Marco Polo

Comerciante italiano. Viajero. Explorador. Asia occiedental. Guía de viajes. Continente asiático. China. India

  • Enviado por: Román González
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 30 páginas

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ÍNDICE


1 Elección de personaje

2 Análisis de la vida de Marco Polo

3 Que hizo posible el viaje de Marco Polo

4 La Venecia de Marco Polo

5 La familia de Marco Polo

6 Antecedentes del comercio por oriente

7 El viaje de Mateo y Nicolai Polo

8 El gran viaje de Marco Polo

8.1 Camino de Oriente

8.2 Llegada a China

9 El Gran Khan Kublai y su poder

9.1 Características de la corte imperial

9.2 Cultura y civilización del imperio mongol

9.3 La religión

9.4 Las fantasías de China

10 Viaje por el interior de la China

10.1 La batalla de los elefantes

10.2 La ciudad de Hangchow

11 La navegación en China y la invasión del Japón

12 El viaje a Indochina

12.1 El golfo de Tonkín

12.2 La razones de su viaje a Indochina

12.3 La India

13 El regreso a casa

14 El libro de Marco Polo

15 Conclusiones

15 Fuentes

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1. ELECCIÓN DEL PERSONAJE

La elección de Marco Polo como personaje tratado en este trabajo ha venido dada principalmente por los siguientes motivos:

Quería elegir a alguien sobre el cual mis ideas fueran escasas, alguien que estuviese fuera de la línea de los más conocidos y que su vida para mí resultase enigmática y desconocida, de modo que el estudio detallado en este trabajo de ese personaje me sirviese para aumentar de un modo considerable mis conocimientos sobre él. Investigué en mi cabeza para ver quien se podía adaptar a estos cánones, a sí que el único personaje que encontré que cumplía estas características era Marco Polo, persona que para mí ha sido siempre alguien poco conocida y algo enigmática, y que en realidad tuvo mucha importancia en su época.

DI LO QUE SABES DE ÉL

Mis conocimientos sobre Marco Polo son bastante escasos, yo diría que casi nulos, así que solo podré decir sobre él unas pocas cosas.

Marco Polo nació en Venecia, hasta su adolescencia fue un chico normal, sé que vivió sobre los siglos XIII- XIV, hijo de comerciantes, comenzó sus viajes por toda Asia con gente de su familia cuando todavía era joven, al regreso de su viaje por Asia estuvo en prisión, dictó las experiencias que vivieron él y su familia en su gran viaje por toda Asia a su compañero de celda que las recopiló en un libro. Posteriormente este libro sirvió como fuente de información precisa y real, como en realidad lo fue la persona de Marco Polo.

2. ANÁLISIS DE LA VIDA DE MARCO POLO

Marco Polo fue un viajero italiano. Nació en Venecia en 1254 y murió en la misma ciudad el 9 de enero de 1324. La familia de los Polo constituyó una ilustre generación de comerciantes de Venecia. Su padre Nicolás y su tío Mateo Polo habían logrado contacto amistoso con el Gran Khan Kublai (emperador mongol) en su primer viaje por Asia hacia China.

En el segundo viaje que realizaron a China en 1271, Marco Polo les acompañó, ya que su madre había muerto durante el primer viaje de su padre y su tío. El viaje se inició en Lejazo, costa del Mediterráneo, en el Oriente Medio. Por la meseta de Asia Menor alcanzaron la Armenia Mayor, desde ahí, en lugar de seguir la fácil ruta mesopotámica por Mosul y Bagdad, siguieron por las ciudades de Tabriz, Yezd y Kirman. Atravesando las montañas de Zagros, llegaron a Ormuz. Ya en el puerto, examinaron las naves, y como las vieron inseguras, decidieron seguir la ruta terrestre. Por el desierto persa de Das-i-Lut, las montañas del Indocús y de Pamir alcanzaron Kashgar, ya sometida al Gran Khan Kublai. Continuaron la ruta por los oasis de Yarkand, Kotan, Charchan y Lob, siendo este último la puerta del desierto del Gobi. Salvaron este desierto bordeando la cordillera del Altyng-tag, y así llegaron a Kan-tschou, ya ciudad china. Los Polo encontraron a Kublai en su residencia de verano.

Una vez incorporados a la Corte del Gran Khan, entraron en la capital de su imperio, Pekín. El gran Khan tomó a los venecianos bajo su protección y su estancia en Asia se prolongó durante dieciséis años. Rápidamente Marco Polo se atrajo la simpatía de Kublai, que le confió, entre otras, misiones en las alejadas provincias de Yunan y Birmania. En 1291 Marco, Nicolai y Mateo Polo fueron encargados de acompañar a Persia a la princesa Kokacin, elegida por Kublai como esposa de Argón, príncipe de Persia. Así, aprovechando este viaje que les acercó a Europa, regresaron a Venecia por Sumatra y las costas meridionales de Asia hasta el Golfo Pérsico, y a través de Persia y Armenia hasta Constantinopla. En 1295 regresaron a Venecia, apareciendo en la ciudad como desconocidos, vistiendo raramente y hablando el italiano de forma extraña.

Marco Polo deslumbró a sus compatriotas por su lujo y sus historias, que no le sirvieron para impedir ser encarcelado en la guerra entre Venecia y Génova. Marco Polo fue hecho prisionero en la batalla de la isla de Curzola, siendo trasladado a Génova y puesto entre rejas. Durante su encierro, que duró 3 años, dictó los recuerdos de su viaje a su compañero de prisión, Rustichello de Pisa; surgiendo así el Libro de Marco Polo, en el cual se relatan los viajes realizados entre 1271 y 1295, describiendo los países que él mismo había recorrido. El libro constituye una especie de enciclopedia geográfica que sirvió de fuente durante mucho tiempo para los interesados en el Asia oriental.

3. QUE HIZO POSIBLE EL VIAJE DE MARCO POLO

Marco Polo nació en Venecia a mediados del siglo XIII. Su gran fama viene dada por el hecho de haber sido el primer viajero occidental que llegó a las desconocidas regiones del continente asiático que no habían sido visitadas anteriormente por otros viajeros europeos. Además, fue el primero que nos dejó un escrito bastante detallado de sus viajes por toda Asia, que más tarde sirvió como guía para otros viajeros europeos.

En lo referido a su vida hasta la adolescencia, casi todo es misterioso, ya que en un principio, solo fue un niño normal como los demás al que nunca le faltó nada. Tan misteriosa fue su vida de pequeño, que no podemos saber la fecha de su nacimiento con exactitud; sabemos que cuando su padre Nicolai volvió de su primer viaje por Asia en 1269, Marco Polo tenía 15 años, con lo que nos remitimos a este dato para saber su edad.

Cuando tenía seis años, su padre Nicolai y su tío Mateo Polo se marcharon de viaje. En un principio iba a ser corto, pero debido a las buenas circunstancias con las que se encontraron, se alargó durante 9 años. Tal fue la mala suerte, que la madre de Marco Polo murió en ausencia de su marido. Esta circunstancia hizo que Marco Polo viese la crudeza de la vida, haciendo de él un joven hecho y derecho cuando todavía no superaba los 14 años.

Cuando su padre Nicolai y su tío Mateo volvieron en 1269 del continente asiático con una misión que les había encomendado el Gran Khan Kublai, emperador mongol, se encontraron con que Marco Polo se había convertido en un inteligente y apuesto joven, así que decidieron llevárselo consigo a la corte del emperador mongol, en la lejana y desconocida Khanbalig.

Tras un largo e interesante viaje por toda Asia que duró 16 años, Marco Polo, su padre y su tío vuelven a Venecia. Nada más llegar, se desata una guerra entre Venecia y Génova que hará prisionero durante tres años a Marco Polo, tiempo que aprovechará este para dictar sus experiencias a su compañero de celda que este recopilará en un libro llamado El Libro de la División del Mundo, narrado en primera persona él. Es de escritura amena y sencilla, y nos habla de una manera secreta de la personalidad de Marco Polo. Secreta porque Marco intenta evitar de muy buenas maneras el introducir en el libro aspectos personales, y aunque lo consigue, se observa el amor por la verdad y la falta de vanidad que este tenía.

Él nunca intentó embellecer su libro, sino mantener en todo momento un espíritu crítico. De esta manera, Marco Polo se esforzó en ampliar los conocimientos de su época y de este modo eliminar la ignorancia.

A pesar de su escasa educación, Marco Polo consiguió escribir la obra geográfica más importante de los siglos XIII y XIV, ya que registró metódicamente todo lo que pudo aprender durante su larga estancia por el continente asiático.

4. LA VENECIA DE MARCO POLO

Al nacimiento de Marco Polo, Venecia es una hermosa ciudad de unos 100.000 habitantes. Esta gran cantidad de personas demuestra el poder que llegaron a conseguir algunas ciudades costeras en la Edad Media. El poder de estas grandes urbes se basaba principalmente en tres aspectos económicos: una artesanía floreciente y distinta a las de otras ciudades, el comercio en grandes cantidades y a grandes distancias y la economía monetaria y financiera.

La clase dominante en la cual se encontraba la familia de los Polo estaba dividida en siete grupos:

1º- jueces y notarios 5º- comerciantes de clase media

2º- grandes comerciantes 6º- merceros

3º- cambistas 7º- peleteros

4º- tejedores de lino

La artesanía sufrió en aquellos tiempos un gran auge, y los capitales producidos por ella fueron invertidos sabiamente por la burguesía italiana. Los comerciantes italianos fueron creadores de negocios que todavía aún hoy son imprescindibles, tales como compañías de seguros, compañías comerciantes, etcétera, que produjeron entonces una gran cantidad de dinero.

Génova y Venecia se convirtieron en las dueñas del comercio por mar, y muchos mercaderes, dándose cuenta que cada vez el comercio por y hacia oriente aumentaba, se establecieron por las costas de Asia menor para ver así su capital aumentado.

5. LA FAMILIA DE LOS POLO

La familia Polo fue seguramente originaria de Dalmacia. Establecida en Venecia en el siglo IX, toda la familia de los Polo se dedicó al comercio desde que las leyes de la república lo permitieron. Donde realmente se afirma el corazón comerciante de los Polo es con Nicolai y Mateo Polo, hijos del también comerciante Andrea. Fue con ellos cuando los productos comerciados por los Polo viajaron por primera vez fuera del continente europeo.

Los Polo tenían una institución comercial en Crimea meridional. Por este lugar pasaban los rusos y mongoles procedentes de Asia, al igual que el comercio marítimo proveniente de Europa, con lo cual siempre estaban vendiendo y ese comercio nunca decaía.

6. ANTECEDENTES DEL COMERCIO POR ORIENTE

Antes de que el comercio europeo se expandiese por oriente, fueron las Cruzadas las que inicialmente provocaron el impulso conquistador y descubridor en el Mediterráneo hacia el oriente. Favorecieron los intercambios de todo tipo entre europeos y orientales, crearon un contacto continuo y estrecho con los países orientales, especialmente con los arábigos, y los intereses de la mayoría de los comerciantes se centraron en el Asia Menor.

Pero las Cruzadas no solo favorecieron el comercio hacia oriente, sino que llamaron la atención del papa hacia las religiones existentes en oriente. Esto produjo que tanto los dirigentes de una religión como de otra se interesasen mutuamente y mandasen embajadas para así conocer esa nueva corriente ideológica. Pero aunque estas embajadas fallasen en su propósito religioso, no lo hicieron en lo geográfico, cultural y comercial.

7. EL VIAJE DE NICOLAI Y MATEO POLO

Como ya dije anteriormente, Nicolai y Mateo tenían un comercio en Crimea. En cierta ocasión se dirigieron allí por motivos comerciales. En Constantinopla habían elegido joyas y pensaban venderlas en su comercio por más valor. Cuando llegaron a Crimea el negocio había perdido poder, así que decidieron seguir hacia Sarai y cruzar la estepa para vender las joyas. Una vez allí, se encontraron con el Khan Barca, conquistador de Polonia y Hungría. Este acogió de buen agrado a los hermanos, y les invitó a permanecer en su reino por tiempo indefinido. Los hermanos permanecieron allí durante un año. Al ir a regresar a Venecia se enteraron que el camino de vuelta se había vuelto peligroso debido a que el ejercito Hulagu, enemigo del Khan Barca, ocupaba el camino de vuelta. Tuvieron que cambiar su dirección de regreso hacia el este, donde se encontraron con los dominios del Khan Barac.

El Khan Barac permanecía en su residencia de Bojara, y una vez que le conocieron, tras la invitación de este a los hermanos, estos permanecieron en su reinado durante tres años ocupándose del comercio del Khan Barac.

Debido a que todavía el ejercito del Khan Hulagu no se había retirado del camino, los hermanos Mateo y Nicolai Polo decidieron quedarse durante algún tiempo, ya que ir a Venecia era muy arriesgado. Además, como la vida les iba bien, no había ninguna prisa en volver.

Cierto día pasaron por Bojara emisarios del Khan Hulagu, y estos se sorprendieron al ver latinos en latitudes tan lejanas. Los emisarios invitaron a los hermanos a visitar al Gran Khan Kublai, que hacía mucho tiempo que no veía a visitantes europeos. Estos aceptaron sin pensárselo dos veces, y en compañía de los emisarios, llegaron al lejano país del Catay tras un año de galope a caballo.

Kublai los recibió con los brazos abiertos y se aseguró que no les faltase nada.

Permanecieron en Pekín otro año, durante el cual intercambiaron todo tipo de mercancías e ideales. El Khan les encargó antes de su partida hacia Europa que entregasen al papa una carta con instrucciones suyas en la que pedía que le enviasen 100 sacerdotes a su corte y aceite del Santo Sepulcro. Una vez concedido el permiso del Khan a los hermanos para partir a Europa, y tras haberles invitado para que regresasen a su Corte, estos partieron hacia Venecia.

Una vez allí, y tras saber que su mujer había muerto, se enteraron que el papa San Pedro había fallecido. Esperaron dos años a que se resolviera aquel asunto, pero en vista de que nada cambiaba, decidieron partir hacia la corte del Gran Khan con Marco Polo, convertido ya en un muchacho, para poder enviarle lo que les había pedido.

Fueron a Acre para entrevistarse con el legado Teobaldo, que estaba ocupando con carácter temporal el lugar del Papa, que todavía no había sido elegido. Este recibió de muy buen agrado sus noticias, y para corresponder, cumplió todo lo que estaba en sus manos; enviar una carta al Gran Khan Kublai y mandarle dos sacerdotes. Sin ninguna demora, nada más terminar su contacto con el legado Teobaldo, partieron hacia Jerusalén con permiso para recoger aceite del Santo Sepulcro.

Una vez recogido el aceite , la primera etapa en recorrer fue Layas, ciudad de donde partía la ruta que iba por todo el Asia Central. Nada más llegar a la ciudad, recibieron las agradables noticias de que ya había sido elegido nuevo Papa. Esta vez el destino quiso que fuese su amigo el legado Teobaldo de Plasencia.

Los Polo decidieron retornar de nuevo a Acre. Presentaron así sus respetos al nuevo Papa y recogieron la carta y los sacerdotes, tal y como había deseado el Gran Khan. Fueron directamente a Layas, ya que tenían el aceite.

Pero nada más llegar a esta ciudad se encuentran con dificultades; la zona que pensaban atravesar los Polo se había vuelto conflictiva y peligrosa.

Los dos sacerdotes se negaron a continuar el viaje, pero los Polo, preocupados por tardar en llegar a tierras del Gran Khan, decidieron continuar dando un rodeo por Erzerum, en el Cáucaso. Una vez que atravesaron esta cordillera, pusieron rumbo sur hacia Tabriz y Kerman hasta Ormuz. Llegados a la boca del Golfo Pérsico, decidieron embarcar allí para hacer el viaje por mar. Es aquí donde empieza lo que el mayor viaje realizado nunca por un Polo; 16 años y muchos miles de kilómetros por tierra y mar.

8. EL GRAN VIAJE DE MARCO POLO

Marco Polo, desde el comienzo de su viaje abre bien los ojos e intenta observar todo lo que puede, para así adquirir la mayor cultura posible, ya que en aquellos tiempos era un privilegio.

Es tal la curiosidad e ingenuidad de Marco que cualquier historia que le cuentan se la cree y en ocasiones le causan gran impacto. Esto lo demuestran la gran cantidad de historias contadas en su libro, como aquella que asegura que el Arca de Noé estaba en el monte Amarat a su paso por Armenia. Algunas de estas historias eran ciertas, como nos demuestra Marco Polo al hablarnos de un líquido oscuro que brota de la tierra y que es combustible: el petróleo.

Prosiguiendo su viaje, se encuentran con los cristianos nestorianos.

La religión nestoriana proviene del patriarca de Constantinopla Nestorio, que tras una serie de altercados con el emperador Teodosio, fue expulsado a un oasis donde murió finalmente. Esta muerte causó un fuerte impacto en las personas que le seguían, y entonces empezó a aumentar el número de creyentes en la religión nestoriana, caracterizada por considerar a la Virgen Madre de Cristo, pero no Madre de Dios, es decir, madre de una de las dos naturalezas de Cristo, la naturaleza humana.

Nuestros viajeros continuaron su viaje por Armenia hacia Tabriz sin complicaciones. La ruta seguida pasaba cerca de Bagdad, la ciudad mágica de Las mil y una noches, que acababa de perder su calificación de capital del mundo musulmán.

Una vez atravesada Tabriz, ciudad llena de lujos y que Marco Polo no nos habla de ella por no introducir en su libro experiencias personales, llegan a Persia. La primera ciudad que atraviesan tras entrar en territorio persa se llama Savah, donde Marco, Nicolai y Mateo Polo escucharon la historia de tres reyes, los Reyes Magos.

Hace mucho tiempo, estos tres reyes se enteraron que un profeta esperado había nacido. Los tres reyes fueron a adorarle, llevando para él oro, incienso y mirra y guiados por una fuente de luz.

Si el niño prefería oro, sería considerado un rey terrenal; si elegía incienso sería considerado dios, y si le gustaba más la mirra, sería un médico.

Tal fue la casualidad que eligió las tres cosas (¡ vaya por Dios!). El niño, a cambio les dio una piedra.

En el viaje de vuelta, como ninguno supo para que servía esa piedra, la tiraron a un pozo. Del pozo salió un fuego, y los reyes al ver que se trataba de algo sobrenatural, se apoderaron de él y lo llevaron consigo.

Desde Savah, los Polo se dirigieron hacia Kerman, pasando por una región solitaria en lo que a gente se refiere, pero muy rica en fauna.

De este lugar les llamó la atención los conocidos caballos árabes de pura raza; fuetes, bellos, esbeltos y apreciados en todo el mundo.

En esta etapa del viaje no tuvieron ningún contratiempo, incluso pudieron practicar la cetrería debido a la abundancia de codornices y perdices. Finalmente llegaron a Kerman sin haberse encontrado con los bandidos que atracaban a los viajeros e infestaban aquel territorio.

En Kerman el camino se dividía en dos: uno hacia el norte y otro hacia el sur. La rama norte pertenecía a la Ruta de la Seda, pero esta vez los Polo escogieron la sur porque querían llegar hasta Ormuz y allí embarcarse.

El paso de esta región les trajo muchas sorpresas y resultó muy accidentado, ya que una nube de polvo se levantó, y los Polo al no ver nada fueron atacados por unos bandidos que mataron a la mayoría de la caravana.

Tal fue su suerte que tras el ataque se pudieron refugiar en la ciudad de Canosalmi. Una vez que vieron más apaciguada la situación, continuaron el viaje atravesando una llanura muy seca y calurosa en la que por primera vez ven a los bueyes jorobados. Marco Polo en su libro nos da una breve visión de cómo eran. “Los bueyes jorobados son unos muy buenos animales de carga, obedientes y bellos, al igual que los camellos”(1). Después de siete días de camino por aquella llanura llegaron a Ormuz, cuyo puerto era muy activo y a él llegaban todo tipo de mercancías. En él se encontraban las naves indias y mesopotámicas, naves que en comparación con las de Venecia parecían juguetes, debido a que en oriente entonces no conocían el acero y no las podían hacer más robustas y grandes.

(1) Los viajes de Marco Polo, Dolores Fonseca, editorial Urbión, página 41.

Los Polo, navegantes con muchos kilómetros, no confiaron en las naves mesopotámicas, ya que sabían que se iban a pique con facilidad. Entonces decidieron volver sobre sus pasos hasta Kerman y seguir la ruta más larga pero más segura, la del interior.

Una vez hallados en Kerman, los Polo y su mermada caravana decidieron partir hacia el desierto de Dasht-i-Lut, más conocido como desierto desnudo, que debido a sus grandes peligros y a su constante paisaje tuvo y tiene mala reputación.

Después de siete agotadoras jornadas de caminata llegaron a Kubinam, que Marco la describe como rica en hierro.

Aquí descansaron brevemente y volvieron a reemprender su marcha durante ocho días más por un paisaje semejante al anterior.

8.1 CAMINO DE ORIENTE

La marcha, aunque lenta, se desarrollaba entre pastos y campos, lo que hacía que el tiempo pasase rápido.

Más tarde estos paisajes dieron paso a las montañas de Afganistán tras haber torcido en dirección hacia la fértil llanura regada por el Amu-Daria.

Marco Polo con su facilidad de aprender los dialectos que por allí se daban, intentó durante todo su viaje enterarse de todo lo que pudo.

Después de pasar por la ciudad de Shirbagan, la caravana llegó a Balk, ciudad que había sido durante siglos cruce de rutas comerciales de toda Asia.

Desde Balk, en vez de seguir la fácil Ruta de la Seda, que va por el norte, eligieron la del sur, por ser el recorrido menor, aunque tuvieran que atravesar las imponentes cadenas montañosas del Hindu-Kush y el Pamir.

A medida que iban desplazándose sobre el globo hacia oriente, el paisaje iba cambiando. A los cultivos les sucedían los pastos y a los pueblos las poblaciones excavadas en roca. Pero algo si que no cambiaba; la ilusión que tuvo Marco Polo durante todo el viaje por conocer nuevas culturas y nuevos lugares.

Después de cuarenta fríos y largos días atravesando el Hindu-Kush y el Pamir la continua ascensión entre picos y senderos terminó.

La primera parte del infinito viaje había terminado, los Polo habían atravesado caminos desconocidos incluso hasta hace poco tiempo.

8.2 LLEGADA A CHINA

A la salida del Pamir se toparon con las majestuosas e inmensas cadenas del Tienshan y el Kuenlun. Entre ellas dos está el gran valle del Taklamakan, cubierto por una arena finísima. Los Polo evitaron el internarse en este desierto y se limitaron a bordearlo marchando al pie del Kuenlun.

Tras doscientos kilómetros llegaron a Yarkand, cuya región estaba regada por el Yarkiang. Era llana y producía trigo, arroz, cebada, lino y fruta en abundancia, al igual que era uno de los principales lugares de extracción de jade, mineral muy apreciado por los chinos.

Después de dos jornadas de camino, llegaron a Kotan, ciudad también famosa por la extracción de jade.

Tras abandonar esta ciudad, el recorrido de los Polo supuso un mes de trote a caballo por la desoladora llanura del desierto de Lop. Esta llanura no era más que una parte del gran desierto del Gobi, y en cuyo lugar la fauna y flora solo se daba en los escasos oasis que había.

En su libro, Marco Polo, mientras describe este desierto, nos habla de voces e imágenes que despistan y confunden a los viajeros hasta hacerlos perderse, y que en realidad no son más que lo que vulgarmente conocemos como espejismos.

Una vez pasados estos treinta días, la caravana de los Polo llega por fin a Tung-huang, ciudad cercana a la unión de la Ruta de la Seda y del camino Sur. Hasta llegar a esta ciudad, la mayoría de los pueblos profesaban una religión musulmana, exceptuando las comunidades de cristianos nestorianos.

Tras haber descansado de su viaje por el desierto de Lop, los viajeros continúaron su ruta hacia la ciudad de Lanchow, situada en el río Amarillo.

Desde esta ciudad, los viajeros en vez de seguir por la ruta que lleva a la antigua capital Chang-an, decidieron caminar hacia el norte siguiendo el curso del río Amarillo hasta la curva que bordea la estepa mongola.

Una vez hallados allí y tras tres años y medio de viaje, los Polo se encuentran con los mensajeros del Gran Khan Kublai, que les llevan durante cuarenta días hacia la residencia favorita del Gran Khan, situada en la ciudad de Shang-tu.

Cuando los viajeros llegan por fin a la ciudad de Shang-tu, era ya la primavera de 1275; Marco Polo había cumplido 20 años de edad.

Cuando vieron al Gran Khan, los Polo se arrodillaron y humillaron, pero el Khan les ordenó levantarse, ya que para él los verdaderos amigos deben ser tratados como dioses.

Tras haber intercambiado las primeras impresiones del viaje con el Gran Khan, Nicolai le entregó las cartas y los mensajes que el papa Teobaldo les había dado.

9. EL GRAN KHAN KUBLAI Y SU PODER

Aunque pudiera parecer que estar en una residencia de verano significa no poder gozar de los lujos de la residencia principal, el Gran Khan, emperador mongol desde 1260, hizo que todas sus residencias tuviesen los mismos privilegios, y que como voy a contar a continuación, son envidiables incluso hoy.

El palacio y los alrededores del Gran Khan eran simplemente impresionantes. Paredes, techos y suelos de mármol, salas y estancias decoradas con oro, todo ello hecho con esmero y paciencia.

El Gran Khan había ordenado que los alrededores de su palacio, alrededores que no podían ser cruzados en menos de dos días, fuesen repoblados de animales para poder practicar la caza y la cetrería.

El palacio del Gran Khan estaba totalmente forrado de oro por su interior, y tenía en él todo tipo de aves exóticas recortadas en este precioso metal. Su armazón era de cañas y tablones barnizados, tan bien unidos entre sí, que como nos cuenta Marco Polo “ Ni la más terrible tormenta podría echarlos a perder” (2). Podía ser armado y desarmado en pocos días, ya que el Gran Khan lo había mandado construir desmontable para poder transportarlo.

En este palacio de verano pasaba el Gran Khan los meses de junio julio y agosto, y los dedicaba esencialmente a descansar y a cazar.

En el palacio, además de los animales de caza, había una cuadra con diez mil yeguas blancas, cuya leche se reservaba a la familia imperial.

Cuando los Polo llegaron a la residencia del Gran Khan, este llevaba reinando quince años y tenía 59 de edad.

Marco Polo nos describe al Gran Khan como una persona de estatura mediana, de miembros bien proporcionados y de ojos oscuros y penetrantes. En lo que se refiere a sus características psíquicas, Marco nos le dice que es una persona valiente, justa y generosa.

El poder de su gobierno se debió a la agudeza que tuvo al elegir sus ayudantes. Cultivó la literatura y fue una persona que siempre quiso a sus súbditos. Podríamos decir que fue una de las pocas personas a las que el poder no se le subió a la cabeza.

Pero esta admiración que tenía Marco Polo hacia el Gran Khan era recíproca. El Gran Khan veía a Marco como un chico europeo muy avispado, que sabía desenvolverse con soltura en cualquier aspecto y que aprendía las cosas con facilidad. Esta admiración del Gran Khan hacia Marco Polo fue la causante de que fuera elegido dos años después de su llegada al imperio como comisionado de 2ª clase en el Consejo Privado. Este cargo permitió a Marco poder viajar a las órdenes del Gran Khan por toda la China interior y conocer las costumbres de aquellas gentes.

9.1 CARACTERÍSTICAS DE LA CORTE IMPERIAL

La Pekín que Marco conoció le sorprendió más por su trazado que por su belleza. En el centro se hallaba el Palacio Imperial rodeado por todas sus dependencias, y cerrado por una gran muralla. Esta ciudad la mandó construir el Gran Khan para sustituir la anterior capital, debido a que se pensaba que en ella se tramaría una conspiración contra el imperio.

Cerca se hallaba el jardín botánico, que contenía todas las plantas y los árboles conocidos. De modo que cada vez que se descubría una nueva especie, partía una expedición al lugar donde se hallaba para traer algunos ejemplares.

En el imperio del Gran Khan se permitía la poligamia, por eso el Gran Khan tenía cuatro esposas legítimas que le habían dado la gran cifra de 25 hijos.

La guardia imperial estaba formada por un cuerpo de doce mil soldados de caballería, y estaba destinada a afianzar el gran poder del Khan debido a la majestuosidad de esta, y no a defender la corte.

Todos aquellos que querían encontrar un puesto en la administración del Gran Khan debían realizar unos exámenes, pero muchos de los que en un principio quisieron entrar en la administración no se atrevieron hacer los exámenes por mantener la fidelidad a la antigua dinastía.

(2) Los viajes de Marco Polo, Dolores Fonseca, editorial Urbión, página 57.

Las comidas se celebraban por todo lo alto, y en un gran salón comían con una vajilla de oro impresionante más de 40.000 hombres y mujeres, en su mayoría visitantes, dejando a parte la familia y la corte del Khan, que la compondrían unas 10.000 personas.

En primavera el gran Khan acostumbraba a hacer cacerías con las personas más distinguidas que estaban en sus territorios. El Gran Khan viajaba al lugar señalado para cazar en una cúpula llevada por cuatro elefantes, debido a la terrible gota que sufría en sus piernas. Para los nobles cazadores se preparaba un campamento con todo tipo de lujos. Allí se reunía el Khan con sus amigos mientras duraba la temporada de caza.

Marco Polo, que seguramente formó parte de alguna de las cacerías, nos habla de la impresionante imagen que daban los preparadores con los animales adiestrados para la caza; mastines, linces, leopardos, e incluso tigres para la caza más peligrosa. Mientras duraba la temporada de caza del Gran Khan estaba prohibido cazar a menos de 20 leguas a la redonda por otras gentes que no tuviesen el permiso de la corte, y al que lo hacía le caían severos castigos.

De modo que viendo la grandeza de las cacerías, de los banquetes y del gran número de personas que trabajaban a servicio del Khan es fácil imaginarnos el poder que tuvo el imperio en aquellos tiempos.

9.2 CULTURA Y CIVILIZACIÓN DEL IMPERIO MONGOL

Una de las cosas que más sorprendió a Marco Polo fue la utilización del papel moneda, que servía como promesa de pagar más adelante en metálico. Marco Polo se equivoca al pensar que Kublai había inventado el papel moneda, ya que en el siglo IX había sido ya utilizada por las dinastías chinas. Es raro que Marco Polo siendo comerciante, no entendiese la finalidad del papel moneda, y más raro aún fue que no nombrase la existencia de la imprenta en el imperio mongol, ya que existía desde el siglo XI.

No debemos dejar pasar inadvertido que los mongoles eran dominadores de China. Debido a esto, el Gran Khan ordenó construir una red de carreteras para poder mantener la paz interior, y aunque la mayoría eran de tierra, algunos tramos de las más importantes estaban asfaltadas. En esta extensa red de carreteras que se distribuían por todo el territorio mongol había una casa de postas cada cuarenta kilómetros, en donde se podían alojar los emperadores o reyes de otros lugares, ya que no faltaba de nada y estaban siempre llenas de lujo. En estas casas había siempre 400 caballos, tal y como lo había ordenado el Gran Khan, dispuestos a llegar a cualquier sitio.

También por aquellos tiempos ya existía el servicio de correos, y la correspondencia entre las ciudades más distantes tardaba en llegar unos dos meses. Pero cuando era preciso enviar mensajes urgentes, por lo general referentes a la seguridad del imperio, la velocidad de los mensajeros era tal que entre unos mensajeros y otros, haciendo relevos en las casas de postas subsidiarias situadas a intervalos de 5 kilómetros, un mensaje podía tardar en llegar desde una punta a otra del imperio mongol unos seis días, rapidez comparable a la del correo actual.

9.3 LA RELIGIÓN

Los mongoles principalmente profesaban la religión chamanista, pero en su imperio convivían pacíficamente taoístas, confucionistas, budistas y un sin fin de religiones.

Cuando en Europa se oyó la existencia de unas personas llamadas mongoles, se pensó en cristianizarlos al igual que con los indios en el descubrimiento de América, pero los dirigentes religiosos del viejo continente se encontraron con un imperio donde convivían todo tipo de religiones que se respetaban y ayudaban mútuamente.

Pero la cultura de Marco Polo no le permitió entonces distinguir las tres grandes religiones que había en aquellos momentos en China: el budismo, el taoísmo y el confucionismo.

Aunque el Gran Khan permitía en sus territorios la existencia de todo tipo de religiones, siempre se inclinó más hacia la budista, ya que en un debate entre taoístas y budistas resultaron ganadores y más convincentes los taoístas.

También la astrología y la astronomía fueron artes muy arraigadas entre los mongoles, más incluso que en Europa, ya que estos las conocieron tras su primer contacto con los musulmanes, adelantados en esta ciencia. Marco Polo nos cuenta asombrado en su libro que utilizaban extraños astrolabios donde tenían apuntados todos los signos planetarios, horas y fechas más importantes, etcétera para poder desempeñar su labor astrológica y astronómica.

9.4 LAS FANTASIAS DE CHINA

Marco Polo en su libro no nos habla de la Gran Muralla China, magnífica construcción hecha en el siglo V a.C. seguramente por temor a no ser creído. Este temor que tenía Marco Polo era debido a que la historia que nos cuenta es de por sí fantástica incluso para la gente de hoy.

Marco Polo nos habla de la magnificencia del Khan, del petróleo que mana de la tierra y de otras muchas otras historias que sin duda a cualquiera que se las contasen en los tiempos de Marco Polo se echaría a reír. Y no menos fantástica es la Gran Muralla China, que tenía unos 2.800 kilómetros de longitud y una altura media de unos 8 metros.

También Marco Polo se encuentra con la dificultad de hacer creer a los lectores de la existencia en china de una piedra combustible y que da mucho calor; el carbón. Y digo que es una dificultad el hacer creer eso porque en los siglos XIII-XV en el sur de Europa no se conocía el carbón.

Nos habla de la existencia de hospitales y de lujosas pensiones a las que tenían derecho los ancianos hombres de letras, al igual que nos informa que el Gran Khan ejercía la caridad dando alimentos diariamente a los más de 30.000 hambrientos que cada día se acercaban a su palacio.

Marco apreció que el Gran Khan no quiso aparecer como dominador ni explotador, sino más bien como una persona que apoyaba a su pueblo y que se preocupaba por intentar ser querido y apreciado por sus súbditos. También se preocupó por subsanar los errores que habían heredado todos de la civilización china y que habían causado un gran daño.

10. VIAJE POR EL INTERIOR DE LA CHINA

Después de permanecer dos años en la corte del Khan, este envió a Marco Polo como emisario a Yunnan. La consideración de la que disfrutaba en su corte había venido dada por su discreto comportamiento y su carácter abierto. Además, era una de las pocas personas de confianza del Gran Khan.

La curiosidad era una de las características principales del Khan, con lo cual siempre estaba mandando emisarios para que le contasen como iban las cosas por los alrededores, del mismo modo que hicieron anteriores y posteriores emperadores.

Marco Polo partió de Pekín por al carretera sudoccidental que llevaba a Yunnan, actual Kunming. Haciendo jornadas de 25 millas le llevaría tres meses y medio llegar a su destino; Yunnan.

Marco Polo tenía que ser bien recibido en todos los lugares del imperio del Khan, ya que se trataba de una persona que iba a informar directamente al Gran Khan.

Al poco tiempo de salir de Pekín llegó a la región del río Huan Ho. Esta región era muy fértil, sobre todo en viñedos, ya que era la principal región productora de vino. La primera ciudad que Marco se encontró en esta zona fue Cho-Chow, famosa por sus bordados y su fábrica de armas y equipo para el ejército del imperio. Durante ocho días Marco Polo estuvo recorriendo esta región densamente poblada de habitantes que residían en ciudades y pueblos.

Al llegar a la ciudad de Pingyang, Marco Polo visitó una especie de museo donde se guardaban los retratos de antiguos reyes. Además, según se cree, estuvo habitado por algún emperador de la edad de oro.

Tras veinte millas y diez días de camino hacia el este llega a la ciudad de Chang-an, donde habitaba Mangalai, hijo del Gran Khan. Aunque Marco Polo no conocía nada de la historia de China, Mangalai debió contarle cosas del pasado de esa ciudad, ya que Marco nos habla de ellas. “Chang-an había sido la verdadera capital de China mil cuatrocientos años antes. En la época de la dinastía Han, debió ser una ciudad muy bella, ya que tenía lujos por todos lados. Además, las ruinas que quedan de la antigua ciudad nos lo demuestran”(3). Por desgracia, esas ruinas de las que nos habla Marco Polo hoy en día casi no existen y lo único que quedan de ellas son escombros y trozos de piedras.

En esta ciudad Marco pudo observar como se fabricaba la seda, los sellos para documentos oficiales y el papel del imperio del Khan que sustituyó a la madera que servía como soporte de escritura para el imperio.

(3) Los viajes de Marco Polo, Dolores Fonseca, editorial Urbión, página 86.

Después de que Marco Polo abandonase Chang-an, continuó su viaje en dirección sudoeste. Al poco tiempo las rocas, las gargantas y montañas empezaron a sustituir los fértiles valles, al igual que empezaron a escasear las villas y ciudades. Aunque la región era muy escarpada, las hospederías del camino eran muy buenas, y el lujo todavía seguía existiendo. Abundaban los animales salvajes como el lobo, el oso, los leones y los ciervos que de vez en cuando pudo observar Marco Polo. Cuarenta días le llevó a Marco y a su comitiva atravesar esta región llana en la que se encontraba la ciudad de Cheng-tu, capital de la provincia de Szechwan y que también había sido durante unos años ciudad imperial, al igual que Chang-an. La descripción realizada por Marco de Chang-an demuestra que la actividad comercial era el principal método para conseguir riquezas y mantener la prosperidad de la ciudad.

Tras dejar Chang-an, Marco llega a Cheng-tu, distante 400 millas de la ciudad de destino de su viaje, Kunming.

Aunque no es mucho el contenido de su libro sobre el Tíbet, todo lo que tiene escrito fueron las primeras informaciones que llegaron a Europa de tan lejanas latitudes.

Marco se limitó a bordearlo, consciente de los peligros que entrañaba el adentrarse en tan frías tierras. La impresión que recibe Marco Polo de sus gentes y de su paisaje es bastante negativa, ya que solo vio ciudades devastadas por la guerra en la que habitaban rudos pastores nómadas. También se llevó una sorpresa al ver que las casas de postas no existían por aquellos parajes, con lo que era necesario conseguir en ocasiones alimento para veinte días

Marco no supo nada de Lhasa, antigua capital que estaba situada a cientos de millas al oeste, y único punto en donde el clima era algo más suave.

Finalmente Marco Polo abandonó estas descuidadas tierras para continuar su viaje hacia Kunming.

Después de pasar tanto tiempo en territorios salvajes, cuando Marco Polo se encontró de nuevo con pueblos y ciudades le pareció llegar de nuevo a la civilización.

Tras mucho tiempo de viaje Marco Polo llega a Kumning, cuyo terreno es muy accidentado y está cubierto en su mayor parte por bosque de teca. Los habitantes eran los shan, un pueblo de la familia thai. Kunming era la antigua capital de este imperio, y aunque los mongoles ocupaban puestos en la administración como funcionarios y gobernadores, los pobladores eran de la raza shan y hablaban una lengua que a Marco Polo le resultaba difícil de entender.

En la región de Kunming se criaban hermosos caballos y en sus fértiles terrenos se cultivaban el arroz y el trigo. El jefe de esta provincia era un hijo del Gran Khan, y según nos cuenta Marco Polo, gobernaba el país justa y prudentemente.

En la siguiente etapa del viaje, tras dejar atrás Kunming, Marco Polo descubre un nuevo animal tanto para él como para los europeos; el cocodrilo. Marco Polo los llama serpientes, debido a que en aquella época no había ninguna palabra para designarlo. Marco nos lo describe como un animal fiero que podría devorar a un hombre de un solo intento con su gigantesca boca, dice que tienen dos patas delanteras a los lados de la cabeza, y cuya mirada produce pavor a todo aquel que se le acerca. También nos cuenta que empalándolos se les cazaba para poder extraerles la hiel, a la que atribuían propiedades curativas, y la carne, que era un manjar muy apreciado.

Tras pasar esta zona, Marco Polo se dirige al oeste hacia la ciudad de Tali, en Birmania. Marco nos describe a las gentes como excelentes jinetes que montaban a unos caballos fuertes y resistentes.

Tali es una ciudad situada a orillas del gran lago, donde las gentes tenían costumbres que llamaron la atención de Marco Polo. Los hombres, como signo de superioridad se colocaban una funda de oro en los dientes, y en ocasiones se tatuaban los brazos. También cuando una mujer tenía un hijo varón, su esposo estaba durante cuarenta días con el niño en la cama, mientras que la mujer tenía que cuidar a su hijo y a su esposo. Estas gentes le parecían a Marco muy incultas, ya que no tenían ni religión ni alfabeto propios.

Pero una cosa que llamó la atención Marco fue la manera de curar que tenían. Para diagnosticar una enfermedad, el médico entraba en trance, siendo poseído por un espíritu, el brujo le preguntaba al médico que por qué estaba así el enfermo, y tras hablar con el espíritu, el enfermo sanaba en pocos días.

Hasta este punto Marco Polo nos cuenta las costumbres de las gentes comprendidas entre los ríos Mekong y Saluén.

Al oeste del Saluén estaba el reino de Birmania, compuesto por varios pueblos. Su civilización no era tan antigua como la china, puesto que lo más antiguo que se conoce del arte birmano, excepto unas ruinas de los siglos III y IV, se remonta al siglo XI. La religión profesada por los birmanos era la budista, y en el siglo XIII Birmania constituyó un importante centro religioso.

10.1 LA BATALLA DE LOS ELEFANTES

Unos años antes de la llegada de Marco Polo a Birmania, el rey birmano Narathihapate se enfrentó contra el Gran Khan Kublai, ya que no quería pagar los impuestos que este le exigía. La batalla que ambos libraron pasó a la historia debido a su gran crudeza y a su gran número de participantes, entre ellos dos mil elefantes.

La batalla tuvo lugar en una planicie del río Taiping. Por parte de los birmanos el mejor general comandó a su ejercito, y al frente de los mongoles estaba Nasr-uddin, aunque Marco Polo nos dice que fue el propio Gran Khan.

Los elefantes del ejercito birmano llevaban un torreón encima donde se parapetaban los arqueros y lanceros, y estaban protegidos con una ligera armadura que les impedía ser dañados. Su principal papel fue atacar a los soldados de infantería con sus colmillos y su trompa, con lo cual no había ejercito capaz de detenerlos. Cuando los mongoles se dispusieron a realizar su táctica que siempre les daba la victoria, se encontraron con que sus caballos se asustaron al ver a los gigantes elefantes, y estos se espantaron y sus jinetes no pudieron tranquilizarlos hasta pasado un rato. El general Nasr-uddin no se alteró y ordenó a su ejercito que se internaran en el bosque cercano.

Cuando los birmanos se dispusieron a internarse en el bosque se encontraron con que los elefantes eran muy altos y los torreones que llevaban encima se deshacían al chocar contra las ramas.

Entonces los mongoles aprovechando estos momentos de confusión del ejercito birmano, dispararon contra los elefantes y estos volvieron grupas aplastando a muchos de los que formaban aquel poderoso ejercito.

Al poco tiempo los elefantes que aún quedaban vivos se refugiaron en un bosquecillo cercano, y así, una vez ganada la batalla, los mongoles se los llevaron para su ejercito. Así, desde esta batalla el Gran Khan Kublai siempre utilizó a los elefantes en sus batallas.

Aunque Marco no estuvo presente en los hechos, sino que se la contaron gentes del río Taiping, nos cuenta esta historia en su libro con mucho detalle ya que esta batalla tenía una gran importancia en cuanto a lo que tácticas se refiere, ya que si no fuera así, no se habría molestado en ni siquiera contarla.

Pero a pesar de todo lo contado anteriormente, no se puede afirmar que Marco Polo estuviese realmente en Birmania. A lo mejor no llegó nunca más allá del río Saluén, pero Marco nos habla como si hubiese estado allí, que repito, no se puede asegurar. Marco nos cuenta que el camino desde el lugar de la batalla descendía sin interrupción durante dos días y medio, atravesando una región perteneciente ya a Birmania muy desolada y repleta de selvas, donde los animales salvajes estaban por doquier. Tras quince días de camino Marco Polo llega a la ciudad de Mien, actual Pagán, que en aquella época era el centro budista más importante del mundo. Lo único que llama la atención a Marco Polo y de lo único de lo que nos habla es de las pagodas, que eran unos templos de varios pisos, y que en cuyo exterior tenían unas preciosas campanillas que sonaban cuando el viento soplaba. Marco Polo nos habla especialmente de dos, una dorada y otra plateada, que brillaban en el horizonte. Fueron mandadas construir como monumentos funerarios por un rey, y cuando el Gran Khan conquistó aquellos lugares, mandó que fuesen respetadas y que no las destruyeran.

El primer intento de los mongoles por conquistar Birmania fue en la ya mencionada batalla de los elefantes, y el segundo en 1287. Como el Gran Khan se dio cuenta de la gran facilidad para conquistar esas tierras en el segundo intento, mandó que en vez de utilizar un ejercito profesional, utilizasen un ejercito formado por acróbatas y bufones de su corte. El Gran Khan, al recibir las noticias de la existencia de unas pagodas hermosas, mandó que no se tocaran, ya que él tenía mucho respeto a los muertos.

Para Marco Polo fue una suerte el conocer la capital budista en su época floreciente. Su aspecto debía ser realmente esplendoroso, pues la llanura donde se encontraba la capital estaba repleta de centenares de pagodas.

La importancia de Pagán procedía únicamente de la religión, y se podría comparar con la importancia que tuvo Santiago de Compostela para los cristianos en su época floreciente. El principal interés de sus habitantes era la práctica del budismo en su forma más pura, y se dedicaban continuamente a ofrecer culto.

Pero algo que nos hace pensar que Marco Polo sí estuvo en Birmania es que nos amplia su información a las tierras colindantes. De modo que también nos habla de Bengala, de Siam y de Tonkín, aunque al hablarnos de Bengala nos dice que no pertenecía al poder del Gran Khan.

En el viaje de regreso Marco nos cuenta que recorrió lo que hoy es Birmania, hasta llegar a Chungking, en vez de ir por el Tibet. Desde aquella ciudad se dirigió de nuevo a Cheng-tu, donde ya había estado, y desde allí se dirigió a Khanbalig, a donde tardó en llegar sesenta días de interminable camino.

10.2 LA CIUDAD DE HANGCHOW

Después de contar el Viaje por Yunnan, Marco Polo se dedica a describir en la siguiente parte de su libro las provincias de la región oriental de China, es decir, ciudades costeras. En aquellas provincias Marco fue nombrado prefecto de Yang-chow, y desempeño este cargo durante tres años, lo que les supuso el realizar constantes viajes de un lado a otro. También fue enviado a una misión especial a Hangchow, en el sudoeste de Shangai. Debido a estos continuos viajes Marco acabó conociendo muy bien esta parte del país, que era la más rica económica y culturalmente.

La parte sur había sido independiente hasta 1276, fecha en que fue incorporada al imperio mongol. Pero más de 100 años antes, unas tribus bárbaras, los Kin, invadieron el norte del país, haciendo que la dinastía reinante, los Sung, huyeran de Kaifeng a al sur. Esta parte norte, en especial Kaifeng, fue conquistada por el Gran Khan, y en ella estuvo reinando hasta 1276.

El Gran Khan mandó a los mongoles a conquistar Kaifeng, donde se encontraban los Kin. Estos, al verse amenazados por los mongoles, pidieron ayuda al pueblo de los Sung para que entre ambos pudiesen evadirlos, pero resulta que el poder de los Sung estaba decayendo y seguían considerando a los Kin invasores. Esto dio como resultado la fácil invasión de los Kin en Kaifeng.

Más tarde, tras invadir Kaifeng, otro ejercito de mongoles comandado por el general Bayán fue a conquistar a los Sung.

Los refinados Sung se sintieron aterrorizados al ver a aquel ejercito como les invadía, pero tuvieron la suerte de que los mongoles no tenían ese pensamiento de arrasar lo atacado y se dedicaron casi a anunciar por las calles que iban a ser conquistados.

Pero lo que no sabía el ejercito mongol es que su general Bayán en chino significa Pe-yen, hombre que según una profecía China destruiría su imperio. Esto acabó de hundir el ánimo de la regente, abuela del emperador, que entonces contaba con solo 4 años, y decidió rendirse sin oponer resistencia.

Bayán entró vencedor en Hangchow, y ordenó que no se hiciera daño a la población bajo ningún precepto. Tanto la abuela del emperador como el propio emperador pidieron ser recibidos por Bayán, pero este diciendo que no conocía esa ceremonia, se negó, aunque la regente al ver que respetaban la vida de su pueblo, aceptó conscientemente la derrota dando el poder de la ciudad al Gran Khan, lo que supuso el fin de la dinastía Sung.

Poco tiempo después el emperador y su abuela se dirigieron a la residencia del Khan, siendo recibidos por la esposa del Khan Jamui Khatun. Estos recibieron una pensión y el emperador recibió el título de príncipe de tercera clase.

En Hangchow se instaló una guarnición mongol y se eligió un mongol como gobernador de la ciudad.

Como en ningún momento de la conquista hubo matanzas, apenas se notó el cambio de emperador y la vida cotidiana de esta ciudad siguió su curso natural sin apenas variaciones, mientras que la clase alta continuó como siempre, más rica y culta que la clase alta de cualquier otro lugar de China.

A Marco Polo le impresionó de esta ciudad su riqueza, felicidad y esplendor. Nos dice que estaba llena de todo tipo de talentos, como escritores, pintores, científicos, etcétera.

La ciudad tenía 100 millas de circunferencia, y en su interior había diez plazas de mercado donde se vendían y compraban alimentos en grandes cantidades. También cerca de estas plazas había lugares donde se traficaba con seda, jade, y en general con objetos de mucho valor. También había baños públicos, que tenían capacidad para más de 100 personas. Había servicio de incendios formado por un cuerpo de bomberos, servicio horario con relojes de agua en las torres, y hasta un cuerpo de policía que velaba por la seguridad de las personas día y noche.

Así que no podía ser de otra manera, los habitantes de esta preciosa ciudad vivían en paz y armonía sin preocuparse de nada y ayudándose mutuamente.

En la ciudad todavía existía el palacio del antiguo emperador Sung, y Marco Polo no perdió la oportunidad de poder verlo.

Le pareció lo más grande y bello que pudieron ver sus ojos, más bello incluso que el palacio del Gran Khan, ya que este solo ocupaba una tercera parte del palacio del emperador Sung. Además, los alrededores estaban repletos de plantas y parajes impresionantes e incomparables.

Aunque Marco Polo nos dio una visión muy detallada de esta ciudad, no observó las cosas más importantes. Estas cosas tan importantes eran que Hangchow fue entonces el centro intelectual y artístico más importante del mundo, y que gracias a la continua evolución ininterrumpida de la cultura china se consiguió un desarrollo mucho mayor que en Europa. Este desarrollo produjo inventos que en Europa aparecerían siglos más tarde, tales como el papel, la imprenta, que hicieron que en China en esa época hubiese más libros que en ningún otro lugar.

En resumen, la civilización china de la época de Sung había dejado atrás al resto del mundo. Pero el hecho de que los chinos sabían que eran los más adelantados en todos los aspectos les hizo “dormirse en los laureles” y estancarse de modo que nunca pudieron salir de esa paralización.

Pero en el siglo que duró este gran desarrollo en todos los aspectos se produjeron cambios que afectaron para siempre la línea del pensamiento.

Aunque los mongoles permitieron la cultura china, no la estimularon, y a partir de la invasión mongol se produjo una lenta decadencia que desembocó en la ignorancia de las gentes de Hangchow.

Por tanto, Marco Polo fue una de las pocas personas europeas de su época que pudo ver con sus propios ojos la existencia de una civilización única desde los tiempos más remotos, que vivió en la ciudad más bella del mundo “ la ciudad del cielo”, y de la cual en la actualidad no queda nada.

11. LA NAVEGACIÓN EN CHINA Y LA INVASIÓN DEL JAPÓN

Marco Polo, tras su recorrido por las tierras orientales de Asia, y después de abandonar Hangchow, Marco Polo visita otros lugares no menos interesantes, en especial Cantón.

Es la primera vez que Marco entra en contacto con la diversidad de aspectos de un puerto chino. La actividad era inmensa, al igual que las riquezas que creaba el comercio en este puerto.

En la época que estuvo Marco Polo en Cantón, la ciudad entera estaba en su zenit. Los navegantes recorrían grandes distancias por el Océano Índico hasta Persia, aunque en la época que Marco Polo estuvo en Asia, los árabes controlaban esa ruta. Aunque esto no fue impedimento para que los navegantes chinos fuesen los dueños de la navegación por el sur de Asia y expandieran el comercio.

El puerto de Cantón era el principal punto de recepción de mercancías extranjeras. Los mercaderes chinos traficaban con oro, plata, plomo, tejidos de todo tipo e incluso con porcelana que cambiaban por coral, ámbar, perlas, ébano y algodón. Su venta más tarde en el interior asiático hizo que numerosos comerciantes se hiciesen muy ricos.

Los barcos de su puerto eran lo más grande y precioso que pudo ver Marco Polo en sus 70 años de vida. Eran mejores y más cómodos que los barcos europeos, y Marco nos los describe como unos barcos altísimos, recubiertos con un extraño material que hacía las veces de impermeable y en cuyas bodegas se podían almacenar el trigo de un pequeño pueblo para todo un año.

La técnica de orientación empleada por los chinos era principalmente la estrella polar, pero a partir del siglo XI, la invención de la brújula hizo que el uso de la estrella polar como punto de referencia desapareciera.

Estos adelantos en las técnicas de navegación impulsaron al Gran Khan a intentar conquistar el Japón.

Por lo que nos cuenta Marco, los mongoles tenían la idea de que el Japón tenía grandes riquezas y todo tipo de lujos, muchos más de los que en realidad tenía, debido a que la humanidad ha tenido siempre la tendencia a pensar que las tierras desconocidas tienen gran cantidad de riquezas.

También se contaba que la forma de gobierno japonesa era muy extraña. En el poder estaba el emperador, y también existía otro emperador que desempeñaba las funciones religiosas y las de máximo pontífice. Esta extraña forma de gobierno, aunque parezca absurdo, funcionaba, e hizo que las cosas en aquel país fuesen muy bien.

El primer intento que hizo el Gran Khan por conquistar Japón se dio en 1274, y el segundo en 1281, pero ambos intentos se vieron frustrados debido a la oposición que mostraron las gentes niponas ante la invasión.

Para poder llevar a cabo la primera invasión del Japón, los astilleros del Gran Khan trabajaron a tope para poder hacer una gran flota, y este habilitó otros cuatro astilleros, entre los que se hallaban los de Yangchow y Ch´üan-chou, para aumentar la producción de barcos.

Según el japonés Kuwabara, las dos frustraciones de las invasiones mongoles se debieron a que los astilleros no pudieron fabricar los 600 barcos proyectados inicialmente.

Marco Polo nos cuenta como fueron las invasiones del Gran Khan, y que yo procedo a describir.

El primer intento, en 1274, tuvo como causa la negación de Japón a pagar los impuestos que el Khan exigía a los estados limítrofes. El Khan, encolerizado, mandó una expedición de 30000 hombres, la mitad mongoles, que salió de Corea. El encuentro con los japoneses tuvo lugar en la bahía de Hakozaki, isla más meridional del archipiélago japonés. Los mongoles no pudieron resistir la batalla en la playa, y fue un cambio desfavorable del tiempo lo que les hizo cesar en su intento. Esta derrota hizo que las ganas del Khan por conquistar Japón aumentasen.

En el segundo intento, realizado en 1281, dos flotas fueron las que partieron de Corea e intentaron la invasión de Japón.

A su llegada a las costas japonesas, los mongoles se encontraron con que el gran ejercito japonés no se encontraba esperándoles, y que en su lugar estaba una vanguardia del duque de Bugno con sus samurais y señores feudales, cuyo propósito era el repeler en la medida de lo posible la invasión mongol hasta que llegase el grueso del ejército japonés. Y bien que lo consiguió, pues consiguieron que los mongoles no llegasen a internarse más en la isla. A los 50 días del desembarco de los mongoles se produjo la causa por la que estos se retiraron de aquella isla; un tifón. El terrible tifón azotó la playa, mató a la gran parte del ejército mongol y destruyó diversas naves del Gran Khan. Nada más pasar este tifón, los mongoles supervivientes se subieron a las pocas naves que aun quedaban y abandonaron estas tierras.

Este no es el único intento de conquistar otros piases, pero en todas las conquistas que se realizaron fueron con carácter temporal, ya que más o menos tarde serían expulsados de las tierras conseguidas.

La causa principal de las derrotas marítimas del ejército mongol fue que ellos estaban preparados para luchar en tierra, y como el mar no era el medio donde mejor se desenvolvían, perdieron muchas batallas.

Marco Polo, debido a la admiración sentía por el Gran Khan, atribuyó estas dos derrotas a causas naturales, a maleficios realizados por el ejército nipón o a disensiones dentro del ejercito mongol, pero esta admiración no le llevó a mentir ni a esconder la realidad de la derrota.

12. EL VIAJE A INDOCHINA

Marco Polo realizó su primer viaje a Indochina unos diez años después de llegar a China, y según es normal en él, nos habla de los diversos reinos que visitó en su camino.

Antiguamente, la parte de esta enorme extensión tenía una cultura fruto de la influencia india, y las gentes de las tierras de Indochina tenían un nivel de civilización muy bajo.

A partir de la resumida narración de Marco Polo, se puede reconstruir la situación de Indochina.

Sabemos que su religión era la hindú, que Kublai quiso apoderarse de sus tierras e incluirla el ámbito de influencia china, que los shan empezaron a fragmentarla políticamente, y que los mahometanos amenazaron su estructura social y religiosa.

En la época que Marco realizó su viaje por Indochina, los reinos más importantes fueron los de Champa, Camboya y Crivijaya.

Seguramente fuese Marco el primer europeo en visitar estos reinos hindúes, y quizás también el último, ya que poco después empezaron a ser sometidos a la influencia musulmana.

12.1 EL GOLFO DE TONKÍN

Marco Polo no se dio cuenta de que fue la India y no China la que llevó la civilización a las regiones indochinas. Aunque lo que nos cuenta de ellas sea cierto, nos lo cuenta de una manera superficial, como ocurre a lo largo de todo su libro.

Para llegar a la India hay que partir de Cantón tomar el rumbo oeste-sudoeste, y de esta manera se llega al golfo de Tonkín, y desde aquí, y tras mil quinientas millas de viaje hacia el oeste a Champa, que es un reino tributario del Gran Khan. Partiendo de Champa y tras recorrer otras mil quinientas millas se llega a la isla de Java.

Marco Polo en su viaje, tras abandonar Champa, toma el rumbo sur, llegando a la desembocadura del Mekong. Cerca de allí se encuentra la bella ciudad de Angkor, que Marco Polo no nos nombra en su libro.

En la península malaya Marco visitó un estado independiente, que tenía idioma propio y que estaba poblado por gentes de la raza shan, que habrían llegado allí huyendo de la ya mencionada invasión mongol. De Java dice que es la isla más grande del mundo y que posee gran cantidad de especias. Luego Marco y su comitiva tuvieron que atravesar el estrecho de Singapur, que tenía cuatro palmos de profundidad y en cuyo lugar había que levantar el timón de las naves para que no rozasen con el fondo. Tras pasar el estrecho con alguna que otra dificultad, tomó rumbo noroeste bordeando la isla de Sumatra.

Marco, una vez ya cerca de Sumatra, hace referencia de dos hechos curiosos; la desaparición del cielo de la estrella polar y la existencia de un animal con un cuerno en la frente. La desaparición de la estrella polar debido a que en aquellas latitudes en la que Marco se hallaba no se podía ya observar la estrella, ya que en cuanto se comienza a entrar en el hemisferio sur, la estrella desaparece ocultada por la propia tierra.

Cuando Marco Polo se encontraba en el norte de la isla de Sumatra, tuvo que desembarcar y estar durante 5 meses allí, ya que soplaban los monzones contrarios y no podían avanzar con las naves. En el interior de la isla se encontraban según nos dice Marco unos caníbales que daban miedo a cualquier hombre, y también nos habla de la palmera de vino, que daba un líquido sabroso y que era muy corriente en Asia.

Una vez que los monzones de aquél sitio dejaron de soplar, la expedición pudo de nuevo continuar su ruta hacia el norte, donde se encontraban las islas Andamán.

Estas islas estaban situadas en la ruta comercial entre Indochina e India. Tenían gran cantidad de riquezas y productos con los que se podrían conseguir grandes sumas de dinero, pero no llamaron la atención de la expedición ya que su propósito era otro. De los habitantes Marco nos cuenta que no tenían un dirigente, que eran completamente salvajes, antropófagos y crueles, y que sus dientes podrían destrozar a una persona sin dificultades. Aunque Marco se llevó una imagen negativa de estos habitantes, fueron inteligentes en cuanto a no dejarse seducir por otras culturas que podrían hacer desaparecer su raza, aunque cuando fueron colonizados por los ingleses perdieron todas sus costumbres y su raza estuvo a punto de desaparecer.

Marco Polo una vez en la isla de Ceilán, nos habla de la existencia de un monumento en una montaña, que según los mahometanos estaba dedicado a Adán y según los budistas a Buda. Y aunque Marco Polo no supo distinguir entre la religión budista e hinduismo, si supo apreciar los detalles más importantes, tales como que fue a Buda al primer hombre al que se le levantaron estatuas o que se le conocía por aquellos lugares como el mejor hombre y el más santo.

12.2 LAS RAZONES DE SU VIAJE A INDOCHINA

Hasta ahora me he limitado a contar los hechos más importantes del viaje de Marco Polo, pero todavía no he analizado las causas de este viaje por Indochina, cosa que voy a realizar a continuación.

Una de las causas de este viaje pudo ser el informar al Gran Khan de las características de aquellas tierras para analizar si su conquista sería rentable, y en caso afirmativo enviar un ejercito invasor. Pero teniendo en cuenta que Marco llevaba una comitiva de casi 2000 hombres, no debió ser este el fin, ya que alertarían a los futuros invadidos.

Otra de las causas pudo ser que este viaje se hubiese realizado para poder conseguir el diente de Buda que se encontraba en un templo de la isla de Ceilán, ya que el Gran Khan sentía una gran admiración hacia el precursor de la religión que él seguía. Así que, analizando las dos causas que pudieron ser motivo de la expedición, sería más creíble la segunda, ya que Marco no sería capaz de llevar tal comitiva para espiar. Además, como punto a favor para la segunda causa, sabiendo como era el Gran Khan que si algo se le antojaba lo quería, sería más creíble que la comitiva fuese a obtener el diente de Buda.

12.3 LA INDIA

Una vez en Ceilán, Marco Polo se encontraba en uno de los lugares más interesantes y misteriosos de Asia, madre de las culturas y religiones que se habían propagado por toda Indochina y que por suerte él podía contemplar.

En la época en que Marco estuvo en el continente asiático, el acoso musulmán ya había comenzado. Como consecuencia, la India empezó a dividirse en pequeños estados que guerreaban continuamente unos contra otros para conseguir el poder.

Marco nos cuenta el estado de fragmentación en que se encontraba el país, ya que nos dice que se encontraba dividido en 5 reinos, gobernados cada uno por un rey que tenía unos súbditos tan fieles que si el rey moría, no vacilaban en arrojarse a su crematorio para morir con él. Marco nos cuenta que los reyes iban completamente desnudos a excepción de un pequeño taparrabos; pero en cambio llevaban el cuerpo repleto de joyas. Los tesoros que estos poseían eran inmensos, y los guardaban generación tras generación en unas grandes cámaras. Pero más tarde, cuando los colonos ingleses llegaron a estos territorios empezaron a saquear estas cámaras y vaciaron todo lo que tenía para llevárselo.

La religión que practicaban los habitantes de estas tierras era la budista, y ofrecía ejemplos sobrecogedores de su fanatismo, como el acto de automutilación que en la mayoría de las ocasiones llegaba a la muerte. Otro ejemplo de este fanatismo lo demuestran la costumbre que tenían las esposas de quemarse vivas en la crema que se realizaba para consumir los restos mortales de su marido, y las que no lo hacía quedaban deshonradas para toda su vida.

Pero como contraposición a estas extrañas costumbres estaban los brahamanes, que eran unos hombres algo más parecidos a los europeos y que no morían por ofrecer un sacrificio.

Es de destacar su honradez, su poder de adivinación y su amor por la verdad, no se acostaban más que con sus mujeres, antes de robar preferían morir y se dice de ellos que solían vivir entre 150 y 200 años gracias a que comían poco y eran muy abstinentes. Se les estaba prohibido comer carne y beber vino, ya que las consideraban cosas impuras, aunque por la noche, al perder sus poderes se les permitía hacer mal. Mascaban unas hierbas reservadas exclusivamente para ellos que les mantenían los dientes en un estado perfecto, y jamás se oyó decir a uno que le doliese alguna cosa o que estuviese enfermo.

Marco también nos habla del elixir de la vida, que era objeto de los investigadores de la secta de los brahamanes, y que lo conseguían mezclando azufre y mercurio. Como no podía ser de algún otra forma, más de un brahaman creyó que si bebía mucho conseguiría la inmortalidad, y claro está, acabo muriendo envenenado.

Había dos principales actividades que proporcionaban riquezas a los reinos de la India, y que eran la pesca de perlas y el ámbar gris.

Para conseguir las perlas se iba en barcos hasta el estrecho de Ceilán, donde hay mayor número de ellas. Como allí los tiburones eran abundantes, se dice que los brahamanes hacían hechizos para proteger a los buceadores que recogían las perlas, pero a cambio pedían una parte de la mercancía obtenida.

Para conseguir el ámbar, los pescadores de Socotora pescaban a las ballenas para extraer el preciado material de su estómago. Lo conseguían atrayéndolas con trozos de comida a los que les habían añadido droga, y así podían conseguir el ámbar sin tener que correr riesgos.

Otras riquezas que se encontraban en estos territorios eran los diamantes, que se encontraban en los lechos de los torrentes.

Marco en su libro también nos describe la maravillosa fauna tropical, muy diferente a la europea; pavos reales, papagayos, leopardos, monos y otro animal que no conocía; la pantera negra.

En cuanto a la flora no podía ser menos interesante, ya que tenía infinidad de especies exóticas de las que se extraían materiales para perfumería, medicina, etcétera.

La ruta comercial que siguió Marco terminaba en Ormuz, Persia, y que en la parte final se volvía peligrosa debido a la piratería organizada de los mahometanos.

Después de enumerar los puertos más importantes del litoral arábigo, Marco pasa a hablar de Abisinia, Madagascar y Zanzíbar, pero no llegó a darse cuenta de que África era un continente, y creyó que estos lugares eran islas.

La última sorpresa que nos depara el libro de Marco Polo es la vivida en unas tierras heladas donde la oscuridad es constante y abundan los zorros, los osos polares, las martas, etcétera. Estoy hablando de Siberia y del Ártico. Estos lugares tenían una extensión de trece jornadas de camino, donde el único medio de transporte era el trineo tirado por mastines. Marco ve estos lugares solitarios y abandonados, e incluso se plantea si estos lugares pertenecen a la Tierra donde él habita. Marco nos describe a los habitantes como buenos cazadores que apresan piezas de gran precio, pero le parece imposible que esos hombres vivan a gusto en tierras tan frías. El panorama geográfico de aquellas zonas que Marco se esforzó por completar termina que un pequeño vistazo de Rusia, y del que solamente nos dice que es muy frío y que tenía buenas pieles y minas de plata.

Ahora solo falta saber como volvió a su país, de que manera terminó su libro y de que en que circunstancias lo hizo.

13. EL REGRESO A CASA

La fidelidad con que cumplió Marco Polo las misiones que le encomendó el Gran Khan Kublai y el éxito que tuvo en los viajes a Yunnan, la India, Birmania y Hangchow le hicieron conseguir importantes puestos en la administración, al igual que hicieron aumentar la confianza que el Khan depositaba en él, al igual que su padre y su tío. Pero aunque vivían muy bien y tenían todo lo que querían, cada día que pasaba, aumentaban sus ganas de volver a la ciudad que vio a los Polo nacer. Además, si se quedaban más tiempo en China corrían el peligro de que al morir el Gran Khan, que ya contaba con setenta y un años, se pusiese difícil la salida del país, ya que muchos ejércitos se revolucionarían por conseguir el poder del imperio.

Pero era poco prudente decirle al Khan que se querían marchar a su ciudad natal, porque quizás este se irritase con ellos. De repente, un día decidieron probar fortuna, y fue Nicolai quien expresó al Khan los deseos que tenían ellos tres de volver a Venecia. Este no quería que se separasen de su lado, ya que casi les tenía por sus hijos, así que los Polo, aun pidiendo permiso varias veces, no consiguieron su propósito y se apagaron las esperanzas de poder volver a Venecia antes de que el Khan muriera y los caminos se volvieran conflictivos.

Sin embargo, la situación en que se encontraban los viajeros cambió repentinamente. Poco después de que Marco llegase de la India, una embajada de Argón llegó a la corte del Khan con la misión de encontrar una princesa para Argón, bisnieto del Khan. Entre las princesas de la corte encontraron la más apropiada: una jovencita de 17 años llamada Kokacin.

Los embajadores, tras unos meses de estancia en la corte del Khan parten de Pekín con la princesa, pero debido a las revueltas que había en el camino de regreso, tuvieron que dar media vuelta y volver de nuevo a Pekín en 1290. Los embajadores se encontraban con el problema de volver a Persia. Entonces los Polo, aprovechando la ocasión para poder volver a su ciudad natal, se ofrecieron para acompañarles en su viaje de vuelta si el Khan les daba permiso. Finalmente, tras conseguir el permiso del Khan y prometer que volverían de nuevo a su imperio, partieron en su viaje de retorno.

Se embarcaron en Cantón con una dotación de 500 hombres y provisiones para dos años. Su ruta les llevó a recorrer los mismos caminos que Marco recorrió cuando fue a Ceilán. Tardaron tres meses en llegar a Sumatra, y dieciocho mas hasta llegar al Golfo Pérsico.

De la narración que Marco realizó en su libro se deduce que sufrieron muchos percances, ya que de los 500 hombres que embarcaron en un principio solo quedaron vivos 18, entre los que se encontraban los tres Polo.

Al llegar a Persia se encontraron con que Argón había muerto por beber el elixir de la inmortalidad que ya cité en el apartado de la India. Entonces la princesa Kokacin y una princesa sung fueron entregadas a Ghazan, hijo y sucesor de Argón. Cuando llegó el momento de la despedida, las dos princesas se despidieron de los europeos con grandes muestras de sentimiento, ya que ambas lloraron largo y tendido al verlos marchar.

Cabalgaron atravesando Trebizonda, Constantinopla y por último, antes de llegar a Venecia en 1295, Negroponte. Cuando por fin llegaron a Venecia habían pasado ya veinticuatro años desde que Marco se fue de Venecia, y aun le quedaban treinta más de vida.

Según nos cuenta Ramusio, un escritor veneciano, cuando los Polo llegaron a Venecia se encontraron con un gran problema; sus parientes no les reconocían ya que les habían dado por muertos. Así que para que les reconocieran, los viajantes celebraron un banquete para los familiares. Los viajeros fueron vestidos al banquete con ropas muy ricas, y cuando los familiares vieron a Marco sacar joyas de incalculable valor de las ropas que ellos habían llevado durante el viaje de regreso, no dudaron en reconocerlos como sus parientes.

No hay ninguna duda de que los Polo llegaron de su gran viaje por Asia repletos riquezas, y Marco, en vista de que en Venecia sus joyas eran muy apreciadas, decidió alquilar una nave para venderlas por las costas italianas. Pero resulta que en 1296, las flotas genovesas y venecianas se enfrentaron en un crudo combate, resultando Marco prisionero de los genoveses, vencedores de la batalla. Marco estuvo durante tres años en prisión, durante los cuales dictó sus experiencias a su compañero de celda.

Al volver a Venecia tras ser liberado de la prisión, Marco continuó su vida en el seno de la paz familiar. Fue elegido miembro de gran consejo y se casó con Donata, que le dio tres hijas, Fantina, Bellela y Moretta, a las que quiso mucho.

Cuando Marco Polo vio que el fin de su envidiable vida estaba cerca, escribió un testamento. Sus últimas voluntades decían que sus riquezas fuesen destinadas a obras benéficas, hospitales, conventos, etcétera, pero como buen padre y esposo quiso que la mayor parte de ellas se quedasen en manos de sus tres hijas y su mujer, para que así no tuviesen ninguna necesidad durante el resto de sus vidas.

Marco abandonó nuestro mundo el 9 de enero de 1324, dejando una imborrable marca en el curso de los acontecimientos relacionados con Asia.

Marco Polo fue si duda uno de los mayores exploradores de todos los tiempos, ya que reveló la existencia de Asia a los europeos, describiendo con inimitable sentimiento y nostalgia los pueblos, productos y morfología de aquellos misteriosos lugares. Habló de gentes y tierras de las que la mayoría de los europeos desconocían su existencia.

Su obra tuvo un inmenso valor divulgativo, que dejó imborrables huellas en la sociedad de la época, y, en cierto modo, marcó el curso de la historia.

Desde entonces Oriente perdió el calificativo de tierra de las especias para convertirse en una gran extensión de tierra que descubrir, siendo Marco el precursor de las exploraciones que cada vez con más frecuencia se comenzaron a realizar hacia ese continente que todavía aun hoy es desconocido.

14. EL LIBRO DE MARCO POLO

La situación de Marco Polo en la prisión genovesa no fue tan dura como cabe esperar. El hecho de ser capitán de una nave le había dado cierta importancia, pero lo que enseguida le distinguió de los demás prisioneros fueron sus historias que al cabo de poco tiempo de ser encerrado empezó a contar. Sus narraciones parecían fruto de la invención, pero por otra parte daba tantos detalles de las cosas que contaba que hasta el más incrédulo se las creía.

Uno de los que más atraídos se sentía por estas narraciones fue Rusticello de Pisa, que distaba mucho de ser un hombre desconocido. Aunque no sabemos si había sido hecho prisionero por los genoveses, era un hombre ilustrado, que en aquellos tiempos escribió obras del talante de Los caballeros de la Tabla Redonda. La historia de Marco debió interesarle mucho, ya que propuso escribirla con ayuda del narrador.

Debido a que Marco Polo “traducía” los nombres chinos al italiano y a que Rusticello escribía la obra en francés, se produjeron una serie de deformaciones involuntarias que dieron un carácter especial al libro.

El libro tiene una estructura premeditada. Los primeros 20 capítulos e dedican a la presentación de los personajes y al resumen de los acontecimientos más importantes, y describen región por región que hay desde el Mar Negro hasta el Golfo Pérsico.

Una de sus características más curiosas es que conserva la frescura y dubitación de la narración oral, ya que se pueden observar la repetición de las palabras, las dudas, las pausas, etcétera.

Es imposible creer que su libro fuese aceptado como real por todas las personas de su tiempo, porque, aunque los lectores medios encontraban en su libro cosas muy interesantes y que tenían todas las papeletas de ser verdad, los instruidos mostraban cierta incredulidad.

A medida que avanzamos en la lectura de su libro podemos observar que Marco se equivocó raras veces, e intentó informarse durante su viaje de todo lo que pareció digno de ser transmitido.

Su libro está lleno de cosas que todavía aun perduran. Las costumbres, las gentes, los pueblos, todo, absolutamente todo se encontraba casi en las mismas condiciones en las que se encuentran hoy, debido a que los intentos de introducir otras culturas en Asia fueron y siguen siendo casi nulas y no han tenido casi ninguna repercusión.

En definitiva, el Libro de la división del Mundo, titulo con el que es más conocido el libro de Marco Polo, ha sido un documento muy bien criticado sobre el Asia del siglo XIII, sobre esos países ocultos entre montañas en el más absoluto misterio y soledad.

Gracias a Marco Polo, nació la obra más importante de su tiempo, que recoge la suficiente información como para que en la actualidad cualquier persona se enamore de ese mundo, de ese nuevo lugar que Marco pudo apreciar en el más absoluto estado de naturaleza, Asia.

15. CONCLUSIONES

Las principales conclusiones que he sacado sobre Marco Polo han sido las siguientes:

En un principio, Marco Polo me parecía una persona normal que por suerte pudo viajar por Asia. Pero tras hacer este trabajo me he dado cuenta de que estaba predestinado para realizar este viaje, ya que a lo largo de su libro expresa todos los aspectos que observa, e incluso se molesta por aprender cosas que no sabe. Quizás, si hubiese sido otra persona la que hubiese realizado el viaje, no se habría molestado ni siquiera en tomar unas pequeñas notas de las regiones que iba visitando, y mucho menos, escribir un gran libro para que la gente de aquellos tiempos estuviese algo más documentada sobre ese gran continente.

También he sacado como conclusión que el casi imposible viaje que realizó Marco Polo sigue siendo hoy imposible para muchas personas, ya que adentrarse en territorios de culturas desconocidas es, aparte de peligroso, caro en cuanto a dinero se refiere.

Marco tuvo una suerte loca al no tener grandes problemas de salud, ya que por la India las epidemias y enfermedades estaban a la orden del día, y lo más normal hubiese sido que a mitad de camino hubiese fallecido de una enfermedad o ataque enemigo.

A medida que he ido avanzando en este trabajo, me he dado cuenta que Marco no fue un hombre adaptado a su tiempo, ni quizás incluso al nuestro, porque realizar un viaje por el continente más rico y misterioso del mundo es algo que solo está al alcance de algunos soñadores, pero que Marco fue capaz de convertirlo en realidad. Estoy seguro que cualquier persona daría lo que fuese por repetir ese viaje idílico que solo él realizó.

Mi opinión sobre Marco Polo no ha cambiado prácticamente en nada. Sigo pensando que fue uno de los hombres más afortunados del mundo y que solo Dios quiso que fuese él y no otro el que realizase ese viaje.

Lo que más me ha impactado de la vida de Marco Polo fue esa capacidad que tenía de relacionarse con la gente, de llevarse bien con todos y de ayudar siempre en lo que pudo a los demás. Fue alguien que tenía escrito en su destino la amistad y el amor por la verdad.

16. FUENTES

- Enciclopedia Multimedia. Editorial Micronet. Abril 1997

- Biblioteca histórica. Los viajes de Marco Polo. Editorial Urbión.

Diciembre 1983.

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