Márgenes de la educación; José Beltran Llavador

Educación. Pedagogía. Transformación social. Transmisión de valores. Educación permanente. Comentario crítico

  • Enviado por: Makarenk
  • Idioma: castellano
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“LA SUPEREDUCACIÓN”

LA PANACEA DEFINITIVA.

NOMBRE DE LA ALUMNA:GUISELL KATHERINE DE SOUSA QUINTERO (KATY)

1R. ASIGNATURA: SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN.

Este trabajo no puede considerarse como un reseña,aunque este basado en el libro “márgenes de la educación” de José Beltran Llavador, tampoco puede enmarcarse dentro de un ensayo,en sentido estricto,ya que, las ideas principales del texto están extraídas de dicho libro,es un comentario crítico del libro, se trata de una reflexión y crítica a cerca de la educación como hecho social,no se limita a reproducir mecánicamente las tesis defendidas por el autor,sino hacer un reflexión sobre estas,comentarlas desde un punto de vista crítico ya sea de adhesión o rechazo de dichas tesis, por tanto,también es un trabajo en el cual la creatividad entra en juego,aunque no de manera desbocada como en un ensayo,pero regida por las tesis del autor,tratadas con un punto de vista personal, en el cual se puede percibir una serie de intencionalidades y emociones,por tanto, pretende ser una ayuda para que fluya el juego de mirar la realidad educativa,como integrante de ésta, es decir, hacer un ejercicio de comprensión, que no está exenta de la acción.

De modo general, el libro resulta difícil de “comentar”, ya que, repite muchas ideas y se trata de un popurri de diversos autores, además el autor del libro utiliza muchas ideas sin una intención clarificadora (como indica el subtítulo), ya que, muchas parecen inconexas,pero en realidad no lo son. En general el libro, pretende delimitar el papel de la educación como hecho social, para señalarnos sus limitaciones, y comprenderla en su dimensión social, de manera general, este trabajo prentende criticar la visión de la educación como tabla de salvación social, como único medio de transformación social,cuya, transformación de produce desde las instituciones,por tanto, el autor defiende que la educación no entra en contradicción al tratarse de una institución que pretende la “liberación” del ciudadano,el autor cae muchas veces en la trampa que él mismo critica, ya que, pretende supuestamente mostrar las limitaciones de la educación,pero a modo de conclusión, nos da una visión de esta, como una “panacea”. Aunque también aporta muchas ideas interesantes, a cerca del fenómeno de la educación y de cosas que debemos tener en cuenta, y valorarla mucho más.

El objetivo de este “comentario” es al igual que el autor, mostrar las limitaciones de la educación, sin restarle todo el valor que se merece, sobretodo, pretende dejar ver aquellas contradicciones en el fenómeno de la educación que el autor no tiene en cuenta y criticar esa visión de la educación que la concibe como una panacea,como el remedio para los males de la sociedad,por ello el título de la supereducación, en crítica a esa visión idealista que le otorga poderes al fenómeno educativo,sin tener en cuenta el contexto social en la que se encuentra, y sobretodo, tratándose de una institución. También se pretende, romper que ese estereotipo de “educación pefecta” a modo de superhéroe,que no deja de ser una manera más de perpetuación social, y responde a muchos intereses.

Por lo tanto, el autor cae en este idealismo y no tiene en cuenta las condiciones materiales del fenómeno educativo que son inseparables de su carácter político, en todos los sentidos de la palabra.Al final de éste comentario, se retoma la explicación de la supereducación, en su sentido más amplio y se dan alternativas.

En el capítulo una invitación,bien fundada,a la acción,el autor utiliza la pizarra ( película iraní) como metáfora, para transmitirnos que la educación nos permite restaurar la utopía, para indicarnos que podemos romper con la educación como maquinaria reproductora de las estructuras sociales,ya que, esta nos permite la comprensión de los fenómenos sociales para implicarnos en su transformación la cual, debe llevarse a cabo desde la educación, mediante una ruptura epistemológica, desvelando los prejuicios el conocimiento dado, para crear uno nuevo. El autor incide en la vioencia simbólica que representa el proceso educativo produciendose una arbitrariedad cultural que se ve reflejado, por ejempo en el proceso de despolitización de la escuela, lo cual no nos permite analizar el proceso educativo dentro de un entramado social, ya que,la educación es un hecho social, estas tesis si que dan un enfoque a la escuela como fenómeno social y nos indica que tiene un pequeño margen de actucación, ya que, esta es un reflejo de la sociedad, por tanto es un campo de lucha entre fuerzas.

A pesar de esto, el autor nos dice que los fenómenos sociales (por tanto, también el fenómeno educativo) no pueden explicarse sólo a partir de relaciones de fuerzas sino también a partir de relaciones de significados,ya que, debemos tener en cuenta la primacía del punto de vista práctico del sujeto, por tanto, la crítica de la educación que hace el autor consiste en señalar los límites y condiciones de la educación del sujeto social.

Estas son las tesis más relevantes de este capítulo, el autor considera que los aspectos idelógicos (al hacer referencias a las relaciones de significados) tienen importancia como medio de transformación social,estoy de acuerdo ya que los fenómenos sociales no son mecánicos,ya que, los producen los seres humanos y entran en juego sentimientos e ideas, pero el autor considera que a pesar de vivir en una sociedad plagada de contradicciones, la educación es el arma de resolverlas, aunque esta se trate de una institución,ya que, se considera que la mera educación ética y e valores conseguiría que la educación fuera el arma de transformación social,pero el autor no tiene en cuenta que la educación, al ser una institución siempre transmitirá ideología,cuyo fin es la perpetuación de un modelo social determinado,esto es necesario para el mantenimiento del status quo,es la manera de apaciguar dichas contradicciones. Las relaciones de significado se derivan de esa lucha entre fuerzas encontradas,sino no habrían transformaciones a nivel social, peo dichas transformaciones no se pueden hacer de abajo arriba, precisamente esto es contradictorio, por tanto, la educación pude ayudar a transformar la sociedad, pero siempre su objetivo será el mantenimiento del modelo social vigente.

Por tanto,las relaciones de significado se subordinan a esta,entendiéndose que esto genera la necesidad de una ideología que permita que las víctimas de esta sistema acepten las contradicciones,la escuela es uno de los elementos más potentes, al querer por un lado transmitir una serie de valores para mejorar la sociedad (fenómeno preocupante en la escuela pública, que es donde mas interesa poner en marcha la maquinaria ideológica), y a los más desfavorecidos y por otro,la penetración en los planes de estudios de reformas que pretenden reforzar esa maquinaria y contribuir al mantenimiento de las desigualdades, esto lo vemos ejemplificado en la crítica de la reforma educativa LOCE,así como en fenómeno de la globoeducación, donde observamos la penetración del capital en la educación, estableciendo criterios de selección e importando el funcionamiento empresarial a la escuela pública, también vease el caso de la reforma universitari Bolonia, por tanto, la escuela indirectamente se encarga de inculcar una confianza en el sistema, una confianza de regeneración, por tanto, esto anula el punto de vista práctico del sujeto y lo subordina a la ideologia dominante, creyendo en la propia regeneración del sistema, aceptando las desigualdes y los parches que los diversos políticos aplican para disimularlo,así como la desconcienciación que se lleva a cabo en los individuos,por tanto, mientras que la escuela se encuentre en una sociedad en

la que existan individuos sometidos socioeconómicamente, la escuela se ve limitada por esto y es

necesario que acepte estas desigualdades o las disfrace en falsas y bonitas intenciones de reforma, por una parte necesarias para intentar palear las contradicciones, generadas por la lucha de los más desfavorecidos por su supervivivencia, y la opulencia y ansias de ganar cada vez más de los que somenten tanto económica como socialmente, por tanto, la escuela se encarga de que los sometidos acepten su condición. Y lo hará mientras que la sustente una sociedad clasista, por tanto, se puede contribuir dando armas a éstos para que puedan formarse y denunciar su situación, pero debemos ser conscientes que la escuela nunca renegará de la sociedad en la que se ve inmersa.

Esto está relacionado con el capítulo la educación permanente en las encrucijadas del laberinto, donde el autor nos habla de los dilemas de la educación para adultos,respecto a esto es necesario aclarar que no se trata de dilemas sino de contradicciones, ya que, no tienen solución sino es mediante la transformación, en cambio, un dilema si tiene solución,aunque sea un contraste de factores su solución consiste en una vía alternativa,pero no en una transformación de esa realidad este se queda igual, el autor plantea la solución de formar en valores políticos “saludables” (esto va con cierto tono de sarcasmo jocoso),y que se puede cambiar la sociedad desde las instituciones,lo cual denota un cierto carácter partidista (hablando de partidos políticos, esos de la “democracia”, los que permiten el mantenimiento esta sociedad de clases),en primer ligar se plantea la contradicción de si la educación es emancipadora o adaptadora,la educación sólo podrá ser emancipadora si va acompañada de una reestructuración social profunda en la cual los sometidos de ahora dejen de serlo, de manera real, aunque ideológicamente se perciba lo contrario,no se puede negar que la educación contribuya a este proceso, pero no puede darse de manera aislada, por tanto,la función principal de la educación es la de adaptar a los sujetos, convertirlos en ciudadanos para que acepten el juego institucional.

El autor nos dice que la educación permite crear nuevos espacios y redes de socialización, por tanto, permite una mayor autonomía del sujeto,pero esta participación se enmarca dentro de los límites de la especulación ideológica sin tener efectos reales y constatables en la sociedad, ya que, el individuo forma parte del juego institucional,y sólo puede participar en ciertos aspectos, pero no podemos separar en segmentos las cosas porque todo guarda una íntima relación,sobretodo, en el terreno social, además mientras que la participación del sujeto no esté en contra de las reglas marcadas será permisible. Por tanto, la acción del individuo como sujeto social se debe enmarcar en diversos ámbitos (político,educativo,etc...) para poder tener una mínima repercusión, pero el sujeto no actúa sólo sino dentro de un colectivo, por tanto su acción individual contribuye a la fuerza de dicho colectivo en el cual se enmarque.

Otra contradicción,que el autor trata como dilema,se enmarca dentro de los “dilemas” de finalidad, e incide en el carácter instrumental o expresivo de la educación, con instrumental se refiere a que la educación responde a un interés concreto, sobretodo atendiendo a las necesidades socioeconómicas o expresiva aquella que responde al interés de aprender por parte del alumno, el interés de formarse como persona para conseguir la autorealización pesonal en todos los sentidos,esto lo considero una contradicción porque teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad de mercado,la mayoría de alumnos que cursan educación superior se hace pensando en tener mejores perspectivaslaborales, y también como mejor de la calidad de vida, no sólo a nivel económico sino de independencia, y también se suelen estudiar estudios superiores al no tener perspectivas inmediatas en el mundo laboral, y así se alarga la entrada en éste. Por tanto, el sentido expresivo de la educación, actualmente es casi nulo,la contradicción viene en tanto en cuanto, al autor no insiste en la existencia de este sentido de la educación y se aboga por fomentar el amor al conocimiento, pero en realidad la escuela también deja ver que si una persona consigue un título superior, podrá distinguirse del resto de trabajadores, e incluso se utiliza como arma ideológica,cuando observamos en la realidad el proceso de precarización laboral que empiezan a sufrir las personas con titulación superior (veanse los “mil euristas”), por ello se perciben las titulaciones superiores como formación profesional, cuyo objetivo es conseguir un trabajo en el que después no nos sirven de nada los

conocimientos adquiridos, así que la escuela en el actual sistema o es expresiva o es instrumental (que es su valor real en este sistema económico), este valor lo fomenta la propia escuela como institución,a la vez que pretende fomentar el amor al conocimiento.

Otra idea interesante a destacar, es que el autor considera un dilema el carácter educador o socializador de la escuela, es decir, es absurdo tratarlo como un dilema si tenemos en cuenta que la educación es socialización, por tanto,el dominio ideológico responde a la realidad infraestructural de la sociedad, y esto sucederá en cualquier sistema socioeconómico, para ser ciudadanos primero debemos educarnos el problema viene del lugar que ocupe esa persona dentro de la escala social,el problema a tratar es la educación para los oprimidos,por tanto esto no se puede separar, no lo considero ni un dilema ni una contradicción. Otra idea a destacar de esta índole, es el carácter práctico o teórico de la educación, esto no se puede ni debe separar y no constituyen una contradicción porque se complementan y no es un dilema,ya que, el trabajo teórico y práctico se deben considerar de la misma manera, lo criticable sería la separación entre teoría y práctica,esto responde a una especialización cada vez más pujante, por tanto,a nivel didáctico, académico,etc... se debe fomentar la práctica en el estudio, porque es la manera de que el individuo pueda realizarse y la educación permita una transformación. La práctica se basa en la teoría y la teoría en la práctica tienen una relación de reciprocidad, ya que, la práctica es la materialización de la teoría y sin práctica tampoco podemos formular teorías, por tanto,es absurda la discusión entre teóricos y prácticos de la educación, esto refleja en carácter institucional de la misma, como transmisor de ideología,la mayoría de los teóricos de la educación no han ejercido dentro de la misma y sólo especulan, descontextualizan la escuela, volviéndola “neutral”.

A continuación, el autor nos presenta una de las ideas claves del libro, y en concreto de este trabajo, pero es necesario destacar que el autor no incide de manera concreta en este punto, como debería de hacerlo, ya que, el objetivo del libro responde a este “dilema”, yo lo considero absolutamente como una contradicción, la central, el eje central de las demás contradicciones, se trata del carácter limitado o deslimitado de la educación, la escuela en tanto que es una institución, su objetivo es la formación de ciudadanos, la socialización de los mismos para acatar el orden imperante,no se puede concebir esta como la panacea definitiva a todos los males de la sociedad, por tanto, el carácter escolar es lo que marca las limitaciones de la educación,el autor nos indica que la educación es la pieza clave del cambio social,lo que el autor llama proyectos de desarrollo comunitario,pero es necesario entender la educación como un proceso social, por tanto, la principal contradicción es que debemos ver en la educación un arma emancipadora,y con esperanza sino la educación no tendría ningún sentido, pero esta se inscribe dentro de unos parámetros y debemos ceñirnos a un programa cargado de contenido ideológico, y por tanto, seremos transmisores de ello, pero por otro lado la educación consiste en la formación integral de las personas y esto lleva intrínseco responder a sus intereses,dichos intereses se enmarcan dentro de una colectividad, como en el caso de la escuela pública los trabajadores, por tanto, la educación es progreso y mejora,pero se topa con estas limitaciones. Con lo cual es inviable pensar en una escuela emancipadora,sin cambios estructurales profundos dentro de la sociedad,pero para educar tampoco podemos hacerlo de manera mecánica, monótona y represiva,porque entonces no cumpliremos con nuestra función, y obtendremos un profundo fracaso social (por ejemplo,el “fracaso escolar”), nosotros debemos ser conscientes que mientras no se produzcan estos cambios esto sucederá,nuestro papel por tanto, es reducirlo al mínimo.

Otro ejemplo de limitación,es la penetración del mercado en la educación,ya no tan sólo de manera ideológica,sino materializado en las diferentes leyes educativas, en lo conocido como “globoeducación”,en lo que observamos los efectos de la globalización en la esfera educativa.Otro “dilema” que nos plantea el autor es el carácter global o local de la educación,el autor lo resuelve hablándonos del término “glocalización”, en este sentido estoy de acuerdo con el autor en que trataríamos con un dilema y no una contradición,ya que, no son incompatibles sino complementarias, la sociedad ha cambiado, por tanto,es positivo una globalización distinta,podemos desechar la globalización en sentido económico como la expansión última del capitalismo y como la expresión más radical del liberalismo,pero si debemos defender una globalización, basada en los derechos humanos y valores,por tanto, la humanidad debe actuar conjuntamente para resolver problemas como las guerras, y así afianzar los vínculos, unir las culturas populares, promover el conocimiento de otras culturas y tradiciones,etc... esto en sentido ético y moral, no económico,y es necesario afianzar ese internacionalismo que caracteriza las luchas sociales a lo largo de la historia,esto queda muy bien reflejado en la siguiente frase: los ricos globalizados y los pobres localizados,la cual recoge el autor del libro. Esto no implica que no se deba fomentar el carácter particular, por tanto, se trata de diversidad no diferenciación,por tanto, es necesario pensar globalmente, porque esto es fundamental para resolver los problemas locales,que no son más que la expresión de una acción global.

Esto se haya muy relacionado con otro dilema que plantea el autor a cerca de la especificidad o no de la educación,lo que se debe evitar es el carácter eficientista de la educación,pero en una sociedad verdaderamente democrática, para poder fomar a las personas es necesario que en un primer momento la educación mantenga un carácter escolarista (no en sentido ideólogico,sino de socialización en un sentido más epistemológico),y así también dar las herramientas para que el individuo puda participar y contribuir al funcionamiento de la sociedad, para en etapas superiores de la educación (por ejemplo, la escuela de adultos o estudios universitarios) la persona ya pueda utilizar dichas armas,que se regularan dentro de la sociedad,porque aunque una sociedad sea emancipada, siempre habrán limitaciones entre la expresión individual y la social, pero se pueden reducir.

Respecto a su formalidad o no, pienso que es aberrante el pensar en una educación no formal, es necesario, ya que la escuela, debe transmitir una cultura y unos valores,lo importante es que se trate de una escuela emancipada o una escuela sujeta a las leyes del mercado (como la actual),esto no es incompatible a la apertura social de la escuela, lo cual es muy necesario,para permitir la participación de los padres y otras organizaciones,y trabajar conjuntamente con otros expertos, el problema consiste en la cosmovisión que se tenga sobre la formalidad o no de la escuela,es posible una formalidad alternativa que no sólo se base en el control y en la obtención de un título,más bien hablo de una formalidad en la cual la esfera pública esté al alcance de la sociedad, no se convierta en un elemento de transmisión de ideología o un recogimiento de los hijos de los más desfavorecidos, esta formalidad puede permitir hacer escuelas de formación a los padres, de mayores, fomentar el deporte en la escuela y a nivel nacional, los idiomas, etc... y es necesario si queremos tener participación dentro de la sociedad.

En cuanto a su carácter presencial o no,lo veo como una contradicción porque es necesario pedagógicamente hablando, y en cualquier nivel de educación (pensemos en un sentido más amplio de pedagogía, no sólo desde el paidocentrismo sino que podemos hablar en la educación de personas adultas como pedagogía,más bien se trata de una cosmovisión pedagógica), el problema es que la educación no se adapta a las necesidades de los trabajadores, por tanto, seria necesario y vuelvo a la idea que articula este “comentario crítico”,tratándolo de manera holístico y circular, en que la configuración del “mercado laboral” (por desgracia para los trabajadores y en beneficio de los empresarios),sólo permite al trabajador “vivir para trabajar” y no “trabajar para vivir” que es lo más racional,por tanto, y en contra de la ideología dominante tanto en su faceta más liberal como desde la hipócrita socialdemocracia,sobretodo europea, el actual sistema no permite (a pesar del desarrollo de la cosa pública), que la voluntad de las personas y su “esfuerzo personal” (lo pongo

entre comillas en un tono sarcástico como crítica a la utilización capitalista y la apropiación a modo

de “plusvalía ideológica” del concepto esfuerzo),con esto quiero decir que es imposible la

realización personal de las personas trabajadoras,no se permite compatibilizar su trabajo, con una sana vida personal, familiar, incluso de amistades,poder estudiar, formarse, realizar otras actividades como el deporte,la música, el asociacionismo a nivel local, etc... todo esto es formación y es educación a nivel social no ideológico (recuerdo la utilización en este texto del concepto ideológico),esto se enlaza con la formalidad de la educación no es sólo obtener un título sino su regulación a nivel público (discrepo con el concepto de lo público del autor,público como organización de la comunidad, como el elemento distributivo dentro de ésta, es incompatile la existencia de una comunidad sin una regulación estatal).

Por tanto, si el trabajo no se tratase como una mercancía ni lo fueran los trabajadores, si puediésemos vivir, y trabajar para vivir, se podría configurar el trabajo, a modo de sueldo y de horarios racionales, para compartir las labores del hogar, y tener tiempo para otras cosas como la formación continua,ésta es la clave,la formación como ciudadanos, por tanto,es necesario la presencialidad aunque sea a nivel parcial, pero para ello se debe flexibilizar la educación no el trabajo,utilizando las nuevas tecnologías,o bien horarios racionales, modalidades diversas,etc.. y sobretodo que los profesores trabajasen más tanto en cantidad como en calidad, yo como futura profesional de la educación abogo porque trabajemos más, por tanto, la figura del maestro en una sociedad emancipada es clave,es un político en si,no a modo de ideología sino de política de la polis, que trabaja para la sociedad en sí y para sí, por tanto, se le debe considerar como los guardianes en la sociedad platónica (es un símil). La presencialidad es clave como educación, pienso que no es educación realmente sino formación vacía, es pedagógicamente aberrante la no presencialidad.

Un ejemplo de esto lo encontramos, en la experiencia del instituto obrero, al cual el autor le dedica un capítulo de su libro,observamos como ésta educación responde a una dinámica social, por tanto, si podemos hablar de esto como una educación emancipadora,para que la educación sea emancipadora y esto va de la mano con una educación socializadora se necesita una sociedad donde los oprimidos puedan emanciparse,donde no exista esa necesidad de dominio ideológico,además observamos como sin unos cambios estructurales como los que hubo no hubiese sido posible la educación,ya que, un rasgo de las sociedades capitalistas es el dar a la educación un valor secundario,porque saben que es un arma potente. Otros ejemplos los podemos encontrar, en sudamérica producto de unos procesos revolucionarios adaptados al siglo XXI, por ejemplo, observamos en países como Venezuela se lleva a cabo experiencias como “la escuela bolivariana”, que consiste en un proyecto de dinamización de la escuela pública y formación integral,vemos la apertura del círculo local a la escuela, que se encargan estas también de formar a personas mayores que no han podido acceder a sus estudios,etc... por tanto, la escuela de adultos es un intento de romper con esa dinámica de monopolización cultural,pero no está exempta de las contradicciones de la sociedad en la que vivimos, mejor dicho sobrevivimos,pero un intento de paliar esas contradicciones es la necesidad de que la escuela sea política (no política de partidismo superestructural, PP o “PSOE” (comillas a modo de sarcasmo por el término socialista y obrero)sino política de polis.

El papel de la educación, como panacea no debe confundirse con una educación emancipadora, que sólo es posible si esta está emancipada,en el capítulo un mundo que ganar, el autor hace énfasis en la educación como una especie de panacea. Primero nos explica en concepto de hegemonía y contrahegemonía, relacionándolo con la educación viendo en esta un arma contrahegemónica, es curioso como el autor hace una diferenciación entre el concepto hegemonía e ideología, esto copia la táctica ideológica de analizar los conceptos de manera simplista, intenando desgranarlos, el autor nos dice que la diferencia reside principalmente,en que no sólo es la expresión de los intereses de la burguesía (si he dicho burguesía, aunque la burguesía del s.XXI no lleve óculo, ni gorros largos,ni fume puros sigue siendo burguesía),sino que se acepte esto como “lo normal”, es absurda esta separación,porque ideología es la cosmovisión que tiene una clase social dominante sobre el mundo,en sentido económico,afectivo,moral,personal,etc..pero no en un sentido epistemológico y la característica de esto es que no es una cosmovisión simplemente que otroga una visión del mundo, sino que es una justificación de esto, por tanto, aunque no estoy en desacuerdo con la idea del autor, no entiendo esta separación, ya que, esta cosmovisión lleva intrínseco una aceptación de la realidad,es la expresión inmaterial de los intereses materiales de una clase, sino se acepta no es ideología, esa es la idea clave, para la clase dominante no es ideología sino una realidad, en cambio, para las clases dominadas es ideología,porque lleva intrínseco la aceptación de esta realidad como algo normal,la dominación viene en esa esquizofrenia que sufren los oprimidos,es decir, la desvirtuación de su identidad.

También es necesario,que la explotación es constatable,la desigualdad es constatable,tanto cuantitativamente (empíricamente) como cualitativamente,por tanto, el cambio social no es una utopía o intención, eso es una visión idealista que interesa a la hegemonía,yo le doy al concepto hegemonía como el carácter práctico de la ideología,por tanto, el cambio social es inevitable las contradicciones del modelo económico y social son determinantes, y vemos como ya se ha llegado al límite, esto no quiere decir que se consiga un verdadero cambio social,o que sea el lugar de la utopía, aquí juega el papel la educación como emancipación. Por tanto, la hegemonía está abocada a su desplome, el problema es la creación de esa contrahegemonía, allí debe jugar un papel importante la educación,en la configuración de una nueva sociedad, pero teniendo su correspondiente infraestructura,por tanto, la educación permanente, la educación para adultos y la eduación en todo su sentido amplio,como emancipación dentro de la institución es una utopía (en el sentido de irrealizable), esto no quiere decir que en nuestras manos como profesionales de la educación,podamos preparar el terreno de esa cambio social,pero será de manera incompleto ya que las limitaciones superan la deslimitación de la educación pero debemos empezar a educar de manera emancipadora, siendo conscientes de las limitaciones en el proceso educativo, ese es el valor clave de la sociología de la educación, el concepto clave de esta asigantura, es saber delimitar esa contradicción y gestionarla, y sobretodo decidir como enfocarla, pero en su gran, esto al ser un arma ideológica más, se decantaran por ideologizar,pero aunque no se quiera esto, muchas veces lo haremos de manera inconsciente. Y a la hora de planificar etc.. y enfocar nuestra actividad des del punto de vista pedagógico y didáctico, debemos hacer una radiografía sociológica para saber actuar de la forma más adecuada.

En eso consiste la nueva práctica que habla el autor, pero la nueva consciencia, se puede fomentar de manera individual ( es decir entendiendo el papel clave del educador), pero sin embargo, no será del todo contrahegemónico, porque a lo largo de toda la experiencia educativa hemos visto ese intento y esfuerzo por generarnos esa esquizofrenia colectiva,que hoy por hoy sufrimos y nos trae tantas consecuencias,incluso a nivel psicológico. Por tanto, es necesario reivindicar el valor social de la educación,verlo desde una perspectiva social,ya que, parece que sea un proceso psicológico (en el más sentido cerrado y estricto de psicología, como el principal enajenador mental,como ese desarraigo del individuo a su contexto social),sino que estas dos perspectivas deben confluir conjuntamente,y se debe luchar para parar el retroceso del sector público en la educación,ya que, esto limita la participación y además la ideología se pone en marcha de manera más potente, y porque así se garantiza que los más desfavorecidos no tengan acceso a la educación, eso es lo más peligroso para el sistema. En esto consiste la legitimación de la educación, (esto se enlaza con la idea de educación formal o no formal), la crisis de legitimación consiste en la no regulación de la educación, y sobretodo del retroceso de la cosa pública, y así se garantiza la menor participación ciudadana.

Lo más importante a destacar de este capítulo,es el concepto de redes, pienso que lo que se debe crear a nivel educativo, es la formación de intercambio social, pero donde confluyan la participación de los padres,asociaciones,etc... y esto se puede trasladar a nivel mundial,así como programas de solidaridad, intercambio de ideas, etc...pero esto no es posible, ya que, en la sociedad actual, se produce un trabajo en red, pero sus relaciones son de dependencia, por lo tanto,no se puede hablar dentro de esta sociedad de un trabajo en red como el camino hacia la contrahegemonía. Para finalizar el comentario crítico de este capítulo,cuando el autor habla del paso del neogubernamentalismo al altermundismo,pasa por un proceso de acción social,que propugne una serie de cambios estructurales, por lo tanto, una educación crítica es un complemento más de un proceso holístico y complejo.

Este capítulo se relaciones estrechamente con los siguientes: la materialización de los sueños y el giro educativo. En el primero,comparto con el autor la necesidad de enlazar dentro del proceso educativo la sociología crítica ( no a modo habermas o Paulo Freire que lo considero una instrumentalización del marxismo),sino entendida como el análisis de la sociedad desde su implicación en ella,es decir, reflexionar y actuar,realizar plenamente una praxis,un proceso de transformación,la pedagogía centrándose en el estudio del contexto social del educando, sus intereses,como deriva esto en su funcionamiento psicológico,la apertura de la escuela a la sociedad,etc.. por tanto,la contrahegemonía encuentra su respuesta en la pedagogía,esta debe guiar el proceso educativo y percibir al educando como un sujeto social.

El autor habla de la subordinación de la dialéctica de la lucha del amo yel esclavo en una teoría comprensiva de la praxis como mutuo reconocimiento en el diálogo comunicativo,aquí observamos la expresión más hipócrita y contradictoria, la educación no debe fomentar este diálogo,porque esto es irreal no existe porque hemos constatado como ese diálogo se traduce, en un disimulo de la explotación, por tanto, si se está dispuesto a aceptar la sociedad del amo y el esclavo, ¿cómo es posible que se hable de altermundismo?, lo constatamos con el retroceso de lo público y porque el capitalismo ha llegado a su límite de “modernización”,ya no se pueden mejorar más las condiciones de los esclavos dentro del capitalismo.

La acción social deriva no de un acto comunicativo,donde existen unas relaciones de dependencia es evidente que el amo consiga sus propósitos,sino de un acto de confrontación entre fuerzas antagónicas, como el amo y el esclavo,la praxis comprensiva no es la aceptación del amo,sino la comprensión de los procesos de confrontamiento y como estos van evolucionando, por tanto, se asume esto se acepta la explotación,su solución es la transformación profunda, cambio profundo en las estructuras sociales, tanto inraestructurales como superestructurales, podemos observar que la socialdemocracia es el lacayo más fiel de amo, pero evidentemente se acusa a aquellos colectivo por muy minoritarios que sean, que no queremos caer en esta trampa superestructural se nos acusa de dogmáticos o incluso sectarios haciéndole un gran favor al amo,vemos hasta que punto llega esta esquizofrenia. El otro capítulo mencionado con anterioridad,gira entorno a esta idea, mediante el “debate” entre las ideas de Paulo Freire y Habermas, no lo considero como posturas enfrentadas, en algunos aspectos irrelevantes sí,en su gran mayoría se trata de posturas complementarias.

Por último, es interesante destacar el capítulo mirar la educación, educar la mirada, estoy de acuerdo con el autor en el empleo inteligente de los medios de comunicación como una herramienta pedagógica eficaz, ya que, la sociedad ha cambiado y es necesario que sepamos desenvolvernos en ella, pero esto debe tratarse como algo complementario y secundario, creo que es necesario hacer hincapié en los problemas a nivel educativo que generan el abuso de las nuevas tecnologías, como la pérdida de la imaginación y el pensamiento abstracto, además su uso inteligente consiste también en reivindicar el valor del juego infantil, su valor educativo tanto social como afectivo, por tanto, debemos reivindicar que los niños retomen los juegos populares y de antaño que utilicen su imaginación para soñar,ilusionarse que se materializa en los juegos,por ello, es la mejor etapa de la vida, porque no se pierde la ilusión, no aparece el cansancio mental y físico, y se cree en el cambio y sólo se mira la faceta buena de la vida, esto debemos aprender de los niños para cambiar la sociedad.

Por tanto, los niños no deben jugar con tantos juguetes electrónicos o manufacturados, porque por una parte se potencia el consumismo irracional y por otra se pierde la imaginación,ellos deben construirse juguetes cono antaño, compartilos, jugar en comunidad, eso siempre nunca jugar sólos, y se debe fomentar la utilización de libros, la escritura, como las cartas que escriben los alumnos en la película pensant en els altres, por tanto, las dos deben compaginarse y se deben fomentar desde la escuela, sobretodo, a edades tempranas, reivindicar el valor del juego, y también deben jugar adultos con los niños e incluso el educador con sus educandos. El autor del libro no hace referencia a esto, al hablar de los problemas del abuso de las nuevas tecnologías, por tanto, también estoy en contra en la substitución en clase de la pizarra típica por ordenadores y a substitución de los cuadernos por estos,etc... esto se puede hacer en un aula aparte donde una hora cada día se pueda interactuar con las nuevas tecnologías y el maestro puede enseñar algo a través de ella, pero sobretodo en el sentido práctico son útiles como actividades complementarias.

A modo de conclusión, respecto al esquema organizativo del libro, considero que se ha caído en la excesiva fragmentación de los capítulos, que se puede observar en la obsesión por titular todos los apartados, por una parte, es un aspecto positivo porque facilita la organización temática y sirve de guía al lector, pero no tiene sentido al repetirse muchas de las ideas principales, y el libro se centra en algunas ideas principales,en unos ejes temáticos, por tanto, trata los temas de manera holística y circular, pero se cae también en una excesiva repetición y nunca me ha gustado la excesiva citación de frases dichas por distintos autores, es complicado extraer el mensaje final del libro.

A modo de autocrítica, este texto también ha caído en la repetición excesiva de algunos conceptos, pero pienso que el mensaje ha sido claro y conciso. El objetivo es indicar que la educación si es un arma de liberación, pero es hipócrita pensar en una “supereducación”,ya que, esta está enmarcada dentro de una dinámica social concreta,y es un refleja de ésta, además observamos fenómenos como la “globoeducación” (que menciona el autor en su libro),y por tanto, no podemos quedarnos de brazos cruzados esperando que la educación sea la panacea y hacer una idealización de la misma.La educación es un tesoro y un derecho humano, pero para poder cambiar la sociedad se necesita cambios profundos en su estructura,tanto es sus relaciones de fuerza como de significado,que se derivan de éstas.

Por lo tanto, es una contradicción difícil de gestionar, porque principalmente un arma que contribuye a la liberación de los oprimidos es su acceso a a la educación,pero no se trata tampoco de su acceso a “la cultura”, sino que la cultura popular se institucionalice, se cristalice, es decir, que la escuela transmita esa cultura popular, así como el conocimiento científico, político,moral, ético, etc... a fin de socializar a los individuos y que éstos puedan participar en la dinámica social,pero para esto entra en contradicción porque la escuela transmite también ideología, por tanto, sólo cuando los oprimidos dejen de serlo la escuela no les transmitirá a ellos dicha ideología, constituirán estos la hegemonía, este texto más bien pretende hacer hincapié en ésto, y si de verdad creemos en otra sociedad justa y creemos en la justicia social, debemos trabajar para conseguirla desde otros frentes.

No debemos olvidar, en especial a las personas que se dediquen a la enseñanza, que nuestro trabajo debe ser arduo y duro, además somos la pieza clave de ese juego nosotros podemos hacer que se incline un poco la balanza (aunque queramos o no transmitiremos ideología en su sentido amplio),pero nuestro trabajo también se basa en la esperanza, por tanto, no podemos perderla debemos creer en el cambio y pensar que nuestra intervención puede mejorar la sociedad, además debemos ser una mezcla entre educadores sociales,trabajadores sociales y psicopedagogos para mí ese es el prototipo de maestro, y que éste trabaje en conjunto que estos expertos.Para finalizar este escrito, debemos tener en cuenta, que la educación perfecta no existe, pero la “supereducación”,es ese lugar que imaginamos y que debemos crearlo mediante la lucha social y la reflexión,así podemos ganar el mundo,éste nos puede ayudar, perp primero debemos ganar el mundo para ella.