Marianela; Benito Pérez Galdós

Literatura española contemporánea. Narrativa y novela realista. Realismo. Argumento. Personajes. Estilo literario galdosiano

  • Enviado por: Winstón
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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RESUMEN DE LA NOVELA

La novela de Marianela trata de una niña huérfana, pobre que vive con una familia que no la trata bien. En esa familia no se preocupan de ella nada más que para que ayude en las tareas de la casa. Sus únicos amigos al principio son Celipín, su hermanastro menor, y Pablo el niño al que sirve de lazarillo, su amo.

Marianela es una muchacha analfabeta muy fea, deforme pero con un corazón y un alma bondadosa en todo su ser.

Pablo, su amito, es un niño que se siente atraído por la belleza interior de Marianela hasta que recobra la vista gracias a Teodoro Golfín, y es entonces cuando repudia a la muchacha por su fealdad exterior, y se siente atraído por su prima Florentina, bella en cuerpo y alma. El padre de Pablo quiere que este se case con su prima, ya que es de buena familia y muy querida por todos los que la conocen.

Marianela desde el principio de la obra ya se la nota enamorada del ciego y este a la vez de la pobre niña.

El final de la novela concluye con la muerte trágica de la niña a causa de una meningitis, aunque el autor quiere describir la muerte causada por un amor no correspondido.

Marianela es una obra en la que se quiere dar a conocer la importancia del dinero y del estatus social a la hora del amor, en algunos casos aunque es en la mayoría de ellos. También da a entender que por desgracia a veces cuenta más la belleza exterior de la gente que no como en realidad son por dentro. En una frase que Pablo dice lo refleja muy bien: “... con los ojos se ven muchos disparates, lo cual indica que este órgano tan precioso sirve a veces para ver las cosas desfiguradas...”

Aunque con ésta frase Pablo critica la imaginación, bien la podemos tomar para decir que sin los ojos es más fácil ver en el interior de las personas, ya que con los ojos únicamente nos fijamos en su belleza o fealdad exterior.

PERSONAJE DE MARIANELA

Marianela es el personaje femenino más trágico de Galdós: viene a ser el nuevo héroe o anti-héroe de un público compasivo y reformador. Marianela, personaje grotesco, respirando el aire naturalista de las Minas de Socartes, es un pequeño animalito, un accidente de una naturaleza hostil. Huérfana ilegítima de una madre alcohólica y suicida, Marianela queda deforme a causa de un irónico accidente. De sí misma afirma: dicen que no tengo madre ni padre, y al hablar de su origen lo hace siempre comenzando por dicen, lo cual no sólo indica que ella no sabe nada, sino que da a todas las noticias un carácter vago y legendario. Su característica espiritual es la imaginación y su tendencia a personificar todas las fuerzas y elementos naturales: las flores son las miradas de los muertos, las estrellas son los ojos de los que se han ido al cielo.

Terriblemente fea de cuerpo y cara, Marianela es abusada por la sociedad que la trata como a un ser inútil, pero, irónicamente, en su cuerpo feo y deformado mantiene un alma bella y profesa un culto estético a la belleza. Enamorada de todo lo bello que hay en la Naturaleza, especialmente de Pablo, Nela puede sobrevivir es su ambiente y en una sociedad que la maltrata. Pero en cuanto Pablo recobra la vista y ve a Nela en su fealdad grotesca, ésta tiene que morir, porque perdiendo su amor y todas sus ilusiones, pierde su derecho a la vida. La mata esta nueva visión de Pablo y la consiguiente nueva realidad. Marianela muere de vergüenza de sí misma, y su muerte y todo lo que a su muerte conduce se pone en la clásica línea del esperpento español. Nela no puede ya vivir porque no cree en sí misma. Es un estorbo en el mundo. Ella muere, además de por la vergüenza, porque su misión en el mundo - cuidar de Pablo - desaparece al recuperar su amigo la vista.

Marianela es una figura naturalista. Está descrita a través de la novela como un accidente de la Naturaleza, siempre acompañada de descripciones y paisajes (la Naturaleza inhóspita) para determinar su personaje.

Se clasifica sociológicamente el estado de evolución psíquica de Marianela. Según Teodoro Golfín, se halla en la situación de los pueblos primitivos que personifican las fuerzas de la naturaleza, indagan las causas y los efectos de las cosas y conceden primordial importancia a la belleza física.

Cuando la novela termina, sentimos rotundamente su realidad, su verdad.

La vida de Nela, alma exquisita en un cuerpo delicado y deforme, rodeada de incomprensión, es una acusación contra la sociedad, que no quiere enterarse de esta injusticia y, cuando se entera, es peor.

TEODORO GOLFÍN

Es un hombre que se ha formado a sí mismo. Antes pobre, gracias a su tenacidad y esfuerzo ha llegado a ser un gran médico. Fisonomía inteligente, mirada viva, fuerte y recio, el autor lo compara a un león. Es una excelente persona, amable con todos y sobre todo con la Nela, pero con un defecto: la vanidad. Ésta no consistía en una típica vanidad burguesa, sino tan sólo en mostrar su pasión por la cirugía y la humildad de su origen. Vive entregado a la ciencia que practica (oftalmología).

Teodoro protegió y ayudó constantemente a su hermano Carlos para que pudiera estudiar y no le abandonó hasta que éste no obtuvo un buen trabajo. A Socartes ha venido no sólo a ver a su hermano, sino también para interesarse por Pablo, hijo de don Francisco Penáguilas, dueño de las minas, e intentar curarle la ceguera. Teodoro examina al ciego y considera que la operación debe intentarse siempre que se acepte la responsabilidad de que a lo mejor no tiene éxito. Pablo y su padre aceptan el riesgo, Nela intuye que su amigo verá. Teodoro consigue que el ciego vea: la ciencia ha triunfado. Entra toda la alegría la única nota discordante es la profunda tristeza de Nela, que intenta suicidarse; Golfín lo impide, pero no puede impedir que la mirada de Pablo la mate. La realidad mata a la imaginación, la ciencia ha matado la imaginación de la pobre Nela. Golfín ha dado la vista a los ojos ciegos, ojos que al ver la realidad matan la imaginación.

PERSONAJES

(En orden de aparición)

PABLO PENÁGUILAS: Pablo se nos presenta como un joven de extraordinaria belleza, cuyas facciones se presentan como perfectas, con la “perfección soberana con que fue expresado hace miles de años el pensamiento helénico”. Pablo vive la vida interior, vive de pura ilusión. Vive entregado a la meditación, al pensamiento, incluso nos dice que no conoce el mundo más que “por el pensamiento, el tacto, el oído”. Le gusta el lenguaje metafórico, y cree que los ojos son incapaces de descubrir la verdad absoluta. Es por esto por lo que cree que Nela es hermosa, apoyándose en su bondad y en su alma bella. Así como de Nela se nos dice en qué época correspondiente a la evolución de la Humanidad se encuentra (se la compara con los pueblos primitivos) de Pablo no. La alusión a Grecia tan sólo es para describirle y para destacar su vida entregada al pensamiento. Trata de explicarlo todo por medio de la razón, desconfiando siempre de toda afirmación que se base en la observación.

Pablo vive sometido a su lazarillo y le gusta obedecerle. Ve los ojos a través de su amiga Nela, sin embargo, no acepta las fantasías de su amiga, fantasías que destruye por ideas. Él sabe exactamente cuál es la relación que mantiene con su amiga, como demuestra al decirla “tu imaginación te hace ver mil errores. Poco a poco yo los iré destruyendo, y tendrás ideas buenas sobre todas las cosas de este mundo y de otro. El ciego cree en el progreso de la Humanidad, pero su idea de progreso es la de los racionalistas.

FAMILIA CENTENO: Galdós utiliza la descripción de esta “familia de piedra” para exponer la manera en que Nela es tratada: como un estorbo, una aberración de la naturaleza, una horrible chiquilla que no sirve para nada; así se lo hacen entender muy a menudo. Es una descripción naturalista, pero con contenidos satíricos, como su sátira irónica acerca del capitalismo. El matrimonio representa la avaricia y la ignorancia, la primera expresada en la persona de la Señana, la segunda en ambos, pero, sobre todo, en el señor Centeno, con el que satiriza al Parlamento, a la prensa y a los lectores. Tanasio, hijo mayor del matrimonio, es un joven con pocas luces, que accede a los deseos de su madre de trabajar sin descanso para ahorrar y ahorrar. Mariuca y Pepina, las dos hijas, son esclavas de la avaricia de su madre, y están asesinando su juventud y belleza en las agotadoras jornadas de trabajo de catorce horas de las minas de Socartes. Celipín, el hijo menor, quiere salir del pueblo y convertirse en médico, y la Nela le ayuda consiguiéndole dinero. El pobre Celipe quiere ser como don Teodoro Golfín, y el autor se sirve de él para ensalzar la figura del doctor, contraponiendo la valía de este al sueño pueril y hueco, basado en la total ignorancia, del pobre Celipe.

FRANCISCO PENÁGUILAS: Es el padre de Pablo. Ofrece un aspecto entre soldadesco y campesino, bueno, honrado y justo. Pero su riqueza no se debe al trabajo, como en el caso de Teodoro Golfín, sino a una herencia, incluso a lo largo de la novela recibirá otra mayor. Galdós no se molesta mucho en caracterizarnos más a este personaje, pero no hay que olvidar que siempre le presenta en un medio patriarcal, y alude a las reuniones musicales del médico y los ingenieros con ironía.

CARLOS GOLFÍN: Es el hermano de Teodoro Golfín, y el que le habla de la ceguera de Pablo. Carlos es ingeniero, el que personifica todo el mundo industrial frente al mundo de la agricultura, representado por Penáguilas. Carlos es el encargado de dar el bienestar material a los hombres.

SOFÍA: Esposa de Carlos Golfín. Es una mujer con perros y gatos y todos los hijos muertos. Se dedica a hacer el bien organizando bailes, representaciones de teatro o corridas de toros. Con esto y las estadísticas ella tiene la conciencia tranquila, porque no concibe otra manera de dar algo material al que no posee. Dentro de su idea de caridad no entra el amar y consolar al pobre, ni la necesidad de una palabra de cariño. No se pregunta si las desgracias del pobre se pueden resolver, ni si su situación desesperada puede ser dominada por el hombre, primero porque cree que los pobres lo son porque merecen serlo y, segundo, porque si no existieran ella no podría hacer sus magníficas fiestas ni lucirse en sociedad como una dama buena y caritativa. Su “buen corazón” puede temblar al ver su perrito en peligro, pero no padece al ver a la Nela descalza y sangrando. Es el contrapunto de Florentina.

FLORENTINA: Con Florentina Galdós incorpora a la obra una de las concepciones de Comte: la de la Virgen. Al unirse Pablo a Florentina está representando el novelista la coronación de la evolución de la Humanidad. El encarnar en este personaje la utopía comtiana presentaba múltiples dificultades, si no se quería quitar consistencia humana a la novela. Para la aparición de Florentina - Virgen, Galdós tuvo en cuenta sucesos contemporáneos, como la aparición de la Virgen a Bernardette Soubirous. Al pasar Nela junto al bosque, sintió que las ramas se movían y miró, y entonces ve la aparición, en la cual reconoce a la Virgen, y observó que llevaba una “corbata azul”. Florentina no aparece en una cueva ni a sus pies hay un rosal silvestre, pero está rodeada de zarzas, y Bernardette había visto a la Virgen con un cinturón azul. Al mismo tiempo que asimila la doctrina positivista, Galdós adopta una actitud ante los sucesos que tuvieron lugar en Lourdes en la misma época.


Florentina le sirve para unir el problema social, tema secundario, a la evolución de la Humanidad, tema principal. Marianela vive con los Centeno, los cuales apenas la consideran como una persona, los mismos Centeno nos presentan el estado de explotación del hombre por el hombre. Con Sofía se censura la filantropía. Florentina socorrerá a Marianela, considerándola como su igual y hermana, y llevará así a cabo las ideas de caridad y solidaridad de Galdós expresadas por medio de Teodoro Golfín.

MANUEL PENÁGUILAS: Es el padre de Florentina, y Galdós le utiliza para caricaturizar y satirizar al típico ricachón de pueblo. Usa, para producir un efecto cómico, la repetición de la última frase, que por otra parte era costumbre de la época. Tiene ideas de la caridad y de la vida contrarias a las de su hija, aproximándose mucho más a las ideas de Sofía.


AMBIENTACIÓN

La novela se desarrolla en el norte del país (“... pintorescos grupos de guindos, hayas y robles...”). Por una palabra de despedida que dice Celipín, agur, vemos que se desarrolla en el País Vasco. Parece que se desarrolla en las épocas de otoño ya que la fecha de la muerte de Marianela es “12 de Octubre de 186...”, no creo que la historia sea narrada en más de tres meses.

Cuando Teodoro llega a Aldeacorba, nombre que el autor otorga a donde viven Nela y los demás, este describe como es el lugar donde se encuentra: “... parece un abismo, el césped ha desaparecido, el terreno removido. Todo es aquí pedrusco y tierra sin vegetación, teñida por el óxido de hierro. Sin duda estoy en las minas...”

Más adelante Teodoro se encuentra con Pablo en la llamada “La Terrible”: “... un lugar hondo, semejante al cráter de un volcán, de suelo irregular, de paredes más irregulares aún. En los bordes y el centro de la enorme caldera, cuya magnitud era aumentada por el engañoso claroscuro de la noche...”

La novela se desarrolla en diferentes lugares y a la mayoría de ellos el autor les da una descripción digna de comentar. Trancaba: “...finísimo césped cubría las vertientes de aquel pequeño cráter cóncavo y profundo. En lo más hondo, una gran peña oblonga se extendía sobre el césped entre malezas, hinojos, zarzas, juncos y cantidad inmensa de pintadas florecillas. Parecía una gran lengua. Junto a ella se adivinaba, más bien que se veía, un hueco, un tragadero oculto por espesas hierbas, como las que tubo que cortar Don Quijote cuando se descolgó dentro de la cueva de Montesinos...”.

Nela vive con la familia Centeno, y la casa en la que vive es descrita así en la novela: “...de moderna construcción, si bien nada elegante ni aún cómoda. Baja de techo, pequeña para albergar a las tres piezas...”

DESCRIPCIÓN DEL PAISAJE

Hallábase en un lugar hondo, semejante al cráter de un volcán, de suelo irregular, de paredes mas irregulares aún. En los bordes y en le centro de la enorme caldera, cuya magnitud era aumentada por el claroscuro de la noche, se elevaban figuras colosales, hombres disformes, monstruos volcados, y patas arriba, brazos inmensos desperezándose, pies truncados, desparramadas figuras semejantes ala las que forman el caprichoso andar de las nubes en el cielo; pero quitas, inmóviles, endurecidas. Era su color el de las momias, un color terroso tirando a rojo; su actitud, la del movimiento febril sorprendido y atajado por la muerte. Parecía la petrificación de una orgía de gigantescos demonios; y sus monótonas, los burlones movimientos de sus desproporcionadas cabezas habían quedado fijos como las inalterables actitudes de la escultura. El silencio que llenaba el ámbito del supuesto cráter era un silencio que daba miedo. Creíase que mil voces y aullidos habían quedado también hechos piedra, y piedra eran de siglos y siglos

SENTIDO DE LAS PALABRAS

“Concibo un tipo de belleza encantadora, un tipo que contiene todas las belleza posibles; este tipo es la Nela”

Creo que lo que quiere decir es que se imagina a una chica encantadora, guapa, linda…, es decir, que le gusta aunque no la pueda ver, pero la realidad es

bien distinta

VALORACIÓN

La novela de Marianela me ha parecido una novela perfectamente en concordancia con la realidad. Los temas que se tratan en ella están bien relacionados con los problemas de la época y también con la época en la que vivimos actualmente. Este dato es triste ya que creo que los problemas de estatus social en el siglo XIX ya hemos avanzado un siglo como para poder haberlo cambiado.

Me parece extraordinario como el autor refleja que la belleza no solo es la que se ve, aunque me produjo mucha tristeza cuando el niño ciego deja de serlo y cuando ve a Nela en la cama momento antes de morir, la ve tan fea y se digna a decirlo en voz alta. Eso me pareció muy triste, ya que creo que ese comentario se lo podía haber ahorrado.

Todo esto que estoy puntualizando no lo hago para menospreciar la obra de Galdós ni mucho menos, ya que me parece una novela llena de sentimiento, expresividad y una genial manera de llevar al papel uno de los más bonitos sentimientos, el amor.