetivos están adecuadamente establecidos.

- El procedimiento de la investigación ha sido determinado y realizado con precisión y profundidad de análisis.

- La muestra tiene que responder a la realidad del mercado.

- La recogida de datos y el trabajo de campo tiene que estar perfectamente realizado y en profundidad.

- La tabulación de los datos y sus análisis han de ser no sólo veraces, sino también objetivos y precisos.

- La interpretación ha de ser realizada por un conocedor del problema y del procedimiento del trabajo, capaz de establecer directrices y recomendaciones al respecto.

- Se realiza un control posterior que nos tiene que permitir saber:

- Si el estudio fue adecuado y las recomendaciones, una vez puestas en prácticas, han servido para resolver el problema que se tenía planteado.

- Si todo ello no fue suficiente para resolver totalmente el problema, en qué medida ha quedado éste patente y, por tanto, qué acciones posteriores son necesarias, con o sin investigación, para conseguir la resolución total de aquél.

Si todo esto no se realiza a fondo, con una cierta precisión, amplitud de miras y profundidad de análisis, es muy probable que la investigación sea un coste en vez de una inversión, y, al no ser fructífera en un sentido positivo, la aplicación de la misma se convierte en un peligro letal, más capaz de destruir que de construir. Ahora nos resulta mucho más fácil comprender que el marketing va mucho más lejos que la venta. La investigación comercial permite conoce a la empresa si es o no interesante lanzar un producto o servicio al mercado, indispensable para cualquier actividad empresarial.

Los métodos y útiles del estudio de mercado

Una de las características en la actividad económica de hoy, en la que las empresas se encuentran afectadas, es la referente a la cantidad de decisiones difíciles que deben ser tomadas. Se cometen muchos errores y éstos resultan cada vez más costosos para dichas empresas.

En el proceso de toma de decisiones comerciales, ya definido anteriormente en esta obra, se hablaba de tres fases fundamentales:

1. Conocimiento de los hechos, que se encargaba al Departamento de Investigación Comercial.

2. La toma de decisiones, que traducido a la terminología comercial era el establecimiento de la política a seguir y cuya responsabilidad recaía en el Director Comercial y/o de Marketing.

3. La ejecución, desarrollo y control de las decisiones tomadas, es decir, la puesta en marcha de dicha política comercial.

Si comprendemos y compartimos la importancia de cada una de las fases referentes a este proceso de toma de decisiones comerciales, comprenderemos, al mismo tiempo, que para poder optar por una decisión es necesario poseer la máxima información posible.

Como consecuencia, también, se puede afirmar que "a más cantidad y calidad de la información, menos posibilidades de error contemplará la decisión tomada". En este contexto, y como elemento de información, los estudios de mercado se han convertido en un útil esencial al servicio de las empresas, un elemento capital del Marketing-Mix.

Los estudios forman parte integrante de la función del Marketing. La intuición ya no tiene el protagonismo que tenía hace tiempo en la toma de decisiones.

Las decisiones se toman como resultado de la información obtenida por aquellos estudios realizados para responder a preguntas precisas, imprescindibles para adoptar una política coherente y objetiva.

La coordinación es otro factor de éxito comercial, más importante en aquellas macro-empresas donde las decisiones se basan en las informaciones de varios departamentos y personas. Por esta razón, es necesario insistir para que todo estudio comience por una disensión profunda entre los responsables de marketing y los de investigación. En efecto, si el desarrollo de los estudios es tarea de los especialistas, capaces de poner en funcionamiento una serie de herramientas (análisis estadísticos, análisis sociológicos, informática, etcétera), el hombre de marketing tiene la responsabilidad esencial de definir con claridad los objetivos fundamentales del estudio.

Expondrá su problema, lo situará en su contexto, enumerará las acciones que deberán ser tomadas en función de las diferentes hipótesis sobre los resultados. Al mismo tiempo, los especialistas en investigación decidirán sobre las técnicas de investigación que más se adecuan para obtener la información que permita hacer frente al problema planteado.

Referente a estas técnicas de estudios de mercado, la experiencia de muchas empresas en su utilización prueba que no es necesario inventar técnicas adaptadas a cada problema. Es más interesante poseer un número limitado de técnicas bien conocidas en cuanto a su concepción y su aplicación. Cuando se estudian técnicas nuevas se debe asegurar antes que éstas permiten reflejar las realidades sobre el mercado que se han planteado como objetivo previo.

La experimentación es siempre larga y difícil de realizar, pero es imprescindible probar que una técnica sobre la cual se basan decisiones importantes a tomar es suficientemente sensible y segura.

Elaborar un proyecto de estudio reside en definir con precisión los objetivos y los medios, en un documento escrito que debe comportar, normalmente, cinco fases principales.

1. Objeto del estudio.

2. Informaciones necesarias a obtener.

3. Elección de los medios y tratamiento de la información.

4. Planing de desarrollo y presupuestos de acción.

5. Adopción o modificación del proyecto de estudio.

OBJETO DE ESTUDIO

Nunca se debe realizar un estudio de mercado con el único objetivo de la información por la información, o por cuestiones de moda. Un estudio de mercado es un útil importante para tomar una decisión de la mejor manera posible y ajustada a la realidad. Es necesario comenzar por formular claramente la decisión o el problema a tratar. Nos podemos encontrar con un problema concreto como: "¿Debemos contrastar a un Jefe de Producto para una nueva línea?" o, entre dos tipos de envases: "¿Cuál resulta el más idóneo para nuestro público objetivo?". Por el contrario, existen problemas y decisiones mucho más importantes y amplias a tomar, como por ejemplo: "¿Qué estrategia global de Marketing deberemos adoptar para un producto concreto en los próximos tres años?". Otras veces el problema no se encuentra concretizado y, sin embargo, su solución pasa por la realización de un estudio de mercado: este es el caso cuando un responsable de Marketing expresa su deseo de poseer información puntual y periódica sobre la evolución de las ventas de la empresa y de la competencia, o sobre la evolución de los gustos y comportamiento de los consumidores referente a los productos de la empresa.

Toda esta información resulta de sumo interés para que un responsable de Marketing pueda tomar decisiones sobre los productos, las campañas de publicidad, los elementos promocionales... y, en definitiva, para poder aplicar la estrategia de Marketing-Mix más adecuada a cada momento y a la demanda que solicita el mercado en el momento citado. En conclusión, es responsabilidad del hombre de Marketing definir el objeto del estudio.

INFORMACIONES NECESARIAS A OBTENER

Una vez que se conoce el problema y, como consecuencia, las decisiones a tomar, es necesario traducirlas en relación a la información necesaria con la que hay que contar.

Es difícil que un estudio de mercado pueda aportar soluciones a un directivo en los mismos términos en los que éste plantea sus problemas. El estudio puede solamente proporcionarle los elementos de información que le permitan tomar la decisión más segura y adecuada.

La búsqueda de las informaciones necesarias y adecuadas que permitan a un responsable de Marketing tomar una decisión cualquiera, es una fase compleja para la elaboración de un proyecto de investigación. El proceso lógico a seguir será el siguiente:

1.° Elaborar un listado de todas las informaciones pertinentes e importantes en relación a la decisión a tomar.

2. ° Elaborar un listado de respuestas alternativas que pueden resultar de cada una de las preguntas planteadas.

3.° Para cada combinación de resultados obtenidos, definir cuál sería la estrategia de Marketing adecuada.

La realidad dice que esta forma de actuación no siempre resulta factible, dado que el número de informaciones necesarias suele ser elevado y resulta impracticable cuando se combinan sus alternativas para intentar buscar soluciones.

Lo importante es buscar una lista compleja y precisa de las informaciones necesarias para tomar una decisión concreta; más que importante es imprescindible.

La definición precisa de las informaciones necesarias para la realización de un estudio de mercado es responsabilidad del Director de Marketing, ayudado por expertos en investigación de mercados.

ELECCIÓN DE LOS MEDIOS Y TRATAMIENTOS DE LA INFORMACIÓN

Una vez conocido el listado de informaciones a obtener, es necesario establecer los métodos técnicos que vamos a utilizar para su obtención y que ésta resulte operativa.

Su elección no es una tarea del responsable de Marketing. Es el especialista en estudios de mercado quien tiene que decidir sobre los métodos a emplear.

Es importante seleccionar las técnicas más apropiadas en función del tiempo disponible y de los costes que plantean cada una de las alternativas.

PLANING, DESARROLLO Y PRESUPUESTO POR ACCIÓN

Todo proyecto de estudio debe estar acompañado de un calendario y de un plazo de realización, que permitirán al responsable de Marketing decidir o no sobre la adopción de la decisión.

Es importante resaltar en este apartado que todos los recursos que la empresa dedica a la realización de los estudios de mercado, deben considerarse una inversión y no un gasto.

Reducir el coeficiente de incertidumbre de cualquier decisión empresarial ha resultado, y la experiencia de muchas empresas lo ha demostrado, una de las inversiones más rentables realizadas por éstas, aun cuando las decisiones sobre la realización de un determinado proyecto (lanzamiento de un nuevo producto, implantación en una determinada zona geográfica, etc.) hayan sido negativos; es decir, que en función de la información obtenida se ha decidido no realizar dicho proyecto.

ADOPCIÓN O MODIFICACIÓN DEL PROYECTO DE ESTUDIO

La decisión del responsable de Marketing concerniente al proyecto de estudio a realizar, será el resultado de una comparación entre el interés de las informaciones que pueda conseguir, y su coste en tiempo y dinero.

Existen técnicas para medir la rentabilidad de una inversión en estudios de mercado, es decir, medir de una manera precisa y en términos financieros el valor de las informaciones que estarán contenidas en dicho estudio, lo que permitirá al directivo evaluar su rentabilidad.

Si utilizando el sentido común o un análisis profundo, el responsable de Marketing estima que el estudio propuesto es muy caro en relación a lo que puede aportar (concepto de rentabilidad), puede solicitar la utilización. La última alternativa consiste en tomar la decisión en base a la intuición, con lo que, por un lado, se puede convertir la inversión de la realización de un proyecto en un gasto insostenible y, por otro, echar por tierra un prestigio profesional muy difícil de obtener.

¡Hay veces que esta última alternativa funciona bien!

Una empresa puede obtener sus informaciones comerciales de tres fuentes diferentes: internas, documentarias y externas.

Las fuentes internas: La primera fuente de información es la empresa en sí misma. En todas las áreas de actividad la empresa recoge datos que bien tratados pueden resultar de gran utilidad al Departamento de Marketing.

Las informaciones que se pueden obtener conciernen a la empresa misma (evolución de la actividad de los vendedores, porcentaje de los gastos de publicidad en relación a la cifra de ventas...) y a su entorno (análisis de las reclamaciones efectuadas por los clientes, información e impresiones de los vendedores en relación con los deseos de compra de los consumidores...).

La información más importante para el Departamento de Marketing es la que hace referencia a las ventas. El primer dato con el que tiene que contar un director de Marketing para orientar su política, es el análisis de las cifras de ventas.

Este análisis debe acompañarse de una búsqueda de informaciones internas. Los datos sobre las ventas pueden, según las necesidades, descomponerse por productos, sectores de actividad, áreas geográficas, tipos de clientes, etc.

Las informaciones de origen interno tienen la ventaja de poder obtenerse a un coste nulo, o al menos poco importante.

Pero, como contrapartida, tienen el inconveniente de sólo hacer referencia a la empresa en sí misma. Por medio de informaciones internas resulta imposible, a título de ejemplo, observar la situación de empresas competidoras.

Para que las informaciones obtenidas de la propia empresa resulten eficaces, se debe organizar perfectamente la estructura y el camino que ésta debe seguir.

Un servicio central de estadística, bien dotado de medios para el tratamiento de la información, será un punto obligado de paso de toda la información interna de la empresa. Este departamento será el encargado de hacer operativa la información para cada uno de los departamentos interesados (Producción, Financiero, Comercial, etcétera).

Las fuentes documentarias: Las fuentes documentarias son llamadas, también, fuentes secundarias, en la medida en que son utilizadas por otras instituciones diferentes a la propia empresa. Son un complemento necesario en un Departamento de Marketing para acceder a las informaciones deseadas.

Este tipo de información es poco costosa, e incluso, a veces, gratuita, pero plantea el problema de que todas las empresas tienen acceso a ella. Otro inconveniente de este tipo de información reside en su heterogeneidad. Es difícil encontrar informaciones que traten un mismo problema y cuyo origen, en cuanto a las fuentes, sea diferente y que coincidan en un porcentaje lógico.

En el momento actual, en España, las fuentes documentarias no están todo lo organizadas que sería de desear. Es uno de los motivos por los que ejercer una actividad de Marketing resulta más difícil y costoso que en otros países desarrollados.

No obstante, para obtener este tipo de información hay que acudir a las siguientes fuentes:

- La Administración y los organismos paraestatales (INE, Departamento de Documentación del Ministerio de Economía y Comercio, Cámaras de Comercio, etc.).

- Las asociaciones profesionales por sectores de actividad, agrupaciones, etc.

- Los organismos privados: gabinetes especializados, empresas de asesoramiento, etc.

- Otras fuentes diversas: prensa especializada, escuelas e instituciones dedicadas a la investigación y formación, etc.

Las fuentes externas: Si la empresa no ha conseguido obtener la información necesaria para tomar una decisión cualquiera en sus fuentes internas y/o documentarias, se debe recurrir a las fuentes externas, es decir, encargar la realización de un estudio particular sobre un tema concreto a un especialista.

Para conocer si uno de nuestros productos es aceptado, para conocer su cuota de mercado, las motivaciones de los clientes, la empresa recurrirá a la realización de un estudio de mercado.

Ante esta situación, la empresa tiene dos opciones principales:

A) Si el Departamento de Marketing posee los medios y la estructura necesarias, él mismo podrá realizar el estudio.

B) Si no se da la situación anterior, los responsables de Marketing de la empresa definirán el objetivo del estudio, contratando para su realización a una empresa especializada. Hay muchas empresas de consultoría que ofrecen una gran variedad de servicios, aunque lo más sensato es buscar aquella compañía que domina un tema específico en función a su especialización.

La característica principal de este tipo de información es que son de la empresa y sólo para la empresa. Si su tratamiento es correcto deben responder con precisión al problema planteado.

Pero, como inconveniente, este tipo de información resulta muy costosa para la empresa. Los motivos por los que una empresa se plantea la realización de un estudio de mercado pueden ser diversos:

- Motivos externos:

Se puede tratar de un envenenamiento político que afectará a las condiciones del mercado: la entrada de España en el Mercado Común obligará a muchas empresas nacionales a considerar al mercado europeo como su mercado potencial. La necesidad de investigar un mercado puede ser consecuencia de un cambio económico o social: la disminución de los tiempos de trabajo aumentará el tiempo libre y, en torno a esta situación, se desarrollarán sectores nuevos.

- Motivos internos:

Diferentes departamentos de la empresa pueden verse afectados, como, por ejemplo:

a) El Departamento Financiero: una empresa que se encuentre en una situación de excedente en tesorería (aunque no suele ser el caso en la actualidad), puede iniciar un estudio de mercado para conocer el sector o los mercados en los que pueda ser más rentable invertir.

b) El Departamento Comercial: reorganizar los canales de distribución en función de la evolución del consumo por regiones.

c) El Departamento de Producción: una nueva tecnología puede ampliar la participación en el mercado de una determinada empresa.

El estudio, una vez comprendida su necesidad en relación con los motivos que se acaban de evocar, puede referirse al mercado en su conjunto sobre sus características, sobre su evolución, sobre uno de los elementos del Marketing-Mix, o, también, sobre el comportamiento de los consumidores actuales y potenciales. Algunas veces se piensa que la realización de un estudio sobre bienes industriales carece de interés. Los clientes potenciales son poco numerosos. En estos casos hay que tener en cuenta que más que considerar a las personas como clientes, se debe considerar a las empresas (los aspectos técnicos, financieros, etc.).

Los bienes industriales o las empresas cuya producción va destinada a la industria, no tienen motivos fundamentales para olvidar el mercado como indicador principal de su actividad.

Para finalizar se pueden distinguir tres grandes familias de estudios, cuyo objetivo es común: obtener con fiabilidad informaciones sobre el mercado.

Estas tres grandes familias son: las encuestas, los paneles y los estudios de motivación.

La metodología que utilizan para conseguir tal fin es totalmente diferente.

Los estudios de motivación

Con objeto de poder estudiar las actitudes psicológicas profundas de consumidores, prescriptores o distribuidores, se han desarrollado los métodos de encuestas conocidos con el apelativo de "estudios de motivación".

Estos estudios se distinguen de la encuesta por su cuestionario y por la dificultad de los métodos utilizados en la observación, inspirados en técnicas de la psicología aplicada.

Resulta evidente la importancia que tiene para un hombre de Marketing, en la mayoría de los casos, conocer no solamente el comportamiento de los consumidores, sino, además, sus motivaciones; es decir, conocer no solamente si compran o no, si consumen o no, sino también el "porqué" de un tipo de comportamiento tal.

Las informaciones relativas a los motivos del comportamiento suelen ser muy difíciles y, a veces, imposibles de obtener por medio de preguntas directas, bien porque las personas no son conscientes de sus verdaderas motivaciones o porque aún conociéndolas no quieren hacer públicas sus ideas al no considerarlas positivas.

Para los estudios cualitativos, la representatividad de la muestra no es una condición "sine qua non" de la fiabilidad de los resultados. Se trata de entrevistar en profundidad a un cierto número de personas para explicar un fenómeno y no de extrapolar las características de una población madre, a partir de la observación de un grupo reducido.

La muestra de los estudios cualitativos se sitúa, normalmente, entre diez y cien personas. Es más importante en este tipo de estudios la profundidad de la entrevista que la amplitud de la muestra. Es necesario, hacer una última observación relacionada con la muestra y referente a la elección de entrevistas individuales o reuniones de grupo.

Cada una presenta inconvenientes y ventajas. La primera es más íntima, más próxima a la situación real de un consumo individual. La segunda permite un cambio de impresiones, una comparación de los puntos de vista de las personas que componen un grupo de trabajo. En muchos casos, la encuesta comienza con entrevistas individuales seguidas de reuniones de grupo. Para conocer las actitudes y motivaciones de los consumidores, hay que utilizar métodos más directos que los cuestionarios clásicos. Los principales son los siguientes:

LAS ENTREVISTAS EN PROFUNDIDAD

Esta técnica consiste en no realizar preguntas y conseguir que la persona entrevistada hable libremente sobre una serie de puntos preestablecidos con anterioridad. Resulta de gran ayuda la utilización de un magnetófono para registrar la intervención del entrevistado, aunque en algunas ocasiones hay personas que pueden intimidarse ante la sensación que produce el que grabemos la conversación.

La función del entrevistador debe limitarse a provocar el máximo de intervenciones del entrevistado. Se debe procurar conseguir más un monólogo que un diálogo. El entrevistado no debe verse sometido, en ningún caso, a un interrogatorio. Esta técnica es cara y de difícil utilización. Exige entrevistadores altamente cualificados, y sólo se obtienen buenos resultados cuando logramos mantener una entrevista larga y completa. Se trata, pues, de un verdadero psicoanálisis. El entrevistado deba liberarse completamente e indicar todo aquello que, en su espíritu, hace referencia a la pregunta planteada.

LAS REUNIONES DE GRUPO

Esta técnica exploratoria consiste en reunir a un grupo reducido de personas en torno a una mesa y dejarlas hablar entre ellas de un sujeto determinado.

El entrevistador tendrá como mismo principal el asegurar que las personas en su discusión de grupo no se aparten del tema a tratar. Al contrario que el método de entrevistas en profundidad, éste presenta un inconveniente mayor de obtener opiniones poco sinceras, pues hay gente que en grupo intenta aparentar lo que les gustaría ser, más que lo que de verdad piensa o su forma habitual de pensar. Al mismo tiempo, como ventaja, las informaciones que se consiguen son muy abundantes. Se crea un efecto rebote y una contatenación entre diferentes ideas emitidas.

Los argumentos superficiales no resisten mucho tiempo, y las verdaderas motivaciones terminan por emerger, centrando la atención del grupo de discusión.

Las reuniones de grupo, como las entrevistas en profundidad, son costosas y de difícil interpretación. El análisis de los contenidos tiene que realizarse por psicólogos especialistas en la materia.

Este método sólo puede utilizarse para un número limitado de informaciones sobre las motivaciones en la compra o sobre el comportamiento general de los consumidores. No permiten obtener conclusiones cuantificables y estadísticamente válidas. En contraposición, permiten obtener una serie de hipótesis que pueden tratarse por medio de la estadística y en muestras más representativas por medio de técnicas cuantificables: los tests proyectivos y las escalas de actitud.

LOS TESTS PROYECTIVOS

Esta técnica se viene utilizando desde hace mucho tiempo en la orientación profesional y en la psicoterapia. Ahora se utiliza corrientemente en los estudios motivacionales.

Consiste en tener respuestas de la persona entrevistada sobre un tema exterior a ella. El entrevistado proyectará sus propias ideas y su propia personalidad.

Para cada problema es necesario construir un test diferente. Nos podemos encontrar con los siguientes:

- Los tests de asociación. Por medio de un ejemplo nos resultará más fácil comprender la metodología de este tipo de test: si queremos conocer la imagen que tiene el público de diversas marcas de coche, se les presentan a la persona entrevistada algunas fotografías de personas muy tipificadas (un hombre de negocios, un administrativo, un joven estudiante). Al mismo tiempo, se presentan al entrevistado diversas fotografías de automóviles. Se solicita del entrevistado que asocie a los diferentes coches aquel personaje que, a su juicio, se adapta más en función de la elección posible.

- Los TAT (Thematic Apperception Test). Se basan en la presentación, en forma de dibujos o fotos, de una situación dada que el encuestador debe conocer.

- Los tests de expresión. Esta técnica consiste en pedir a los encuestados que completen una serie de frases incompletas. Por ejemplo:

- Lo que tiene que poseer un coche utilitario es...

- Para solucionar el problema del hambre en el mundo, sería necesario...

LAS ESCALAS DE ACTITUD

Son unas técnicas que permiten medir, de una manera relativamente simple, la dirección e intensidad de las actitudes psicológicas en relación con un producto, una marca, un comportamiento...

Planificación e implantación del plan de marketing

Planificar en términos empresariales supone trazar un proyecto para conseguir un objetivo marcado, es decir, evaluar y programar los recursos y los medios respectivos para cumplir nuestro objetivo. La planificación de empresa viene condicionada por la actitud y el estilo de la dirección y se puede distinguir entre varias actitudes, que son:

- Empresas con los directores ocupados en solucionar problemas diarios, que dedican poco tiempo a prever el futuro y, por tanto, a planificar.

- Empresas que hacen alguna labor, planes escritos por departamentos aislados, que se editan en conjunto, pero sin una coordinación clara de objetivos de empresa.

- Empresas con procedimientos formales para la elaboración de sus planes, coordinando y agrupando todos los departamentos de la empresa, lo que supone tener implantada la Dirección Por Objetivos (DPO).

La idea y la actitud ante la planificación es, pues, necesaria para sobrevivir en un entorno competitivo y en permanente evolución, porque:

- La adaptación al cambio ha de ser constante y no se puede improvisar.

- En un mercado competitivo hay que sustituir acciones defensivas por acciones ofensivas.

Estas dos premisas conducen a una idea de evolución integrada de la empresa en su entorno, es decir, estudiar, analizar y planificar cuál es su situación y potencialidad en el presente y en el futuro.

Cabe distinguir, pues, varios tipos de planificación de empresa, en función de:

a) El período de tiempo:

- Planificación a muy corto plazo, que puede comprender un período que va desde uno a seis meses.

- Planificación a corto plazo, que supone realizar planes desde seis meses a un año.

- Planificación a medio plazo, que abarca un período entre uno y cinco años.

- Planificación a largo plazo, que observa períodos mayores de cinco años.

b) El nivel dentro de la estructura organizativa, atendiendo a la organización de empresa:

- Planificación a nivel político que afecta a la alta dirección, dirección de grupo o dirección corporativa.

- Planificación a nivel estratégico que implica a la dirección corporativa y a la dirección ejecutiva.

- Planificación a nivel logístico, que corresponde a las jefaturas de División o Departamento y a las cabeceras operacionales.

- Planificación a nivel táctico, que afecta a las jefaturas de Departamento y a los mandos intermedios.

c) Las actividades:

- Planificación de la producción.

- Planificación financiera.

- Planificación del personal.

- Planificación comercial.

Luego el Plan de Marketing, concebido como una parte integrada en la planificación empresarial, es un plan que agrupa a todas las áreas de actividad de la empresa y necesita unos requisitos previos para su elaboración, que se pueden resumir en:

A) Estructura organizativa productos, es decir, Product Management o Brand Management o Project Management, según el sector de actividad y el tipo de producto o servicio.

Esta forma de organización crea unos departamentos o áreas de gestión por productos o línea de productos con unas características comunes, cuya dirección depende de un Product Manager, o Jefe de Producto. Estas jefaturas de producto tienen responsabilidad directa sobre el lanzamiento, desarrollo y rentabilidad de sus productos, dependiendo jerárquicamente de un Director de Grupo de Productos o, si éste no existe, de un Director de Marketing.

B) Tener implantada un tipo de Dirección Por Objetivos (DPO), que va a medir el resultado de la gestión de los diferentes centros de responsabilidad. Este estilo de dirección implica el establecimiento de una contabilidad de costes, que se basa en una infraestructura presupuestaria asignada en base a unos centros de coste y unos centros de beneficio, que permitan prever y controlar la actuación de la empresa en el mercado.

Una vez establecidos los requisitos necesarios para la elaboración del Plan de Marketing, se pueden establecer las etapas del plan para su realización en la práctica real de la empresa.

LAS ETAPAS DEL PLAN DE MARKETING

El Plan de Marketing debe ser un elemento escrito y debidamente estructurado, que contenga:

A. Descripción y análisis de la situación actual.

B. Establecimiento de objetivos de venta y rentabilidad.

C. Elección de las estrategias.

D. Programación de las actuaciones.

E. Presupuestos operativos de los programas.

F. Diseño del sistema de control del plan y sus medidas correctoras.

DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

Se debe tener presente, en esta etapa, que la recogida de datos es una tarea fundamental para describir la situación, luego ésta debe ser un labor permanente en el tiempo, pues descripción es sinónimo de constatación objetiva de los hechos que caracterizan a la empresa, pudiéndose hablar, también, de Marketing-Audit.

El contenido de esta primera etapa se ordena en los siguientes epígrafes:

1. Descripción de la situación externa.

2. Descripción de la situación interna.

3. Análisis de la situación.

DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN EXTERNA

Se describen en este apartado los factores externos que influyen en el desarrollo de la empresa, tales como:

1. El mercado:

Se comenzará su estudio mediante la definición de los segmentos del mercado total en tres categorías:

- No utilizadores del producto o clientes potenciales.

- Utilizadores del producto.

- Utilizadores de la marca.T

Trataremos de conocer para cada segmento, cual será:

- La potencialidad de compra por segmentos y en total, valorada en unidades y pesetas.

- Las razones de no utilización en su caso.

- Las razones de elección de la marca y modelo.

- Las necesidades insatisfechas.

2. Red de distribución:

Se trata, en este caso, de conocer:

- El esquema general de distribución.

- El diagrama de flujos por categoría de intermediarios.

- Clientela potencial por categoría de intermediario.

- Número de puntos de venta por categoría de intermediario.

3. Principales competidores:

La información que se debe recoger en este apartado será:

- Ventas totales de los competidores en pesetas y unidades.

- Estimación del porcentaje de participación en el mercado.

- Catálogo de productos.

- Precios por productos.

- Características de los productos.

- Red de distribución utilizada.

- Red de ventas, su estructura y su formación.

- Promoción y publicidad.

- Servicio.

4. Coyuntura económica-nacional:

Hay que estimar cuál va a ser su evolución previsible y qué diferencias a niveles regionales se pueden establecer.

DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN INTERNA

Se deben analizar bajo este epígrafe los aspectos propios de la compañía, que tienen incidencia en el desarrollo de la comercialización de sus productos y tienen que ser observados los siguientes factores:

1. Productos:

Se obtendrán datos sobre:

- Participación en el mercado, si puede ser, por segmentos.

- Participación en las ventas de la rama profesional.

- Ventas brutas en valor.

- Ventas netas en valor y en unidades.

- Valor unitario de las ventas.

- Índices de evolución de las ventas.

- Índices de estacionalidad de las ventas.

- Cuenta de explotación por producto.

2. Red de distribución:

Se deben conocer, los más profundamente posible, los siguientes factores:

- Cuenta de explotación por categoría de intermediario.

- Ventas por categoría de intermediario.

- Cobertura de clientela final y de puntos de venta.

- Actitudes del distribuidor frente a la política comercial de la empresa: ¿Es conocida? ¿Es apreciada?

- Actitudes con respecto a los productos, en cuanto a:

- Calidad.

- Presentación.

- Precio venta al público.

- Condiciones de venta.

- Plazos de entrega.

- Conocimiento del servicio.

- Valoración del servicio.

- Plazos de suministro.

- Pedido medio.

- Precios.

- Factores de degradación del margen

- Períodos de aprovisionamiento.

Acciones con los distribuidores, tales como:

- Devoluciones y/o cambios.

- Material de Publicidad en el lugar de venta (PLV).

- Muestras.

- Publicidad.

- Formación.

- Concursos, juegos, premios.

- Medida de la efectividad de las diferentes acciones.

3. Fuerza de ventas:

Se realizará el análisis por regiones de venta, observando:

- Índices del potencial de mercado de las regiones.

- Rendimiento de visitas a clientes de la marca y a potenciales.

- Grado de realización de los objetivos.

Se observará, también, dentro de este apartado cuál es la estructura y el método de trabajo de las Delegaciones Regionales, en los siguientes aspectos:

- Plantilla.

- Grado de especialización por productos y/o clientes.

- Grado de supervisión.

- Formación de los componentes de la red.

- Métodos de animación.

- Métodos de trabajo, en cuanto a:

- Objetivos individuales.

- Periodicidad de objetivos.

- Rutas e itinerarios.

- Medidas de rendimiento.

- Cantidad de visitas.

- Calidad de visitas.

4. Publicidad y promoción: Se deben medir y analizar los siguientes factores:

- Asignación de gastos.

- Presupuesto.

- Resultados de las campañas publicitarias y promocionales.

- Descripción de las últimas campañas.

Después de haber realizado la descripción de la situación actual externa e interna el responsable de la realización del Plan de Marketing, habrá obtenido por medio de la Investigación Comercial toda la información que necesita y se dispondrá a finalizar la primera etapa, cuando toda esta información esté analizada.

ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS DE VENTA Y RENTABILIDAD

Una vez hecho el inventario de oportunidades y problemas, y en base a los recursos disponibles por parte de la empresa, en esta etapa se deben cuantificar los objetivos perseguidos por la empresa. No se debe confundir nunca lo que significa previsión frente a objetivo.

La previsión indica lo que se llegaría a vender suponiendo que todos los factores, tanto internos como externos, permanezcan constantes. En cambio, el objetivo expresa numéricamente la cifra de negocio que la empresa quiere alcanzar.

CARACTERÍSTICAS DE LOS OBJETIVOS

Para el establecimiento de objetivos se tendrán en cuenta las siguientes características que deben cumplir los mismos. Los objetivos deben ser:

- Realistas; y para ello están basados en el análisis de la situación que se fundamente en la recogida objetiva de datos.

- Voluntaristas; y, en este sentido, no son proyecciones, pero sí se deben basar en ellas pues si no estaríamos observando unas realidades atípicas.

- Coherentes; en primer lugar entre sí y, además, con los fines que la empresa persigue a largo plazo pues si no se podría distorsionar la política general de la empresa. La elección de los objetivos de venta supone crear una metodología propia para llegar a cuantificarlos, esto es así porque de esta fijación dependerá la expansión y el desarrollo futuro de la empresa.

Si los objetivos los construimos sobre bases erróneas, el Plan de Marketing se verá afectado negativamente.

En definitiva, lo que hace el Plan de Marketing es crear la metodología y la racionalidad de la gestión, con vistas a la consecución de unos fines u objetivos que han sido estudiados y establecidos por la dirección de la empresa.

Es, pues, en esta etapa donde la empresa fijará sus horizontes de crecimiento y, como decíamos anteriormente, a estos fines se llega mediante una metodología específica.

ELECCIÓN DE LAS ESTRATEGIAS

Así pues, en el Plan de Marketing, las estrategias definen los métodos generales a utilizar para:

- Obtener el mejor resultado posible de los recursos disponibles.

- Potenciar, lo más posible, al activo humano y conseguir su compromiso en la consecución de los objetivos.

- Colocarse ventajosamente frente a la competencia en tres áreas de gestión fundamentales, como son: Mercado, Producto, Distribución.

- Captación y mantenimiento de clientes utilizadores.

- Reclutamiento y potenciación de clientes distribuidores.

Ahora bien, la empresa sólo puede actuar en dos sentidos: internos y externos.

Es en este punto donde la empresa debe definir las formas de actuación para conseguir los objetivos fijados, que pueden ser:

FORMAS DE ACTUACIÓN INTERNAS

La empresa podrá actuar sobre y en base a sus propios recursos en las siguientes áreas.

1. Métodos financieros

Control de inversiones y de su rentabilidad, liquidación de éstas mediante la venta de inmovilizados que ya no aporten beneficios, búsqueda de fuentes de financiación más baratas para financiaciones a medio y largo plazo y todos aquellos aspectos que mejoren su financiación serán analizados y descifrados en este punto.

2. Métodos de gestión

Imprescindible, es que la empresa tenga implantada la Dirección por Objetivos (DPO), que en definitiva supone un control más estrecho de los gastos realizados y en comparación con las inversiones.

3. Métodos de producción:

Utilización de nuevos procesos y nuevos equipos para llegar a mejorar la productividad.

Mejora del sistema productivo y su racionalización por medio de la mejora de la gestión de la producción.

4. Red de ventas:

Mejorar la adaptación: red de ventas-cliente, procurando un acercamiento vendedor-cliente, en donde aquél conozca e identifique los problemas de su cliente y le dé soluciones.

Concentrar el apoyo de recursos a aquellos canales utilizados por la empresa que le son más rentables por coste-eficacia.

Redistribución de los esfuerzos de venta, orientándolos hacia técnicas más modernas y eficaces.

Mejorar la adaptación de la red a los movimientos demográficos en las diferentes regiones.

5. Publicidad y Promoción: Cabe distinguir tres estrategias básicas:

Aumento del gasto publi-promocional con el fin de aumentar la demanda de la marca.

Mantenimiento del presupuesto publi-promocional modificando el reparto de presupuesto y de medios publicitarios.

Distribución de la inversión publi-promocional por control del gasto.

6. Distribución:

La podemos enfocar en dos direcciones:

- Acciones sobre canales actuales, en cuanto a: una mejor penetración, una mejora de margen y otras que pudieran merecer su interés.

- Acciones sobre nuevos canales de distribución, orientadas a penetrar en los canales hasta ahora no considerados.

7. Productos:

Cabe analizar, a nivel de producto, tres factores sobre los que podemos incidir, que son:

- Factor precios: se puede incidir al alza para mejorar los márgenes o la rentabilidad, y a la baja para obtener un aumento del volumen de ventas, conocido como Dumping.

- Factor colección de productos, pudiéndose actuar: reduciendo la gama de productos para racionalizar la producción, renovando la gama o colección por la antigüedad de los productos, o extendiendo la gama para lograr una seguridad mayor jugando con una gama más amplia de productos.

- Factor calidad del producto: cabe mejorar los aspectos internos o intrínsecos del producto y los externos.

8. Clientela final:

Toda empresa puede actuar sobre:

- Clientela actual, buscando una mayor participación en los segmentos trabajados o dirigiéndonos a aquellos segmentos de clientes más rentables.

- En cuanto a la nueva clientela, se puede: aumentar la gama para llegar a cubrir nuevos segmentos de clientela, o buscar clientes de otros mercados.

9. Estilos de Dirección:

Se podrían enumerar los siguientes estilos:

- Dirección intuitiva, en la que no existe una metodología determinada.

- Dirección por excepción, en la que la Dirección actúa sólo cuando no se cumplen los objetivos perseguidos.

- Dirección participativa por objetivos, en la que existe una metodología concreta para el establecimiento de planes.

FORMAS DE ACTUACIÓN EXTERNAS

Tendríamos que distinguir:

1. Actuaciones que no imponen uniones financieras tales como:

- Cesión o adquisición de licencias.

- Venta de licencias con el objeto de aumentar los beneficios.

- Firma de acuerdos con los competidores, en cuanto a precios, márgenes o reparto del mercado.

2. Actuaciones que imponen la creación de uniones financieras:

- Concentración, tanto horizontal (si se realiza con los competidores), como vertical (si se realiza con proveedores o clientes).

- Holding, como concentración o fusión de intereses de diversos socios.

- Conglomerado, en el sentido de yuxtaponer actividades muy diferentes.

Después de haber evaluado todos los aspectos analizados anteriormente, la elección de las estrategias se materializará en el siguiente proceso:

1. Definición de la población objetivo a alcanzar, es decir, identificar a los usuarios y a los distribuidores.

2. Materialización del plan general y de los objetivos específicos de las acciones puntuales a realizar, en los siguientes planos:

- Productos (gama, PVP, condiciones de venta).

- Publicidad y Promoción.

- Fuerza de Ventas (estructura, métodos de trabajo).

2.1. Se realizará la asignación de, Presupuestos Globales a utilizar por el Plan.

2.2. Se hará la valoración global del Plan, estableciendo la cuenta de explotación provisional que permitirá comprobar si se puede obtener la rentabilidad de las ventas marcada por el Plan.

2.3. La designación del responsable del Plan, que por su función, debe tomar a su cargo el cumplimiento de los objetivos específicos y los presupuestos globales de cada estrategia elegida.

3. El proceso anteriormente planteado puede conducir a la redefinición de los objetivos y al planteamiento general de operaciones de estudio que tengan por objeto preparar decisiones que se considere arriesgado tomar en el presente, con la información o situación organizativa existente.

Se acaba en este punto la tercera etapa para la realización de un Plan de Marketing, que identifica las estrategias elegidas por la empresa para guiarla en su futuro desarrollo.

La planificación en la empresa y la implantación del Plan de Marketing (IV)

El procedimiento para la realización de un Plan de Marketing se encuentra en una fase avanzada, en la cual se ha establecido ya una forma de conseguir nuestro objetivo por medio de la estrategia o estrategias elegidas en la etapa anterior. Luego, nos enfrentamos a la pregunta siguiente: ¿Cómo y en cuanto tiempo se pueden conseguir los objetivos fijados por medio de las estrategias establecidas? La respuesta viene dada en la etapa "Programación de las Actuaciones".

PROGRAMACIÓN DE LAS ACTUACIONES

Se debe comenzar la cuarta etapa para la realización de un Plan de Marketing, definiendo lo que se entiende por Programa; en nuestro caso significa una secuencia de acciones ordenadas en el tiempo con la prioridad necesaria para alcanzar el objetivo marcado.

Las ventajas que se pueden enumerar de la elaboración de programas de actuación detallados, se resumen en las siguientes:

- Obliga a pensar en la coordinación de las acciones.

- Ayuda a determinar la incidencia de los recursos en las distintas alternativas de actuación.

- Proporciona una base de control en función de los tiempos asignados.

En definitiva, la programación del plan detallará tanto el logro de los objetivos específicos de cada estrategia, como de cada operación de investigación y estudio. Pero: ¿cómo se establece el método de elaboración de los programas?

La metodología que se propone a continuación consta de tres fases fundamentales y claramente identificables, que conducen al responsable del plan a establecer programas de actuación detallados, mediante la siguiente secuencia:

1. Establecer producto por producto el calendario de Ventas Nacionales y Regionales, es decir, desarrollar y asignar en el tiempo los objetivos de ventas, en función de:

- El comportamiento pasado: análisis de datos históricos y su estacionalidad si existiera.

- Influencia en las ventas de los elementos de acción comercial.

2. Desarrollo de los programas específicos de cada operación estratégica y de cada operación de investigación y estudio, siguiendo el proceso que a continuación se describe:

- Identificar las acciones importantes, por fases o etapas, que se juzguen imprescindibles para alcanzar el objetivo.

- Ordenar estas fases o etapas secuencialmente, enumerándolas y especificando lo que se debe hacer en cada una de ellas y cómo se relaciona con la siguiente.

- Estimar el tiempo y plazo de ejecución razonables para que cada fase o etapa no retrase la secuencia previamente establecida.

- Asignar la ejecución a los responsables según su función y su nivel de responsabilidad sobre las tareas encomendadas.

- Si los plazos de ejecución no coincidieran con los programas establecidos, sería necesario arbitrar soluciones sobre los recursos disponibles, los hombres asignados y los resultados esperados.

3. Ajustar el calendario de ventas en función del impacto o resultado de la aplicación de las estrategias programadas sobre la estacionalidad de las ventas.

En definitiva, la programación de las acciones del plan supone asignar a cada acción un número por orden secuencial de realización.

Es decir, dar a cada Plan Departamental, un orden y una prioridad dentro del plan de Marketing General de la Empresa. Así que, implica realizar los programas por departamentos y ajustarlos a un calendario de realización en el tiempo.

Así mismo cada departamento constatará, mediante una hoja de programación por departamento las tareas o actividades que tiene encomendadas, así como las informaciones de interés para su consecución.

PRESUPUESTOS OPERATIVOS DE LOS PROGRAMAS

El presupuesto representa, si está bien elaborado, una forma de control; sino, puede ser un foco de confusión para los responsables de la empresa.

El establecimiento de los presupuestos de empresa supone la fijación de costas a alcanzar, para compararlas con los resultados reales, y cuando existen desviaciones, buscar su causa y poner en marcha planes correctivos que aseguren el nivel de beneficio.

La combinación real de recursos decidida por el Directivo de Marketing para lograr los objetivos previstos, es lo que se conoce como Marketing-Mix, y el presupuesto supone, en definitiva, expresar la mezcla de esos recursos en términos monetarios y financieros, incorporando los siguientes conceptos: la Mano de Obra, el Tiempo y la Energía dedicadas a la explotación real y futura de las circunstancias de mercado.

Todos ellos relacionados con el total de la empresa, si el análisis presupuestario se realiza para el departamento de Marketing, se tendrá en cuenta que el Gasto Total de Marketing vendrá condicionado y directamente relacionado con las ventas presupuestadas el año anterior para el año en curso.

Una vez presentados todos los presupuestos, la Alta Dirección coordinará las actividades y los fondos disponibles podrán asignarse adecuadamente.

Luego, cada directivo debe responsabilizarse individualmente del control de operaciones en su propio departamento.

Para ello es necesario que cada responsable de departamento prepare su propio presupuesto para el período determinado y que las cifras reales puedan ser contrastadas con las que se presupuestan.

Al departamentalizar los presupuestos, la compañía o empresa va creando sus Centros de Gasto, que forman parte de la operación conjunta de la empresa, con una casi plena autonomía de control, pero sujetándose a las normas políticas y financieras dictadas por la compañía.

Es en esta etapa en la que se hace sentir la necesidad de tener establecido el control presupuestario en la empresa. Pues, muchas empresas, especialmente aquellas en las que se ha implantado la figura de Jefe de Producto, en su departamento de Marketing prefieren presupuestar sus gastos por grupos de productos, ya que el Jefe de Producto es el directo de su rentabilidad.

En realidad, la última etapa del Plan de Marketing supone poner a punto los mecanismos de control que detecten las desviaciones de la empresa en relación, siempre, con los objetivos fijados. Pues, ya sabemos:

- Dónde estamos (Descripción y análisis de la situación)

- A dónde queremos o nos proponemos llegar (Fijación de objetivos) Cómo lo vamos a conseguir (Elección de las estrategias)

- En cuánto tiempo y qué pasos tenemos que dar (Programas de actuación)

- Qué dinero hay que invertir (Presupuestos)

Pero, también habrá que establecer: Unos indicadores de cumplimiento o desviación del plan previsto (Diseño del sistema de control del Plan de Marketing).

DISEÑO DEL SISTEMA DE CONTROL DEL PLAN Y SUS MEDIDAS CORRECTORAS

Un eficaz control de Marketing está basado en el establecimiento de objetivos de empresa para cada función, actividad y directivos. Significa, por lo tanto, planificación, organización, dirección y evaluación de recursos para lograr los objetivos de marketing.

El control se basa en la información-acción.

Existen cinco factores críticos para el control: objetivos, medida, interpretación, selección y contabilización.

La fijación de objetivos requiere una formulación de niveles estándar para poder ser comparados, pero además estos objetivos se tienen que cumplir en un tiempo determinado, para una cantidad concreta, a un coste estudiado y con una calidad controlada.

Las fechas imponen una disciplina a todos los ejecutivos que participan de una actividad, pues, disponen de un período de tiempo para conseguir los objetivos, lo que permite y facilita la coordinación y control de las actividades.

Pero, es ante todo necesario que la calidad de cualquier objetivo sea un reflejo de su origen. Si el objetivo es cuantificable, realista, viable, concreto, orientado a conseguir resultados y, situado dentro de un calendario, es seguro que tendrá la suficiente calidad para ser asumido por la Dirección, que establecerá sus medidas para comprobar el cumplimiento de ese objetivo, pues el control es una función delegable únicamente a un ordenador.

Aunque lo deseable sería diseñar un sistema de control que funcionara como un termostato, de manera que las medidas correctoras se pongan en marcha a determinados niveles de desviación del Plan, no es tan fácil, puesto que en el mundo empresarial la mayoría de los resultados obtenidos por la empresa requieren una interpretación.

El control es, por tanto, la manifestación y no existiría el uno sin la otra.

Abarca pronósticos, estrategias tácticas y, también, maquinaria, comunicación y personal. Todos estos factores tienen potencialidades y limitaciones y el control establece el equilibrio entre ambas.

Cabe, pues, establecer una serie de criterios para el control y, en este sentido, el control depende de cada uno de los aspectos de la organización de la empresa, si se relaciona nivel de organigrama y actividad; entonces se pueden distinguir:

- La Alta Dirección, que conforma el marco donde se desenvuelve la actividad de la empresa.

- El Equipo de Marketing que establece la filosofía de actuación de la empresa.

- El Director ejecutivo que decide las prioridades para mejorar la rentabilidad de la empresa.

Estas áreas son la base de la planificación y determinan los criterios de control.

Todos estos criterios van encaminados a tener un conocimiento profundo y, en consecuencia, una mejor posición para detectar y reaccionar frente a desviaciones en el cumplimiento de los objetivos.

Entonces, la base de todo control, supone tener información de cómo se han ido comportando los presupuestos, con respecto a la realidad, para conocer el grado de cumplimiento de los mismos.

Descendiendo al detalle dentro de los presupuestos, se deben controlar una serie de factores fundamentales.

FACTORES A CONTROLAR DEL PRESUPUESTO:

Es interesante distinguir en este apartado entre los diferentes presupuestos por departamentos o centros de coste que van a configurar el Presupuesto General de la empresa y la Cuenta de Explotación Provisional, que va a reflejar cuál será el resultado de la compañía.

Se pueden distinguir los siguientes FACTORES que será necesario controlar (se han dividido departamentalmente para su mejor identificación):

1. Factores de Marketing; en relación a este departamento se debe observar lo siguiente:

- Volumen de ventas (en pesetas y unidades).

- Precios de venta (para cada línea de productos).

- Ingresos reales (teniendo en cuenta las Degradaciones del Margen, DDM).

- Evolución del tamaño del Mercado y su Segmentación.

- Evolución en la participación de mercado de la compañía.

- Mix de productos.

- Personal de Marketing y Gastos.

- Medidas de Productividad.

- Contribución al Beneficio, vía factores de Marketing.

2. Factores de Producción; siendo necesario controlar los que a continuación se relacionan:

- Volumen de producción necesario para cubrir objetivos.

- Rendimientos o pérdidas en la productividad.

- Capacidad de producción y utilización de esta capacidad.

- Posibilidad de incrementos en la capacidad productiva.

- Materia prima, Energía y Mano de Obra necesaria por niveles de producción.

- Costes de producción.

- Medidas de productividad.

- Contribución al beneficio, vía factores de producción.

- Evolución del proceso técnico de producción.

- Controles de calidad para los productos.

3. Factores de Distribución:

Este es uno de los factores que relaciona a la empresa con el exterior, con el entorno en el que se desenvuelve y pueden provocarse fricciones entre Fabricante y Distribuidores. Es en este punto donde se deben analizar, para ser controlados, los siguientes factores:

- Volumen a distribuir por los diferentes canales (diagrama de flujo de distribución).

- Instalaciones necesarias (almacenes, maquinaria...).

- Mano de Obra (número de personas, cualificación necesaria).

- Medidas de productividad.

- Contribución al beneficio, vía tipos de canales.

4. Factores Administrativos; en cuanto a:

- Mano de Obra.

- Gasto realizado.

- Medidas de productividad.

5. Factores Financieros; son otros de los aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de cuantificar:

- Valor de las Ventas.

- Costes.

- Beneficios y Márgenes.

- Capital empleado.

- Ventas y beneficios en relación al capital empleado.

- Cash-Flow.

Mediante el análisis de todos los factores y aspectos reseñados anteriormente, se podrá establecer el cumplimiento de los objetivos marcados o, en su caso, las desviaciones positivas o negativas en cuanto al presupuesto establecido, lo que permitirá establecer, si es necesario, las medidas correctoras pertinentes.

Todas las empresas establecen una serie de ratios para el control de su actividad.

Así pues, en esta última etapa se exige al responsable del Plan de Marketing que evalúe si la empresa está alcanzando los objetivos propuestos y, si no es así, que prevea y establezca las medidas correctoras necesarias.

La comunicación vista desde el marketing

Se puede definir la comunicación como el proceso que permite el intercambio de información (mensaje) entre las personas. Tanto en las relaciones meramente personales como en las comerciales, la comunicación es un factor fundamental y sin su dominio es imposible aplicar una filosofía de Marketing en una empresa. Esta tiene que comunicarse cada vez más y mejor con el mercado, dando a conocer sus productos y servicios, al mismo tiempo que recupera la máxima información para averiguar las necesidades de los consumidores, sus gustos... Por otro lado, debe existir una corriente de comunicación en el interior de la empresa, con todos los departamentos de la misma y a todos los niveles.

A pesar de la complejidad de la comunicación y de los elementos que la condicionan, con un conocimiento y análisis de sus interrelaciones se puede conseguir un cierto grado de control de la misma.

LA COMUNICACIÓN EN LA EMPRESA

A medida que la empresa crece es a veces fácil pasar por alto la necesidad de comunicación en la misma entre los diversos departamentos, necesidad que se manifiesta tanto en la confección conjunta del plan anual de Marketing como en la ejecución del mismo. Las personas que trabajan en la empresa, sometidos a la actividad diaria, procederán en la práctica a omitir ciertas etapas del procedimiento y a tomar decisiones unilaterales; todo ello con el objetivo de cumplir con el empleo del tiempo asignado. Esto, a largo plazo, se convierte en situaciones de difícil salida y peligrosas para las Empresas.

Hay que tener muy presente que, por encima del deseo de que las cosas se hagan, no se puede olvidar que la comunicación y la coordinación son esenciales en el funcionamiento de cualquier empresa que se precie de serlo.

El departamento de Marketing tiene la obligación de conocer e interpretar lo que sucede en el mercado. Esta información es de suma importancia para el resto de los departamentos de la empresa (Producción, Contabilidad, etc.), pues ésta no puede operar sin su orientación. Por otra parte, la responsabilidad del departamento de Marketing en cuanto a la política de precios, márgenes y rentabilidad de la inversión, hace que sea necesario un flujo continuo de comunicación entre éstos y el departamento Económico Financiero. La planificación interdepartamental en la empresa exige:

- Precisar minuciosamente las responsabilidades en materia de comunicación.

- Prever y resolver rápidamente los problemas que surjan debido a la estrecha interdependencia de todos los departamentos de la empresa.

- Comunicar con exactitud los posibles problemas, soluciones e informaciones. Son diferentes las soluciones que se pueden adoptar para que la comunicación interna en la empresa sea una realidad, aunque éstas dependerán de los factores que afectan a cualquier organización empresarial.

El establecimiento de responsables o comités de coordinación suele ser una solución con resultados positivos, siempre que la responsabilidad no se diluya entre los miembros de los mismos y, como consecuencia, las decisiones se demoren. Cuando las Empresas pueden permitírselo y en función de su tamaño, nace la figura del responsable de producto o Jefe de Producto. Además de las responsabilidades propias de su puesto, el Jefe de Producto suele ser el responsable de informar, sobre todo lo referente a su actividad, a los restantes departamentos de la empresa.

También existen métodos más sofisticados propios de las grandes multinacionales.

Tan importante como lo dicho hasta ahora es que se mantenga bien informado al departamento de Marketing sobre los planes y las acciones de otros departamentos que afectan directa o indirectamente a su actividad.

En cuanto a la comunicación externa, es decir, de la empresa hacia el mercado, se puede realizar a través de cuatro actividades principales:

- La Publicidad que a través de diferentes medios (cine, publicidad directa, publicidad en el lugar de venta, prensa, radio, televisión, etc.) pretende:

- Ayudar en sus tareas a la fuerza de ventas.

- Dar a conocer productos o servicios.

- Comunicar un determinado mensaje.

- Crear una imagen de empresa.

- Etcétera.

Y, en definitiva, facilitar información para ayudar a vender más o conseguir la aceptación de una determinada idea.

- La Promoción de Ventas, que consiste en poner en conocimiento de los consumidores e intermediarios condiciones especiales en un momento determinado, según la oferta de una empresa.

- Las Relaciones Públicas, con el objetivo de crear un clima de confianza y de proximidad con el público, utilizando diferentes medios de información.

- Las Acciones de la Fuerza de Ventas, que aunque no son muy empleadas por las empresas, su efectividad, si el personal comercial está preparado y formado para ello, resulta altamente positiva. No hay que olvidar que los vendedores son las personas de la empresa que más cerca se encuentran de nuestros clientes y, por tanto, en comunicación continúa con los mismos.

Planificación significa determinar los objetivos, incentivos y mediciones, abarcando de esta manera tanto el modo de alcanzar los objetivos, como los medios para valorar el avance. Siguiendo a John M. Brion, podemos decir que los objetivos fundamentales de la planificación son:

Dirigir: Determinar los objetivos de la empresa, las metas a alcanzar, fijando el momento, las personas y las estrategias precisas.

Integrar: Integrar el conocimiento y la capacidad creadora de la Dirección para adoptar las mejores decisiones.

Integrar todos los objetivos, planes y acciones de modo que cada función, departamento y responsable actúe como miembro de un equipo unificado de trabajo hacia el logro de los objetivos de la empresa.

Comunicar: Proporcionar comunicación formal eficiente de toda la información pertinente para conseguir los objetivos a través de la organización, en sentido vertical desde el mercado y los departamentos, y en sentido horizontal a través de las funciones.

Controlar: Mantener todas las partes de la empresa dentro del camino señalado. Asegurar que todas las decisiones y acciones estén coordinadas, situadas en el tiempo y ejecutadas como se proyectó. Coordinar y controlar de un modo centralizado todos los costos de producción y ejecución. Instaurar un feed-back para conseguir un rendimiento futuro mejor.

Para conseguir los objetivos marcados por la política comercial (crecer en una línea de productos un 18 por 100 en 1985, conseguir una participación en la zona de Levante del 38 por 100 a finales de 1984, etc.) el departamento de Marketing cuenta con instrumentos eficaces que se concretan en el MARKETING-MIX. Estos instrumentos son los siguientes:

- Producto

- Precio

- Distribución

- Servicio

- Comunicación: publicidad, promoción de ventas, fuerzas de ventas.

A la habilidad de combinar los diferentes instrumentos o factores para alcanzar los objetivos perseguidos, es a lo que denominamos ESTRATEGIAS y TACTICAS.

La organización de las ventas

La empresa hay que concebirla como un ente vivo, como un ser vivo. Al igual que el serviviente, está compuesta de órganos con funciones específicas encaminadas a la consecución de un objetivo común. La problemática de la organización de las operaciones de venta hay que situarla dentro del campo más amplio del Marketing.

El proceso de toma de decisiones comerciales consta de tres fases: el conocimiento de los hechos, que los estudia la investigación comercial; la toma de decisiones, que se traduce en el establecimiento de una política comercial y, por último, la dirección y control de la ejecución de las decisiones tomadas.

Uno de los problemas más importantes en el desarrollo de una política de Marketing en la empresa radica en la dirección eficaz y eficiente de todas las personas que dependen de la Dirección Comercial y de la de Marketing.

Todas las técnicas y todos los esfuerzos se realizan para preparar todas las posibilidades de éxito, para el contacto con el cliente y su resultado: la venta. Si se quieren conseguir estos objetivos es necesaria la máxima organización y coordinación de las actividades.

El propietario de una empresa pequeña que vende el total de la producción de su negocio no tiene necesidad de una organización de ventas. Pero, cuando su negocio crece, éste utiliza los servicios de un vendedor. La venta es, entonces, una tarea compartida entre el dueño y su vendedor, por lo que comienza a ser necesaria una organización.

Mientras el dueño pueda seguir supervisando la venta de uno o más vendedores, la organización de ventas es tarea sencilla; pero a medida que vaya aumentando el negocio y sea mayor el número de vendedores, el propietario no podrá supervisar personalmente las ventas, por lo que necesitará de mandos intermedios entre él y los vendedores (jefe de ventas, inspectores de ventas...). De esta manera la organización resulta más compleja.

Así, pues, la organización de ventas va haciéndose más necesaria e imprescindible a medida que van aumentando las proporciones del negocio, sintiendo el empresario la necesidad de especializar las funciones de venta. De esta manera se ve precisado a:

- Delegar su autoridad.

- Definir y repartir responsabilidades.

- Coordinar las actividades y evitar la duplicidad de tareas.

- Determinar la meta de la supervisión y el control.

- Mantener el equilibrio entre las funciones especializadas.

- Establecer un sistema de canales de comunicación por los que fluyan las directrices y las órdenes con la mínima confusión y fricción.

- Procurar el aumento de las ventas.

- Facilitar el modelo y la dirección de la organización.

- Conseguir el fin marcado.

IMPORTANCIA DE LA ORGANIZACIÓN

Muy pocos directivos pueden negar que una buena organización es un factor de suma importancia para conseguir el éxito de su gestión.

En otras actividades de la empresa, como la de la producción, la organización ha sido sometida a un cuidado y minucioso análisis. No ha sido así con la función comercial.

Las razones de la falta de interés por la organización de las ventas son las siguientes:

- Es más difícil valorar y organizar las funciones comerciales que el resto de las actividades de la empresa, por los factores intangibles que afectan a dicha actividad.

- Es más fácil dejar que la empresa evolucione sin seguir un plan establecido, que siguiéndolo.

- La organización deficiente puede pasar inadvertida si la empresa goza de una buena situación financiera, o se encuentra en un mercado privilegiado.

- Los efectos de una mala organización se vislumbran a largo plazo, pudiendo solucionar los problemas que se suscitan en el presente sin grandes cambios.

- Hay más organizaciones defectuosas que buenas.

  • La dispersión geográfica de los efectivos humanos que componen una red de ventas hace que cada uno se vea obligado a enfrentarse a sus propios problemas.

La estructura del departamento de marketing

Hablar de estructura y de departamento supone obligatoriamente referirse a algún tipo de organización, ya sea empresarial y/o lucrativa o no. Y, en nuestro caso, debemos referirnos a la organización del Departamento de Marketing concretamente.

Así pues, es conveniente situar previamente al lector en un marco adecuado para la comprensión de los diversos tipos de estructuras organizativas, que articulan la composición de los departamentos de marketing en los diferentes tipos de estructuras empresariales. Pues bien, este primera parte dedicada a la estructura del departamento de marketing va a analizar la teoría de la organización general de la empresa, las relaciones entre organización y estructura, cómo se configura la organización piramidal de la empresa y cómo se articula la relación de responsabilidad y autoridad en los componentes de una estructura empresarial.

En la segunda parte desarrollaremos un estudio de los diferentes tipos de estructuras que se dan según el tipo de organización de las empresas y sus ventajas e inconvenientes, así como la relación del Departamento de Marketing con los demás que componen la estructura general de la empresa.

Se puede decir que, intuitivamente, organizar significa poner en orden el caos, suponiendo un intento de eliminar conflictos para poder llegar a establecer un ambiente y un entorno propicio para desarrollarse o desarrollar una actividad cualquiera.

Siguiendo a Peter Drucker, se puede definir el vocablo "organizar" como aquel proceso por el cual se deben dividir las actividades propias de la empresa, para llegar a determinar qué hacer y poder suministrar medios para la coordinación de dichas actividades.

En resumen, para Drucker, organizar significa realizar tres tipos de análisis:

- Análisis de las Actividades.

- Análisis de Decisiones.

- Análisis de las Relaciones.

Estas van a configurar el proceso de organización empresarial y una estructura organizativa y humana. Así pues, se puede hablar de la organización como estructura y, como veremos, se pueden dar diversos tipos de estructuras y varias acepciones del propio vocablo.

En un primer caso se puede hablar de estructura en relación con tres conceptos básicos para la organización empresarial:

A) Estructura (actividad-autoridad), en tanto en cuanto la empresa desarrolla actividades encaminadas a consumir unos objetivos, que deben ser alcanzados por unos equipos de personas en los que se demuestra una relación de autoridad que debe estar integrada.

B) Estructura-Grupo, ya que en cualquier actividad empresarial existe un reparto de tareas entre sus miembros, delimitando e identificando enlaces y coordinando la integración de las actividades para el logro de los objetivos marcados.

C) Estructura-Individuo, relación que trata de clasificar el entorno de trabajo, delimitando lo que cada individuo va a hacer y por qué, eliminando así los obstáculos que pudieran causar la confusión e incertidumbre en la asignación de actividades y proporcionando a la organización el sistema de comunicación necesario para el logro de los objetivos.

En segundo lugar, debemos revisar los tipos de estructura que se han ido desarrollando en la teoría empresarial y que, posteriormente, han configurado la organización real de las empresas.

Se analizan a continuación las características de los diferentes tipos de estructuras empresariales y se enumeran sus ventajas e inconvenientes al objeto de tener una mayor comprensión de la Organización de la Empresa.

ESTRUCTURA LINEAL O MILITAR

En este tipo de estructura cada mando tiene autoridad delegada y es responsable de las actividades asignadas a su mando. Normalmente, el Director General es el que toma las decisiones, en el caso de que éstas sean complejas.

Es un tipo de estructura utilizada en empresas industriales pequeñas. Su principal ventaja es la clara definición de deberes y responsabilidades, así como la precisión en la determinación de la autoridad jerárquica y de la cadena de mando.

Los inconvenientes van desde su extrema rigidez e inflexibilidad, a el excesivo alargamiento de los circuitos de información y decisión al crecer la organización, pasando por la sobrecarga de responsabilidad a la que se ven sometidos los mandos y desembocando en la falta de especialización que propicia la propia estructura.

ESTRUCTURA FUNCIONAL O DE TAYLOR

Es una estructura organizativa propuesta por Taylor para superar los inconvenientes que provoca la estructura lineal o militar y trata de solventarlos creando Unidades de Organización especializadas en actividades específicas; estos especialistas tienen una conexión totalmente directa con la base operacional para aplicar la toma de decisiones. Es un tipo de estructura utilizado en empresas industriales medianas.

La gran aportación de esta estructura organizativa es la mejora de la gestión, al tener hombres especializados en las diversas áreas de actividad. La otra ventaja principal es la agilidad que desarrolla la estructura de la toma de decisiones.

Los problemas que puede plantear este tipo de estructura son simplemente de coordinación, ya que se pierde la unidad de mando al existir una conexión directa de los especialistas con la base operacional.

ESTRUCTURA LÍNEA-STAFF

Es una concepción de la organización que pretende recuperar la unidad de mando de la estructura lineal o militar, pero conservando el grado de especialización de la estructura funcional.

Trata de mantener la especialización al reunirse las actividades en funciones, agrupándose en organismos de línea y organismos staff. Los especialistas no dan ordenes a la base operacional, sino al mando ejecutivo que los coordina en la realización.

Como ventajas principales se pueden enumerar dos principalmente: en primer lugar, este tipo de estructura recupera la unidad de mando perdida en la estructura funcional y, en segundo lugar, mantiene la especialización.

Pero, de hecho, puede ocurrir que se produzca una gran descoordinación a nivel de funciones por motivos de incomunicación o, incluso, por bloqueos de información. Además, se puede dar una pérdida de unidad si no se atiende a la planificación general de la empresa.

Dentro de la estructura organizativa staff, se pueden dar diversos tipos de estructura, tales como:

- a) Estructura por Funciones.

En este tipo de estructura línea - staff se crean unas Direcciones de Departamento por funciones, delimitando así las áreas de responsabilidad por actividades concretas, apareciendo funciones tales como producción, financiación, comercialización... siguiendo en cascada otros puestos que desarrollan subfunciones dependientes de las citadas direcciones.

- b) Estructura por división de productos.

Es otro de los tipos de estructura organizativa línea - staff en donde las actividades se agrupan por productos, que en algún caso pueden ser líneas o gamas de productos. Es de todos conocida la diferenciación que se realiza en el Sector de Electrodomésticos entre la línea blanca y la línea marrón.

A toda la división de un producto se le conceden los medios necesarios para la comercialización de los productos, manteniéndose departamentos centrales, con misiones comunes a las diversas líneas de productos.

Cabe distinguir que algunas Compañías de Servicio establecen este tipo de estructura y la división por productos se transforma en una división por tipo de servicio prestado.

- c) Estructura por zonas geográficas.

La única diferencia entre este tipo de estructura línea - staff con la Estructura de Divisiones de Productos, es el cambio de denominación entre Producto y Zona, puesto que las actividades de la empresa se agrupan de la misma forma.

LA ESTRUCTURA MATRICIAL

Es un tipo de estructura en la que las actividades se agrupan por proyectos según la política y la planificación de la empresa.

La estructura matricial se configura en equipos funcionales a los que se les asigna un objetivo concreto para ser cumplido en el marco de un proyecto determinado.

Como se puede ver en la figura, se establecen dos matrices: la primera con el fin de determinar las funciones necesarias para cumplir los objetivos del proyecto y la segunda con el objetivo de fijar el número de personas necesarias para cada proyecto, así como su especialización.

Estas personas se integran a su equipo de trabajo a tiempo completo y todos los equipos de trabajo dependen de la Dirección General o de una Dirección de Departamento, delegada por la Dirección General.

Este equipo de trabajo es disuelto una vez que el proyecto se finaliza, para volver a integrarse en su departamento concreto.

Este tipo de organización concede una gran flexibilidad a la estructura, ayudando a optimizar la utilización de los recursos humanos y colabora, intensamente en la integración del activo humano.

También pueden surgir dificultades en este tipo de estructura, derivadas de la coordinación de los equipos funcionales, si la Dirección de los Proyectos no realiza una buena planificación y un correcto control de la realización de los proyectos.

Igualmente, pueden surgir problemas entre las personas que componen los equipos funcionales de trabajo. Por todo esto, este tipo de estructura requiere una coordinación de proyectos y personas muy importante.

Como hemos visto, existen muchos tipos de estructura, pero en cualquiera de ellas se conforma una Pirámide de Organización, que se compone de Personal Directivo y de Personal Operativo.

Esta pirámide es un conjunto de organismos unidos entre sí por relaciones de estructura, que permiten el desarrollo de su actividad mediante procesos de información, decisión y acción.

Este tipo de estructura piramidal delimita una responsabilidad sobre los objetivos a cumplir pero, también, otorga una autoridad para poder cumplirlos.

Se crea, entonces, una obligación aceptada por el directivo para cumplir los objetivos asignados por la dirección de la empresa, pues acepta la responsabilidad contraída con la compañía.

El directivo necesita para llegar a cumplir los objetivos marcados el derecho a mandar, a decidir, a ordenar, a controlar, y en definitiva a ejercer su autoridad, que no puede ser infinita, pues, a su vez, será controlada por la dirección.

Hemos analizado en este tema una serie de conceptos referidos a la Organización General de la Empresa. Se han revisado los tipos de estructuras que rigen o que han regido la organización de las empresas, tanto públicas como privadas.

En el próximo tema, se estudiará cómo se configura el Departamento de Marketing según la orientación y la filosofía de la empresa, así como las relaciones que existen entre el Departamento de Marketing con los demás departamentos de la empresa.

Como se comentó en el tema anterior, la estructura del Departamento de Marketing y su ordenación se verá influenciada totalmente por la Filosofía General de la Empresa. Según todos los teóricos de la Gestión Empresarial, se puede interpretar la Filosofía de la Empresa en base a tres orientaciones diferentes:

- Orientación a la producción.

- Orientación a la venta.

- Orientación al marketing.

Dependiendo de la orientación que la empresa adopte, las funciones y tareas que el Departamento de Marketing realice serán diferentes, así como sus relaciones con los demás departamentos de la empresa variarán. Siguiendo a Enrique Ortega en su libro "La Dirección de Marketing". Ediciones ESIC, se pueden distinguir:

Una primera etapa, cuando la empresa se encuentra orientada a la producción; la estructura del Departamento de Marketing suele ser bastante sencilla y sus atribuciones son pocas, se pueden resumir en la organización y administración de las ventas, así, realmente deja de ser un Departamento de Marketing para convertirse en el Departamento de Ventas.

En cambio otras actividades típicas del Marketing, tales como la planificación e innovación de productos y la distribución física son actividades desarrolladas por el Departamento de Producción y las previsiones de ventas son asumidas por el Departamento Financiero.

Otra característica de esta orientación, es la casi total inexistencia de actividades de comunicación e investigación Cuando la empresa evoluciona y adopta una orientación a la venta, lo hace, en cierta forma, por la presión que ejerce el entorno y la producción en masa, que hacen necesaria la creación de una organización comercial que sea capaz de desempeñar las funciones y tareas que se le asignen como departamento.

En este tipo de orientación, el Marketing asume una serie de funciones más preponderantes, aunque se le siga denominando Departamento de Ventas. Son funciones suyas: la organización y administración de las Ventas, el desarrollo y control de la Publicidad y Promoción, la realización de estudios comerciales y previsiones de venta, así como la formación de sus vendedores.

Lo que resulta extraño todavía en este tipo de orientación, es que las funciones de Planificación y Desarrollo de productos y la Distribución Física sean actividades dependientes del Departamento de Producción.

Se puede decir que estamos frente a una organización que busca primordialmente los resultados a corto plazo, y normalmente se preocupa de las ventas y no de su planificación a medio y largo plazo. Aparece para la empresa una tercera etapa, en la cual ésta adopta una orientación al consumidor.

Esta orientación se da cuando el crecimiento económico es realmente importante y la oferta total de la empresa es superior a la cantidad máxima que el mercado puede absorber o demandar. Esta situación coyuntural lleva a la empresa a analizar el mercado y a definir aquellos segmentos de clientes que le interesa cultivar, para llegar a cubrir los objetivos establecidos.

En este tipo de orientación, el consumidor es el elemento clave, y se deben conocer sus gustos y preferencias para que la oferta, que realiza la empresa, se ajuste a las características más adecuadas de los consumidores.

El Departamento de Marketing se configura en esta etapa como dominante dentro de la estructura de la empresa y desempeña las funciones típicas como: Investigación Comercial, Promoción, Publicidad, Relaciones Públicas y Organización y Administración de las Ventas.

Una vez analizadas las diferentes orientaciones que la empresa puede adoptar y la importancia que en cada una de ellas tiene el Departamento de Marketing, se puede hablar de las distintas formas de organizar este departamento, que son:

A. Organización por mercados.

B. Organización por territorios.

C. Organización por funciones.

D. Organización por productos.

E. Organización mixta.

Veamos en esta última parte cuál es la configuración del Departamento de Marketing en cada uno de sus enfoques.

ORGANIZACIÓN POR MERCADOS DEL DEPARTAMENTO DE MARKETING

Como puede apreciarse en la figura, el Director de Marketing estructura su departamento en función de la segmentación de clientes que tenga realizada, ya sean clientelas intermediarias o finales, y las denomina Mercados, pues cada segmento tiene unas características propias, ya que estos diversos Mercados comparan diferentes tipos de productos y se ubican en distintas zonas geográficas.

No es una forma de organización que sea muy eficaz, pues se centra primordialmente en la organización de las ventas, precisamente por la segmentación de clientela en Mercados que provoca un conocimiento y un acercamiento entre la empresa y los diferentes tipos de clientes, pero obviando otro tipo de actividades específicas del Departamento de Marketing que son necesarias y primordiales en un enfoque a medio y largo plazo.

ORGANIZACIÓN POR TERRITORIOS DEL DEPARTAMENTO DE MARKETING

Este tipo de estructura es muy básica, y se basa en la división geográfica del territorio, donde la empresa comercializa sus productos.

Esta división geográfica la realizaremos por zonas o territorios, siendo muy útil, si determinamos las características e idiosincrasia de la zona para diferenciarla de las demás y así poder operar con factores de marketing propios en cada territorio, lo que sin duda hará que el Departamento de Investigación de Mercados realice estudios muy profundos de los clientes que operan en los diferentes territorios establecidos.

Esta forma de organización del Departamento de Marketing puede facilitar las labores de distribución física, si se ubican estratégicamente los almacenes, y de la organización de las Ventas, pues se tienen aglutinados a todos los clientes en un determinado radio de acción.

ORGANIZACIÓN POR FUNCIONES DEL DEPARTAMENTO DE MARKETING

De la estructura de productos nace una figura conocida en el mundo empresarial como "PRODUCT MANAGER" o Jefe de Producto, que se responsabiliza de la gestión integral de su línea o gama de producto, lo que supone una responsabilidad sobre el nacimiento, lanzamiento, desarrollo y planificación del grupo de productos a él asignado y su responsabilidad frente al Director de Marketing de dicha gestión.

Normalmente, todas las compañías que trabajan con un gran número de productos diferentes entre sí, adoptan este tipo de organización, ya que la diversidad de gamas de productos requiere una gran especialización del directivo responsable de su gestión. Ahora bien, también se puede correr el peligro de perder eficacia en la gestión, por la diversidad de actividades que el Jefe de Productos tiene a su cargo.

ORGANIZACIÓN MIXTA DEL DEPARTAMENTO DE MARKETING

Todos los tipos de organización que hemos analizado en este tema, son susceptibles de combinarse atendiendo a las necesidades de la empresa; así pues, la combinación de las diferentes formas en una determinada medida, nos lleva a considerar un tipo de organización que se podría denominar Mixta porque utiliza o combina varios tipos de organización.

Este tipo de organización se suele utilizar cuando territorios, mercados o productos tienen una serie de características diferenciales entre sí.

La decisión fundamental para que este tipo de organización funcione bien en la práctica, se centra en la elección del criterio de organización prioritario.

Para llegar a cumplir estos objetivos generales, es necesario que exista una gran colaboración entre los Directores Departamentales, para así llegar a establecer un criterio común con la Dirección General de la empresa.

El Departamento de Marketing, a su vez, debe coordinar las políticas de su propio Departamento de Marketing para cubrir los subobjetivos sobre los que este departamento tenga responsabilidades.

El producto

En una economía capitalista, los deseos del consumidor son los que determinan los bienes y las cantidades que van a producirse. Si los artículos escasean, los consumidores ofrecerán precios elevados por encima del coste de producción, por lo que se obtendrán beneficios. Estos atraerán a nuevas empresas para producir esos bienes, con lo que aumentará la cantidad del mercado. Por el contrario, si un artículo es muy abundante, los consumidores sólo lo comprarán a un precio muy bajo. Si este precio es menor que su coste, algunas empresas tendrán que disminuir la producción, mientras que otras tendrán que abandonarla.

En un mercado competitivo, las empresas deben conocer muy bien los deseos de los compradores para poder fabricar los productos que mejor los satisfagan.

UNA NUEVA DEFINICIÓN DE PRODUCTO

Los atributos de los productos no sólo se pueden considerar desde la óptica industrial. Los productos tienen atributos de orden psicológico y sociológico. Un bien es algo que satisface una necesidad humana. Los bienes se dividen en dos clases: gratuitos y económicos. Los últimos son los que se encuentran en cantidades limitadas y se precisan medios para obtenerlos. La utilidad de un bien depende de su capacidad para satisfacer una necesidad. No es posible establecer un punto de partida o de referencia o una unidad de medida para la utilidad de las cosas. La utilidad tiene carácter subjetivo y es tanto mayor cuando se siente más intensamente la necesidad. El producto se identifica por sus propiedades físicas, por la utilidad o servicio que presta a quien lo posee y utilice y por el contenido simbólico que le da el comprador, el cual varía de un individuo a otro y también con el paso del tiempo.

El valor de compra y los atributos varían según perciba el consumidor el producto al nivel de deseo, en el momento de la compra o durante las fases de posesión y utilización del mismo. Es por esto que la realidad del producto es cambiante no solamente de un individuo a otro, sino que también cambia en el tiempo para un mismo individuo.

Podemos identificar un producto por:

1. Sus características técnicas principales.

2. Los servicios que presta durante su posesión y utilización.

3. Su contenido simbólico, que se puede definir siempre como una forma de servicio inmaterial que le da el poseedor.

LAS CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Las características técnicas de un producto tienen más importancia cuando pueden ser y son reconocidas por el consumidor. La forma de un producto nos permite diferenciarlo y reconocerlo entre los de la competencia. También de la forma depende en alguna medida la comodidad de empleo y la calidad de sus prestaciones. El aspecto físico de un producto puede estar, igualmente, cargado de símbolos. Generalmente, el producto es un vehículo de información. La apariencia física, los colores y las inscripciones representan mensajes para el consumidor.

EL desarrollo del diseño o la estética industrial son testigos de la importancia reconocida al poder de las formas en el proceso de decisión de compra, incluso en los productos industriales. Los diseñadores se esfuerzan en conciliar lo estético y lo funcional para dotar a los productos de un poder de sugestión y su propia identidad.

EL CONTENIDO SIMBÓLICO DE LOS PRODUCTOS

La clasificación de los productos puede hacerse en base a diferentes criterios, corno puede ser su naturaleza (productos materiales o productos inmateriales), por su procedencia (productos agrícolas y ganaderos, productos del mar y productos industriales), por el grado de necesidad que satisfacen (productos de primera necesidad, productos de lujo y productos de lujo relativo).

Por su destino los podemos clasificar como:

1. Productos de consumo.

2. Productos industriales.

3. Servicios.

PRODUCTOS DE CONSUMO

Son aquellos utilizados o consumidos directamente por sus compradores. El objetivo fundamental para quienes los fabrican es el de incrementar la demanda mediante compras repetitivas.

Desde el punto de vista de mercado, la demanda de estos productos puede ser de dos clases: de competencia pura y monopolística. Las características de la primera son:

1) Los compradores son indiferentes al vendedor del producto, a igualdad de precio.

2) La cantidad que cada vendedor puede ofrecer a la venta es tan pequeña respecto a la demanda total, que no puede influir sobre el precio al variar la cantidad de su producto. La competencia monopolística, que es la habitual, se produce cuando un vendedor puede elevar el precio de su producto en relación con el de los competidores, sin que por ello sus ventas disminuyan. Ello es posible en base a la diferenciación que su producto ha conseguido positivamente en el mercado.

Sin embargo, no puede suprimir las ventas de los otros competidores, si decide bajar el precio.

El vendedor monopolístico apela a un grupo especial de compradores, no al comprador general . Este grupo aprecia bastante el servicio adicional que le presta el producto diferenciado y por ello está dispuesto a pagar más. Una modificación en el color, en la forma o en el material puede provocar cambios en el producto y, por consiguiente, ampliar o reducir el número de consumidores. Tanto los consumidores como las empresas presentan una gran energía para aceptar las posibles modificaciones que se podían hacer a los productos que se están utilizando. Los productos de consumo a efectos de estrategia comercial pueden clasificarse de la siguiente forma:

A) Duraderos y no duraderos:

Son duraderos aquellos de los que se espera satisfagan la necesidad durante un cierto período de tiempo. La utilidad del producto debe mantenerse durante ese período. Los no duraderos son los que se consumen inmediatamente y suelen ser menos costosos que los duraderos.

B) De lujo y de necesidad:

La distinción entre unos y otros no es clara y depende del nivel del desarrollo económico alcanzado por los consumidores. El consumidor asocia el producto de lujo a aquel que puede prescindir de él, por no serle absolutamente necesario.

C) De conveniencia, de compra y de especialidad:

Los artículos de conveniencia son aquellos que el comprador desea obtener con un mínimo esfuerzo; deben estar, por tanto, fácilmente disponibles.

Las máquinas vendedoras despachan este tipo de productos que suelen ser de bajo valor unitario. Precisan de una amplia distribución, que es lo que fundamentalmente dificulta la comercialización.

Los artículos de compra son aquellos que son seleccionados por el comprador después de comparar varias ofertas. No necesitan ser distribuidos ampliamente y el mercado tiende a ser más segmentado que el de los artículos de conveniencia.

Los artículos especializados se caracterizan porque sus compradores están dispuestos a invertir mucho tiempo en su búsqueda. El precio no es un factor de peso que afecte a la venta. Rara vez los compradores aceptan sustitutos y normalmente están dispuestos a esperar si fuera necesario para su entrega.

PRODUCTOS INDUSTRIALES

Bajo esta denominación se recogen aquellos productos que son comprados para realizar otros. Su compra se considera, por tanto, una inversión y no un gasto.

Los métodos de comercialización de estos productos son algo especializados, pero los conceptos básicos que se exponen en el estudio de los productos de consumo son también válidos para el mercado industrial.

El producto de consumo cierra su ciclo económico una vez que llega al consumidor. A continuación, la estrategia comercial consiste en hacer renovar su compra con la mayor frecuencia posible.

En los productos industriales la situación es diferente. Cuando el material llega al destinatario comienza a producir y, después de algunos años, será vendido probablemente de ocasión, por lo que se conserva en todo momento un valor residual no despreciable. Los productos industriales podemos clasificarlos con diferentes criterios; haremos uso de dos de ellos:

A) Por el grado de manufacturación:

- PRODUCTOS AGRICOLAS Y EXTRACTIVOS:

Son los que constituyen las materias primas, que son facilitadas por las granjas, bosques, minas y canteras.

- PRODUCTOS SEMIMANUFACTURADOS:

Comprenden a las materias primas que han sufrido alguna transformación, pero aún requieren otro proceso adicional antes de que puedan ser usados (tochos de cobre, madera, petróleo crudo, etc.).

- PRODUCTOS MANUFACTURADOS:

Son aquellos que pueden ser usados después de haber sido sometidos a algún proceso.

B) Por el comportamiento del comprador:

- DE COMPRA RUTINARIA.

- DE MANEJO PROBLEMÁTICO.

- DE TECNOLOGÍA AVANZADA.

- DE DECISIÓN DE COMPRA POLÍTICA.

El mercado industrial es amplio, tanto por el número de empresas como por el número y variedad de productos y servicios. Ante esta diversidad puede admitirse, sin ningún esfuerzo, que las técnicas de ventas aplicables dependen de las características del producto y de su frecuencia de uso en la producción (hablando de un modo general).

SERVICIOS

El sector servicios está formado por todas aquellas entidades que producen bienes intangibles, lucrativos o no. Los servicios lucrativos son variados y pueden ser clasificados en varios grupos: Educación Privada, Vivienda, Cuidados Personales, Médicos, Seguros y Finanzas, Asesoramiento, Transportes y Comunicaciones, Recreativos y Servicio Doméstico.

Los servicios presentan fundamentalmente las siguientes características comunes:

- INSEPARABILIDAD:

Con frecuencia los servicios no pueden separarse de la persona del vendedor.

- HETEROGENEIDAD:

Es imposible estandarizar la producción entre distintos vendedores de un mismo servicio.

- PERECEDEROS:

No pueden almacenarse.

¿Por dónde y cómo debe moverse la oferta de un servicio? Evidentemente, a través de un Plan de Marketing adecuado al servicio de que se trate: Seguros, Publicidad, Servicios Profesionales, etc.

La mayor intangibilidad de los servicios hace que su comercialización sea más problemática que la de los productos industriales, si bien estos últimos tienden, cada vez más, a introducir servicios adicionales al producto, como medio de diferenciación.

Los aspectos a tener en cuenta al establecer una política de Marketing de los productos de consumo (objetivos comerciales, estrategia de medios, etc.), pueden ser igualmente considerados en el caso de servicios.

Hemos visto anteriormente que la percepción del producto por el consumidor evoluciona en el tiempo. Como un ser humano, el producto nace, se desarrolla, llega a una madurez y muere.

De la identificación de las diferentes fases de la vida del producto ha nacido el concepto de ciclo de vida, que analizaremos a continuación.

EI CICLO DE VIDA DEL PRODUCTO

Desde el lanzamiento de un producto hasta su eliminación del mercado, se van produciendo en él unas modificaciones internas y externas motivadas por causas internas y externas de la empresa.

Durante dicho período de tiempo también la estrategia comercial que se sigue con respecto al producto es cambiante.

ETAPAS DEL CICLO DE VIDA: CARACTERÍSTICAS

Durante su permanencia en el mercado un gran número de productos pasan por las siguientes etapas:

- INTRODUCCIÓN:

Caracterizada principalmente por la ausencia de competidores, crecimiento lento de las ventas, reducido número de canales de distribución y gran esfuerzo de la empresa pionera para crear la demanda.

- CRECIMIENTO:

Fase siguiente en la que se aparecen nuevas marcas, crecen rápidamente las ventas y aumenta el número de distribuidores . El precio del producto se reduce y las marcas tratan de diferenciar sus productos.

- MADUREZ:

Durante este período la velocidad de crecimiento de las ventas disminuye, los costes de fabricación son optimizados para poder reducir el precio, los esfuerzos por diferenciar el producto son mayores y a los distribuidores se les estimula más, con objeto de que se ocupen preferentemente de sus productos.

- DECLIVE:

Ultima fase, que se caracteriza principalmente por la aparición de nuevos sustitutos en el mercado y una disminución fuerte de la demanda, cuyo ritmo de crecimiento es inferior al de la evolución demográfica.

DURACIÓN DEL CICLO DE VIDA

La duración del ciclo de vida depende de muchas variables: naturaleza del producto, carácter absoluto o relativo de la novedad, evolución tecnológica, etc. Por tanto, cualquier intento de estimación de la duración del ciclo de un producto completamente nuevo en el mercado es poco fiable.

En casos muy particulares, como por ejemplo, cuando se conoce la duración del ciclo de vida de un producto sustitutivo, cuando existe una correlación conocida entre el producto en estudio y el ciclo de vida de otro ya existente en el mercado, puede hacerse una estimación de acuerdo con los resultados ya obtenidos anteriormente.

El interés mayor por conocer de un modo aproximado la duración del ciclo de vida de un producto reside en poder preparar con tiempo las estrategias apropiadas según cada una de las etapas.

A partir de datos anteriores sobre las ventas de un producto, en algunos casos, es posible ajustarlos a una curva matemática con la suficiente aproximación para poder predecir la evolución de las ventas durante un cierto tiempo.

DIVERSAS FORMAS DEL CICLO DE VIDA

Existen excepciones a la forma estándar del ciclo de vida (curva en S). En un análisis de los actuales mercados de productos se han observado comportamientos como los siguientes:

- DECRECIMIENTO:

Después de haber alcanzado las ventas un punto de saturación, éstas empiezan a descender a medida que los consumidores pierden lentamente el interés por el producto (lámparas fluorescentes, transistores, etc.).

- ESTABILIDAD:

Las ventas permanecen prácticamente sin cambios a partir de un cierto nivel (productos alimenticios envasados, medicamentos, etc.).

- INCREMENTO:

A partir de un punto máximo de ventas se produce nuevamente un incremento a un ritmo superior al de crecimiento de la población (energía eléctrica, teléfono, etc.).

- Extensión del producto:

Se supera la fase de declive, merced a nuevos usos o mercados del producto (plásticos).

- FLUCTUACIÓN:

Evolución fluctuante de las ventas, según la situación económica del país (acero, cemento, etc.).

A veces, algunos productos tienen un ciclo de vida tan largo que la curva práctica es diferente.

El producto mix

Dentro de los elementos del marketing-mix, el producto tiene un papel fundamental. Como elemento en sí mismo, se viene hablando desde hace tiempo del concepto del producto-mix. Este concepto se puede entender de dos maneras:

- El producto-mix está constituido por todas las variedades de productos fabricados y vendidos por una empresa.

- El producto-mix es la mezcla de los diversos componentes de un producto en particular (marca, envase, calidad, color, etc.)

PRODUCTO-MIX EN RELACIÓN CON LA GAMA

En esta concepción el mix de los productos ofertados por una empresa posee dos dimensiones: amplitud y profundidad. La amplitud se mide en relación al número de lineas de productos propuestos, es decir, los diferentes grupos de productos dirigidos a satisfacer las necesidades de los consumidores en función de sus gustos, necesidades y poder de compra. La profundidad corresponde al número de artículos por línea de productos. Ejemplo:

Producto-mix de un fabricante de artículos de sport.

Amplitud: Prendas, bolsas, balones y calzados.

- Profundidad de las líneas de prendas: Cazadoras, pantalones cortos y camisetas.

Una de las decisiones a tomar por un responsable de marketing es la posición que sus productos van a tener en el mercado en relación a los productos de la competencia.

El posicionamiento está directamente ligado a la segmentación del mercado, es decir, a los segmentos de mercado a los que la empresa pretenda dirigirse. Ejemplo: Kodak ataca un segmento de mercado con sus cámaras fotográficas. Dirige sus productos con un mensaje: Simplicidad en la utilización de sus productos y a precios interesantes.

LA POLÍTICA REFERENTE A LA GAMA

EXPOSICIÓN: El efecto de poseer una gama de productos amplia presenta para la empresa una serie de ventajas. La elección aumenta y los consumidores permanecen fieles a la marca . Como inconvenientes se puede decir que se cierre el riesgo de dispersarlos esfuerzos comerciales e importantes gastos de organización y control.

El deseo de expansión de la gama de productos es el resultado de hacer balance entre los puntos fuertes y débiles de la decisión a tomar, a los que hay que añadir la voluntad de crecimiento de la empresa.

-Amplitud: Aumentar la gama de productos tiene ventajas evidentes para la empresa . Hay muchas empresas que apoyadas en la buena imagen de su marca desarrollan nuevas líneas de productos diferentes, dirigidos al mismo segmento de mercado.

-Profundidad: Las empresas intentan ofrecer las máximas posibilidades de elección a sus clientes, ampliando el número de artículos en cada línea de productos.

CONTRACCIÓN: Una gama pequeña ofrece a la empresa una situación inversa a la anteriormente comentada . Si una línea de producto no prospera, toda la empresa puede venirse abajo o asumir un gran peligro. Por el contrario, al producir cantidades mayores los costes disminuyen, haciendo aumentar los beneficios.

Es, en períodos difíciles, cuando las empresas intentan reducir su gama de productos, centralizando todos los esfuerzos en los productos líderes.

EL MIX ESPECÍFICO DEL PRODUCTO

En este caso, los componentes del mix del producto son:

- La calidad

- La marca

- El envase

- La garantía

- El color

- Etcétera...

EL ENVASE

En el lenguaje corriente la palabra envase sirve para denominar recipientes o vasijas que contienen cosas, al objeto de conservarlas o transportarlas. Sin embargo, el alcance que se le da en marketing en mucho mayor. La función del envase no se limita a conservar y proteger el producto, sino que también debe ayudar a venderlo. En algunos productos la importancia del envase es tal que si se cambia acertadamente este, puede crear para el consumidor otro producto (algunas marcas de cigarillos han podido constatar este hecho)

FUNCIONES DEL ENVASE

El envase no hace mejor al producto, cosa que es cierta, pero desde luego es necesario para identificarlo además de para contenerlo.

Quienes no están muy convencidos de que al envase hay que dedicarle una atención y unos recursos convenientes, suelen decir que quienes lo hacen sólo consiguen encarecer el producto y, por tanto, hacerlo menos competitivo.

Evidentemente, eso podría pasar, pero hemos de procurar que ocurra todo lo contrario, hacerlo más competitivo a pesar de ese coste adicional. Para ello hay que tener ideas concretas de las funciones que tiene que realizar y de su coste.

En primer lugar, el envase realiza una función protectora. Debe evitar que su contenido pierda calidad antes de que se consuma o se utilice, y debe mantenerla una vez se ha iniciado su consumo. Es necesario por tanto, conocer las etapas que van a sucederse desde que el producto sale de la línea de producción hasta que llega al consumidor, así como el proceso de consumo.

LA IMAGEN DE MARCA

Desde el momento que el consumidor adquiere el producto, en su mente se produce una asociación inseparable entre el producto y su marca; si las prestaciones reales de este responden a las esperadas en el momento de la compra, se inician unas relaciones de confianza entre el consumidor y la marca.

Estas relaciones serán duraderas si las experiencias sucesivas son también satisfactorias.

Es esencial, ante todo, no defraudar al consumidor en la calidad que este espera obtener del producto.

Las marcas muy consolidadas observan este detalle estrictamente y suelen hacer ensayos de sus nuevos productos en el mercado comercializándolos con otras marcas registradas, y sólo si se obtienen resultados positivos los lanzan (con ligeras modificaciones) al mercado con la marca principal.

Las marcas se consolidan después de haber superado una serie de etapas muy parecidas a las del ciclo de vida del producto. Comienzan con una etapa de introducción, durante la cual los esfuerzos publicitarios van dirigidos a dar a conocer la marca y terminan en una etapa de madurez en la cual la propia marca es la que impulsa las ventas del producto con pequeños esfuerzo publicitarios.

El marketing industrial

Hablar de marketing en el medio industrial puede parecer una herejía, si tenemos en cuenta los procesos tradicionales de la gestión de las empresas que operan en este medio. El ingeniero, pilar fundamental de la empresa industrial, suele pensar que es suficiente concebir un buen producto para asegurar unos resultados de venta más que favorables. La competencia se establece a nivel de la técnica del producto, lo restante carece de importancia. La realidad desmiente esta creencia, todavía profundamente arraigada en el espíritu de los técnicos industriales.

Al igual que las empresas fabricantes de bienes de consumo o servicios, la empresa industrial tiene que entrar en la era del marketing.

La situación de competencia, la óptica de producción, tiene que dejar paso a la óptica de marketing, cuyos factores más importantes son:

- Producir los bienes y servicios que respondan a las necesidades que tiene planteadas el mercado.

- Dar prioridad a la apertura exterior, el diálogo con el medio ambiente y no encerrarse en sí mismo.

- Conocer a la competencia y valorar su importancia por medio de su estudio.

- Adaptarse permanentemente a la evolución del medio ambiente (tecnología, estudio de la clientela, movimientos de la competencia...).

Esto es el espíritu de la gestión de marketing: admitir una renovación constante y una reflexión permanente de los productos y de los métodos, orientando la actividad de la empresa a las necesidades de los clientes.

Esta forma de pensar se apoya en una serie de útiles que son el aspecto técnico de la puesta en marcha de la actividad de marketing: el estudio cuantitativo y cualitativo del mercado, del comportamiento del consumidor (utilizador), del producto industrial, de la reglamentación existente, etc.

Estos útiles permiten a la empresa informarse, tomando decisiones que se concretarán en sus objetivos y buscando las estrategias más adecuadas para conseguir los mismos, teniendo en cuenta que la política de marketing debe estar inmersa en la política general de la empresa.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS MERCADOS INDUSTRIALES

Al contrario que los bienes de consumo, que son comprados por los consumidores finales para su destrucción, los productos industriales tienen por clientelas a las empresas, comprando útiles de producción y productos a transformar para volver a vender.

Vamos a intentar definir las características diferenciales de estos productos:

1. La técnica tiene un papel esencial.

Casi siempre los productos se definen a partir de normas establecidas en función de necesidades concretas (seguridad, peso, dimensiones, resistencia...). Podemos sacar como consecuencia que la medida de las características de los productos resulta muy objetiva.

Otra consecuencia importante es la necesidad, por el productor, de calcular la vida tecnológica de su producto.

Esto precisa de un gran esfuerzo de previsión tecnológica y de seguimiento de las tendencias del mercado. No hay que olvidar que todo proceso de cambio o desarrollo tecnológico comienza en el propio mercado.

2. Las diferencias a nivel de la organización comercial.

Este tipo de venta exige un perfil de técnico-comercial capaz de dar respuesta a las necesidades que laten en un determinado mercado, intentando persuadir de los beneficios que aporta su oferta, así como argumentar sobre aspectos técnicos y responder a las objeciones que puedan plantear sus interlocutores.

3. El fabricante tiene que tener en cuenta que sus clientes planifican sus compras en función de lo que esperan vender, una vez estudiado su mercado. El fabricante no podrá, por tanto, estar ajeno a lo que sucede en dicho mercado.

4. La demanda no suele ser elástica con respecto al precio. Los clientes de empresas industriales compran cuando tienen necesidad de producir o de equiparse, pues resulta necesario si quieren continuar con su actividad. Las alzas de precio las recuperan imputándoselas a sus propios precios de venta.

5. La demanda es heterogénea. Los clientes suelen ser muy heterogéneos y, normalmente, de número reducido.

Por el contrario, los mercados suelen estar muy localizados (sector textil en Cataluña). La consecuencia es la fuerte competencia entre los productores.

6. El grado de independencia de la clientela es muy variable. Hay casos, sobre todo a nivel de grupo, en los que se impone a cada una de las empresas del mismo una política de ventas específica, sin que sea la más adecuada para cada una de estas empresas.

7. Un ABC de clientes muy importantes y diferentes. No pocas empresas industriales han tenido que cerrar por tener su cifra de ventas muy concentrada en un número muy reducido de clientes.

No hay que menospreciar un cliente en función de su tamaño absoluto. Hay empresas pequeñas que consumen cantidades importantes de algunos productos.

8. Los plazos de fabricación de ciertos bienes suelen resultar muy largos (construcción naval, etc.) y mientras tanto las condiciones del mercado pueden cambiar de forma considerable. Este problema obliga a las empresas industriales a realizar esfuerzos importantes de previsiones tecnológicas y económicas en profundidad.

9. En relación con el ciclo de vida, los productos industriales pueden llegar a tener ciclos muy largos (bienes de equipo). Otros pueden morir bruscamente en función del desarrollo tecnológico del sector de actividad. En este último caso, la empresa tiene que reconvertirse o desaparecer.

10. El vendedor de productos industriales dispone, a menudo, de los medios para conocer una parte importante de su clientela potencial, aún cuando se trate de empresas pequeñas (como clientes). En España esta afirmación sería aún más cierta en cuanto los organismos empresariales sectorizados trabajaran en profundidad para obtener información sobre su sector de actividad.

11. La clientela industrial suele estar bien informada. Referente a los productos conoce su importancia técnica; sobre los vendedores posee los catálogos, argumentos, tarifas, condiciones de pago, de entrega, etc.

Las revistas técnicas tienen un papel muy importante, manteniendo a las empresas al corriente de la evolución de la tecnología y de los cambios que se producen a nivel de mercado. Resulta relativamente fácil conocer, gracias a este tipo de publicaciones, si los ensayos efectuados con determinados productos industriales resultan positivos o no.

12. En las empresas industriales existe una cierta dificultad en admitir la importancia de la función de marketing. La función de un hombre de marketing consiste en ser un testigo próximo de lo que sucede en el mercado.

Gracias a la información que posee se puede convertir en el representante de la clientela en el seno de la empresa.

En este segundo tema dedicado al marketing industrial vamos a intentar reflexionar sobre dos elementos importantes: la comunicación en el mundo industrial y el estudio de mercado de productos industriales.

LA COMUNICACIÓN EN EL MEDIO INDUSTRIAL

Las empresas que fabrican bienes industriales no pueden permanecer ajenas a la utilización de la comunicación, con los resultados positivos que produce en la demanda de sus bienes.

Todos los medios empleados en la comunicación industrial tienen por función:

- Dar a conocer la existencia de la firma.

- Informar de sus productos o servicios.

- Conseguir llegar al máximo número de clientes potenciales, gracias a la notoriedad, a los productos y a la imagen de la empresa.

La comunicación comercial ayuda en la labor a realizar por la fuerza de ventas y contribuye a reducir los costes si ambas acciones están bien coordinadas. La venta comienza mucho antes de la propia acción del vendedor. La información previa que posea el cliente a la llegada del vendedor tendrá un papel importante en el proceso de decisión de compra.

Vamos a tratar una serie de puntos referentes a la comunicación en el medio industrial:

1. El conjunto de las acciones de publicidad, promoción, relaciones públicas... se establece en función de los objetivos de la firma, que proceden de su política general:

- Desarrollar la notoriedad de la empresa.

- Dar una cierta imagen particular.

- Conseguir la fidelidad de la clientela.

- Aumentar el número de clientes.

- Aumentar, indirectamente, la eficacia de la red de ventas.

2. Hay que reunir muchas informaciones antes de elaborar un plan de comunicación. Esta misión es tarea de los responsables de marketing. La información a obtener puede ser:

- ¿Quién compra?

- ¿Qué compra?

- ¿Cómo compra?

- ¿Cuánto compra?

- ¿A quién compra ?

- ¿Dónde compra?

- ¿Por qué compra?

- Etcétera.

3. Durante mucho tiempo, la publicidad industrial ha sido meramente informativa. Se mostraban los productos diciendo para lo que servían y el nombre del fabricante. Desde hace algunos años, la comunicación industrial trata de acercarse a la comunicación destinada al "gran público". El mensaje que tratará de transmitir una campaña completa debe:

- Dirigirse a un determinado segmento.

- Contar con un importante soporte gráfico.

- Emplear el lenguaje del cliente tipo al que va dirigido.

- Fácil de comprender, clara y concisa.

- Justificar técnicamente los argumentos incluidos en el mensaje.

4. La comunicación en el medio industrial debe tener objetivos propios, precisos en el tiempo, el espacio y su contenido. Hay que decidir qué queremos transmitir en el mensaje de comunicación, a quién va dirigida (utilizadores, prescriptores...) y qué medios piensan utilizarse (prensa, revistas especializadas...).

LOS ESTUDIOS DE MERCADO EN EL MEDIO INDUSTRIAL

Los estudios de mercado tienen un papel secundario en la política de la mayor parte de las empresas industriales. Difícilmente coinciden los resultados de los estudios de mercado con los resultados que prevé intuitivamente el responsable de las empresas, siendo éste uno de los motivos de su poca aceptación.

En un futuro los cambios previsibles se sitúan más en torno a la actitud de los dirigentes que a los propios métodos de estudio. El concepto "marketing" está ligado a la satisfacción de las necesidades de los consumidores y difícilmente se puede aplicar un concepto tal, sin utilizar los estudios de mercado.

Los estudios de mercado son tan necesarios para la industria como para las empresas que fabrican bienes de gran consumo. La diferencia radica en que los mercados industriales evalúan menos rápido y tanto la competencia como la clientela se conocen más a fondo desde la empresa industrial.

La razón fundamental que explica la importancia de conocer el mercado es que "hay que producir lo que puede ser vendido".

Los estudios deben realizarse periódicamente, con el fin de adaptarse permanentemente al mercado, anticiparse, si es posible, a la demanda y llegar antes que la competencia. Deben de tratar sobre los mercados, los clientes y los productos.

El objetivo de los estudios radica en el conocimiento del mercado de la empresa desde un punto de vista descriptivo y explicativo, por la recogida de informaciones concernientes a los productos, los fabricantes, el desarrollo tecnológico, los clientes finales y los intermediarios...

Es necesario segmentar el mercado para poder personalizar nuestra gestión. También tendremos que buscar aplicaciones nuevas a materiales conocidos y evaluarlos resultados de la eventual explotación. Para estudiar los mercados podemos utilizar diferentes fuentes de información:

- Los estudios documentarios que se originan en el análisis y explotación de los documentos existentes que interesan a la empresa. Los ministerios, cámaras de comercio, organizaciones empresariales... poseen informaciones muy baratas de obtener que pueden ser de gran utilidad a la hora de tomar decisiones de importancia.

Pero los estudios documentarios no pueden considerarse como información cualitativa utilizable. Es necesario servirse de las encuestas cualitativas y cuantitativas, que son las únicas capaces de responder a una serie de preguntas necesarias para orientar juiciosamente la actividad de una empresa.

- Las encuestas, cuyas características particulares en el medio industrial son las siguientes:

- La técnica es compleja. Hay qué conocer la técnica de la entrevista y las características de los productos y/o servicios.

- La muestra está compuesta por empresas y no por individuos.

- La decisión de compra se encuentra enormemente repartida, por lo que la información se tiene que obtener a todos los niveles de decisión e influencia, si no se quiere tener una visión parcial de la cuestión.

- Las entrevistas son muy largas, problema que aumenta si se tiene en cuenta el número de personas a entrevistar.

- En el medio industrial existe un cierto pánico a facilitar la información por temor al espionaje industrial.

En cuanto a la metodología no hemos querido profundizar, pues básicamente es la misma que comentábamos en otros temas y que se utiliza para productos de gran consumo.

El marketing social

El marketing comercial se basa en dos ideas esenciales: por una parte, es una actitud mental caracterizada por querer constantemente conocer, comprender y prever las necesidades del mercado. Por otra parte es la puesta en funcionamiento sistemáticamente de diversos medios destinados a influenciar los comportamientos de los agentes económicos y concretamente del consumidor.

A los ojos de un profano, es el segundo aspecto el que resulta más evidente y más visible. La publicidad y la promoción de ventas llegan a todo el mundo, comprendiendo fácilmente su intención.

No es menos cierto que los teóricos piensan que lo esencial y lo más original del marketing no reside en la utilización de medios potentes de persuasión y de venta, sino en una cierta actitud que consiste en buscar, para conocer mejor las necesidades del mercado, la información del mismo, pudiendo de esta forma satisfacerlas de la manera más adecuada posible.

Desde hace tiempo, las empresas que operan en el mundo occidental han adoptado la misma óptica. Más que querer imponer sus productos al mercado, tratan de adaptarlos a las necesidades y gustos de la clientela.

Por medio de estudios económicos se esfuerzan en prever la evolución cuantitativa de la demanda, de forma que puedan hacer una planificación lógica de todo el proceso productivo.

Utilizando las muestras psicológicas, logran descubrir las exigencias, necesidades, preferencias...para intentar satisfacerlas de la mejor manera posible.

En conclusión, lejos de ser un método de manipulación de los consumidores, es el medio que utilizan los fabricantes para conocer y satisfacer las necesidades del mercado.

El hombre de marketing busca respuestas a las necesidades del mercado, pero con el fin de orientarlas de la mejor manera posible y siempre pensando en su beneficio personal.

Es de esta forma, que los estudios sistemáticos y, a veces, científicos sobre las necesidades, deseos, gustos y preferencias del mercado, así como el empleo racional y organizado de los diversos medios cuyo objetivo es influenciar los comportamientos de los consumidores, constituyen los dos instrumentos complementarios del marketing moderno.

Estas organizaciones pueden clasificarse en tres grandes grupos:

- Las causas sociales

- Los servicios públicos

- Los partidos políticos

EL MARKETING AL SERVICIO DE LAS CAUSAS SOCIALES

Se podría entender por una organización que trabaja al servicio de causas sociales, aquella que tiene por objetivo el modificar las opiniones, actitudes y comportamientos de ciertos grupos en favor del bien común.

Un ejemplo de dos organizaciones integradas en esta clasificación serias Cruz Roja y Unicef.

Su razón de ser es modificar el statusquo suscitando cambios de mentalidad, de la legislación, distribuir bienes y dar determinados servicios para mejorar la forma de vida de la sociedad o de determinados grupos sociales.

Aunque parezca una exageración, las causas sociales -como las empresas que desean ver aumentados sus beneficios- tienen que solicitar dinero de sus donantes potenciales y luchar contra la competencia que -persiguiendo otros fines- se dirige a la misma clientela potencial.

La planificación familiar -por ejemplo- se opone a la Iglesia Católica, y a la vista de algunos análisis realizados las propias organizaciones de carácter social ven a fabricantes de determinados productos o servicios como competencias, pues el empleo de recursos en satisfacer necesidades derivadas de la compra de un determinado producto, puede redundar en detrimento de los recursos a emplear en causas sociales.

Estas organizaciones, para ser eficaces y cumplir con su objetivo social, deben de comprender y conocer los hábitos y la psicología del público al que se dirigen, y, en consecuencia, elaborar de manera racional las estrategias, métodos e instrumentos que permitan influenciar al público sobre la importancia de su causa.

EL MARKETING AL SERVICIO DE LA ADMINISTRACIÓN Y LOS SERVICIOS PÚBLICOS

Tanto la Administración como los Servicios Públicos tienen por vocación la misión de satisfacer de la mejor manera posible las necesidades de la población. Su status jurídico no tiene porqué ser uniforme. Pueden tratarse de organismos de Derecho Público, tales como el Gobierno, los municipios, la Policía, la Universidad, etc., o empresas nacionales como Iberia o Renfe.

Los Servicios Públicos -como las Causas Sociales- tienen una vocación desinteresada. La búsqueda de la rentabilidad no es jamás la preocupación prioritaria de los mismos. Se puede decir que su misión consiste en servir a la colectividad manteniendo un papel neutro -es decir, sin influencias- en su comportamiento para con la sociedad a la que sirven.

El marketing tiene una aplicación muy clara en este tipo de organizaciones: Utilizar un conjunto de métodos que tengan por objeto detectar, medir y prever las necesidades del público, conociendo el grado de satisfacción de los ciudadanos y de los usuarios en relación con los servicios ofrecidos.

La televisión pública puede conocer los gustos de los telespectadores para planificar su programación.

Al mismo tiempo, midiendo los índices de satisfacción se pueden constituir criterios de calidad en relación con los usuarios, que son los que con sus impuestos sostienen financieramente dicho servicio público.

Iberia realiza estudios periódicos de previsión de la demanda para, de esta manera, satisfacerla adecuadamente.

Los municipios y ministerios encargados de diferentes aspectos de la vida social deben intentar conocer las aspiraciones, preocupaciones y sujetos de insatisfacción de los ciudadanos con el fin de fijar las grandes orientaciones y prioridades de sus programas.

Otra aplicación que puede tener el marketing en este tipo de organizaciones es el aspecto informativo.

La autoridad pública puede imponer sus decisiones ordenándolas, sin necesidad de convencer, pero esto no suele ser un buen método.

Aunque los poderes públicos quieran estar al margen de influir en las aspiraciones del público, resulta evidente en nuestros días la practica imposibilidad de tal presupuesto, pues las necesidades del ciudadano no son independientes de los servicios ofrecidos.

La segmentación del mercado

Segmentar un mercado es descomponer el mercado potencial total de un producto o servicio, en un número de subconjuntos lo más homogéneos posibles, con el fin de permitir a la empresa adaptar su política de Marketing a cada uno de los subconjuntos. Un buen conocimiento del mercado y del comportamiento del consumidor, constituye la primer etapa de la puesta en marcha de una política de Marketing.

Pero el mercado no es un todo homogéneo.

Está compuesto de millares de individuos diferentes los unos de los otros, en función de sus hábitos, sus gustos y sus exigencias. ¿Cómo puede una empresa adaptarse a un conjunto tan heterogéneo?

Existen dos maneras extremas para conseguirlo y que han sido utilizadas por las empresas a lo largo de la Historia. La primera consiste en ser conscientes de las particularidades de cada uno de los individuos que componen el mercado, estableciendo una política "a medida" para cada uno de ellos.

Pero es evidente que, en la mayoría de los sectores de la economía moderna, las exigencias de la producción en masa, así como la necesidad de comunicación con los consumidores utilizando medios masivos convierte casi en imposible, para la mayoría de las empresas, una política a medida; es decir, una adaptación exacta e individual de sus productos, de sus precios, de sus métodos de distribución, de sus argumentos de venta, etc., a las particularidades de cada consumidor.

Esta misma realidad puede provocar en las empresas el adoptar la otra aptitud extrema totalmente opuesta; ésta consiste en ignorar deliberadamente las diferencias que pueden existir entre los consumidores, interesándose únicamente en el consumidor medio y practicando una política indiferenciada; es decir, ofrecer a todos los consumidores el mismo producto, al mismo precio, en los mismos puntos de venta y con los mismos argumentos. Es verdad que para algunos productos, las diferencias de necesidades o de gustos entre sus consumidores pueden, sin gran peligro no tenerse en cuenta.

Pero para la mayoría de los productos, una política de Marketing indiferenciado puede resultar muy peligrosa.

La noción de "consumidor medio" es una noción estadística abstracta que no existe en la realidad, de manera que un producto o una política concebida para satisfacer al consumidor medio, corre el riesgo de no satisfacer en la realidad a ningún consumidor real.

Entre estas dos aptitudes extremas, que consisten en considerar a cada consumidor como diferente de los otros, o a considerarlos como idénticos, existe una vía media: la de la segmentación.

La segmentación consiste en descomponer el mercado total en un número reducido de subconjuntos que llamamos segmentos, teniendo éstos que ser suficientemente homogéneos en cuanto a sus compartimientos, necesidades, motivaciones, etc., y heterogéneos entre sí para justificar tratamientos de Marketing distintos.

LA SEGMENTACIÓN Y LA ESTRATEGIA DE MARKETING

En términos generales, una vez definidos los segmentos del mercado, la empresa puede optar entre tres estrategias diferentes.

1º El Marketing indiferenciado.

En esta situación la empresa opta por no distinguir entre los diferentes segmentos y prefiere llevar una política de agregación, de combinación, proponiendo un solo producto que responde (o por lo menos eso se piensa) al deseo del conjunto de todos los consumidores. La idea de fondo reposa en que los diferentes segmentos no son opuestos; es decir, que los puntos comunes son muy superiores a las diferencias existentes, lo que justifica claramente tal política.

Las principales ventajas de una estrategia de Marketing indiferenciado son:

- Disminución de costes, como consecuencia de producciones más numerosas.

- Los recursos necesarios para realizar estudios de Marketing son menos importantes al dirigirse al mercado total.

- Los gastos publicitarios se encuentran mejor repartidos.

Por el contrario, como inconveniente se puede hablar de las consecuencias derivadas de la propia falta de segmentación. En la práctica, el producto que ocupa el mercado bajo esta estrategia, es agredido en cada segmento del mercado por otro producto de la competencia más adaptado a este grupo. Esto resulta más verdadero cuando los segmentos son más diferenciados entre sí.

2º El Marketing diferenciado.

La empresa invierte sobre todos los sectores interesantes y lleva una política basada en la gama de productos: cada producto responde mejor a los deseos de cada segmento del mercado y, en consecuencia, tiene una penetración importante en dicho segmento.

Se puede pensar que bajo esta situación las ventas totales tienen que aumentar. En contrapartida, los costes crecen. La empresa tiene y debe soportar importantes costes administrativos de coordinación, las series de producciones son más cortas, múltiples campañas de publicidad deben ser elaboradas, los estudios de Marketing se multiplican para conocer mejor cada segmento y los variados canales de distribución sirven para hacer llevar el producto al mercado.

No hay respuestas hechas para elegir una estrategia tal. Una política diferenciada cuesta más cara, pero permite conocer y cubrir mejor el mercado: la empresa puede seguir al consumidor y ajustarle en sus demandas y según la evolución de sus gustos.

3º El Marketing concentrado.

En este caso, la empresa admite la segmentación, pero decide atacar solamente a uno o algunos segmentos del mismo. Aquí, la idea no es, pues, como en el caso de la estrategia de Marketing indiferenciado, en donde los segmentos se parecen más de lo que se diferencian entre sí, sino que los recursos y la situación de la empresa no le permite cubrir el conjunto del mercado.

La empresa elige y adopta su Marketing-Mix a un grupo reducido. La ventaja fundamental de este tipo de estrategia consiste en el conocimiento profundo que la empresa posee del segmento al que se dirige. La empresa lo sabe e intenta crear un monopolio de hecho, como principal objetivo.

Existen dos tipos de inconvenientes en la adopción de una estrategia tal: el seguimiento al que la empresa se dirige puede desaparecer (el mercado de las reglas de cálculo ha desaparecido para dejar paso a las calculadoras electrónicas), y puede existir una competencia feroz por el dominio de un segmento.

En conclusión, dos observaciones pueden formularse a propósito de la segmentación:

a) La elección de una política de mercado sobrepasa los límites de la función de Marketing, pues la decisión depende de los recursos de la empresa, de lo que hace la competencia, además de otros factores extremos.

b) La segmentación se ha considerado durante largo tiempo como el remedio milagroso de las estrategias de Marketing desacertadas.

Desde 1974, en razón de una coyuntura menos favorable, los responsables de las empresas se han visto obligados a reducir su gama de productos, buscando abaratar sus costes. El principio mismo de la segmentación se ha visto afectado.

Promoción de ventas como técnica de marketing

Para conocer el papel que desempeña la promoción de ventas dentro del Marketing vamos a partir de su definición:

"La promoción de ventas es un conglomerado de actividades del Marketing que, junto con la publicidad, facilitan el conocimiento del producto e intensifican el deseo de compra, incrementando de esta forma la acción de venta".

Don Enrique Ortega, en su libro "El lenguaje y los fundamentos económicos del Marketing", define a la promoción de ventas de la siguiente manera:

"Es el conjunto de técnicas integradas en el plan de Marketing para alcanzar objetivos específicos, a través de diferentes estímulos y acciones limitadas en el tiempo y en el espacio, para públicos determinados".

A.M.A. (Asociación Americana de Marketing) dice que:

"La promoción de ventas es el conjunto de actividades de Marketing distintas de la venta personal y de la publicidad, que estimulan las compras de los consumidores y la eficacia de los vendedores, por ejemplo, exhibiciones, exposiciones, shows y demostraciones, así como otros diversos esfuerzos de venta no repetitivos que se encuentran fuera de la rutina habitual".

A partir de este punto, tenemos ya una perspectiva bastante aproximada de lo que es la promoción, que junto con otras acciones realizan una serie de actividades encaminadas a aumentar la cifra de ventas de una empresa.

A diferencia de otras acciones, como puede ser la publicidad, que generalmente actúa sobre el consumidor final, la promoción de ventas actúa sobre cada uno de los elementos que intervienen en la distribución del producto o servicio, incluido el consumidor final, estimulando su interés hacia este producto o servicio. La promoción de venta actúa, pues, estimulando la demanda.

Para no dejar más claro la diferencia entre la publicidad y la promoción vamos a establecer las siguientes comparaciones:

Las empresas utilizan la publicidad cuando quieren que se acerque el consumidor al producto. Cuando lo que pretenden es acercar el producto al consumidor, utilizan la promoción de ventas. Por tanto, la promoción de ventas intensifica la acción de ventas, estimulando la demanda y acercando el producto a un elemento objetivo, previamente seleccionado, que interviene en su distribución.

DIFERENCIA ENTRE "PUBLICIDAD VENTAS" Y "PROMOCIÓN VENTA"

La promoción de ventas está estrechamente relacionada con la publicidad y las ventas. Existen, pues, unos campos comunes donde, a menudo, se hace difícil delimitarlas actividades de promoción de las de publicidad o ventas. Sin embargo, lo importante no es conocer si una determinada actividad es publicidad, promoción o ventas. Lo interesante, desde la óptica del Marketing, es conocer bien el alcance de las técnicas de que disponemos para poder decidir sobre las actividades más convenientes en cada caso:

1. Relación ventas-promoción:

"La venta es una acción que realiza una persona, que llamamos vendedor, mediante la cual, a través de unos argumentos y otros medios persuasivos, logra la acción de compra de un cliente" . La técnica de ventas se centra, pues, en la creación, organización, formación y control del equipo de vendedores.

En casi todos los procesos de distribución de un producto, hasta que éste llega a un consumidor final, se da más de una acción de venta, aunque, generalmente, el equipo que nosotros controlamos sólo interviene directamente en unas de estas acciones. La promoción de ventas se detiene a analizar cada una de las acciones de venta que se llevan a cabo dentro del proceso de distribución.

Analizando el canal de distribución del producto-servicio, la promoción actúa sobre el fabricante apoyando la acción de ventas, impactando al vendedor que se dirige al fabricante y al mayorista (siguiente figura en el proceso distributivo).

Respecto a las acciones a efectuar cuando el producto se encuentra en el mayorista, la promoción tiene como objetivo impactar a los vendedores que actúan sobre el mayorista, al mayorista en sí mismo y al detallista.

La ayuda que la promoción hace sobre la acción de ventas cuando el producto se encuentra en el detallista, se centra sobre las acciones encaminadas a incrementar la demanda del consumidor.

La promoción también ejerce una presión en el prescriptor, que, aunque este no sea el decisor final a la hora de comprar, ejerce, en algunos casos, una influencia fundamental en el consumidor.

2. Relación publicidad-promoción de ventas:

La publicidad actúa, fundamentalmente, para crear demanda. Se podría definir como "la técnica de Marketing que se encarga de transmitir una información (comunicar) referente a una empresa, producto, servicio o marca, dirigida a un público objetivo, utilizando para ello los medios de comunicación (TV, radio, prensa, etc.) más adecuados a cada caso en concreto". La acción de la publicidad presenta las siguientes características:

- Va dirigida básicamente a la masa (consumidor final) ejerciendo tan sólo una acción indirecta y, generalmente, muy diluida sobre los restantes elementos que integran la cadena de distribución.

- Los medios habituales de difusión del mensaje publicitario (prensa, radio TV, etc.) actúan sobre el consumidor en distintos momentos de su vida cotidiana, pero en un ambiente, por lo general, alejado de la compra. Poco a poco, a medida que va despertando en él una necesidad de posesión del producto, lo va acercando a su encuentro.

La incidencia de la promoción sobre la publicidad puede producirse en cualquiera de estos aspectos:

- La promoción toma el ambiente creado por le mensaje publicitario como característica diferencial y habilita unos medios para acercarlo al elemento objetivo (PLV, Merchandising, etc.).

- La promoción utiliza los medios habituales de la publicidad para transmitir una característica diferencial o un valor marginal cuando el elemento-objetivo es el consumidor (publicidad promocional).

En ambos casos, existe un mismo propósito: ESTIMULAR LA DEMANDA. En el primer caso se incide sobre el mensaje publicitario, y en el segundo, sobre el medio.

La promoción de ventas se puede realizar con cualquier tipo de producto, sea industrial o de consumo, y también con los servicios. No obstante, las promociones más usuales son las que se realizan con productos de gran consumo.

Al analizar las técnicas de promoción de ventas, éstas van dirigidas a todas las figuras que participan en la distribución del producto, desde su fabricación a su consumo final o destrucción. Estas figuras son:

- La fuerza de ventas del fabricante.

- Los mayoristas.

- Otros intermediarios.

- Los minoristas.

- Prescriptores.

  • Consumidor final.