Marco Tulio Cicerón

Epistolografía romana. Cartas de Cicerón

  • Enviado por: Nicolás
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 9 páginas

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ÍNDICE

Página 2 - Introducción

- Las cartas de Cicerón

Página 3 - Breve Biografía

Página 4 - La Espistolografía Romana

Página 6 - Cartas de Cicerón

Página 8 - A.M. Bruto

Página 10 - Conclusión

Página 11 - BibliografíaINTRODUCCIÓN

A lo largo de la historia del pensamiento político ha habido grandes teóricos que desarrollaron o contribuyeron en forma tal a la evolución del mismo, que aún hoy en día se los recuerda cómo aquellos que ayudaron a sentar las bases de la política actual. Cicerón es uno de ellos.

Si bien Cicerón no adoptó en ninguna de sus obras teorías propias, sino tomadas de otros autores, es fundamental considerar la importancia de la forma en que adaptó y expuso tales ideas conforme a la situación que vivía Roma y a los eventos que tenían lugar en la misma. Algunos escritores incluso consideran que “ el espíritu romano encuentra su expresión clásica en la vida y obra de Cicerón... transmitió a Occidente la antigua tradición helenística y la conciencia política del ciudadano”" y recuerdan que estableció el instrumento lingüístico de la filosofía política occidental.

Los conceptos más importantes que encontramos en las obras de Cicerón son los siguientes: la creencia en la forma mixta de gobierno y en el ciclo histórico de las formas de gobierno; sus objetivos irrealizables por constituir un anacronismo, restaurar la constitución republicana en la forma que había tenido antes de Tiberio Graco, y encomiar la tradicional virtud romana; la formulación del derecho natural en la forma en que ha sido conocida en Europa occidental hasta el siglo XIX, de la cual se desprenden ideas tan importantes como la igualdad de los hombres constituida por la razón, el estado como resultado del poder colectivo del pueblo y su denominación, “res populi” o “res publica”, es decir, “cosa del pueblo”.

Las cartas de Cicerón

Las fuentes escritas representan para todo historiador un medio para reconstruir el pasado. En ellas es posible encontrar fechas y datos precisos e irrefutables, fundamentales a la hora de establecer con precisión la forma en que se desarrollaron los acontecimientos.

En el caso de Cicerón, en que sus obras responden a circunstancias concretas de desorden y desorganización, que lo conducen a proponer una nueva forma política, sirven para ubicar las fechas en que fueron escritas sus obras, así como el momento de su vida y la situación que atravesaba Roma.

BREVE BIOGRAFÍA

Marco Tulio Cicerón nació en la ciudad de Arquino en el año 106 a.C. A los 27 años inició un viaje a Atenas, Rodas y Asia Menor para estudiar retórica y filosofía. Luego volvió a Roma y contrajo matrimonio con Terencia, emprendió su carrera política y decidió seguir la abogacía. Así fue como fue elegido cuestor en Sicilia y gracias a uno de sus discursos contra el expoliador de los sicilianos fue inmortalizado como uno de los mejores oradores que ha existido en los tiempos de la latinidad.

Otro de sus grandes éxitos fue en el año 75 a.C. cuando fue proclamado cónsul. Su consulado se distinguió a partir de la conjuración de Catilina.

Con la grave crisis política que sufría Roma en el año 60 a.C. Cicerón se vio obligado a exiliarse ya que todos sus bienes fueron confiscados y su hogar destruido.

Al volver a Roma, estaba rodeado de popularidad y gratitud por parte del pueblo. Tan es así que en el año 51 a. C fue elegido procónsul de Turquía.

Luego de tener una adversidad con César, logra que este lo perdone y decide retirarse a su villa de Túsculo para dedicarse a pleno a las letras y a la filosofía.

Tras el asesinato de César, Cicerón se embarcó rumbo a Grecia , ya que Marco Antonio lo consideraba como uno de los cabecillas de la conjuración. Pero su ausencia no se prolongó demasiado; a su pronta vuelta pronunció contra Marco Antonio las 14 Filípicas, discursos muy fuertes que irritaron a éste. Nuevamente Cicerón huyó de Roma pero durante su embarcación a Iliria un viento en contra lo devolvió a tierra, donde fue tomado prisionero y asesinado, en el año 43 a.C.

La incesante actividad intelectual de Cicerón dio de sí una extensa producción literaria que podemos dividir, atendiendo a su contenido temático, en cuatro grupos: discursos, obras retóricas, obras filosóficas y cartas.

LA EPISTOLOGRAFÍA ROMANA

En principio, se trata de aquellas obras escritas en forma de carta. Sin embargo, la epistolografía llegó a conformar una suma de géneros literarios cuyo único punto en común consiste en la presencia de un destinatario. Cualquier texto puede, en manos de un autor excepcional, convertirse en una epístola en cuanto tenga un destinatario.

En latín, las epístolas o cartas recibían dos nombres: epistola o litterae. En sus orígenes, estos dos vocablos daban nombre al papel o tablilla en la cual se escribía el mensaje, y al mensaje, respectivamente. Sin embargo, luego pasaron a utilizarse indistintamente. Así mismo, se denominan epistolae las cartas de contenido filosófico, literario o artístico, catalogadas como pertenecientes al género didáctico, que a pesar de poseer un destinatario estaban orientadas a un público abierto.

El progreso del correo y la mejora de las comunicaciones favorecieron notablemente el desarrollo del género epistolar.

Características generales:

Pueden encontrarse temas variadísimos que van desde la simple invitación a cenar o una recomendación, hasta cuestiones filosóficas de altura. El género epistolar es un valioso documento para conocer acontecimientos históricos, así como para un estudio del latín familiar. Todos los autores utilizaron el género epistolar incluso en cartas fingidas; pero hubo autores que configuraron el género de forma definitiva.

Respecto a las características formales del género, no se elaboró una teoría sobre el arte de la epistolografía, salvo pequeños apartados en los tratados de Retórica. Sí hay una regulación de sus usos y formas.

Clasificación y tipos de cartas:

Carta privada: Aunque muchas de las cartas privadas de autores como Cicerón se publicaron sin que fuera ése su objetivo, tiene características que la distinguen como tal:

  • Está dirigida a un destinatario determinado.

  • Es comprensible sólo para él.

  • Surge de una situación concreta.

  • Suele ser breve, aunque con el tiempo la extensión se hizo más bien elástica.

En cuanto al contenido, Cicerón nos habla de dos tipos:

  • Cartas destinadas a informar al ausente

  • Cartas que tratan de comunicar la propia alegría y que mantienen un tono jovial en contraposición a las que tratan de consolar a alguien en la desgracia, cuyo tono es más grave y serio.

Carta pública: Se identifica por los siguientes rasgos:

  • Se destina a un público amplio; por lo tanto, el nombre del destinatario es secundario.

  • No hay secretos en ella y el aspecto personal carece de intimidad.

  • El contenido es de carácter general.

  • La forma suele ser más cuidada.

Carta oficial: Su objetivo es establecer o mantener una relación oficial entre individuos o comunidades; su publicidad es restringida pero suele tener una forma muy cuidada.

Carta abierta: Expone las propias convicciones morales, políticas o sociales; es extensa y va dirigida a un público más amplio que el destinatario; abundan en ella los recursos retóricos y trata de influir en la opinión pública.

Carta doctrinal o científica: Trata cuestiones filosóficas y morales o científicas; su público es muy amplio. Se trata de pequeños tratados y su semejanza con una carta privada es casi nula.

Carta proemio o de dedicación: Es una introducción a una obra literaria. Se menciona el destinatario de la misma.

Carta poética: La epístola en verso de contenido variado y dirigida a un personaje determinado.

CARTAS DE CICERÓN

De este brillante pensador político y orador al que ya nos hemos referido anteriormente, nos han llegado hasta nuestros días 880 piezas, aunque es sabido que este número constituye a lo sumo la mitad de la correspondencia que escribió. Las mismas presentan los últimos 25 años de su vida, siendo la primera del 24 de noviembre del año 68 y la última del 27 de julio del año 43.

El epistolario de Cicerón se divide en:

  • Ad familiares: 16 libros y un total de 421 cartas dirigidas a sus parientes y amigos.

  • Ad Atticum: las cartas que envió a su amigo Ático, 397 piezas agrupadas en 16 libros.

  • Ad Quinctum fratrem: tres libros con 29 cartas.

  • Ad Brutum: 23 piezas en dos libros.

Para incluir en el trabajo hemos seleccionado 2 cartas que nos ayudan a ambientarnos en el contexto histórico y que nos parecieron representativas del tema.

  • A Cayo Casio

Cicerón saluda a Casio

1. No ceso de pensar, créeme, mi querido Casio, en ti y en nuestro Bruto, es decir, en toda la república, que pone en vosotros y en Décimo Bruto toda su esperanza, que ya la veo más segura después que mi Dolabela a realizado por ella esa preclarísima gesta. Se difundía aquel mal por la ciudad, e iba tomando tanta fuerza de día en día, que yo desconfiaba ya de la ciudad y de la tranquilidad urbana. Pero la sedición fue reprimida de tal manera que me parece que por lo menos en cuanto a aquel oprobioso peligro podemos estar ya seguros para siempre. Quedan todavía muchas y muy grandes cosas que hacer, pero todas están puestas en vuestras manos. Consideremos lo primero que debe realizarse, pues lo único que se ha hecho hasta ahora ha sido librarnos del rey, pero no del reino. Porque muerto el rey defendemos todas las gestas regias, y no solamente eso, sino muchas cosas que si él viviera no las haría, nosotros las aprobamos como pensadas por él. Y por cierto que no veo el término de semejante dificultad. Se publican leyes nuevas, se conceden inmunidades, se imponen tributos desorbitados, se vuelven a la patria desterrados, se dan por el pueblo senadoconsultos, de forma que parece que hemos sido liberados únicamente del aborrecido tirano y del dolor de la esclavitud; pero la república yace en las mismas perturbaciones en que él la arrojó.

2. Vosotros debéis de poner remedio a todo esto, y no se os ocurra pensar que ya habéis hecho bastante por la patria. Habéis hecho tanto cuanto yo no podía desear pero ella no está satisfecha, y según la grandeza de vuestra alma ha vengado por vosotros sus injurias con las muerte del tirano, nada más, ¿pero qué ornamentos suyos ha recuperado? ¿Acaso porque obedece a aquel muerto a quien no podía soportar vivo? Defendemos inclusive las notas de los borradores de aquél cuyas leyes debiéramos de derogar. Pues así lo hemos decretado. Lo hicimos por cierto por ceder a las circunstancias que en política tienen gran valor. Y algunos abusan inmoderada e ingratamente de nuestra concesión. Pero de éstas y otras muchas cosas hablaremos cuando nos veamos dentro de poco. En tanto quiero que te persuadas que ya sea en atención a la república a la que siempre he amado, ya por causa de nuestro amor, estoy siempre preocupado de tu dignidad. Cuídate mucho y consérvate bien.

Análisis: En esta carta es posible apreciar las características formales y estilísticas recurrentes en el género de la epistolografía.

Cicerón emplea constantemente las mismas estructuras y divisiones temáticas. Son las siguientes:

  • Saludo: Ej.: Cicero terentiae suae s.d (salutem dicet): “Cicerón a su querida Terencia, salud”.

  • Empieza la carta con una optación de mutua salud, a menudo expresada con siglas. Ej.: S.V.B.E.Q.V (si uales bene est ego quoque ualeo): “si estás bien me alegro, yo estoy bien”.

  • Cuerpo de la carta: se exponen los asuntos que han de comunicarse . Aquí es posible observar una división en párrafos numerados

  • Despedida: no en todas las cartas se verifican las mismas características pero es muy posible encontrar algunas de las siguientes:

  • Encargo de saludos (Ej.: saludos afectuosos a...).

  • La exposición de recuerdos de otros (Muchos recuerdos de...).

  • El saludo, que puede expresarse en diversas formas (Vale, valete, B.S.T- bene sit tibi -: pásalo bien).

  • La fecha.

  • A M. Bruto

Con respecto a las cartas a Bruto, extrajimos un fragmento de una de ellas que nos enseña como el profundo análisis que realizaba Cicerón de la situación social y política lo conducía a prever las consecuencias de la ausencia de un líder político en la república.

En esta carta Cicerón advierte a Bruto de los funestos resultados que puede tener su falta de autoridad y operancia para con sus enemigos.

Ad Brutus

(...)2. En cuanto dices que yo he perseguido a los Antonios con mucha tranquilidad, y me alabas por ello, creo que así lo piensas. Pero no apruebo de ninguna forma esa distinción tuya, cuando escribes que hay que usar de más rigor en impedir las guerras civiles, que en desfogar la ira contra los enemigos vencidos. Disiento vehemente de ti, Bruto, y no es que yo ceda ante ti en el campo de la clemencia, pero una severidad saludable vence la vana ostentación de clemencia. Y si queremos ser clementes, nunca nos faltarán las guerras civiles. Pero esto allá te lo veas: de mi puedo decir lo del padre en Trinummo de Pauto:

“Mi vida está casi acabada, todo esto te atañe a ti sobre todo”

Seréis oprimidos, créeme, Bruto, seréis oprimidos, si no tomáis precauciones; no tendréis siempre al pueblo como hora, ni al mismo senado; ni al mismo jefe de senado. Recibe estas palabras como si fueran dictadas por el oráculo de Apolo Picio...Nada puede haber más verdadero. Día 17 de abril.

La opinión de Cicerón con respecto a César se hace evidente aquí; ve al mismo como un tirano que oprimía la paz romana, y elogia a Bruto y a Casio afirmando que al asesinarlo liberaron al pueblo de la dictadura.

CONCLUSION

Como se puede apreciar a lo largo de todo este trabajo, las epístolas son de gran utilidad a la hora de analizar la historia, especialmente la Romana, dada la cantidad de cartas encontradas. Por otra parte, todo esto es mucho más sencillo si se tienen obras literarias como las de Cicerón, de quien los historiadores consideran que tenia la misma elocuencia para hablar que para escribir. Sinceramente, no se podría esperar menos de uno de los mayores exponentes de la civilización más importante de la historia: LA LATINA.

BIBLIOGRAFÍA

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  • Mayer J.P, Trayectoria del pensamiento político, Ed. Fondo de cultura Económica, México D.F, 1994.

  • Sabine George H., Historia de la teoría política, Ed. Fondo de cultura de Económica, Argentina, 1992.

" Trayectoria del pensamiento político, J. P. Mayer, FCE, México, 1994.

I

Cartas de Cicerón

Grupo 5