Marianela; Benito Pérez Galdós

Literatura española contemporánea. Narrariva. Siglo XIX. Novela realista. Asolescentes. Amor. Situación social. Crítica social. Amor. Locus amoenus. Realismo. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Marlon
  • Idioma: castellano
  • País: Ecuador Ecuador
  • 14 páginas
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Argumento:

La historia empieza con descripción del lugar, un pueblo en el norte de España, Socartes, donde se encuentran dos hombres, Teodoro un hombre de mediana edad llamado y Pablo, un joven ciego, habitante de esas tierras. Teodoro es médico, hermano del ingeniero Carlos Golfín, responsable de las minas. Teodoro, que está perdido, pide ayuda a Pablo, quien se maneja con mucha seguridad por el campo y las cavernas. Teodoro es médico y viene a quedarse una larga temporada, éste, intrigado, pregunta a Pablo por el canto que a lo lejos se escucha. Es Marianela, el lazarillo de Pablo y su mejor amiga. Llegan hasta la casa del muchacho y Marianela continúa el camino con el médico hasta la casa del ingeniero.

Marianela es una chica que creció huérfana y bajo ningún consuelo. Tiene 16 años pero pareciera tener 12 por la precaria alimentación que ha tenido. Es muy delgada, viste andrajos y va descalza. Marianela ha sido lazarillo de Pablo desde hace año y medio. Francisco, el padre de Pablo, que goza de una posición económica muy buena, nunca ha tenido reparo alguno en ofrecerle todo lo mejor a su único hijo. Pablo siempre lo ha sido todo en su vida y nada le parece suficiente para aminorarle el dolor de no poder ver.

Marianela conoce esas tierras como a ella misma y Pablo dice haber descubierto el mundo por sus ojos. Todos los días salen a pasear por el bosque. Entre ellos hay un gran amor y, sobre todo, el que Pablo le profesa a Marianela.

Marianela ha crecido al libre albedrío y al amparo de quien quiera socorrerla. Sin educación ni vestido, con una mala alimentación pero siempre bajo el cobijo de su natural bondad. El amor que Pablo sentía por Marianela era tan grande que siempre le juraba que nunca se separarían y llegó a prometerle que algún día se casarían. Teodoro Golfín era un médico especialista en ojos y, después de hacerle varios estudios, creyó que Pablo tenía alguna esperanza de poder ver. Aunque las esperanzas eran muy pocas, don Francisco y su hijo estaban muy entusiasmados, tanto así, que después que don Francisco le contó la noticia a su hermano Manuel, éste último prometió que, si Pablo Penáguilas salía con éxito de la operación, casaría a su hija Florentina con su sobrino.

Pablo era un joven sumamente sensible y con una curiosidad intelectual que su padre se había encargado de nutrir con lecturas nocturnas. Tenía la cabeza llena de conceptos e ideas que le habían permitido suplir su ceguera. Ahora, estaba obsesionado con la belleza y decía que Marianela era la persona más preciosa del mundo, cosa extraña para los ojos de todos que, aunque no negaban que Marianela era una buena persona, creían lo contrario. Días antes de la cirugía llegaron a Socartes don Manuel y su hija Florentina, una joven llena de belleza no sólo exterior sino también de una infinita bondad. Ella era la futura esposa del joven Pablo, aunque Pablo insistía en querer a Marianela como su mujer. Con la operación y tantos movimientos en la Aldeacorba, la casa de don Francisco, Marianela y Pablo se distanciaron. Ahora estaba la familia para cuidarlo y Marianela sufría por el temor de perder lo único que la vida le había brindado, el amor del joven Pablo. Pasaron los días y todo el pueblo hablaba del éxito de la operación. Pablo veía y su mayor obsesión en su nueva vida era distinguir la belleza de la fealdad.

Marianela temía a ser rechazada y decidió alejarse del pueblo y huir con Celipín, un niño con el que vivía y que había decidido dejar su casa.

Florentina, que estaba llena de bondad y de gratitud hacia Marianela, le ofreció un verdadero hogar junto a la familia y, además, le avisó de los deseos de su primo por conocerla. Marianela se rehusó y triste y confundida estuvo vagando por el bosque. Un día, Teodoro la encontró en las peores condiciones y la llevó a Aldeacorba a descansar. Ya en casa de los Penáguilas, Florentina cuidaba de Marianela, que se veía cansada y confundida. Una tarde, mientras la prima Florentina cosía un vestido para Marianela, Pablo irrumpió en la habitación y, sin la costumbre de la vista, vio a su prima sin percatarse de la presencia de Marianela y el doctor: El joven empezó a hablarle a su prima de su belleza y de la fortuna de haberla conocido. Cuando descubre al doctor y a Marianela era demasiado tarde. Marianela turbada por el dolor, el desencanto y la mala vida murió minutos después de confesarle a Pablo su identidad. Florentina que no se perdonó no haber podido ayudarla en vida, cosa irónica, le brindó a Marianela el más bello de los sepulcros.

Tema:

Tema principal: Belleza externa y belleza interna, toda la obra se rige por esto. Pablo, se enamora de la belleza interna de Marianela, pero una vez obtiene la vista, se vuelve superficial (como la mayoría de la gente en el mundo real) prefiriendo la belleza externa de su prima.

Forma de elocución:

Por una parte el texto es narrativo. Nos narra la vida de los personajes durante un buen período de tiempo. También es de carácter descriptivo, porque nos describe el pueblo de Socartes, los personajes y sus sentimientos. Por otra parte, es dialogado ya que existe una conversación entre los personajes. Lo último me parece que es progresiva ya que a medida que avanza el libro también avanza la vida de los personajes.

Ambiente:

En la novela se identifican dos tipos de sociedades, la burguesía y el proletariado. La primera nos llega representada por la familia Golfín. Es una familia con estudios y nivel social. Un hermano es ingeniero y el otro medico que ha recorrido las Américas. El pueblo de Socartes, donde vive y trabajan muchas familias, es donde se refleja la denuncia por las condiciones de vida que tienen trabajando en las minas. Nos describe muy bien el pueblo minero y el trabajo de las minas. Por el contrario, no se habla de las ciudades como por ejemplo Madrid, el espacio donde se supone vive la burguesía. Aparece como lugar de cultura y riqueza.

Época:

Es el siglo XIX, ya que Galdós refleja en sus novelas la realidad de la época adaptada a una novela.

Espacio:

La acción de la novela transcurre en una localidad cántabra llamada Villamojada y sus alrededores y caminos rurales. Es un municipio que vive de las minas de Socartes, y del trabajo de sus habitantes en las mismas

Se presta atención, dentro de esta población, a Aldeacorba y Aldeacorba de Suso, donde viven los Penáguilas

Tiempo:

Realmente el autor no da, en ningún momento fechas concretas; sin embargo da algunas pistas y aproximaciones que invitan al lector a estimar que la obra está ambientada en el siglo XIX.

La obra comienza en el mes de Septiembre del 186... (La última cifra no se detalla), para finalizar el 12 de Octubre de 186... (Fecha que aparece en la lápida de Marianela). Por lo tanto, transcurren unos dos meses

Analiza el espacio idealizado “locus amoenus” del capítulo VII:

La imagen del paraíso aparece secularizada en la literatura en el tópico del locus amoenus, lugar idílico de encuentro de los amantes, como se demuestra en el capitulo séptimo cuando la alegría que sienten Pablo y Marianela dando un paseo por el bosque hace que todo les parezca maravilloso: El aire suave y fresco, el sol que calienta sin quemar, el color de las flores y el mar. Esto hizo que Pablo en un arrebato de alegría cojiera a Marianela en sus brazos y le dijera que la quería con toda su alma, que era lo que mas quería, incluso más que a su propia vida.

Estructura externa:

Se divide en 22 capítulos con un título cada uno

Estructura interna:

-Presentación: [1 al 6]

Comienza con la llegada de Teodoro Golfín al pueblo, éste se pierde en las minas de Sócrates buscando a su hermano que trabajaba como ingeniero ahí, en las minas encuentra a Pablo, un joven ciego que lo guía hasta donde se explota la mina, que es donde esta su hermano. El doctor Golfín se da cuenta de la ceguera de Pablo, luego Pablo tiene que marcharse porque su padre lo llama y el doctor continúa su camino con Marinela, la lazarillo de Pablo, éste le pregunta sobre la vida de Pablo y ésta le dice que el Ingeniero Carlos Golfín le ha dado esperanzas al padre de Pablo de que este recupere la vista, ya que tiene un hermano médico (Teodoro Golfín). La recuperación de la vista de Pablo interesa mucho a sus padres porque es lo que más desean en la vida.

-Nudo: [7 al 16]

Durante el desarrollo de la obra Pablo hace unas hermosas declaraciones de amor a Marianela. Pablo se imagina cosas hermosas sobre Marianela, ya que ellas se las cuenta. Este es operado de la vista exitosamente pero Marianela huye de él porque no quiere que vea lo fea que es y se encuentra vagando por las calles del pueblo evitando a toda costa ser vista por Pablo que pregunta incesantemente por ella.

Mientras, Florentina cuida de su primo. Pablo deslumbrado por la belleza exterior de su prima Florentina se enamora de ella, provocando aun más dolor a Marianela, ésta le dice al doctor que quiere suicidarse.

-Desenlace: [17 al 22]

Marianela intenta suicidarse, pero el doctor Golfín se lo impide y la lleva a casa de Pablo. Pablo recupera la vista y delante de Marianela pide matrimonio a Florentina porque está enamorado de ella, y por razones económicas. Pablo no la reconoce, y le da pena de ella, pensando que es una vagabunda. Marianela muere de pena al darse cuenta de los sentimientos de Pablo hacia ella y de ver que se casa con Florentina. Marianela muere por su propia vergüenza de fealdad y porque se siente abandonada. El día de su funeral todo el mundo la recordaba como si hubiera sido una mujer bella, y fue enterrada como una persona rica. Su tumba se convirtió en punto turístico y en el Times se escribió sobre ella, como una rica joven aristocrática que se vestía con harapos para ser confundida entre los pobres.

Personajes:

Pablo de Penáguilas: El joven ciego y amo de Marianela. Su persona está cuidadosamente instruida por su padre. Este personaje, por causa de su ceguez, valora muchísimo la belleza y la fealdad, que no puede ver. Imagina el mundo tal y como lo enseñan los libros, pero no conoce las sensaciones que produce un atardecer o una puesta de sol. Su ceguera le ha llevado a imaginar e idealizar todo aquello que desconoce. Es muy tranquilo y respetuoso, paciente y esperanzado, siempre con sus sentimientos por delante. Cuando recupera la vista, pierde algunas de sus cualidades, como por ejemplo la de amar las cosas sin importar el exterior. Este personaje es el que nos lleva a la moraleja de la obra, y es que la belleza se encuentra en el interior.

Joven, estatua del más excelso barro humano, suave, derecho, con la cabeza inmóvil, los ojos clavados y fijos en sus órbitas, como lentes expuestos en un muestrario. Su cara parecía de marfil, contorneada con exquisita figura; mas teniendo su tez la suavidad de la de una doncella, era varonil en gran manera, y no había en sus facciones parte alguna ni rasgo que no tuviese aquella perfección soberana con que fue expresado, hace miles de años, el pensamiento helénico. Aun sus ojos, puramente escultóricos, porque carecían de vista, eran hermosísimos, grandes y rasgados [Pág. 109 / Líneas 2-12] “Su edad no pasaba de los veinte años; su cuerpo sólido y airoso, con admirables proporciones construido, era digno en todo de la sin igual cabeza que sustentaba [Págs. 109-110 / Líneas 21-1]

Florentina: La hermosa prima de Pablo, y la elegida por los padres de ambos para ser la futura esposa del ciego si éste recupera la vista. Florentina tiene un corazón muy noble, una persona honesta y sincera, alegre, divertida, siempre dispuesta a echar el hombro ya ayudar a los demás. Le irritan las desigualdades sociales, y tiene un pensamiento a favor del reparto de bienes. Su alma es espléndida muy inocente y generosa.

El personaje de Florentina hace nacer un hilo de envidia por parte de la protagonista, que la admira y la quiere muchísimo. Aun así, no puede evitar pensar en que ésta será la futura esposa de su queridísimo Pablo, el único que ha sido capaz de amarla, a pesar de que la causa de esto sea su ceguera.

“El óvalo de su cara era menos angosto que el del tipo sevillano, ofreciendo la graciosa redondez del itálico. Sus ojos, de admirables proporciones, eran la misma serenidad unida a la gracia, a la armonía, con un mirar distinto de la frialdad como del extremado relampagueo de los ojos andaluces. Sus cejas eran delicada hechura del más fino pincel, y trazaban un arco sutil. En su frente no se concebían el ceño del enfado ni las sombras de la tristeza, y sus labios, un poco gruesos, dejaban ver, al sonreír, los más preciosos dientes que han mordido manzana del Paraíso [Págs. 174-175 / Líneas 23-8]

Teodoro Golfín: El buen médico que cura la ceguera del ciego y hace posible que éste vea cada día un amanecer o un anochecer. Éste es el primer personaje en aparecer, perdido camino de Socartes. El médico es un hombre muy atento y generoso, de carácter fuerte aunque si muy sensato. Su inmensa bondad lo lleva a curar al ciego; a compadecerse de Marianela, curarla, llevarla a hombros, atenderla, escucharla, darle el dinero necesario para que pueda comprarse unos zapatos, consolarla e intentar salvarle la vida. Éste es un personaje muy sincero, al que no le importa lo que digan de él y que habla sin tapujos. El bueno de Teodoro vivió una infancia muy difícil, cuando aun era pobre y desdichado. Él y su hermano Carlos salieron adelante, el uno con la ayuda del otro, y de esta manera han llegado a ser lo que son. Las experiencias y los recuerdos que guarda de aquella época lo han llevado a mejorar considerablemente su persona.

“Era un hombre de facciones bastas, moreno, de fisonomía tan inteligente como sensual, labios gruesos, pelo negro y erizado, mirar centelleante, naturaleza incansable, constitución fuerte, si bien algo gastada por el clima americano. Su cara, grande y redonda; su frente huesuda, su melena rebelde, aunque corta; el fuego de sus ojos, sus gruesas manos, habían sido motivo para que dijeran de él: <<Es un león negro>> En efecto, parecía un león, y, como el rey de los animales, no dejaba de manifestar a cada momento la estimación en que a si mismo se tenía. Pero la vanidad de aquel hombre insigne era la más disculpable de todas las vanidades, pues consistía en sacar a relucir dos títulos de gloria, a saber: su pasión por la Cirugía y la humildad de su origen. Hablaba, por lo general incorrectamente, por ser incapaz de construir con gracia y elegancia las oraciones. Sus frases, rápidas y entrecortadas, se acomodaban a la emisión de su pensamiento, que era una especie de emisión eléctrica [Pág. 137 / Líneas 4-20]”

Compara a Teodoro Golfín como Cristóbal Colón por haber descubierto el nuevo mundo (América) y dice que Europa sería como un gran ciego para quien América y sus maravillas fueran la luz. Él dice que ese nuevo mundo para él mismo es ella (Florentina), dice que ella es esa primera isla hermosa donde puso su pie el continente. Ya que a la primera persona que vio Pablo fue a su prima Florentina.

Marianela: Era una joven de unos dieciséis años que aparentaba once con su pequeño cuerpo de estatura baja y delgadísimo talle. Iba descalza solía llevar un vestido corto y sucio. El cabello suelto y corto. Rizado con elegancia. Un rostro delgado, pecoso, salpicado de manchitas parduscas. Pequeña la frente, picudilla y no falta de gracia la nariz, negros y vividores ojos, pero reflejaban gran tristeza. Tenía una boca desabrida, fea. Nadie la ha querido y la única persona que ha sentido amor por ella la rechaza. Ella representa lo que se puede hacer por amor. Tenía un carácter formal y reflexivo.

Marianela antes de que Pablo recuperara la vista

Marianela con sus 16 años conquista al lector con su imaginación y ternura. Es una adolescente de inmensa humildad y madurez, con un físico infantil y un rostro que deja mucho que desear.

A pesar de haber pasado su vida al cuidado de una familia apática debido a la falta de sus padres, logra ser feliz en los ratos en los que hace de lazarillo a su amigo Pablo. Junto a él mantiene charlas larguisimas en las que demuestra ser una persona soñadora y susceptible a las palabras de el ciego, quien elogia su belleza interior y la imagina físicamente hermosa.

Su amistad con el joven crece día a día hasta convertirse en un amor casi imposible que parece significar todo para ella, y que el inocentemente hace aumentar gracias a las esperanzas que le da de que algún día la va a poder ver y admirar su linda fisonomía, esa que ni la pobre Marianela podía descubrir con sus propios ojos, para finalmente formar una familia.

Su vida religiosa esta llena de supersticiones. “Las estrellas, ¿que pueden ser sino las almas de los que ya están salvos? ¿Y no sabes tú que las estrellas bajan? Pues yo, yo misma las he visto caer así, así, haciendo una raya. Sí, señor; las estrellas bajan cuando tienen que decirnos alguna cosa”*[...]. Como podemos ver, sus disparates revelan la fuerza de su fantasía, sin embargo, tiene ella una gran devoción por la Virgen María, a quien reza todas las noches y dice sentir en el cielo.

Marianela después de que Pablo recuperara la vista

Cuando se enteró que su amigo recuperaría la vista, sus sueños y esperanzas se derrumbaron, hasta se propuso dejar de verlo por temor a que él descubriese su fealdad y la dejara por Florentina, la cual era como una virgen para ella. Su amor fue reemplazado por el temor al rechazo, y éste la condujo al deseo de suicidarse (pero no lo hizo), a la rebeldía, a escapar de el pueblo. Se cegó completamente sin importarle como se sentirían Pablo y los demás si ella desapareciese.

Personajes secundarios:

Carlos Golfín. Hermano de Teodoro, un poco más refinado que él, al vivir más acomodadamente, pero con sentimientos igualmente nobles aunque no tan idealistas, pero marcados por la misma experiencia de la pobreza. Es ingeniero, vive en Aldearoba y está casado con Sofía.

Sofía. Casada con Carlos. Pasa la mayor parte de su tiempo tocando el piano y con un excesivo cariño hacia su perro Lilí. Es la cuñada de Teodoro, una mujer elegante, rica, muy refinada. Es arrogante e hipócrita, insensible aunque quiera aparentar lo contrario. En ella critica Galdós ese tipo de burguesía vanidosa y arrogante.

Francisco Penáguilas: Era el padre de Pablo, era un hombre bastante bueno, muy discreto, bondadoso, afable y honrado. Era muy rico y respetado por los propietarios ricos del país. Era de un noble sentimiento. Divertía a su hijo con cuentos y lecturas, le trataba con esmero, se preocupaba de su salud y a su educación cristiana.

Manuel Penáguilas. Hermano de Francisco y padre de Florentina. Antes vivían en el campo. Padre de Pablo, un nuevo rico preocupado por el aspecto físico, las apariencias y lo material, aunque tiene buenos sentimientos. Antes vivía en el campo.

­Señana. Esposa de Centeno y madre de Celipín Es la mujer que acoge a Marianela (junto con su familia). Es insensible, cruel con Marianela, la desprecia. Le gusta la rigidez, también para con su familia, y valora demasiado el trabajo físico, impidiendo que sus hijos estudien y salgan del rol de “campesinos esclavos”. En ella critica Galdós la sociedad cerrada y rígida.

Celipín. Hijo pequeño de la familia Centeno, idealista y progresista, que sueña con llevar una vida mejor y prosperar, y que se convierte en confidente de Marianela.

Mariuca y Pepina: No carecían de encantos, siendo sus principales su juventud y robustez. Vestían de falda corta, mostrando sus pantorrillas y el carnoso pie descalzo, tenían las cabezas rudas

Tanasio: Era un hombre apático. Le faltaba carácter y ambición. Ignoraba todo tipo de travesura, de toda contrariedad, de cualquier placer, de toda pena, aquel joven se iba convirtiendo, en alguien cada vez más grosero.

Aspectos históricos

La obra está situada en el momento de finales del siglo XIX conocido como el Realismo.

El Realismo es una tendencia estética de finales del siglo XIX y principios del XX, conformada por la influencia de la lucha revolucionaria sobre la literatura y las artes. Apareció contra las convicciones del Romanticismo y del Neoclasicismo. La elección de la tendencia realista vuelve a dar importancia a temas campesinos y obreros. Lo realista convive con lo romántico en sus orígenes como se comprueba al comparar las fechas de algunos Realistas con los naturalistas; los primeros emplean admirables y exactas descripciones que sugieren al lector un informe gráfico, mientras que los segundos incluyen ingredientes románticos.

El Realismo sucede al Romanticismo mediante un doble proceso:

  • Por un lado, elimina o depura ciertos elementos: se combate el subjetivismo y se frena la imaginación rechazando lo fantástico y moderando las efusiones sentimentales.

  • Por otro lado, desarrolla elementos como el interés por la naturaleza, o por lo regional y lo local, o por lo “costumbrista”.

Aspectos sociales

Como ya se ha dicho la obra se lleva a cabo en medio del Realismo, y es precisamente el Realismo de Galdós el que tiene la gama más amplia entre los cultivadores de esta tendencia, pues atiende tanto a lo ambiental como a lo psicológico. En la obra evoca los ambientes más diversos con un relieve imborrable, y sus personajes poseen una verdad que sólo puede conferir una honda compresión del corazón humano. También se podría decir que la novela tiene un poco de Romanticismo, Marianela se encuentra en medio de las dos corrientes.

Ideología de la novela:

La ideología que puede haber en el libro es de carácter ateo la gente no era muy creyente.

Teoría galdosiana sobre la educación:

Conexión con el papel que desempeñaba la familia, la importancia de la educación en la ideología krausista. Educarse y educar era el precepto que imponía al hombre el Ideal de la Humanidad: "Adquirir conocimientos, extenderlos y construirlos en un sistema científico, es fin real en sí y fundamental del destino humano".

Galdós piensa que debería de haber sitios para el “hijo obrero” donde pueda recibir una educación gratuita y obligatoria.

Se puede considerar un “manifiesto naturalista”:

Pienso que la novela de Galdós si es una manifiesto naturalista porque está basado en reproducir la realidad con una objetividad perfecta y documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Además, presenta rasgos muy importantes del naturalismo como pueden ser: El determinismo positivista, la fisiología como motor de la conducta de los personajes o la concepción de la literatura como arma de combate político, filosófico y social

Recursos literarios:

Anáfora:

O si no, hija mía lee la estadística

Asíndeton:

En lo más oscuro de las poblaciones, en lo más solitario de los campos, en las minas, en los talleres.

Reduplicación:

No, no; no puedes comprenderlo...

Antitesis o Contraste:

Te veo y no te veo...

Hipérbole:

¡Es cómo un Ángel! Exclamó.

Metáfora:

Yo soy todo oídos.

Símil o comparación:

Parece esto el cráter de un volcán apagado.

Personificación:

La campaba del establecimiento gritó con voz aguda.

Epíteto:

Tranquila y oscura la noche.

Ironía:

Este conducto donde las ideas se desarrollan magníficamente.

Paralelismo:

Hermoso como un hombre y viejo como un vegetal.

Paradoja:

Sepultura embellecida con las flores de la infancia.

Hipérbaton:

Machacaba el hierro como blanda pasta.

Aliteración:

Rodando y cayendo de rueda en rueda.

Símbolo:

La bóveda del cielo.

Sociedades de la novela:

En esta novela, Benito Pérez Galdós, describe perfectamente la sociedad de la época con unas acentuadas diferencias entre burgueses y proletarios, entre ricos y pobres.

Por un lado tenemos a la familia Golfín como ejemplo de la burguesía de la época, con unas características determinadas que se juntan en la mujer de la familia, Sofía, que dedica toda su vida a “obras de beneficencia” reflejadas en grandes fiestas y celebraciones con mucho boato que, a buen seguro serían más útiles si ese dinero se destinara a esas obras de caridad de las que tanto se presume. Además, otro ejemplo de la vida que llevaba esta mujer lo encontramos en el piano, que tradicionalmente ha sido símbolo de las clases más acomodadas de la sociedad.

En el polo opuesto encontramos a la familia Centeno, con quienes vive la joven Marianela y que son un claro ejemplo del proletariado, esa clase trabajadora sobre la que se sustentaba el pueblo y, por tanto su actividad minera. En este punto encontramos muchos más detalles a lo largo de la novela que en el anterior. Por ejemplo, una detallada descripción de la casa de esta familia (Pág. 32). Este edificio era de techo bajo y en él apenas podían dormir los Centeno, no se debe olvidar que Marianela, “hija adoptiva” de la familia dormía en la cocina de la casa entre dos cestas, igual que uno de los hijos, Celipín.

También magnífica es la descripción del trabajo en las minas, símbolo del proletariado y base de la economía del pueblo, además, sólo con reflexionar un poco acerca del funcionamiento diario de las minas, se ve claramente la sociedad de la época: un grupo de proletarios, trabaja duramente bajo las órdenes de un burgués (Carlos Golfín) cuya mujer se dedica a hacer obras de caridad y a asistir a actos sociales.

Análisis crítico del comportamiento social:

La obra se desarrolla en el norte de España. En una zona minera. En aquellos años la clase social predominante es la burguesía, la clase media (entre aristocracia y proletariado) y los campesinos. El espíritu de los burgueses (vivir el día a día) será plasmado en las novelas realistas. Los avances técnicos del S. XIX cambian la vida y costumbres, pues surgieron inventos importantes para la sociedad. Todo esto también se ve en Marianela donde los personajes pertenecen a dos mundos diversos. Centeno, Señana, Sofía y D.Manuel están al frente del mundo de las minas, maquinas, talleres, etc. Frente al mundo de la agricultura, campos de trigo, etc. Marianela pasa de uno a otro al igual que Golfín.

Vemos un ejemplo en Sofía y Señana, ellas eran de una clase social bastante mayor que Marianela, estas veían a Nela como alguien que no debía estar en este mundo. Siempre se comportaban mal con ella y le hacían sentir inservible

Marianela representa al proletariado y pablo a la burguesía. Golfín significa realización de la tesis.