Marco Polo

Viajero. Venecia. Oriente. Occidente. Cristóbal Colón. Vasco de Gama. Ruta de la Seda. Kubilai Khan

  • Enviado por: Mar Hoyo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 24 páginas
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MARCO

POLO

INDICE

1.- Método y fuentes del trabajo.

2.- Marco Polo

2.1 Micer Marco Polo, el hombre:

La Venecia de Marco Polo.

Un paseo por el gran Canal.

2.2 Viajes de Marco Polo:

Viaje de Nicolo y Maffeo.

Primer encuentro con Kubilai.

Vuelta a Venecia.

Marco Polo viaja.

El regreso de Marco Polo.

2.3 Contactos entre Oriente y Occidente:

Predecesores.

Viajeros posteriores.

Cristóbal Colón.

Españoles tras Marco Polo.

Trascendencia de estos contactos: inventos.

2.4 El libro de Marco Polo:

Estructura.

Contenidos.

Éxitos.

3.- Para encontrar a Marco Polo:

3.1 Bibliografía.

3.2 Marco Polo en Internet.

3.3 Filmografía.

4.- Documentos

4.1 Citas.

4.2 La Ruta de la Seda.

4.3 El libro de viajes.

4.4 Kubilai Khan.

4.5 Vasco de Gama.

1.-METODOLOGÍA Y FUENTES.

Este trabajo está dividido en dos bloques independientes entre sí. En primer lugar he abordado el tema central: Marco Polo. La segunda parte contiene información sobre como encontrar a Marco Polo tanto en libros como en cine o Internet.

A su vez la primera parte está dividida en cuatro puntos que explican lo más interesante para el objeto de este trabajo.

En primer lugar, he creído imprescindible acercarme a Marco Polo como hombre y descubrir como fue en su vida privada aquel que tanto influyó en el mundo de su época. En este apartado no podía faltar una descripción de Venecia, la ciudad que le vio nacer y morir y por la que fue encarcelado al enfrentarse a Génova. Seguramente fue el hecho fortuito de haber nacido en esta república y no en cualquier otra una de las cosas que más influyó en el carácter aventurero y arriesgado de Marco Polo.

Para esta parte he manejado dos biografías fundamentales del viajero que incluyo en la bibliografía: Marco Polo. Collins. Editorial Fondo de Cultura económica y Marco Polo de la editorial Labor.

En cuanto al relato de sus viajes he resaltado el viaje que llevaron a cabo su padre y su tío con anterioridad a la partida de Marco Polo y que les llevó a conocer a Kubilai Kan. Ellos fueron los responsables de que más tarde Marco Polo pudiese recorrer aquel camino. También he procurado retratar en qué condiciones hicieron el viaje, en una época en que el Oriente estaba poblado de animales fantásticos para los occidentales. ¿O quizás no tanto?. Los Papas tenían un gran interés en convertir el imperio mongol al cristianismo aún sin saber con certeza, ni siquiera imaginar, las enormes dimensiones de este Imperio. Para esta parte me han sido muy útiles las biografías citadas anteriormente y el libro de Marco Polo editado por Akal en el que la introducción es bastante buena.

Lo más interesante de este tema ha sido para mí descubrir la enorme trascendencia que estos viajes de Marco Polo; mejor dicho su transcripción y lectura casi generalizada; tuvieron y como la cultura occidental se transforma al contacto con la oriental: La pólvora, la imprenta, incluso los naipes surgen en Oriente y son adaptados y transformados.

Aquí me he servido de un libro en el que se cuenta la vida de Gengis Khan: el conquistador de Asia de Michael Pradwin.

También he tenido en cuenta a los predecesores de Marco Polo. Algunos, por no dejar reflejo de lo que vivieron en documento alguno y otros por ser estos documentos escritos de escasísima calidad no han llegado a nuestros días como lo ha hecho Marco Polo. Sin embargo su existencia fue definitiva para que el viaje de nuestro protagonista tuviera lugar. Nicolo y Maffeo Polo, padre y tío de Marco Polo tuvieron que conocer estos escritos antes de partir.

El siguiente punto de estudio es el libro propiamente dicho. Descubriremos como, porqué, cuando y dónde lo escribió, además de cómo influyó en viajeros posteriores como Cristóbal Colón o Vasco de Gama. También veremos como en los primeros momentos pasó casi por un cuento de fantasía en lugar de por un documento fiable de lo que ocurría en las lejanas tierras de China.

En el segundo bloque del trabajo he incluido una completa bibliografía en la que cualquier duda o inquietud acerca de la época, las gentes, los viajes o la propia vida de Marco Polo pueda ser solventada. Además también he incluido una selección de páginas web dónde se puede consultar estas informaciones y 6 películas dónde aparece reflejada, con más o menos acierto, su historia.

Finalmente se incluyen unos apéndices en los que consultar datos necesarios para la completa comprensión del trabajo (como la vida de Kubilai Khan). También, en esta parte, otros datos, como la vida de Vasco de Gama que, sin ser imprescindibles, pueden ayudara a comprender la trascendencia de la difusión del libro de los viajes de Marco Polo.

Jamás hubo cristiano, sarraceno, pagano, tártaro ni hombre de cualquier otra nación que haya visto tantas cosas y tan grandes maravillas como yo.

Marco Polo

2. MARCO POLO

2.1 MICER MARCO POLO, EL HOMBRE

Marco Polo nació en Venecia a mediados del siglo XIII. Su fama reside en el hecho de haber sido el primer viajero occidental que llegó a regiones del continente asiático que no habían sido visitadas por europeos antes que él, y, sobre todo, porque fue el primero que dejó un relato escrito de los lugares que visitó.

En lo que se refiere a su vida, todo es misterioso, de tal modo que sólo nos ha quedado como cierto la relación de su gran viaje. Ni siquiera conocemos la fecha exacta de su nacimiento; es posible que fuera en 1254, porque sabemos que tenía 15 años cuando su padre, Nicolai, volvió de su primer viaje por Asia en 1269. También es incierta la fecha de la muerte, que se sitúa probablemente en los primeros meses de 1325. Cuando tenía seis años, su padre se marchó de viaje, un viaje que duraría nueve; el pequeño Marco se quedó con su madre, que murió en ausencia de su marido. Cuando Nicolai Polo volvió a Venecia el año 1269 con una misión del Khan Kublai, encontró a su hijo convertido en un inteligente y apuesto joven y decidió llevárselo consigo a la corte de los emperadores mongoles, en la lejana Khanbalig. Durante el viaje Marco aprendió las artes del comercio en la excelente escuela de su padre y su tío, y a esta profesión se dedicó toda su vida.

Tampoco existe ya la antigua casa habitada por los Polo en Venecia, aunque es casi seguro que se alzaba en el lugar donde más tarde fue construido el teatro Malibrán. La tumba no ha tenido mejor suerte; Marco dejó escrito que deseaba ser enterrado en la iglesia de San Lorenzo, donde había hecho erigir un monumento en honor de su padre. Pero desgraciadamente, en 1592 la iglesia de San Lorenzo fue completamente reconstruida, las antiguas tumbas trasladadas y los restos de los ataúdes sepultados en un osario común.

Al término de su estancia en China, el acontecimiento más importante para Marco fue el periodo que permaneció en prisión en Génova. Este periodo duró tres años y en su transcurso aprovechó Marco para dictar la historia de sus viajes al compañero de celda: Rustichello de Pisa, que escribió las memorias en francés, por ser entonces una lengua más literaria que la italiana.

Nos ocuparemos más delante de este libro y de su trascendencia para la época en la que vio la luz. De momento solo anotar que Los Viajes de Marco Polo nos habla entre líneas, porque evita cuidadosamente las referencias personales. De su lectura podemos deducir el carácter sencillo y sincero de Marco y su amor por la verdad. Lo que más le interesa es explicar de un modo científico los extraordinarios acontecimientos que tuvo el privilegio de contemplar y hacerlos comprensibles a sus contemporáneos. No es un libro de aventuras, aunque las tuvo en abundancia; es un libro concebido para combatir la ignorancia.

A pesar de su escasa educación logró escribir la obra más importante del siglo XIII europeo, porque registró metódicamente lo que vio y oyó, porque tuvo un sentido crítico que lo libró de escribir vanalidades y porque sus experiencias le proporcionaron un tema más maravilloso que a cualquier autor de su tiempo.

Tras su experiencia en la cárcel, al volver a Venecia ya libre, continuó su vida en el seno de la paz familiar. Fue elegido miembro del Gran consejo; se casó y su mujer Donata, le dio tres hijas a las que quiso mucho: Fantina, Bellela y Moretta. Su testamento tiene la fecha del 9 de Enero de 1323, y en él habla de una gran debilidad que le hace pensar que su fin no tardaría en llegar. Sus últimas voluntades están impregnadas de dignidad y resignación cristianas. Deja una parte de su fortuna a hospitales y conventos, elige como lugar de su sepultura la iglesia de San Lorenzo, donde estaba enterrado su padre, declara libre a un esclavo tártaro, rebautizado con el nombre de Pedro, que había traído de su viaje y, finalmente, dispone la mayor parte de sus bienes a favor de su mujer y de sus hijas.

LA VENECIA DE MARCO POLO

Cuando nació Marco Polo, Venecia era una gran ciudad de casi 100.000 habitantes, ejemplo típico del poderío que habían llegado a alcanzar las repúblicas marítimas de la Edad Media. La fuerza de estas ciudades italianas se basa principalmente en su economía que abarcaba tres ámbitos: una artesanía floreciente y ricamente diferenciada, el comercio lejano y la economía monetaria y financiera. El poder económico era el poder político de la ciudad y de los diversos grupos dentro de ella. La clase dominante estaba constituida por siete gremios distinguidos: jueces y notarios, grandes comerciantes, cambistas, tejedores de lino, merceros, boticarios, médicos, peleteros...

El florecimiento de la artesanía produjo grandes capitales, y la gran burguesía italiana se convirtió en maestra de toda Europa en el arte de invertirlos. La contabilidad moderna nació de las innovaciones introducidas por los comerciantes italianos: fueron los creadores de los seguros marítimos, de las compañías comerciales, de las letras de cambio, de las cuentas corrientes y de los libros de caja. Transformaron el comercio de ambulante a sedentario y acuñaron moneda en oro como garantía contra las manipulaciones monetarias.

Pero la gran riqueza y el poder político del dinero italiano son inexplicables si no se tiene en cuenta el comercio lejano. Las ciudades marítimas italianas heredaron desde principios del siglo XII la navegación del Imperio Romano de Oriente, ya en decadencia, y se apoderaron del comercio en el Mediterráneo oriental y en el Próximo y Lejano Oriente. Todavía hoy los nombres de telas como el damasco, la muselina (tela de Mosul) y la gasa (tela de Gaza) recuerdan esa edad de oro del tráfico oriental italiano.

La república sacó gran provecho de la partición del Imperio bizantino en 1204 y políticamente se convirtió en la potencia europea más fuerte del Mediterráneo. El crecimiento de la enriquecida aristocracia dio lugar a un intento de los nobles de adquirir el control político y aunque era nominalmente una república, a finales del siglo XIII Venecia se convirtió en una rígida oligarquía. En los siglos XIII y XIV Venecia se vio envuelta en una serie de guerras con Génova, su principal rival comercial. En la guerra de 1378-1381, Génova hubo de reconocer la supremacía veneciana. Las guerras de conquista permitieron que Venecia se anexionara territorios vecinos, lo que la llevó al enfrentamiento con Milán, Florencia y Ferrara. A finales del siglo XV, la ciudad-estado era la principal potencia marítima del mundo cristiano.

Génova y Venecia se convirtieron, a mediados del siglo XIII, dueñas de los puertos del Mar Negro y de las islas griegas, y numerosos europeos empezaron a establecerse en las costas de Asia Menor, donde eran más directos los intercambios con los mercaderes procedentes del interior del continente asiático y del Lejano Oriente. Su comercio, favorecido por las relaciones amistosas con el Imperio bizantino, llevó a Génova y Venecia a una rivalidad creciente, que acabó en un enfrentamiento abierto a mediados del siglo XIII, justo cuando el poder genovés alcanzaba su esplendor. En la batalla de Meloria (1284), Génova aplastó a Pisa, cuyo poder declinó a partir de entonces, mientras que los venecianos fueron vencidos en Curzola en 1299, lo que dio a los genoveses el control indiscutible sobre el mar Tirreno.

Estos comerciantes italianos mantenían excelentes relaciones profesionales con los infieles, con los príncipes musulmanes del Próximo Oriente, y, desde el siglo XII, también con los beréberes del Alto Atlas, que eran los almohades, los nuevos dominadores de la España musulmana. Junto con los comerciantes provenzales y catalanes, los italianos consiguieron autorización para establecer factorías en Túnez, Bujía y otros puertos comerciales del Mediterráneo africano occidental. Los venecianos destacaban entre todos por su habilidad para entenderse y hacerse respetar de los asiáticos, habilidad que se debía al contacto establecido con aquellos pueblos desde hacía siglos.

Los Polo tenían una delegación comercial en Soldai, en la Crimea meridional; éste era un punto estratégico, por ser paso obligado para los rusos y mongoles procedentes del interior, así como para las galeras venecianas que traían mercancías europeas. Constituía, por tanto, un emporio comercial de primer orden, donde los intercambios eran activísimos y las ganancias óptimas.

La familia Polo era seguramente originaria de Dalmacia, establecida en Venecia en el siglo XI, y ejercía el oficio del comercio desde que lo autorizaron las leyes de la república. Andrea Polo tenía dos hijos, Nicolai y Mateo, que viajaban con gran frecuencia a su factoría de Crimea.

UN PASEO POR EL GRAN CANAL DE VENECIA DEL SXII

Excursión turística por la que fue, es y será, mientras la ciudad subsista, su arteria principal: el Canal Grande. Si llegamos una mañana de fines del s. XIII, reconoceríamos inmediatamente muchos de los característicos perfiles arquitectónicos que hoy mismo también podríamos ver.

Los más conspicuos monumentos de la ciudad ya habían sido construidos en la época de Marco Polo. Primero nos encontraríamos la iglesia de San Geremia, cuyo campanario románico es el mismo que vemos hoy, y se conserva perfectamente. La única diferencia sería que en el siglo XIII era una obra recién terminada.

Más allá de San Geremia, y en la misma orilla izquierda del Canal, nos encontraríamos de pronto una agitación de coloreados turbantes girando en torno a puestos de las más lujosas y extrañas mercancías. Estaríamos pasando ante el fondac de los turcos, lugar de encuentro para los mercaderes orientales en Venecia. Frente a nosotros las sedas, los damascos, las carísimas especias, pasarían de una mano a otra a cambio de dinares y dirhems, de besantes o de morabetines almohades.

Más adelante, sobre la orilla izquierda del Canal, llegaríamos frente a la Ca´da Mosto, conservada en nuestros días y tenida por un ejemplo característico del estilo véneto-bizantino del s. XIII. Tal vez al paso percibiéramos un movimiento de ventanas: un miembro de la familia, una mujer, quizás, esperando la vuelta a casa de algún miembro de esta vieja familia de audaces navegantes.

Pronto dejaríamos atrás la casa para alcanzar uno de los pliegues del Canal. Un rumor creciente de voces y lenguas del norte nos haría volver la cabeza hacia el fondac de los alemanes, centro de representación y comercio nórdico en todo el Adriático. Las mercancías habrían llegado a bordo de pesados y redondeados koggen, y los caballeros tedeschi se hallarían formalizando bajo las arcadas de la casa sus cambios y compras. El oro que veríamos en aquellos negocios sería florines genoveses y florentinos, escudos franceses, y quizás hasta algún viejo augustal de Federico II. Pero el resplandor del oro no impide que, al terminar de trazar la curva del Canal, admiremos otra de las viejas maravillas venecianas: el puente de Rialto.

En la época en que realizamos nuestro imaginario viaje, el puente es ya viejo: fue inaugurado en el 1091. Pero todavía le queda mucha vida por delante, porque no se vendrá abajo hasta 1444. Desde luego, será reconstruido inmediatamente, y se le añadirá un mecanismo que permita retirar su parte central para hacer posible el paso de navíos de gran porte.

Nada más cruzar bajo el puente, la poderosa oligarquía veneciana nos enseñaría orgullosa un par de muestras de lo que el oro levantó. El palazzo Loredan, y a su lado el palazzo Farsetti. Ambos son edificios de exquisita elegancia, en los que domina el arco bizantino. Más austero el Farsetti, construido en el siglo XII. Más adornado el Loredan, un siglo posterior.

Y así alcanzaríamos al fin el bacino o ensenada de San Marco. Desembarcaríamos entonces en la piazzeta de San Marco, entre las dos columnas de granito rojo que fueron traídas de oriente en el siglo XII y erigidas en su lugar actual, cincuenta años más tarde por Niccoló Starantonio, arquitecto del Rialto.

Una vez traspuestas las columnas habríamos llegado a lo que era, igual que hoy, el corazón de Venecia: la Piazza San Marco.

Quién haya visitado la ciudad, siempre recordará el momento en que se encontró por primera vez en la Piazza. En esencia, el choque estético es hoy el mismo que percibiríamos nosotros, viajeros del siglo XIII. Para entonces ya había sido cegado el canal Batario que partía la plaza en dos, una Venecia dentro de otra, y su área estaba pavimentada con ladrillos.

Y allí estarían, como lo están ahora, el Campanile, la Basílica y el Palacio del Dux. Sobre la cima del campanile, el mismo ángel dorado giraría a compás de los vientos, sonarían las mismas campanas, cada una de ellas con su función específica, y podría observarse la jaula en donde languidecían los reos de delitos, colgada unos cuantos metros más abajo del nivel de las campanas. Y frente a nosotros, la Basílica. Para saber perfectamente cómo era en la época de nuestro fantástico viaje, el turista de hoy no tiene más que acercarse a su quinto portón, llamado también portón de San Alipio. El mosaico que lo decora es casi una fotografía de la basílica de entonces. Si nos fijamos bien, veremos que allí estaban ya, emplazados en el mismo lugar, los famosos cuatro caballos de cobre dorado que trajera de Constantinopla a Venecia el Dux Enrique Dándolo, medio siglo antes de que naciera Marco Polo. Impresiona pensar que entonces hacía ya diecisiete siglos que habían sido fundidos. Ante ellos, nuestro salto imaginario en el tiempo apenas es un primer paso.

2.2 VIAJES DE MARCO POLO

VIAJE DE NICOLO Y MAFFEO.

Los mercaderes genoveses y venecianos, en clara competición y enfrentamiento, controlan la ruta de la seda en el siglo XIII, y para garantizar su aprovisionamiento establecen sus factorías cada vez más lejos. Los hermanos Nicolo y Maffeo Polo, tenían casa abierta en Constantinopla, y tal como Marco nos dice "por razón de sus negocios" decidieron internarse en las posesiones del Gran Khan.

En el año 1260, los venecianos Nicolò y Mafeo embarcaron en Constantinopla para las tierras de la Horda de Oro. Siguiendo las costumbres establecidas por Gengis Kan, regalaron todas sus mercancías, consistentes en joyas y piedras preciosas, al Kan Borke, y recibieron de este, después de una prolongada y amable hospitalidad, el doble de su valor como recompensa. Pero, a consecuencia de las luchas en las fronteras, el camino de regreso era muy inseguro, por lo que prosiguieron su ruta desde más allá del Volga hasta Buchara. Pero también allí hubieron de detenerse, pues, a causa de la guerra de sucesión entre los jinetes de las estepas y las tropas de Kubilai y Hulagu, les fue imposible continuar hacia el Este y Occidente. Pasados algunos años, encontraron una embajada de Hulagu a Kubilai, que pasaba por Buchara, y el embajador les permitió acompañarla hasta la corte del Gran-Khan.

PRIMER ENCUENTRO CON KUBILAI

Esta imagen francesa del siglo XV muestra a Kublai Kan, emperador de la dinastía Yuan de China, ofreciendo su sello de oro a los Polo. El famoso relato de Marco Polo sobre su trabajo al servicio de Kublai Kan fue el primer precedente importante de un contacto entre China y la Europa cristiana. El propio Kublai finalizó la conquista de China y se interesó por la cultura de este país.

Cambaluc (Pekín) era entonces la nueva capital de los tártaros. Había sido tomada por Gengis Khan en 1215 y Kubilai la convierte en capital en 1264. Allí se encuentran los venecianos con una corte abierta a los extranjeros, que busca sus cuadros administrativos y de gobierno entre las minorías étnicas más cultas: sirios, persas, turcos y judíos, mahometanos y cristianos nestorianos. No podía ser de otro modo puesto que las elites chinas permanecen fieles a las antiguas dinastías y hostiles al invasor y los tártaros contaban solo con su aparato militar, careciendo de experiencia administrativa, de gestión y de gobiernos civiles.

Kubilai, que jamás había visto comerciantes italianos, les interrogaba frecuentemente acerca de Europa, de sus soberanos, de sus instituciones estatales, de sus ejércitos, de su religión... Y ellos, como buenos católicos, hijos de su época, no dejaban escapar ocasión para tratar de convertirle al cristianismo. Él les hacía concebir esperanzas, pero luego el mongol siempre práctico, quería saber porqué había de hacerse cristiano:

"Hay cuatro profetas venerados en el mundo entero, les dijo, Jesucristo, Moisés, Mahoma y Sakya Muni. Yo me inclino ante los cuatro, así como ante quién en el cielo es el mayor de todos y le ruego que me socorra. ¿Por qué queréis que abrace el cristianismo? Ya veis que los cristianos de estos países son unos ignorantes que no saben hacer nada, mientras que los idólatras pueden realizar todo lo que quieren". Sin embargo era muy cauto y se guardó mucho de ofender al Dios cristiano y envió a los Polo al Papa.

Este debía hacerlos volver acompañados por cien eruditos en la ciencia religiosa cristiana, "capaces de demostrar a los idólatras que también ellos sabían realizar maravillas, pero despreciaban hacerlo por ser arte diabólico". Prometió que en tal caso se convertiría y se dejaría bautizar, juntamente con sus nobles y pueblo, "de manera que habría aquí muchos más cristianos que en todos vuestros países."

Son los tiempos de la Pax Mongólica, del mayor florecimiento del imperio de los tártaros y del comercio e intercambio con Europa protegido por los emperadores, que obtenían del tráfico de caravanas y del tráfico marítimo la mayor parte de sus ingresos, lo que motivará su predilección y atención por los comerciantes. El imperio tártaro, regido desde el quiltai (consejo) del gran señor, institución de origen feudal y familiar, se extendía desde el Caspio hasta el mar de China, desde Siberia hasta Birmania, mucho más extenso que ningún otro imperio.

VUELTA A VENECIA

Pero al volver a Europa los Polo, el Papa Clemente IV había muerto. Los cardenales estaban ocupados en disputarse la plaza. Esta elección se convirtió en un escándalo público y la indignación popular iba en aumento. A fin de acelerar la decisión, las autoridades civiles encerraron a los cardenales en el palacio papal, les amenazaron con un régimen de hambre y quitaron el techo para que la influencia divina pudiera caer sobre ellos con mayor libertad.

Hasta después de dos años fue inútil la espera para los hermanos Polo. Pasaron ese tiempo en Venecia, su ciudad natal, dónde Micer Nicolo supo que "su mujer, que al partir, estaba encinta, estaba ya muerta y enterrada, habiéndole dejado un hijo de quince años, llamado Marco, al que Micer Nicolo no había visto nunca.".

Y fue cuando ya se hallaban camino del Asia Oriental, cuando supieron que el cónclave, en Viterbo, había elegido Papa a su protector Teobaldo Visconti, quién adoptó el nombre de Gregorio X. Volvieron sobre sus pasos. Pero en lugar de los cien sabios, Gregorio sólo les dio dos eclesiásticos, fray Nicolás de Vicenza y fray Guillermo de Trípoli, los más antiguos de Tierra Santa.

Acre, la capital del reino de la cruzada tras la caída de Jerusalén, en 1244, estaba en ese momento crítico en un momento de plena guerra civil. Ninguno de los cruzados se sentía responsable de la supervivencia del reino, que quedó en manos del legado del Papa, Teobaldo de Plasencia. Teobaldo era un hombre de gran rigor y dignidad, amigo de Santo Tomás de Aquino y confidente de los reyes de Francia e Inglaterra. Nombrado arcediano de Lieja, abandonó su puesto y se retiró a Tierra Santa, después de serias desavenencias con su obispo, que pretendía convertir Lieja en un burdel. En Acre, Teobaldo, logró negociar una tregua entre los genoveses y venecianos y convencer a la nobleza local para que colaborase con el príncipe Eduardo de Inglaterra, que acababa de llegar al frente de una Cruzada inglesa. A fines de agosto de aquel mismo año, fue elegido candidato al pontificado. Se enteró de su nombramiento a principios de Septiembre.

Gregorio X comprendió que la única esperanza posible para los cruzados era establecer algún tipo de pacto con los mongoles, con quienes compartían un enemigo: Egipto. Era una buena jugada estratégica, puesto que cada vez había más indicios de que Kublai Kan consideraba la posibilidad de convertirse al cristianismo. No era una proposición tan absurda como parecía. Había muchos cristianos orientales entre las filas mongoles y ya había tenido lugar una colaboración militar entre Bojhemond, el cruzado príncipe de Antioquía, y Hulagu, el príncipe mongol de Persia. Pero Gregorio había concebido un plan mucho más atrevido y ambicioso que una simple colaboración. Deseaba convertir a los mongoles al cristianismo y al gran Kublai Kan en el hijo espiritual del pontífice romano. El imperio mongol se extendía desde el Eufrates hasta el Pacífico; era el más vasto imperio que se había visto jamás. Gregorio comprendió que si podía convertirlo en un imperio cristiano los días del imperio estarían contados y el reino de los cruzados se habría salvado.

Estos frailes, sin ningún deseo de someterse a las penas y fatigas del viaje regresaron a Europa llegados a Asia Menor. Así que en lugar de sacerdotes, los Polo llevaron a Kublai Kan únicamente el hijo menor de Nicolo que ya contaba con 20 años de edad y estaba precisamente en la edad de observar todas las maravillas del mundo. Marco Polo era un joven adolescente e instruido cuando acompañó a su padre hasta tierras del Khan, allí permaneció 16 años, empleando 27 en el curso de sus viajes.

VIAJES DE MARCO POLO

La ruta que siguieron los llevó en un viaje por tierra desde Acre (actualmente en Israel) a Hormuz, en la entrada del golfo Pérsico. Desde allí, hacia el norte, a través de Irán hasta el río Oxus (en la actualidad denominado Amu-Darya), en Asia central. Después ascendieron por el Oxus, cruzaron Pamir y llegaron a la región de Lob Nor, en la provincia de Sinkiang (en la actualidad la región autónoma de Xinjiang Uygur), en China, y por último cruzaron el desierto de Gobi y llegaron a la corte de Kublai Khan, por aquel entonces en la ciudad de Shangdu (Shang-tu), China, en 1275.

EL REGRESO DE MARCO POLO

La orgullosa Venecia, dominadora de mares, se veía atacada por la pujante Génova. Su dominio del Mediterráneo Oriental estaba fuertemente comprometido. El mar Negro, que durante la primera mitad del siglo XIII fue un mar veneciano, se encontraba por completo en manos de los genoveses. Las factorías genovesas en Crimea habían adquirido preponderancia en el comercio con la Horda de Oro, y sus puertos de la costa norte del Asia Menor les proporcionaban la mayor parte del comercio del Asia Central. Era tal el odio de las dos rivales, que ninguna flota comercial podía aventurarse sin escolta por el mar, y allí donde se encontraban navíos venecianos y genoveses, se libraba una batalla.

Por último los genoveses se decidieron a un gran combate naval: querían atacar Venecia en sus propias aguas. El 7 de septiembre de 1298 tuvo lugar una batalla decisiva cerca de la isla de Curzola, en la costa dalmática. La flota veneciana fue derrotada. Perdió casi todos sus navíos, y más de 7.000 hombres cayeron prisioneros. El almirante Dandole, no queriendo sobrevivir a tal vergüenza, se rompió el cráneo contra el palo mayor de su navío. Entre los prisioneros conducidos a Génova se encontraba Marco Polo, el cual durante el combate mandó una galera.

Marco Polo contaba sus maravillosas historias a sus compañeros y los genoveses no tardaron en acudir en masa al Palazzo del Capitano del Popolo para escuchar los instructivos relatos de aquel gran viajero. Un compañero de cautiverio, Rustichello de Pisa, reconoció el inagotable material que había en aquellos relatos y, a petición suya, Marco Polo le dictó, estando en la cárcel, en idioma francés, su libro titulado Livre des Diversités et Merveilles du Monde.

Entre tanto varios príncipes italianos actuaron como mediadores entre las dos repúblicas. La paz fue firmada y Marco Polo regresó a Venecia.

2.3 CONTACTOS ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE

Para juzgar la impresión que en aquella época produjo China sobre Europa, nos vemos obligados a recurrir a algunos nobles viajeros, entre ellos el de Marco Polo, Juan de Montecorvino y Odorico de Pordeone. En cuanto a las relaciones de los príncipes europeos con las Cortes mongolas, podemos citar nueve embajadas y quince contraembajadas de los Kanes durante la primera mitad del s XIV. Embajadores mongólicos iban a Roma, a Barcelona, a Valencia, a París y a Londres; pero los banquetes y recepciones recíprocas sólo son datos exteriores de la invisibilidad de relaciones mucho más hondas entre los pueblos.

PREDECESORES.

Una embajada enviada por el Papa Inocencio IV, cuyo legado Plano Carpini, llegó hasta la capital de los tártaros, Karakorum, en 1246, justo para la coronación de Gúyúk, su tercer emperador. Le pide su conversión al cristianismo, su obediencia al Vicario de Cristo y su alianza política. Ni que decir tiene que la orgullosa respuesta fue la inversa de la perseguida: "Venid vos a rendirnos pleitesía, acompañado necesariamente por todos los reyes de vuestras tierras.". "Historia de Mongolorum"

En 1247, San Luis, rey de Francia, se hallaba reunido con los principales de su reino cuando le llegó una embajada del Gran Khan exigiéndole que se declarara públicamente su súbdito en atención a ser ellos quienes eran: los tártaros.

El rey francés no hizo caso de aquella embajada. Pero algún tiempo después, hallándose en Chipre, volvieron a presentarse unos nuevos enviados del Hijo del Cielo. En esta ocasión, el rey cristiano los recibió honoríficamente y despachó con ellos una embajada que fue considerada en Karakorum como un homenaje de sumisión por parte del francés.

Visto esto, el rey envió una comitiva, frente a la cual puso a fray Guillermo Ruysbroeck, que ha pasado a la historia con el nombre de Rubruquis.

Fue Rubruquis autor de una detallada, clara y concisa relación de su embajada, de inapreciable valor histórico y documental. Dicha crónica permaneció inédita por espacio de seiscientos años, hasta que fue publicada en 1829 por el padre Bergeron con el título de Relación del Viaje a Tartaria.

Estos textos debieron ser conocidos por Marco Polo, su padre y su tío.

VIAJEROS POSTERIORES.

En el siglo XIV tuvieron lugar otros muchos viajes como los que hemos descrito. Entre los autores de las respectivas relaciones, hay que recordar al médico inglés Mandeville, a Pegolotti, Guillermo de Bouldeselle, y al bienaventurado Oderico de Pordenone, el cual atravesó Asia desde el mar Negro hasta el extremo oriental de China, empleando en el recorrido nada menos que doce años.

Fray Oderico regresó a Italia y escribió una relación de su viaje extremadamente pintoresca, sin orden alguno y relatando los acontecimientos según se le iban viniendo a la cabeza, de tal modo que su crónica no sirvió para aclarar gran cosa.

El libro Practica della mercatura, de Francesco Balduci Pegolotti, escrito hacia el año 1340, era una guía para los viajeros que se dirigían a China. Además de otras cosas importantes, la obra aconsejaba dejarse crecer la barba, no ser parco en el salario del intérprete. Contenía, así mismo, informes para los comerciantes, a propósito de las probabilidades de beneficio mediante un frecuente intercambio de mercancías.

CRISTÓBAL COLÓN

Al insigne descubridor Cristóbal Colón hemos de dedicarle unas palabras más debido a la trascendencia de su viaje.

De Toscanelli fue un científico italiano que basado en los relatos de Marco Polo y de Nicolás de Conti, calculó la posibilidad de dirigirse a Oriente a través del océano Atlántico. Intercambió información con Fernão Martins, al que envió una carta (1474) en la que exponía que esta ruta era más corta que la que pretendían seguir los portugueses a través de las costas de África. También escribió a Colón, a quien, directa o indirectamente, influyó en sus teorías.

Colón recogió de este Toscanelli todo lo relativo al gran kan, a la tierra firme asiática (Catay, Mangi y Ciamba) y sobre todo al Cipango, isla distante 1.500 millas del Continente y famosa por su riqueza. Sin embargo, hay un punto en el que Colón discrepaba del sabio florentino: las distancias entre ambos extremos del Océano. Toscanelli asignaba al mismo 120 grados de la esfera terrestre (casi el doble de la que en realidad tiene), y, aunque situaba algunas islas en el camino, la empresa resultaba muy arriesgada. Por esta razón, los portugueses, tras estudiar el plan, lo rechazaron y archivaron. Colón, sin embargo, sabía que, en el capítulo de las distancias, Toscanelli estaba equivocado: al empezar el viaje el descubridor anunció que las primeras tierras se encontrarían a 800 leguas de las islas Canarias

También sugirió la posibilidad de abrir una ruta marítima completa al Lejano Oriente bordeando África, hecho que finalmente llevaría a cabo entre 1497-1498 el navegante portugués Vasco da Gama.

ESPAÑOLES TRAS MARCO POLO.

Ya en el siglo XV, el madrileño Ruy González de Clavijo fue enviado por Enrique III a Persia, de donde regresó a los tres años para relatar su odisea en un libro titulado Relación de la embajada al Gran Tamerlán, obra que se ha reeditado en nuestro siglo.

También el siglo XV conoció las andanzas del cordobés Pedro Tafur, viajero curioso y entretenido que las dio a conocer por medio de un manuscrito desdichadamente incompleto Las andanzas e viajes de Pero Tafur por diversas partes del mundo. Tiene un gran interés por hallarse adobado de tradiciones históricas y de leyendas de los muchos países y ciudades que este cordobés pudo visitar.

TRASCENDENCIA DE ESTOS CONTACTOS: INVENTOS

La seda de china llegaba a Europa con un precio que le permitía competir con la seda fabricada en nuestro continente. La gente se aficionó a las muestras chinas y se intentó imitarlas. Se aprendió a conocer alimentos extraños y a prepararlos en casa: los macarrones italianos son de origen chino y lo mismo se dice del arroz. Se adoptó el uso de los medios mecánicos extranjeros: la máquina de calcular china se usa hoy todavía en Rusia. Se adquirieron conocimientos sobre las islas de las especias, de donde llegaban las más preciadas, como la pimienta, el jengibre, la canela y la nuez moscada. La muselina india, el algodón, las perlas, las piedras preciosas, gozaban de una excelente reputación en Europa. Del Irán llegaban armas, tapices, artículos de piel. Jamás fue Asia tan grande, tan variada, tan rica en diferentes culturas y tan parecida a Occidente.

¿Fue casualidad que empezasen en Europa los inventos precisamente por aquella época? Desde la Antigüedad conocían los chinos la pólvora. Los mongoles poseían morteros. Marco Polo escribe que los comerciantes chinos tenían cuadros entre sus objetos de lujo Los frailes franciscanos fueron los primeros embajadores en la Corte mongola, y un franciscano llamado Bertoldo Scharz trajo la pólvora a Europa. Uno de los arzobispos de Pekín había sido profesor de teología en la Universidad de París. Los primeros arzobispos de Pekín fueron también franciscanos. En Asís, centro de la Orden Franciscana, se podían ver las características de la pintura china que, en el trescientos, condujo el arte italiano el Renacimiento: composición asimétrica, movimientos más acentuados, fondo de paisaje. Hasta en un cuadro de Simón Martini, conservado en la iglesia de Asís, se ve un chino que canta, vestido de sacerdote.

Ya en el siglo X, los chinos usaban la imprenta con caracteres de madera para la impresión de los libros. La primera edición de sus libros clásicos data del año 952. Los libros europeos que aparecieron en nuestro continente durante el siglo XIV estaban, como los chinos, impresos únicamente por una sola cara de las hojas. En Corea se imprimieron, a partir de 1403, libros mediante caracteres móviles, lo que no era una invención sino una mejora del antiguo procedimiento chino: Los chinos emplearon caracteres de arcilla y los coreanos de metal; Gutemberg nació hacia 1400.

Desde el año 1120 conocía China los naipes; los europeos más antiguos se parecen en su forma, tamaño, dibujo y números, a estos.

El número de inventos de aquella época es enorme, no siendo siempre imitaciones de modelos chinos. La súbita mezcla de todas las culturas influyó en cada una de ellas. Los bronces y cerámicas de la época revelan, tanto en la forma como en el decorado, una influencia de Asia Menor. Las cifran indias, los métodos astronómicos muslímicos, penetraron en el Asia Oriental. Pero más fuerte fue todavía la influencia China en el arte miniaturista, en el textil y en la cerámica.

En Europa, con su fuerza y su disposición extraordinarias para asimilar todas las influencias extrajeras, era un campo admirablemente abonado para la reunión de todas las culturas asiáticas. Es típico, hasta sintomático, que la mayoría de los inventos de aquella época fueran realizados, no por sabios, sino por hombres prácticos, desconocidos, por gente del pueblo, por artesanos. Ni siquiera conocemos el nombre de la mayoría de ellos. De repente los inventos aparecían. Se los mejoró y de pronto se revelaron otras posibilidades prácticas, como el desarrollo de las armas de fuego, por ejemplo.

Europa se había visto obligada a cubrir en Egipto sus necesidades de mercancías orientales, como por ejemplo, los productos indios o los de las islas de las especias. Los celosos islámicos, especialmente los poderosos de Egipto, explotaron el monopolio de un modo usurario, pues aumentaban en un trescientos por ciento el valor de las mercancías, ofendiendo y maltratando, además a los comerciantes cristianos. Los Kanes abrieron a los países occidentales el mercado persa, hasta entonces cerrado para ellos. Sustituyeron El Cairo y Bagdag por Tabriz, como centro del comercio internacional y ofrecieron su protección a todos los comerciantes

2.4 EL LIBRO DE MARCO POLO

Su obra Los viajes de Marco Polo (publicada por primera vez en francés), es probablemente el libro de viaje más famoso e influyente de toda la historia. La riqueza de sus intensas descripciones supuso para la Europa medieval la primera toma de contacto con la realidad de China, además de las primeras noticias sobre otros países como Siam (Tailandia), Japón, Java, Cochinchina (en la actualidad una parte de Vietnam), Ceilán (en la actualidad Sri Lanka), Tibet, India y Birmania.

Durante mucho tiempo, esta obra fue la única fuente de información de Europa sobre la geografía y el modo de vida en el Lejano Oriente.

Además, sirvió de modelo para elaborar los primeros mapas fiables de Asia que se hicieron en Europa, y despertó, como hemos visto, en Cristóbal Colón el interés por el Oriente, que culminó con el descubrimiento de América en 1492, cuando pretendía llegar al Lejano Oriente que Marco Polo había descrito, navegando rumbo oeste desde Europa.

ESTRUCTURA

En la introducción se nos suministra un apretado resumen de la totalidad de su aventura.

En el primer libro las cosas concernientes a China y al gobierno del gran Khan.

En el tercero, llamado libro de la India, se centra en el viaje de vuelta del veneciano.

En el epílogo se suministran determinadas informaciones que habían quedado descolgadas del hilo central de la narración.

CONTENIDOS.

Naturalmente la realidad no fue tan lineal como se nos describe, y este itinerario ideal está compuesto de muchos diversos itinerarios entrecosidos. Hay que tener en cuenta que el objetivo central de Marco no es de transmitir su aventura, sino facilitar una útil descripción de los pueblos visitados. Así podemos ver que su libro está lleno de instrucciones para viajeros, informando de cual es el comercio, producción y moneda de cada lugar, cuáles sus costumbres y religión, cuáles sus principales núcleos de población, cuál es la descripción del terreno y el tiempo y las dificultades que se arrostran al atravesarlo, cuáles son los cursos de agua, cuáles los itinerarios posibles...

El libro no es sólo una guía pues existe simultáneamente un interés por parte del autor en establecer la verdadera lectura de determinadas leyendas, mitos o fenómenos de los que en Europa se tenía noticia. Siempre sabe distinguir entre lo que le han dicho y lo que ha visto con sus propios ojos. En lo que se refiere a la descripción de la organización administrativa del Gran Khan, Marco es exacto y fidedigno en cuanto nos transmite, fiel a la historia tal como él podía sentirla.

Esta parte del libro es, al mismo tiempo, su cuerpo doctrinal y filosófico. Desde aquí elabora su utopía del buen gobierno, de cuyos efectos se deduce el orden armónico existente en las tierras del Gran Khan. Así va mostrando el sistema de impuestos y finanzas, unificadas mediante los billetes del emperador como única moneda, la formación del tesoro, el establecimiento de las comunicaciones viarias, fluviales y marítimas, el sistema de correo, la regulación de precios del grano, la organización de los oficios, la protección del comercio, los sistemas de policía, la prevención de incendios, las grandes obras públicas de canalización, la protección de la caza, y sobre todo la centralización del poder y su estructura interna. Y con todo ello va dibujando al mismo tiempo su estado ideal, el renacimiento del imperium con el que tanto soñarían los nuevos espíritus renacentistas que casi inmediatamente habían de seguirle.

Sin embargo, a lo largo del texto, en muchas ocasiones entrevemos que el estado mongol no era precisamente modélico, ni como orden ni como estado. Y de hecho, tras el período de máximo esplendor bajo la administración de Kublai, comenzará la rápida decadencia de los Yuán, No era fácil, con la técnica militar de la época, controlar un país con sesenta millones de súbditos siendo tan sólo unos cientos de miles de mongoles. Por otra parte la chinificación del gobierno fue creando sus propias resistencias que llevaron a los tártaros a luchar entre sí en numerosas ocasiones.

A través del libro de Marco Polo conocemos la rebeldía de Kaidú o la de Naián, y las rebeliones chinas, como la de la ciudad de Cambaluc, duramente reprimida. Además, a la inversa que en las dinastías puramente chinas, bajo las cuales la primacía del poder era de los civiles, la superposición del poder militar al burocrático se mantendrá entre las formas de gobierno de los Khanes, como rasgo propio de su origen guerrero.

ÉXITOS

El éxito del texto en el mundo en el que fue publicado, no hay duda de que fue enorme, pese a los iniciales recelos e incredulidades. En un principio todo el relato del veneciano fue rechazado como invención, teniéndose sus noticias por inverosímiles y calificando a su autor de Micer Millione, por la exageración de los números (de habitantes, de barcos, de edificios..) que para el imperio del Khan facilitaba. Hasta en el lecho de muerte, amigos le rogaron que jurara, por la salud de su alma, ser ciertas las exageraciones contenidas en el libro. El enfermo les gritó que no había contado más que la verdad, pero ni siquiera la mitad de lo que había visto.

Por otra parte sus contemporáneos estaban bien dispuestos a seguir creyendo maravillas, leyendas y falsedades sin cuento sobre todo lo referente al Oriente lejano. Pero la realidad, una civilización en muchos aspectos fruto de un grado de organización social superior al suyo, era lo único que no podían aceptar. La ruptura de lo expuesto por Marco Polo con las legendarias tradiciones anteriores referentes al Asia era demasiado brusca.

Así durante mucho tiempo el libro de Marco fue la mejor guía de viajeros al Oriente, hasta que se abrieron las nuevas rutas marítimas del Cabo de Buena Esperanza y del Pacífico, de Méjico a Filipinas, que marcaron el final de las viejas caravanas, junto con el libro de otro italiano del siglo XIV, titulado Práctica della mercatura, en el que se describía la ruta hasta el Catai.

3.- DÓNDE ENCONTRAR A MARCO POLO

3.1 BIBLIOGRAFÍA

En esta bibliografía he incluido diferentes ediciones del libro de viajes de Marco Polo. El texto base es el mismo; el dictado en la cárcel al pisano Rustichello; con las diferencias lógicas de traducción, en las que también influye el año de edición. Sin embargo las ediciones anotadas, característica que tienen la mayoría de las que aquí incluyo, son muy diversas, y dependiendo del autor podemos encontrar más o menos datos acerca de la vida de Marco Polo y más o menos precisión en ellos. Por ejemplo la edición de los viajes de Marco Polo anotada por Cristóbal Colón es muy interesante ya que refleja los pensamientos y dubitaciones del genovés en cuanto a las experiencias de Marco Polo.

También se da referencia de obras que documentan el tiempo, la sociedad, las ideas, la geografía, la ruta de la seda, la política, la vida de los grandes Khanes, el arte en la época, la gastronomía... con la intención de facilitar el trabajo a quién desee profundizar más sobre este insigne veneciano.

  • Viatges de Marco Polo. (Versió catalana del segle XIV) Editorial Barcino.

  • Marco Polo i el llibre de les merevelles. Ediciones Granica, S.A.

  • Viajes de Marco Polo. Everest de Ediciones y Distribución, S.L.

  • Aventuras de Marco Polo. Editorial: Producciones Editor. Juan José Fernández Ribera.

  • The Book of Ser Marco Polo. Traducido por Henry Yule. Londres. 1975.

  • Marco Polo. Jacques Heers. 1983.

  • Los viajes de Marco Polo. Editorial: Editorial Playor, S.A. Precio: 792.

  • El libro de Marco Polo: las apostillas de Historia Natural de Plínio el viejo. Volumen preparado por J. Gil. 1992

  • Viatges de Marco Polo: versio catalana del segle XIV a cura de Annaria allina.1983.

  • Aragonese version of Marco Polo. Juan Fernández de Heredia. Editado por Juan Nitti. 1998

  • El Libro de Marco Polo. Colón, Cristóbal.Anotado por Cristóbal Colón, versión de Rodrigo de Santaella, ed., introd. y notas de J. Gil. Madrid. Alianza. 1987 XIX + 287 p. Alianza Universidad.

  • Marco Polo. Lola Fonseca. Editorial Labor, S.A. 219 pgs.

  • Tras los pasos de Marco Polo. Dalrymple, William. Ediciones B. 348 Pgs. 1998. Sinopsis: En 1986, el autor de este libro decide viajar a Xanadú, a las ruinas del palacio de Kublilai Khan, en la estepa de Mongolia. Nadie había estado allí desde la expedición que lo descubrió en 1872. Para el itinerario sólo existe una guía: los viajes de Marco Polo.

  • La Italia de año mil. Indro Montanelli. Editorial Plaza y Janés.

  • La Conjuración de Venecia. Francisco Martínez de la Rosa. Editorial Cátedra. 1993. Madrid .306 pg.

  • The Discoverers. Boorstin, Daniel J.

  • All Possible Worlds: A History of Geographical Ideas. Martin, Geoffrey and Preston James.

  • Facsimil Marco Polo. Editorial: Testimonio Compañía Editorial, S.A.

  • La Torre de Apolidón y el influjo del 'Libro de Marco Polo' en el 'Amadís de Gaula'. Suárez Pallasá, Aquilino. Letras de Buenos Aires. Buenos Aires, 1992, núms. 25-26, p. 153-72. 1992

  • Variaciones en el discurso y alternancias personales del narrador en la versión aragonesa del 'Libro de Marco Polo'. Buesa Oliver, Tomás. Dicenda. Madrid, 1987, núm. 6, p. 289-95 .1987

  • Juan Fernández de Heredia's Aragonese version of the 'Libro de Marco Polo'. Fernández de Heredia, Juan . Ed. de John J. Nittin. Madison. Hispanic Seminary of Medieval Studies. 1980. 121 pgs. 1980

  • Marco Polo y su época . Christine Germain. Anaya Generales.

  • La Venecia de Casanova. Azúa, Félix de. Editorial Planeta.

  • Marco Polo. Collins. Fondo de Cultura económica.

  • Una familia veneta del libro de Marco Polo. Angélica Valentinetti Mendi.

  • Marco Polo: Venezia e L´Oriente a cura di Alvise Zorzi.

  • 2ª edic. 1989.

  • De Marco Polo a Christopher Colomb. Jean Favier. 1250-1492

  • Marco Polo y la ruta de la seda: pueblos, paisajes y leyendas. 1992. Jean Pierre Drége.

  • El veneciano aventurero: descripción de la vida tiempos y obra de Messer Marco Polo. 1994. Henry H. Hart.

  • Gengis Khan: el conquistador de Asia. Michael Pradwin. Edit. Juventud. 5ª edic. 1986.

  • La route de la soie. Aly Mazalieri. 1983

  • La ruta de la seda. Luce Boulnois. 1986

  • Byzantium and Venice: a study in diplomatic and cultural relations. 1988.

  • Kublai Khan: su título y su tiempo. Rossabi Morris

  • Venecia e Bisanzio nel secolo XII i raporti economic. 1988. Silvano Borsari.

  • El libro de Marco Polo: Notas históricas y bibliográficas. 1958. Carlos Sanz.

  • Marco Polo: aventures en Chine. Ruggoff Milton. 1965.

  • Did Marco Polo go to China?. Frances Wood

  • The Travels of Marco Polo : The Complete Yule-Cordier Edition : Including the Unabridged Third Edition .1903 of Henry Yule's Annotated Translation,

  • The Story of Liberty. Charles C. Coffin

  • Demonios extranjeros en la Ruta de la Seda Peter Hopkirk,

  • El viaje del veneciano Marco Polo. Adaptado por Hans Lemke. Hamburgo 1907.

  • El libro de Marco Polo. Charignon, A. L. H. Pekín. 1924.

  • Viaje al interior de Asia. Guillermo de Rubruk. Publicada y adaptada por Herman Herbst. Leipzig. 1925.

  • Historia de los mongoles. Juan de Plano Carpini. Traducida y comentada por Federico Rich. Leipzig. 1930.

  • Vida y hazañas del Gran Tamerlán. Petesburgo. 1881

  • 3.2 MARCO POLO EN INTERNET

    Aunque la información en la red sobre el avezado viajero es escasa y difícil de conseguir, he aquí un listado de las páginas más interesantes, comentadas, sobre Marco Polo y los lugares que visitó.

  • http://www.gipuzkoa.net/kultura/km/castella/marcoc.htm

  • La única página española referente a este tema. Se encuentran buenas imágenes y citas de otros autores sobre nuestro viajero. Muy interesantes.

  • http://www.menic.utexas.edu/menic.htlm

  • Se trata de una página de la universidad de Texas sobre la vida de Marco Polo. Muy básica.

  • http://www.home.miningco.com/education/scilife/index.htm

  • Vida y obra de Marco Polo. No merece la pena.

  • Investigación medieval: Marco Polo: Las Glorias de Kinsay
    http://www.fordham.edu/halsall/source/polo-kinsay.html

  • Investigación Medieval : Marco Polo y los Tártaros
    http://www.fordham.edu/halsall/source/mpolo44-46.html

  • En esta dirección se puede encontrar los capítulos 44 y 45 del libro de Los Viajes de Marco Polo, en inglés.

  • Investigación y estudios de Ulus Djuchi
    http://www.orient.ru/events/goldhord.htm

  • Estas páginas nos ofrecen información sobre oriente del siglo XIV.

  • Mongolia Exhibition
    http://www.asianart.com/mongolia/index.html

  • Fotografías de Mongolia
    http://www.userpage.fu-berlin.de/~corff/im/Picture/overview.Picture.html

  • Impresionantes fotografías sobre los parajes que visitó Marco Polo

  • La Realidad de Mongoles
    http://home.powertech.no/pioe/index.html

  • Mongolia Online - Tu guía para Mongolia
    http://www.magicnet.mn/

  • Página del Parlamento de Mongolia. http://www.parl.gov.mn/english.htm

  • Asia Central
    http://web.raex.com/~obsidian/centasia.html

  • http://www.wlc.com/oxus/centasia.htm

    3.3 FILMOGRAFÍA

    Marco Polo y sus viajes han sido fuente de inspiración de películas, sobre todo de aventuras y fantásticas aunque también podemos encontrar musicales o películas históricas, algo más cercanas a la realidad. Aquí se detallan la ficha técnica de las películas más usuales sobre Marco Polo. La más recomendable es la número seis.

    1. TÍTULO : MA-KO PO-LO

    Director : CHANG Cheh

    Año : 1975

    Productora : Shaw Brothers

    País : Hong Kong

    Sinopsis : Cuento de Marco Polo llegando a Catai y siendo recibido en audiencia por Kublai Kan.

    Minutos : 106

    Sistema de color: Eastmancolor

    2. TÍTULO : MARCO

    Director : Seymour ROBBIE

    Año : 1973

    Productora : Tomorrow Entertainment

    País : USA

    Sinopsis : Se trata de un musical sobre la leyenda de Marco Polo.

    Intérpretes : Desi ARNAZ Jr.

    Jack WESTON

    Zero MOSTEL

    Cie Cie WIN

    Fred SADOFF

    Aimée ECCLES

    Minutos : 109

    Sistema de color : Eastmancolor

    3. TÍTULO : MARCO POLO

    Otros títulos : L' AVVENTURA DI UN ITALIANO IN CINA

    Director : Hugo FREGONESE

    Piero PIEROTTI

    Año : 1961

    Productora : Panda Società per l'Industria Cinematografica

    Transfilmorsa

    País : Italia - Francia

    Sinopsis : Reconstrucción histórica de Mongolia en el siglo XIII.

    Intérpretes : Rory CALHOUN Marco Polo

    Yoko TANI Princesa Amuroy

    Robert HUNDAR Mongka

    Camillo PILOTTO Gran Khan

    Pierre CRESSOY Cuday

    Michael CHOW Ciu-Lin

    Minutos : 104

    Sistema de color : Pathecolor

    Sistema de sonido : Cinemascope

    4. TÍTULO : MARCO POLO JUNIOR

    Otros títulos : MARCO POLO RETURNS

    Director : Eric PORTER

    Año : 1973

    Productora : Animation International. Porter Animations

    País : Australia

    Sinopsis : El descendiente del original Marco Polo navega nuevo hasta Xanadú para rescatar a la princesa capturada por el Dragón Rojo.

    Intérpretes :

    Bobby RYDELL voz de Marco Polo Junior

    Arnold STANG voz de El Dinosaurio delicado

    Corie SIMS voz de la Princesa

    Kevin GOLSBY voz del Dragón Rojo

    Larry BEST voz del Gurú.

    Sistema de color : Eastmancolor

    5. TITULO: MARCO POLO THE MISSING CHAPTER

    Director : Raphi BUKAEE

    Productora : Gilgamesh Productions

    Olin Film Productions

    País : Israel

    Intérpretes :Shuli RAND

    Avital DICKER

    Peter FIRTH

    Alon ABOUTBOUL

    Owen TEALE

    6. TÍTULO: La FABULEUSE AVENTURE DE MARCO POLO

    Otros títulos : The FABULOUS ADVENTURES OF MARCO POLO

    MARCO THE MAGNIFICENT

    Le MERAVIGLIOSE AVVENTURE DI MARCO POLO

    MARKO POLO

    Directores : Denys de LA PATELLIERE. Noël HOWARD

    Año : 1965

    Productoras : I.T.T.A.C., Paris

    Société Nouvelle de Cinématographie

    Pro-Di (Produzione e Distribuzione)

    Avala Film, Belgrade

    Mounir Rafla, Cairo

    talaf Kaboul

    País : Francia, Italia, Yugoslavia, Afganistán y Egipto.

    Sinopsis : Las fabulosas aventuras de Marco Polo en Asia durante el siglo XIII

    Intérpretes : Horst BUCHHOLZ Marco Polo

    Anthony QUINN Kublai Khan

    Akim TAMIROFF viejo de las montañas

    Robert HOSSEIN Príncipe Nayam

    Omar SHARIF Sheik Alaou

    Orson WELLES Ackermann

    Grégoire ASLAN Achmed Abdullah

    Massimo GIROTTI Nicolo Polo

    Folco LULLI Spinello

    Lee Sue MOON Gogatine, princesa China

    Mansoureh RIHAI Taha

    Bruno CREMER Guillaume de Tripolis, 1 Temp.

    Jacques MONOD Nicolo de Vicenza,

    Guido ALBERTI Papa Gregorio X

    Mica ORLOVIC Matteo Polo

    Minutos : 112

    Sistema de color : Eastmancolor

    4.- DOCUMENTOS

    Aquí se incluyen una serie de documentos o apéndices que facilitan o ilustran algunas de las cosas dichas hasta ahora:

    CITAS.

    La diplomacia, las materias con las que comerciar, los gobernantes, la moneda de la época... ¿Qué y a quiénes iba buscando o se encontró Marco Polo para que él fuese valioso?.

    Acerca de los Gigantes: antes que la arena del Takla Makán engullera sus ciudades, de oasis a oasis se dibujaba la ley de los emperadores, la sombra a la que se cobijaban los extranjeros.

    Peter Hopkirk, Demonios extranjeros en la Ruta de la Seda

    Construye muy brevemente la materia física que compone un viaje (ida y equipaje; regreso y souvenirs y crónica del viaje -en este caso de Marco Polo-) y la de los otros viajeros que llevaron a término el suyo.

    Caminando por espacio de un año hacia Levante y después volviendo a mano izquierda al viento Griego y después al Tramontano que viene del norte, finalmente llegaron a la ciudad del Gran Kan.

    Marco Polo

    Italo Calvino, las ciudades invisibles.

    No está dicho que Kublai Jan crea en todo lo que dice Marco Polo cuando le describe las ciudades que ha visitado en sus misiones, pero lo cierto es que el emperador de los tártaros sigue escuchando al joven veneciano con más curiosidad y atención que a ningún otro de sus mensajeros o exploradores. En la vida de los emperadores hay un momento que sucede al orgullo por la amplitud inconmensurable de los territorios que hemos conquistado, a la melancolía y al alivio de saber que pronto renunciaremos a conocerlos y a comprenderlos, una sensación como de vacío que nos asalta una noche junto con el olor de los elefantes después de la lluvia y de la ceniza de sándalo que se enfría en los braseros, un vértigo que hace temblar los ríos y las montañas historiados en la leonada grupa de los planisferios, enrolla uno sobre otro los despachos que anuncian el derrumbe, de derrota en derrota, de los últimos ejércitos enemigos y resquebraja el lacre de los sellos de reyes que jamás oímos nombrar, que imploran la protección de nuestras huestes triunfantes a cambio de tributos anuales en metales preciosos, pieles curtidas y caparazones de tortuga; es el momento desesperado en que se descubre que ese imperio que nos había parecido la suma de todas las maravillas es un desmoronarse sin fin ni forma, que la gangrena de su corrupción está demasiado avanzada para que nuestro cetro pueda ponerle remedio, que el triunfo sobre los soberanos enemigos nos ha hecho herederos de su larga ruina.

    Sólo en los informes de Marco Polo, Kublai Jan conseguía discernir, a través de las murallas y las torres destinadas a derrumbarse, la filigrana de un diseño tan fino que escapaba a la voracidad de las termitas

    DOCUMENTOS

    LA RUTA DE LA SEDA.

    Antigua ruta comercial que unía China con la Roma imperial, denominada así por la importancia de la seda como principal mercancía transportada. La ruta de la seda empezó a utilizarse hacia el año 100 a.C. cuando el emperador Wudi de la dinastía Han de China sometió extensos territorios de Asia central mediante conquistas y alianzas. La nueva estabilidad de estos territorios y la construcción de numerosas calzadas, permitió el tráfico de caravanas por varias rutas que iban desde la capital china de Chang'an (actualmente Xi'an), pasando por la llanura del norte de China, a través de las cordilleras Pamir y Karakorum, hasta Samarcanda y Bactriana, hasta Damasco, Edesa y los puertos mediterráneos de Alejandría y Antioquía. La ruta de la seda recorría cerca de 6.000 kilómetros, y esta gran distancia favorecía el transporte de mercancías de gran valor: seda de China y lana, oro y plata de Roma. Las caravanas solían traspasarse las mercancías en lugar de recorrer toda la ruta.

    Otros valores que importó China a través de la ruta de la seda fueron el cristianismo nestoriano de Europa y el budismo de la India. El comercio marítimo a través de India y Arabia probablemente movió más mercancías que el famoso camino terrestre. La ruta de la seda cayó en desuso hacia el siglo V con la aparición del islamismo militante y la fragmentación del Imperio romano, pero revivió durante los periodos de tranquilidad política, sobre todo durante el Imperio mongol en el siglo XIII, cuando Marco Polo viajó por esta ruta hacia China durante casi tres años.

    LIBROS DE VIAJES

    Género ampliamente consolidado que ha gozado de una enorme popularidad durante siglos, pese a que su definición sigue resultando difícil. Por lo general se entiende como libro o relato de viajes aquel que se ajusta a una o más de las siguientes características: relato no ficticio escrito en primera persona del singular (o plural) que describe un viaje a través de un país extranjero y contiene numerosas observaciones sobre el paisaje, la geografía, la flora, la fauna, los habitantes, el modo de vida, la historia y las costumbres sociales del país.

    Además de toda esta información objetiva, el libro de viajes contiene invariablemente una aventura. A menudo se basa en los emocionantes incidentes del itinerario o los dramas históricos relacionados con las localidades visitadas por el narrador. Otra sólida tradición en el relato de viajes contemporáneo es la nostalgia romántica del Edén perdido, desterrado en Occidente por la industrialización, pero aún discernible en las gentes y los paisajes de lugares remotos.

    Primeras muestras del género

    La idea de un viaje por tierras desconocidas ha resultado sumamente atractiva para los escritores desde los orígenes de la literatura occidental. El ejemplo arquetípico es la epopeya homérica del siglo IX a. C., la Odisea, que narra el largo viaje de Ulises desde las guerras troyanas hasta Ítaca, su isla natal.

    Los escritores no han sido los únicos fascinados por el tema del viaje; también el público europeo ha acogido siempre con entusiasmo cualquier descripción de lugares o personajes exóticos. Gran parte del atractivo y la vitalidad de la que gozan las obras del historiador griego Heródoto desde el siglo V a. C. reside en sus descripciones de primera mano de las observaciones realizadas durante sus viajes por Asia Menor, el norte de África y la región del mar Negro.

    La obra que más ha contribuido a configurar el libro de viajes moderno y que ha generado un mayor número de imitadores data de finales de la edad media. Los Viajes de Marco Polo fue uno de los libros más difundidos durante la edad media y uno de los libros de viajes más famosos de todos los tiempos. Al aragonés se tradujo entre 1377 y 1396, y Juan I de Castilla ordenó su traducción al castellano en 1385. Narra la misión de un noble comerciante veneciano del siglo XIII en la corte china del emperador mongol Kublai Kan. Mediante una lograda combinación de aspectos sociales, hechos históricos y leyendas como la descripción de hombres con rabo y cara de perro, esta obra proporcionó a Europa una valiosa información sobre el Lejano Oriente y la sociedad china, al tiempo que reavivó el interés de los europeos por los viajes.

    Libros españoles de viajes son Liber Sancti Jacobi una compilación del siglo XII atribuida a Aymerico Picaud sobre el camino de Santiago en el que se recogen descripciones de lugares, así como relatos, homilías y oraciones. Pero quizás el más interesante y novedoso sea el del andaluz Pero Tafur, Andanças e viajes de un hidalgo español (1454). Es el diario de un comerciante por los países del Mediterráneo.

    El libro de viajes en la época imperial

    No es mera coincidencia que uno de los periodos de mayor popularidad del relato de viajes fuese precisamente la época de la expansión colonial y el desarrollo científico en Occidente. El género satisfacía plenamente las preocupaciones de la Europa del siglo XVII. Los libros de viajes, con sus historias ambientadas en tierras lejanas, habitadas por gentes exóticas y que reflejan otros modos de vida lograron satisfacer el apetito de un público ávido de novedades y ansioso por descubrir nuevos horizontes. Destacan así las cartas de exploradores como Hernán Cortés, que ofreció a Europa una primera y seductora visión del extraordinario Imperio azteca mexicano. El Viaje a Turquía (1557) atribuido a Cristóbal Villalón es un libro original en el que un condenado a galeras dialoga sobre lo que ha visto y la filosofía de la época.

    A lo largo del siglo XVIII, y sobre todo durante el reinado de Carlos III, la Corona española impulsó buen número de expediciones científicas, que sus protagonistas recogieron en sendos libros de viajes, como los de Jorge Juan y Santacilia, Malaspina y Alexander von Humboldt, a la vez que enriquecían el conocimiento científico de la realidad americana.

    El libro de viajes, sin embargo, satisfacía algo más que una simple curiosidad de sillón. Este tipo de obras aportó a Europa una importante información práctica sobre geografía, navegación, rutas terrestres, productos comerciales y mercados potenciales, información que resultó sumamente valiosa para las aventuras comerciales y militares emprendidas por los europeos. Un ejemplo significativo puede ser el Viaje por Marruecos del español Alí Bey, seudónimo del aventurero Domingo Badía que en sus libros contó las experiencias de sus viajes por el norte de África como enviado de Godoy en misión diplomática secreta.

    En la ciudad de Lima, en la época virreinal, se publicó en 1775 una obra anónima, Lazarillo de ciegos caminantes, en la que su autor narra, con toda clase de detalles, un viaje de Montevideo a Lima, con la descripción de las costumbres, curiosidades y datos que va encontrando, entre los gauchos y las comunidades negras, a lo largo de su camino.

    El libro de viajes en el siglo XX

    Una vez concluida casi definitivamente la exploración del planeta a comienzos del presente siglo, los escritores de libros de viajes se alejaron progresivamente de la forma tradicional del reportaje empírico.

    Durante los últimos 150 años no han cesado de lamentar la desaparición del auténtico “viaje” y la figura del viajero asfixiado por el turismo de masas, fenómeno que conduciría definitivamente a la muerte del género. Sin embargo, la variedad formal demostrada por éste a lo largo del siglo niega estas profecías y pone de manifiesto que el libro de viajes continúa gozando de gran vitalidad y popularidad.

    Con el siglo XX el libro de viajes cambió y se convirtió en un tema que se ceñía a cualquier género literario y movimiento o estilo artístico. Así nadie puede negar que Poeta en Nueva York de Federico García Lorca o Diario de un poeta recien casado, de Juan Ramón Jiménez son impresiones de viajes sobre Nueva York. El Viaje a la Alcarria (1948) de Camilo José Cela, en el que se observa y analiza más la persona que los paisajes propiamente dichos, inauguró y revitalizó el género que no ha dejado de cultivarse.

    KUBILAI KHAN

    (1215-1294), líder militar mongol, fundador y primer emperador (1279-1294) de la dinastía mongol Yuan en China, nieto del conquistador mongol Gengis Kan y su sucesor más conocido. Kublai Kan completó la conquista de China iniciada por su abuelo. Entre 1252 y 1259 ayudó a su hermano Mangu Kan en la conquista de China del sur, alcanzando con éxito el Tíbet y Tonkín. A la muerte de Mangu, en 1259, se convirtió en kan. Entre 1260 y 1279 logró expulsar a los tártaros kin del norte de China y dominar las facciones mongoles rebeldes, a pesar de permanecer alejado de los mongoles nómadas tradicionalistas. En 1264 situó su capital en el lugar donde ahora se encuentra Pekín, y la llamó Janbalik, Cambaluc o Cambalu en lengua romance. Renunció a todos los territorios del Imperio mongol que se encontraban más allá de China, invadió las regiones de China aún independientes y en 1279 estableció la dinastía Yuan como sucesora de la dinastía Song del sur. Emprendió guerras con países extranjeros para imponer tributos a los estados vecinos y restaurar el prestigio de China, y conquistó Birmania y Corea. Sin embargo, sus expediciones militares a Java y Japón fracasaron.

    Su nombre era conocido en toda Asia y también en Europa. La corte de Cambaluc atrajo a un grupo internacional de aventureros, como el famoso viajero veneciano Marco Polo. Kublai Kan desarrolló el comercio, la literatura y las artes. Fue un devoto fiel del budismo, que estableció como religión oficial, pero durante su reinado también fueron toleradas otras religiones, y predicó y practicó la misericordia en tiempo de guerra, en contra de la tradición mongol del exterminio total.

    VASCO DE GAMA

    (c. 1469-1524), explorador y navegante portugués, fue el primer europeo que llegó a la India por la ruta que rodea África, dando por finalizada la búsqueda que Enrique el Navegante comenzara ochenta años antes.

    Nació en Sines, Alemtejo (en la actualidad conocido como Baixo Alentejo). Durante su juventud luchó en las guerras contra Castilla. El rey de Portugal, Manuel I el Afortunado, le encargó la misión de llegar a la India por mar, zarpando de Lisboa, con cuatro barcos, el 9 de julio de 1497. En noviembre rodeó el cabo de Buena Esperanza (que fue bordeado por primera vez en 1488 por el también navegante portugués Bartolomeu Dias de Novaes); después se detuvo en Malindi, en la costa este de África. Con la ayuda de un guía, que consiguió a través de unos mercaderes indios en ese mismo puerto, Gama siguió su viaje rumbo al este, para el 20 de mayo de 1498 llegar a Calicut (actual Kozhikode), en la costa de Malabar, en la India, donde debido a la hostilidad de los comerciantes musulmanes no pudo crear un puesto comercial portugués.

    Además, hubo de negociar su salida del puerto de Calicut antes de regresar a Portugal, en 1499. En su país fue recibido con elogios, recompensado económicamente y autorizado a usar dom delante de su nombre. Para continuar los descubrimientos de Gama fue enviado a la India Pedro Álvares Cabral, que tuvo más suerte en el establecimiento de un puesto comercial portugués en Calicut. Cuando se supo en Portugal que en el puesto creado por Cabral había sucedido una masacre, Gama, que ya había sido nombrado Almirante de la India, recibió el encargo de vengar la salvaje acción. Mientras se dirigía a Calicut fundó varias colonias en Mozambique y Sofala (que en la actualidad está integrada en Mozambique), en el este de África. Cuando llegó a Calicut, Gama subyugó a sus pobladores y obligó al rajá a restaurar la paz. Después, abandonó la India y zarpó rumbo a Portugal, en 1503, con una valiosa carga de especias. Durante los siguientes 20 años no realizó ningún servicio como navegante, pero recibió el título de conde de Vidigueira en 1519. Cinco años más tarde fue nombrado virrey y viajó a la India con la misión de acabar con la creciente corrupción de las autoridades portuguesas de la colonia. Gama desembarcó en la India en el otoño de 1524, pero falleció en Cochin a los tres meses escasos de su llegada.

    Horda de Oro: uno de los principados tártaros, que abarcaba fundamentalmente la Rusia Meridional.

    Cita textual de "Los Viajes de Marco Polo".

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